Disclaimer: Los personajes de Harry Potter no me pertenecen, yo simplemente los utilizo con fines de entretenimiento.

N/A I: ¡Hola, hola! Les confieso que este capítulo lo tenía preparado desde la semana pasada, pero aún no me animaba a subirlo hasta estar segura de que estaba bien. Así que sí, creo que esta muy bien. Tengo que contarles que durante la mayor parte del fin de semana me la pase leyendo fics de Draco y Astoria, casi me los he terminado, pero también encontré unos de Harry / Astoria y tengo que admitir que se están infiltrando en mí, haha. Tal vez me anime a escribir más sobre estos tres personajes.

He revisado el documento, así que cualquier error es meramente mi culpa.


ASTORIA

La tarde del viernes, Harry intento colarse ala enfermería para saber el estado actual en el que se encontraba Astoria. La mayoría de los estudiantes en la escuela ya se habían enterado del incidente del baño, por lo que la mayoría de sus compañeros de casa lo ignoraron nuevamente e incluso algunos otros hicieron comentarios sobre cuan decepcionados estaban de que su capitán de Quidditch estuviera en detención, de nuevo. Evito ir almorzar, comer y cenar, por lo que le pidió a Dobby algo de comida en secreto.

Se detuvo antes de llegar a las puertas de la enfermería, que estaban cerradas y pudo notar que los tontos de Crabbe y Goyle daban rondines para evitar precisamente que él entrara, pensó en utilizar la capa de su padre, pero lo descubrirían cuando intentara abrir la puerta. ¿Debería de correr el riesgo? Desistió, posiblemente lo delatarían con Snape y él se la quitaría sin dudar.

La mañana del sábado llegó más rápido de lo que hubiera pensado. Hermione y Ron le hicieron compañía en camino al comedor, sintió una punzada de celos al ver a Ron con su uniforme de Quidditch, era insoportable de verlo. Un pequeño rayo de esperanza se cernió sobre él. Era el último partido de la temporada y eso significaba que toda la escuela estaría en el Campo de Quidditch. Malfoy no se perdía de ningún partido. Su ánimo mejoro un poco, seguramente Snape no lo detendría tanto tiempo o bien podría llegar tarde, se arriesgaba a que le diera más días de detención.

—Harry —Levantó la vista de sus hot-cakes y miró a Hermione—. Daphne Greengrass viene hacia acá —murmuró y justo cuando Harry se dio la vuelta para ver a la chica, recibió un fuerte golpe en su rostro, específicamente en su nariz. El golpe lo aturdió durante algunos momentos e incluso sus gafas salieron volando de su rostro. Parpadeo en varias ocasiones para tratar de visualizar a Daphne, y cuando se enfoco en ella, nuevamente, recibió otro golpe, ahora en su mejilla izquierda.

Daphne no le dijo ni una sola palabra cuando se retiró con la mirada en alto hacia su mesa. Ningún Gryffindor intervino y pronto la risa de los Slytherin resonaron por todo el comedor. Harry se levantó de su asiento y busco sus gafas, necesitaría del hechizo de reparación, ya que una parte de su lente se quebró.

No les dirigió la mirada a sus amigos y decidió retirarse del comedor, antes de escuchar a la profesora Sprout llamar a Daphne. Llevo sus manos a su nariz y notó que un par de gotas de sangre salían de ella, se fue limpiando con las mangas de su suéter y se dirigió a los escalones de piedra en dirección a las mazmorras.

Snape ya lo esperaba.

—El señor Filch ha estado buscando a alguien que le ayuda a limpiar estos viejos archivos —dijo Snape—. Son registros de otros antiguos infractores de Hogwarts y sus castigos recibidos. Nos gustaría que copiaras los crímenes y los castigos de aquellos registros donde la tinta se vea ya borrosa, así como los que hayan sido roídos por los ratones. Asegúrate de que queden en orden alfabético, reacomodándolos en las cajas. No puedes usar magia.

—Bien, profesor —dijo Harry, quien se dio cuenta el énfasis que puso en las últimas cuatro sílabas.

—Pienso que puedes comenzar –dijo Snape con una sonrisa maliciosa en sus labios— con las cajas mil doce a la mil cincuenta y seis. Encontrarás algunos nombres familiares ahí, lo cual podría añadirle algo de interés a tu tarea. Aquí tienes...

Sacó una tarjeta de una de las cajas que estaban encima y leyó:

James Potter y Sirius Black. Aprehendidos por usar un hechizo ilegal contra Bertram Aubrey. La cabeza de Aubrey ha vuelto a su tamaño normal. Doble detención —Snape hizo un gesto de desprecio—. Pudiera funcionar como consuelo, ahora que ambos se han ido, tener un registro de sus grandes logros como recuerdo... supongo que dentro de nada los registros dirán: Harry Potter aprehendido por usar magia oscura e ilegal contra Astoria Greengrass, una estudiante completamente indefensa que apenas y logro sobrevivir —El estómago de Harry se contrajo y las náuseas volvieron a él—. Detención todos los sábados. Un castigo injusto. ¿Estás orgulloso de lo que hiciste, Potter?

—No.

—¿No, qué?

—No, profesor, no estoy orgulloso.

Snape sonrió y le dio la espalda.

—Empieza ya.


Harry salió de las mazmorras e intentó escuchar una señal de ruido, algo que le dijera que Gryffindor había ganado contra Ravenclaw, pero no escuchó nada. ¿El partido habría acabado o seguirían afuera celebrando? Observo como la manga se suéter ya había secado su sangre. A pesar de que estaba emocionado por querer volver a la Sala Común, el rastro de su sangre lo detuvo.

Daphne Greengrass lo había golpeado frente a toda la escuela. Hubiera aceptado cualquier maleficio por parte de ella. Sonrió de manera irónica, Daphne lo humilló frente a todos, no dudaba que a la hora de la cena los Slytherin estarían haciendo comentarios e imitando el movimiento de la chica.

Se dirigió a la enfermería y se topo nuevamente con Crabbe y Goyle. Los ignoro y camino hacía la puerta.

—No puedes entrar, Potter. Linda nariz —Dijo Goyle con una sonrisa y le impidió la entrada.

—No me importa tu opinión —Sacó su varita y lo apunto—. No me hagas utilizar el mismo hechizo que utilice contra la chica que está allá adentro, ¿o sí? ¿Te contaron como la sangre fue dejando su cuerpo? No podría curarte si te hechizo, y el profesor Snape sigue en su oficina, morirás desangrado —Sonrió, el día de mañana se arrepentiría de las palabras que utilizó, pero era la única forma de entrar—. Tienes tres segundos para dejarme pasar. Uno…

Crabbe había dado algunos pasos hacia atrás, Goyle pareció murmurar un: Draco me va a matar, pero se alejó aterrorizado.

No vio a Madame Pomfrey por ningún lado, estaba seguro de que no aprobaría que los amigos de Draco se montaran como guardias en la entrada y dejaran que únicamente a ciertas personas, quizás ellos se retiraban siempre que la enfermera estuviera presente. Aunque si bien recordaba, la mayoría de las veces la enfermería siempre mantenía sus puertas cerradas.

Detuvo sus pasos de inmediato, habían retirado ya las cortinas y pudo ver a Astoria, quien mantenía los ojos cerrados, probablemente dormida. Trago en seco y se sentó en la silla más cercana a ella.

Su cabello castaño estaba suelto, podía sentir que su respiración era normal, no tan débil como Draco había gritado ese día en el baño. Llevaba la bata del hospital, pero se preguntaba seriamente si tenía cortes como los que rodeaban su rostro. Ya no eran tan visibles, se acercó un poco más y pudo notar un pequeño corte en su oreja, uno cerca de su nariz y ojo. Tres cortes largos sobre su frente y uno cerca de sus labios.

Él causo eso.

—Lo siento —susurró—. No era mi intención lastimarte, tampoco a Malfoy. Intenté usar este hechizo contra McLaggen una vez, si lo hubiera hecho en su momento, habría conocido los riesgos y jamás lo hubiese intentado usar de nuevo.

Harry sonrió, ella no recordaría ninguna de sus palabras.

No supo que fue lo que lo tentó, pero acerco una de sus manos y acarició su cabello. Dudaba que Hermione lo tuviera tan lacio como ella, que tonta comparación. Parte de la culpabilidad se desvaneció al ver que Astoria estaba bien, ella saldría de esto, y gracias al profesor Snape que sabía que hechizo usar para revertirlo. Frunció el ceño, ¿será que…?

—¡Aléjate de ella, Potter! —Se separo de Astoria y vio a Draco no muy lejos de él con la varita en alto. Él no intentó buscar la suya, no cedería al ataque esta vez—. lárgate y no vuelvas por aquí.

—No eres quien para darme ordenes, Malfoy —Harry no se levanto de la silla, siguió sentado observándolo—. Quiero hablar con Astoria y discul…

—No necesita de tus sucias y falsas disculpas, imbécil.

—Necesito decirlas, esa maldición, yo no sabía.

—Me importa un bledo si sabías el daño o no —lo interrumpió—. Lo diré solamente una vez más, lárgate y no vuelvas, no intentes hablar con ella. Tienes suerte de que sus padres no te quieran demandar en el Ministerio por uso indebido de la magia.

Harry parpadeo sorprendido, iba a volver hablar cuando vio a Daphne, ella entró corriendo seguido de Madame Pomfrey.

—¡El profesor Dumbledore dijo que él no podía estar aquí! ¡Aléjate de mi hermana! —Exclamo Daphne enfurecida y sacando su varita.

—Señor Potter —la mirada que le dio Madame Pomfrey fue de súplica, él asintió, no dijo nada y salió de la enfermería.

Los padres de Astoria estuvieron en Hogwarts y no iban a demandarlo por el daño causado. No volvió a la Sala Común en todo el día, prefirió volver a la Torre de Astronomía.


—¿Tú le pegaste en la nariz? —Pregunto Draco a Daphne. Ella se sentó en la misma silla que Potter. Un recuerdo vago de tercer año inundo su mente.

—Todavía se hizo el sorprendido cuando le pegue —resopló Daphne disgustada—. La profesora Sprout me mando a detención durante los siguientes tres viernes en la noche por golpearlo. ¡Él maldijo a Astoria y ni castigo recibió! ¡Estoy tan furiosa con mis padres! ¿Qué hizo Dumbledore? Hablar sobre lo cuan trágico fue esto, pero con la defensa de que Harry no conocía los límites de ese hechizo.

—Fue magia oscura, dijo Snape.

—Pues omitieron ese detalle en la conversación, Dumbledore se limitó a decir que el hechizo era de un libro de la sección prohibida. Y que ningún estudiante tenía derecho a dichos libros, iba a protestar, pero mamá estaba tan alterada que lo único que quería era ver a Astoria —Daphne sollozo por el enojo—. ¡No es justo, Draco!

Draco estaba furioso y agradecido a la vez, si registraban las varitas de ambos, estaría en serios problemas, quizás Potter aprovecharía y diría a todos que era un mortifago, lo obligarían a levantar su brazo y lo descubrirían. Quizás era lo mejor, ¿no? Un poco de veritaserum y sabrían que él no quiso ser uno, pero también descubrirían la verdad sobre Katie Bell y Ron Weasley.

—No llores, Daphne —murmuro una soñolienta Astoria—. Ya estoy mejor.

—¿Te duelen los cortes? —Astoria lo negó con la cabeza.

—Estoy harta de las pociones para dormir —Astoria abrió los ojos e intento sonreír—. Quiero volver a mi habitación, esta cama no es cómoda. ¿Mamá va a regresar o solamente estaba fingiendo ante el director?

—¡Astoria! —Resopló Daphne indignada ante las palabras de su hermana—. No digas eso de madre, se preocupa por nosotros.

Astoria puso los ojos en blanco y su mirada se dirigió a Malfoy e intento sonreír.

—Gracias por estar aquí, Draco —susurró con voz cansada.

—No voy a dejar esta habitación hasta que Madame Pomfrey te dé de alta.

Si su piel no estuviera tan pálida, Draco podría confirmar que pudo ver un destello de mejillas color carmesí.

—¿Tienes hambre? ¿Podemos mandar a Daphne por algo de comida? —Astoria asintió animada y sonrió cuando su hermana se sintió ofendida.

—¡Draco!


N/A II: Trate de enfocarme en Draco y como sobrellevó lo que fue el día viernes, pero no me gusto como lo maneje, por lo que me fue más fácil utilizar al personaje de Harry y por ello se lleva la mayor parte del capítulo. Me fue muy divertido imaginarme la escena de Daphne golpeando a Harry frente a todo el comedor, espero haberlo redactado bien. Una de las cosas que más deteste del sexto libro es que, básicamente, nadie se entero de lo que hizo Harry con el sectumsempra a Draco. Así que es por ello que intento dar una justificación de que no hay demanda por parte de los padres de Astoria, todavía.

Ya he escrito todo lo que me imagine, no sé que rumbo va a tomar la historia ahora o cuanto tardaré en actualizar, haré mi mejor esfuerzo para continuar, porque me he emocionado mucho escribiendo este fic.