Lluvia.
Generalmente los días en Konoha eran bendecidos por los intensos rayos de sol, aunque los últimos dos días la lluvía se habia hecho presente, provocando que los vendedores ambulantes pusieran carpas sobre sus puesto o decidieran no armarlos.

Por su parte el shinobi de cabello plateado miró hacia el cielo con pesadez, no sabía si agradecerle de volver a cancelar el entrenamiento o de maldecirlo porque de nueva cuenta, no podía hacer nada al aire libre.

-Menudo día- musito, había algo de aquella lluvia que le quitaba las ganas de absolutamente hacer cualquier cosa

No tenia ganas de ir corriendo hasta su casa, o mas bien, no quería estar encerrado en su casa, asi que se refugio debajo del techo de la cobertiza de armas del campo de entrenamiento, se recargo y su saco su libro favorita de pasta naranja. Mientras leia no puedo evitar sentirse algo melancolico, desde aquella noche en casa de Azara no la habia visto ni una sola vez, por alguna razón eso le molestaba.


No importaba si seguía corriendo, no había salida ni forma de borrar lo que sucedido, las gotas de lluvia que caían en su piel le hacían estremecer al recordar el toque de las manos del peliplata acariciándola. En alguna momento de esa noche, las manos de Kakashi no dejaban de recorrer sus piernas, de meterse debajo de sus ropas…sin darse cuenta de un momento a otro se encontraban abrazados, sus bocas bailaban de manera desesperada, las ropas de ambos se encontraban tiradas en el suelo y ellos, debajo de las sabanas, compartiendo el calor de sus cuerpos. El primer encuentro intimo en su vida y tuvo que ser con el ninja copia, aun podía sentir el sabor de los labios de Kakashi, sus varoniles suspiros, el toque de su piel sobre la suya, el peso de su cuerpo en ella…Tenia sentimientos encontrados, de un momento a otro las cosas habían cambiado, había tantas ideas pasando por su cabeza y algunas la herían tanto que podía sentir su pecho acongojarse, ¿había tenido algún significado? ¿Fue solo la tentación en el momento? Hacia una semana de eso y había estado evitando a Kakashi a toda costa.


-¿Cómo las vez?- preguntó mientras miraba por la ventana

La oficina del Hokage tenía una visita muy especial, una que fue mandada a llamar hacía apenas un par de días y que había llegado con extrema puntualidad a la reunión.

-Deprimidas- respondío el Hokage mientras daba una calada a su pipa –Jiraiya, ¿Hablaste con Tsunade?-

-Si- se giro hacia el Hokage –Pero ya la conoces, la terca quiere asegurar de no perder su tiempo con niñas malcriadas- río un poco la pronunciar las palabras de su amiga.

-De acuerdo, lo ideal será hablar con ellas-

Jiraiya había regresado, pero solo por unos días, su antiguo maestro, el Hokage, le había llamado para un favor un tanto usual, pero que indirectamente le concernía a el también.


-¿Nos mando a llamar, Hoka…?- Azara quedo atónida al ver Jiraiya.

-¡Mira nada mas! Ya eres toda una mujer- Jiriaiya esbozo una sonrisa acercándose hacia Azara y su hermana

-¡Jiraiya-sama!- Satomi se abalanzó a sus brazos y el Sannin la tomo con fuerza.

-¡Pero que preciosura! Quien diría que ambas se han convertido en magnificas Jounnins- Jiraiya Acariciaba el cabello de Satomi revoloteándolo un poco- La última vez que las vi Satomi apenas aprendía a arrojar shurikens y Azara sufría con el Jutsu de invocación- soltó una carcajada al recordar -¡Quién lo diría!-

Jiraiya soltó a Satomi y se dirigio a Azara para darle de igual manera un afectuoso abrazo.

-Jiraiya-sama, creí que no lo volveríamos a ver en mucho tiempo…- Azara se encontraba bastante sorprendida de la visita inesperada

-El Sandaime me ha llamado para pedirme un favor- se cruzó de brazos mientras esbozaba una sonrisa.

Azara miraba intrigada a sus superiores, por su parte Satomi se mantenía en silencio tan solo escuchando.

El Sandaome intrelazó sus manos –Verán, le he pedido a Jiraiya que se comunicara con Tsunade. Desde hace tiempo hemos notado su talento para el ninjutsu médico y me temo que en la aldea, Orochimaru era el único avanzada en asuntos de ese tipo, por lo tanto, le hemos pedido a Tsunade que las tome como sus pupilas-

-Espere, ¿Qué?- Azara interrumpió olímpicamente al Hokage -¿Realmente cree que ella quiere tomarnos de pupilas?- Azara sabia a la perfeccion acerca de la personalidad agresiva de la Sannin y de sus vicios hacia los juegos de azar.

-Hokage…- Satomi susurro de manera apenas audible, sus ojos estaban ensombrecidos.

-¿Sucede algo, Satomi?- Jiraiya había notado lo cabizbaja de la menor desde la noticia-

-No estoy muy segura de querer ser pupila de la señorita Tsunade- se llevó una mano al parche con el que cubría la cicatriz del sello maldito –Le agradezco mucho que pensara en nosotras pero…es algo que debo pensarlo.-

Azara sonrió de medio lado, se daba una idea de lo que podría estar pasando por la cabeza de Satomi.

-De acuerdo- dijo el Hokage –Tampoco puedo obligarlas a irse, pero tener a Tsunade como su tutora es una oportunidad que no deberían de desperdiciar; no importa la decisión que tomen, nosotros las apoyaremos-


Satomi trataba de buscar su cabeza las palabras adecuadas para decirle lo que sentía a su hermana, aunque en esos momentos era poco probable que pudiera armar una oración. Caminaban las dos hermanas junto a Jiraiya disfrutando de las pequeñas cosas que puedes encontrar en el mercado de Konoha y escuchando atentamente a las historias que el Sannin les contaba. Satomi había olvidado la última vez que rió.

-Jiraiya-sama- llamó la atención del sannin -¿Cuánto tiempo te quedaras en la aldea?-

-Tsunade llegara en tres días, probablemente me iré cuando ella lo haga- contesto algo pensativo.

Caminando hacia la dirección en la que se encontraban las hermanas y el Sannin, Kakashi leía su libro de pasta naranja tapándole la visión sin darse cuenta a donde se dirigían sus pies, por su parte Satomi ya había divisado la obscena portada del libro de Kakashi y una sonrisa se dibujó en su rostro, en cualquier momento llegaría hacia ellas.

-¡Kakashi-sensei!- le grito desde donde estaba, llamando la atención del susodicho y provocando que sus acompañantes se giraran a ver.

-¿Ah?- perezosamente alzo la mirada y pudo divisar a ambas kunoichis y al recién llegado a la aldea. Kakashi tan solo saludo con un movimiento de su mano.

-¡Oh, Kakashi! ¡Veo que disfrutas de una buena lectura!- dijo Jiraiya a lo que Azara tan solo rodo los ojos ante el comentario

-Es extraño verte en la aldea, Jiraiya-san…- dijo Kakashi apenas apartando la vista del libro.

-Jiraiya-sama ha venido a darnos algunas noticias- dijo Satomi

-¿Ah si?- el peli plata se mostro intrigado

-Es probable que estas niñas se vayan con Tsunade en su próxima visita a la aldea- contesto Jiraiya.

Kakashi sintió como todos los músculos de su quijada se tensaba, atino a mirar a Azara a los ojos con una mirada interrogante, la azabache solo asintió ligeramente mientras alzaba sus manos en un expresión de duda


Azara recogía un poco las cosas de la habitación, la idea de convertirse en pupila no le había agradado del todo tampoco aunque sonaba tentador el poder ampliar sus conocimientos, aunque esos pensamientos quedaron de lado cuando pasó frente a la habitación de Satomi. La mas joven de las azabaches estaba recostada en el piso mirando fijamente al techo.

-Piensas irte por tu parte, ¿verdad?- la voz de Azara recargada en el marco de su puerta la hizo girarse hacia ella sin levantarse.

-Eres buena leyendo mis pensamientos- murmuro melancólica

Azara se acercó a Satomi sentándose a su lado –A tu corta edad has pasado por muchas, tienes el grado de Jounin, manejas jutsus propios y prohibidos, dominas el ninjutsu médico y el rastro y tu habilidad en el campo de batalla es inigualable. Tienes todas las herramientas para hacer con tu vida lo quieras-

Satomi se reincorporó y miro a su hermana un poco nerviosa, Azara tomo con delicadeza el rostro de su pequeña hermana y la miro a los ojos.

-Yo no me puedo oponer a que hagas con tu vida lo que quieras, ni nunca lo hare, solo quiero que sigas tu propio camino y nunca olvides que en esta aldea esta tu familia y tus amigos-

Se formo un nudo en la garganta de Satomi y su cuerpo se sintió sin peso.

-Solo te pido que te cuides, que no los busques, a ninguno de los dos-

Satomi se acurrucó en los brazos de Azara, la mayor acariciaba los largos cabellos de su hermanita.


Jiraiya miraba fijamente el enmascarado rostro de Kakashi, serio, con una mano en la barbilla como un arqueólogo miraba un jeroglífico tratando de desmenuzarlo y comprender lo que decía. Kakashi podía sentir una gota de sudor friío y de incomodidad recorrer su nuca

-¿Vas a observarme todo el día o me vas a decir algo?- dijo algo sarcástico el ninja copia mientras hacia su jugada en el tablero de ajedrez que separada a ambos shinobis.

-Necesito que me digas que es lo que tú y Azara se traen entre manos- con algo de brusquedad hizo su jugada en el tablero y se cruzó de brazos.

Kakashi alzo una ceja -¿Traer entre manos? No sé qué espera que le diga, Jiraiya-sama, Azara y yo somos camaradas, compañero de equipo. Jaque mate.- termino Kakashi encerrando a la reina de Jiraiya

-No te quieras hacer el listo conmigo- Jiraiya tiro el tablero de ajedrez a un lado y se acercó más a Kakashi -Me he enterado lo de sucedido con su sustracción y el rescate que efectuaste, ¿Cuál es tu escucha muchacho?- sonrió ligeramente de lado

Kakashi no podía evitar ponerle mala cara al legendario ninja, pero no había que recalcar que estaba comenzando a perder la paciencia –No iba a dejar que las acciones de Orochimaru arrastraran a mi colega y a su familia, no soy de ese tipo de escorias-

Jiraiya miro en el único ojo visible de Kakashi y solo encontró cansancio y mal humor en esa cara, suspiro pesadamente mientras se volvía a sentar –Muchacho, a veces uno debe ser honesto consigo mismo-


Kakashi miraba la luna desde el campo de entrenamiento, frente a el una delgada figura femenina se apareció.

-Tu mensaje fue un poco inusual y urgente, ¿Qué ha pasado?-

-He venido a despedirme- dijo Satomi, haciendo que Kakashi solo arqueara una ceja y se pusiera de pie

-Haz tomado una decisión por lo que veo-

-Si…tengo que busca mi camino ninja…- dijo con una sonrisa tímida

Algo de esa expresión enterneció a Kakashi, quien se acercó a ella y le acaricio la cabeza.

-Eres una chica lista, sé que podrás arreglártelas sola- dijo sincero, aunque un poco preocupado por ella.

Satomi tomo sus cosas pero antes de dar la media vuelta miro seriamente a Kakashi

-Kakashi sensei- su tono de voz confundió a Kakashi un momento –Sé que ni tu ni Azara lo van a admitir pero…- la chica dudo en decirlo un momento –Azara te quiere y seria feo que la perdieras-

Antes de que Kakashi pudiera responder, Satomi había desaparecido en un salto, dejando a ninja copia sumido en sus pensamientos.


El Hokage daba una calada a su pipa, se sentía un poco frustrado y se notaba algo estresado.

-Esa cosa te matara- dijo Jiraiya entrando por la ventana pero solo fue ignorado -¿Qué es lo que te preocupa?-

-Me he puesto a pensar en si no hemos afectado de más en las decisiones de esas niñas-

-No debes preocuparte por ello, les ha quedado en claro que tienen muchas opciones para ellas y que pueden decidir en lo que mejor les convenga-

-Tal vez, aunque hay otra cosa que ha preocupado a los ancianos últimamente- Jiraiya solo alzo las cejas mirando al Sandaime –Algo hicimos en el pasado que las nuevas generaciones de shinobis han dejado de formar familias y cada vez son más solitarios, esto está empezando a afectarlos emocionalmente y temo por su rendimiento y sobre todo, su salud y felicidad-

Jiraiya se cruzó de brazos y suspiro pesadamente –Es algo que lleva un rato sucediendo, no solo en esta aldea-


El mensaje inesperado de la oficina del Hokage la hizo salir a toda prisa de su casa, saltando de techo en techo y haciendo caer una que otra teja por su paso, todo protcolo se perdió cuando entro por la ventana algo agitada.

-¿Sucedió algo malo? ¿Qué ha sido tanta urgencia?- dijo apurada

-Por lo que veo, eres puntual-

Aquella voz femenina hizo que Azara se mostrara mas a la defensiva, bajo de la ventana y pudo apreciar mejor la escena, mientras el Hokage se mantenía serio en su puesto con Jiraiya en su lado derecho, la terrible Sannin se encontraba mal sentada, con los pies encima del escritorio del Hokage mientras sostenía con una mano el archivo de Azara con una tímida pupila a su lado.

-¿Recuerdas que había dicho tres días? Parce que alguien nos tomó el pelo- Jiraiya dijo algo nervioso pasándose la mano por el cabello

Tsunade bajo el archivo y miro fijamente a Azara a los ojos, las dos kunoichis cruzaron una mirada retadora la una a la otra; en algún momento de su niñez, Tsunade pudo conocer a Azara y a su hermano y conoció algo del entrenamiento que Orochimaru les estaba dando, algo que ella no aprobaba, de igual manera, había una regla en específico sobre el ninjutsu médico que a Azara no le agradaba nada.

-Veo un gran potencial e ingenio aquí- comenzó a sisear Tsunade mientras daba vuelta a la hoja al archivo de Azara.

El archivo contenía más que nada los experimentos, herramientas y creaciones de la Kunoichi, recetas, análisis, notas, fotografías y explicaciones detalladas de cada cosa.

-Serpientes que absorben veneno, antídotos, venenos, alucinógenos, medicamentos, pero esto…- puso bruscamente el archivo en el escritorio a la vista de todos –Es lo que más ha llamado mi atención- dijo algo molesta -¿Podrías explicarlo?-

Azara se cruzó de brazos, se imaginaba un poco de que venía todo –Es un prototipo en el que trabajo, esas pulseras son hechas con piel de serpiente sintéticas, pueden absorber cualquier tipo de veneno y tienen una función curativa, se conecta al sistema nervioso y hace circular chakra curativo a cualquier tipo de herida, incluso las internas-

-¿Qué pretendes con esto?- dijo seria Tsunade

-Muchas veces el ninja médico no puede simplemente quedarse quieto mientras los demás batallan y es necesario ser igual útil en combate, esto disminuiría la gravedad de las heridas y el tiempo de intervención del médico en momentos de emergencia.-

Tsunade sonrió de medio lago ligeramente, la regla que siempre había mantenido, y la que mas conflicto le causaba a Azara era esa, que el médico no podía interferir en batalla por el bien de los demás, para la azabache era una regla arcaica y poco razonable, para la Sannin, era la más indispensable y de suma importancia para el triunfo en guerra.

El Hokage, quien había estado callado todo este tiempo aclaró su garganta para intervenir

-Te comenté Tsunade, que aquí había un talento que necesita cultivarse para alcanzar su máximo potencial-

Tsunade se acercó a Azara, la miro de arriba abajo como si buscara algo –No lo dudo, Sandaime, y después de ver aquí que ha practicado una cirugía en un momento tan comprometedor le da algo de puntos, pero- Tsunade tomo el antebrazo de Azara y la arrojo con toda la facilidad del mundo por la ventana.

La joven se sorprendio un momento, había bajado su guardía pero eso no impidió que cayera como si nada en el suelo, el gran alboroto hizo que varios se movieran al lugar, entre ellos, Kakashi y Kurenai. Jiraiya se llevo una mano a la barbilla suspirando molesto y el Sandaime ni siquiera se digno a mirar, ambos señores sabían lo que venían.

-¿Qué sucede?- pregunto Kakashi quien arribaba al lugar

-Quiere que la golpeé- conesto Jiraiya –Si Azara le da un golpe a Tsunade, ella aceptara tenerla de pupila- el Sannin suspiro pesadamente, no era la primera vez que eso sucedia

-Shizune…- musito Kurenai a la actual pupila de Tsunade -¿Hizo esto contigo?-

La joven suspiro con pesadez –Si, solo que yo caí inconsciente en el momento que me arrojó- recordó con tristeza.

Los presentes voltearon a ver hacia donde había aterrizado la azabache mientras Tsunade, bajaba para estar frente a ella.

-Dame un solo golpe, limpio, sin armas ni trampas y te llevo conmigo-

Azara la miro confundida -¿De qué se trata estó?-

Tsunade sonrió de lado e inmediatamente corrió hacia ella con puño cerrado.

Azara no reacciono saltando hacia atras antes de que Tsunade le diera un puñetazo, en vez de caerle en la cara cayó al suelo el cual se destruyo por completo. Los presentes quedaron sorprendidos con la fuerza de la Sannin

-¡No te escondas!- grito Tsunade

Azara estaba en la rama de un árbol, comprendia peor no le agradaba la prueba que le estaba poniendo la Sannin. Salto de lo alto del árbol rumbo hacia Tsunade, la cual sonrió esperándola a que cayera para golpearla.

-¿Qué?- Grande fue su sorpresa cuando la azabache extendió su brazo del cual salieron cuatro serpientes escupiendo un denso liquido negro hacia ella.

-¡Katon: Bola de fuego!-

El fuego iba a la misma dirección que el líquido que al tener contacto reaccionaron haciendo una gran explocion. Tsunade quedo en medio del humo que causo la explosión, se le había metido a los ojos y no veía bien.

Maldición

-¡No eres la única que puede llevar el chakra a sus puños!- grito Azara

Aprovechando la distracción del humo se acercó lo suficientemente a ella para darle un puñetazo en el estómago, el cual la lanzó haciendo que se estrellara contra la pared de la torre del Hokage.

-¡Lo logro!- grito Jiraiya de alegría

Las presentes quedaron sorprendidos de la forma en la que Azara imitó la distintiva técnica de Tsunade, Shizune estaba en shock, nadie había sido capaz de golpear a su maestra y menos con la misma intensidad que ella, bajo inmediatamente, temblaba por miedo de que se desquitara con ella.

Azara miraba como Shizune baja a auxiliar a su mentora, ella por su parte se tallaba la mano, era la primera vez que golpeaba usando chakra como fuerza y aun no controlaba la medida.-

-Tsunade-sama, ¿está bien?- le miraba con preocupación su aprendiz

-Si estoy bien Shizune- se levantó tocándose el estomago

Tenía la mirada más que puesta en ella, Azara no sabia si la miraba con odio o si en cualquier momento le regresaría el mismo golpe. La gran Sannin se reincorporó y acomodo sus ropas.

-No vamos pasado mañana al medio día, tienes tiempo de acomodar todos tus pendientes y despedirte de tus amigos- Tsunade se dio la media vuelta y comenzó a alejarse

Azara seguía ahí de pie, con una sonrisa victoriosa en sus labios y una mano adolorida, alzó la mirada hacia la oficina del Hokage donde pudo ver una animada Kurenai festejando con Jiraiya y al ninja copia con una extraña mirada.

-Bueno, se ha hecho entonces- sentenció el Hokage, quien se había mantenido al margen de todo.


Jiraiya insistió en ir a algún lado a comer para celebrar la victoria de Azara contra Tsunade, el Sannin fue tan insistente que ninguno de los tres jóvenes que estaban en la torre pudieron resistirse, es más, a la cena se les terminaron uniendo Asuma y Gai, el ultimo, haciendo un drama por la próxima ida de la azabache. No paso mucho para el Sannin terminara completamente borracho a lo cual, Asuma y Gai decidieron "escoltarlo" hasta su habitación.

Tembloroso y murmurando cosas inaudibles, Jiraiya intnto despedirse de Azzara haciendo un poco imposible el trabajo de Asuma y Gai.

-Supongo que alguien tendrá una resaca terrible mañana- decía divertido Asuma mientras cargaba a Jiraiya de un lado y Gai del otro.

-Espero podamos reunirnos mañana- comentó Kurenai –Pasen buenas noches-

Los tres shinobis se dieron la media vuelta casi arrastrando al ya inconsciente Sannin, por lo que Azara se quedó sola con Kakashi; un silencio incomodo se apodero de ellos.

Sus miradas se cruzaron unos momentos, el atardecer que visitaba la aldea iluminaba los ojos color ámbar de la azabache, por alguna extraña razón el ninja copia sentía la necesidad de poner su mano en la mejilla de la chica pero se contuvo completamente; había cambiado, lo sabía, se había vuelto un poco indiferente con ella desde mucho antes de aquella noche que pasaron juntos, habai pasado de ser el Kakashi despreocupado y bromista con ella, a ser el Kakashi completamente serio.

-Debería irme ya a casa, aún tengo cosas que arreglar- Azara rompió el silencio

-Déjame acompañarte-

En un acto de caballerosidad Kakashi le extendió su brazo a Azara, la pelinegra miro extrañada al ninja copia pero pudo reconocer ese mirada burlona en el rostro de su amigo, una mirada que no veía hace casi un mes, asi que aceptó tomar su brazo.

-Esta mañana he podido ver a Satomi- inicio Kakashi

-Me alegra que pudieras verla, ¿te dijo a dónde iba?

-No comento nada, ¿no sabes que hará?- dijo algo preocupado

Azara negó con la cabeza –No, ya sabes que ella no habla de sus sentimientos. Solo espero ninguno de esos dos lunáticos la encuentre-

-Ella no es tan tonta como para dejar que eso pase- una sonrisa debajo de la mascara de Kakashi la hizo tranquilizarte -¿Estas conforme con ser pupilo de Tsunade?-

Azara suspiro pesadamente –No del todo si te soy sincera- acomodó unos mechones de cabello detrás de su oreja –Siento que el Hokage no me ha dejado muchas opciones-

-¿A qué te refieres?-

-Después de Orochimaru quien seguiría en ámbito medico es Tsunade, le agradezco al Hokage preocuparse por mí pero…-

-¿Pero?-

-No es secreto que no estoy a favor de muchas de las reglas que Tsunade impuso a los ninjas médicos y seamos sinceros, ¿Qué hare si me quedo en Konoha?-

De un momento a otro ambos interrumpieron su andar y volvieron a cruzar miradas, la de Azara era melancólica y la de Kakashi, inexpresiva.

-En eso tienes razón, si quieres hacerte mas fuerte aquí no podrás hacerlo, no tienes nada que te sujete a la aldea- soltó Kakashi mientras continuaba caminando

-Estas tú-

Lo dijo, sin más, para ella no había otro momento en el que pusiera ser sincera con él y aunque ya sabia la respuesta, eso no la detuvo para sacarse aquello del pecho.

-Azara, yo…- Kakashi se colocó frente a ella, cabizbajo, evitando su mirada –Lo que sucedió aquella noche, mi intención nunca fue confundirte, fui muy claro con mis sentimientos anteriormente y en lo que creo con respecto a eso-

Lo único que recibió de Azara fue una sonrisa que nunca había visto, una sonrisa tan extraña, tan llena de orgullo y tristeza.

-Lamento ser un estorbo para ti, Hatake- su silueta fue desapareciendo mientras avanzaba.


Eres un idiota

Se repetía constantemente en su cabeza mientras avanzaba la noche.

Pudiste haberle dicho otra cosa

-¿A si? ¿Cómo qué?

La verdad

-¿Cuál verdad?

No sé…tal vez, ¿Qué la quieres? ¿Qué te gusta? ¿Qué no te gustaría que se fuera sin saberlo?

-¿La verdad? ¿Esa es la verdad? Que l si algún día en batalla muere no soportaría perderla

Si, así es, la verdad, la única chica por la que de verdad tienes sentimientos está a punto de partir por quien sabe cuánto tiempo y aun como camaradas, te dolería el doble si la pierdes y no haces nada.

-No, no es práctico, perjudicaría su vida, ella debe continuar con su vida

Oh vamos, no seas pusilánime

-¿Pusilánime? ¿En serio? ¿No se te ocurrió otra cosa que decirme?

Oh, si se me ocurrió otra cosa pero no es muy apta

-Ya deja de decir tonterías

Sabes, que le haya pasado a tus padres no significa que vaya a pasarte lo mismo a ti, ¿si sabes eso verdad?

-Aun así eso no cambia las cosas, eso solo causaría más problemas

Sabes que la quieres

-Tú no sabes nada

Claro que sí, lo sé todo, soy tu, ¡carajo! Algún día te darás cuenta de tus errores y será muy tarde

-Ya cierra la boca

Idiota, ¡idiota! ¡idiota! ¡idiota! ¡idiota! Te vas arrepentir de tener la boca cerrad, ya veo porque siempre nos haces usar mascara