Los personajes de Saint Seiya y Ranma ½ son propiedad de sus respectivos creadores (Masami Kurumada y Rumiko Takahashi) la trama de esta historia es completamente mía.


Capitulo 2: las consecuencias de no tener mascara

No paso mucho tiempo cuando los seis se encontraban fuera de la modesta residencia donde los Saotome y los Tendo se alojaban. Ranma sin perder tiempo los invito a pasar.

— ¡Hola ya llegueee! —Grito con alegría arrastrando la última silaba

— ¡Oh! Ranma veo que trajiste compañía. — El señor Soun fue el primero en recibió

—buenas tardes lamentamos las molestias. —Shiryu fue quien hablo

— No hay ningún problema, soy el señor Soun Tendo mucho gusto. — dijo haciendo una leve reverencia que los chicos imitaron. —dime Ranma ¿Quiénes son estos jóvenes?

— Ellos me salvaron de un anciano pervertido que me perseguía en el pueblo, así que en agradecimiento los invite a comer—su expresión seguía siendo alegre. El hombre de inmediato entendió que el anciano rabo verde al que se refería era Happosai

— ¡Kasumi tenemos invitados! — aviso a la mayor de sus hijas para que aumentara la cantidad de comida.

— ¡Sí! ¡En un momento estará todo listo! — Le contesto ella desde la cocina

— ¿Que sucede papá por que tanto alboroto? — pregunto Akane apareciendo por una de las puertas, tras ella venían Kasumi y Nabiki.

—Tenemos invitados. — anuncio Tendo. — bueno ya conocen a Ranma, ellas son Kasumi, Nabiki y Akane la más joven.

— Es un placer. — dijeron ellas al coro, haciendo la misma reverencia que su padre hace unos momentos

— El placer es nuestro, ellos son mis amigos Shun, Hyoga y Seiya. Mi nombre es Shiryu—presento el joven

— No se queden ahí, entren. — los Invito Tendo a pasar hasta el comedor— Pronto estará servida la comida.

— Le agradecemos señor Soun— la suave voz de Shun se hizo presente y los cinco se adentraron a la habitación de junto

Ya en la mesa, todos degustaban la deliciosa comida hecha por la mayor de las hijas de Tendo, sin embargo ello no impedía que observaran con curiosidad a los jóvenes invitados. Por su parte, ellos se sorprendieron al ver a un enorme oso panda entrar por la puerta.

El enorme animal se postraba en uno de los lugares vacios para comenzar a comer arroz con ayuda de unos palillos, sin duda el animal se comportaba como si de una persona se tratase.

—Supongo que esta debe ser su mascota ¿no es así? —comento el cisne

—Te equivocas, el es un miembro más de la familia, su nombre es Genma. —señalo divertido Soun

—Ya veo. —el rubio supuso que aquella criatura era muy especial para la familia al ser considerado como uno de ellos, por lo que dejo el tema zanjado

— Entonces dices que estos muchachos te salvaron de un anciano pervertido. — confirmo Soun

A esas alturas todos sabían que se refería a Happosai. — Si, ellos son caballeros del Santuario papá. — El haberse referido a él como "papá", además del tono amable y alegre que usaba Ranma, les hizo comprender las intenciones que tenia al haberlos llevado hasta ahí, por lo que decidieron seguirle el juego

— Les estoy muy agradecido no saben lo preocupado que estaba por mi querida hija-les dijo Soun tomando su papel como el padre de la chica

— No fue ningún problema señor, enfrentamos cosas peores casi todos los días. — Expreso despreocupado Seiya después de haber devorado su ración.

— ¿Entonces ustedes vienen del Santuario? — Nabiki había tomado interés en el asunto. — ¿Cómo es que los escogieron?

— Nabiki por favor. — la reprendió Kasumi con su característico tono suave de voz

— Descuida está bien…. Pues cuando éramos niños nos mandaron a diferentes lugares del mundo para obtener las armaduras de nuestra constelación guardiana—explico Hyoga

— ¿Armaduras? — inquirió Soun

— Así es señor, nosotros entrenamos para obtener una armadura la cual nos ayudara en nuestra misión de proteger a Athena. — Shun prosiguió

— ¿Hablan de Athena la diosa griega de la sabiduría y la guerra? — cuestiono Akane

— Efectivamente, el Santuario le pertenece a ella. Desde hace mucho tiempo Athena vela por el bien de la humanidad protegiendo al planeta de la ira de dioses malvados, por lo que cada cierto tiempo reencarna en la tierra— Hyoga trataba de ampliar el panorama de aquellas personas. — Nuestro deber es protegerla y defender al igual que ella, a los seres humanos.

— Por lo que veo es un trabajo muy duro e importante, sus padres deben de estar orgullosos de ustedes. — Comento la mayor de las hermanas.

— De hecho ninguno de nosotros tiene padres, todos somos huérfanos. — Contesto Seiya.

— Cuanto lo siento. — Se disculpo Kasumi. —No lo sabía.

— Descuida, la verdad es que no nos afecta eso pues hemos forjado fuertes lazos de hermandad entre nosotros. —intervino Shiryu

Sin previo aviso, la puerta se abrió de repente mostrando a Happosai con una olla de agua caliente. — ¡Ranma esta vez no sacaras ventaja de tu transformación! — Y dicho esto, vertió el líquido en la chica.

Los santos de bronce quedaron impresionados al ver que la hermosa joven era ahora un hombre. — ¡¿Cual es su problema anciano?! — Grito Ranma

Happosai miro a los chicos ignorando por completo los reclamos de su discípulo. — ¿Que hacen ellos aquí?

-Maestro Happosai compórtese. — regaño Akane

Al ver la cara de confusión de los chicos Soun decidió intervenir.- — El es el maestro Happosai vive con nosotros y como se abran dado cuenta, es un viejo verde que le gusta robar ropa interior de chicas. — Soun explicaba las cosas de la manera más calmada posible. — la joven a la que rescataron es en realidad un varón, Ranma tiene una maldición que obtuvo en las posas de Jusenko en China, ahora al mojarse con agua fría se convierte en mujer. — Soun vertía agua fría en Ranma mientras explicaba esto último.

— Sin embargo vuelve a la normalidad con el agua caliente.-esta vez fue el panda quien volvió a verter una olla de agua caliente en la muchacha, para que volviera a su estado normal

— Increíble nunca había visto algo así. —comento Shun por demás sorprendido, al igual que él, los demás estaban tratando de asimilar lo sucedido

— Las posas de jusenko. — repitió Shiryu por lo bajo, como intentando recordar algo sobre ellas

— ¿Las conoces Shiryu?-pregunto el Pegaso

— Mi maestro me conto de ellas, como bien dijo el señor Tendo, son unas posas que se encuentran en China, se dice que cada una de ellas guarda una maldición ya que en esos estanques han muerto desde animales hasta personas, quien caiga en ellas se convertirá en el ser que se ahogo ahí. No creí que realmente fuera posible.

—Es difícil de imaginar pero ellos son el claro ejemplo de las posas. —El hombre de callos azabache volvía a tomar la tetera con agua

— ¿Ellos? —pregunto Seiya

Tendo vertió el líquido en el oso, dando paso a un hombre. —Sin duda esto es lo más extraño que he visto—comento Pegaso

— Bueno tampoco es muy normal ver a sujetos con fuerza y velocidad sobre humana protegiendo a reencarnaciones de diosas griegas. — se defendió Ranma

Happosai veía con recelo a los caballeros, nunca antes alguien le había ganado en un combate. — es obvio, si tienen el deber de proteger a una diosa seguramente saben pelear muy bien. — opino Nabiki

— Mmm es verdad ahora que recuerdo Seiya derroto a Happosai sin ningún esfuerzo.-conto Ranma.-debieron haberlo visto, el viejo no tuvo oportunidad

— ¿Enserio fueron capaces de ganarle?-tanto Soun como Genma lloraban de felicidad al saber que alguien por fin le daba su merecido al viejo maestro. — Eso es fantástico.

— Son unos sinvergüenzas, como se atreven a festejar la derrota de su maestro, además solo me ganaron por qué me distraje.-dijo con molestia

— Si claro. — Soltó el joven Saotome con sarcasmo. — Admita que le ganaron limpiamente.

— La próxima vez no les será tan fácil. Ahora que lo pienso es tarde y deberían irse ya. —la hostilidad del anciano era palpable

— ¡Maestro! ellos son nuestros invitados, compórtese

— No le hables así a tu maestro Soun— le respondió él

— Tiene razón se está haciendo tarde y deberíamos volver— dijo Hyoga

— Les agradecemos mucho su invitación— Comento de manera amable Shun

— La comida estuvo deliciosa muchas gracias— Seiya sonreirá satisfecho

— Me alegra que les gustara, pueden volver cuando quieran y con gusto les preparare mas comida — Kasumi sonreirá ante las palabras del castaño

Luego de despedirse, los caballeros se marcharon ya eran demasiadas sorpresas por un día y todavía tendrían que regresar a hacer sus labores en el santuario

Ya había caído la noche y Ranma se lamentaba en su habitación por no haber obtenido mayor información sobre el santuario. — Ahora como entrare. — Se decía a si mismo. — Si trato de entrar sin razón aparente lo más seguro es que me descubran.

— Pobre Ranma, parece que estas sufriendo mucho— La voz de Nabiki lo distrajo

— Nabiki ¿Qué estás haciendo aquí? — Ranma veía a la castaña recargada en el marco de la puerta.

— Pasaba por aquí y no pude evitar oírte, ¿Quieres saber cómo entrar al santuario y pasar desapercibido?

— ¿Enserio sabes cómo? — Su mirada de pronto se ilumino— Un momento supongo que no me lo dirás así como así. — Ya conocía lo codiciosa que era

— ¡Que listo Ranma! Te costara 1000 yenes.

— No te daré 1000 yenes.

— ¿Acaso no quieres recibir el entrenamiento especial de los caballeros? — Nabiki trataba de persuadirlo, ya lo había hecho antes y hacerlo de nuevo no le sería difícil— Pero bueno si no quieres….

— Aguarda…—Ranma detestaba hacer negocios con ella, pues siempre terminaba siendo estafado, ahora no tenía más opción que tomar la oportunidad que ella le brindaba—Te daré 500 y te pagare el resto cuando regresemos a Nerima. — Nabiki sonreirá ante las palabras de Ranma quien le extendía la cantidad acordada

—Muy bien. —Le arrebato el dinero de las manos. —El día de mañana se recibirán a los aprendices. Puedes escabullirte haciéndote pasar por uno de ellos, con tus habilidades en combate no dudaran de que eres un aprendiz y te aceptaran—Nabiki contaba el dinero mientras hablaba.

—Eso es perfecto—Festejo él. —Espera ¿Como sabes eso?

La castaña estaba por salir. —Escuche a unas personas en la plaza hablar de ello. —y sin decir más se fue

—Al fin podre tener la fuerza y la velocidad de los guardianes de Athena, esta vez ni Happosai podrá derrotarme jajaja

0ooooo0

A la mañana siguiente Ranma en compañía de Akane merodeaban la entrada al Santuario, se acercaron lo más posible que tenían permitido. Eran alrededor de las 6:00 de la mañana y mucha gente se reunía ahí

—Me pregunto qué hará toda esta gente aquí—dijo Ranma viendo a la gran muchedumbre

—No lo sé. —Akane decidió preguntar a una mujer que estaba a lado suyo.-Disculpe ¿Podría decirme que hacen todas estas personas aquí?

—Hoy el patriarca bajara para saber los problemas en el pueblo, la mayoría de las ocasiones los resuelve de manera inmediata.

—Esto no podría salir mejor, con todo este alboroto nadie se dará cuenta. — pensó Ranma

— ¿Escuchaste eso?, mejor suerte no puedes tener. —comento Akane

Pronto toda la gente comenzó a moverse, al parecer el Sumo Sacerdote había hecho acto de presencia o eso creían ellos. —Es hora. —dijo Ranma. —Akane es hora de irme

—Ten mucho cuidado. —le pidió ella

—Descuida no me pasara nada. —dicho esto puso en práctica su plan

Tal como lo había pensado los guardias se concentraban más en proteger a la máxima autoridad del Santuario, después de Athena. Ya había pasado las primeras rocas y pilares, salto por algunas de las enormes rocas que adornaban el lugar y se introdujo al bosque el cual tenía algunas trampas para deshacerse de cualquier intruso.

Paso sin dificultad la arboleda hasta que llego a una edificación que reconoció como un coliseo. Los guardias que merodeaban el lugar le recibieron. — ¡Alto ahí! —dijo uno de ellos. —No puedes entrar aquí

—Soy Ranma Saotome soy un aprendiz nuevo. —conto él, esperando que sus palabras fueran creíbles. El guardia lo examino con la vista, notando que sus ropas no mostraban ningún signo de desgaste al haber cruzado la línea de defensa que representaba el bosque.

—Has logrado pasar el bosque, ningún humano normal puede salir ileso de ese lugar, está bien puedes pasar.

—Muchas gracias. —dijo feliz de la vida pues habían creído sus palabras.

Se introdujo hasta el coliseo donde pudo notar la presencia de muchas personas, había desde niños hasta chicos de su edad los cuales eran los más grandes, absolutamente todos eran hombres.

Se coloco en la parte de hasta atrás de una de las filas y espero. Nadie emitía sonido alguno pronto en la parte alta del coliseo apareció el patriarca acompañado de dos sujetos que portaban armaduras de oro, a Ranma le fue imposible ver sus rostros pues los cascos que portaban le estorbaban. Lo único que pudo apreciar eran los mechones azules de uno y los lilas del otro.

—Es un placer recibirlos a todos ustedes hoy, además es un gran honor para mí ser testigo de las millones de personas que están aquí dispuestas a dar su vida al servicio de Athena. Espero que tengan claro donde están y lo que han decidido hacer. Muchos hablan de las virtudes de los caballeros de Atenea y muchos quieren ser uno de ellos. —el Patriarca se detuvo un momento—Muchos también perecen y pocos consiguen seguir adelante. Una vez aquí, ya no hay marcha atrás.

El discurso del sumo sacerdote hacia los nuevos aspirantes dejo nervioso a más de uno, no obstante Ranma no se dejo intimidar. Las palabras del patriarca se extendieron más tiempo y él joven dejo de prestar atención a más de la mitad del discurso al ser este demasiado largo para su gusto.

Pronto a cada grupo le fue designado un maestro así como también la cabaña de aprendices que ocuparía cada sección. La vivienda era muy modesta pero amplia, se pregunto si Ryoga había pasado por lo mismo, dejo de lado sus cavilaciones y se concentro, a partir de ahora viviría con los demás aspirantes.

0ooooo0

Habían pasado 3 semanas, entre seguir los duros entrenamientos además de los estudios sobre mitología y astronomía terminaba sumamente cansado. A pesar de que él y los demás aspirantes entrenaban, comían y dormían en las mismas habitaciones nunca se dirigían palabra alguna, ni siquiera a su maestro le importaba mucho hablar con ellos; parecía que allí nadie era amigo de nadie y ello lo comprobó luego de intentar entablar conversación con alguno que otro aprendiz, el cual simplemente le ignoraba mirándole como si se tratase de su enemigo.

Dejando de lado lo anterior Ranma pudo notar el gran aumento en su velocidad, también su resistencia y fuerza habían mejorado, algo que solo se lograba entrenando todos los días sin descanso con excepción de comer o dormir, sin duda alguna estaba dando lo mejor de sí. Hasta ahora había sido muy cuidadoso de no mojarse con agua fría y por seguridad siempre era el último en ducharse.

Una mañana Ranma se encontraba entrenando a solas, su maestro había desaparecido horas antes sin decir nada. Se encontraba golpeando una enorme roca cuando escucho la conversación de dos soldados que pasaban por las cabañas

— ¿Dices que hoy se enfrentaran en el coliseo el caballero de Pegaso contra Jabu de Unicornio? —dijo uno

—Y no solo ellos, también se espera ver peleas amistosa de algunos caballeros dorados. —conto el otro. —Empezara en unos minutos, no sería mala idea verlos —los soldados prosiguieron su andar, desconociendo la enorme curiosidad que habían plantado en el joven Saotome

—Con que una batalla en el coliseo. —murmuro Ranma. —No me perderé la oportunidad de ver de lo que son capaces en batalla. —dicho esto dejo de lado su entrenamiento y se dirigió hasta el coliseo

Ranma corría con la finalidad de llegar a tiempo, no quería perderse de nada, se encontraba a escasos metros del lugar. —Me pregunto qué tanto poder deben tener los caballeros dorados si tan solo uno de bronce logro derrotar a Happosai. —Según sabía por algunos comentarios, que Seiya y los otros eran caballeros de bronce que habían logrado grandes hazañas a pesar de su rango.

Estaba tan distraído en sus pensamientos que no pudo evitar chocar estrepitosamente con una amazona que cargaba dos baldes de agua, el liquido alcanzo a bañar al joven que al instante se transformo

—Maldición, no puedo dejar que me vea delo contrario me descubrirá. —rápidamente se marcho de ahí, para su fortuna nadie estaba presente pues todo mundo se encontraba dentro del coliseo esperando el encuentro de los Santos.

La amazona cayó de frente al ser embestida por la espalda, la máscara que cubría su rostro se cayó, por lo que se concentro en colocarla en su lugar antes de voltear a ver al responsable. Una vez que miro hacia atrás noto que ya no había nadie, busco en los alrededores alcanzando a ver desde lejos a una amazona pelirroja correr.

—Maldición esta me las pagaras Marín—dijo molesta.

0ooooo0

El santo dorado de Escorpio bajaba a paso calmo la casa de Aries, a su lado el caballero dorado de Acuario lo acompañaba, ambos se dirigían hacia el coliseo.

— ¿Sabes? debí haber traído una manzana para disfrutar del espectáculo. —dijo el peli azul

—Los combates están por dar inicio. —expreso el de acuario, esperando que el otro desistieran de ir.

—No tardare. —dijo con la intención de regresar a su templo.

—Como quieras, yo me adelantare. —ya estaban afuera de la edificación, Camus se adentro y Milo regreso. A las afueras de Aries algo o mejor dicho alguien llamo su atención.

Ranma buscaba desesperadamente agua caliente, diviso la primera casa, sabía que no podía entrar sin autorización del guardián, recordó entonces que todos los caballeros debían estar en la zona de combate, incluidos los de oro. No perdió más tiempo y se atrevió a entrar.

-¡Espera!-una voz a sus espaldas la detuvo. Podía jurar que no encontraría al guerrero que protegía esa casa, soltó un leve suspiro de resignación y volteo lentamente hasta toparse con los ojos azul marino de Milo.

El rostro del caballero de descompuso en una mueca de sorpresa —No tienes puesta tu mascara... —articulo finalmente para luego callar, dejando un incomodo silencio entre ambos quienes se miraban fijamente sin emitir palabra alguna.

— ¿he? —pronuncio Ranma, no sabía porque pero presentía que no vendría nada bueno de ello.

Continuara...


Finalmente luego de retomar clases me he dado tiempo de continuar este fic. Como siempre espero que les gustara y estaré actualizando en cuanto me sea posible n.n