~Sonamy~
Era un hermoso día en la ciudad, una hermosa y carismática chica paseaba de tienda en tienda revisando y probando cada prenda de ropa que había para su cita, esa chica era conocida como Amy Rose, ella era como una chica muy linda pero con un mal temperamento, era alguien muy creida y siempre rechazaba a cualquier chico que intentaba conquistarla porque ella solo tenia ojos para una sola persona, Sonic el erizo.
El era el chico que mas queria, desde hace mucho tiempo lo había estado observando, acosando y escribiendo anécdotas o poemas dedicados a el, su mayor anhelo era que el chico que la gustaba a ella, a pesar de tener pretendientes, siempre los rechazaba, ya sea de manera gentil o de manera cruel. Para ella ninguno estaba a su altura, solo debía estar el mejor con ella y el mejor seria Sonic , pero había un pequeño problema que se interponía, era que este tenia novia y era nada más ni menos que la princesa Sally Arcon.
La princesa siempre estaba interponiéndose en sus planes de conquista, y tenía que aguantarse las ganas porque no quería tener problemas con la realeza, y mucho menos con la princesa que de santa no tenía nada, porque era una princesa egoísta y presumida a la que odiaba pero fingía ser su amiga por los beneficios de la realeza. Por un tiempo se aguanto las ganas que le tenía a su enamorado pero ahora su gran oportunidad había llegado cuando este la sorprendió con una cita.
Recordaba ese momento como si hubiera sido ayer, aunque realmente fue algo que paso justamente ayer.
*Flashback*
Estaba sentada sobre un tronco escribiendo en su libreta rosa, estaba decorada con stickers adorables y sus páginas eran de un rosado pastel con flores rosadas como decoración, allí ella dibujaba y escribía poemas de amor para dedicarselas a ese hermoso erizo azul de quien estaba enamorado, o más bien su príncipe azul, aquel ser que por desgracia salía con alguien mas pero no perdía la esperanza de algun dia ser correspondida.
— Haber... ¿Que rima con sonic?— pensó un momento y suspiró poniendo la libreta sobre su pecho- Hay Sonic, me haces tan feliz con solo existir. Como quisiera que supieras cuanto te amo, pero si no fuera por culpa de esa "Perrally", talvez te darías cuenta de lo que siento.— frunció el ceño y empezó a dibujar a sally de una forma horrible, con cuernos, dientes grandes y sombrero de bruja.
Su tarea fue interrumpida por una rafaga de aire que paso, el viento doblo sus paginas, intentaba quitarse el pelo de la cara vio a su amado ser, aquel erizo que tanto amaba corriendo más rápido que la luz.
— ¡Sonic!— chillo de emoción y empezó a correr hacia el erizo pero este parecía no tener intenciones de correr como siempre, lo cual fue como un milagro para ella.
— Hola Ames.
— ¡Sonikku!— se tira a su cuello y lo abraza.
— M-Me asfixias...— se safo de su agarre y se agarró el cuello con algo de molestia.
— Lo siento, pero... ¿Que te trae por aquí? Creí que tenías cosas importantes que hacer con la princesa. — dijo con desagrado pero hizo un intento para que el contrario no lo notara.
— Si, pero ahora ella quiere enfocarse en remodelar un antiguo parque y convertirlo en un cementerio.— hablo un poco disgustado.
— ¿Porque el disgusto?. — pregunto al darse cuenta de su disgusto.
— Es que...allí dicen que hace un tiempo un chico fue secuestrado por un demonio. — hablo mirando hacia un punto muerto.
— ¿Un demonio? — rio un poco— y, ¿Tu crees en eso?.
— Bueno No, pero... Siempre que pasaba por ese lugar se sentía algo oscuro que daba escalofrío, y bueno, creo que un nuevo cementerio le queda.— dijo en tono de broma.
— Tienes razón, pero sería triste que un lindo parque se vuelva un lúgubre cementerio "Esa princesa es una desquiciada por querer hacer un cementerio en vez de renovar el parque, maldita princesa corrupta, si tan sonic viera la clase de persona que es"— Pensó mientras intentaba fingir su intenso desagrado hacia la chica.
— Si, oye...Te han dicho lo linda que hoy te vez~— habló en tono coqueto que sorprendió y emocionó a la rosada.
-Pues, me hice un nuevo corte, gracias por notarlo-habló con el mismo tono coqueto, era la primera vez que su amado le decía un cumplido, por lo que no dejaría pasar la oportunidad.
— Pues quien no notaría tanta belleza cuando la tiene presente— le guiño el ojo en forma seductora lo cual hizo ruborizar las mejillas de la contraria.
— No deberías estar coqueteando conmigo, se supone que tienes novia. — se maldijo mentalmente por decirlo, pero necesitaba saber porque ese cambio de actitud en su amado quien siempre huía de su lado.
— Oh, ella está muy ocupada y rodeada de mucha gente, casi ni tiene tiempo para mi-suspiro algo triste— cada dia peleamos mas y siento que la chispa se esta apagando.
Esas palabras bastaron para que la rosada chillara internamente, era como si sus plegarias hubieran sido escuchadas porque por fin tendría la oportunidad de su vida de conquistar a su enamorado y que dejara de una vez por toda a la princesa caprichosa que tenían como gobernante.
— Lamento mucho oír eso, pero mira el lado bueno— abrazo su brazo y pego sus pechos en un intento de seducción, nunca había usado ese método pero siempre práctico para el momento de usarlo en caso de que Sonic decidirá casarse con la ardilla.
— Si, tienes razón. Tu estas aqui — la miró seductoramente y tomó su mano con cuidado.
— "¿Esto esta pasando? Sabía que ponerme mi tanguita de la suerte iba a cambiarme el dia" — pensaba sin apartar su mirada de las parde esmeraldas.
— Oye, qué te parece si salimos este sábado en la tarde-hablo acariciando su mano sin apartar la vista de el.
— "Oh dios, si esta pasando ¡Gracias Diosito!" — chillo internamente, se sentía en el cielo.
— Bien, entonces nos vemos el sabado— beso su mejilla y se fue corriendo como un rayo.
La rosada solo se quedó allí anonadada por lo que acababa de pasar, todo su mejilla y sonrió como si se hubiera ganado un premio.
— ¡Jamás me lavare está mejilla!.
Chilló y saltó de emoción mientras se iba corriendo a casa dando saltos de alegria, tendria muchas cosas que hacer antes del sábado, como ir de compras y planificar los lugares a donde iría en su Cita.
*Fin del flashback*
— Ay Sonic, vas a quedar fascinado con lo que me pondré— se contempló en el espejo y miro su nuevo estilo, una blusa corta que le hacia relucir el ombligo con escote y el logo de una famosa banda de Heavy Metal, un falda extremadamente corta del mismo color rojo que la blusa y unos tacones rojos.
— Señorita, ¿Ya encontró lo que buscaba?— Hablo una lemún desde afuera de los vestidores, estaba algo impaciente ya que la eriza se había encerrado en el vestidor con un montón de prendas y se había quedado más de dos horas adentro.
— Si, Si, Si...ya voy— Gruñó a regañadientes, le molestaba que la interrumpieron cuando se estaba admirando en el espejo, agarró su bolso y miró unas cuantas prendas de ropa, entre ellas lenceria que comenzó a poner dentro de su bolso rompiendo las etiquetas y guardandola, agarro mas prendas de ropa y las metió dentro de su bolso.
Luego salió con la misma ropa que ya tenía puesta y fue hacia el cajero para pagar, mientras la cajera estaba ocupada, cogio unas pulseras que estaban cerca del mostrador y las puso dentro del bolso de una de las chicas que estaban en el otro mostrador, quien se encontraba hablando animadamente por teléfono, después de pagar, agarro sus bolsas y comenzó a irse, al mismo tiempo que la otra chica pagaba sus compras.
Cuando pasaron por las puertas de seguridad, empezó a sonar el fuerte pitido de la tienda, que sonaba cuando había un producto no pagado saliendo de la tienda.
— ¡Alto allí!
— ¿Que sucede oficial?— preguntó Amy con una mirada inocente en su rostro.
— Me permiten ver sus bolsas-ordenó.
— Claro, por mi no hay problema— sonriendo Amy extendiendo su bolso.
— ¿Es necesario? Digo, yo no he hecho nada así que no tengo porque demostrar nada— hablo la chica apartando su bolso, esto solo ensanchó la sonrisa de Amy.
— Es por seguridad Señorita, muestreme su bolso— ordenó de forma autoritaria.
— No tengo porque hacerlo.
— Tienes que hacerlo, a menos que estés ocultando algo— hablo descaradamente la rosada recibiendo una mirada de desaprobación por parte de la chica.
— ¿Me estás acusando de algo?— alzó la voz y miró con una mirada penetrante a la rosada, quien aún mantenía su sonrisa hipócrita en su rostro.
— Yo no estoy acusando a nadie, solo digo que esa actitud es muy sospechosa. — su sonrisa se ensancho mas mientras miraba a la contraria y luego miró al guardia— no cree que debería negarse a una revisión sea algo muy sospechoso, señor oficial.— El de seguridad asintió y miró a la chica con desaprobación, esta se sentía acorralada.
— Bien, para demostrar que no he hecho nada puede revisar mi bolso.— dijo a regañadientes extendiendo su bolso mirando con desagrado a la rosada, quien aún mantenía su sonrisa, el guardia empezó a revisar el bolso de ella antes que el de Amy.
— Señorita...¿Qué es esto?— hablo enojado sacando las pulseras.
— ¿Q-Que? ¿Como llego eso allí?— habló la chica en estado de shock.
— Venga conmigo-la agarro del brazo.
— ¿Que? No, suélteme...¡No hice nada malo!-chillo resistiéndose al arresto.
— ¿Ya me puedo ir oficial?— preguntó Amy mirando la escena divertida pero antes de que pudiera responder una voz le interrumpió.
— Oiga, ¿Que le está haciendo?— hablo una orangutana acercándose hacia ellos muy enojada.
— Atrapamos a su novia robando.
— Eso no puede ser verdad, conozco a mi novia y se que ella no robaría—al escuchar la palabra novia de inmediato se ganó el desprecio de Amy, ella era homofobica y la otra que más odiaba era a los homosexuales.
—Lo que faltaba, parte de ladrona resultó ser una lame conchas—susurro pero aun así fue audible para la orangutana.
—¡¿Que dijistes plasta rosada?!—gruño con la cara muy roja.
—Ups, me escuchastes. —hizo un gesto de inocencia para luego hablar —Parece que no eres sorda, pero no te fijes en mí sino en tu novia la ladrona de tiendas-señaló a la chica que estaba siendo llevada por el guardia -sabes deberías dejar a esa ladrona pecadora y volver al camino correcto, digo...si quieres te doy el numero de un buen psicólogo para que te ayude con tu problema.-sonrió y sacó de su cartera una tarjeta, esto enojó más a la orangutana que tiró la tarjeta y se acercó de forma amenazante a Amy.
— ¡¿Cual es tu maldito problema?!— Se enfrentó a Amy y se acercó más amenazante hacia ella, es entonces que la eriza tomó la iniciativa y se revolvió el pelo para luego abofetearse asi misma.
—¡AHH NO ME HAGAS DAÑO PORFAVOR!—Grito llamado la atención de todos para luego cubrirse la cara con sus dos manos y fingir llorar.
—¡¿Que estas haciendo?! ¡¿Estas loca?!—la orangutana se alejó rápidamente pero fue agarrada por dos sujetos de seguridad.
—Señorita, ¿Está bien?—preguntó uno de los de seguridad.
—Si, solo llevense a esa loca, me asusta—dijo fingiendo temor, pero cuando el de seguridad voltea a mirar a la orangutana con ira amy sonrió con malicia, esto no pasó desapercibido por la chica.
—¡TU!
Intento forcejear pero la sujetaron y se la llevaron de allí junto a su novia, Amy recibió un descuento y una pulsera gratis como compensación, a decir verdad ella no planeaba iniciar un show, solo quería pasar inadvertida con las prendas robadas mientras alguien más pagaba por ella y aunque logró su cometido, no tenía pensado su enfrentamiento con la orangutana pero poco le importaba. Se sentía poderosa, capaz de hacer cualquier cosa, por fin obtenía el amor de su amado así que ¿Porqué no utilizar sus encantos para causar más caos?.
Después de ese incidente fue hacia la peluquería para arreglarse el cabello, de paso hacerse una manicura y pedicura, luego fue a casa a dejar todas sus compras y retocarse el maquillaje para ser más seductora. Se volvió a contemplar en el espejo, fijándose que cada detalle estuviera perfecto, porque si ahora tenía la oportunidad de salir con su enamorado lo aprovecharia para conquistarlo así que no lo arruinaría, ya tenía todo planificado para el día.
Miro la hora y se apresuró para ir a su cita, llegó unos minutos antes pero decidió esconderse y esperar a que sonic llegará, lo vio llegar a la plaza y sentarse en una banca esperándola, le dio muchas ansias ir pero quería dejarlo esperar un poco más por su lema de "Dejalos deseando por más" era lo que ella pensaba para que Sonic se interesara más, pero la impaciencia pudo más con ella que solo duró cinco minutos escondida.
—Hola Sonic, ¿te hice esperar?—preguntó con una sonrisa.
— No te preocupes, acabo de llegar—mintio y eso lo sabia la rosada, pero no iba a reclamarle nada.
—Oh, entonces podemos irnos ahora.
—Claro, espero que no te moleste pero tengo hambre. —acaricio su estomago levemente.
—Oh, entonces podemos ir a comer a algún restaurante—menciono con una sonrisa.
—Gracias, aunque prefiero comer más tus chillidog, son mas deliciosos.
—Oh, eres tan adulador—se sonrojo y tomo su mano para ir hacia un restaurante.
Ese día fue uno de los mas inolvidables de Amy, era tal como habia soñado. Fueron a muchos luagres romanticos, comieron en un lujoso restaurante y aunque no le agradaba cuando sonic comia Chillidog por las calorias que tenia, no iba a objetar en la primera cita, despues fueron al cine a ver una película romantica "Inmortaly", la historia de una princesa que llega a un castillo donde habita un vampiro, a ella le fascinó pero a sonic le parecia aburrida, aunque Amy lo compenso llevandolo hacia un concierto al aire libre en donde cantaba uno de los cantantes mas populares, Silver y su canción "Because I'm Stupid", una canción que dedicaba a una persona en especial.
Siguieron pasando el dia juntos, disfrutamos de las luces, llendo a muchos lugares divertidos para después ir hacia el lugar mas alto de la ciudad a disfrutar de la hermosa vista de esta.
—Esto es tan hermoso.
—No tanto como tu linda. —la miró a los ojos y ella hizo lo mismo, sus ojos se encontraron y se reflejaron bajo la luz de la luna misma.
Este era el momento que ella siempre espero, era el momento que siempre soño, su primer beso y esta vez tomaría la inicitiva, asi que sin esperar mas enredo sus brazos sobre el cuello de sonic, se puso de puntitas y le planto un beso en los labios, este no espero y abrazo su pequeña cintura para corresponderle. Era tal como lo soño, se sentia volar en las nubes, sentia fuegos artificiales en su boca y el sabor era de una menta fresca muy embriagante.
Desde ese día, cuando Sonic dejaba a su novia la ardilla con sus labores reales, salían a escondidas para ir a lugares románticos, apartados del resto y pasar tiempo a solas, aunque su relación era secreta y se consideraba una infidelidad para Amy era como la gloria, un sueño hecho realidad en donde al fin obtenía lo que quería mientras que la princesa quedaba como una idiota con cuernos por no darse cuenta del amor que le tenia su novio a la eriza y no a ella, o bueno... Eso es lo que Amy pensaba.
En el castillo, amy estaba en su reunión con el team, de vez en cuando se daba una miradita con Sonic y este le devolverá el gesto, aunque le parecía extraño que en la sala solo estuvieran ella, sonic, tails, knuckles se habia ido a cuidar la esmeralda pero le parecía raro ma ausencia de la princesa nunca llegaba tarde a una reunión pero al parecer su sirvienta Nicole, le dijo que se encontraba indispuesta. Después de un rato, le llevó la urgencia de ir al tocador y dejo la sala para irse, dejando a Sonic y a Tails solos, aunque se le hacia raro la mirada que tenia tails cuando dijo que iria al baño, de repente había pasado a una nerviosa pero no era como si le importara saber como se encontraba ese zorro.
Ahora su prioridad era encontrar un baño, pero el castillo era muy grande y no había ni un sirviente a la vista, siguio caminando hasta que vio una puerta abierta,penso que era el baño pero a medida que se acercaba escuchaba gemidos, se asomo con cuidado y lo que vio lo dejo en un shock total. La habitación era de la princesa Sally, y sus gemidos eran de ella con su acompañante, quien era nada mas y nada menos que Fiona The Fox, ambas estaban desnudas y acostadas en la cama, Sally estaba encadenada de las muñecas con un traje estilo bondage con las piernas bien abiertas mientras la zorra meyia y sacaba con fuerza un enorme juguete de plastico de aproximadamente 30 centimetros, mientras mordisqueaba los pezones de esta y estrujaba sus pechos.
— Dime princesa, ¿Quien es mi zorrita? —pregunto la zorra mirandol con una sonrisa burlona a la ardilla, quien no paraba de retorcerse y gemir como loca.
—Ah~ Yo soy tu perra Ah ~ sigue domandome como tu puta perra ama Ah~ —esto complacio a la zorra que empezo a sacar y volver a meter con fuerza aquel dildo de su entrada.
Pero Amy se sentia asqueada, estaba sorprendida de que Sally tambien le fuera infiel a su Somic pero nunca espero que fuera una maldita lesbiana que se acostaba con una zorra como fiona, se sentia asqueada por lo que veia pero aprovecharia esta oportunidad para arruinarla, asi que rapidamente saco su telefono y tomo unas cuantas fotografías en silencio para luego salir corriendo de alli. Tenia pruebas suficientes para que Sonic terminara con ella y asi hiciera publica su relación, además, de que esto arruinaria por completo la imagen de la perfecta princesa.
Llego a la sala corriendo y vio como Tails se encontraba en el suelo, se le hizo raro pero decidio ignorarlo.
—Sonic, tengo algo que decirte.
—Luego Ames, tengo que llevar a Tails a casa se siente algo mal—sonrio em confianza y cargo a Tails en sus brazos.
—¡Pero es importante!
—Y-Yo estoy bien, no pasa nada—tartamudeo.
—Vez, dije que esta bien—fanfarrullo molesta pero el azulado solo rodo los ojos.
—Sera Rapido—sin que pudiera decir algo mas, el erizo salio disparado como un rayo con el zorrito.
La eriza se quedo sola y enojada, tenia la oportunidad de acabar con la princesa pero tails tenía que arruinarlo todo como siempre, despues pensaría en algo para dehacerse de ese inutil de dos colas para poder asi tener toda la atención de su Sonic, pero ahora tenía que esperar a que se desocupara para hablar.
Volvió a casa y vio sobre su cama una caja de regalo con una carta, abrio el sobre y leyo el contenido "Ponte esto, y esta noche a las 12:30 llegare, para pasar nuestra gran velada especial. Con cariño Sonic."
La eriza se sonrojo al leer esto, no sabia lo detallista que podria ser su amado, ahora estaba completamente segura que se gano la loteria con el. Miro el reloj, eran las 10:45, falta mucho tiempo para la hora indicada a si que se dispuso a preparar todo pero antes desenvolvió el regalo y saco de allí una linda lenceria de color rojo al estilo vintaje, se sonrojo fuertemente y se dio cuenta a lo que se referia con "velada especial", era el momento en donde se harian uno, a decir verdad se encontraba nerviosa ya que a nadie le hania entregado su flor... Hasta ahora.
Siempre soño con este momenti, en donde le entregaría su mas bello tesoro a su persona especial y aunque el miedo se apoderase de ella, no daria marcha atras, asi que se puso la lenceria y preparo el cuarto, puso champán, velas aromaticas en todo el cuarto, algo de musica relajante y petalos de rosa en el piso y en la cama.
Ahora su primera vez, no solo seria romántica sino que también seria inolvidable.
— Listo, espero que te guste mi amor~
Pasado un tiempo, el azulado llego cruzando la ventana de la habitación, dandose cuenta de lo decorado que estaba y del dulce olor a vainilla y canela de las velas.
— Ames, esto es realmente hermoso ¿lo hiciste tu sola? —pregunto seductor, la eriza salio del baño vistiendo la lenceria y mirando provocativamente a su acompañante.
—Todo por ti cariño~ —agarro dos copas y las sirvio con Champan, luego le alcanzo una copa al contrario quien lo acepto.
—Te ves realmente caliente amor~—la tomo de la cintura y la jalo hacia su cuerpo mientras sorbia un sorbo de aquella bebida.
—Sabes, me siento un poco nerviosa... Soy virgen aun y quiero que seas gentil conmigo—lo miro entre apenada y lasiva, moviendo sus caderas contra el para excitarlo.
—Tranquila, dejalo a mis manos. —sonrio lujurioso y la recosto sobre la cama tomando sus muñecas.
Esa misma noche, teniendo a la luna y a las estrellas como testigo se entrego a su amado.
—Ah~ Sonic Ah~ —gimio de dolor mientras sentía sus adentros siendo desgarrado, sentía como de sus piernas bajaba un liquido y eso solo era porque estaba siendo desflorada.
— Estas Ah~ Tan estrecha Ah~ Ames —empezó a moverse en su interior rapidamente, no espero a que la eriza se acostumbrara.
Lo que causo que ella gritaba de dolor,que pronto fue transformado en gemidos llenos de placer. En el cuarto se escuchaban los rechinidos de la cama, las velas estaban a la mitad de su derretimiento y los pétalos eran aplastado por ellos. La Eriza se sentía feliz, al fin obtenía lo que quería, eso y mucho más, se imaginaba las cosas que le sucedería de ahora en adelante, como que se casaria, tendría hijos, ya sabia hasta el nombre el nombre perfecto que seria Aurora.
Duraron horas, haciendose uno y haciendo cualquier posición hasta el amanecer, ahora la eriza se encontraba completamente desnuda, con arañazos,mordidas y chupetones, cubierta de un viscoso liquido mientras le hacia un trabajo oral a su amado.
—Ah~ linda —Gruño en un gemido antes de correrse, la eriza no espero y se trago todo el contenido para luego mirarlo con ojos de amor y lujuria.—Mira nada mas, te vez como una verdadera perra.
—¿Lo hice bien Sonikku?.
—Lo hiciste muy bien puta—acaricio su cabeza mientras ella solo ronroneaba, se sentía feliz que no le importaba que la llamaran perra o cualquier otra groseria
—Gracias Amor~ —Sonrió y luego recordó lo de las fotos—Por cierto, tengo que mostrarte unas...
La rosada no pudo terminar la frase por que la puerta de la habitacion se abrió de golpe, y que para su sorpresa frente a la puerta estaba...SONIC.
—¿Q-Que? ¿Otro Sonic?—Se alejo y miro a ambos sonic, quienes la miraban con una expresión llena de malicia.
—Oh cariño, fuiste tan estupida—agarro una toalla humeda y se la puso en toda la cara limpiandose, la tela se tiño de azul mientras mostraba su verdadero color de pelaje, un fuerte verde menta.
—¡¿Scourge?! —intento alcanzar una sabana para cubrirse.
—Ni lo intentes, ya vi todo...
—Oh amigo, ¿Te divertiste?—Pregunto Sonic sin apartar su sonrisa.
—Sin duda, aunque las prefiero pechugonas—Río a carcajadas mientras se quitaba los pupilentes verdes.
—S-Sonic...¿Que esta pasando?—pregunto asustada y sin poder creerlo.
—Oh, bueno...Yo queria jugar pero no se puede jugar solo asi que invite a Scourge a jugar tambien.
—¿C-Como?
—Recuerdas cuando decía que iba al baño o a beber agua—se aclaro la garganta y prosiguio—la verdad es que iba a cambiar con Scourge para que el jugara contigo.—escuchar eso fue como un golpe de agua fría, se sentia eriza y traicionada.
—¿P-Porque?¡¿Porque me hiciste eso?! Yo quería que fuera algo especial, no...esto...—Empezo a derramar lagrimas.
—No me digas que va a llorar—prendió un cigarrillo y le dio una calada— sabes que asi no juego.
—Tranquilo, pronto se la llevaran.
—¿L-Llevarme? ¿De que carajos hablas?—Grito y recibió una bofetada de respuesta.
—Mas cuidado con lo que dices perra—Soplo humo cerca de su cara mientras Amy agarraba su mejilla.
—No seas bruto Scourge—Se agachó con cuidado para quedar frente a ella—Mira amy, yo nunca te ame, para ser sincero, estaba arto de tu insistencia que decidí darte chance para ver que tan buena eras pero resultaste ser una miserable virgen,y aunque estuvo rico y todo temo decirte que ahora tus servicios ya no son requeridos.
Las palabras que salieron de su boca fueron lo que mas le dolieron, sentía como su mundo se desmoronaba, como ese hermoso sueño se hacia añicos ante sus ojos y como la persona a quien consideraba su mas grande amor, su Heroe, su príncipe se hacia añicos y era cambiado por un monstruo, ahora...mas que traicionada, se sentía "Humillada, ofendida", pero sobre todo utilizada, porque su cuerpo fue mancillado y usado para fines propios.
—Auch, que directo.
—Estas enfermo...¡Yo te amaba!—Chillo y lloro con mas fuerza, el azulado solo la miro fijamente sin expresión alguna.
—Y sigueme amando, no te obligo a no hacerlo—sonrió siniestramente—Ahora compartiras ese amor, con muchas otras personas mas.
Las puertas se abrieron de golpe, mostrando a unos hombres en traje negro que la exposaron mientras uno le puso una correa en el cuello.
—¿Que hacen? ¡Sueltenme! —uno de los tipos le cubrió la boca mientras ella intentaba forcejear y gritar por ayuda.
—Shh Tranquila Ames, si te portas bien, nada malo sucedera—Beso su frente con cariño— Te voy a extrañar...Llevensela.
Empezó a forcejear y a intentar invocar su martillo pero uno de los hombres le inyectó una jeringa en el cuello, lo cual hizo que se desmaya y fuera escoltada hacia fuera de la casa, sin ser vista por nadie.
—Eres un monstruo...—Soplo humo en su cara.
—Tu también lo eres—se prendió un cigarro y empezó a fumarlo.
—¿Que harás con el zorrito?
—¿Tails?
—Si, deberías también venderlo a los tratantes de blancas.—sugirió.
—Con el no te metas,el es mio... así lo decidí cuando lo marque esa noche.—sonrió arrogante.
— Como tu digas, yo tengo planes que hacer, cuentas pendientes que pagar...con un maldito canciller...—sonrió malicioso mientras apagaba su cigarro.
—Buena suerte con eso...—apago su cigarro y se dirigió hacia la puerta.
—El amor es ciego, Tails y Amy se enamoraron de ti, a Tails lo tienes como tu puta personal y Amy la vendiste a los narcotraficantes.—Se burló y se dirigió hacia la ventana para salir.
—En esta vida, no debe haber arrepentimientos...—salio de la casa mientras los hombres ponían gasolina alrededor para luego prender en llamas el lugar.
El erizo miro por ultima vez la casa la luego mirar el telefono de Amy, donde se encontraban las fotos, sonrio maliciosamente.
—Oh Sally, ya sabia que me engañabas, por eso me encargaré de ti...pero claro, será para hacerle el favor a una querida amiga tuya y mia—Río siniestramente.
Desde ese día, se reporto a Amy como desaparecida, la policía empezó a buscarla y la princesa fingia preocupación por su "Querida amiga" mientras que amy pasaba el mayor de los infiernos siendo abusada por miles de hombres, golpeada, violada y obligada a bailar o a servirles a muchas personas con su cuerpo completamente desnudo, haciendo las cosas mas inmorales que nadie pueda imaginar, ahora se encontraba en una jaula, esperando para ser vendida como un "Pet" una mascota sexual, estaba exhausta, ya no tenia fuerzas para luchar y había perdido toda esperanza.
Fue llevada hacia un salón donde fue presentada ante un monton de personas con mascaras y con ropa de adinerado, estaba temblando y con la cabeza agachada, escuchaba como el presentador hablaba de ella y la tocaba imprudenmente para luego escuchar cuanto daban por ella, se sentiría alagada de cuanto dinero estaban dando por su cuerpo pero la verdad es que era denugrante, escucho un numero mas algo y la palabra vendido.
No quiso ver quien la había comprado, escucho unos parde tacones acercarse, puso ver unos lindos zapatos negros y una larga tela roja que parecía ser el vestido, sintió como agarraban de la cadena de la correa de su cuello y jalaban de ella para que levantara la cabeza, se sorprendio cuando vio un rostro familiar.
—R-Rouge... —murmuro.
—Pero que linda Pet me he encontrado~
Esta historia continuara muy pronto...
Día 8: "Humillar, Ofender" [X]
Continuar...
