Los personajes de Saint Seiya y Ranma ½ son propiedad de sus respectivos creadores (Masami Kurumada y Rumiko Takahashi) la trama de esta historia es completamente mía.
Capítulo 8: Un gran desafío, Cassios vs Ranma
En el coliseo dos figuras se preparaban para lo que prometía ser una emocionante batalla entre el aprendiz de Shaina de Ofiuco; Cassios y la aprendiza de Milo de Escorpio; Ranma .
— He vencido a cientos de hombres yo solo, una simple aprendiz de amazona como tú no podrá ganarme. Aun si tu maestro es un caballero dorado te será difícil derrotarme — presumió Cassios haciendo crujir sus nudillos
— Eso está por verse. Veamos qué tan buena maestra puede ser Shaina—Ranma se colocó en posición de pelea esperando el momento indicado para actuar
—Te lo demostrare—rugió el griego, lanzando un puñetazo a su adversario quien fácilmente lo evadió. La tierra debajo de donde la chica se encontraba se resquebrajo debido golpe fallido de Cassios.
Uno, dos y luego tres puñetazos tan poderosos como el primero fueron los que Ranma evadía saltando de un lado a otro
—A pesar de tu entrenamiento no te veo muy concentrado—grito la pelirroja luego de que Cassios cesara sus golpes
—Cierra la boca—gruño el moreno apretando con fuerza la quijada
Frustrado de no poder alcanzar a su oponente, Cassios comenzó a elevar la velocidad de sus ataques, sin embargo en esta ocasión Ranma aprovecho que bajaba su guardia izquierda, al intentar conectar su puño derecho contra ella, para dar una voltereta en el aire y estrellar su pierna en la espalda del grandote
El cuerpo del griego impacto con fuerza en el suelo en consecuencia, haciendo temblar ligeramente la tierra.
— ¿Qué te parece eso Cassios? Podrás ser fuerte pero eres bastante lento— dijo Ranma con burla
El moreno, aun en el suelo, comprendió entonces que de nada le serviría intentar igualar la velocidad de la muchacha por lo que decidió cambiar de estrategia —Tu pada no me hizo ni cosquillas — rio con sarcasmo al mismo tiempo en que se levantaba del suelo
— ¿Qué dices? — Saotome miro a su contrincante levantarse sin ningún problema. Solo algunos rasguños eran visibles en el rostro de su oponente
—He sometido a mi cuerpo a los más feroces entrenamientos. —Alardeo, haciendo crujir su cuello— Recibí tantos golpes, que me he hecho inmune al dolor. Un golpe como el tuyo no me afectara en lo absoluto
Ranma gruño, era verdad que convertida en mujer su flexibilidad y velocidad aumentaban, sin embargo su fuerza era menor de la que tenía siendo hombre. Aun así su fuerza y resistencia sobrepasaban las de un humano promedio por lo que alguno sus golpes deberían causarle daño
—Eso lo veremos. Toma esto— Ranma corrió hasta el griego para encestarle un golpe en el estómago, lo suficientemente fuerte como para hacerlo retroceder unos centímetros. Con todo, el ataque parecía no bastar para derrotar a Cassios ya que este se mantenía ajeno a algún tipo de dolor
—Te lo dije tus ataques no me hacen nada—Con su mano izquierda sujeto bruscamente las muñecas de la joven quien torpemente había dejado su puño incrustado en el duro abdomen. Levantando el femenino cuerpo con una sola mano, Cassios comenzó a golpearla en el estómago con su mano libre.
Ranma en vano intento zafarse pues la fuerza que el moreno ejercía en su agarre era impresionante, tanto que incluso llego a pensar que le rompería ambas muñecas.
Tras una sarta de trompetazos en el vientre de la pelirroja, Cassios aventó a su contrincante hacia la pared del coliseo, ocasionando que el cuerpo de Ranma chocara contra el muro, dejando grietas a su paso.
La dañada pared no pudiendo sostener a Saotome por más tiempo se resquebrajo, ocasionando que su cuerpo cayera al suelo y dejara escapar la sangre que se había arremolinado en su garganta —N-no puede ser, nadie se había resistido a la fuerza de mi patada —dijo entre pequeños quejidos
Se levantó a pesar de lo mallugado de su cuerpo, fue entonces que noto a Cassios dirigirse hacia ella con la intención de teclearla
Ranma alcanzo a reaccionar a tiempo para moverse hacia un lado, esquivando apenas al mastodonte que tenía por contrincante. Algunos restos de piedra y polvo se desprendieron gracias al impacto de Cassios contra el muro
La pelirroja se distancio de su adversario con un salto hacia atrás — "Si uno solo de mis golpes no le afecta, entonces tendré que golpearlo varias veces en el mismo lugar si quiero que sufra algún daño" —pensó al verlo salir del hueco que había formado en la pared.
Con un grito de batalla, Ranma se arrojó contra el griego golpeándolo en el mismo lugar que anteriormente. Ante eso, el griego endureció su abdomen antes de recibir el puño de la chica
— ¿Ahora si lo estás sintiendo? —pregunto Saotome presionando la zona
— ¿Acaso no lo entiendes? ¡No puedes hacerme nada!—respondió el discípulo de Shaina, dándole un poderoso puñetazo en la cabeza a la altura de la sien.
Nuevamente Ranma salió volando, provocando la risa de Cassios y las exclamaciones de emoción de algunos presentes.
— ¡Ranma! —gritaron Shun y Seiya desde las gradas
— ¿Dime Ranma tienes algo mas con que enfrentar a Cassios? —la voz de Shina, burlona y arrogante, se elevó por sobre las demás. Tanto ella como Milo eran los únicos que se encontraban a orillas del campo de batalla
—Dudo que se encuentre bien, la fuerza de Cassios es superior a la suya y aun así insiste en golpearlo—opino Shura quien junto con Aioria miraban la contienda desde arriba de las gradas
Era cierto que Cassios le ganaba en altura y fuerza a la pelirroja, no obstante la chica había insistido en golpear a su contrincante a sabiendas de que no le causaría mayor daño, eso último había llamado la atención del guardián de Leo y Capricornio
El último golpe dado por el alumno de la cobra la había aturdido lo suficiente como para quedarse en el suelo por unos minutos, sintiendo el ardor de los raspones en varias partes de su cuerpo.
No dándole importancia a su condición, la pelirroja se puso de pie notando en el proceso como un líquido espeso, tan rojo como su cabellera, caía desde arriba de su frente. Deseaba enormemente limpiarse la cara pero dadas las circunstancias se conformó con que ni el sudor ni la sangre le restara visibilidad
Dio un paso al frente sintiendo en el proceso que el suelo debajo de ella se movía bruscamente, todo gracias al aturdimiento provocado por el golpe en su cabeza. Cerró los ojos con fuerza esperando así estabilizar su visión y antes de que cualquier otra cosa sucediera tomo la máscara que cubría sus facciones y la acomodo, ya que tanto ajetreo había hecho que la careta se agrietara y por ende tuviera la sensación de que esta caería ante algún movimiento brusco.
Por su parte Cassios continuaba riendo por tan patético ataque. — ¡¿Eso es todo lo que tienes aprendiz?! Que desperdi…—sus palabras fueron interrumpidas al sentir una molestia en la zona donde segundos antes su oponente le había golpeado
—Je je je parece ser que esta vez sí está surtiendo efecto—exclamo Ranma sin dejar de lado la burla en su voz
La mirada del griego se endureció—Miserable, no creas que por haberme dañado un poco vas a ganare
Con todo y que su cuerpo le doliera, Saotome se preparó una vez más para atacar. Su velocidad era la única ventaja que poseía y la aprovecharía para golpear a Cassios en el estómago tantas veces como fuera necesario.
La muchacha se irguió, una distancia aproximada de 7 metros era lo que la separaba de él y aun así logro ver claramente como el más grande había recogido una piedra
— Ríndete de una vez, no tiene caso que continúes—dijo Cassios jugueteando con la roca
—Ni lo sueñes, yo ganare esta batalla—la arrogancia del artista marcial hizo que Cassios dejara de jugar con la roca y lo mirara fijamente
— ¡Eso quiero verlo! —Con gran fuerza, el moreno lanzo la piedra hacia la pierna izquierda de Ranma haciéndolo caer de rodillas.
La roca había realizado un corte profundo en la piel y Saotome contuvo una exclamación de dolor al sentir un fuerte ardor en el muslo que inevitablemente comenzó a sangrar
Para Cassios era evidentemente que la chica ya no podría moverse tan rápido como anteriormente lo había hecho —Parece ser que ya no podrás moverte tan rápido — dijo con malicia, disfrutando la vulnerabilidad de su oponente
Ranma siendo tan terco como era ignoro el dolor que sentía. Quería demostrase a si mismo que podía vencer al alumno de Shaina, después de todo su entrenamiento lo había hecho mejorar, y si era posible, esa batalla lo haría estar un paso más cerca de despertar su cosmos.
Con destreza el artista marcial se acercó hasta el griego—No estés tan seguro de eso. ¡Truco de las castañas calientes!— Concentrando toda su fuerza en su puño derecho, Ranma ataco a Cassios en el mismo lugar donde anteriormente había dirigido sus ataques
A una velocidad envidiable, el grandote recibía los ataques de lleno sin poder hacer nada. Cassios recordó entonces aquella vez en la que Seiya le había aplicado los meteoros de Pegaso cuando intentaba ganarse la armadura de bronce
—"Solo un golpe más..." — Ranma estaba a punto de darle el último golpe de su letal técnica a Cassios cuando este detuvo su puño con una de sus manos
— ¡¿Pero cómo es que..?!
—Tu técnica solo es un patético intento de imitación. Aunque debo admitir que es efectiva, no se acerca ni un poco a los meteoros de Pegaso de Seiya —dicho lo anterior, Cassios atrajo el cuerpo de la muchacha en un abrazo, dejando únicamente sus brazos y piernas libres, y comenzó a estrujarla con fuerza
Un quejido de dolor salió de los labios de la chica cuando sintió los huesos de su caja torácica siendo presionados La fuerza que el griego aplicaba era brutal y el cuerpo de Ranma lo estaba resintiendo pues de golpe empezó a sentir la falta de oxígeno.
— ¡Vamos, resiste!
— ¡Acaba con ella!
— ¡No te rindas!
— ¡Termina con ella Cassios!
Exclamaciones como esas llegaban hasta los oídos de los combatientes, demostrando así la preferencia que las personas tenían por cada uno
— ¡Basta Shaina! Es solo un entrenamiento — exclamo Marin llegando hasta donde se encontraba Ofiuco y Escorpio
— No te entrometas en esto Marin. Esta es una prueba para saber si es digna aprendiz de un caballero dorado— contesto.
—En dado caso no eres tu quien deba decidir eso— Águila encaro a su compañera—Es el caballero de escorpio a quien le corresponde tomar esa decisión—contraataco, dirigiendo su mirada hacia Milo quien simplemente se limitaba a observar
— No tengo ningún inconveniente en que la pelea continúe amazona de Aguila. —dijo el peli azul manteniendo un rictus serio
— ¿Qué?
—Ya lo oíste Marín, no te metas en esto—la peli verde tomo el hombro de la otra amazona y la aparto— ¡Acabala Cassios! — apoyo, dibujando una sonrisa siniestra detrás de su mascara
En el campo de batalla, Ranma hacia todo lo posible para evitar que el grandote continuara presionando su cuerpo. Con cada segundo que pasaba, la ausencia regular de aire empezaba a provocarle la pérdida del conocimiento
— ¿Sientes como crujen tus huesos? Están a punto de romperse y eso que aún no he utilizado toda mi fuerza. Ríndete ahora antes haga que los huesos de tu caja torácica perforen uno de tus pulmones —y como demostración Cassios la estrujo con mayor fuerza, obligándola a soltar un grito de dolor
—N-no. N-no dejare q-que me derrotes— expreso con la misma convicción con la que los ex caballeros divinos de bronce habían enfrentado a los más poderosos rivales de la diosa Atena. Coloco ambas manos en el fornido pecho del griego y ejerció una fuerza contraria para intentar separarse.
Al ver lo que su adversario planeaba Cassios intensifico su agarre, por lo que la pelirroja se vio en la necesidad de aplicar toda su fuerza restante.
Poco a poco empezó a verse una ligera separación entre el cuerpo de ambos y Ranma aprovecho el pequeño espacio entre ellos para conectar un rodillazo en el estómago de Cassios, logrando librarse del abrazo mortal
El discípulo da Shaina cayó de rodillas aturdido por ese último golpe, sus brazos ahora rodeaban su propio estomago para aminorar el dolor.
—Vaya… sí que es fuerte—dijo entre respiraciones entrecortadas. Apenas se compuso Saotome se alejo lo más posible
— ¡¿Qué estas esperando Cassios?! ¡Vamos termina de una buena vez con ella!—le ordeno Shaina
El moreno se levantó con algo de dificultad ante el pedido de la peli verde, debía de terminar con Saotome de una vez por todas si quería complacer a su instructora. Haciendo crujir sus nudillos Cassios ejecuto un salto colocando ambos puños en el aire, con la firme intención de aplastar con sus puños el cuerpo de la joven
Ranma esquivo el ataque con una menor destreza —"Si no actuó rápido Cassios terminará por vencerme o incluso matarme. No puedo permitirlo…a menos que…"
La pelirroja se alejó del gigante solo para pasar sus dedos entre su flequillo, deseaba limpiarse el sudor y la sangre de su frente pero la molesta mascara no le permitiría aquello. Dejo de lado su bochorno y se concentró en su siguiente movimiento
— ¿Qué es lo que sucede Cassios, no piensas atraparme? Veo que Shaina no te ha entrenado lo suficientemente bien. Tal vez no es tan buena maestra, después de todo pude derribarla en un simple entrenamiento—se mofo Ranma. Si bien Cassios podría ser el enemigo con mayor fuerza al que se había enfrentado, sin embargo compartía algo con sus anteriores rivales y eso era la vulnerabilidad que poseía de perder los estribos ante algún comentario hiriente
— ¡Cierra la boca! ¡Shaina es mejor guerrera y persona de lo que tú serás jamás! Si lograste derribarla fue cuestión de pura suerte— desesperado Cassios se concentró en intentar golpear a Ranma a como diera lugar. No le permitiría hablar así de su querida Shaina
— Si es así, tal vez tú no seas lo suficientemente bueno para ella. —Opino, agachándose para no recibir el ataque del otro —Admítelo ella esperaba que pudieras vencerme en un menor tiempo del que te está costando, no por nada eres su alumno estrella. Pero veo que la has decepcionado
El moreno apretó sus puños a tal grado de que sus nudillos comenzaron a tornarse blancos y sus uñas perforaran su piel. No dejaría que una simple aprendiz de amazona insultara de esa forma a Shaina. Acabaría con ella a como diera lugar y de ser posible de la manera más humillante posible. Teniendo eso en mente el griego aumento la velocidad de sus ataques
—"Perfecto he conseguido enfadarlo. Ahora solo debo evitar que me atrape" —Sin que el griego lo notara, Ranma lo atrajo hacia el centro del coliseo, ambos moviéndose dentro de una espiral imaginaria
— ¿Qué estará intentando hacer? Parece como si se movieran en espiral— apunto Seiya
—No lo sé, pero Cassios parece no darse cuenta de que lo está atrayendo al centro —hablo Shun
—"Seis pasos más y llegare al centro" — dijo Ranma mentalmente, esquivando de paso un puñetazo
— ¡Ahora veras! ¡Muere! —grito el griego cuando la pelirroja se quedó quieta
— ¡AHORA! —Ranma se agacho para golpear a Cassios desde abajo con un puño giratorio. La diferencia de temperatura con el aura combativa de Cassios genero un pequeño tornado que arrojo al griego por los cielos lográndose ejecutar una perfecta técnica de "El dragón volador"
Una impactante cortina de polvo se levantó en el coliseo, los espectadores no tuvieron más opción que cubrir sus ojos para evitar que alguna partícula de polvo les dañara la vista. Una vez que el humo se disipo pudieron notar que en medio de la arena, Ranma Saotome yacía dentro de un pequeño cráter formado por su última técnica
La joven respiraba agitadamente, como si hubiera corrido durante horas sin descanso. Había utilizado toda su fuerza en ese último movimiento y su cuerpo ya exhausto la obligo a recostarse
En cuestión de segundos el aprendiz de Shaina cayó estrepitosamente, a unos metros lejos de donde Saotome reposaba. Todos en el coliseo guardaron silencio, expectantes pues esperaban que el griego no se levantase
Tras haber visto a Cassios caer del cielo, el suspenso y la intriga por ver quién sería el ganador se notaba en el rostro de la mayoría de espectadores ya que en un momento dado el alumno de Shaina había dado señales de que vencería, más el ataque de la pelirroja había cambiado la balanza en el último momento
Cassios recobro lentamente la conciencia encontrándose con nada más que tierra seca y piedras. Un pitido agudo resonaba dentro de su cabeza impidiéndole escuchar con claridad, cosa que empezaba a molestarle. Escucho la voz de Shaina a lo lejos sin comprender claramente lo que decía, cerro nuevamente los ojos para poder concentrase en la voz de la única persona a la que amaba y en efecto, luego de unos segundos finalmente sus sentidos lo orientaron y pudo escuchar con mayor claridad a Ofiuco quien insistentemente le pedía que se levantara
Su cuerpo entumido y adolorido le pedían a gritos que no se moviera, pero tan obstinado y terco como era, ignoro todo lo que su sistema le pedía, obligándose a levantarse con tal de seguir las ordenes de su mentora.
Tambaleándose, Cassios llego hasta el centro del cráter donde su adversario aun reposaba. La chica parecía realmente agotada y en su estado dudaba que pudiera siquiera escapar
— ¡Eso es Cassios acaba con ella!—decreto una impaciente Ofiuco
El enorme joven se encontraba frente a Ranma con una de sus manos extendida firmemente al aire, tal acción era conocida por algunos de los que ya anteriormente habían visto pelear a Cassios y estaban seguros de que su intención era una: mutilar alguna extremidad de la joven
— "Demonios, este sujeto me matara si no hago algo...pero ya no tengo la suficiente fuerza para detener su ataque" — razono Saotome aun en el suelo
—Al parecer te has quedado sin energía, ahora no podrás escapar. ¡Toma esto!
Ranma cerró con fuerza los ojos esperando su ataque, sin embargo este nunca llegó. Al no recibir daño alguno, la pelirroja se atrevió a abrir los parpados notando que el brazo de su oponente era detenido por el antebrazo de su maestro.
—Mi-Milo—logro articular con dificultad Ranma
—Ya fue suficiente, la pelea termino— sentencio el dorado— Ranma levántate—le ordeno con tono serio. Algo en la mirada del dorado llamo la atención de Ranma, tal vez enojo o incluso decepción, no lo sabia
Cassios dejo de aplicar fuerza al notar a la persona que lo había detenido. Con torpeza el gigante se hizo hacia un lado, viendo además que su maestra caminaba en dirección a ellos
—Ya que Cassios es el único en pie, debo suponer que él es el ganador—señalo Shaina llegando hasta ellos
El grandote se dejó caer de rodillas, apenas había podido permanecer en pie lo suficiente como para llegar hasta allí, además de que haber forcejeado aunque sea unos instantes con Milo lo había dejado muerto
El caballero de escorpio se mantuvo al margen, no deseaba comenzar a discutir nuevamente con la peli verde y menos cuando Cassios había ganado
Antes de irse Ofiuco miro directamente a la pelirroja—La única razón por la que ganaste aquella vez fue cuestión de suerte. Alguien con un poder como el tuyo jamás hubiera podido derrotarme—Con un asentimiento de cabeza Shaina le ordeno a su alumno volver con ella—Bien hecho Cassios— Dijo una vez que el grandulón le dio alcance
Los espectadores en el coliseo se retiraron prudentemente, algunos sorprendidos por la ferocidad con la que Ranma había combatido y otros tantos albergando las dudas que Shaina había sembrado y es que no todos los días se podían ver a un aprendiz pelear con Cassios de la misma forma con que Ranma lo había hecho
Cassios miro con algo de pena a la que había sido su contrincante, no deseaba matarla, como muchos habían creído, fue por ello que había demorado bastante en ejecutar su último golpe. El moreno dejo de lado sus cavilaciones y siguió a su maestra
Ranma se incorporó, aun le dolía el cuerpo pero ello no evito que observara fijamente a Milo—Eres débil, eso es un hecho—lo escucho decir
La pelirroja apretó los dientes con rabia, regalándole una mirada molesta detrás de la máscara.
—Sera mejor que lo dejemos por hoy—agrego su maestro, dándose media vuelta—Puedes ir a donde quieras tienes el día libre. —dijo antes de marcharse
La pelirroja estaba a punto de responderle cuando Andromeda y Pegaso se hicieron presentes
—Ranma ¿estás bien? — pregunto Shun
El artista marcial no contesto en vez de eso postro su mirada en el lugar donde minutos antes estaba siendo aplastada bajo los brazos de Cassios. Inevitablemente la frustración se apodero de ella al recordar lo último dicho por el de escorpio
—Sí que le diste batalla a Cassios. Muy pocas personas que no han logrado despertar su cosmos son capaces de ponerlo contra las cuerdas —apunto Seiya
—Es verdad—apoyo Shun. Era evidente que Ranma no estaba conforme con el resultado y por ende no se considerara lo suficientemente fuerte — No te desanimes, es natural que el soportara más, después de todo él tiene más años entrenando aquí
Sin poder soportar por más tiempo las palabras de los jóvenes de bronce, Ranma se marchó en dirección contraria a los templos.
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Los pasos metálicos que producía la armadura de escorpio resonaban con fuerza en los 10 primeros templos zodiacales, provocando molestia a los guardianes que se encontraban en ellas, guardianes que al percibir el aura malhumorada de Milo decidieron no intervenir en su camino.
Ya en el templo de la urna sagrada, el caballero de acuario esperaba pacientemente a que su amigo llegara. Ya desde Aries había notado la cólera que embargaba al peli azul, por lo que decidió interceptarlo.
Finalmente Milo llego al templo, sabía perfectamente que Camus lo esperaba por lo que no se sorprendió cuando lo vio esperándole en la entrada. Ambos caballeros se quedaron mirándose unos segundos, tratando de averiguar los pensamientos del otro
—Milo...
—No digas nada Camus, estoy perfectamente bien—hablo el griego con dureza, previniendo las posibles palabras del francés
El de acuario resoplo molesto ante la terquedad de su amigo quien se adentraba a la sala de su templo —Escuche que se libró una batalla muy interesante en el coliseo—dijo haciéndose el desentendido
—Se han presenciado mejores— Milo gruño por lo bajo, sacando una bebida del refrigerador como si de su templo se tratase
—Supongo, pero ninguna tan buena como para hacer que la amazona de Ofiuco se paseará altiva por el santuario—Camus tomo asiento en uno de los sillones
—Poco le durara a esa víbora. La cabeza hueca cree que yo tengo algo que ver con su baja de alumnos— dijo por fin Milo, pasándole una de las latas que traía consigo— ¿Puedes creerlo? Ahora se la pasa diciendo estupideces acerca de mí y Ranma
—Lo que no puedo creer es que cayeras en su juego
—Puso en duda no solo mi reputación, sino también mi capacidad para desempeñar mi trabajo—la ira de escorpio iba en aumento y la lata siendo comprimida por su mano era prueba de ello
—Y supongo que enviar a tu aprendiz a batallar con el alumno de Shaina lo iba a solucionar todo—Camus miro fijamente a su compañero— Milo ¿Tienes idea de lo que hiciste?
—Confié en ella Camus, estaba seguro de que le daría una paliza al mastodonte que Shaina tiene por alumno. Además era la oportunidad perfecta para que se entrenara
—Milo no cuestionare tus métodos, pero el utilizar a tu alumna para ganar una batalla que implicaba asuntos personales entre tú y Ofiuco no fue lo adecuado. —Hablo con tono serio el de acuario— Cassios a pesar de no ser un caballero, pose la fuerza de uno ¿O acaso olvidas quien alejo a los caballeros de bronce en la batalla de las 12 casa? ¿O quién detuvo al santo de Leo para que Pegaso lograra hacer reaccionar a Aioria?
—No la hubiera arriesgado de esa forma si no estuviera seguro de sus habilidades—se defendió
Camus negó con la cabeza, hacerle entender algo a Milo a veces le resultaba exasperante y más aún cuando este no escuchaba razones.
Un suspiro salió de la boca de Milo— No creo poder hacer esto — dijo Tras haberle dado un sorbo a su bebida
El caballero de los hielos comprendía lo que su amigo sentía, no por nada habían compartido parte de su infancia y adolescencia juntos. Sabía lo frustrado que el peli azul se encontraba y por sobre todo sabía que algo que caracterizaba al octavo guardián era que cuando se propone a hacer algo, lo hace hasta el final y esperando resultados excelentes —Tómalo con calma, sé que estas molesto contigo pero debes tener en cuanta que tener un aprendiz a tu cargo no siempre es fácil
—Supongo…— dijo un no muy contento Milo—Quien mejor que tú para saberlo, después de todo lidiaste con la mamitis de Hyoga por bastante tiempo —comento
— No me malinterpretes sabes que me agrada ese niño— Aclaro al ver la mirada molesta de Camus— lo que trato de decir es que tú tienes una mayor paciencia que yo para lidiar con estas cosas. Tal vez deba hablar con el patriarca para que le asigne a alguien más…
—Antes de que hagas algo de lo que te arrepientas, mi deber es advertirte sobre las consecuencias que acarrearían lo que estás pensando hacer. Si desertas de tu obligación recibirás un castigo y…
—Estoy dispuesto a aceptarlo Camus—interrumpió — Hablare con el patriarca y no me harás cambiar de opinión
—En ese caso podrás hablar con el después de la reunión —dijo acuario, ya milo se enteraría de qué tipo de castigo se le aplicaría. Sin más que decir Camus se levantó con la intención de ir hacia el templo principal
— ¿Reunión? ¿De qué reunión hablas?
—De la que el patriarca programo para hoy— respondió ya sin sorprenderse de que su compañero no hubiese prestado atención al llamado que Shion les hacía llegar por escrito a través de sus escuderos
—Lo había olvidado
—Los tiempos de paz te han hecho descuidado—comento Camus saliendo por la parte trasera de su templo acompañado de Milo
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Con un mal sabor de boca, uno a uno de los caballeros dorados salía de la reunión en la cámara principal, y es que entre otras cosas uno de los puntos que se tocaron fue la de remover a las doncellas que se encargaban de atender los templos ya que, en palabras de Shion, su presencia entre las escalinatas impedía conservar ese halo de misterio y respeto que envolvía a los doce templos.
A pesar de no estar de acuerdo ninguno se opuso a lo dictaminado por la máxima autoridad del santuario después de Atena, después de todo ya nada se podía hacer sino resignarse a hacer lo que por tantos años no había hecho
— Caballero dorado de escorpio— llamo el patriarca al octavo guardián del zodiaco antes de que este abandonara la estancia
—Me han informado acerca de la batalla que se llevó acabo en el Coliseo entre el tu alumna y el de la amazona Shaina de Ofiuco
—A decir verdad señor no fue una batalla, fue un simple entrenamiento para enriquecer la experiencia de ambos aprendices
—confió en que la pelea se haya efectuado con la intención de enriquecer el desarrollo en el campo de batalla de ambos pupilos y no con fines de arreglar asuntos personales como se comenta
El caballero se tensó ligeramente —tenga por seguro que no gran maestro
— Siendo ese el caso espero los informes sobre los avances que has tenido con tu aprendiz
—Sobre eso señor yo…
—Debes tener en cuenta que de no cumplir tu deber, el cual tú mismo has solicitado, se te impartirá como castigo el encierro en Cabo Sunión y por consecuente deberás presentar tus servicios ante el regente de los mares.
El dictamen ocasiono que Milo tragara grueso pues gracias a Kanon, era bien sabido que estar bajo las ordenes de Poseidón suponía ser su esclavo y encargarse de los trabajos que nadie en su ejército deseaba hacer. Maldijo internamente a Camus por no advertirle sobre eso
—Dicho lo anterior ¿Hay algo que deseas comunicarme caballero?
—Por supuesto que no su santidad. Tendrá listo su informe mañana a primera hora
—Muy bien, puedes retirarte
El octavo guardián realizo una reverencia y se marchó, dejando completamente solo al gran maestro
Al salir del salón principal Milo observo los últimos rayos del sol desaparecer sobre las colinas del santuario, sin darle demasiada importancia a lo tarde que era bajos los templos de regreso al propio. En el trayecto había planeado una nueva forma de entrenar a Ranma, no obstante había detalles que aun debía pensar y cosas que tenía que conseguir si quería efectuar bien su idea.
Milo finalmente llego a la parte trasera del templo de Sagitario, rogó porque no hubiera nadie custodiando el noveno templo, no tenía los ánimos suficientes para entablar una conversación con Aioros y menos cuando aún le costaba trabajo relacionarse con él. Era cierto que habían trabajado juntos para destruir el muro de los lamentos, sin embargo Milo no recordaba haber convivido con Aioros más allá de sus primeros años como aprendiz, cuando Sagitario y Géminis se hacían cargo de la educación de los aprendices a santos dorados.
Sin perder más tiempo, el peli azul ingreso al templo con paso apresurado
— ¿Porque tanta prisa Milo?
El de escorpio resopló con fastidio, para su mala suerte Aioria también se encontraba ahí —Porque a diferencia de ti, tengo cosas que hacer—comento mordaz
—Hump el que hallas perdido contra Shaina no te da derecho a responder así — comento el guardián de Leo con fingida indignación
—Que te quede claro Aioria, yo no perdí contra Ofiuco— comento con enojo contenido
—Pues eso no es lo que ella dice— Leo cruzo los brazos—claro que sí te dedicaras a entrenar a tu aprendiz un resultado diferente habría sido
—Es suficiente Aioria— la voz amena pero firme de Sagitario detuvo a Milo de agarrar por el cuello al león dorado—No creo que seamos los indicados para decirle a Milo como debe desempeñar su rol
El menor de los hermanos bufo con resignación, mientras el guardián de escorpio esbozaba una sonrisa triunfal. Aioros no pudo evitar reír al recordar una escena similar doce años atrás, cuando Milo y su hermano discutían y él tenía que poner paz entre ambos, a veces dándole la razón al pequeño escorpión —Me alegro de que estés más tranquilo ahora Milo— y es que apenas unas horas atrás el cosmos del peli azul estaba bastante alterado
Milo se encogió de hombros como respuesta
—Será mejor que te dejemos continuar, aún hay cosas que debes resolver y estoy seguro de que tu alumna te ayudara a despejar tus dudas —opino el mayor
—Gracias Aioros—dijo algo extrañado por las palabras del ex candidato a patriarca. Luego de despedirse, Milo abandono el templo
—Por lo menos su alumna comparte su misma terquedad—comento Aioros tras recordar haber visto a la pelirroja entrenar arduamente cerca del reloj de fuego el resto de la tarde.
—No creo que eso sea algo bueno—dijo Aioria, mirando el lugar por donde Milo había desaparecido
Unos templos más abajo más específicamente en el octavo templo, Ranma recién llegaba a Escorpio luego de pasar la tarde entera entrenando luego de la batalla con Cassios.
Al entrar al templo noto el terrible silencio en el que estaba sumido, señal de que Milo no había estado ahí en un buen rato. Ya pasaban más de las 7:00 pm y su maestro parecía no querer presentarse —Perfecto—dijo para sí con algo parecido al entusiasmo y a pesar de que su cuerpo aún no se reponía del todo, se encaminó al salón de batallas donde pretendía esperar a su maestro
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La obscuridad se había apoderado de su templo, cosa que le sorprendió pues si mal no recordaba la doncella encargada de atender su templo nunca olvidaba encender las antorchas antes de retirarse. Suspiro derrotado al recordar lo que esa tarde el patriarca les había informado "nada de doncellas en los templos" ahora el sería el encargado de hacerlo
Con algo de pesar Milo se adentró por los pasillos de la casa de Escorpio dispuesto a llegar al salón principal cuando noto el resplandor danzante del fuego en varias antorchas que intencionalmente estaban colocadas de tal forma que hacían un camino hacia el salón de batallas, dándole un aspecto misterioso y atrayente al lugar. Guiado por la curiosidad, el caballero de escorpio continúo avanzando
Dentro de la habitación, Ranma aguardaba pacientemente. Milo dejó escapar con pesadez el aire que había contenido gracias a la expectativa que le causaba todo ese escenario, debía admitir que esperaba encontrarse con algo diferente y no solo a su pelirroja alumna sentada en medio de la estancia dándole la espalda
—Ya era hora de que aparecieras, estaba esperándote—dijo ella en tono misterioso, poniéndose de pie.
—Bien pues aquí estoy ya puedes comenzar con tu disculpa—dijo el guardián de escorpio cruzándose de brazos— Después de todo tu derrota ha puesto en juego mi honor
— ¿Acaso crees que esto es para pedirte perdón? — una vena de furia surcaba la lesionada sien de la pelirroja tras escuchar al griego —Estoy aquí para tener una batalla contigo—dijo dándosela vuelta
Milo se sorprendió ligeramente al observar la seriedad en el rostro descubierto de la chica—Pierdes tu tiempo. Si no pudiste vencer a Cassios ¿Qué te hace pensar que me vencerás? —dijo con la intención de retirarse a sus aposentos pues no estaba de humor para juegos
—Al parecer Shaina tenía razón, eres lo suficientemente cobarde para no querer pelear conmigo—Ranma rogaba porque sus palabras tuvieran el efecto deseado, cosa que funcionó al ver a su maestro volver y pararse frente a ella.
Vaya que has aprendido bien de la venenosa lengua de Shaina. Si deseas una pelea tela daré, pero no esperes que te trate como a un aprendiz— sentenció el de escorpio, colocándose a una distancia prudente — Entenderás el alto riesgo que representa enfrentar a un caballero dorado
Continuara…
¡Hola nuevamente! Uff no tengo perdón lo sé, me he tardado horrores en actualizar y es por ello que les pido mis más sinceras disculpas, tuve algunos problemas y bloqueos de imaginación y si a ello le sumamos la escuela y el trabajo…
En fin iré contestando sus anteriores mensajes en el trascurso del día ya que no deseo hacer este documento más largo de lo que ya es (5,806 palabras según el contador). Eso sí, ates de irme quisiera aclarar que no abandonare este fi casi que no se angustien.
Muchísimas gracias por su apoyo y comprensión, espero que este capítulo fuera de su agrado y no se desanimen en los siguientes capítulos más personajes de Ranma ½ irán apareciendo. Les deseo un hermoso día n.n
