Aquí está el capítulo prometido, espero les guste.

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Miércoles, ya era miércoles, era como la mitad de la semana, aunque no en realidad, ya que trabajaban sábados y domingos, pero solo en las tardes, era cuando tenían gente en espera y hacían buen dinero, no podían darse el lujo de no atender, y todas lo sabían.

Se levantó, tomo su confiable desayuno, de yogurt con cereal, y se preparó para el día, su bolso estaba ligero como tenía que ser, aunque ya no tenía ningún olor, aunque Mitsuki no le presto mucha atención.

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El viaje en tren fue tranquilo, ni una señal del chiquillo que ya llevaba dos días encontrándose, no es que los contara, pero ya habían tenido dos encuentros algo extraños y solo quería tener viajes tranquilos, además de que su perfume era bastante molesto.

'No es que me guste el perfume…' trato de engañarse, cuando en realidad en el fondo, le intrigaba mucho la esencia.

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Todo en la peluquería fue tranquilo, era día de semana así que no había tantos clientes, por lo que ahora venía la hora del almuerzo.

Ella almorzaba sola en alguna fuente del centro comercial, pero esta vez no sería así.

"Hey Mitsu-chan!, ¿no quieres comer con nosotras?" escucho decir a Tomoko en la puerta del local, acompañada por sus amigas y la anciana.

Pensó un momento, pero la anciana le estaba dando esa mirada, con esa leve sonrisa que no mostraba sus ojos,'Carajo...al menos tendré con quien quejarme de la vida', con bajas expectativas acompaño a las chicas a almorzar.

Fueron a una de las muchas mesas en el patio de comidas, las cinco se sentaron para comer sus almuerzos, las chicas sacaron unos bowls, al parecer tenían ensaladas con arroz y pollo, era algo bastante sano.

La anciana tenía en una vasija de madera arroz al vapor con salmón ahumado, algo clásico del país.

Mientras Mitsuki sacaba una sopa instantánea y un termo, había salido apurada, aunque la verdad le daba pereza cocinar en las mañanas o en las noches, prefería dormir más.

"Deberías alimentarte mejor, ya no eres una estudiante" dijo la dueña de la peluquería sacando sus palillos para agradecer la comida.

"Yo me alimento como sea… y no tuve tiempo para hacer algo mejor" dijo abriendo el plástico para introducir el agua caliente.

"Desde la universidad que no comía esas cosas, ¿sabes la cantidad de químicos que tienen esas cosas?" dijo la castaña pinchando una lechuga con su tenedor.

"Sabes lo mucho que contaminan? ese plástico es casi imposible de reciclar" dijo la rubia exprimiendo un limón sobre su almuerzo.

"Te gusta la de camarón? ¡yo prefiero la de cerdo!" dijo la peli verde comiendo una rodaja de tomate.

'Debí quedarme donde siempre' pensó Mitsuki soplando el vapor de la sopa para poder beber un poco.

Inevitablemente las chicas conversan con la anciana haciendo acotaciones, hasta que salió un tema el cual Mitsuki tenía mucho interés.

"Porque no podemos cambiar el letrero? Esta muy viejo...y siento que aleja a los clientes" dijo Ryuko terminando su almuerzo.

"No hay presupuesto, y no quiero afectar sus sueldos ya que todas hacen un buen trabajo" dijo la anciana guardando su vasija.

'Cómo no va a haber presupuesto…' pensó la rubia con algo de sospecha, no todos los ingresos se transformaban en sueldos, tenía que haber algún ahorro o algo donde fuera los excedentes.

"Pero sería una buena inversión…" dijo Sino haciendo un puchero.

"Ya les dije que no hay…" no alcanzo a terminar, ya que Mitsuki tosió para interrumpirla.

"Lo dudo" todas las chicas en la mesa la miraron con los ojos abiertos como platos, ¿estaba rebatiendo a la dueña? Tenía que estar loca.

"Disculpa?" dijo Chiyo manteniendo la compostura en la tensa situación.

"La única persona que ve las finanzas de la peluquería eres tú, como no hay una segunda opinión puede que se cometan errores, las personas pueden equivocarse" había dejado claro su punto, pero la anciana era más sabia, ella ya venía de vuelta.

"Puede que tengas razón y por eso es que tu revisaras las finanzas también desde ahora" dijo sonriendo con sus ojos cerrados.

"¡¿Que?!" dijo Mitsuki botando lo que le quedaba de sopa.

"Ya que te ves tan interesada en el tema, Por qué no?"

'Maldita anciana, ahora si no acepto quedare como una cobarde...yo y mi gran bocota' Mitsuki se sentó aceptando la situación, pensando cual era el lado bueno, si es que había uno.

"Está bien anciana, muéstrame como se hace"

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Todas volvieron al local a sus puestos, excepto Chiyo y Mitsuki quienes iban a la oficina, la anciana abrio un gran estante lleno de libros gruesos, parecían biblias.

"Estos son los libros de la empresa de los últimos diez años, no son necesarios los otros ya que esas deudas están pagadas, Diviértete" y como una brisa se fue de la oficina dejando a la mujer ojos de rubí sola en la habitación.

"Aghh que fastidio...bien como era eso en las clases de economía…" recordando sus años era bien simple, lo que entra es igual a lo que sale, si lo que entra es mayor a lo que sale hay ahorro, de no ser así hay una deuda, y esperaba no hubiera deudas.

Y así comenzó su viaje en los libros, viendo en que se gastaba, y cuanto, cuanta eran las ganancias reales y cuanto se iba en sueldos.

Pero al adentrarse más y más, noto ciertos patrones, y que, si dejaban de comprar ciertos productos, se ahorrarían un dineral, tan así que podrían invertir en mejoras reales para la peluquería.

Al anotar eso ultimo vio su reloj, eran cerca de las 9, se había quedado una hora más de lo habitual, pero sintió un progreso real después de leer tanto, se paró lentamente para caminar hasta la puerta.

Al salir vio que Chiyo la estaba esperando mientras hablaba por teléfono, pudo escuchar algo de la conversación.

"Sé que es tarde, ¿con quién crees que estás hablando? se defenderme, eres un viejo mañoso, si si, yo también te amo" dijo cortando su celular con tapa, era funcional para ella.

Una leve sonrisa cruzo los labios de la rubia, era tierno ver como hablaba con su esposo.

Lo que la hacía pensar, ¿esa señora no debería estar retirada?, pero era muy activa, siempre estaba caminando de aquí para allá, pero a estas alturas del partido ya debería estar cansada y querer relajarse.

"Veo que ya terminaste, ¿viste que no era tan fácil?" dijo la anciana sacando la llave del local, lo bueno de estar en el centro comercial era que había seguridad, pero eso también se traducía en la renta, lo que era algo con lo que luchaban mes a mes.

"Si, tenías razón, pero note ciertas cosas, ¿cómo de porque sigues con ciertos proveedores?, sabes que podríamos conseguir en otros lugares, además nadie usa esa marca ya" dijo la rubia caminando a su lado hacia la salida.

"Es por nostalgia...mis amigas usaban esa marca, la verdad no tengo el ánimo de llamarlos para dejar de ser sus socios" dijo la anciana con un poco de pena en su voz.

Mitsuki pensó en cómo convencerla, pero estaba cansada, y tenía hambre, por lo que solo quería llegar a su casa, pero había una luz, una forma de no llegar a fin de mes sin la soga al cuello.

Caminaron en silencio hasta la estación, ahí cada una se despidió, pero Chiyo se veía un poco más alegre de lo normal.

Sin perder más tiempo entro al metro, había mucho menos gente que en hora pico, pero aun así sentía algo de miedo, entre más tarde, más peligro había.

Vio que había asientos y se relajó, respirando tranquilamente después del largo día, cerca de ella había una madre y su hijo.

Eran los dos castaños y muy parecidos, al menos se notaba que eran parientes, a veces uno no podía concebir como dos personas eran parecidas, pero el chico estaba jugando con ella, mientras la pobre señora trataba de darle agua al pequeño.

Pero al llegar a la próxima parada, subió un número considerable de gente, al parecer había un gimnasio cerca, porque todos estaban con ropa deportiva, algunos sudados otros no tanto, al menos tenía un asiento 'Si tuviera un mejor sueldo quizás asistiría…'

No queriendo tener contacto con nadie, cerró los ojos para ver si podía descansar un poco antes de su estación, 'Solo quiero llegar y tener un baño de-'.

"Mami no quiero sentarme!"

"Taro ven aquí!"

Pero todo había sido muy rápido, el chico se había caído, botando toda la botella de agua en la pobre Mitsuki, pero antes de que el pequeño lograra golpearse contra el asiento una mano lo sujeto.

"Estas bien?" dijo una voz masculina.

'Tiene que ser una maldita broma…' al abrir los ojos, pudo ver toda la escena.

Como la madre venía a disculparse con ella por el error de su hijo, y como el peliverde de todos los días estaba ayudando al chico.

"Ay como lo siento! me descuide un segundo y se escapó y la empapo toda y-" estaba histérica, pero ella sabía muy bien cómo se sentía, con un hijo como Katsuki esos accidentes eran diarios.

"No pasa nada...solo sujételo bien para la próxima" dijo la rubia con una sutil sonrisa escondiendo su obvia incomodidad al estar empapada en un día que no era tan mierda a serlo oficialmente.

"Lo hare...y muchas gracias a ti también, impediste que se lastimara, muchas gracias" dijo la pobre madre haciendo reverencias una y otra vez a Izuku.

El chico se sobo el cuello, "No es nada, pero tenga cuidado estos asientos son duros" dijo desviando la mirada a la mojada rubia, se le helo la sangre al ver que era la mujer con la que ya había tenido un par de encuentros 'Tiene que ser una broma…'

"Como se dice Taro?" dijo la mujer con un tono serio, de que cuando llegaran a la casa las cosas se pondrían serias.

"Gracias señor, y perdón por mojarla señora, no va a volver a pasar" el niñato sabía usar sus encantos ya que Mitsuki no pudo enojarse con el después de su demostración de ternura.

Ambos sonrieron y quedaron mirando a la pequeña familia hasta que volvieron a sus asientos, creando una situación algo incomoda.

'Este se va a ir o que' dijo Mitsuki pensando en cómo secarse sin arruinar lo que tenía en su bolso.

'Es seguro ayudarla...de verdad es aterradora' pensó el peli verde al ver su ropa mojada, justo en el área de los senos, donde podía ver que su blusa se traslucía un poco dejando ver-

"Hey vas a dejar de mirarme o qué?" dijo la rubia llamándole la atención, no era ciega para saber que su blusa era mucho más transparente ahora, pero era extraño que la mirara así, era muy raro.

"Ehhh, es que bueno estas mojada y quería saber si querías ayuda si" dijo balbuceando por la vergüenza de ser descubierto, pero no podía evitarlo, era fascinante a sus ojos.

'De verdad no quiero hablar con nadie...pero estar así podría ser un problema, no quiero enfermarme' barajando sus opciones decidió ceder esta vez, solo esta vez, porque de verdad no tenía de otra.

"Supongo que podría usar una toalla…" dijo mirándolo de pies a cabeza, no estaba con su traje de oficina, si no con un buzo que parecía muy cómodo para correr, era negro y grueso, con una polera azul marino corta, mostrando sus brazos y esos pectorales que-

"Claro...toma esta, no está sucia lo prometo" dijo sacando una toalla verde de su bolso, parecía suave.

La rubia la recibió para restregarla en su pecho y abdomen, era solo agua, pero, aun así, el roce la hizo sentir extraña, y que el pervertido chico la siguiera mirando la hacía sentir aún más rara, pero no se iba a quedar de brazos cruzados.

"Disfrutando el show pervertido" dijo entre dientes para que solo el escuchara, sacando un chillido de sus labios.

Se sentía muy avergonzado al verla secarse, pero era hipnotizante, solo la veía en el metro, y tenían situaciones muy peculiares, pero al menos no parecía tener malas intenciones.

Al desviar la mirada, vio sus ojos rubí fijos en él, con una leve sonrisa en el rostro terminando de usar la toalla, levantándola desde su abdomen hasta sus senos para levantarlos gentilmente.

La rubia sentía cierto poder al molestarlo, y sus reacciones eran divertidas, su día había dejado de ser tan mierda.

La boca de Izuku se secó ante tal interacción, nunca había sido muy bueno con las mujeres, pero la campana lo salvo, había llegado a su estación.

"Emm puedes quedártela-" pero la toalla ya había golpeado su rostro con fuerza,' Huele muy bien…' al sacarse la prenda la vio por última vez ese miércoles.

"Denada pervertido, pero no acepto caridad" dijo Mitsuki cruzando sus piernas para ya no dirigirle la mirada.

Izuku lleno de vergüenza giro para bajarse del tren, 'Porque es tan agresiva… y porque no puedo dejar de mirarla?'

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Al llegar a su departamento se desplomo sobre su cama, pero al menos no la había mojado también, tenía que cambiarse, comer algo y dormir, eran cerca de las diez de la noche.

Rondando por su habitación se desviste, primero la blusa y luego sus pantalones, pero esta vez se detuvo a verse un poco en el espejo.

Se puso de costado y se miró, 'Que tanto me habrá visto ese pervertido…' paso sus manos por su cintura, subiendo hasta sus senos, eran grandes y se mantenían firmes para su edad, pero aun así la edad la había afectado, con estrías en sus caderas y en su trasero, haciéndola sentir insegura, pero la mirada del chico, eso fue extraño.

Sin más demora se puso su pijama, para ir a la cocina y comer un poco de yogurt con cereal, pero al no tener televisión, o si quiera una compañera, no pudo evitar sentirse sola, al volver a su habitación vio su celular.

'Podría hablarle a Katsuki...o tal vez me mande a la mierda, como de costumbre' mirando el techo pensó en su día, en su almuerzo con las chicas, en cómo se desempeñó en la peluquería, y al final la situación del metro.

'Tal vez deba salir con ellas...antes de que me muera de aburrimiento' dijo mirando su ropa no tan mojada, sacándole una sonrisa 'Es un chico muy raro…'.

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Ya sé que pasaron como 3 meses, pero el corona es fuerte, pero no es excusa, aprovecho el impulso para subir hartas cosas, y quien sabe hasta dónde llegue, en fin, gracias por el apoyo y recuerden que cualquiera puede escribir.