Día 3: Jugando o Viendo una película.

Aioria se encontraba sentado en la sala de su casa, había hablado con Shura esa tarde, es charla le abrió los ojos, y en ese momento cayó en la cuenta de que Mu era algo así como un padre soltero, ya que cuidaba y quería a Kiki como a su hijo.

Así que bajo hasta la casa de Aries, al llegar ahí, empezó a buscar a su amado, finalmente lo encontró en la cocina, junto con el Mini Carnerito.

— Hola Mu, Hola Kiki.

El león solo había recibio un saludo por parte de su amado. Ya que el mini Carnerito solo frunció el ceño y se pego más a Mu.

— ¿Que haces aquí Aioria?

— Venía a invitarte a ver una película o a jugar algo.

— Es que hoy iba a pasar el día con Kiki.

— Es que no te estoy invitando a ti Mu.

El caballero de Leo se agachó a la altura de Kiki.

— Entonces Kiki ¿Jugamos a Algo o vemos una película?

Padre e hijo se sorprendieron. Kiki miró a Mu como buscando que este respondiera por el, pero Mu sólo le sonrió.

— ¿Podemos hacer ambas cosas? - pregunto tímidamente.

Aioria solo asintió mientras sonreía. El carnerito sonrió tímidamente y corrió a su habitación.

— ¿Y eso? — preguntó Mu.

— Solo recordé que cuando Shura empezó a salir con Aioros no me gustaba que me robara su atención, así que Shura solía invitarme a pasear con ellos. — Dijo Aioria

— Ya veo.

A los pocos minutos Kiki regreso, con una pelota.

Los tres Salieron al patio del santuario que estaba sorprendentemente vacío, jugaron fútbol un rato, para después jugar a las escondidas. Cuando Mu lo vio conveniente los llevo de regreso a la casa de Aries donde les preparo una merienda.

Al terminar de comer Kiki, volvió a ir a su cuarto a guardar su pelota y por su película favorita.

— ¿Que veremos Kiki? — Pregunto Aioria.

El carnerito sólo se sonrojo y mostró la película.

— Wow no sabía que a ti también te gustaba Mulan — dijo Aioria sorprendido.

— Es mi película favorita.

Aioria solo volvió a sonreír y los tres se sentaron dejando al carnerito en medio.

Mu solo veía con una sonrisa e intentando aguantar las carcajadas al ver a Aioria y a Kiki repetir los diálogos (sobre todo los de Mushu) para el final de la película Kiki ya estaba casi dormido. Aioria tomó al niño en sus brazos y lo llevó a su habitación.

— ¿Te divertiste Kiki?

— Si.

— Me alegro.

— Gracias, por quererme a Mi también.

Aioria solo sonrió y acostó al niño.

Cuando salió se encontró a su amado.

— Gracias por lo de hoy.

— No necesitas agradecerme Mu, te amo y quiero todo el paquete completo contigo y eso también incluye a Kiki.

Mu solo le sonrió y le dio la mano. Pará acompañarlo a la entrada posterior de su casa para que Aioria pudiera ir a la casa de leo.