~ Shadikal ~

Una hermosa canción sonaba desde la radio de la cocina y un agradable olor salía de las cacerolas, la hermosa equidna naranja cocinaba un delicioso estofado para su esposo que pronto regresaría de trabajar de la pistola, ella sabía que no era fácil su trabajo por lo que se esforzó por hacer de la comida lo más deliciosa para lo que disfruta, escucho el sonido de una puerta abrir y unos pasos fuertes pero pesados, supo que era su marido, así que apago la cacerola y fue a recibir a su marido con una sonrisa .

—Bienvenido Cariño — se acercó para agarrar su saco y cerró los ojos frunciendo los labios esperando un beso pero este paso de largo.

—Estoy cansado y tengo hambre — hablo sin importarle su esposa y paso hacia la cocina.

—Oh, ahorita te sirvo cariño — puso el saco en el perchero y el regreso a la cocina a servirle la comida, luego se envió para guardar una esquina pero el sonido de su marido la interrumpió.

—Puak, ¿Qué es esto? Esta asqueroso — se quejó limpiándose la lengua con una servilleta.

—Lo siento, ¿Algo está mal? —Pregunto dejando su cubierto.

—Claro que sí, todo está mal ¿Cómo espera que coma esta porquería? —Golpeo fuerte la mesa asustándola.

—Lo siento, si quieres te preparo otra cosa determinada en voz baja y algo asustada.

—Da igual, me la comeré ...— Suspiro pesadamente —ve a buscar cerveza— ordeno a regañadientes.

—Cariño, es muy temprano para beber y eso ...— la interrumpió.

—Es mi puto cuerpo y yo puedo hacer con él lo que se me antoje, ahora tráeme mi cerveza que es lo menos que puedes hacer después de darme una comida de porquería — hablo en tono frío, así que ella solo se resignó y saco la cerveza

—Aquí tienes cariño ...— antes de entregarle la botella, el azabache se convirtió y saco un vaso de la desesperación, luego se envió y lanzó su vaso frente a ella.

—Sírvelo —la equidna hizo una mueca de disgusto porque el no dijo por favor pero procedió a servirle la cerveza pero un poco se derramo en la mano del moreno.

- ¡Maldita perra! ¡¿Ves lo que hiciste?! - grito furioso y se afectados.

—Lo siento, no fue mi intención yo ...— no logro terminar la oración porque recibí una bofetada en la mejilla haciéndole caer al piso.

—¡ERES UNA INUTIL, NO PUEDES HACER NADA BIEN! —Grito más fuerte y la patea.

—L-Lo siento, en verdad lo lamento — sollozo poniéndose en estado fetal mientras su labio sangraba por la cachetada que perdió.

—De seguro estas así de tonta por andar pensando en tu amante ¿Verdad? —Grito más fuerte.

No, yo no tengo a nadie — hablo con voz temblorosa.

—Tsk, voy a comer fuera. Arruinaste mi cena — se dio la vuelta.

-Sombra...

—Cállate Tikal, me amargaste todo —hablo y se fue de allí azotando la puerta.

Ella solo se quedó en el suelo temblando, hasta que se calmó y se dispuso a limpiar todo, luego se dispuso a comer y como supuso su comida estaba deliciosa pero puede al parecer a su marido no le gusto, no supo cuando tuvo pero su matrimonio se volvió un infierno para ella, su marido ya no era el mismo hombre caballeroso de quien se enamoró, ni siquiera era cariñoso en la cama, él se había vuelto frío, violento y celoso, muy celoso, no la dejaba ponerse como deseado, si Lo que le dije que era para provocar a otro, no salía mucho menos que ir al mercado, al banco a pagar las cuentas oa la tintorería, y yo tenía privado de arreglos o maquillarse, lo único para que usaba maquillaje era para cubrir sus moretones .

No sabía cuándo había cambiado todo esto, pero sabía que era su culpa, algo estaba haciendo mal para que su esposo haya cambiado tanto, por eso siempre se encargaría de dar todo de sí mismo para cambiar y así volver a tener la relación que tuvo antes.

[...]

Los días pasaban, y las cosas cada vez empeoraban, siempre hacia enojar a su esposo a tal punto que este terminaba golpeando o gritándole, una vez llego tarde del mercado porque antes fue al banco a pagar las cuentas y la fila estaba muy larga, por Lo que al llegar a casa su esposo la recibió con muchos insultos, acusaciones falsas de verso con un supuesto amante y una golpiza que le dejo el ojo morado que tuvo que llevar gafa.

Esto era un problema que tenía una reunión importante con sus amigos y no quería que la vieran con aquel ojo morado, pero no podía rechazarlas, esa reunión era importante para conmemorar la memoria de su querida amiga Amy Rose, quien había sido otra víctima más de los amantes asesinos. Como era un funeral no pasó problema en llevar ropa negra y sus gafas de sol oscuro, eso taparía su ojo, se alisto, se maquillo un poco y salió de la casa. Por suerte su marido se perdió fuera de la ciudad y no regresaría hasta esta noche, así que no tendría más problemas.

Llego al funeral, o mejor dicho, al lugar donde se haría la cremación debido a que cuando encontraron el cadáver de su amiga estaba casi irreconocible, por lo que incinerarían sus restos en lugar de enterrarla, llego justo para reunirse con sus amigas que estaban conformadas por Rouge, Sally y Blaze.

—Chicas...—se acercó con una sonrisa.

—Cariño, es un gusto verte otra vez, no sabíamos nada de ti desde hace mucho—sonrió Rouge acercándose a ella para abrazarla.

—Sí, no has cambiado nada, sigues siendo igual de hermosa pero...—hizo una pausa— ¿Por qué usas gafas de sol en invierno?

—Es porque...es parte de la moda funeraria—rio nerviosamente.

—Bueno, de todas formas nos alegra que estés aquí—Sally sonrió con gentileza.

Empezaron a hablar sobre las cosas que les pasaron en sus vidas, recordando cosas de la secundaria y hablando a lo que se dedicaban, luego la Cremación se hizo de manera normal, los familiares lloraban y otros guardaban silencio, el sacerdote recitaba los versos de la biblia, mientras que del crematorio salía mucho humo, Tikal miro a su alrededor y pudo ver muchas caras conocidas como otras nuevas, entre ellas, se encontraban una pareja de erizos, un azabache y un erizo azulado, se encontraban apartados de los demás, intento reconocerlos pero no recordaba haberlos visto. Tal vez eran amigos de Amy ya que ella era una persona muy carismática, pero lo que le inquietaba era la expresión que mostraban ambos, no era de tristeza o discreción, era una sonrisa muy siniestra como si disfrutaran todo eso, el azabache se dio cuenta que lo observaba y la miro fijamente ella solo desvío la mirada de ellos con algo de miedo, sus miradas eran escalofriantes.

Una vez que termino la cremación, todos se dispusieron a irse, intento buscar a de nuevo a esa pareja pero no los vio en ninguna parte, pero se asustó al ver a un chico con un vestido de novia oscuro cerca de unas lapidas, se froto quito los lentes para ver mejor pero el chico desapareció de su vista, pensó que era solo su imaginación pero un grito le saco de sus pensamientos, volteo y vio a sus amigas quienes la miraron preocupada.

—Querida, ¿Qué te paso?—hablo rouge poniendo una mano en su boca muy preocupada.

—E-Estoy bien, golpee con la puerta por accidente. Soy tan torpe—sonrió nerviosamente.

—Tikal si hay algún problema cuéntanos, somos tus amigas y siempre estaremos allí para ti—la ardilla puso una mano sobre su hombro, sabía que la estaban consolando pero era culpa suya que su marido haya cambiado así que solo ella podría solucionarlo.

—Así es, siempre estaremos allí para ti —tomo su mano y sonrió.

—Muchas gracias, pero en serio estoy bien—alejo sus manos y se levantó—debo irme, adiós—se puso de nuevo los lentes y se marchó dejando a sus amigas muy preocupada.

Tomo un autobús hacia su casa pero se desvío del camino llegando hacia el centro de la ciudad, ya no recordaba cómo era el centro porque todo el día estaba en casa esperando a su marido, haciendo los quehaceres y cocinando, lo único para lo que salía era para comprar en el supermercado o pagar las cuentas en el banco. Bajo del bus y se dispuso a caminar hacia la siguiente parada donde un bus la llevaría hacia un hogar, por lo que comenzó a caminar, miro a su alrededor y paso por calles que no eran del todo agradable, entre ellas un mar llamado " Kitty's Night " , no tenía teléfono y sabía que tenía que llamar a su marido para avisarle, así que tenía que entrar dentro del Bar para llamar por teléfono, al entrar podía escuchar una de las nuevas canciones de una banda llamada SSA, la canción"Él se ve tan perfecto" , pero se quedó congelado al ver en una de las mesas vio a su marido siendo coqueteado por una mujer con prendas reveladoras, se escondió en una de las mesas para observar mejor, esperaba que no fuera de su marido pero al fijarse mejor se dio cuenta de que si era él.

- ¡Shadow! —Grito llorando mientras se acercaba y abofeteaba a la eriza rubia quien se sentaba en su pierna.

- ¿Tikal? ¡¿Qué haces aquí?! - se sorprendieron y pregunto sorprendido.

- ¿Qué hago aquí? Mejor dicho ¡¿Qué haces tú aquí con esa zorra?! - grito apuntando a la susodicha, todos empezaron a mirar hacia ellos y susurrar.

—Esa zorra me da mucho más placer que tú en la cama, tu solo eres una buena para nada. Esta vieja, gorda y acabada — no pudo terminar de hablar porque recibió una bofetada, esto lo enfureció que le pidió un puñetazo rompiéndole la nariz.

—Agh ... Eres un maldito, yo te amaba, te di años de mi vida y tu ...— comenzó a sollozar mientras su nariz comenzó a gotear sangre.

—Cállate, ahora respóndeme tu ¿Qué haces aquí? Tu nunca vienes por aquí, de seguro viniste a ver a tu amante por eso estas así de arreglada, sabía que me engañabas maldita zorra —la agarro del cabello y la comenzó a bofetear mientras que los demás solo miraban atónicos.

—Ya déjame en paz — lo empujo con todas sus fuerzas y llegó corriendo de allí, fue hacia la parada de autobús justo en el momento en que había llegado y subió. Lo último que vio fue a su marido salir del bar detrás de ella y viéndola como se alejaba, se percató que tenía las manos en puño y una mirada aterradora en su rostro.

[...]

Llego a su hogar y comenzó a empacar todas sus cosas en una maleta, siempre descubrió que era culpa suya que el matrimonio había terminado pero la verdad en la parte de la culpa la tenía su esposo también, por engañarla y bajar su autoestima, pero ahora no iba a soportar más de su abuso, estaba decidida a escapar y huir pero un golpe estruendoso la asusto, escucho pasos rápidos subir por las escaleras y vio a su marido entrar de golpe a la habitación, se notaba lo furioso que estaba y tenía un frasco con un líquido en su mano.

- ¡¿Sabes la vergüenza que me hiciste pasar?! - Grito con furia y miro la maleta— ¿A dónde vas? ¡Responde! —Ordeno muy enojado.

—M-Me voy de la casa, este matrimonio ya no funciona — cerró su maleta y comenzó a sacar el anillo.

—Vas con tu amante ¿verdad? —Agarro el frasco y comenzó a abrirlo— no voy a dejar que te vayas, tú eres mía y de nadie más —quito la taba del frasco y le lanzo el líquido a un lado de la cara.

- ¡AHH! D-Duele mucho que me hiciste — comenzó a gritar ya sangrar del lado afectado mientras corría fuera de la habitación, se mareada y su vista era nublosa por lo que no supo a donde iba hasta que callo por las escaleras.

—Es lo que te mereces por ser una cualquiera — bajo de las escaleras y el agarro del pelo para llevarla hacia el baño y hacer que se mire al espejo, esta al mirarse vio como la mitad de su rostro estaba siendo destruido por aquel acido.

—Tu ... ¿Porque me haces esto? Yo te amaba, comenzó un mameluco en llanto.

- ¿Amarte? Por favor, tú ya no me sirves para nada, te volviste vieja y seca ni un hijo pudista, se preparó para golpearla pero ella lo empujó y corrió hacia la cocina tomando un cuchillo del cajón.

No te acerques más — hablo con mucho temor mientras lo temían.

- ¿Vas a matarme? Ja, que patética te vez de esa forma — se quedó quieto mirándola con superioridad.

No sabía cómo sentirse exactamente, tenía un montón de sentimientos encontrados, el dolor, la humillación, el miedo y la tracción, todas esas emociones causadas por la persona que alguna vez amo, la persona que seguía amando y que se había vuelto un monstruo.

—Y-Yo t-te a-amaba ...— hablo con voz temblorosa y sollozando.

—Es culpa tuya todo esto, por andar de zorra ...— comenzó acercarse hacia ella.

No te acerques ...

—Se una buena esposa y baja eso —responde.

—Aléjate ...

- ¡Baja eso!

- ¡NO! —Cerró los ojos y se dejó guiar por sus impulsos.

No supo que tuvo, pero una vez que abrió los ojos lo único que pudo ver fue su esposo en el suelo ya ella con el cuchillo en las manos, manchadas de sangre al igual que sus manos, luego se desmayo. No supo lo que paso después hasta que su abogado le conto, al parecer su esposo perdió un profundo daño en un órgano importante por lo que murió desangrado camino al hospital, ella fue sentenciada a un año de prisión por homicidio, su abogado intento alegar por ella diciendo que fue una defensa propia pero el jurado Falla a su favor ya que el difunto era un respetado agente de la pistola, por lo que fue juzgada y encarcelada, pero que solicite recibir terapia para superar los maltratos de su esposo, su estadística en la cárcel no fue tan mala como tuvieron, tenía que hacer las típicas tareas que hicieron en el hogar, no socializaba con las demás prisioneras y se mantenía alejada de los policías varones, le recordaban a su marido por lo que siempre se aislaba en la enfermería o un lado del patio, un peso de que el trataban bien adentro se encuentra vacío, las marcas de su alma no sanaban. Pasaban los meses y ella solo podría mirar el tiempo pasar desde su ventana, se verá de nuevo encerrada y aislado.

Por primera vez, después de varios meses encerradas pudo ver el cielo azul de nuevo, tan radiante como siempre, pero no estaba feliz, o triste, sin ninguna duda, se vacia por dentro y por fuera. Había hablado con la psicóloga sobre este problema, ella le dijo que tenía que avanzar y superarlo, pero no podría, se convirtió en vulnerable, perdida y sola. No tenía a nadie, solo un lugar a donde volver pero sin nadie con quien vivir. Después de un ratón esperando afuera, agarrar sus cosas y dirigirse hacia su antiguo hogar, lo único que le quedaba, paso por varias tiendas y sentir los ojos de los demás hacia ella, debió de parecerles raro que alguien que tapaba la mitad de su cara estaría caminando por aquellos rumbos, paso cerca de una pareja, no los miro ni un segundo porque mantenía la cabeza agacha, sí mismos como derrotada.

- ¿Esa no es la chica del funeral? —Hablo el cobalto mientras tomaba una taza de café.

—Sí, su esposo la maltrataba y el desfiguro la cara con ácido después de que ella descubrió su infidelidad — dijo sin mucho interés.

—Pobrecita, debió alejarse desde la primera golpiza — hablo sin ningún tipo de lastima.

—Por lo menos pudo vengarse de su marido y asesinarlo — hablo mientras miraba a la equidna a lo lejos.

—Lo malo, es que ella nunca olvidara eso. Su marido y todo lo que le hicieron serán como fantasmas de su pasado que la perseguirán, puede que haya matado a su agresor, puede que esté recibiendo ayuda, pero una vez que miras a los ojos al monstruo que alguna vez amaste eso te cambia— hablo mirándola sin mostrar alguna expresión.

—Tendrá que vivir con el fantasma de su agresor por el resto de su vida — dijo y volvió a tomar la mano de su pareja para alejarse, otros asuntos pendientes que hacer.

Mientras tanto, la pobre chica caminaba sin rumbo por las calles, su mirada perdida y vacía mientras tarareaba una canción, la misma que escuchaba al cocinar la comida que hacía con su marido, llego hacia su antigua casa, estaba exactamente como la dejo y con mucho polvo alrededor de ella, fue hacia el baño a darse una ducha, estaba cansada y solo desea dormir, y talvez nunca despertar, extrañaba a su marido de alguna forma, los momentos que paso con él, esos felices que nunca volverán. Esos momentos en que se perdió una mujer más feliz no volverá, debió darse cuenta cuando su marido comenzó a golpearla, todo por sus "Celos", debió alejarse cuando tuvo la oportunidad o pedir ayuda al tiempo tal vez las cosas hubieran sido diferentes para él y para ella. Los celos son emociones que pueden ser las causas de muchos machos,

Después de bañarse, fue hacia el espejo del baño, miro la mitad de su rostro desfigurado y por un momento mío a su marido, los recuerdos malos vinieron hacia ella como un disparo, que golpeó con fuerza aquel vidrio del espejo haciendo sangrar su mano, luego cayó al suelo sollozando y agarró un pedazo de lo que había caído para cortar la muñeca, ya no tenía sentido vivir, aquel hombre que amo y quien se volvió un monstruo para ella, ahora un fantasma que le perseguiría por siempre, ese hombre. ..mato su espíritu desde el primer golpe.

Día 5: "Celos" [X]

Continuara ...