Los personajes de Candy, Candy no me pertenecen, son propiedad de sus creadoras Kioko Misuki y Yumiko Igarashi

Un Inesperado Encuentro

By Rossy Castaneda

Capítulo Diecinueve —Final

A la mañana siguiente, cuando aún todos dormían, Terry salió a hurtadillas de la habitación de Lady Candice e ingresó a la privacidad de la suya.

Horas mas tarde, la hermana Maria se asomó a la cocina y se encontró con una sonriente Pony.

—Me parece que alguien ha despertado muy feliz esta mañana —dijo la religiosa yendo hasta donde Pony se encontraba cantando felizmente.

—Y como no he de estarlo —respondió la sabia mujer —esta mañana cuando todos dormían vi a Lord Terruce saliendo de la habitación ...

—¿Y de donde mas podía haber salido? —la interrumpió la religiosa

Pony esbozó una sonrisa pícara.

—Es que no salía de su habitación sino de la de Lady Candice.

—¿Queeee? —chilló la religiosa escandalizada.

—Hermana Maria, no había manera que lo sucedido se evitara, ya estaba provisto que así sucediera —Pony sonrió al ver el rostro desencajado de la religiosa

—Lord Albert lo matará cuando se entere —dijo tras reponerse

—No lo hará —Pony se encogió de hombros

—¿Como puede estar segura de eso?

—Anoche hablé con él —sonrió.

—Pero una cosa es que ellos estén destinados a estar juntos y otra muy distinta es que Lord Terruce haya deshonrado a su hermana menor —la hermana Maria estaba sorprendida por lo relajado del comportamiento de Pony ante tal acontecimiento.

—No pasará nada —dijo Pony con tranquilidad

—Mis Pony, ¿como puede estar tan segura?

—Los he escuchado hablando sobre lo sucedido y Lord Albert le propuso a Lord Terruce que lo mejor sería que se casaran en Gretna Green y no volvieran a Londres por un tiempo prudente, pero Lord Terruce le dijo que no privaría a Lady Candice de tener la boda que se merecía junto a toda su familia y amigos y que por esa razón obtendría una licencia especial tan pronto regresaran a Londres.

—¡Oh! —atinó a decir la religiosa.

—Todo se ha cumplido tal y como estaba predestinado —dijo Pony con una amplia sonrisa complacida —y aun falta algo más...

En cuanto llegaron a Londres, los familiares los abuelos de Lady Candice corrieron a abrazarla, agradeciendo al cielo que nada le había sucedido.

Candy comenzó a relatarles los hechos de lo acontecido con Lord Leagan y la manera como los valientes niños en conjunto con dos pequeños pero valientes animalitos habían logrado dar captura a aquel par de alimañas.

Terry pidió hablar en privado con los antiguos Duques y ponerlos al tanto de su decisión de casarse con Lady Candice antes de lo previsto, ocultando sus verdaderas razones para la decisión tan apresurada, el joven utilizó como excusa que no quería proteger a su joven prometida de cualquier persona que quiero hacerle daño.

Los antiguos Duques comprendieron las razones del joven frente a ellos y dieron la aprobación para que la unión entre ambos se realizará lo antes posible.

Terry regresó a Grantchester house y en cuanto cruzó la puerta fue acribillado por un sin numero de preguntas las cuales respondió una a una.

El Duque y la Duquesa de Grantchester observaron detenidamente a Terry, notando que el joven les ocultaba algo.

Aguardaron a que Lady Karen y Lady Nicole se retiraran para hacer la pregunta que los estaba matando de curiosidad.

—Terry, cariño —Lady Eleonor se acercó a él —¿Hay algo que no nos has contado?

El nerviosismo de Terry le indicó a la perspicaz mujer que su primogénito le ocultaba ciertos detalles.

—Madre , ya se los he dicho todo.

—Terruce —su padre se puso de pie —no debes olvidar que somos tus ladres y te conocemos tan bien que nos es fácil saber cuando nos ocultas algo —palmeó su hombro —¿pasó algo mas en aquella casa Hogar que les ha hecho cambiar la fecha predestinada para vuestro enlace matrimonial y te ha motivado a ir por una licencia especial y adelantar la union para dentro de unos días?

Terry se llevó ambas manos a su cabeza y con sus dedos acicaló su cabellera castaña.

—Por lo que veo a ustedes no puedo engañarlos —dijo dándose por vencido.

Aquellas palabras les fueron suficiente a sus padres para comprender todo.

—En ese caso, hay una boda que planear —Lady Eleonor sonrió complacida —es probable que un nieto mío venga en camino —guiñó un ojo.

Terry negó con la cabeza y comenzó a reír —. Por Dios! Su madre era un caso perdido.

Luego de las noticias sobre lo sucedido nadie cuestionó la razón por la cual Lord Terruce Grantchester y Lady Candice White adelantaban la fecha de su enlace matrimonial, para todos era comprensivo que el futuro heredero del Ducado de Grantchester quisiera proteger a la joven Condesa y que mejor manera de hacerlo que casándose con ella.

El día tan esperado para ambos jóvenes llegó —.Lady Candice se encontraba al pie de la Iglesia, echa un manojo de nervios, colgada del brazo de su abuelo Lord Mathew White antiguo duque de York.

En cuanto Lady Annabelle Britter comenzó a tocar los acordes de la marcha nupcial, Lord Mathew hizo el recorrido por el pasillo de la Iglesia la cual se encontraba llena, junto a su preciosa nieta.

Terry vestido con un frac blanco aguardaba por ella al pie del altar.

—Terry, en nombre de mi hija y mi yerno te entrego en tus manos a la mas preciada de sus joyas, no hace falta que te pida que cuides de ella porque sé de ante mano que lo harás con tu propia vida de ser necesario.

—Así será su excelencia —Terry hizo una reverencia y aceptó la mano enguantada de Lady Candice Ardley, deleitándose en lo preciosa que lucía en aquel hermoso vestido blanco.

Mientras el clérigo les dedicaba unas palabras, Lady Candice giro su rostro y sonrió al ver a todos sus seres queridos reunidos en ese día especial para ella, sonrió al ver a su hermano sonriente mientras sujetaba la mano de Lady Babará Kelly, su sonrisa aumentó al ver a su amigo Michael sujetando la mano de Lady Nicole Hathaway.

No cabía duda que cupido había hecho de las suyas con aquel par de Escoceses y aquellas dos jóvenes Inglesas al igual que lo había hecho con ella y sus dos mejores amigas.

Las palabras tan esperadas para ambos jóvenes se escucharon.

—Lo que Dios unió no le separe el hombre, los declaro marido y mujer, puede besar a la novia.

Terry acercó su rostro al de ella y de la manera la tierna posible sus labios se pegaron a los de ella en un beso dulce lleno de promesas las cuales cumpliría una a una.

Todos se dirigieron a la casa de los Duques de Grantchester en donde se llevaría a cabo el baile y el banquete de bodas.

Los acordes de un vals inundaron el salon de baile, Terry hizo una reverencia y extendió su mano, la cual su ahora esposa aceptó y juntos se dirigieron al centro de la pista de baile.

Uno a uno, los invitados se fueron uniendo a ellos y llegó el momento en que intercambiaron de parejas permitiendo de esta manera que los caballeros bailaran con Lady Candice Grantchester y los adamas con Lord Terruce Grantchester.

—Luce usted muy hermosa, al igual que lo hacía su madre a su edad, milady.

—¿Conoció usted a mi madre?

—Si —respondió el hombre —mi nombre es Raymond Leagan y fui el prometido de su madre antes que ella se fugara con su padre —respondió mientras daban vueltas.

Los ojos de Lady Candice se abrieron como platos .

—Fue culpa mía que su madre huyera de Londres, ¿sabe? —Yo me negué a aceptar que ella diera por terminado nuestro compromiso, cuando me dijo que amaba a su padre —musitó Lord Raymond.

—¿Cómo? —¿me está tratando de decir que usted quiso forzar a mi madre a...

—En parte —respondió él interrumpiéndola —pero le aseguro que no de la manera que usted piensa —aclaró —cuando su madre se sinceró conmigo, yo para era entonces un joven inmaduro que creía que todos debían hacer lo que yo deseaba, y la amenacé que mi familia destruiría a la suya —sonrió tristemente —pero ella era bastante determinada y no se dejó amedrentar por nada ni por nadie y luchó por lo que quería.

—¿Y por que no cumplió con su amenaza?

—Yo amaba realmente a su madre y con el tiempo comprendí que el amor es un sentimiento que nace de manera espontánea y no algo que se impone como yo quise hacerlo —suspiró —aunque debo confesarle que todo aquello me trajo muchos problemas con mi hermano menor al punto que nos distanciamos —es esbozó una leve sonrisa —no me arrepiento de la decisión que tomé en el pasado, puesto que al poco tiempo conocí a quien ha sido hasta ahora mi esposa a quien amo profundamente y con quien he formado una familia unida y solida lejos de lo que fue mi vida pasada.

Terry se acercó a ellos.

—¿Su excelencia me permite a mi esposa?

—Claro —respondió el hombre —lamento mucho el mal rato que mi sobrino les ocasionó.

—No fue culpa suya su excelencia.

Lord Raymond esbozó una cálida sonrisa —les deseo la mayor felicidad del mundo, se lo merecen —dijo el hombre mayor haciendo una reverencia y alejándose de ellos.

—¿Sucede algo ? —preguntó Terry al ver el rostro contrariado de su esposa.

—No —Todo está bien —respondió ella, pero el tono de su voz no convenció a Terry.

—¿De que hablaban?

—Me ha dicho que el era el noble Ingles con el que mi madre estuvo comprometida antes de fugarse con mi padre.

—Ah eso —respondió Terry.

—¿Tu lo sabias? —preguntó.

—Mi padre me lo comentó antes que nos marcháramos a Gretna Green

—¿Por que no me lo dijiste?

—Iba a decírtelo cuando llegáramos a la casa Hogar, pero entre una cosa y otra lo olvide por completo.

—Lord Niel me lo dijo el día que me atacó.

—y por que no me habías comentado? —preguntó él.

—Iba hacerlo la noche que fuiste a mi habitación, pero pero la charla tomó otro rumbo y me olvidé del asunto hasta hoy —le guiñó un ojo pícaramente.

—Ya veo —dijo él mientras le sonreía de medio lado —No crees que hace mucho calor aquí de dentro, ¿que te parece si vamos al los jardines? Conozco un lugar bastante discreto en donde nadie podrá interrumpirnos.

Los ojos de ella brillaron.

—Me parece una excelente idea, pero ¿como le haremos para que nadie se de cuenta que nos hemos escabullido de nuestra propia fiesta? —preguntó

—Yo saldré primero y tu lo harás después y nos reuniremos en cerca de la fuente que se encuentra en medio del patio trasero cerca de la caballerizas

—De acuerdo —respondió ella.

Las intenciones de Terry de llevar a Candy a aquella parte del jardín y hacer con ella cosas deliciosas, se fueron a la basura, al advertir que habían otras dos parejas en el jardín, por lo que se dirigieron a otra area de este, ya que lo menos querían en ese momento eran testigos.

¡Diablos! —¿que pasaba con las jovencitas? Por donde quiera que iban se encontraba con una o dos parejas.

—Cuidado con las raíces

Candy trastabillo y Terry alcanzó a evitar que ella terminara en el suelo.

Sus cuerpo sintieron la cercanía del otro y la llama se encendió en ellos dando paso aun beso ardiente y arrollador.

Lady Candice arqueó la espalda y pegó su cuerpo mas al de él.

Terry bajó sus labios al cuello blanco de su esposa y poco a poco descendió hasta el nacimiento de sus senos.

Extrajo uno y comenzó a estimularlo primero con su dedo pulgar y luego con sus lengua.

Lady Candice jadeo en el momento en que la boca de él se abrió y tomo su seno expuesto.

Los ruidos provenientes de una area cercana hicieron que se apartaran rápidamente

¡Santo Dios! Sus ojos no podían creer lo que veían.

Lord Michael Braxton y Lady Nicole estaban haciendo exactamente lo que ellos se habían obligado a dejar de hacer.

Sin quedarles mas remedio, ambos decidieron alejarse de aquel lugar y regresar al salon de baile.

Mientras caminaban en medio de los arbustos, las risillas de Lady Karen llegaron a los oídos de Terry.

—¡Que demonios! —Dijo en un hilo de voz —mataría a Arthur si estaba propasándose con su hermana.

Sus hombros se relajaron al ver que ambos jóvenes se encontraban sentados uno al lado del otro en unas de las bancas del jardín.

Lady Karen reía al escuchar las travesuras infantiles que Arthur le comentaba había hecho junto a Terry.

—Recuérdame matarlo luego.

—Lady Candice cubrió sus labios para ocultar la carcajada que estuvo a punto de escaparse de su garganta.

—¿En donde se habían metido? —Stair y Archie les salieron al paso en cuanto ingresaron al salon de baile.

—Salimos a dar una pequeña caminata al jardín —respondió Candy.

—Con que una caminata ¡eh! —Archie sonrió al remover unas cuantas hojas secas del cabello de su prima —¿no les parece que es mejor que aguarden a que los invitados se marchen antes de empezar cualquier actividad?

Las mejillas de Candy se encendieron furiosamente al darse cuenta que los habían pillado.

—¿Aquí estas? —Lady Annie salvó a su amiga del embarazoso momento —Candy es momento que lances el ramo, todas las chicas estamos esperando que lo hagas.

—¿Todas? —preguntó Candy recordando a Lady Nicole y a Lady Karen

—Si, todas, si excepción —respondió Lady Annie.

—Y tu ven con nosotros —Stair casi se llevo a Terry arrastras.

Candy lanzó el ramo el cual cayó directo a las manos de Lady Barbara Kelly quien esbozó una enorme sonrisa al ver que Albert sostenía en su mano el liguero que Terry había lanzado.

—Vaya al parecer habrá una boda muy pronto —dijo Terry abrazando a su esposa.

—Así parece —respondió Candy observando lo feliz que se veía su hermano.

—Albert me comento que Pony había hablado con el cuando estuvo en la casa Hogar.

—Crees que...

—No lo sé con precisión, pero ahora que lo veo tan feliz no me cabe la menor duda.

—Albert se merece formar su propia familia, desde que murieron nuestros padres él se ha hecho responsable de todos nosotros y se olvidó de si mismo.

—Al igual que tu lo mereces —dijo él besando sus labios —y yo me encargaré que todos tus días sean felices y que cada uno de ellos sea para ti Un Inesperado Encuentro lleno de sorpresas y cosas nuevas por aprender.

—¿Me enseñaras como complacerte de la misma manera que tu lo haces conmigo?

—Por supuesto que lo haré—respondió el moviendo las cejas traviesamente.

—Te Amo Terry y no me cansaré de agradecer a Dios que Un Inesperado Encuentro cambió mi vida para siempre.

—Y yo te amo a ti con todas las fuerzas de mi corazón mi dulce y valiente esposa.

Unieron sus labios en un beso que fue inmortalizado en la memoria de todos los presentes que comenzaron a decir mientras aplaudían

—Larga vida a los novios.

Fin...

Nota.

—Agradezco infinitamente a todas las que me han acompañando hasta este punto, cada uno de sus comentarios han sido de gran valor para mi, ya que a través de ese detalle, me muestran su cariño, apoyo y aceptación en este amplio y maravilloso mundo de Candy, en donde obviamente Nuestro Bellos Terry es el protagonista ;).

Les prometo el Epílogo de esta historia el cual compartiré el día 14 de febrero como parte de un reto, pero, si me dan luz verde para compartirlo con ustedes antes de la fecha, lo haré con el mayor de los placeres ;).