En un bar de la ciudad
─Mira Neal, ¿qué no es ese el nerdo que está enamorado de Arianna?
─Sí, es ese infeliz, ahora mismo me las pagará, vamos chicos síganme, le daremos su merecido.
De manera sigilosa siguieron a Stear quien acababa de salir de su trabajo, cuando estuvieron seguros de no ser vistos, los chicos le cayeron a golpes sin mediar palabra, haciendo ver más aún su cobardía. Neal lo tomó de la chaqueta y de forma burlona le dijo:
─Esto te enseñará a no meterte conmigo. Te irá peor si insistes en hacerlo.
Luego lo dejó caer. Recogiendo los anteojos del agraviado los rompió en dos partes y se los tiró encima. Al concluir su amenaza rápidamente se alejó junto a sus amigos de la escena.
Permaneció tirado en el suelo un rato, aturdido por los golpes, por suerte el grupo de maricas que lo atacaron no sabían asestar a manera de causarle daños graves, tras incorporarse se fue a su casa. Él mismo cuidó sus heridas.
Horas más tarde Patricia parecía enloquecer al ver la cara amoratada e hinchada de su hijo.
─Ya te lo dije mamá, me asaltaron, me opuse al atraco y los malhechores me golpearon.
─Te llevaré de inmediato al hospital.
─No mamá, no es necesario, créeme, estoy bien, me reportaré al trabajo. Tomaré unos días de incapacidad para recuperarme bien.
─Cariño, no es justo que esto te haya pasado, tú eres un muchacho bueno y no andas buscando pleito.
─Tranquila mamá, no llores más por favor, te prometo ser más caminaré por calles solitarias.
-Está bien, cariño te dejaré descansar.
Sentada en la sala en completa soledad Patty se echó a llorar, el pensar que Stear pudo morir la hizo derrumbarse, no podía contarle lo sucedido a su esposo, él todavía no estaba en condición para tolerar el impacto de esa noticia.
Sacó su celular del bolsillo y llamó a Candy para contarle lo sucedido, pero al no ser atendida optó por dejarle un mensaje, diciéndole parte de lo ocurrido con Stear.
Entretanto Candy se encontraba en casa de Arianna, allí también estaba Terry.
-Por ahora solo será la boda civil. Asistirán ambas familias y algunos amigos cercanos. Neal y yo queremos que sea algo íntimo.
-Estoy de acuerdo que sea así, pero después del nacimiento del bebé, deberán casarse por la iglesia, es una exigencia de mis padres, recuerda que por tus venas corre sangre noble, papá está gestionando para que tu matrimonio sea aceptado en la corte y en futuro tu hijo pueda ser considerado para heredar el ducado.
-Hija el matrimonio por la iglesia es sagrado, son promesas que haces ante Dios, se debe cumplir a cabalidad, jamás se rompe, te aconsejo que tomes las cosas con calma y después de convivir por un tiempo suficiente con tu ya esposo tomes la decisión de casarte por la iglesia.
-Supongo que así pensabas tú. Por eso no llegamos a casarnos por la iglesia.
-Pues supones mal, te recuerdo que fue la señora Eleanor la que más se opuso a nuestra boda religiosa, pero al final resultó ser lo mejor, es por eso que ahora se lo aconsejo a nuestra hija.
-Por favor, dejen ese tema, no quiero verlos discutir.
-Tienes razón hija, discúlpame.
-Como que está tardando demasiado tu novio en regresar del trabajo.
-Esteee, lo siento papá pero desde que empezó a trabajar con Albert regresa tarde a casa, a veces vuelve en la madrugada.
"Qué raro que Albert no me haya dicho que Neal esté trabajando con él" ─Los pensamientos de Candy fueron interrumpidos por la voz de Terry.
-¿Albert? ¿Quién es Albert?
-Es el tío líder del clan al que pertenecen Neal y su familia. Es quien dirige todas las empresas y negocios de la familia Ardlay.
Terry quedó conforme con la definición que le dio su hija sobre Albert, en tanto Candy se divirtió muchísimo respondiendo para sí la pregunta de Terry.
"Albert es el hombre que hizo estremecer de placer a tu ex esposa, es el hombre que me hizo saber que estoy viva y con ganas de ser bien amada, Albert es el hombre por el cual sé que no soy la dama del olvido".
-Vaya, veo que repentinamente cambió tu rostro, te pusiste de buen humor ¿Me pregunto a qué se debe?
-No es asunto tuyo, pero simplemente recordé algo que me dijo Patty.
Al pronunciar el nombre de su amiga, tuvo un presentimiento, disculpándose, se levantó del sofá, tomó su celular con la intención de llamar a su amiga. No nomas agarró el móvil vio una notificación del mensaje de Patty.
Le dijo a su hija lo sucedido. Iría a ver cómo seguía Stear para apoyar a su amiga.
Al no ser una plática de importancia Terry se despidió de ambas mujeres, dejándole saber a Candy que se quedaría en su casa nuevamente, sin ánimo de discutir Candy no le tomó importancia a las palabras de Terry.
Arianna conmovida por lo sucedido a su querido Stear se fue tras su mamá, momentos después de ella también se presentó en casa de Patty. Ella amablemente la atendió y la hizo pasar directamente a la habitación de Stear, este se encontraba sentado en su cama, se sorprendió al ver frente a él a su amada Arianna, dolorido por saberla perdida bajó la mirada.
-¿Puedo sentarme contigo?
-Sí, claro.
-¿Cuéntame cómo vas con tu embarazo?
-Todo está bien, Stear yo, yo siento mucho lo que te pasó, tú sabes que te aprecio y eso no cambiará.
Llevando su mano al terso rostro de la chica, contestó:
-Yo lo sé muy bien Arie.
-Stear, nunca te he agradecido por no haberle dicho a nadie que contigo perdí mi virginidad, eso sería una tortura para ambos, después de todo él tiene la razón, solo soy una zorra que se aprovechó de su borrachera para hacerle creer que fue el primero.
-Tú sabes realmente como soy, a ti me entregué por vez primera también, es algo que atesoro para mí, por favor Arie, levanta la mirada, no tienes por qué avergonzarte, ese marica no se merece tener a una chica tan dulce como tú, espero que él se comporte a tu altura, deje de ser un vil cobarde.
-Stear, en verdad siento mucho haberte lastimado, si pudiera retroceder en el tiempo y no cometer los errores que me alejaron de ti, pero ya es demasiado tarde.
-Arie, no es tarde, yo aún te amo. Sé muy bien que tú me amas, estar con Neal solo es un capricho tuyo, aún podemos salvar nuestro amor, Arie, solo dame una esperanza y yo te juro que lucharé por ti para darte la felicidad que mereces.
Perdida en el intenso brillo de los ojos de Stear, la chica probó de sus labios aquel dulzor que tanto le gustaba y que hacía meses atrás no saboreaba, no interrumpió el beso; por un momento se sintió renacer.
-Lo sabía, lo deseas tanto como yo.
-No deberías besarme, no quiero lastimarte más, sabes que Neal es mi pareja.
-Sí, lo sé muy bien, pero es así porque tú insistes. Sin embargo, cuando has deseado que te haga el amor, no te ha importado y nos hemos amado en repetidas ocasiones, pero tienes razón, después de entregarme a ti, verte con él es más sufrimiento para mí y, solo tú puedes terminarlo.
-Stear, pronto me casaré con Neal, eso ya es un hecho, él será mi esposo, el padre de mi hijo, perdóname, no debí venir.
-No te preocupes, igual soy feliz al verte, ¿Puedo acariciar tu barriga?
-Claro, puedes hacerlo.
-Sí, que es inquieto.
-Es raro que se esté moviendo así, pareciera disfrutar del calor de tus manos.
-Habría dado todo porque fuera mi hijo, pero por ser tuyo lo amaría como si fuera mío.
-Sé que lo harías, se está haciendo tarde. Debo volver a casa. Neal llegará en cualquier momento.
-¡Arie! Espero que seas muy feliz, recuerda que no mereces menos.
La chica se despidió de su madre y amiga. Regresó a su casa, se asomó ligeramente al dormitorio de Neal. Al notar que aún no había vuelto, se fue a su habitación, allí la esperaba furioso su marido, con gritos le reclamó su ausencia.
-¡Te he dicho que debes pedirme permiso para salir de casa, ni siquiera me has avisado! ¡Maldición Arianna! ¿Donde rayos has estado? ─Mientras la sacudía enterraba sus uñas en la piel descubierta de la asustada joven.
-¡Suéltame Neal, me estás lastimando, solo acompañé a mamá a la casa de tía Patty, sucedió una emergencia en su familia, eso es todo, ya suéltame de una vez! Estás borracho de nuevo, desde que vivimos juntos es así...
-¿Así qué fuiste a enterarte que le pasó al nerdo cuatro ojos? Ojalá y lo hubieran matado de esa paliza.
-¿Cómo sabes lo que le pasó a Stear? ¡Oh, por Dios fuiste tú quien lo mandó a golpear! Con sus manos temblorosas cubrió su boca al darse cuenta de lo que su marido había hecho.
-Solo fue un escarmiento, para que aprenda a no meterse conmigo.
-¡Eres un cobarde despreciable, tuviste que hacerlo con tus amigos porque en un mano a mano, Stear te habría dado tu merecido! Enfurecida Arie de le fue encima arañándolo.
-¿Por qué defiendes al maldito cuatro ojos? ¡Es a mí a quien deberías hacerlo!
-¡Tú no lo mereces eres un cobarde, me repugnas, vete de mi habitación ahora mismo!
-Ja, ja, ja ¿Yo repugnarte a ti? Es al revés, estás gorda, asquerosa, me da asco solo verte, por eso decidí dormir en otra habitación para no tener que tocarte, ni creo poder hacerlo otra vez, en nada te comparas con otras chicas que...
-¿Y tú? ¡Tú en nada te comparas Con Aliastear, él es más hombre que tú, eres tan poca cosa ante él, ni siquiera te atreviste a enfrentarlo solo, Aliastear es mejor en todo que tú, eres mayor que él y hasta en los estudios te superó, no dudo que sea mejor amante que t..! ─Endemoniado por las palabras de Arie, la abofeteó haciéndola caer al piso.
-¡Siempre he sabido que no eres más que una ramera, ahora sabrás de lo que soy capaz!
Quitándose su ropa y despojando a Arie de sus bragas, la penetró salvajemente.
-¿Sientes eso, perra? ¡Esto era lo que querías, pues gózalo, ya que lo tienes entre tus piernas!
De nada sirvió el llanto y las súplicas de su novia. Neal no se detuvo hasta saciar su deseo, se vistió. A punto de salir escuchó que Arianna le decía que era un maldito que a una dama un hombre de verdad no la golpearía y haría daño.
-Tienes razón, eso es lo que te diferencia de una dama y te hace una ramera. No te molestes en prepararme tu odioso desayuno, de hecho creo que mejor iré a buscar a una verdadera mujer.
Dando un portazo se fue de la casa.
En casa de Patty, luego de conversar con ella, Stear. Candy le comentó que aún no le había dicho a Albert que Terry estaba en América, en su casa. Patty le sugirió hablar con Albert de inmediato, antes que él pudiera enterarse por otros. Aprovechando que Terry invadiera su casa le propuso a Albert pasar el resto de la noche juntos. Momentos después el hermoso rubio llegó a casa de Patty, Candy los presentó, posteriormente se fueron.
-Podemos comprar algo si gustas.
-¿Qué te parece una botella de Whisky?
-En mi apartamento tengo de los que producimos en Escocia.
Llegando al apartamento Candy se puso cómoda, Albert sirvió dos vasos de cristal con un whisky de olor y sabor exquisito.
-Albert, tengo que decirte que Terry está en América, desde el fin de semana se está quedando en mi casa, está mañana al despertar me sorprendió encontrarlo ahí cuando estuve en casa de mi hija, me dijo que se quedaría allí otra vez.
-¿Es por eso que estabas en casa de tu amiga?
-Oh, no, su hijo fue asaltado y golpeado ayer. Estaba allí para hacerle compañía, ofrecerle ayuda. Las lesiones no son de gravedad; aunque ya había decidido no regresar a casa, iría a dormir a un hotel, no me importaría hacerlo mientras él desee quedarse allí. No quiero que te sientas mal y tengas dudas.
-A ver dame ese vaso, yo estoy seguro de ti, eres una mujer intachable, no tengo por qué dudar de ti, sé que llegarás a amarme. Día a día te haré saber que el amor verdadero existe, además confió en lo que hago ─Riendo de manera pícara levantó una ceja. Candy de inmediato captó el mensaje oculto de aquellas últimas palabras, a decir verdad la forma en la que Albert la había poseído estuvo en su cabeza todo el día. Mordiendo su labio superior, se acercó y tras eso lo besó ardientemente.
-No debes preocuparte porque él esté ahí, yo confío en ti, pero si te hace sentir mejor, puedes quedarte aquí conmigo todo el tiempo que desees, yo feliz de poder compartir contigo. Sé que tu ex entenderá que ahora estás conmigo, cuando sea el momento pertinente deberá saberlo.
- No creo que ese momento sea pronto, en el divorcio firmé aceptando una cláusula que no permite tener pareja hasta que mi hija menor cumpla quince años y tiene once.
-Comprendo que es una forma de seguridad para tus hijas. Me parece bien. Candy jamás te presionaré por nada, te apoyaré en lo que pueda, entiendo que no puedas quedarte junto a mí, pero de algún modo te ayudaré.
-Gracias por ser tan amable.
-No debes agradecerme, ven aquí pequeña pecosa.
En casa de Candy, Terry la esperaba, al solo verla llegar, la siguió hasta su habitación.
-Pensé que vendrías a casa anoche, pedí servicio a domicilio, aún recuerdo que te gustaba comer comida japonesa, quise consentirte.
-Te agradeceré que no vuelvas a hacerlo, no estamos para jugar al romance porque ni pareja somos.
-Somos...
-Somos los padres de tres chicas de las que tus vicios y violencia te apartaron. Luego de eso, tú te ausentaste de sus vidas, entre nosotros después de eso no hay nada.
-Candy yo no soy quien solía ser contigo, me alejé de los vicios, superé mis ataques de de violencia, Candy lo que sentí por ti no ha cambiado, pensé que me habías perdonado.
-Me alegra oírlo a pesar de todo, necesitabas superar todo lo que te hacía mal, créeme Terry, de corazón te perdoné. Al hacerlo me libre de ti, me libre del gran amor que te tuve. Sufrí cuando supe de tu accidente, quise estar cerca de ti pero como siempre tu madre se opuso. Yo ya no tenía ganas de pelear por ti, a diferencia de ti, mis sentimientos cada día iban cambiando, dejando todo lo que fue en el recuerdo, ahora te veo con total indiferencia.
Ahora, por favor, sal de aquí. No vuelvas a entrar a mi habitación.
-Espero verte en casa de Arie.
-No creo que sea necesario que vaya, ella ya tomó su decisión, así que no creo poder ir, de todos modos te veré en la noche cuando regrese aquí.
Candy se alistó para irse a su trabajo.
-Amiga tu novio es un encanto.
-Me siento apenada al escucharte decir que es mi novio, me siento tonta, no estoy acostumbrada a sentirme como cuando era una joven, pero sí Albert es un amor, no puedo dejar de pensar en él, en su voz, sus hermosos ojos azules, en las cosas lindas que me dice, Patty creo que me estoy enamorando de él.
-Hola Candy, trajeron este paquete para ti.
-¡Oh! Gracias, Dan.
-Las dejo para que sigan en lo suyo.
-Anda abrelo de una vez.
-Es de Albert ¿Me pregunto qué será? Son los documentos del apartamento de Albert, la nota dice que es un regalo para mí. ¡Patty, Albert me obsequió su lujoso apartamento en el edificio Magnolias!
-Que hombre tan lindo amiga.
-Yo no sé si deba aceptar...
-Candy él sabe que te lo mereces, disfruta de todo lo bueno que la vida tiene para ti.
Lejos de allí Terry trataba de sacarle la verdad a su hija sobre sus ojos inflamados, era evidente el hecho de que había estado llorando por largo rato.
-Ya te lo dije papá, no me pasa nada. Neal hace rato salió para su trabajo.
Enseguida me levanto, acepto tu invitación para salir a comer.
Al tratar de incorporarse la chica perdió el conocimiento, su padre estuvo atento y logró sostenerla en sus brazos, rato después Candy llegaba al hospital a donde Terry había llevado a su hija.
-¡Anthony, doctor Martin! ¿Cómo está mi hija?
Continuará…
