No me di cuenta en que momento paso una semana y no actualice, igual he tenido cosas que me habían retrasado, espero les guste.


Azara tenía el cabello largo hasta la cadera y tan oscuro como la noche, la mayoría del tiempo le cubría parte del rostro y constantemente lo hacia hacia atras tan sólo para descubrir sus afilados ojos. Tenía una mirada penetrante y pedasada, como si todo el tiempo estuviera juzgando cada pequeña acción de los demás, sobretodo con esos ojos ámbar, su nariz era recta y pequeña, su mentón afilado, como su padre, aunque sus labios eran algo carnosos y con una forma de corazón.

A sus dieciséis años ya media un metro con setenta y realmente no pensaban que fuera a crecer mucho mas, tenía un cuerpo esbelto y curvilíneo y a decir verdad, Orochimaru pensaba que en su mayoría de edad ella podria darse el lujo de elegir entre varios candidatos a esposo.

En la división de ANBU en la que se encontraba había varios que le tenían miedo, Azara era de aquellos shinobis que se tomaban muy enserio su trabajo, era dura cuando debía de serlo pero y su expresión sería no le ayudaba a ablandar su rostro pero, a pesar de eso, ella tenía ese lado maternal y amoroso que muy pocos conocían de ella. Azara era una persona que sabía separar el trabajl y su vida personal.

Cuando entró a las fuerzas ANBU por los pasillos sólo se escuchaban susurros y rumores acerca de su padre, un Sannin, que esa era la razón por la que fue aceptada en las fuerzas y que no era tan buena como decían, eso último había sido acer a de que tanto ella como Satomi fueron entrenadas en casa, no asistieron a la Academia Ninja como los demás chicos y es por eso que se dudaba de sus capacidades, mismas que hicieron que varios cerraran la boca cuando ella demostró que era digna de pertenecer a ANBU.

Pero ahora las voces que se escuchaban por los pasillos eran acerca de la traición de Orochimaru, de los experimentos que realizó con infantes y del mero hecho, de que ella era uno, aún así, Azara caminaba con la frente en alto haciendo oídos sordos.

-Adelante- la voz del Hokage se escucho del otro lado de la puerta, al entrar hizo una ligera reverencia

-Hokage-sama, ¿sucede algo?-

-Si- aclaro la voz un poco –Ya pueden pasar- En ese momento entraron las dos muchachos que ayer estaban ayudando a Azara y a los demás a ir al hospital, solo los miro seria–Azara- el Hokage la miro de manera autoritaria – De ahora en adelante pertenecerás a este escuadrón. Cuento con ustedes para una misión muy importante, así que necesito que se conozcan de toda la vida para dentro de 7 días-

-¿Qué?- Azara enarcó una ceja, aunque sus nuevos compañeros tuvieran la cara cubierta por sus mascaras, su lenguaje corporal decía que estaban de igual de extrañados que la pelinegra.

-¿No es una petición muy extraña, Hokage-sama? Ademas, creo que somos capaces de llevar a cabo una misión sin problemas- dijo el de cabello castaño

-No, necesito que entre ustedes conozcan sus habilidades y debilidades- el Hokage alzo su mirada a los tres shinobis y su tono de voz cambio por uno mas serio –Es una misión es de exterminio total, es algo muy delicado que tiene que ser tratado con la mayor prudencia posible-

-Hokage…- intento hablar el de cabellos plateados

-¡Salgan de mi oficina ahora misma!-Casi fueron sacados a patadas, los tres ninjas se veían entre ellos y no sabían que hacer.


El bosque de entrenamiento solia ser un buen lugar para un grupo recién formado, pero en este caso, los tres shinobis estaban en completo silencio, algo que después de unos minutos comenzaba a molestar a Azara

-¿Puedo al menos verles los rostros?- Azara rompió el silencio –Me gustaría saber quienes serán las personas con las que trabajare de ahora en adelante- se cruzó de brazos mientras se recargaba en uno de los troncos.

Los dos jóvenes se miraron mutuamente y tras dudar unos momentos se quitaron las mascaras.

-Ah…- el de cabellos castaños se bajo la mascara –Me dicen Yamato…-

-Yo…- ahora fue el de cabellos plateados pero para sorpresa de ella tenia otra mascara que le cubría hasta la nariz y un ojo tapado por su protector –Me llamo Hatake Kakashi…-

Azara rodo los ojos, internamente maldecía por haberle tocado un equipo que ciertamente, distaban de ser las personas mas sociables del mundo-

-Yo sé que ese no es tu nombre- Azara miro a Yamato quien se sintió amenazado –Pero no comentare nada al respecto- se cruzo de brazos, comenzaba a creer que no habia sido asignada a ellos por casualidad. Miro a Kakashi y se llevo una mano a la barbilla, el peliplata no sabia en que diablos podría estar pensando la pelinegra -¿Por qué llevas una mascara bajo la mascara?-

Su pequeño comentario fue lo suficientemente ironico para Yamato aguantara su risa, Kakashi suspiro pesadamente.

-Bueno yo…- se rasco la cabeza pensando que decir

-No importa la razón- Azara dio un paso atrás y les dio la espalda, ignorando olímpicamente a Kakashi –Todos tenemos razones para ser excéntricos- dijo algo melancólica y avanzó unos pasos al río para girar su cabeza y verlos -¿Ya habían trabajado antes juntos?-

Ellos se miraron y -No- dijeron al mismo tiempo

Parece ser que no se llevan bien dio un suspiro

Se acercó hacia ellos nuevamente y los tomo a ambos de las manos, entrelazando sus dedos con los de ellos.

-Si vamos a ser un escuadrón debemos de saber al menos quienes son nuestros compañeros- les sonrió y eso cambio por completo su frío rostro, habia estado comportándose de una forma pesada –Como ninja medico cuidare de ustedes lo mejor que sea posible-

-En ese caso, no pienso dejarlos atrás si las cosas se complican- dijo Kakashi con un poco de ánimo

-Yo no me pienso quedar atrás, ¡ja!- en cambio Yamato estaba bastante alegre

Solo necesitábamos sentirnos en confianza sonrió para ella misma

-Vengan, los invito a Ichiraku- dijo Azara soltándoles las manos

-Vale, tengo mucha hambre- dijo Kakashi

-Esta bien vam…-

Antes de que Yamato terminara de hablar, en medio de ellos apareció una pequeña kunoichi

-Yamato-san, Sandaime lo solicita en su oficina urgentemente- era Satomi

-¿Ah? Pero hace poco estuve allí- decía molesto –Que se le puede hacer, es el Hokage, supongo que paso del desayuno, los alcanzaré luego- dijo resignado

-Satomi ¿no estaba entrenando?- le pregunto Azara

-No hoy, me toca dar los mensajes del Hokage en la aldea- volteo a ver a Yamato –¿Nos vamos Yamato-san?-

-Si, bueno los alcanzo luego- hizo una seña con la mano y desapareció junto a Satomi.

-¿Es tu hermana?- pregunto Kakashi –Es idéntica a ti-

-Si, es mi hermana…- dijo pesadamente pasándose el cabello por la oreja, algo que no pase desapercibido por Kakashi –Vamos a Ichiraku-


Kakashi suspiro con pesadez debajo de la mascara al divisar a las pocas cuadras a dos personas conocidas, aunque al ir acompañado de Azara no es como si pudiera salir de allí, tan solo siguió caminando hasta Ichiraku.

-¡Oh, Kakashi!- inmediatamente fue reconocido por el shinobi- Konnichiwa, es raro verte despierto tan temprano- le decía a manera de burla el muchacho

-Y es raro no encontrarte sin Kurenai, Asuma- se burlo también de él

-Cierra la boca, Kakashi…- dijo la muchacha enojada –Y tú también vienes con una chica- le reclamo, intentando desviar la atención de ellos.

-Y no nos ha dicho quien es, que sea bonita no significa que te la quedes tu solo- se río Asuma, siguiendo el juego de Kurenai.

-No es nada de eso, ella es Azara, es la nueva integrante en el escuadrón donde me encuentro-

-Mucho gusto, Azara- la saludo amablemente Kurenai

-Así que era eso- Asuma dejo el tazón en la barra –Suerte Azara, Kakashi a veces puede ser algo difícil-

-Ore ore, no espantes a mi nueva compañera, Asuma-Kakashi suspiro –Pronto creerá que soy un líder holgazán-

Tanto Kurenai como Asuma se pusieron de pie. -Supongo los veremos después, fue un placer conocerte Azara- se despidió Asuma

-Igualmente…- respondio por lo bajo la pelinegra

Asuma le tendió la mano a Kurenai y ambos jóvenes siguieron su camino.

-¿Ellos son pareja?- pregunto Azara a Kakashi mientras se sentaban en la barra del lugar.

-No lo se, ya nadie sabe- el peliplata suspiro

-Las relaciones amorosas no deberían de ser tan complicadas-

Se disponían a comer, Kakashi estaba a punto de bajarse la mascara cuando un tortuga que parecía haber sido disparada estaba girando en la barra

Aquí viene de nuevo se llevo la mano a la cabeza

-¡KAKASHI!- un hombre con spandex verde llegó corriendo a toda velocidad hasta quedar detrás de ellos -¡Kakashi!- dijo muy animoso –Te desafío- le señalo descaradamente con el dedo indicé.

-¿Ah? Gai, déjame comer en paz, ¿no podemos hacer esto en otro momento?- decía con algo de pesadez

-¡Oh! Se me ha ocurrió algo genial- señalo a Kakashi nuevamente –Compitamos para ver quien come mas ramen y el perdedor paga-

-A mi me gusta la idea- el señor Ichiraku no paraba de reír al escuchar lo suculento de la apuesta.

-Ah…-Kakashi suspiro nuevamente –Esta bien…- acepto de mala gana

Azara se hizo a un lado ya que Gai que ni siquiera la había visto, casi le empuja con el trasero para poder quedar al lado de Kakashi.

-¿Listo?- pregunto Kakashi con palillos en mano

-AHORA- dijo enérgico Gai

Azara se limitó a mirarlos de forma curiosa junto con el señor Ichiraku mientras comía sin apuro alguno, no solo era divertido ver como Gai se atragantaba para intentar comer más que su "rival", si no la forma en la que Kakashi bajaba y subía su mascara de manera que eso no lo retrasara, tenia al menos 3 platos mas que Gai.

Pasaron 10 minutos y Gai cayó de la silla sosteniéndose el cuello puesto se estaba atorando con un pedazo de cerdo que afortunadamente logro escupir.

-Supongo que con esto son 35-34 a favor mía, ¿verdad Gai?- le decía Kakashi mirándolo desde su silla, aun con la boda llena.

Gai se levanto –Admito mi derrota- decía muy triste poniendo dinero sobre la barra -¡Pero la llama de la juventud aun arde en mi!- Señalo hacia el cielo y en sus ojos se podían apreciar unas ligeras llamas.

Kakashi se levanto y agradeció la comida al señor Ichiraku quien sonreía por que en solo unos minutos había sacado lo del día.

-Bueno supongo que seguiremos caminando, ¿verdad?- Kakashi miro a Azara

-Si- se levanto y de igual manera agradeció al señor la comida

Gai se quedo petrificado al escuchar la voz de Azara por lo que inmediatamente se giro hacia ella, como si su ego no hubiera sido destrozado por Kakashi segundos antes.

-Disculpe señorita déjeme presentarme… ¡Mi nombre es Maito Gai!- de la nada apareció una tortuga debajo de el

-Ah…mucho gusto- contesto confundida.

Gai se bajo de la tortuga, le tomo las manos y puso su "cara seductora".

-Señorita, déjeme decirle que usted es la flor de la juventud mas hermosa que he visto en mi vida, ¡Déjeme tener una cita con usted!-

Una gota de sudor apareció en la nuca de Azara–Yo…no estoy interesada en salir contigo-intentó no sonar de forma hiriente ante el muchacho que recién conocía, le soltó las manos pero él seguía insistiendo.

-Vamos Gai, ya te dijo que no quiere- respondió Kakashi al rescate de su compañera

-Señorita, un hombre como yo con esta ardiente juventud nunca encontrara en la vida- hacia más énfasis

-Yo…no estoy para nada interesada, ni siquiera has tenido la cortesía de preguntar mi nombre- trato de usar un tono de voz mas autoritario

-No hay necesidad de saberlo- sonrió y un brillo peculiar apareció en sus dientes –Le aseguro que la próxima vez que nos veamos accederá a salir conmigo- y de la nada se esfumo en una nube de humo

Azara se llevo la mano al puente de la nariz y se giro a ver a Kakashi-¿Ese tipo siempre es así de raro?-

-La mayoría de las veces, siempre esta animado- le contestó

En su andar por la aldea, Azara volteaba a ver a todos lados, pocas veces prestaba atención a lo que sucedía cotidianamente en la aldea. Mientras caminaban Kakashi saludaba con la mano a los compañeros que se pudiera encontrar, fue ahí cuando Azara se dio cuenta que fuera de sus compañeros ANBUS, no conocía a nadie más que a Anko.

Se recargaron en el barandal del puente que cruzaba un pequeño riachuelo dentro de la aldea, la cálida brisa mecía los largos cabellos de Azara, ella cerraba los ojos y se relajaba, le era muy agradable. Kakashi la miraba algo extraño, se había hecho una idea preliminar de Azara basándose en la infancia que tuvo, pero al empezar a tratarla, se dio cuenta de que tal vez era como cualquier kunoichi, de cierta manera agradecía que no fuera iracunda o sádica como su progenitor pero en realidad, a Kakashi aun le faltaba mucho por conocer de ella.

-Es algo extraño…- rompió el silencio –Somos de la misma generación pero pareciera que eres nueva en la aldea- miro hacia el cielo mientras hablaba

Azara esbozo una sonrisa de lado-Eso es por que ni siguiera fui a la academia ninja a diferencia de Anko, entrene con Satomi y mi pa…- guardo silencio – y Orochimaru…, en casa, después de volverme Jounin recuerdo haberme unido inmediatamente a ANBU…- termino hablando por lo bajo.

Kakashi la miraba con algo de lastima, su vida fue planeada desde el momento en que fue concebida y ahora, pareciera que no tuviera un ritmo fijo.

-Debió de haber sido una infancia difícil…-

-Un poco, pero te llegas a acostumbrar- una sonrisa torcida se dibujo en su rostro.

El viento le seguía desacomodando los cabellos y la relajaba cada vez más

-Pero si miras al cielo, llegas a pensar incluso que las guerras podrían terminar en instantes- musito suavemente y giro su mirada a Kakashi, quien también la había volteado –Tienes un rostro atractivo, no deberías de cubrirlo todo el tiempo- ese comentario dejo a Kakashi un poco sorprendido, aunque en realidad habia sido un esfuerzo de Azara por desviar el tema.

Frente a ellos y en cuclillas en el barandal volvió a aparecer Satomi

-Ah, ¿sucedió algo Sato-chan?- le pregunto la mayor

-Vengo de parte del Sandaime de nuevo, me pidió que avisarle a Kakashi-san que por favor, pase a su oficina al atardecer.-

-Ya veo…-suspiro Kakashi

. Kakashi las observaba fijamente, eran casi exactamente iguales, claro, con sus pequeñas y grandes diferencias, eran casi criaturas perfectas físicamente y en habilidades, aunque Satomi se veía mas delicada parecía ser muy buena evitando que alguien notara su presencia pero aun así, Kakashi podía ver en sus ojos un ligero brillo de tristeza que había visto en varios shinobis antes.

-Satomi, ¿has entrenado hoy?- Le pregunto la mayor

-No…he estado dando vueltas con las tareas que me pidió el Hokage-

Azara suspiro pesadamente y puso sus manos encima de la cabeza de la menor.

-Kakashi, ¿te importaría si la ayudamos a entrenar por hoy? En unas semanas será la evaluacion- sonrió esperando una respuesta

-Hum, supongo que le servirá, tambien será un buen ejercicio para nosotros y el trabajo en equipo.


Kakashi ahora dudaba, ya había visto un poco de Azara pero ¿Satomi? Se veía tan tímida y delicada que se le antojaba mas como una civil disfrazada de shinobi

En que diablos me he metido… se decía a si mismo volviendo a dudar de su decisión.

De la nada Satomi desapareció y unas cadenas empezaron a intentar tomarlos por los tobillos, ambos shinobis saltaron pero unas serpientes aparecieron frente de ellos intentándolos morder.

-Es un genjutsu- le dijo Azara –Se siente demasiado real-

Kakashi liberó su sharingan para poder librarse de él, pero fue entonces cuando unos hilos los jalaron llevándolos al suelo, los hilos estaban unidos con agujas que pareciera tenían veneno, si se movían morirían, Azara se intento librar con su katana logrando así que ella y Kakashi salieran de esa trampa, pero poco fue el alivio cuando enfrente de ellos una lluvia de agujas estaba lista para caerles encima y no tardaron segundos en caerles, pero antes de tocarlos estas se detuvieron y la Chunnin apareció frente a ellos.

-Si hubiera dejado caer las agujas hubieran muerto y yo hubiera ganado…-

-Si, que bueno que no nos mataste- le acarició la cabeza la mayor.

Kakashi había quedado algo sorprendido con las habilidades de Satomi, no por algo era una chunnin a tan corta edad

-Si haces eso la evaluación estoy seguro que pasaras enseguida, incluso me has hecho sacar mi sharingan- les dijo acercándose

-Satomi y yo compartimos muchas técnicas, pero ella es mejor en genjutsus y este tipo de ataques-

-Es porque me gusta evitar los combates cuerpo a cuerpo- dijo sonriente Satomi

Si Kakashi lo pensaba bien, su apariencia de niña indefensa seria perfecta para las misiones en cubierto


Al poco rato de que Satomi se fue, Azara se acercó a Kakashi

-Los hilos te lastimaron un poco- saco un pañuelo de su bolsillo y limpio el hilo de sangre que brotaba de su hombro

-No me di cuenta, al final si pudo tocarme-

Azara volteo de nuevo la vista al cielo, ya estaba atardeciendo un poco –Supongo…que debes de ir con el Hokage-


Kakashi se encontraba sentado en el borde del ventanal de la oficina del Hokage, quien se veía demasiado preocupado, no dejaba de pasar sus manos por su barbilla y en sus ojos se notaba lo pensativo que estaba.

-Ya esta aquí- murmuró al escuchar los torpes pasos de Yamato detrás de su puerta.

El castaño entro agitado y a duras penas reverencio al Hokage y se tumbo en la silla frente a su escritorio, le dieron unos momentos para regular su respiración.

-Hokage-sama con todo respeto, ¿Qué es lo que lo tiene tan preocupado que nos saco de nuestros escuadrones?- inicio Kakashi

El Hokage los miro fijamente a ambos y comenzó a pensar con cuidado en su selección de las palabras –Antes, primero lo primero. ¿Creen que ella sea una amenaza para la aldea?-

-No- dijo con seguridad Kakashi –Por lo que vi hoy, esta deslindada de cualquier plan de Orochimaru hacia nosotros si es que dicho plan existe. Estuvimos hablando de algunas cosas y ni siquiera usa la palabra "padre" cuando se refiere a él.-

-Sa…Satomi- Yamato tosió, aun seguía agitado –Ella tampoco tiene un comportamiento sospechoso, la seguí por toda la aldea y no mostro una conducta sospechosa-

Kakashi arque las cejas, el Hokage seguía escondiéndose algo para si mismo, el anciano shinobi se dio cuenta de las miradas de los dos muchachos, se acomodó en su silla.

-No tengo mas opción que decirlo…- se quito el sombrero y paso ambas manos por su cabello –Sus expedientes fueron sustraídos- dijo con seriedad –Esos expedientes debían de ser censurados pero han desaparecido completamente. No sabemos quien pudo haber sido ni porque, ya tengo a Ibiki trabajando en eso asi que por favor, de momento, sigan vigilándolas.-

La mirada, sus palabras, la forma de hablar, su lenguaje corporal, el Hokage tenía razones para tenerles desconfianza.


Solo diré que me divertí muchísimo escribiendo a Gai :B, fue mi parte favorita. Bueno ultimamente no tengo mucho que decir, espero todos sus comentarios. Bye bi !