Los personajes de Twilight no son míos sino de Stephenie Meyer, yo solo me divierto un poco con ellos.
Capítulo beteado por Yanina Barboza, beta de Élite Fanfiction (www facebook com/ groups/ elite fanfiction)
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~ MAN ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
Capítulo 9
Edward necesitaba conocer la respuesta, no sabía cuánto lo necesitaba hasta que tuvo que soportar el tenso silencio que prosiguió a su pregunta.
¿Acaso no era su esposa?
¿Debía volver a casarse con ella?
¿La adopción de Tony era válida?
Bella se puso de pie y se acercó al espejo de cuerpo completo, lo deslizó fácilmente gracias a las bisagras ocultas que tenía, la caja fuerte apareció ante ellos. Había dos cajas fuertes, una se encontraba dentro de la habitación de juegos de los niños, en donde se guardaba el dinero de la finca antes de ser depositado en el banco, la otra estaba en su habitación y guardaba los documentos importantes, como las escrituras de la finca, los certificados de nacimiento de los niños, el acta de adopción y su acta de matrimonio.
Bella tomó el sobre en donde estaba su acta de matrimonio, el sobre contenía una copia de cada solicitud y requisito que tuvieron que cumplir para casarse, nunca los había revisado, una vez Bella se convirtió en su esposa, los papeles dejaron de importarle, pero ahora veía esa falta de interés como una herramienta que Bella tuvo para mantener su secreto.
—Solicité mi cambio de nombre cuando conseguimos la licencia de matrimonio.
—Pero…
—Temí que mis padres pudieran rastrearme, pero confiaba en que no buscarían un cambio de nombre por cuestiones matrimoniales y tuve razón.
—Entonces…
—Me casé con el nombre de Isabella Marie Denali, yo fui quien llenó las solicitudes, quien hizo la mayor parte del papeleo, les pedí al ministro, así como al juez, que me llamaran Bella, ellos aceptaron después de mucho rogar, no tuve ningún problema en solicitar el cambio de nombre ya que es lo que muchos hacen, además tú nunca me pediste ver las solicitudes.
Edward tomó el sobre que Bella le tendía y sacó todos los documentos, el nombre de su esposa figuraba en cada uno de esos papeles.
¿Acaso estuvo tan ciego?
¿Realmente fue tan estúpido que no notó lo que tenía frente a su nariz?
—¿La adopción de Tony?
—Soy su madre, lo adopté con el nombre de Bella Cullen, nuestra vida juntos es real, Edward, es real en todos los sentidos. —Entrelazó sus manos, Edward no tuvo la fuerza para alejarla—. Sé que ahora pensarás que soy una mentirosa, sé que lo soy, me aproveché de tu confianza ciega hacia mí, y lo lamento tanto.
—¿Realmente lo haces?
Esa era la verdadera pregunta, Bella podía decirle que se sentía arrepentida, que su matrimonio era real, sincero, honesto, pero ¿realmente lo era? Entendía por qué prefirió mantenerse callada, por qué tantas mentiras y misterios, incluso podía decir que el nivel de detalle y cuidado que tuvo era impresionante, y a pesar de que creía que no la juzgaba y estaba listo para escuchar, entender y superar, quizás la verdad era que no lo estaba.
Quería tanto ver a su esposa con los mismos ojos, en algún momento había asegurado que la única persona en la que podía confiar ciegamente era en Bella, ahora no estaba ni un poco seguro.
—No.
La respuesta lo hizo detener su monólogo interno.
»No me arrepiento, ya te he dicho que no lo hago, lamento haberte mantenido y ocultado todo esto, debí haber confiado en ti antes, saber que me apoyarías, protegerías, cuidarías y amarías, pero algo dentro de mí me prohibía hablar, ¿qué ganaba con decirte la verdad de mi pasado?
—Confianza hacia mí y yo hacia ti.
—¿No confías en mí?
—Confiaba, ahora…
—Ahora sigo siendo la misma que era antes. —Soltó su mano y se alejó de él—. Lo siento, Edward, siento estarte lastimando, nunca fue mi intención que dudaras de mi amor por ti, porque te amo, te amo como jamás pensé amar y sé con certeza que nunca amaré a alguien o a algo más que a ti, me diste una familia, un hogar, amor y cariño, ¿por qué tenía que manchar todo nuestro hermoso futuro con un pasado de mierda?
—Porque era justo que me lo dijeras, yo compartí mi vida contigo y tú no.
—¿Qué iba a compartir, Edward? ¿Acaso las vacaciones que pasaba en los Alpes encerrada en mi habitación porque era tan torpe como para romperme una pierna mientras esquiaba? ¿O quizás que desde los ocho hasta los diecisiete tomé ansiolíticos y pastillas porque me diagnosticaron depresión? ¿Y sabes qué hizo mi padre? Me tiró las pastillas al retrete y me obligó a curarme, porque él no tenía hijos locos, necesitaba una buena hija que cumpliera con el rol que fuera mejor para él.
Edward suspiró, sabiendo que Bella tenía toda una vida oculta que él necesitaba conocer.
¿De verdad lo necesitaba?
Bella era su esposa, en ese momento no importaba si su mujer creció rodeada de lujos extravagantes o tenía a un ejército de mayordomos a su servicio, eso no interesaba porque nada de eso combinaba con la personalidad que ella tenía ahora.
Bella había dejado esa vida en el pasado, huido de ella, incluso aunque eso le causó hipotermia y la llevó al hospital.
—No sé cómo vamos a superar esto —suspiró Edward recostado en la cama—, estoy intentando creer en ti, poniendo tus razones por encima de mi enojo, pero este sigue presente recordándome que no fui de tu confianza.
—Eres de mi confianza, no hay persona en el mundo en la que confíe más.
—Lo sé, sé que lo soy así como tú lo eres para mí, pero eso no evita que mis pensamientos regresen al mismo punto.
Bella suspiró melancólica.
—No sé qué hacer o decir para que dejes de sentirte de ese modo. Eres un hombre increíble, Edward, cuando desperté en ese hospital creí que mi vida estaba terminada, supuse que Jacob me había encontrado y me llevaría de regreso con él, que no tenía escapatoria de la vida que me deparaba, pero entonces descubrí que él ni siquiera estaba buscándome, que estaba en ese hospital siendo atendida por un grupo de buenas personas a las que realmente le importaba, la idea de fingir pérdida de memoria e intentar llevar una vida nueva, me pareció la mejor que pude haber tenido, aún me lo parece. Todos aquí me trataban con una cordialidad y simpatía sincera, no con la que el dinero puede comprar, claro que tuve que aprender a hacer todo por mí misma, pero nunca me arrepentí o tan siquiera dude en regresar a mi antigua vida.
—Le temías a Jacob.
—Al principio la posibilidad de no volver a verlo en mi vida fue motivación suficiente para hacerme despertar cada mañana y ayudar en la finca, aquí aprendí a lavar mi ropa, preparar una comida decente, aprendí lo que realmente valía la pena en la vida, aprendí a querer, respetar, admirar pero sobre todo a amar. Después de unas cuantas semanas, Jacob ya no me interesaba, lo que temía era perderte a ti, a Tony y a todas mis nuevas amistades, pero sobre todo temía perderte a ti, ese fue mi mayor miedo, perderte ahora que te había encontrado.
»¿Crees que te habrías enamorado de mí siendo aquella chiquilla que protestaba porque la sombrilla de mi coctel no combinaba con mi ropa? Sé que no lo harías, porque de solo pensar en esa Marie, me da escalofríos y siento náuseas de mí misma.
—Pero ya no eres ella.
—No, no lo soy, soy tu esposa, puede que llegara aquí de la manera incorrecta, pero cada una de mis palabras hacia ti fue sincera, así como de sincero es nuestro amor, tanto el que compartimos entre nosotros como el que crece en nuestros hijos.
Edward sonrió tristemente.
Hola!
Yanina, muchas gracias por la ayuda con la revisión del capítulo, eres la mejor en el mundo entero.
Déjenme sus comentarios, opiniones, críticas, teorías o lo que quieran compartir conmigo en un review.
Recuerden que pueden unirse al grupo de facebook "The follies and evils by Teffi" en donde encontrarán imágenes, adelantos, información extra de las historias, entre otras actividades, además de que podrán acosarme con mayor libertad jajaja.
