~ Buntoine ~
ADVERTENCIA: Contiene sadomasoquismo y Pegging (Gracias a un amigo que se le hizo gracioso enseñarme esa información, me traumastizastes)
La vida de muchas vueltas, y muchas de ellas son confusas o equivocadas, te enamoras, pero no siempre es de la persona correcta. El amor es ciego, puedes enamorarte de alguien que no te corresponda ya la vez, alguien espera ser correspondido por ti, no siempre se logra lo que uno anhela. Y, aunque desees tanto ser correspondido no puedes mandar en el corazón de esa persona, pero ten cuidado a quien le use para olvidar a ese amor.
Esto le paso a un chico, que por jugar con un corazón para olvidar su amor, termino muy mal ...
Todo comenzó un día como cualquier otro, una princesa está saliendo del palacio escoltada por su guardia real, Antoine D'colette, perteneciente a una familia de aristócratas pero que ahora servía como guardia real para proteger a la princesa, de quien este estaba enamorado.
—Esta es la última compra del día, es hora de irnos — hablo la princesa Sally cargando unas bolsas, pero fue sorprendida por unas flores que aparecieron frente a su cara.
—Una rosa para otra— mostro sonrisa coqueta y una mirada llena de amor hacia la princesa, esta solo lo miro con desaprobación.
—Por favor, no empieces — se dio la vuelta y comenzó a caminar.
—E-Espere princesa — comenzó a seguirla y disparar el ramo de flores que fue agarrado por alguien más desconocido.
- ¿Por qué? ...— susurro y estrujo el ramo hasta romper las flores.
Llegaron al castillo donde la princesa fue recibida por un erizo azulado, ella corrió a sus brazos y el rodeo la cintura para besarla, todo a la vista del guardián quien se moría de celos por ver aquella escena pero a la vez con mucho dolor al ser menospreciado.
- ¿Cómo estas linda? —Hablo el cobalto acariciando su mejilla.
—Oh, ya sabes, todo normal como siempre —sonrió y volvió a besar los labios del mayor.
—Lamento llegar tarde, llegaría antes pero tenía un pequeño asunto — hablo el cobalto escondiendo una prenda íntima en su chaqueta que ella no pudo notar pero que el caballero si pudo.
No te preocupes, podemos pasar la tarde juntos ¡Nicole! —Llamo y de inmediato apareció en pixeles la ya mencionada.
—Que desea princesa —preguntó la Lynx.
—Haz que lleven mis compras a mi habitación y cancela todas mis citas—dijo y luego se marchó tomando del brazo a su novio.
—Enseguida princesa—hizo una reverencia.
—Nicole, espera...—se acercó— Deberíamos decirle a Sally que Sonic no es quien dice ser, tu sabes bien que no es un buen tipo y...—lo interrumpe.
—No es mi deber interferir en la relación de la princesa, además, tu tampoco tienes el deber de interferir porque ya tienes a Bonnie—hablo fríamente.
—Pero Sally está siendo engañada, no podemos dejar que ella...—volvió a ser interrumpido.
—Las decisiones que ella tome no son de tu incumbencia—hablo enfadada.
— ¡Sally no merece esto!
— ¡Tampoco Bonnie!—grito más fuerte.
— ¿Por qué la metes a ella ahora?—hablo molesto.
—Porque amas a otra y estas con ella... ¿Crees que ella no lo ha notado? ¿Crees que es tan estúpida para no ver que la utilizas?—gruño en respuesta.
—Eso no tiene nada que ver, yo quiero mucho a Bonnie pero ella...nunca le llegaría a Sally...—hablo directamente sin pensar en sus palabras.
—Cuida lo que dices—le dio la espalda—no le he dicho nada a Bonnie porque es mi amiga y quiero su felicidad, al igual que Sally...yo no soy una egoísta—hablo antes de desaparecer entre pixeles.
El chico solo suspiro y salió del palacio rumbo al hogar que compartía con su "supuesta" novia, a quien no amaba, le tenía aprecio pero sus sentimientos solo estaban enfocados hacia la princesa Sally. Comenzó con un simple capricho suyo en un intento de poner celosa a la ardilla, pero con el tiempo las cosas fueron serias y comenzó a utilizarla para otras cosas, entre ellas, para satisfacerse sexualmente y olvidar a la princesa, pero nunca espero que las cosas fueran más haya, se sentía culpable por utilizar así a una persona que lo amaba sinceramente pero no podía hacer nada al respecto, solo seguir con su pequeña mentira.
Llego a casa muy cansado y vio a la coneja saliendo de la cocina completamente desnuda llevando solo un mantel de cocina.
—Hola cariño, la cena esta lista pero ¿Quieres comer mi comida o a mí?—dijo hablando coquetamente y el mayor solo sonrió con lujuria, pero no era por lo provocativa que estaba la coneja sino porque se imaginó a Sally vistiendo la misma prenda, por lo que su amiguito despertó y se acercó hacia la coneja poniéndola contra la pared y levantándola del suelo.
Después de ese delicioso momento, comenzó a devorar la comida de la coneja que aunque estaba un poco fría por las horas que estuvo esperando debido a la calentura, aún tenía un gusto exquisito.
—Cariño, que te parece si mañana te tomas el día libre y —fue interrumpida.
—No puedo, tengo que cuidar a la princesa—hablo sin mirarla.
—Pero...hable con Sally y mañana estará todo el día ocupada con Nicole—bajo las orejas algo triste.
—Sí, pero aun así tengo que estar allí como su caballero real—se sirvió algo de agua y se lo tomo de golpe.
—Ya veo...entonces otro días—suspiro pesadamente y al contrario le vino la culpa.
—Oye...no te pongas así—trago grueso y se rasco la nuca— que te parece si te lo recompenso con algo—exclamo sonriendo.
— ¿Recompensarme?—levanto la mirada mirándolo con atención.
—Sí, tu siempre haces todo por mí y cumples toda fantasía que he tenido—tomo su mano—Que te parece si esta vez, hacemos algo que tú quieras, ya sabes, hacer tu fantasía realidad—sonrió gentilmente.
— ¿M-Mi fantasía?—se puso a meditar—tengo una pero...no sé si quieras—hablo con algo de pena en sus palabras.
—No importa cuál sea, lo hare por ti nena—sonrió con arrogancia.
—Entonces lo hare, pero tiene que ser mañana porque tengo que preparar muchas cosas—hablo la coneja levantándose de la mesa y recogiendo los platos.
—Esperare con ansias preciosa—se sirvió un poco más de agua sin darse cuenta de la sonrisa de la coneja.
Al otro día todo fue normal, el acompañando a la princesa a todas sus reuniones mientras torpemente intentaba coquetear con ella, pero sus intentos fueron rechazados, ya al terminar su labor de trabajo empezó a dirigirse a casa hasta que vio a alguien caminar por la zona, era nada más que Fiona the fox, se le hizo raro porque la última vez fue arrestada por la princesa porque esta intento robarle y sobrepasarse de manera indebida con ella. La siguió con cautela para ver que tramaba, llego a un callejón donde empezó a escuchar una conversación entre la zorra y alguien más.
— ¿Está todo listo?—pregunto la peli-roja.
—Por supuesto, ella no sospecha nada—hablo la voz misteriosa.
—Así me gusta, entonces el plan de secuestrar a la princesa perrally está listo—hablo emocionada mientras que antoine no podía creer lo que escuchaba.
—No sabrá que la golpeo, y lo mejor es que nadie sospechara nada—rio la voz misteriosa.
— ¿Y su novio?—pregunto.
—Oh, Sonic estará ocupado con su juguete favorito—exclamo la voz.
—Típico de un mujeriego, al igual que Scourge pero este ya tiene a un juguete favorito—rio para sus adentros, el caballero estaba asombrado, pero antes de poder hacer algo fue golpeado en la nuca dejándolo inconsciente en el acto.
*Unas horas después*
Despertó en una habitación muy poca iluminada, se encontraba de pie completamente desnudo y sujetado de sus muñecas por unas cadenas que estaban conectadas a la pared, se encontraba desnudo y con una pelota tapándole la boca para que no pudiera pronunciar palabra alguna.
—Veo que despertaste cariño, lamento haber hecho eso pero esta es mi fantasía—decía la voz que provenía de la oscuridad que mientras se iba acercando hacia la luz se revelaba.
—"Bonnie"—pensó mientras intentaba pronunciar palabra pero el aparato no se le permitía.
—Oh, no puedes hablar—rio juguetonamente, luego procedió a agarrar un látigo que estaba dentro de su mesita de noche para ponerse detrás de él agarrando con fuerza el mango.
Intento moverse pero las cadenas no se le permitían, solo podía escuchar la respiración de su acompañante y una canción que empezó a sonar en la radio, cantada por una cantante famosa.
"Veo la forma en la que la miras"
—Te conocí hace un tiempo, tú me salvaste de aquel arroyo y verte me pareciste alguien tan masculino, guapo y valiente, eras el príncipe azul que tanto soñé—agarro fuerte el látigo y lo azoto con en el trasero con mucha fuerza.
"Nunca te he visto mirarme así"
—Cuando supe que íbamos a ser un equipo me sentí muy feliz, sentí que era el destino pero...—volvió a azotar su trasero, golpeando el látigo con sus nalgas dejándolas marcas rojas—tuviste que fijarte en esa princesa, esa mimada, orgullosa y perfecta princesa—su semblante cambio a uno sombrío y oscuro.
"Nadie tiene que decir dos veces,
Lo que puedo ver en tus ojos"
—Sé que me has estado engañando, al principio no lo note pero pronto me di cuenta que intentabas utilizarme para poner celosa a la princesa—saco y volvió a meter el dildo—luego cuando eso no funciono, quisiste volverme a utilizar para olvidarla.
"Ella tienes a todos envueltos en su dedo"
—No me importo que lo hicieras, me molesto que ella fuera prioridad para ti—sigue agarrando el consolador y moviéndolo en su interior.
"Oh, la chica que quieres"
—Yo siempre me preocupe por ti, hice tantas cosas para ti, perdí la movilidad de mis piernas por ti y te entregue la virginidad pero tu...—se detuvo un segundo recordando esos momentos en que le dio todo a alguien que nunca valoraría nada lo que hizo.
"Nunca seré ella"
—Tu solo tenías ojos para esa princesa, esa que no te mira, que prefiere a héroes azulados que a ti, ella no te valoraba y aun así preferiste servirla—volvió a golpear su espalda hasta que empezó a salir marcas rojas.
"Que se no soy el amante perfecto"
—Ella te miraba como un ser patético, un compañero de equipo, uno más de sus sirvientes ¡NUNCA TE VIO COMO ALGO MAS!—Grito furiosa y azoto con furia.
El contrario sentía un enorme dolor en su espalda, pero no se imaginaba el dolor que había sentido la coneja todo ese tiempo al ser utilizada.
"Y puedo decirte que la amas, amas, amas"
—No debiste escuchar esa conversación con Fiona ¡Arruinaras todo! — grito y azoto con más furia. El contrario se alarmo, porque si Bonnie sabia de esa conversación significaba que era parte del plan para secuestrar a Sally, tenía que hacer algo pero no podía liberarse.
— ¿Qué se siente que te usen? ¿Qué se siente que solo te utilicen? ¿Qué se siente verte patético?—empezó a derramar lágrimas recordando los buenos momentos que paso con él.
"Se lleva bien con tu madre,
Así que adelante amala"
Luego camino hacia al frente para mirarle con sus ojos llenos de lágrima con una mirada dolorosa en su rostro, le quito la pelotita de la boca y luego lo abofeteo.
—Te di tanto de mi vida y tu así me pagaste —lagrimas saladas caían por sus mejillas recordando todo lo que había sacrificado por el sin recibir nada a cambio.
—L-Lo siento Bonnie, yo si te quiero lamento si te hice sentir así—hablo jadeando mientras la miraba con ojos llorosos.
—Mientes, siempre lo haces—se cubrió la cara y siguió sollozando.
—No, digo la verdad. Tú eres alguien importante para mí, eres hermosa, linda y muy inteligente, nunca te cambiaria—hablo mientras la miraba gentilmente, Bonnie se destapo la cara y lo miro a los ojos notando la sinceridad de sus palabras.
— ¿Enserio? Yo también te amo, lamento si fui ruda contigo—sonrió gentilmente mientras se secaba las lágrimas, al fin volvía a ver aquel hermoso esplendor en su amado.
—No te preocupes, solo desátame y promete que no le harás nada a Sally—sonrió con su típica sonrisa de caballero pero al pronunciar el nombre de su enamorada fue su gran error, porque la cordura de Bonnie se desconectó.
"No soy el amante perfecto"
—...Sally—pronuncio y su mirada se oscureció.
— ¿B-Bonnie?—tartamudeo.
"¡¿No soy el amante perfecto?!"
—Así que lo haces por ella, siempre ha sido por ella—se levantó y se dirigió hacia la mesa donde saco el látigo y se puso a rebuscar en su bolso por algo.
—E-Eso no es así, tú también eres muy importante para mí, eres mi amiga—hablo pero pronto se arrepentiría de sus palabras.
—Sabes, mi madre siempre decía que debía ser una buena chica para obtener a un buen esposo, pero yo creo que hasta las chicas malas pueden obtener un príncipe—saco una caja de terciopelo—Por más que luche para superar a Sally, nunca podré hacerlo, ya que ella es la "Señorita perfecta", tu siempre tendrás ojos para ella y por eso no puedes ser completamente mío—abrió la caja con cuidado y saco lo que tenía adentro.
¡¿Amante perfecto?!
—B-Bonnie...—la llamo pero esta solo lo ignoro.
—Por eso, he llegado a la conclusión de que si no puedo tener tu corazón—volteo mostrándole un arnés con un enorme dildo de 40 cm de largo y 10 de ancho—tendré que quitarte la voluntad y aprisionarte a mí, solo así podrás ser completamente mío y de mí solo podrás depender—lo miro con una sonrisa sádica en su rostro.
—B-Bonnie por favor cálmate y hablemos sobre esto—desesperado intento desatar sus manos pero era inútil.
—Tengo que tenerte, cueste lo que cueste y si para eso tenga que romperte lo hare—lo miro con los ojos en blanco y una sonrisa retorcida.
—Bonnie por favor, no hagas esto—suplico en desesperación.
—Es todo tu "Culpa", jugaste con mis sentimientos y te haces la víctima, eso no se hace cariño por eso debo castigarte, por Sally no te preocupes, me encargare de ella luego con ayuda de Nicolle—se acercó hacia el con el enorme aparato y se puso detrás de él tocando con sus dedos su trasero.
—No toques allí, por favor Bonnie —suplico desesperado pero la coneja solo separo sus piernas y floto aquel objeto en su entrada.
—Tranquilo querido, le puse mucho lubricante así que no dolerá demasiado—acaricio sus caderas y con la otra mano abrió su entrada.
—No, Bonnie por favor...
—Te Amo...
*Tiempo después*
— ¿No vendrás? —hablo Nicole desde la otra línea.
—No, he tenido un imprevisto pero ya hice lo que me pediste, ahora te mando la dirección—hablo Bonnie mientras se pintaba las uñas de los pies a un color rojo escarlata.
—Gracias, te lo pagare bien la próxima que nos veamos—dijo muy alegre.
—De nada, Salúdame a Sally —sonrió y miro sus uñas pintadas una vez que termino.
—Lo hare, por cierto, ¿Que evento tienes?—pregunto con interés.
—Oh nada especial, solo una boda—hablo sonriendo de oreja a oreja.
— ¿Qué? ¿Cómo que una boda?
—Nada, adiós—dijo y colgó.
—Tus uñas están hermosas Amor...
—Gracias cariño—hablo mirando hacia abajo, donde Antoine se encontraba haciendo de silla a la ya mencionada.
—Eres absolutamente hermosa, una belleza digna de admirar—la alago con su mirada vacía y sin voluntad, tenía marcas en todo el cuerpo y en su cuello un collar de mascotas con su nombre en él.
— ¿Más que Sally?—pregunto juguetona y se levantó de su espalda para mirarlo directamente.
— ¿Quién es ella? Tú eres mil veces mejor que cualquier mujer, eres una reina—se arrodillo en el piso y levantando uno de sus pies con cuidado para besarlos.
—Aww cariño, eres tan lindo. Creo que te mereces un buen merecido premio—Se quitó la bata que tenía mostrando un top blanco sexy Hot, con medias largas estilo vintaje, mostrando mucho el escote, agarro un velo de novias que tenía en una repisa y se lo puso, luego abrocho la correa en el collar que tenía Antoine.
—Cariño, te vez tan hermosa, eres la mujer perfecta—miro a Bonnie con una mirada tonta y una sonrisa ladina.
—"Antoine D'collete, aceptas a Bonnie Rabbot como tu esposa, en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza. Y, Prometes amarla, respetarla y servirle por el resto de tu vida"—hablo mientras le agarraba de la correa mientras que con la otra mano se ponía un dildo metálico en el arnés que tenía en su entrepierna.
—"Si, Acepto"—grito y sonrío de emoción mirando a Bonnie como un perro faldero que sigue a su ama.
—Ahora nos declaró, a nosotros, marido y mujer, puedes besar a la novia—Se agacho y tomo su mejilla para besarlo sellando el pacto que los uniría por la eternidad.
El corazón es una pieza delicada que debe ser tratada con delicadeza, Antonie se específicamente culpable de sus acciones pero nunca paro de hacerlas y eso le costó mucho, Bonnie se encargó especialmente de lo que aprendió esa lección, castigándolo y quitándole la voluntad para que solo la amara a ella y la sirviera como un sirviente, podría decir ahora que es ... felices por siempre.
Día 6: "Culpabilizar" [x]
