Día 6: Usando la ropa del otro.
Aioria revisaba todos sus cajones, ¡Como era posible que ya no tuviera ropa limpia si había lavado apenas el Lunes!
En ese momento una cabellera pelirroja se asomó en su templo.
— ¿Todavía no estas listo corrompe hijos? Recuerda que todavía tenemos que pasar por Death Mask, los gemelos y por Hyoga.
— Hola Maestro Dohko, y respondiendo a su pregunta, por alguna razón mi ropa limpia ha desaparecido.
— No me digas que es un pretexto para no salir a esta salida... ¿Como la llamo Milo?...¡A si Salida de semes!
— Si quiero pero ya no tengo ropa limpia.
— ¿Que no lavaste el Lunes? Estamos a Viernes Aioria.
— Lo se pero esta semana pasaron muchas cosas.
Aioria había estado haciendo actividades familiares con Mu, ya que la cuarentena era la peor tortura para un niño de ocho años bastante hiperactivo como lo era Kiki.
— Hablas de las actividades que has estado haciendo con mi hijo y mi nieto aquí en tu casa.
— Si, durante el campamento que hicimos aquí Mu se en sucio con catsup, luego cuando me ayudo a limpiar también se mojo.
— Dejame Adivinar, ¿Le has estado prestando playeras?
El caballero de Leo asintió un tanto avergonzado. Mientras que el caballero de Libra solto una carcajada, ya había visto esa situación muchas veces, no sólo con los "Semes" actuales, si no también con los caballeros de hace 200 años, incluso el lo había vivido en carne propia.
— Ven chico, te voy a prestar una de las mías, porque las que le prestaste a mi hijo no las vas a recuperar.
Una vez que todos estaban listos pasaron por la casa de Tauro y al llegar a la de Aries, Aioria se llevó una gran sorpresa al ver a su amado con la playera que le había prestado el día anterior, le hizo una seña a los demás para que se adelantarán. Vio como los gemelos arrastraban a Dohko fuera de la casa para darles un poco más de privacidad.
— Hola cariño - dijo Mu acercándose.
— Hola. - dijo el León mirando el vestuario de su amado.
— Yo solo quería algo que Oliera a ti, ya sabes para no extrañarte tanto hoy. - se apuro el Carnero a explicar al sentir la mirada de Aioria.
— Eso está bien cariño, solo devuelve la mitad de lo que te preste. - dijo el León dándole un pequeño beso.
— Enserio...
— Si, a decir verdad, me gusta como te ves con mi ropa.
— Deberías quedarte entonces.
— Ya le prometí a los chicos que iría con ellos cariño.
— Hay cuarentena.
— Solo iremos a comprar Unas Cervezas y luego estaremos en la casa de Cáncer.
— Cuídate, recuerda que me prometiste que mañana saldríamos.
— Regresaré a mi casa temprano.
— Te amo.
Mu lo volvió a besar y Aioria solo sonrió, su carnero si que era manipulador.
