Bueno aqui esta el tercer capitulo, esta historia tendra un ritmo mas lento que las otras, mas que nada por la forma en la que se conocieron los personajes, y en como se desenvuelven, en fin, aqui esta el capitulo.
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Era martes, esperaba que no fuera tan tedioso como el lunes, se levantó y fue a ducharse, y a tomar desayuno, los viejos hábitos se mantenían.
"Espero sea un día más tranquilo" dijo rascándose los ojos por el sueño.
Salió de su casa para tomar el tren, era un día no tan frio, pero aun así llevo el abrigo, y con su confiable bolso llego a la estación sin tener que correr, iba con buen tiempo.
No había tanto flujo de gente, pero todavía no llegaban a las estaciones más concurridas, con suerte pudo tomar un asiento y relajarse por el resto del viaje.
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Al llegar a la peluquería todo estaba normal, y por normal se refería a las tres chicas que siempre tenían algo de qué hablar.
'De que hablaran tanto? ...' se preguntó la rubia al sacarse su abrigo para ponerse su uniforme.
"Porque no hablas con ellas? Son tus colegas después de todo" escucho a la anciana decir desde su oficina, tenía la puerta abierta para ver a las chicas.
Mitsuki sabía que estaba aprueba, y cualquier cosa que le dijera la jefa era un consejo que no podía ignorar, con bajas expectativas se acercó a las chicas.
"Heey Mitsu-chan, como estas? ¿estás bien? No te ves bien…" la peli verde era la más energética de las tres, siempre haciendo preguntas, Mitsuki solo respondió la primera pregunta.
"Estoy bien, supongo, en fin, de que hablaban tanto, no me podía concentrar por todo el ruido", una forma camuflada de que ella quería participar en la conversación.
"Ah solo historias de la universidad~, de los chicos lindos con los que salíamos cosas así" dijo la otra rubia tomandose el pelo en una coleta.
"Universidad? ¿Ustedes estudiaron?" con tanto chisme le sorprendía que se pudieran concentrar, bueno no de Shino que era la más centrada de las tres.
"Si, las tres fuimos a estudiar a Tokyo, aunque cada una estudió algo distinto, yo estudie pedagogía básica" dijo la castaña abotonando su uniforme.
'Así que es profesora...no me extraña, tiene como esa aura' pensó Mitsuki mientras las otras comenzaban a hablar.
"Yo estudie arte! ¡me encanta el arte!" dijo Tomoko con un leve salto.
'No me sorprende...es como una mariposa, de unos veintitantos' desvió la mirada para ver a Ryuko que era la única que faltaba.
"Y yo estudie danza, era lo que más hacia en secundaria" las tres tenían brillos en los ojos, pero Mitsuki tenía que dar el golpe bajo.
"Y si las tres tienen títulos que hacen aquí?"
THUNK
Las tres agacharon la cabeza cómicamente recordando sus penurias.
"Casi todas las escuelas no dan oportunidades a las profesoras con poca experiencia" dijo Shino agarrándose el puente de la nariz.
"El mundo de la danza es un infierno del que nadie me conto" dijo Ryuko mirando sus manos tenebrosamente.
"Nadie me dijo que Arte era una profesión que no era rentable!" dijo la peliverde con lágrimas en los ojos.
Fue un momento incomodo, pero Mitsuki no pudo evitar sentirse identificada, pero eso la llevo a hacer más preguntas.
"Pero como acabaron aquí? Digo de todas las cosas porque esta maldita peluquería" esperaba que la anciana no la oyera.
"Oh eso, las tres nos arreglábamos el cabello en la universidad" dijo la peliverde mirando al frente, olvidando su tristeza.
"Con tantos exámenes era la única forma de lucir decentes y ahorrar dinero" dijo Ryuko con una sonrisa, recordando esas tardes de chicas.
"Y mi madre se atendía aquí y nos dio el contacto cuando no teníamos que hacer en Tokyo" dijo la castaña enrollando un rizo de su cabello pensando en esos momentos.
Al final las tres habían tenido que adaptarse a las situaciones adversas, pero aun asi tenían la vida por delante.
"Pero basta de nosotras...ahora te toca a ti!" dijo Tomoko apuntándola con un dedo.
"A mí? no tengo porque responder" dijo cruzando los brazos, se estaba haciendo la difícil.
"Hey no es justo, te dijimos mucho de nosotras" dijo Ryuko con un puchero.
"Chicas, creo que tengo una idea, si no quiere decirlo ahora, tendrá que hacerlo, en la…"
"Noche de chicas!" dijeron las dos tomándose las manos.
'Oh no…' pensó Mitsuki sudando frio.
"Como no quieres decir nada ahora, tendrás que hacerlo ahí, y no puedes retractarte, es el código"
"Cual código?" dijo la rubia desafiante.
"El código de las mujeres, no es justo si solamente nosotras contamos nuestras vidas, además somos colegas lo mejor es llevarnos bien".
Mitsuki sintió la mirada de la anciana en su espalda, sintió un leve escalofrió, estaba acorralada, y en el fondo, no sonaba tan mal.
Por su matrimonio no tenía muchas amigas...bueno no tenía amigas, y estas chicas eran jovenes, pero accesibles, en realidad no tenía nada que perder, más que la dignidad en caso de que las cosas se salieran de control.
"Aghh está bien… y cuando son estas noches de chicas?" dijo con voz baja.
"Los sábados! como el domingo solo abrimos en la tarde no hay problema" dijo Ryuko con emoción, tener una chica más sería muy divertido.
"No te arrepentirás" dijo la castaña con una sonrisa, le sorprendía que la rubia quisiera participar.
'Ya me estoy arrepintiendo' iba a ser una larga semana.
Fue un día tranquilo, no tenían gente en cola y la hora del almuerzo fue bastante floja, algo que era terrible para el negocio, a veces comentaban formas de cómo atraer más gente, pero todo quedaba en el aire, luego hubo un numero decente de gente hasta las 7 cuando terminaban de trabajar.
Las chicas se despidieron para irse juntas del centro comercial, Mitsuki estaba por irse, cuando la anciana le dijo "Sabes tengo unos productos que están cerca de vencer, puedes llevártelos si quieres"
"Porque tanta amabilidad?" eran demasiados productos, las posibilidades eran infinitas para ella, sobre todo para experimentar.
"Prefiero regalarlos que simplemente botarlos, ¿son productos que nadie usa, es mejor que nada no crees?" dijo dejando la sala de almacenamiento a su disposición.
Mitsuki entro y vio tantas botellas, de shampoo, acondicionador, y tantos productos para el cabello, 'Podría hacer muchas cosas con esto'.
Sin escatimar lleno todo su bolso con las botellas descartadas, para luego darse cuenta de que ahora estaba muy pesado.
"La avaricia rompe el saco" dijo Chiyo con una risilla, le entretenía ver acomplejarse a la rubia.
Todos los envases cupieron en su bolso, sería muy molesto dejar una sola botella para ir a buscarla el otro día, así que decidió llevarse todo de un viaje, porque así era ella.
"Adiós anciana" refunfuño Mitsuki.
"Jeje Adiós Mitsuki-san" dijo Chiyo apagando las luces y poniendo la alarma del local, el día había terminado para ella.
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'Esta fue una pésima idea...no una idea de mierda' el gran peso del bolso la hacía ir más lento, a este paso no llegaría a su tren a tiempo.
'Vamos mujer como no vas a poder llevar un maldito bolso, llevaste un pequeño malcriado por nueve meses y no puedes llevar este bolso de mierda' con sus propios pensamientos se dio impulso para llegar con un minuto de sobra al tren.
Como siempre estaba lleno a más poder, apenas podía ver por las ventanas cubiertas de gente, al menos estaba cerca de la puerta, dejando su bolso en el piso.
Estaba sudando, no quería resfriarse ni menos encontrarse con alguien conocido, pero su bolso tenía otros planes, deslizándose por el brillante piso hasta un costado.
Una mano varonil tomo su posesión antes de que llegara más lejos.
'Tiene que ser una puta broma' era el chiquillo de ayer, movía su cabeza a los lados para encontrar al dueño, apoyado en un pasamanos como si el tren no se estuviera moviendo.
La rubia se acercó rápidamente entre la gente para no armar un escándalo, "Eso es mío", dijo arrebatándoselo de las manos, 'Me debo ver del asco... ¿y porque mierda me importa cómo me vea?', debido al espacio tuvo que estar junto a él, otra vez.
"Ho-hola, es tuyo? "no sabía que más decir, después de la escena de ayer le daba vergüenza hablar con esa mujer, además de que fuera increíblemente atractiva para su gusto.
Ella no le devolvió el saludo y tomo su bolso de nuevo" No me había dado cuenta Einstein", estaba muy cansada como para hacerlo, lo que el peliverde noto, pensó en ofrecer su ayuda, pero la mujer se veía muy malhumorada.
Dejo el bolso nuevamente en el piso, pero se deslizo de nuevo, Mitsuki de nuevo tuvo que ir a buscarlo, Izuku sentía algo de pena por la mala suerte de la mujer, justo antes de hablarle un asiento se liberó.
"Hey...quieres sentarte" dijo con pocos ánimos.
"No" dijo tomando su bolso apenas, los brazos ya no le daban más, pero los de alguien más si, el peliverde la había levantado de las caderas para sentarla en el asiento.
'Espero no me mate' estaba muy asustado, la rubia se quedó un momento sentada procesando todo lo que había pasado, estaba enojada, muy enojada.
Este acto gatillo los ánimos de la rubia, parándose al instante dejando el bolso en el asiento "¡Hey! Dije que no quería el maldito asiento y ¿quién te dio permiso para levantarme? Responde" estaba furiosa, ¿la estaba mirando en menos?
Izuku ya no sabía a quién rezarle porque solo respondió "Te veías cansada…" no podía mirar esos ojos rubi llenos de ira.
"Me importa un carajo, no necesito tu ayuda, no necesito a nadie, ¡ahora ven y siéntate!" la gente a bordo no la miro, pero si la escucho, era algo bastante incomodo, por lo que el peliverde se apresuró y al quedar frente al asiento vio el famoso bolso que trajo tantos problemas.
"Que pasa? ¿no te quieres sentar ahora?" estaba desquitando todas sus frustraciones con el pobre chico.
"Tu bolso está ahí…" su tono era tan suave, a pesar de ser tratado como un niño.
"Llévalo...por hacerme pasar un mal rato" dijo la rubia bajando su tono, con suma facilidad el chico levanto el pesado accesorio, para luego apegarlo a su pecho junto a su maletín.
Mitsuki estaba parada frente a él, vio que el miraba a los lados, sintió que se había pasado un poco, pero no podía pedirle perdón ahora, seria humillante y muy bipolar de su parte, su pelo rizado ocultaba un poco su perfil, molestando a la rubia ya que no podía ver su expresión.
'Debió tener un día pesado…' pensó Izuku contando las paradas para bajarse y las cosas que tenía que hacer al llegar a su hogar, el resto del viaje fue silencioso, no subió mucha gente más, y como ya era costumbre, él se bajó primero.
Dejo el bolso en el asiento y se bajó en la otra puerta, para no establecer contacto visual con la mujer, no quería causarle más molestia.
Mitsuki se sentó y pudo suspirar con tranquilidad, apego su cabeza al bolso para usarlo de cojín, pero había un problema, ahora el bolso tenía su fragancia '¡¿Porque mierda huele tan bien?!'.
Pensó en toda la situación de nuevo, '¿Porque es tan gentil? ...Aghh es tan...es tan...'.
Había sido otro extraño viaje.
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Al llegar a su departamento se desplomo en el único mueble que tenía, un sofá de sus años de estudiante, era rojo y bastante cómodo para tener tantos años, con ciertos toques había quedado como nuevo.
Vio su celular para ver que tenía un mensaje de su ex, o como lo tenía agregado ella 'Inútil de mierda', no había terminado en los mejores términos.
Msru: Recuerda que hay reunión de padres el viernes.
Solo le hablaba para recordarle las cosas a las que estaba obligada hacer, nunca para saber cómo estaba, no tenía que coquetear con ella, solo asegurarse de que estuviera viva o cosas así, nadie te enseña a como pasar un divorcio.
Mski: Lo sé, Lo sé
Msru: Es a las 8, no lo olvides
No quiso responder más, ya sabía todo lo necesario, no había que generar más conversación, el ahora solo era el padre de su hijo, no su pareja, divago en las razones de su fallido matrimonio, todas revolviendo en la rutina y la...insatisfacción.
Con los años Mitsuki se ponía mas demandante, con un hijo tan complicado, necesitaba más acción, pero había veces en que su esposo simplemente no quería tener relaciones y eso estaba bien, pero las excusas eran cada vez más malas, y simplemente dejaron de ser creíbles.
'Estoy cansado cariño, Podríamos despertar a Katsuki, tengo trabajo mañana' la rubia pensaba en esas cosas mientras iba a la ducha antes de atrapar un resfriado por todo el sudor que había en su cuerpo.
Al vaciar su bolso y dejar todas las botellas en su escritorio sintió un gran orgullo, pero la fragancia masculina seguía ahí, trayendo una molesta sensación en su entrepierna.
'No tengo tiempo para esto...' entro directo a la ducha para luego finalizar su día, apenas era martes, pero parecía ser una semana muy agitada.
No tenia idea.
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El otro episodio saldra prontamente, tuve un par de bloqueos, pero al ver la cantidad de gente que sigue las historias me motive a darle una buena calidad a las historias que estoy escribiendo, como ya van viendo cada capitulo es un dia de la semana, pero no seran como 80 capitulos, es el formato actual nada mas, en fin, recuerden cualquiera puede escribir.
