Disclaimer: Los personajes pertenecen a Rumiko Takahashi.

Summary: De joven, Sesshomaru, halló un bebé. Sin saber por qué, el youkai, no pudo alejarse de ella y la marcó, jurando que siempre sería de él. Pero las cosas no son tan fáciles, y su madre, sin creer que su hijo tomo por compañera a una humana, se deshace de ella… o eso creé. ¿Qué pasara cuando Kagome regresé a través de un pozo años después?


.

Mi mente iba de un lado a otro, luchaba entre la inconsciencia y la lucidez.

Yako se volvía loco bajo mi piel, erizando el vello de mis brazos.

"Demonios, ¿Cómo podía pasarme esto a mí?

La maligna imaginación que poseía me traía a cada segundo la imagen del hermoso cabello azabache y los preciosos pozos marrones en forma de ojos.

Me senté en la rama de un árbol y trate de poner todo en orden en mi cabeza.

"Bien, ¿Qué cosas tengo en claro?"

Lo primero eran esos recuerdos de mi muy lejana infancia, la cual hasta ahora la había hecho dormir. Solo había un ser capaz de hacer eso y esa era mi madre. Estaba seguro que mi madre era lo bastante cruel para hacer lo que a ella le parecía y quería, y su odio hacia los humanos a causa de mi padre no tenia limites.

Eso sí que no olvidaría. El asco y la búsqueda de venganza cuando mi padre la echo del castillo por culpa del amor de Inu No Taisho. Cualquier ser de corta edad sufriría por la pérdida de su madre a causa de una humana, pero luego de lo que me hizo no sentí ni un punto de lastima… pero, ¿Qué había hecho?

"Kagome" susurro Yako

—Kagome —susurre yo.

Fue automático, una marea de pensamientos de risas, juegos, comida tirada… mi madre intentando matar a Kagome…

La furia me embargo.

¿Cómo mi madre se había atrevido a eso?

Con un gruñido compartido entre Yako y yo, ambos decidimos la transformación y así se hizo.

Mientras me alzaba como un enorme perro blanco de ojos rojos ignore en la tierra el grito llamándome

—¡Amo bonito, espéreme!

Seguí volando de igual forma.

.

Nunca volé tan rápido al castillo de Irasue, mas cuando llegue no me asombro que me tuviera una cínica recepción. Ella sabía todo y creo que en lo único en lo que se equivoco fue tener un hijo que amaba a una humana al igual que su esposo.

—Sesshomaru, que grata sorpresa —celebro con falsa alegría mi madre —¿Qué te trae por estos lugares?

Deje mi transformación y volví a mi apariencia humana.

—¿Cómo te atreviste a intentar matar a mi compañera? —pregunte sin titubear.

Por un segundo vi a mi madre mas blanca que el color marfil que ambos compartíamos… nunca creí que fuera capaz de eso y lo archivé en mi memoria.

Como me lo esperaba, en una centésima de segundo ella volvió a su fría apariencia… aunque si había algo diferente, un matiz de odio se marcaba en sus ojos y ella no parecía estar tratando de ocultarlo.

—Deberías tratar con más respeto a tu madre, Sesshomaru —dijo ella.

No pude ni quise dejar escapar un gruñido.

—Habla, madre —dije raspando la última palabra.

Ella me brindo una sonrisa cruel y fría al mismo tiempo.

—¿Tan poco inteligente es tu pregunta? —la cólera se volvió más pronunciada en sus ojos antes de proseguir —"Kagome", como llamaste a ese ser inferior, era una debilidad y no podía permitir que ella arruinara todos mi planes para ti.

El odio hacía mi madre aumento niveles que nunca creí que podría alcanzar.

—¿Planes para mí?

—Tú debes ser el youkai más fuerte, no podía permitir que eso se arruinara por una simple y sucia humana.

Me di vuelta para marcharme, pero antes quise saber algo.

—¿Cómo es posible que Kagome sobreviviera?

Siempre me había preguntado el por qué no había hallado el cuerpo de mi Kagome.

—Es tu culpa. Al ser compañera de un demonio tan poderoso lograrte, a propósito o no, que traspasara el pozo debido a tu debilidad por ella.

"Yo la había salvado" Yako hizo un sonido de satisfacción.

Finalmente me marche de ahí, dejando a mi madre con sus sirventés con los cuales seguro se desquitaría.

Mientras volaba no deje de pensar en Kagome y en donde estuvo todo este tiempo. Mas lo impórtate ahora mismo era encontrarla.

Ella estaba con el inútil de Inuyasha y el había sido hechizado en una aldea, podía estar seguro que ella estaría allí.

Dirigiéndome al lugar pensé en el penoso recuentro que habíamos tenido.

Mientras sobrevolaba la aldea Yako me alerto que nos acercábamos a nuestra compañera, él tenía un sexto sentido para encontrarla

A las afueras del centro humano la vi y me acerque con cuidado.

Al pisar el suelo una rama se partió y mi compañera rápidamente se di la vuelta.

Ella me miro fijamente, con la mirada perdida, como recordando algo muy lejano.

—¿Sesshomaru? —preguntó

Me derrumbe ante ella.

.


Hola… bien no sé como pedir perdón por la espera, solo es que estuve pasando malos tiempos siendo internada por culpa de mi esquizofrenia (y antes de que piensen que estoy loca y voy a matar gente como dijo mi novio antes de dejarme, les quiero asegurar que no es así).

Ya estoy mejor y tengo ideas para el próximo capitulo así que no creo tardar un año en subir otro capítulo.

Un abrazo y les agradezco mucho sus review, no se dan una idea de lo feliz que me hacen al saber que una locura de mi cabeza es aceptada por otros.