Los personajes de Saint Seiya y Ranma ½ son propiedad de sus respectivos creadores (Masami Kurumada y Rumiko Takahashi) la trama de esta historia es completamente mía.

Decir que los legendarios santos de bronce se encontraban estupefactos era poco, pues las nuevas noticias que Hyoga les había contado acerca del Ranma Saotome dejaron sudando frio a los jóvenes

— ¿Qué haremos ahora? —pregunto Shun visiblemente preocupado

—Debemos pensar en algo para alejarlo de Milo o en dado caso evitar que Shaina lo mate—comento Shiryu

—Aun no comprendo ¿Por qué Shaina quisiera terminar con Ranma? —hablo esta vez Seiya

—No lo sé, Kanon no dio más detalles al respecto—respondio Hyoga

—Solo espero que no sea porque la vio sin mascara estando convertido en hombre— opino Shun. Dicho comentario causo escalofríos en los presentes

—Hasta ahora solo se ha involucrado directamente con Milo, aun no es tan grave la situación. Mientras nadie descubra su maldición todo estará bien—como siempre Shiryu trataba de mantener la calma y sopesar las posibilidades

—El problema es si Milo la vio sin mascara…—dijo el santo de cisne

—Probablemente se trate de un simple rumor—intervino Seiya— Podríamos ir y hablar directamente con ella para desmentir todo esto

—No es una mala idea—razono Shun logrando que el santo de Pegaso mostrara una sonrisa de satisfacción

—No hay tiempo que perder vamos—les apresuro el santo de Dragón

Casa de escorpio

Luego de haber recibido al onceavo guardián en su casa, Milo se desprendió de su armadura, la cual se guardo inmediatamente en la caja de pandora. Si sus cálculos eran correctos pasarían unos minutos hasta que Camus de Acuario terminara su visita con el patriarca y regresara a su templo. Por supuesto él estaría ahí para fastidiarlo

Sentada en uno de los sillones de la estancia principal se encontraba Ranma quien miraba sorprendida como la brillante armadura volvía dentro de la caja

—Increíble—susurro la chica

La pelirroja supuso entonces que su entrenamiento comenzaría, pues el santo dorado se encontraba vistiendo las típicas ropas de entrenamiento.

El peli azul dirigió su atención a ella mientras esbozaba una sonrisa confianzuda. Ranma vio eso como una señal de que su entrenamiento comenzaria pronto, y antes de que pasara cualquier cosa, Milo camino despreocupadamente en dirección a la cocina del templo

— ¿Pero qué…? — la incrédula pelirroja se levanto de inmediato para darle alcance a su supuesto maestro. Al llegar a la cocina vio como el joven guardián preparaba un pequeño refrigerio

— ¡Oye! ¿Que se supone que estás haciendo? ¿Acaso no ibas a entrenarme ya? —le recrimino molesta, quitándose la estorbosa máscara en el proceso

El peli azul aparto la mirada de su bocadillo y miro con toda la pereza del mundo a su alumna— Pero tengo hambre. —Argumento— Tu entrenamiento comenzara mañana. Apenas hoy te han asignado conmigo, déjame descansar

— ¡¿Descansar?! Peno no has hecho nada desde que me trajiste aquí

—Los deberes de un caballero dorado es algo que tú nunca entenderías, además no sé porque tienes tantas ganas de comenzar precisamente hoy

— ¿Acaso no entiendes? Necesito despertar mi cosmoenergia, solo así me volveré más fuerte y podre vencerte a ti ya Shaina—hablo con exasperación

Milo rio como respuesta, cosa que molesto aun mas a la chica— ¿Enserio crees que es así de fácil? —La voz de Milo se torno un tanto burlesca— Escucha Ranma aun cuandoderrotes a Shaina, no tendrás la misma posibilidad conmigo—dijo esto último con un tono más serio

— ¿Y por qué no? —inquirió molesta

—Porque para derrotar a un caballero dorado necesitas despertar el séptimo sentido, de otra forma te será imposible. —Explico con aires de grandeza el octavo guardián pero sin dejar de lado su semblante severo— Y por lo que se aun no puedes ni siquiera encender tu cosmoenergia

—Grrr…lo hare. Despertare el séptimo sentido —hablo con decisión. Si algo debía admitir el guardián de escorpio era que la chica tenía iniciativa, algo esencial más no suficiente para sobrevivir en el Santuario, y sobre todo la pasión desbordante que parecía nunca abandonar a la pelirroja cuando se trataba de una batalla

Sin dar pie a que ninguno de los dos hablara, cuatro cosmos en la entrada del templo llamaron la atención de Milo quien al reconocer las cuatro auras se dirigió al encuentro

—Pero si son los niños de bronce —exclamo el caballero dorado una vez que les dio alcance en la estancia principal— ¿Qué los trae por aquí?

—Buen día caballero de escorpio—saludo el siempre formal Shiryu

—Lamentamos importunarte Milo —hablo Hyoga quien ya le tenía más confianza —pero nos gustaría hablar con tu alumna Ranma.

— ¿Y se puede saber para qué?

—Como te dije antes es conocida nuestra —explico el rubio— y ahora que sabemos que va a entrenar contigo tal vez podríamos darle algunos concejos

La seriedad no abandono el rostro del escorpión aun cuando Hyoga se explico, tenia consideración por los chicos e incluso le tenía aprecio al alumno de su mejor amigo, por lo que no vio mal dejar que su aprendiz fuera con ellos, después de todo tenía mucho en que pensar y tener a Ranma lejos de él por un rato le daría tiempo

El mayor miro a la pelirroja quien había aparecido detrás de él con la máscara ya puesta —Entrenaras con ellos—ordeno— Ya que tienes tantos deseos de comenzar tu entrenamiento, serán ellos quienes te expliquen lo esencial para poder despertar tu cosmoenergia

—Pero Milo nosotros no…

—Tranquilo Hyoga lo harán bien, no por nada son considerados los héroes de esta guerra santa. —interrumpió el mayor antes de caminar en dirección a los cuartos privados del templo — Y quién sabe, tal vez al finalizar el día ya hayas despertado el séptimo sentido —le dijo a la chica en tono socarrón

—Canalla—bufo Ranma por lo bajo

—Pero solo veníamos a hablar con ella—le recordó Pegaso

—Hablaran con ella mientras entrenan. Ahora ¡Salgan de mi templo!—ordeno Milo desapareciendo de la estancia

Una vez que el escorpión se adentro más al templo, llamo vía cosmos al caballero de Acuario, avisándole que subiría hasta el onceavo templo

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Los cuatro legendarios santos de bronce, acompañados de Ranma, bajaban las escaleras del templo de Virgo

—Qué extraño, no he visto a ningún caballero dorado custodiando las siete primeras casas desde que fui asignado con Milo—comento Ranma luego de haber dejado algunos de los templos atrás

—La mayoría de los caballeros dorados se encuentran lejos del santuario—explico el santo de dragón

—Con excepción del caballero de géminis. El y su gemelo están supervisando Cabos Unión—informo Hyoga

—Es por eso que nos encontramos aquí. —Agrego Seiya—si la mayoría de los templos se encuentran vacíos, nosotros podremos defenderlos en caso de que ocurra algo.— Aunque desde hace meses no ha pasado nada…

—Ya veo—fue todo lo que pudo decir la chica antes de cruzar Leo, donde Aioria y Aioros ya los esperaban.

—Es bueno verlos por aquí otra vez caballeros—hablo de buena gana el santo de Leo una vez que los chicos entraron en la salón principal del templo

— ¡Aioria, Aioros! Qué alegría volver a verlos—exclamo feliz el santo de Pegaso, acercándose rápidamente a ambos dorados.

—A nosotros también nos da gusto verlos Seiya—dijo Aioros desordenando cariñosamente los cabellos del japonés

—Lamentamos no habernos anunciado, no sabíamos que se encontraban aquí, no los vimos cuando subimos—se disculpo Shiryu

—Tranquilo, de hecho recién acabábamos de ingresar nosotros también—hablo el guardián del templo

—Oye Aioros ¿Aun me enseñaras a mejorar mi tiro con el arco y la flecha? — pregunto con emoción Seiya

—Por supuesto—contesto con una sonrisa. El de sagitario no pudo evitar comparar la mirada emocionada de Seiya con la de su hermano cuando este tenía escasos 8 años.—Aunque dudo mucho que te pueda enseñar más de lo que ya sabes

—Que cosas dices Aioros, aun me falta mucho para superarte

—Vamos Seiya no seas tan modesto—El santo de leo dejo salir una pequeña risa antes de volver su vista a su hermano— ¿Y hacia donde se dirigen? — retomo la conversación

—Iremos al coliseo, queremos enseñarle algunas cosas a la aprendiz de Milo antes de que comience su entrenamiento con el—contesto Hyoga, logrando que los hermanos fijaran su atención en la figura de la única mujer presente, que si bien no deseaba darse mucho a notar por lo que se mantuvo lo mas rezagada posible

—Entonces tú eres la famosa alumna de Milo—afirmo Aioros postrando su vista en la muchacha—He oído mucho de ti, menos tu nombre ¿Cómo te llamas?

—Me llamo Ranma, señor—contesto haciendo una leve reverencia.

Aioros sonrió divertido—No creo que sea necesaria tanta formalidad, aunque es bueno saber que tu maestro no se ha olvidado de enseñarte el protocolo.

Ranma se dio cuenta de la abismal diferencia entre Milo y el santo de sagitario, fue entonces que comprendió porque Aioros era considerado uno de los mejores caballeros de la elite, ¡Parecía tenerlo todo! desde su imponente porte y fortaleza, hasta su increíble amabilidad y humildad a pesar del rango que ostentaba. A pesar de todo había algo en el caballero de Sagitario que resultaba difícil pasar desapercibido y eso era la enorme sabiduría que reflejaban sus ojos a pesar de su edad

—Por lo menos hizo algo bien, aunque conociendo a tu maestro lo más probable es que termines cuidando que no se meta en problemas —comento con cierto tono burlesco el de Leo

—Tengo los suficientes problemas como para encargarme de los de él —gruño al recordar la conversación que había tenido con el peli azul

— Puede que sea verdad, sin embargo Milo también te puede enseñar mucho, todo será cuestión de que se comprendan mutuamente—opinoAioros, mirando de soslayo a su hermano. —Aioria será mejor apresurarnos, aun quedan cosas que debo mover en mi templo. Fue un gusto conocerte Ranma y espero tengas suerte en tu entrenamiento.

—Sí, muchas gracias señor

—Solo dime Aioros ¿está bien Ranma?

La pelirroja sonrió por debajo de la máscara —Muy bien Aioros.

Luego de que se despidieran de ambos dorados, Seiya y los otros continuaron descendiendo las casas restantes. Para Ranma cada una de las edificaciones le resultaba fascinante, pues en cada templo se podía percibir la poderosa aura de los guardianes que custodiaban las casas a pesar de no estar presentes.

Una vez que terminaron de bajar los templos, buscaron un lugar adecuado para hablar libremente. Finalmente optaron por un lugar apartado, casi a orillas del espeso bosque, un lugar poco transitado y donde casi ningún guardia del santuario hacia sus rondines.

Ranma aprovechando la privacidad se desprendió la estorbosa mascara —Uff mucho mejor. No entiendo cómo es que las amazonas pueden soportar esto—comento mientras se deshacía la careta

—Ranma ¿Es verdad que Milo te ha visto sin mascara? —pregunto Seiya sin rodeos

—Sí, el día que se llevaron a cabo los enfrentamientos en el coliseo

— ¡¿Qué?! —gritaron al unisonó los cuatro jóvenes

—Escuchen fue un accidente, si hubiera sabido desde antes sobre esa estúpida ley que tienen las amazonas no hubiera dejado que me vieran

—No puede ser, ahora le será imposible abandonar el Santuario —dijo Hyoga

— ¿Ahora que podremos hacer? Se supone que lo sacaríamos de aquí—hablo Seiya

—Supongo que tendremos que explicarle a Akane sobre esto —dijo Shun con preocupación

— ¡¿Akane?! ¿Vieron a Akane? —pregunto ansioso

—Sí, la encontramos por casualidad en Rodorio—contesto Hyoga

—Fue ella quien nos informo que te encontrabas aquí—tomo la palabra Shiryu—Se encontraba muy preocupada por ti y le prometimos que te llevaríamos de vuelta

—Sin embargo no será tan sencillo sacarte, no después de haberte involucrado tanto con Milo—hablo Seiya

—Sí, es verdad que me ha visto sin mascara, pero no pienso quedarme atada a él solo por una estupida ley. Lo único que debo hacer es despertar el séptimo sentido para poder derrotar a Milo y así deshacerme de ese problema—dijo Ranma

—No será nada fácil ¿Ya has podido despertar tu cosmos tan siquiera? —pregunto Hyoga

—No, aun no—la chica desvió la mirada al piso con frustración—Tengo que entrenar, sé que puedo despertarlo, solo necesito más tiempo y alguien que me enseñe

—Tal vez podríamos ayudarte—se ofreció el amable Shun

— ¡¿Lo dices enserio?! —grito con entusiasmo la pelirroja

—Claro, con el entrenamiento y la fuerza de voluntad necesaria podrás despertar tu cosmos en un año—contesto Seiya

— ¡¿Un año?! —Grito con sorpresa la chica— ¡No tengo tanto tiempo!

—Despertar el cosmos lleva tiempo, se necesita fuerza no solo física sino mental. Muchos aprendices entrenan arduamente para despertarlo, sin embargo no todos logran hacerlo—explico el Santo de Dragón—Aunque también se da el caso donde los aprendices despiertan su cosmoenergia en corto tiempo. Pero eso sí, si pretendes derrotar a Milo deberás alcanzar el séptimo sentido y para ello se necesita mucho más tiempo

—Shiryu tiene razón, nosotros tardamos siete años para despertar nuestro cosmos y obtener la armadura—apoyo Hyoga —y aunque no demoramos mucho en alcanzar el séptimo sentido,tuvimos que dominar nuestro cosmos a la perfección y por supuesto rebasar nuestros límites. Siempre estando al borde de la muerte

—Podemos intentarlo, no perdemos nada con hacerlo, además nosotros también logramos cosas increíbles aun cuando nos consideraban débiles por ser caballeros de bronce—animo Shun

—Es verdad, tal vez no podamos hacer que Ranma derrote a Milo—la pelirroja miro a Seiya—pero es lo mejor que podemos hacer por ahora. Al menos en lo que pensamos una forma para sacarlo de aqui—termino por decir el castaño

—No necesito que me saquen de aquí—los cuatro santos legendarios miraron incrédulos a la muchacha—Vine para entrenar y poder aprender las técnicas de los caballeros, ahora que se que todo tiene que ver con el cosmos no puedo irme —dijo Ranma muy seguro de sí mismo. Algunas de sus técnicas necesitaban años de entrenamiento y sin embargo las pudo dominar en corto tiempo —Entrenare duro no solo para poder deshacerme de Sahina y Milo, sino también para volverme más fuerte —en definitiva Saotome no soportaba mucho la idea de que hubiera personas mucho más poderosas que el y eso lo animaba, de cierta forma, a querer despertar su cosmos

—Espera ¿dijiste Shaina? —Interrumpió un ansioso Seiya quien se levanto de golpe y tomo por los hombros a Ranma — ¡Dime que no viste a Shina sin mascara cuando estabas convertido en hombre!

—Sí, así es ¿Por qué? —le respondió no dándole mucha importancia a ese detalle

La cara de Seiya se descompuso en una mueca de horror— ¡¿De entre todas las amazonas tuviste que ver a Shina?!— Grito alarmado

— ¿A qué te refieres con eso? —pregunto

— ¡No te libraras de ella nunca!

— ¿Como que nunca? —Pregunto Ranma —Hump pero ahora que lo pienso no es la primera loca con la que he lidiado, sabré librarme de esto, descuiden —dijo al recordar a sus prometidas y a sus rivales

—No creo queesto sea algo similar —dijo Hyoga—Seiya fue el primero que la vio sin mascara y día tras día Shaina intentaba por todos los medios exterminarlo

—Créeme no descansara hasta verte muerto—dijo Seiya con angustia

Por un instante el rostro de Ranma perdió color, aun recordaba lo terriblemente violenta que la amazona podía llegar a ser. Para humillación y enojo del artista marcial la amazona resultaba un oponente bastante fuerte cuando utilizaba su cosmos—Espera ¿Y cómo es que tú sigues vivo? —pregunto

—Después de haberla derrotado tantas veces creo que por fin acepto la idea de que no podría acabar conmigo y no tuvo otra alternativa más que amarme—relato con tristeza el castaño. Si bien Seiya no era ajeno al dolor que le causaba a Shaina, el simple hecho de no poder corresponder a los sentimientos de la amazona le causaban pesar y es que por más que la peli verde lo ocultara, Seiya sabía que aun seguía queriéndolo.

—Lo quieras o no debemos sacarte de aquí. El tener a Milo detrás tuyo ya es malo y ahora tener a Shaina es aun peor—dijo el santo de Dragón

—Pero...—Ranma gruñó y volteó a ver a Shun con la esperanza de que lo apoyara, después de todo el había sido el único que lo había secundado antes

—Es verdad, no podemos dejar que mueras, le prometimos a Akane que te traeriamos de regreso sano y salvo—dijo Andrómeda evitando mirar a la chica

Ranma suspiro derrotado, esa fastidiosa de Akane volvía a entrometerse en sus asuntos, pero adecir verdad en el fondo agradecíasu preocupación—Está bien, pero seguiré entrenando hasta que llegue el momento de irme

—Supongo que no habrá problema con Milo por ahora, sin embargo Shaina es el problema—comento Seiya

—Descuiden trataré de no toparme con Shaina

—Por suerte puedes evitarla siempre y cuando estés convertida en mujer—hablo Shiryu

— Aun así intentara retarme por haberla vencido frente a las demás aprendices

—No si estas bajo la protección de Milo—dijo Hyoga— Por muy dominante que Shaina sea, sabe bien hasta donde llegan sus límites, por el momento no será algo de qué preocuparse

Un sepulcral silencio se apodero del lugar tras el último comentario hecho por Hyoga, sin duda cada uno tenía cosas que pensar al respecto

—Aun no comprendo ¿Cómo es que te involucraste con Shaina? – pregunto de repente Shun.

Un resoplido salió de la boca de la pelirroja—Pues verán...

Ranma prosiguió a contarles todo, desde su infiltración en el Santuario, hasta el incidente de la máscara con Milo y la pelea de Shaina.

—Creo que esto será más difícil de lo que pensamos—termino por decir Shun

—Como dijo Hyoga, mientras se haga pasar por Amazona y este bajo la tutela de Milo no tendrá problemas con ella—recordó Shun

—Ahora que lo recuerdo, toma—Seiya le ofreció a la chica una bolsa—Marín me pidió que te diera las ropas de entrenamiento de las Amazonas

—Si vas a quedarte como mujer no puedes ir por ahí con las ropas de aprendiz a caballero—señaló el santo de Cisne

—Por mucho que deteste esto lo usaré, no tengo opción

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Nerima, Dojo Tendo

—¡No es posible! Ranma se ha ido—exclamo con desilusión la tercera prometida del joven Saotome, Ukyo Kuonji —No es justo y yo que le había preparado el almuerzo— dijo apretando con enojo el anuncio que los Tendo habían colocado en la puerta de su residencia

—Tendré que ir hasta Grecia con tal de ver a mi amado Ranma. No permitiré que la boba de Akane Tendo se quede con él—dijo Kodachi Kuno con su característica risa

—No si yo llego primero—reto la segunda prometida Shampo saliendo rápidamente del dojo Tendo.

Enseguida las otras dos chicas le siguieron, cada una con la intención de ver quién se quedaría con Ranma

Continuara…

¡Hola nuevamente! Antes que nada les pido una enorme disculpa por tremendo retraso de casi medio año ¿la razón? Pues solo diré que tuve algunos problemas de los que apenas me he recuperado, me quise dar un tiempo pues sabía de antemano que mientras resolvía mis conflictos me sería imposible concentrarme en este fic y en los otros que tengo.

Me alegra mucho saber que aun hay personas que leen esta historia y por supuesto me han hecho llegar sus inquietudes y opiniones, si algo me ayudo a continuar este fic fue el haber vuelto a leer sus comentarios. Les agradezco mucho su paciencia y su apoyo, espero que el capitulo haya sido de su agrado, y no se preocupen no pienso abandonar esta historia, tal vez me tarde pero les prometo no abandonarla XD

Lo que muchos esperaban (¿o solo yo?) las demás prometidas de Ranma hacen finalmente su aparición, jajaja ya veremos qué tal le va a Ranma cuando todas se reúnan en Grecia ¿será que olviden su obsesión con Ranma y encuentren a alguien más entre los santos atenienses? Vamos díganme a quienes les gustaría juntar, se aceptan sugerencias ;)