Hola a todos, se que me he tardado mucho en actualizar pero entre que me enfermo y no bueno, no puedo hacer mucho, mi estado de salud ha seguido demasiado delicado pero al menos puedo ir a trabajar e ir a la escuela, claro, me tomo todo con la mayor calma del mundo y trato de dormir lo suficiente y no estresarme, anyway aqui les traigo nuevo capitulo, mas extenso. Aclaro que he editado los demas capitulos y he decidido dejar el nombre de Azara because reasons, me acostumbre mucho a él, lo use durante muchos años cuandoplaneaba esta historia que simplemente cambiarlo para mi, era como si cambiara el persona. So, enjoy ! perdon por algun falta de ortografia que se escapara.


Recorrer cincuenta kilómetros no fue problema alguno para ninguno de los tres jounins.

Para Kakashi, internamente pensaba que la misión debería de ser una broma, la prioridad de Yamato y la de él eran vigilar de cerca a Azara y Satomi, ganarse su confianza e informar cualquier anomalía que podría involucrar a Orochimaru o la seguridad de Konoha y ahora, estaban en el bosque, en medio de la nada a punto de ejecutar una misión de la cual no tenían ni siquiera una pista de lo que se iba a tratar.

-Yamato, dame el sobre- dijo autoritariamente Kakashi

Yamato le dio el sobre a Kakashi y lo abrió; conforme leía su rostro se iba ensombreciendo poco a poco.

-Exterminio- murmuro lo suficientemente fuerte para que sus compañeros escucharan -debemos de eliminar una base de ninjas de la nube que parecen estar secuestrando a varios de los nuestros para sacar información-

-¿De cuentas personas estamos hablando?- preguntó Azara

-Alrededor de cincuenta…- Kakashi quemó el sobre y el papel de la misión usando el Katon. -Acampemos aquí, el lugar aun esta algo lejos y si seguimos durante el día llegaremos en la noche y será perfecto para que nadie nos vea- dio las primeras instrucciones

Una fogata estaba en medio de ellos, la noche se había tornado gélida y sus capas ya no eran suficientes para soportar el frío mientras que Kakashi, como capitán de su escuadrón, intentaba idear un plan para la misión de ejecución de la noche siguiente pero en realidad, no podía llegar a nada concreto, algo sobre todo eso le estaba causado mala espina.

-Muchachos, debo de darles algo- por fortuna, la voz de Azara lo saco de sus inútiles pensamientos.

Azara se acercó primero hacia Yamato, tomo con delicadeza su brazo izquierdo y colocó su dedo índice y anular en su muñeca, el castaño dio un pequeño respingo al ver como de los dedos de sus compañera el chakra que se formaba era de un color violeta completamente distinto a cualquier otro que hubiera visto y, que alrededor de su muñeca se estuvieran tejiendo entre si lo que parecían ser dos serpientes bebes que terminaron adheridas a su piel.

Yamato se encontraba boquiabierto y un poco asustado, volteo su vista a Kakashi quien parecía fastidiado y de nuevo a Azara quien tenía una expresión parecida a una disculpa pero con una extraña sonrisa

-Lamento haberte asustado- se disculpo mientras se acercaba a Kakashi para hacer lo mismo –Estas son pulseras de chakra, las pequeñas serpientes se añaden a tu piel como si se tratase de un tatuaje o una cicatriz, en caso de que yo no me encuentre cerca y alguno de ustedes sufra algún tipo de herida, el chakra de la pulsera reaccionara para poder sanarlo, tiene su limite así que por favor, de todas formas eviten ser asesinados. De igual manera, me ayudaran a encontrar su ubicación.- explico traquilamente mientras terminaba con Kakashi.

Kakashi miro la pulsera y la toco suavemente con la yema de los dedos, eran verdaderas escamas de serpientes, rgreso su mirada a Yamato quien lucia mas tranquilo.

-Realmente son algo impresionante, ¿hacen algo más?-

-En algún caso muy extremo comenzarían a tomar mi chakra para su beneficio, no se preocupen, cuando pierdan el efecto se tornaran blancas y se caerán solas, como una costra.-

La idea de que Yamato usara su jutsu de madera para armar una pequeña cabaña para poder pasar la noche fue muy tentadora, pero Kakashi dio un rotundo no, su misión era de discreción absoluta por lo que una cabaña en medio de la nada con 3 ANBUS metidos no era una opción viable, ni siquiera cuando Azara se ofreció a utilizar alguna especie de genjutsu, por lo que los tres shinobis terminaron durmiendo en una pequeña casa de campaña camuflada, lo suficientemente espaciosa para los tres.

Yamato fue el primero en caer dormido al entrar a la casa de campaña, Kakashi ya se encontraba entrando cuando se giro al notar que Azara no lo seguía, algo dentro de su cabeza le decía que eso no era normal, camino hacia ella y se detuvo a unos pasos al notar que hacia un par de sellos.

-…- la escucho murmurar algo que le fue poco posible entender

Del cuerpo de Azara pequeñas serpientes de color muy oscuro se fueron deslizando y se adentraron entre los arbustos y los árboles.

-¿Sucede algo?- la interrumpió, pero ella no se sobresaltó, tan solo se giro.

-Es por precaución, ellas me avisaran de cualquier movimiento sospechoso en el área. Pensaba hacer un poco de guardia de todas formas-

La conocía lo suficiente como para saber, que había algo extraño en su tono de voz, esa era su segunda advertencia.

-Azara- dijo su nombre con un poco mas de seriedad -¿En que estas pensando?-

La pelinegra suspiro con pesadez –No lo se- su respuesta provoco que Kakashi arqueara una ceja e intensificara la mirada que tenia puesta en ella.

Azara giro su rostro, su mirada se había ensombrecido un poco, estaba algo nerviosa y paso una de sus manos por su cabello mientras terminaba de darle la espalda a Kakashi –Lo lamento- dijo un poco mas segura de ella misma –No es común en mi mezclar mis emociones en las misiones, nunca le he hecho pero…- comenzó a titubear-Desde el incidente de Orochimaru, pensé que el Hokage me despediría de ANBU o trasladarme a otra aldea-

Kakashi podía ver un lado de Azara que no había visto, hasta el momento había visto a la kunoichi genio, serie, correcta y maternal que le habían informado y ahora, tenia frente a el a una chica con muchas incertidumbres, dudosa, su lado mas vulnerable.

-El Hokage sabe que no tuviste nunca nada que ver con los planes de Orochimaru. Mantén esos pensamientos guardados y acláralos con él cuando regresemos, concéntrate en la misión- De nada le servía tener un elemento que no estaba del todo en sus cabales

Azara era una kunoichi fuerte, no necesitaba palabras de aliento porque no habia sido educada de esa manera pero había algo en esa que poco a poco, se estaba descosiendo y Kakashi podía verlo en su mirada.

La fogata que había sido apagada un par de horas antes volvió a arder, sus pequeñas brazas iluminaban los aconjonados ojos de Azara a quien Kakashi no podía dejar de mirar con preocupación, había una alerta mas en su cabeza y ya había perdido el numero de cuantas veces había tenia esa extraña corazonada.

-Saca todo lo que tengas que decir-

Azara suspiro con pesadez –Es difícil, ya te dije que…-

-No mezclas tus sentimientos con los deberes- la interrumpió -Por eso has cumplido con tal excelencia todas las misiones a las que te han mandado. Por eso sigues aquí y el Hokage tiene su confianza puesta en ti, pero hasta que no saques lo que tienes no podrás con lo que nos espera por la mañana.- Kakashi se estiro un poco en su lugar –Quedara entre nosotros y no volveremos a hablar de ello, presiento que si abro la boca me darías una paliza peor que la que le darías a Guy si descubriera tu domicilio-

Azara no pudo evitar soltar una pequeña sonrisa ante el como siempre, inapropiado comentario de Kakashi, paso sus manos por su cabello una vez y trato de pensar por donde podría empezar.

-Es extraño…no fue un mal padre. Fue un padre amoroso que se desvivía por Satomi y por mi, estaba pendiente de nosotras todo el tiempo, que tuviéramos ropa, comida, nos cuido de bebes, las cosas que cualquier padre normal hará, si llorábamos nos abrazaba y si lo desobedecíamos nos esperaba una paliza. Es abrumador pensar que todo eso fue mentira, que todo ese amor fue falso…-

-Fue eso, un padre- respondió Kakashi sin mucho que comentar al respecto a decir verdad, le hubiera gustado tener a su padre un poco más en su vida.

De la nada una sonrisa sarcástica se dibujó en el rostro de Azara –Siempre nos repetía "Asegúrense de conquistar a un Hyuga o un Uchiha, y que sea el mejor prodigio de su clan, no aceptare a un yerno que no sea de cualquiera de esos clases, no las he criado para que se junten con la basura de la aldea"…Era un hipócrita- musito al final de una manera mordaz.

Kakashi podía entender el abandono que sentía Azara en esos momentos, el mismo fue abandonado por su padre de una manera tal vez, un poco mas "dramática", sin importar las circunstancias o las consecuencias ambas figuras paternas decidieron marcharse de una forma u otra.

-Mi padre se suicidó cuando yo era un niño- soltó de la nada llamando totalmente la atención de Azara quien giro a verlo con los ojos totalmente abiertos. –Mi madre había fallecido y eso lo destrozó- dijo serio y calmado.

Azara había caído en cuenta que otra vez, no tenia ni la mas mínima idea de la vida de Kakashi.

-Lo lamento…- no supo que decirle y se dio cuenta que así como ella, Kakashi ya habia escuchado esa frase muchas veces.

Se acercó hacia él y tomo su mano haciendo que el peli plateado la volteara a ver.

-¿Le guardas rencor?-

Kakashi sopeso un poco –Antes, ahora ya no. Orochimaru es un traidor y desertor de la aldea que te hizo sufrir, nadie puede perdonarlo pero por experiencia- la miro a los ojos y apretó su mano suavemente –Quédate solamente con las cosas importantes que él te enseño-

-Bien- Kakashi se puso de pie y comenzó a caminar a la tienda de campaña –Durmamos un poco-

-Gracias-

-¿Hum?- Kakashi se giro a ver a Azara

-Te lo agradezco, Kakashi-

La melancólica mirada y el nervioso semblante de Azara había cambiado, su mano contra la de el ahora era firme y sus ojos habían regresado a ser aquellas dagas afiladas, su kunoichi había regresado a su calma interna.


Se recostó sobre sus codos procurando no despertar a sus compañeros mientras se aseguraba de lo que sus serpientes le comunicaban era cierto.

-¡Alguien se acerca, son demasiados!- gritó despertándolos

Unas cadenas fueron lanzadas desde las copas de los árboles pero pudieron esquivarlas, aproximadamente seis shinobis con capas negras se encontraban rodeándolos.

-¡¿Son de la nube?!- les grito Kakashi, las ropas de los shinobis distaban de ser parecidas al uniforme que portaban en la aldea de la nube.

Pero al acercarse ellos mas se dio cuenta, tenían el símbolo de Konoha y sus uniformes eran de Raíz

-¡La misión fue una trampa!- advirtió Yamato al reconocerlos también

Dos de ellos se acercaron a los ANBUS pero solo los rodearon, Kakashi tenia el sharingan activo y pudo darse cuenta, querían bloquearles el chakra.

-Yamato, pase lo que pase no dejes que te toquen-

Los dos shinobis de Raíz se acercaron con velocidad hacia Yamato y Kakashi sin darles oportunidad alguna de poderse armar con siquiera un kunai, su técnica de taijutsu era demasiado extraña que aun con el sharingan activo, Kakashi no estaba muy seguro si eso era parte de su plan de intentar bloquearles el chakra, pero tanto para Yamato como para él, les estaba costando trabajo el esquivarlos y seguir el paso.

Los cuatro shinobis restante rodearon a Azara, la cual tenia ambas katanas desenfundadas y estaba lista para lo que fuera que le esperara.

-Niñata, vendrás con nosotros-

-¿Qué es lo que su jefe tiene en la cabeza como para atacar a ninjas de su propia aldea?- escupió con rabia la pelinegra

-Queremos evitar una desgracia- respondió uno mas con ironía

Simultáneamente los cuatro activaron el mismo genjutsu sin darle tiempo a Azara de contra atacar u hacer movimiento alguno. Un grito desgarrador salió de su garganta alertando a sus compañeros quienes maldecían entre dientes

-¡Azara!- grito Yamato cuando volteo a verla pero fue un error, el ninja le desgarro la espalda con unas garras que tenia en la mano lo que provocó que escupiera sangre y cayera al suelo.

Azara cayó sobre sus rodillas, sus pupilas estaban dilatadas y la sangre salía por borbotones por su boca y su nariz

Esto va mal…

Kakashi contuvo al shinobi enterrándole un kunai en la garganta, miro a Yamato quien apenas se podía poner de pie, gracias a la pulsera no cayó inconsciente pero no podía hacer mucho, los cuatro shinobis ya tenían a Azara encadenada y despojada de sus armas y el enfrentar al otro lo había debilitado, todo era una trampa

-Hazte a un lado ninja copia- decía un hombre de cabello de blanco

-¿Qué diablos tienen planeado hacer con ella? Somos de la misma de la misma aldea-

-Exactamente es eso por lo que nos la llevaremos-

No entendía bien lo que sucedía y no le importaba por que algo era seguro, no iba a permitir que se la llevaran, contenía el chakra en su mano derecha, estaba furico…

-Kakashi…- susurraba Yamato –No lo hagas…-

Él no lo escucho, el ninja que parecía el líder de la emboscada se río de Kakashi, con una seña basto para que uno de los shinobis de Raíz se acercara al ninja copia lentamente con toda la intención de aniquilarlo, Kakashi empezó a correr hacia él con el chakra en su mano.

-¡Raikiri!- corío a toda velocidad hacia el shinobi pero de la nada, este desapareció frente a sus ojos -¿Que?- se quedo inmóvil unos momentos.

Se había puesto atrás de él y lo tenia agarrado de los brazos

-Este es tu último día…-

Salto con él y se descubrió el pecho, era una bomba, un ninja suicida, antes de que se diera cuenta, la bomba exploto.

-¡Kakashi!- grito Yamato aun sin poder ponerse de pie

-Salgamos de aquí- dijo el líder de la emboscada –No salió vivo de eso, tenemos que llevarla al interrogatorio-

Tenían a la Kunoichi con manos y pies atados con cadenas, desparecieron en la oscuridad, Yamato se retorcía del dolor, había perdido bastante sangre e intentaba buscar con la mirada a Kakashi.

Maldición…

De los arbustos salió una mano, era Kakashi quien se arrastraba agitado, se había podido librar con un clon pero la explosión lo alcanzó y le dejo algunos rasguños en las extremidades

-Maldita sea…- musitó

Estaban mal heridos y no tardaron en desvanecerse


Podía escuchar los pesados pasos del Hokage por todo el pasillo del hospital desde hace días.

Días…

Quería levantarse y no podía, apenas giraba la cabeza y estaba solo en su habitación, sin fuerzas, se preguntaba que diablos había pasado con Yamato y que diablos, le habían hecho a Azara.

-Kakashi- finalmente el líder de Konoha decidió hacerle una visita –No tuviste muchas heridas pero tu cuerpo sufrió mucho agotamiento- dijo como si nada

-¿Y Yamato?- preguntando recostándose sobre sus codos

-Él fue quien más sufrió, perdió mucho sangre y tardara mas en recuperarse-

La ensombrecida mirada de Sandaime no paso desadvertida por el ninja copia que poco a poco iba colocándose la mascara, aun le dolían un poco las articulaciones.

-Todo fue premeditado, ¿cierto?-

El Sandaime guardo silencio…pero no fue solo su silencio, la expresión de su rostro le dio a entender algo más.

-¿Ahora que sucederá?- volvió a preguntar

El Hokage no respondió y sin mucha delicadeza de la habitación de Kakashi.

La enfermera llego a hacerle el ultimo cambio de vendejas y enseguida, Kakashi se dirigió a la habitación donde Yamato que de igual manera, abrió la puerta con algo de rudeza.

-¿Te encuentras bien?- pregunto al verlo conectando a una infusión

-Si, mi herida fue profunda, están tomando demasiadas precauciones- contesto algo adolorido

Kakashi se sentó en la ventana, pensativo y confundido.

-Yamato, ¿tu sabias algo de lo que sucedió?- preguntó bastante serio

Desvió la mirada de Kakashi -No, sabia lo mismo que tu, vigilarlas y reportar cualquier cosa. Creía que la misión era algo de rutina para mantenerla vigilada, no creí que Raíz estuviera involucrado en esto; cuando dijiste lo del exterminio en realidad pensé que seria una prueba, no que nosotros seriamos los eliminados-

-Ese es el problema- se puso de pie –No nos exterminaron, no mandaron un equipo por nosotros, solo se la llevaron a ella-

Yamato se puso serio -Kakashi, Orochimaru era antes un ninja de raíz, el experimentaba con niños…- menciono con tristeza –Es posible que crean que él esta planeando algo al dejarlas a ellas en la aldea y el irse, Danzou es un hombre paranoico

-Tengo que ir por ella…- salió por la ventana.


Entro sin avisar, el Sandaime no estaba sorprendido, la actitud de su shinobi la veía venir desde el interrogatorio que le quiso formular en el hospital.

-¿Dónde la tienen?- preguntó sin mucho tacto el peliplateado

Sandaime guardo silencio unos momentos -No lo se- contesto ligeramente molesto.

-¡¿Y ni siquiera ha pensado en ir a rescatarla?!- se quejo fuertemente Kakashi

-Hay cosas que ni siquiera yo puedo autorizar, esta es una de esas, los consejeros y Raíz están por encima de mí- trato de explicarle de una forma en la que no lo alterase

-¡Pero no la puede dejar en manos de los subordinados de Danzou! ¡Ella ya no tiene nada que ver con Orochimaru, no puede no ir por ella!- gritaba, Kakashi nunca había estado tan visiblemente alterado y fuera de si como lo estaba en ese momento.

-¡Crees que no quiero rescatarla!- grito el Hokage poniéndose de pie-¡Ninguno de mis shinobis debería de ser acusado de esa manera!-

Para fortuna de ambos la puerta fue abierta y ambos se distrajeron por unos momentos al ver esos ojos amatista asomarse. Satomi dio pequeños pasos, podía sentir la tensión en el ambiente y un poco de los gritos anteriores a su llegada, observó con mucho detalle la agitada respiración del Jounin y como el Sandaime evitaba su mirada.

-¿Esta todo bien?- No recibió respuesta de ninguno de los dos -¿Sucedió algo?-

-Satomi- hablo serio el Hokage –Azara fue capturada por el enemigo en su misión, no sabemos que sucedió con ella. -

Los ojos amatista de la pequeña se volvieron cristalinos, bajo la mirada y cerró los puños

-Yo…debo de irme- salió corriendo de la oficina

-¡Espera!- le grito Kakashi


¿Por qué le había gritado que no se fuera? Ni él lo sabia, no tenia idea de lo que podía suceder por la cabeza de Satomi, no la conocía mas que por los informes de Yamato y aun así, algo dentro de él le hacia sentir que estaba en deuda con ella. Y ahora, dos horas buscando por toda Konoha y no encontraba a una simple niña de once años.

Soy un jounin, líder de un escuadrón ANBU y no puedo encontrar a una niña de once años. Se quejaba internamente, olvidaba que esa niña era elite desde el vientre.

Se detuvo en la rama de un árbol, la había encontrado pero no estaba sola, junto a ella había un niño de probablemente su misma edad que le limpiaba las lagrimas de las mejillas, le reconoció por el símbolo del su clan que estaba en sus ropas, era el hijo mayor del líder Uchiha. Una vez que Satomi se calmó un el Uchiha se fue un poco apresurado y fue cuando Kakashi decidió bajar del árbol y hablar con ella

-Satomi- le llamo y ella se giro a verlo

-Kakashi-san- lo miro fijamente, su mirada seria era solo un disfraz para ordenarle sus ojos que dejaran de llorar -¿Qué pasará con Azara-san?- la pregunto hizo que unas pequeñas lagrimas rebeldes volvieran a recorrer sus mejillas.

Kakashi se puso a su altura y le acaricio suavemente la frente -Te prometo que iré por ella, uno nunca debe dejar a sus amigos atrás-

Satomi le dio un abrazo a Kakashi sin pensarlo y comenzó a llorar de nuevo, él correspondió el abrazo dudando un poco, podía sentir como su chaleco se mojaba con sus lágrimas, y así tuvo otra razón más para ir por ella. La llevo hasta su casa para asegurarse de que estuviera mas tranquila, tenía una leve idea de como comenzar a buscar, una vez que constató que Satomi se había quedado dormida, se fue.


No sabia si era por la perdida de sangre o porque realmente el frío del metal era lo que la hacia temblar, numerosos y variados artefactos de tortura se encontraban por la habitación, algunos manchados por su sangre por su falta de cooperación en los interrogatorios, se negaba a hablar de cosas que ella desconocía.

-Espero que cuando regresemos seas mas cooperativa- escucho la misma voz masculina que desde hacia unas horas no dejaba de interrogarla.

La dejaron tirada en el suelo, tenía las manos inmovilizadas para que no utilizara ningún jutsu y los pies encadenados, ya no sabia si en su cara había sudor o lagrimas, tenia un golpe en el rostro y un corte en la boca, el cabello le cubría las demás heridas de sus brazos y en el suelo había salpicaduras de su propia sangre.

-Kakashi…Yamato…ayúdenme…- musitaba para si misma, tenia cinco días sin agua y sin comida, sin ver la luz del día. Podía sentir como la sangre escurría por su frente. -Por favor…- ni siquiera contaba con la fuerzas para intentar acabar con su propia vida


Nunca me cayó bien Raíz D, espero sus hermosos comentarios, dudas, quejas, recomendaciones, todo es bien recibido. Bye bi que me los bendiga Kamisama, el de las esferas del dragón (?)