Los personajes de Twilight no son míos sino de Stephenie Meyer, yo solo me divierto un poco con ellos.


Capítulo beteado por Yanina Barboza, beta de Élite Fanfiction (www facebook com/ groups/ elite fanfiction)


~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~ MAN ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

Capítulo 14

Bella inhaló, intentando mantenerse tranquila, rogando porque su cara de póker funcionara de nuevo, recordando como en algún tiempo podía ocultar sus emociones a la perfección.

—¿Qué haces aquí, Jacob? —preguntó lo más calmada posible.

—¿Acaso un hombre no puede ver a su prometida?

—¿Prometida?, soy una mujer casada, Jacob, y milagrosamente no es contigo.

—Cuidadito en cómo me hablas.

—No, más bien tú ten cuidado en cómo te diriges a mí, ya no soy la misma, Jacob, ¿crees que tienes algún poder aquí?, esta es mi casa, mía, y con un solo grito estarás rodeado.

—¿Crees que me asustan un montón de sucios campesinos?

—¿Quieres comprobarlo?

Bella había pasado los últimos tres años enterrando a Marie Denali, olvidando que alguna vez fue aquella mujer materialista a la que la simple idea de no ser atendida como de la realeza le era inconcebible, incluso desde que sus padres aparecieron, había intentado demostrarle a Edward que Marie Denali no era nadie, solo un viejo recuerdo que quería olvidar, pero mientras veía la rabia brillando en los ojos de Jacob, aceptó que Marie siempre sería una parte de ella, aquella con el suficiente egocentrismo para burlarse y ser descortés, aquella que creía que con chasquear los dedos obtendría lo que quería cuando lo quería, solo que ahora aquella Marie poseía la fortaleza que Bella Cullen había adquirido con el tiempo.

El temor a Jacob persistía, pero al juntar a sus dos mitades, este disminuía y le daba el suficiente valor para enfrentarse a él, por lo menos lo suficiente para alejarse y regresar a la seguridad de su hogar, en donde ella y su chicharito estarían a salvo.

—Vete de aquí, Jacob, regresa a follarte a cada prostituta que se te ponga enfrente.

—¿Y si quiero que tú seas mi prostituta? Por lo menos los tipos que querían cogerte eran decentes, mucho más que el muerto de hambre al que le abres las piernas.

—Tu definición de decente y la mía son muy distintas —negó con la cabeza, afianzando la correa de los trineos—. Vete de aquí, Jacob, como dijiste, prefiero mil veces acostarme con mi esposo en un montón de paja, que tan siquiera estar cerca de ti, ve y búscate a alguien más.

—¿Y crees que no la hay?, tu bonita prima Tanya fue un reemplazo aceptable, la pobre estaba tan necesitada de amor, de aprobación, la tonta ni siquiera dudó en acostarse con el viejo Aro para probar que era mejor que tú, realmente hiciste un buen trabajo con ella.

—Yo no...

—Puedes hacerte la santa ahora, Bella, decir que estás arrepentida, querer borrar tu pasado, pero eso no evita que haya pasado, eras la hija de puta más grande que existía, por eso eras tan buena para mí —se rio dándole ese aspecto encantador que Bella había encontrado tan atractivo en el pasado—. A veces me pregunto, si no te hubiera traído aquí, si nunca te hubiera propuesto acostarte con aquellos tipos, ¿en este momento serías mi esposa?

—Yo no...

—Tú sí, mi amor, te hubieras casado conmigo sin rechistar, siendo muy feliz con vestidos y joyas de varios cientos de miles de dólares. —Se encogió de hombros para después desviar la vista al nevado escenario—. Vine aquí porque... Carmen me dijo que seguías siendo igual de hermosa, solo vine para complacerla, pero al verte, sé que fue una pérdida de mi tiempo, ¿por qué querría estar con una mucama?

—¿Por qué querría estar con una escoria asquerosa como tú?

—Igual de víbora que siempre, encanto. —Se reajustó la gabardina y los guantes que le daban un aspecto de sofisticación y poder—. Sabes, nunca olvidé lo bien que la pasábamos juntos, ¿acaso él te folla como yo lo hacía? ¿Siquiera sabe cómo hacerlo? Podrás decir cualquier cosa, pero te gustaba cada una de las cosas que te hacía, aún recuerdo lo mucho que rogabas y pedías por más.

—Estás enfermo.

—Quizás, pero el recuerdo es bastante bueno, tanto como para ignorar a los mocosos que te llaman mami y llevarte de nuevo a nuestra cama.

—¡Púdrete, Jacob!

Dio media vuelta, dispuesta a correr a los establos si era necesario, pero Jacob la detuvo del brazo.

—Dime, Bella, ¿cuánto me costaría que regreses? A pesar de tu facha mugrienta, apuesto a que puedo volver a hacerte una mujer decente.

—¿Hay algún problema, señora Cullen?

Jacob la soltó al escuchar la voz de Collins, el empleado estaba visiblemente preparado para utilizar la fuerza si era necesario. Edward había dado una orden, proteger a su esposa, y está debía ser cumplida sí o sí.

—Ninguno, solo acompaña al... señor a la salida, aquí no hay lugar para él.

Se soltó de su agarre y echó a andar al establo en busca de los niños, no los quería fuera de su vista mientras Jacob estuviera cerca.

—Última oportunidad, Marie.

Bella ni siquiera respondió, negándose a caer en su juego.

¿Edward quería que permaneciera dentro de la casa? Desde ahora lo haría.


Hola!

Yo solo paso por aquí a dejarles un capítulo más.

¿Excusa? Nop, no tengo.

Si alguien sigue por ahí, agradezco infinitamente su paciencia y espera.

Yanina, muchas gracias por la ayuda con la revisión del capítulo, eres la mejor.

Déjenmesus comentarios, opiniones, críticas, teorías o lo que quieran compartir conmigo en un review.

Nos vemos muy pronto


Recuerden que pueden unirse al grupo de facebook "The follies and evils by Teffi" en donde encontrarán adelantos, imágenes, información extra de las historias y muchas otras actividades, además de que podrán acosarme con mayor libertad 😘😘