Hola a todos! No creí que tendría desaparecida algo asi como dos años...wow, pero bueno, en vez de disculparme lo compensare todo subiendo el fic, espero estar mas al pendiente por aquí. Espero sea de su agrado!


El sol iluminaba la aldea mientras las personas comenzaban sus rutinas diarias, abrían sus negocios, salían a caminar, o se ponían sus uniformes y disponian a trabajar. También los shinobis comenzaban sus días.

Azara caminaba con una sonrisa en la cara, la noche anterior había salido mejor de lo que había imaginado además, se sentía sumamente feliz de ya no llevar ese pesado chaleco gris ni la preocupación de tener que estar enmascarada la mayoría del tiempo, podía regresar a sus ropas, su kimono de color violeta, los protectores en los brazos, la katana colgando a un lado y esas zapatillas características que todos usaban de color negro.

-¡Azara-chan!- una voz masculina muy animosa la llamaba y eso le hizo perder un poco su tranquilidad.

-Gai, ¿no es demasiado temprano para estar molestando?- se cruzó de brazos al ver al shinobi de las cejas pobladas pararse junto a ella.

-Para nada Azara-chan, he decidido que solo quiero su amistad- hizo la seña de "ok" con su pulgar -¿A dónde se dirige hoy?- seguía animado

Suspiro pesadamente mientras dudaba en responder, tal vez se arrepentiría un poco de eso después –Al estadio, el día de hoy ascienden a Jounin y Satomi está entre ellos-

-¡Oh! No puedo creer que la pequeña hermana de Azara-chan se haya convertido en toda una gran kunoichi, ¿puedo acompañarte?-

-Supongo que si…- se rasco nerviosamente la nuca, ya se había arrepentido

En los exámenes Chuunin los aspirantes tenían que pasar las peores pruebas, podrían perder la vida en el transcurso de estas o en los últimos combates y quien ganara seria privilegiado y quienes perdieran dependían de la decisión de los sabios y el Hokage. En cambio para ascender a Jounin dependía de cuantas misiones tip habias completado o participado, la confianza que tus camaradas te tenían, las aportaciones a la aldea y a las futuras generaciones de shinobis, en algunos otros casos dependía de lo que los sabios y los lideres de clanes opinaban sobre ti, en este caso, las habilidades en cumplimiento de misiones, rastreo y medicina de Satomi le habían hecho merecerla a titulo de Jounin a tan corta edad.

-Hay mucha gente- dijo Gai asombrado, pocas veces se notaba un gran público pero en este caso, se habían ascendido a mas shinobis que en años pasados y eso causaba sensación.

-Azara, Gai- se acercó una pareja

-Asuma, Kurenai, no creí que vendrían por aquí- dijo la pelinegra algo asombrada

-Bueno, ayer un pequeño amigo de Satomi no paraba de hablar de lo emocionado que estaba por ella así que termino convenciéndonos de venir a ver- dijo Asuma sonriente

Entre tanta multitud, los ojos de Azara buscaban inconscientemente a Kakashi, pensaba que se lo encontraría en cualquier momento, supuso que eso era algo que no se perdería, y en efecto estaba allí, pero estaba trepado en el techo viendo cómodamente lo que sucedía.

La ceremonia no duro mucho, una vez que el Hokage termino de hablar los aldeanos se acercaron sus familiares y Azara hizo lo mismo; Satomi miraba pensativa la pequeña conmemoración que había recibido por haber tenido un gran desempeño durante ese año, pero antes de poder felicitarla o decirle algo, los mismos jóvenes shinobis del festival se le acercaron haciendo que la menor sonriera ante su compañía, algo que hacía a Azara sonreír, Satomi no era de confiar en muchas personas.

-Realmente lo hizo bien- dijo Kakashi acercándose, poniendo una mano en el hombro de Azara haciéndola sobresaltar un poco.

-Kakashi, creí que no habías venido-

-Llegue tarde, me perdí haciendo otras cosas- contestó con su ya tan típica despreocupación

-Ya veo- le sonrío

Algo había cambiado en Azara desde que Kakashi la trajo de regreso a Konoha, o tal vez desde el momento en que su padre las abandonó junto con toda la vida que creyeron haber tenido; su afilada mirada solo la obtenía quien la merecía, pues la calidad y verdadera bondad que tenía muy en el fondo había comenzado a emerger, algo que Kakashi notaba…


Los días de tranquilidad y alguna que otro sinónimo de monotonía se convirtieron en un par de años; años que a decir verdad fueron demasiado cómodos, alegres y amables para las hermanas que poco a poco fueron cerrando sus heridas con esas nuevas amistades que se convirtieron en cercanas.

Kakashi se había tomado la mala costumbre de ir a casa de Azara después de cada misión, indiferentemente si eran las 3 de la madrugada y hubiera una tormenta eléctrica, el ninja copia prefería por mucho hacerle una visita incomoda a la kunoichi que ir al hospital. No importaba las veces que le regañara o le diera una larga platicaba por su irresponsabilidad, Azara se había dado cuenta de que eso no impediría que el ninja copia entrara por su ventana cada que lo necesitara, así que simplemente dejo de desgastarse haciéndolo entender.

Como era ya costumbre, la ventana del cuarto de Azara se abrió delicadamente y sin hacer ruido se deslizó torpemente hacia su cama, sosteniendo con fuerza su sangrante costado, apretando la herida con aquel brazalete que emanaba el peculiar chakra purpura que podía parar una hemorragia de tal magnitud. Por lo general a modo de broma cuando ni siquiera había sido herido en combate, Kakashi se metía delicadamente entre las sabanas de Azara y la abrazaba tan solo para hacerla enojar, los extras venían cuando dejaba lodo o ese olor a "bosque" como ella lo llamaba, pero no era como si la encontraba dormida, la kunoichi podía sentir la presencia de Kakashi desde el momento que los brazaletes se activaban, por lo que se mantenía en alerta hasta que llegará.

Pero aquella noche no quería manchar sus limpias sabanas con su sangre, así que solo se sentó en la orilla esperando a que la pelinegra se incorporará, estaba más sucio y cansado de lo normal, había sangre seca en su uniforme y probablemente no solo era la suya.

-El sangrado cedió, no te pasara nada malo- musito Azara suavemente sin abrir los ojos

-No estoy preocupado por eso-

Azara se incorporó y lo miro, inmediatamente notó lo mal de la condición de Kakashi y esa visible ojera podía contar la infinidad de cosas que sucedieron durante su misión, olía a nieve, a humo, a sangre, a muerte…Olía a tantas cosas y sabía que había hecho un esfuerzo sobrehumano para regresar a la aldea, esa herida llevaba demasiado tiempo abierta igual que muchas otras. No iba a preguntarle nada, sabía que si él quería decir algo simplemente lo diría, había aprendido a no preguntarle de mas, lo conocía bastante bien.

Suspiro con pesadez mientras se ponía una bata y se acercaba al ninja con unas tijeras quirúrgicas para poder cortar su uniforme y examinarlo mejor –No morirás por no saber hacer su trabajo, morirás por ser un terco…-susurró algo cansada

-Solo confió en la mejor cuando se trata de curar mis heridas- trato de sonreír por debajo de la máscara pero ciertamente la fiebre ya le estaba haciendo estragos.

Sin mucho esfuerzo Kakashi se recostó en su cama, no le importaba si sus sabanas eran manchadas o no con sangre, aquella pequeña rutina se había vuelto normal entre ellos, era un nivel de intimidad que los dos aceptaban y los hacían sentir cercanos el uno con el otro, Azara podía quedarse dormida con facilidad aunque el Ninja Copia utilizara el 80% de su cama.


Parecía ser que los subordinados del Raikage seguían haciendo de las suyas y habían robado un pergamino con secretos del Byakugan de los Hyuuga, aquel intento de secuestro de la primogénita del líder del clan no les había bastado.

A pesar de ser de las kunoichis más inteligentes de la aldea, la manera en la que tenían que recuperar el pergamino no le agradaba a ninguna, pero las tres decidieron que si era sencillo bastaba, no tenían que complicarse tanto planeado una estrategia tan detallada, cuando podían hacer pocos movimientos y ahorrar tiempo valioso para la aldea.

El plan era sencillo, los shinobis de esa unidad que robó el pergamino tenían una debilidad muy peculiar por las bebidas alcohólicas y los lugares de compañía, asi que el simple hecho de quitarse los uniformes y vestirse de una manera provocativa seria suficiente.

-Esto es incómodo- musitaba Kureni al no hallarse en aquellas ropas

-No es como si a mí me gustara, ¿sabes?- le respondió Azara seria

Vestidos de seda barata que dejaban ver sus piernas y parte de sus senos, los shinobis viciosos ya estaban dentro del cuarto esperando a las supuestas damas de compañía, solo tenían uno que otro kunai escondido entre las ropas por si hubiera problema alguno, el té estaba adulterado y Kurenai tenía listo un genjutsu si es que les causaba problemas.

-Señoritas por favor, me estoy impacientando- decía un hombre de cabello rubio muy borracho, su compañero no se quedaba atrás

-No desesperen mis amores- decía Kurenai con una dulzura fingida en su voz.

Ambas entraron, Azara tenia los té en la mano y dio uno a cada hombre, Kurenai se sentó en las piernas de uno, y Azara se deslizaba por el mueble hasta llegar al otro hombre de cabello rojo.

-Señoritas por que no mejor calentamos la noche- el de cabello rubio tomo la barbilla de Kurenai

-Oh pero mi señor, ¿Por qué no le da un trago primero a tu té?- le respondió ella acercándole la taza

-No estamos tan ebrios como para tomar té- se quejó el pelirrojo

-Mi señor, por favor, lo hicimos de un jazmín especialmente para ustedes…- decía Azara mientras gateaba hacia el shinobi, mostrando casi los senos apropósito.

No tardaron mas que segundos en quedarse dormidos.

-Terminemos con esto-

Tardaron menos de cinco minutos en recuperar el pergamino, los shinobis habían sido descuidados en cargar con él en estado de ebriedad, ese somnífero combinado con alcohol haría que estuvieran dormidos por al menos una semana o dos.


-Oh, han regresado de su misión- decía Asuma quien algo sorprendida de ver a las kunoichis en casa -¿Cómo les fue?-

-Bien, fue demasiado fácil- dijo Kurenai

-Aunque bastante molesto- continuo Azara

-¿Y eso porque?- pregunto Kakashi quien curiosamente tenía un libro en mano que cubría todo su rostro.

-Ah Kakashi, no sabía que te encontrabas por aquí- dijo Asuma riéndose de la extraña aparición del peliplata

-Decidimos irnos por lo rápido y fácil al seducir a esos shinobis- continuo Kurenai con la conversación.

-¿Por qué hicieron una cosa así?- preguntó Kakashi desviando la mirada del libro

-Lo acabo de decir, era la manera más eficaz de terminar con esa misión- respondió Kurenai

Kakashi regresó la mirada completamente al libro y les dio la espalda –No entiendo porque decidieron hacer algo tan degradante siendo de las mejores en sus rangos- replicó mientras le daba la vuelta a la hoja

Raras veces Kakashi se molestaba con cosas de ese estilo, el ninja copia era conocido por casanova y provocativo entre las mujeres de la aldea, pero aquel comentario solo hizo parecer que la acción hecha por sus compañeras le había provocado celos y claro, Azara iba aprovechar esa situación para molestarlo un poco, una pequeña dosis de venganza por todos

-¿Lo que acabo de escuchar fue producido por los celos?- dijo la pelinegra divertida mientras se acercaba a Kakashi por la espalda -¿O habrás querido decir que Kurenai y yo no somos lindas? le quito el libro de las manos y se puso frente a él con una juguetona mirada.

Kakashi la miro indiferentemente y rápidamente volvió a tomar su libro de las manos de la chica

-No digas tonterías- siguió leyendo

Kurenai y Asuma miraban divertidos, y de la nada Gai apareció con su Spandex verde gritando entusiasmado

-¡Kakashi¡- apareció frente a él –Tienes suerte de ser seducido por Azara-chan- Gai le abrazo por la cintura a la kunoichi, pero ella le dio una cachetada y enterró la cara al suelo

-¡Oye!, Ya te he dicho que dejes ese comportamiento pervertido conmigo- le dijo enojada

-Lo…lo siento…- respondía con la cara en el suelo.

Aunque habían pasado dos años, pero parecía que algunas cosas no habían cambiado. Kakashi se llevo de nuevo dos dedos al puente de la nariz ante las insistencias de su eterno rival con la chica que nunca le haría caso, se dio la media vuelta y se fue, aún seguía siendo un ANBU y tenía que hacer un informe, Asuma de igual manera partió hacia la oficina del Hokage.


Kurenai miraba muy seria y fijamente a Azara, incluso tenia los dedos entrecruzados como si tuviera a un rehén enfrente, esperando a que dijera absolutamente todo lo que sabe antes de su ejecución.

-¿Acaso tengo una marca en mi cara o algo por el estlo?- dijoAzara sin regresarle la mirada mientras le daba un sorbo a su taza de té.

-¿No crees que ya es momento de que digas la verdad?- dijo la kunoichi de ojos rojos aun con ese semblante serio

-¿De que estas hablando?- le miro confundida la pelinegra

Kurenai viro los ojos y relajo su postura –De los sentimientos que tienes por Kakashi…-

-Oh…- eso la había tomado por sorpresa

Azara giro su rostro hacia el plato con bocadillos de la mesa de centro de Kurenai y después soltó una pequeña risa, algo que desesperó a su anfitriona -¿Realmente crees que me he enamorado de él?- preguntó aun con esa extraña sonrisa en sus labios

Una vena en la sien de Kurenai comenzó a hincharse –Si no estás con Satomi o haciendo cosas para ti misma, te encuentras con Kakashi- dio un sorbo a su té -¿Crees que nadie se ha dado cuenta de las visitas nocturnas que te hace? Pasa más tiempo en tu casa que en su departamento, como si vivieran juntos. Ademas…- Kurenai la miro fijamente a los ojos –Hay algo en la manera en la que Kakashi te mira que no tiene con nadie más, ni siquiera en esas chicas que "conquista"-

Azara suspiro con algo de pesadez mientras se acomodaba el cabello –Si yo tuviera sentimientos por Kakashi y se lo dijera, ¿Qué crees que pasaría? ¿Qué me correspondiera? Sabemos que eso no sucederá ni con el genjutsu más poderoso que existirá-

Kurenai se cruzó de brazos algo molesta porque Azara tenia razón. Kakashi Hatake era la persona más reacia hacia ese tipo de cosas, por más normales que fueran, era como si él ninja copia hubiera enterrado todo eso en lo más profundo del averno.

Esa situación se volvería insignificante en un par de horas, cuando la luna se tornó de un rojo carmesí espeluznante…