Hola a todos, un capitulo corto pero estamos comenzando, espero lo disfruten.


Para ese momento en que las gotas frias de sudor se desplazaban por su nuca, él Sandaime estaba desesperado.
Tenía a dos ANBUS con él buscando en los pasillos de ese extraño laboratorio hasta que rompieron una pared y allí lo encontraron de espaldas sosteniendo aparatos quirúrgicos en sus manos sin inmutarse ante el evidente estrés.

-¡Orochimaru!- grito el Sandaime con todas sus fuerzas

Él se volteo lentamente, los ANBUS estaban listos para atacarlo si era necesario.

-¿Qué diablos has hecho Orochimaru?- aunque intentaba controlarse, su quebradiza voz se comenzaba a hacer presente

-Solo hice todo lo que tenia que hacer para lograr mis propósitos- una risa gutural salio de su garganta -Aquí ya no necesito nada.- dijo con una sonrisa cínica dibujada en sus labios.

Corrió tan rápido que con las serpientes que salían de sus manos enveneno a los ANBU, el Sandaime lo siguió hasta que lo acorralo pero no pudo hacer nada…Lo miraba y aun veía a ese niño que había quedado huérfano por la guerra, en su momento de debilidad Orochimaru solo sonrío y escapo de allí por otro túnel.

Viejo idiota, solo te deje vivir por mas tiempo y era verdad, bien lo pudo haber matado enseguida.

Al final del pasillo puedo divisar a otro ANBU, pero no era cualquiera.

-Mi amada hija…- susurro sonriendo mientras se detenia a una distancia considerable de ella. Alli, aunque la mascara cubriera sus ojos el sabia la mirada de odio que le estaba disparando.

Azara se quito la mascara y la aventó, desenvaino sus katanas y corrió para atacarlo sin siquiera pensarlo dos veces.

-¡Aquí te detendré yo misma!-

No importaba con que velocidad lo atacara, Orochimaru esquivaba cada uno de sus golpes, nunca había sido tan rápido antes, le tuvo frente a frente cuando le detuvo las armas con los brazos, le miraba con odio y repulsión.

-Deberías venir conmigo, serias mas fuerte de lo que ya eres ahora- sonreía con malicia

Azara dio un salto hacia atrás y le señalo con la katana -No pienso ser parte de tus repulsivos planes- un par de lagrimas rebelde se deslizaban por sus ojos, no sabia si era de loa rrugado del ceño o de la enorme traición que sentía en su pecho.

-Ya fuiste parte de mis repulsivos planes- le decía con superioridad –Gracias a ti se todos los puntos débiles de la aldea, no fuiste tan inútil como había pensado-

-Ojala hubiera sabido como deshacer el sello antes, tu error mas grande es el que yo pueda pensar- se le arrojo por encima con las Katanas pero él le tomo por el estomago mientras aun seguía arriba y le lanzo una serpiente envenenada que la detuvo. Cayó al suelo inmediatamente.

La miro desde arriba agonizar y sostenerse el estomago en el suelo, se acercó lentamente hasta quedar encuclillas frente a ella, le movió parte del cabello con sus lánguidos dedos hasta descubrir su oreja y susurrar.

-No, mi error fue el no haberte asesinado antes…-

Orochimaru desapareció sin dejar algún rasgo. Una serpiente salió del brazo del Azara, dirigiéndose a chupar el veneno de su estomago, pasados unos segundos el Sandaime se acercó hacia ella, tratando de ayudarla a reincorporarse.

-Lo siento, por mi culpa ha escapado- se culpaba el Sandaime.

-Yo también fui débil ante el…- escupió un poco de sangre –De haberlo descubierto antes pudimos haberlo emboscado mejor, fui muy lenta Hokage-sama-

Inmediatamente aparecieron frente a ellos otros dos ANBUS, uno de cabello plateado y otro mas castaño

-Llévala al hospital a que la examinen- le decía el Hokage al peliplateado

El shinobi la ayudo a ponerse de pie y le acompaño al hospital, el joven de cabello castaño le dejo el cuerpo a sus compañeros forenses.


El Hokage seguía dándole vueltas a lo sucede hace un par de horas en la guarida subterránea de Orochimaru, no importaba cuanto lo analizara, no terminaba de encontrar en que momento, ese niño que perdió a sus padres por la guerra, se había vuelto en un psicópata.

Tocaron a la puerta y eso lo saco de sus pensamientos -Adelante-

En la oficina del Hokage, se apareció una niña de cabello largo con un chaleco de chunnin, la pequeña tenía un parche en su cuello

-¿Me mando a llamar Hokage-sama?- dijo tímidamente la kunoichi

-Si…- su tono de voz se volvió serio –Creo que ya sabes que Orochimaru se ha ido, ¿cierto?-

-Si…- respondió con la mirada baja

-Quiero asegurarme que tu también estas libre de su jutsu-

-Si- respondía firmemente –El sello del jutsu ya se encontraba bastante debilitado, así que fue sencillo para Ibiki-san retirar todo rastro del jutsu de nuestros subconscientes-

Orochimaru habia implantado un jutsu en el subconsciente de sus hijas con el cual, el podía tener acceso directo a cualquier secreto que rondara las oficinas del Hokage o la base de los ANBU, siempre y cuando ellas hubieran escuchado, tanto el Hokage como Ibiki pensaban que Orochimaru había tenido ayuda del exterior para tener conocimiento de tal técnica.

El Hokage observaba a la niña que tenia enfrente por que eso era, una niña con los ojos rojos por haber llorado últimamente.

-Si quieres podemos atrasar la evaluación Jounin, Satomi-

-¡No!-se apresuró a decir –Lo hare en la fecha asignada, como todos los demas- dijo animaa

Pero en el fondo ambos sabían que eso era mentira. Satomi solo quería aparentar que las cosas seguían normales.


La enfermera revisaba meticulosamente la herida en su estomago y miraba los análisis de sangre sorprendida.

-No ha quedado cicatriz y el veneno no tuvo ningún efecto en tu cuerpo-

-Mi cuerpo esta entrenado para eso, y tuve ayuda de mi serpiente- le respondió Azara

-Si sigues así, podrás lograr avances para el campo de batalla-

La enfermera le termino de vender por precaución y salió de allí, el chico de cabellos plateados se había sentado en la ventana, despreocupado y hasta tal vez distraído, Azara lo observaba con atención, en la división de ANBU en la que ella estaba nunca lo había visto. De la nada la puerta se abrió tan rápido que ninguno de los dos pudo predecirlo, había entrando una muchacha de cabello corto bastante agitada.

-¡Azara! ¿Qué sucedió? ¿Te encuentras bien?- no respiraba entre frases

-Estoy bien Anko, no sucedió nada- tomo a Anko de los hombros tratando de tranquilizarla

-Ese maldito…- cerró su puño con fuerza y rencor. Anko estaba tan involucrada en lo sucedido como Satomi y Azara.

-Hey, calma. Él no se saldrá con la suya-


Regreso a casa y se metió a su cuarto mientras arrojaba ese pesado chaleco a la cama y se miraba al espejo. Su cabello había crecido bastante que cubría su rostro y la banda de su frente.

Lo odiaba, se veía idéntica a él.

Satomi no tenia problemas con su personalidad o su forma de ser, pero cuando se veía al espejo podía verlo a él, compartía demasiados rasgos con alguien al que durante mucho tiempo llamo como su padre; se quito el parche de su cuello y toco con la tema de sus dedos la cicatriz que el sello maldito habia dejado en ella

Tomo un par de tijeras y corto su fleco a la altura de sus cejas cubriéndolas, tomo el rostro de su cabello en una cola de caballo alto y lo corto por la mitad para dejar su cabello tal vez a media espalda, con eso, sentía que ya no se parecía tanto a él.


El Hokage le otorgo el permiso a las tres pupilas de Orochimaru de destruir todo lo sobrante de aquel laboratorio clandestino ya que los ANBUS habían sacado todo lo que consideraron relevante. Un sentimiento de rencor y odio corría por sus cuerpos, no les tomo mas que un par de minutos para que todo ardiera.

Una fogata de olor putrefacto, la melancolía tenia forma de granada y ninguna de ellas se inmuto al ver quemarse lo que ellas en algún momento cooperaron, los recuerdos de su padre amoroso, porque lo fue, ¿realmente las había amado? ¿había visto por ellas como se supone lo hubiera hecho un padre de verdad? A Satomi le dolía saber que nada de eso era verdad, que todas habían sido mentiras, una obra de teatro perfecta.

Una pequeña lagrima se derramo por la mejilla de la menor, en silencio, la cual no paso desapercibida por Azara quien la limpio enseguida y acercó a su hermana rodeándola con el brazo, Satomi sonrió, tenia a Azara y tenia a Anko con ella, no estaba sola y de alguna manera, solo necesitaba del dulce tacto de su hermana para tranquilizarse.


Bueno, realmente espero que se hayan dando cuenta quienes son los dos ANBUS que salieron *risa malefica*. Gracias por los reviews y los mensajes /o/ ! Esta historia sera completada n_n.

Como comentario dle capitulo, Satomi tiene tan solo 11 años pero como tuvo a Orochimaru como padre, naturalmente la presiono para que fuera como su hermana mayor, digamos que Satomi es mejor para las investigaciones y Azara para el combate.