Los personajes de Twilight no son míos sino de Stephenie Meyer, yo solo me divierto un poco con ellos.
Capítulo beteado por Yanina Barboza, beta de Élite Fanfiction (www facebook com/ groups/ elite fanfiction)
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~ MAN ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
Capítulo 12
Bella estaba con la cabeza metida en el inodoro, era la tercera mañana consecutiva que las náuseas se apoderaban de ella, estaba segura de que ya no quedaba nada dentro de ella.
—Vamos, chicharito, necesito mi estómago para poder vivir, a ti te gustan los pasteles y si me haces vomitar no podré darte el pastel napolitano que tanto nos gusta comer cuando nadie nos ve.
—¿Con quién estás hablando, mami?
Bella se limpió la boca y miró hacia la puerta del baño, Tony la miraba con su boquita fruncida, aún tenía el pijama puesto y el cabello despeinado, Jeremy no estaba junto a él, lo cual era verdaderamente extraño.
»¿Mami?
Bella bajó la tapa del escusado y jaló la cadena, luego se sentó en el suelo y estiró la mano hacia su niño.
—Ven aquí, osito.
Tony se acercó a ella y se sentó entre sus piernas, Bella le besó la mejilla y tomó sus diminutas manos entre las suyas, tenerlo entre sus brazos, con su tibio cuerpo recargado contra el suyo y su aroma de bebé recién levantado, le hizo recordar el primer día que lo vio, tan pequeño, inocente y risueño, después de dos noches, había despertado a medianoche con el niño de tres años intentando subir a la alta cama, Tony había sido el principal impulsor para que Edward se acercara a ella.
Había notado desde la primera vez que se vieron, el interés que causó en Edward, había crecido rodeada de mujeres que eran conscientes de su belleza, sintiéndose como un pavorreal cuando tenían la atención de dos o más hombres, ella misma disfrutó de las atenciones que tuvo, incluso sacándole provecho.
Sin embargo ningún collar o tiara de diamantes y/o perlas se comparaba a la tiara de papel decorada con macarrones y brillantina que Tony le hizo con todo el cariño que un niño de tres años era capaz de dar y la cual mantenía guardada celosamente, o incluso la pulsera con colgantes y diamantes de fantasía que Edward le regaló durante su primera Navidad juntos, esa que de costosa no tenía nada, pero que significaba mucho más que cualquier joya que hubiera tenido alguna vez.
Ambos obsequios los mantenía bien guardados.
—¿Estás enferma, mami? —preguntó Tony tocando su rostro con sus regordetas manitas—. ¿Te vas a morir como mamá Kate? No quiero que mueras, mami, no quiero.
—No, mi amor, no estoy enferma, no me voy a morir, mi amor, no quiero que pienses eso —Bella abrazó a Tony calmando sus sollozos—, estoy bien, muy bien.
—¿Segura?
—Claro que sí.
—¿Entonces por qué estabas vomitando?
—¿Estabas vomitando? —preguntó Edward desde la entrada del baño, Jeremy estaba junto a él, ambos estaban vestidos con una gruesa chamarra, botas y el infaltable sombrero, las mejillas y narices rojas le dijeron que habían estado afuera.
—¿Estás enferma, mami Bella? —preguntó Jeremy entrando al baño e hincándose junto a ella—. ¿Es por eso que tú y papi Edward están enojados y tristes?
Bella miró a Edward quien parecía igual de sorprendido.
—¿Por qué dicen eso?
—Te escuchamos llorar, mami, y cuando vino esa mujer que se parecía demasiado a ti, papi estuvo muy enojado y tú lloraste mucho, también pelearon cuando comenzó a nevar de nuevo.
—No estábamos espiando, escuchamos mientras buscábamos nuestros patines.
Bella y Edward se miraron, habían intentado ocultarles los problemas a los niños, ellos no merecían pasar por todo el drama, pero ambos aparentemente sabían más de lo que creían. Edward se sentó en el piso del baño y atrajo a Jeremy a su regazo.
—Es cierto que hemos tenido problemas, pero no es por algo de lo que deban preocuparse, todo estará bien.
—¿Segura?
—Por completo.
—Pero…
—Su mami y yo no queríamos preocuparlos, la mujer que vino hace unos días no debe importarles, y aunque nosotros peleemos, no deben preocuparse porque nos amamos tanto como los amamos a ustedes.
Ambos niños asintieron, aún dudando.
Bella sabía lo que les haría olvidarse de sus temores, aún no se lo contaba a Edward, no creía que fuera el momento, temía que solo hiciera que Edward se pusiera más nervioso, pero también estaba segura de que estaría extremadamente feliz.
Inclinándose, abrió la puerta del armario debajo del lavabo, los tres se sonrojaron al ver los paquetes de tampones.
—Amor, si necesitas que te dejemos…
Bella sonrió cuando Edward se quedó callado al ver el palito blanco.
—¿Qué es eso, mami Bella?
—Este palito me dijo hace unos días que ustedes dos tendrán un nuevo hermanito en aproximadamente unos siete meses.
El rostro de incredulidad seguido por la enorme sonrisa de los tres la hizo sonreír y tener la certeza de que fue lo correcto decirles la verdad.
—¿Una hermanita?
—Aún es muy pronto para decir si es niña o niño, pero de que tendremos un bebé, lo tendremos.
En cuestión de segundos tenía a sus tres hombres abrazándola.
—Estaremos bien —le susurró Edward al oído, antes de besarla causando el grito de ambos niños.
Yanina muchas gracias por la ayuda con la revisión del capítulo, eres la mejor en el mundo entero.
Déjenme sus comentarios, opiniones, críticas, teorías o lo que quieran compartir conmigo en un review.
Nos vemos muy pronto
Recuerden que pueden unirse al grupo de facebook "The follies and evils by Teffi" en donde encontrarán adelantos, imágenes, información extra de las historias y muchas otras actividades, además de que podrán acosarme con mayor libertad 😘😘
