Hola! Se que me ausente bastante tiempo (realmente no quiero ni fijarme en la ultima vez que actualicé) y que tampoco he subido nada nuevo de KHR... Pero bueno en lo que me enfermé :v, jugaron con mis medicinas (?, trabajo, escuela, y la crisis de los 20's apenas encontré algo de tiempo de agarrar y ponerme a hacer las ediciones correspondientes -w- ~. No se si ya comenté, este fic lo tengo completamente terminado solo lo estoy editando, el ItachixOC, ese si lo tengo hecho un desmadre :v (es culpa de Kishimoto (?) ) Anyway, espero les guste este capitulo, en mi caso, es mi favorito de todo el fic


Hatake Kakashi era de los mejores shinobis de Konoha, subestimarlo podría terminar en una muerte segura o tan solo en horribles y graves heridas.

Siguió a un subordinado de Raíz, lo embosco y lo obligo a hablar amenazándolo a utilizar su sharingan en él, era un novato así que no tardo en decirle todo lo que necesitaba oír. A Azara la tenían como prisionera en una zona de interrogatorios subterránea ubicada a pocos kilómetros entre la frontera del País del Fuego y el País del Hierro, debía de tener mucho cuidado con lo que hacia. Yamato, aun en el hospital, ayudo a Kakashi a planear una estrategia.


Esa noche, como todas las anteriores, la paso tendida en el suelo con el cabello cubriéndole su sucio rostro y el resto de su cuerpo, bañado en su propia sangre. No sabía cuánto tiempo había pasado y mucho menos si era de día o de noche, no podía llevar la cuenta de cuanto llevaba en ese confinamiento pero pensaba que era casi una semana.

Su respiración era agitada después de la golpiza recibida la noche anterior, le habían despojado de sus armas y todas sus pertenencias a excepción de la ropa, tenía las manos cubiertas con guantes de hierro para que no intentara hacer algún jutsu, en Raíz no eran estúpidos, se estaban tomando demasiadas molestias con ella, cada tantas horas entraba alguien para drenar parte de su chakra y evitar que ella curara sus heridas solas, no solo no podía usar jutsu médico, no podía regenerar sus propias celular, una técnica muy particular que su padre le heredó. Podía escuchar los pasos detrás de esa gran puerta de metal, eran tres shinobis en total los encargados de su tortura, los tres llevaban máscaras y capuchas para cubrir sus identidades.

Mis aliados… pensaban con sarcasmo al momento de escucharlos entrar a la fría habitación.

Uno de los hombres la jaló por el cabello y la obligo a sentarse y levantar el rostro al único de los shinobi que no llegaba mascara pero si la mitad de su rostro con una gran quemadura, en sus manos tenía un grueso libro negro.

Aquel shinobi dio varios pasos que para Azara fueron eternos mientras se deslizaba de un lado a otro por la habitación leyendo lo que sea que tuviera en sus manos.

-Kaguya Azara- comenzó a hablar, haciendo que la joven torturada mostrara un inusual interés –Hija no natural de oh…- hizo una pausa –el nombre de tu madre esta censurado, solo se muestra su apellido y….- volvió a pausar –el apellido de tu padre esta censurado- soltó una pequeña risa.

-¿Estás diciendo que mi madre es del extinto clan Kaguya y que puedo sacarme la columna y matarte con ella?- dijo con ironía pero aun provocando que el shinobi le jalara aún más el cabello provocando que ella hiciera una mueca de dolor.

-Guarda silencio- le amenazo y continuo leyendo su archivo –Hija mayor de bla bla bla, graduada con examen único en la academia a los 6 años, ascendida a chunin a los once y convertida en jounin con tan solo trece años al mismo tiempo que entrabas a los escuadrones ANBU. Porcentaje perfecto en ninjutsu, taijutsu y genjutsu, perfecto manejo con la katana y oh…- sonrió para sí mismo –Destacados logros en ninjutsu e investigaciones medicadas para la batalla-

Azara lo miraba fijamente, ¿de dónde diablos había sacado esa información? Ni siquiera ella sabía tantas cosas, empezando por su apellido…

-Dime, ¿A dónde se fue Orochimaru y que está tramando?- se inclinó a su altura y Azara le regalo un escupitajo lleno de sangre

El shinobi le regreso una cachetada con mucho gusto y ella solo río, su estado mental comenzaba a dañarse y eso era algo mínimo para el nivel de tortura que utilizaban con ella.

Le tomo de la barbilla para que lo viera fijo a los ojos, ella estaba ida y la soltó bruscamente.

-Así que no quieres cooperar…- musitó con malicia

Un grito de dolor salió de la garganta de Azara, el tercer shinobi enterró unas garras en el área de las costillas.

-Odio tratar a las mujeres así, y más si es alguien de nuestra aldea, pero necesito que me digas donde esta Orochimaru-

-¡Ya te dije que no lo sé!- gritó fastidiada, lo miraba fulminantemente

-¡Deja de decir mentiras, sé que aun tienes contacto con el!- le gritó con más fuerza su interrogante.

-¡¿Quieres la verdad?!- grito enojada –La verdad es que mi hermana y yo fuimos inseminadas y ese bastardo jugó con nuestra genética, nos utilizó tanto a nosotras como a ustedes para sus mórbidos planes…su jodido chakra no está dentro de mi…- escupió sangre –Tampoco en Satomi o Anko… ¿Crees que nos agradó saber que habíamos sido manipuladas por él? ¡No! Eliminamos cualquier rastro de chakra que quedara de él en nosotras, pero sus jutsus y el poco conocimiento que nos dejo es lo único que nos quedó, no sabemos nada más. Ya te dije que eso es todo lo que sé, no sé dónde está y no puedo saberlo porque él nunca nos dijo nada- respondió agitada, enojada, asqueada, el shinobi le jalaba más el cabello y el otro seguía enterrando sus garras a cada momento.

El shinobi que la interrogaba sabia que eso era verdad, pero no podía confiar del todo en su palabra, tenia que hacerle mas pruebas. Hizo una seña con sus manos, el shinobi saco las garras de su cuerpo y el otro soltó su cabello dejándola tirada, salieron por la gran puerta de metal.

-¿Señor, estará diciendo la verdad?- el shinobi que se sacaba las garras y la máscara parece sentirse dudosa acerca de toda la situación

-No lo sé, tenemos que hacerle una prueba de chakra antes de pasarle un reporte a Danzou-

-Cuando se haya analizado su chakra, ¿será ejecutada?- preguntó el segundo subordinado

-Es lo más probable-


No le tomó más que un par de horas gracias al a ayuda de sus perros localizar la base subterránea donde tenían prisionera a Azara. Kakashi estaba escondido entre las tuberías de aquel lugar y el dejar que sus perros hicieran un recorrido por todo el lugar lo llevo hasta ellos, los tres shinobis que salían del cuarto con mayor vigilancia de todo el lugar, pero antes de sacarla, tenía que buscar sus armas.

Con mapa en mano se dirigió a la habitación donde tenían confiscadas las armas y los dispositivos de ayuda médica que Azara llevaba consigo. Había un total de ocho shinobis, los tres que le interrogaban, uno más vigilando la puerta del cuarto de tortura, tres, cada uno de ellos ubicado en un pasillo y por supuesto, el que vigilaba la entrada secreta del sitio. Para el ninja copia deshacerse de los vigas era más que pan comido.

No le tomo más que media hora inmovilizar a los shinobis que hacían las guardias con un simple y correcto toque en las terminaciones nerviosas correspondientes que los dejarían inconscientes un par de horas y porque no, de igual manera les ataco con un genjutsu tan solo para estar seguro, los encerró en el cuarto donde confiscaban las armas. Aunque eso fue fácil, tenía la impresión de que no sería igual con los carceleros de Azara.


La última vez que escucho tanto ajetreo fuera de la puerta, fue cuando dos de los shinobis no sabían en cual sería la mejor arma para empezar con la tortura, tal vez se estaban peleando ahora por quien debería de darle el tiro de gracia. La puerta se abrió, ni siquiera alzo la mirada, cerró los ojos esperando una bofetada.

-Deberías de matarme de una vez si tan seguro estas de que miento…- susurró

-Si te mato, Anko me matara a mí…-

-¿Kakashi?- alzo la vista, su piel se en crispó al escucharla la peculiar voz del peliplateado –Viniste por mi…- aun incrédula, intento sonreír.
¿Acaso he comenzado a alucinar? Quería mover su mano y tocar su rostro pero no podía, el cuerpo seguía sin responderle.

Kakashi le ayudo a sentarse y le hizo el cabello hacia atrás, tenía el rostro lleno de golpes, los labios rotos, sangre seca en cara, brazos y unas heridas recientes en los costados que no la dejarían caminar.

La lastimaron demasiado… se sentía culpable por el mal estado de la kunoichi

Con la katana que recupero le quito las cadenas.

-Sube- le dio la espalda –No puedes caminar y debemos salir de aquí de inmediato-

Sin reproches se subió a la espalda de Kakashi y él corrió rápidamente por el largo pasillo, estaban a solo unos metros de la puerta cuando una guadaña les fue arrojada, eso hizo que casi pierda el equilibrio pero el ninja copia puso esquivarla con un salto en el momento exacto.

Detrás de ellos le venían persiguiendo aquellos tres shinobis carceleros.

-Hatake Kakahi, el gran ninja copia, no creí poder verte nunca por aquí- decía burlón el líder

Estaba vulnerable, tenía a Azara en la espalda y a esos tres sanguinarios enfrente, debía de pensar algo rápido.

-Kakashi…bájame y dame mi katana- susurró débilmente a su oído

-Sería un suicidio- contesto autoritario

-Hazlo…o no tendremos oportunidad- débilmente colocó su mano en el hombre del shinobi para persuadirlo

Kakashi no tenía mucho tiempo para pensar en algún plan, en contra de su voluntad bajo a Azara y le regreso sus katanas, los shinobis sonreían divertidos, para ellos solo sería un espectáculo sangriento, sin avisar el ninja de guadaña se abalanzó contra Kakashi quien lo bloqueo con un kunai, un líquido morado escurría de esta.

-¡Esta envenenada no dejes que te toque!- le grito Azara mientras apenas esquivaba los ataques del shinobi con las garras.

Los superaran en número y en habilidades, Azara podría perder el conocimiento en cualquier momento y Kakashi aun tenia secuelas causadas por el shock de la bomba de aquella emboscada.

Azara se balanceaba esquivando con la poca fuerza que le quedaba las garras, Kakashi se estaba hartando de ese estúpido juego de atrapa y corre, descubrió su Sharingan y le fue más fácil leer los movimientos del shinobi, un golpe en su punto ciego lo dejo inconsciente, se giró para ayudar a Azara pero ella había atravesado el pecho del shinobi con la katana y cayó de rodillas al suelo agitada, tosiendo sangre, tenía que sacarla rápido de allí.

-Salgamos de aquí…- se puso a su altura y le tomo del brazo

-No van a escapar…-pero habían olvidado al tercer shinobi, aquel hombre con el rostro parcialmente quemado.

El ninja de la guadaña había recuperado la conciencia y en su poca suerte arrojó el arma hacia Kakashi, la cual se le enterró en el pecho.

-Kakashi…- la pelinegra ni siquiera tenía energías para gritar.

-Mira lo que has provocado- una sonrisa sarcástica se asomó por el rostro herido de aquel shinobi-A cambio de que te quedes, podremos salvar la vida del ninja copia- le estiraba la mano.

Los ojos de Azara se deslizaron lentamente desde la mano del shinobi hasta su rostro, giro su cabeza y observo a Kakashi que comenzaba a toser a causa del veneno de la guadaña. Lentamente se puso de pie, tenía la mirada baja y el cabello en la cara.

-Ya estoy harta…- musito con ira-¡Kuchiyose no Jutsu!- Con la sangre que tenía regada en sus manos, la paso sobre la marca de invocación que tenía en su brazo, idéntica a la de su procreador, de la gran nube púrpura creada por el jutsu de la invocación aparecieron dos serpientes que lucían gigantes, una negra y una blanca, ambas con ojos amarillos y reluciendo sus filosos colmillos no dudaron ni un segundo en abalanzarse salvajemente a los shinobis que aún seguían con vida.

Kakashi, quien luchaba contra los temblores provocados por el veneno, había quedado paralizado al ver la medida extrema que su compañera utilizó para poder escapar…Se necesita demasiado chakra…pero ella, sus heridas…

-Vámonos…- Azara tomo a Kakashi del brazo con la poca fuerza que tenía, la serpiente gran serpiente blanca se acercó a ellos –Shiro…sácanos de aquí por favor-

-Te has metido en un gran lío…- Shiro paso por debajo de ellos y los fue arrastrando hasta introducirse al bosque, estaban bastante lejos de allí y a solo unos kilómetros de Konoha, pero la serpiente paro.

–Si el veneno no es extraído del cuerpo de este chico morirá…- calló unos momentos después de examinar con un poco de detenimiento la herida de Kakashi –Deberás de cerrar su pecho o morirá desangrado en dado caso, no te queda mucho chakra-

Shiro colocó con delicadeza a Kakashi en el suelo quien por efectos del veneno ya no podía articular palabra alguna para negarse a que Azara utilizara lo poco que quedaba de su chakra en él.

-Kakashi…esto… dolerá...- musitó la kunoichi

Un grito se ahogó en la garganta de Kakashi al sentir los filosos colmillos de la serpiente clavarse sobre su hombro

-Listo- la serpiente desapareció y la respiración de Kakashi se normalizo

Con la katana le empezó a quitar el chaleco, cuando iba a desgarrarle la camisa él le detuvo

-Alto…vas a morir si se termina tu chakra…-

-Si no paro la hemorragia serás tú quien morirá…- intento sonreírle

Kakashi se había desmayado, tenía que ser rápida, le rompió la camisa incluyendo la máscara para que pudiera respirar mejor, con el poco chakra que le quedaba empezó a detener la hemorragia lentamente. El esfuerzo provoco que su nariz comenzara a sangrar y su cuerpo temblara.

Debo cerrar la herida…

Poco a poco las células fueron regeneradas y el pecho de Kakashi se cerró como si nunca le hubieran tocado, dio una leve sonrisa al ver que había salvado a su amigo.

Lo logre… se fue desvaneciendo.

Lo siento…


Los rayos del sol comenzaron a lastimarle los ojos advirtiéndole que no estaba en la comodidad de su cama sino en el pasto, botado en alguna parte del bosque, recordó bruscamente los hechos de la noche anterior y aunque quiso levantarse de golpe un peso encima de su pecho lo impidió.

-¡Azara!- La tomo entre sus brazos y tuvo miedo al sentirla sin peso. Quito el cabello que caía sobre su frente y estaba pálida, más blanca que una hoja de papel. –No arriesgué mi vida para que tu perdieras la tuya- busco su pulso y lo encontró con dificultad, ahí estaba, ese pequeño latido débil e irregular.

Tomo un pedazo de su destazada camisa y se armó una improvisada mascara, con la chica en brazos se apresuró a tomar camino hacia Konoha, si no se apresuraba tarde o temprano Azara moriría en sus manos.


-¿Falló en la misión?- A Orochimaru le importaba poco si daba una mala imagen al consejo de la aldea, pero solo quería la información que solicitaba.

-No fue así- contestó el Sandaime –El escuadrón recupero el pergamino y llegaron con heridas menores, según el informe del capitán ella sufrió los daños mas graves al curar al equipo y hacerse responsable de los daños, sin ella, la misión no pudo haber sido exitosa por las bajas ocasionadas-

Una sutil sonrisa se dibujó en su pálido rostro –Si no les importa, me gustaría llevármela a casa, ahí estará más cómoda-

La estupefaciente mirada del consejo no lo inmutaban –Pero, está herida de gravedad, ¿es eso responsable?- se escucha una voz a un extremo de la mesa

-Les recuerdo que es de mi hija de quien estamos hablando, me hare responsable si le sucede algo a mi hija lo que les aseguro que no sucederá- respondió convencido el legendario sannin

Mal herida había sido mal utilizada para el sannin, no tenía heridas internas y las que eran de gran profundidad, su organismo ya las había atacado, para mañana estaría exhausta pero sin ninguna marca de combate.

Por seguridad la recostó en una cama de su laboratorio tan solo para revisarla por si acaso en la noche, los sigilosos pasos de la más pequeña no lo interrumpieron mientras terminaba de asegurarse que los signos vitales de su primogénita estuvieran en orden y que simplemente, solo tuviera heridas y que ningún órgano vital estuviera fallando.

-¿Ella se pondrá bien?- musito la más pequeña

-Para mañana estará como si nada- musito su padre mientras terminaba de arropar a su hija –Pero probablemente tendrás que traerle el desayuno a la cama.- Ambos se despidieron con un beso en la frente para dejarla descansar.

Lentamente abrió los ojos y se sentía desorientada, por unos momentos olvido lo que había sucedido, ¿estaba muerta? ¿Lo había soñado? No… realmente sucedió y después de dar un vistazo a la habitación supo dónde estaba.

Lo hiciste, Kakashi… una débil sonrisa se dibujó en su rostro.

Tenía vendas en varias partes de su cuerpo, podría apostar que había pasada una semana o dos inconsciente al mirarse detenidamente, al intentar sentarse sobre la cama no puso evitar hacer una mueca de dolor por lo adolorida que estaba, ese tiempo cautiva había hecho estragos y pareciera que su flujo de chakra y su organismo aún seguían descompensados.

-¡Hey, te puedes lastimar!-

Su mirada se giró violentamente hacia la puerta al escuchar esa preocupada voz y reconocerla al instante, en un par de segundos Kakashi ya estaba junto a ella ayudándola sentarse sobre la cama. Una sonrisa se esbozó sobre los cuarteados labios de la pelinegra al ver ahí, como si nada le hubiera sucedido al ninja copia.

-¿Te encuentras bien?-

-¿Yo? Ah, no te preocupes por mí, me atendiste demasiado bien- contestó despreocupado el ninja copia.

-Gracias por traerme de vuelta Kakashi-san- Azara sujeto levemente su mano

La puerta se volvió a abrir dejando ver a Satomi quien entraba con unas flores blancas en la mano

-¡Ah, Azara-san has despertado!-dijo con alegría y rápidamente se le acerco

-Satomi…-

Satomi se separó un poco de Azara y limpio rápidamente las pequeñas lagrimas que se escaparon de sus ojos al ver a su hermana consiente

-Kakashi-san y yo te hemos visitado diario para ver si despertabas-

-¿Eso es verdad?- Azara no pudo evitar soltar una pequeña risa haciendo que el ninja copia se sonrojara un poco debajo de la máscara.

-Me tome muchas molestias para sacarte de ahí, no podía dejar que murieras-


-Azara, me alegra verte bien- el Sandaime dio una calada a su pipa.

-Hokage-sama- dijo seria –Necesito pedirle algo-

Aquella tarde había sido dada de alta del hospital pero en vez de dirigirse a casa, termino en la oficina del Hokage.

-Quiero ser relegada de ANBU y ser asignada a un lugar donde mis investigaciones con fines médicos sean beneficiosos para aldea-

El Hokage cerró los ojos, no es como si lo hubiera visto venir de la nada, dio un largo suspiro y abrió a los ojos, observando fijamente a la chica que tenía enfrente.

-No tengo más opción que dejarte hacerlo- dio una calada más –Es lo menos que puedo hacer después de lo sucedido-

-Puedo entender porque creyeron que era lo correcto…tal vez en su lugar yo hubiera hecho lo mismo anteriormente- miro fijamente al Hokage y su tono de voz se volvió un poco más serio –Pero eso no significa que justifique sus actos, tengo las marcas… aun así, no tengo otro lugar a donde ir, esta aldea es mi hogar-

El Hokage aclaro su garganta -¿Hay alguna otra cosa que pueda hacer por ti?-

-No le digan ni una palabra a Satomi o Anko-

El Hokage arqueó una ceja ante la peculiar petición pero después de unos segundos entendió porque

-Está bien, de todas maneras sus archivos deben de ser vueltos a checar-


Azara miraba el caminar de los aldeanos recargada en el barandal y Kakashi estaba encuclillado en él.

-Lamento las molestias que te he causado, Kakashi-

-No fue ninguna molestia, yo no soy de los que deja a sus amigos atrás. -

-¿Entonces somos amigos?- le miro sonriendo

-Ah...- se rascó la cabeza –Si, pero vaya que me has metido en un lio, ahora tendrán que reasignarme a otro escuadrón y estoy seguro de que ninguno de mis compañeros me hará una cirugía en medio del bosque- le dijo bromeando

-Lo siento- se río un poco –Pero de verdad agradezco lo que hiciste por mí, hubiera muerto de no haber sido por ti; puedes contar conmigo para cualquier cosa-

-Yo hubiera muerto de no haber sido de que eres una terca, no hay necesidad de nada-

-Pero somos amigos, ¿no? Si me pides que patee el trasero de Gai no me puedo negar- sonrío

Las hojas de los árboles caían notándose marchitas y cafés, el otoño estaba llegando a la aldea.

-Hey, Kakashi-

-¿Qué sucede?- se giró a verla

-Ahora entiendo porque usas mascara todo el tiempo, con un rostro así no podrías quitarte a las chicas de encima- le sonrió y sus mejillas se tornaron algo rojas –Eres bastante atractivo-

Kakasih volteo la cara hacia el otro lado, el comentario lo había puesto bastante incomodo, lo que Azara había querido hacer y una pequeña risa por parte de ella no se hizo esperar.

-O y que hay de ti, ¿acaso te cautive o algo por el estilo?-

La azabache no pudo contestar pues aún seguía contenida en su risa, aunque aquel divertido momento se vio perturbado cuando de la nada, un hombre con Spandex verde apareció frente de ella.

-¡Azara-chan!- animosamente extendió sus brazos con intención de abrazarla pero ella se hizo hacia un lado provocando que el hombre diera con toda la cara en el suelo –Duele…- pero se levantó rápidamente –Azara-chan, no sabe lo feliz que estoy de verla de nuevo, creí que la había perdido para siempre pero ha regresado, a pesar de aun tener su brazo vendado y su rostro con raspones sigue igual de hermosa- Saco una flor de quien sabe qué extraño bolsillo tenía en su espalda –Por favor, tenga una cita conmigo-

La azabache lo veía con el rostro muy confundido igual que el peli plateado.

-Gai, ya te he dicho, no tengo intenciones de salir contigo-intentaba no sonar tan ruda

El hombre se arrodillo-¡Por favor, solo una vez y vera que soy el hombre indicado para usted!-

-Espera Gai- Kakashi intervino para tratar de salvar la poco dignidad del shinobi–Ya olvidaste, como te gane en la carrera yo seré quien tenga una cita con ella hoy en el festival de la aldea-

-¡Es cierto!- se levantó de golpe y aclaro su garganta –Había olvidado eso, pero como el hombre que soy debo aceptar mi derrota y ver a esta hermosa joven caer en los brazos de otro hombre- mientras hablaba no dejaba de hacer movimientos con las manos que acompañaban su exageración –Kakashi- le miro fulminantemente –Me asegurare de que le hagas pasar una noche maravillosa- y se esfumo

Azara llevo una mano a su rostro y suspiro pesadamente -Este hombre no tiene remedio-susurró

-Nunca lo tendrá- se cruzó de brazos el shinobi

-Lamento mucho que te veas involucrado en esto pero no tienes que acompañarme si no quieres, le había prometido a Satomi ir de todos modos-

-Si te ve esta noche y no estoy contigo probablemente empiece a creer que la tiene fácil y no te lo podrás quitar de encima, además, estará bien para distraerse un momento-


Kakashi conocía a la perfección lo desesperante que podía llegar a ser Gai y la poca paciencia que Azara podría llegar a tener con un personaje tan peculiar como el, si no hacía algo probablemente Gai terminaría en coma por tres meses en el hospital cortesía del puñetazo de Azara, aunque admitía que podría ser divertido una situación como esa, sabía que no podía dejar que sucediera. Como era un festival no podría andar por allí con el uniforme aparte, se supone que no estaba de servicio, se dejó la ropa que tenía, solo se sacó el chaleco y se puso la parte de arriba de una yukata de color azul marino, se dejó el porta kunais por si las dudas, volteo al espejo y la melancolía lo invadió, se veía idéntico a su padre.

Mejor me voy.

Caminaba entre la multitud, la gente parecía divertida con los pequeños juegos de azar y los puestos de comida, las linternas estaban encendidas y parecía que habían planeado fuegos artificiales, enfrente de él venían Kurenai y Asuma, ella tenía un kimono blanco con flores rojas y Asuma tenía la yukata completa

-¡Oh Kakashi!- lo saludo Asuma –No creí que vendrías, estas cosas no son de tu estilo- río un poco

-Digamos que Gai tuvo que ver en esto-

-Cierto, la apuesta de la cita- recordó Kurenai

-Los únicos aquí en una cita de verdad son ustedes, estoy aquí para evitar que Azara envíe a Gai al hospital-soltó una pequeña risa tan solo para molestar a la pareja

Asuma se rascó la cabeza nervioso y Kurenai se sonrojo bajando la mirada -No digas tonterías Kakashi- dijo algo molesta

-Lo sabía-

-Kakashi-san…-

Se dio la vuelta al oír su nombre, Azara había llegado con Satomi, la mayor tenía un kimono de color ámbar, con unas flores negras, los labios pintados de rojo, el largo mechón de cabello que siempre le caía en la cara lo tenía hacia atrás y aun costado tenía una flor de loto como adorno, la más pequeña tenía un kimono blanco con flores rojas como el de Kurenai, pero su obi era de color amarillo y el cabello atado en una cola de caballo alto.

Por alguna razón, Kakashi se quedado sin palabras al ver a quien fuera su compañera de escuadrón.

-Sí, solo Kurenai y yo tenemos una cita- se río Asuma y se alejó con su cita, aunque Kakashi ni siquiera escuchó el comentario.

-Azara-san- de la nada apareció Gai con una no sorprendente yukata de color verde puesta arriba de su ya tan famoso spandex verde –Ya que ha venido con Kakashi, acepto mi total derrota en el campo amoroso, pero quiero que me permita ser su amigo-

-Ah- una gota de sudor paso por su nuca –De acuerdo…-

-Muchas gracias Azara-san- dijo animoso –Me retirare para que disfruten su cita pero los seguiré de cerca- y se esfumó.

Kakashi se llevó dos dedos al puente de la nariz ante el dramatismo de Gai, suspiro con pesadez y se giró a Azara, ofreciéndole la mano, la pelinegra dudo un poco pero aceptó para comenzar a caminar alrededor de los pequeños puestos del festival.

Del otro lado de los puesto tres chicos cuyas ropas tenían la insignia del clan Uchiha hacían señas para llamar la atención de Satomi, la pequeña miro a su hermana en busca de aprobación, la cual solo le hizo una ademan con el rostro para indicarle que fuera con los chicos que la estaban llamando animosamente.

-Satomi me dijo que paso su prueba para obtener el rango de Jounin-

-Durante tu ausencia ella participó en un par de misiones con aquellos chicos-

Azara sonrio –Me alegra que finalmente este haciendo amigos-


Para Gai era inevitable no espiarlos, los miraba escondido entre los arbustos con Kurenai y Asuma, el ver como comían del mismo plato de dango le estaba carcomiendo por dentro…según él.

-Ah, realmente Kakashi no es nada romántico- dijo Asuma notando lo incomodo que esos dos se veían.

-Aun no entiendo porque los quieren juntar-dijo Kurenai sobre pensando si esa era una buena idea

-¡Yo no los quiero juntar, yo quería salir con ella!- lloraba Gai –Pero el mejor hombre ha ganado, y no puedo permitir de que una mujer tan hermosa sea rechazada- decía con orgullo el experto en taijutsu.

-Además sería divertido, nunca he visto a Kakashi enamorado o algo por estilo, a pesar de que es muy popular entre las chicas y le gusta hacerse el casanova- río Asuma

–Pues bueno, manos a la obra- suspiro Kurenai con pesadez

Esperaban, Kakashi y Azara estaban en la orilla del pequeño río mientras hablaban de algo que para la distancia en la que ellos estaban no era audible.

-Pareciera que los peces también celebran- decía Azara, porque pareciera que hasta ellos estaban animados

-Así parece-

Azara dio un paso adelante y fue perfecto, Kurenai jalo un hilo para hacer que se tropezara.

-¡Ten cuidado!- Kakashi la rodeo de la cintura con los brazos para evitar que cayera y la acerco a ella, parecía un abrazo.

Los tres shinobis estaban contentos con aquel resultado, aunque Gai se mordía la yukata

-Lo siento- la soltó, se sentía nervioso

El cielo nocturno comenzó a iluminarse con diversos colores, los fuegos artificiales habían comenzado captando la atención de todos los aldeanos que se encontraban en el festival.

-¡Son hermosos!- decía Azara emocionada

-Tienes razón- Kakashi volteó a verla.

No es como si le fuera a decir algo, pero así como hacía unos momentos se había quedado sin palabras, ahora estaba inmóvil, la luz de los fuegos artificiales contrastaba con su blanca piel y eso la hacía lucir de una manera curiosa…se podía decir que para Kakashi, Azara lucía hermosa esa noche.

Aunque intentara concentrarse en los fuegos artificiales no podía evitar voltea y mirar a Azara cada que la pelinegra le tomaba el brazo o le jalaba la ropas haciendo énfasis en las figuras que adornaban el cielo nocturno; Kakashi se dio cuenta que por primera vez desde que la conoció la veía como lo que era, una hermosa chica con una sonrisa que se lo había contagiado incluso a él. El aroma de su cabello inundaba la nariz del peliplata, ese agradable aroma a loto hacia que quisiera quedarse incluso más cerca de ella, aunque los fuegos artificiales habían cedido indicando el termino del festival, Kakashi sentía una necesidad de seguir querer conversando con ella.

¿Qué diablos le estaba sucediendo al ninja copia?

Puedo percibir su olor, olía como la flor de su cabello, a loto, era un agradable olor y se volvió a pellizcar aunque…era algo imposible, por que ella lo miraba y sonreía y él bajo la máscara también sonreía y le regalaba una mirada cálida.


-Gracias Kakashi, pero no era necesario que nos acompañaras- Azara se encontraba recargada en el marco del umbral de su puerta y Kakashi estaba a tan solo unos pasos de ella

-Con todo el sake que Gai probablemente bebió, existía la posibilidad de que tal vez nos lo encontráramos en el camino- bromeo un poco –Saliste este mismo día del hospital y la última cosa que has hecho es descansar, aun tengas un organismo resistente has pasado por mucho, quería asegurarme de que no desmayaras o algo así- dijo un poco más serio

Azara se acercó a Kakashi y le dio un beso en la mejilla a través de la máscara –Quien diría que el ninja copia se preocupa tanto por sus camaradas, buenas noches Kakashi, descansa-


Mi unico terror siempre ha sido y sera que Kakashi me quede demasiado OoC cuando se enamoré y espero que este no este sucediendo aqui :v -avisenme si pasa ahksjahsasjka- Le tengo tanto amor al personaje que lo respeto demasiado como para hacerle algo asi y quebrantarlo uwu. Espero les haya gustado, por favor dejenme sus comentarios buenos, negativos, mentadas de madre, cualquier cosa, besitos :B