Bueno aqui...no se que parte es jajaja, pero si ya vieron el formato hoy toca día sábado, día de descanso, pero no para nuestros protagonistas, es un capitulo cargado, muchas gracias por las reviews, eso me empuja a seguir con esto y bueno no dejarlos esperando por mucho tiempo, dentro de unos días entrare a clases, por lo que habrá sequia por un par de semanas, pero intentare sean mínimas, subiendo algunos one shots o cosas por el estilo, en fin, disfruten
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"Hey" dijo una voz mientras estaba durmiendo, esperaba no fuera un ladrón, no tenía mucho que perder de todas maneras.
"Hey!" era una voz conocida, de hecho, demasiado conocida.
Mitsuki abrió los ojos para verse...a ella misma?
"Ya era hora chica, después de todo deberías despertar en unos cinco minutos, ¿qué tal?" estaba en un vestido primaveral rojo, era largo y muy bonito, dejaba relucir sus brazos y acentuaba sus pechos, se veía muy bien.
"Quién eres? ¿Y porque rayos te ves así?" dijo Mitsuki confundida, era su sueño más extraño hasta la fecha.
"Ah cierto, soy tu instinto de mujer, estuve bueno muerta por años hasta ahora" dijo sonriendo poniendo un dedo en sus labios, la verdad sabia como ser coqueta.
"Instinto de...tú fuiste la que me hizo hacer esas cosas! ¡cómo mover mis tetas y no abofetear a ese chiquillo!" dijo sorprendida de que ahora sabia sus motivos.
"Nah yo solo puse la idea en tu cabeza, tú fuiste la que decidió, tu decidiste mirarlo y reírte de sus chistes, así como decirle tu nombre, eso fue por cuenta tuya" dijo la primaveral Mitsuki con su vestido al viento en esa onírica.
Mitsuki quiso responder, pero no pudo, después de todo era ella misma.
"Fue su aroma, ¿te enloquece no? tan viril y atrapante~ eso me hizo despertar, soy la parte primitiva de ti, tus deseos sexuales más profundos~"
Tenía que digerirlo, pero que el peliverde hubiera despertado algo en ella, la inquietaba un poco.
"Ya no eres una chica enamoradiza, tienes experiencia, podrías tenerlo gritando de placer en tu cama~" dijo riendo su alter ego.
"A que mierda te-" antes de terminar su instinto le puso un dedo en los labios.
"No pierdas tu chance, yo tomaría mi consejo, ya que después de todo...Soy tu"
Antes de que pudiera responder, despertó.
Vio a sus alrededores viendo si alguien había entrado, estaba sola.
Tenía su sencillo pijama de una polera de una talla más grande azul claro y sus panties negras, no le importaba mucho su apariencia, pero era cómodo.
"Creo que tuve una semana algo estresante...empiezo a imaginar cosas" vio su celular para ver la hora, eran las nueve de la mañana, tenía un par de horas antes de que abrieran la tienda.
Sería mejor mover un poco el cuerpo o sentiría el paso de los años mucho más rápido.
'Aunque el sexo es un mejor ejercicio' dijo su instinto mientras se desvestía.
"Cállate…" dijo en voz baja buscando su ropa deportiva, tenía que despejarse.
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"Hey" dijo una voz mientras estaba durmiendo, esperaba no fuera un ladrón, no llevaba nada en este departamento y ya pasaría una tragedia.
"Hey!" era una voz conocida, de hecho, demasiado conocida.
Izuku abrió los ojos para verse...a el mismo?
"Ya era hora dormilón, aunque te lo concedo trabajaste como burro esta semana" estaba con un traje negro, era el que usaba en el trabajo, pero no tenía corbata y tenía los primeros botones desabrochados, parecía de un anuncio de perfume.
"Quién eres? ¿Y porque te ves tan bien?" dijo asimilando su situación, era algo extraño, pero no como ese sueño en que era un héroe y saltaba de allá para acá, ese se ganaba el premio.
"Vaya soy muy listo, soy tu Instinto de hombre, estuve latente en tu adolescencia, pero estuve inhibido en la universidad y tu primer trabajo, pero ahora renací" dijo con los brazos cruzados mirando a Izuku.
"Instinto de ...tú fuiste el que me hizo acercarme a esa señorita! y hacer esas...cosas" dijo Izuku sorprendido al saber quién estaba detrás de sus acciones.
"Nah yo solo puse la idea en tu cabeza, tú fuiste el que decidió frenarla y acostarse en sus pechos, estaban cómodos no?" dijo con una sonrisa de oreja a oreja con las manos en los bolsillos.
Izuku quiso responder, pero no pudo, después de todo era el mismo.
"Su aroma y apariencia me despertó, ¿te tiene loco eh? no te culpo es una belleza de mujer, siempre hemos tenido buen gusto, es tan femenina y fuerte, saca tu lado salvaje no?"
Izuku estaba digiriendo lo que estaba pasando, no todo pasaba por azar.
"Aunque se ve algo tensa...no crees que necesite algo que tienes entre las piernas?" era un atrevido.
"Eres un sin verguen-" no pudo terminar, su instinto puso su puño a su lado encerrándolo.
"No pierdas tu chance, yo tomaría consejo, después de todo...Soy tu"
Con esa última frase despertó.
Vio a sus alrededores, estaba solo al parecer, se sobo el rostro asimilando lo que había pasado.
"Sabía que ella era...peculiar, pero no a este modo...tengo que despejarme"
Solo dormía con un short de basketball en las noches, dejando relucir su cuerpo.
'Eso... tienes que estar en forma cuando llegue el momento' dijo su instinto riendo sonoramente.
"Cállate…" dijo dirigiéndose al baño, hoy no tenía que trabajar, pero si visitar a su madre, como en todos los fines de semana.
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Luego de haber comido un yogurt de la tienda, comenzó su trote, normalmente solo hacia cardio para no tener problemas al corazón y tener buena circulación, pero a veces sentía que necesitaba una rutina un poco más estructurada, sentía que estaba blanda en algunas partes.
'Así que quieres tener un mejor trasero? No te culpo, te has descuidado…' esa maldita voz seguía en su cabeza, trataba de convencerse de que no estaba loca o quizás solo era el clima.
"Quizás debería variar un poco…" recordó que había un parque a unos veinte minutos de su casa, así que decidió ir trotando, esperaba no tener sorpresas, solo tenía unos leggins negros y una polera rosada suelta para hacer ejercicio.
'Te ves bien, no te preocupes~' eso esperaba.
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"Como que cerrado?" dijo el peliverde al recibir la notificación de que el gimnasio estaba cerrado.
No quería perder la mañana, era un lindo día y no le gustaba estar encerrado en su departamento.
Al mirar por su ventana pudo ver una zona verde, era un parque, se veía algo lejos, a unos quince minutos si iba trotando.
"Ojalá haya suficientes maquinas" dijo colocándose un blazer negro deportivo, para salir rápidamente de la puerta.
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Llego algo cansada, pero tenía tiempo para descansar y reactivarse, estaba sudando y tenía sus mejillas coloradas, le gustaba sentirse así, después de todo era el único día en la semana en que podía ejercitarse debido al trabajo.
Al llegar a las maquinas pudo ver un pequeño grupo de mujeres reunidas frente a unos juegos, estaban con ropa deportiva y casuales, podrían ser madres.
"A ver que causa tanto revuelo...un niño hizo una gracia o… ¡¿es broma?!" frente a ella estaba un chico haciendo barras con una remera sin mangas, en cada dominada podía ver como se estiraban los músculos de su espalda y brazos, se notaba muy fornido.
"Ese chico no es de aquí...lo habría notado antes" dijo una señora con un cochecito y su bebe.
"Claro que no es de aquí, todos los hombres de aquí no se levantan los fines de semana, este por otro lado…" dijo otra sin dejar de mirar el entrenamiento del joven.
Para todas ellas era un total desconocido, pero Mitsuki sabía quién era, ese pelo verde y alborotado lo delataba, la rubia se fue a esconder detrás de un árbol cerca de un bebedero.
"Porque tenía que venir aqui? .. y porque mierda me importa si es un parque municipal cualquiera puede venir" dijo entre dientes sacando la cabeza para seguir viendo.
'Pervertida…'
"Cállate!" dijo en voz baja mientras Izuku seguía en su mundo de hecho no había dado la vuelta ninguna vez, y al estar con audífonos era totalmente ignorante de su nuevo club de admiradoras.
"ciento diecinueve...ciento veinte, para ser la primera serie no está mal" al bajarse y estirar se dio la vuelta, mostrando un poco de su abdomen a las chicas, todas estaban embobadas.
"Ehh...se les ofrece algo?" dijo inocentemente.
'Eres tan denso…' dijo su instinto, pero aun así no entendió.
"No todavía…" dijo una de las chicas con un leve sonrojo.
"Eres entrenador? porque me gustaría una sesión contigo~" dijo otra sin vergüenza.
"No, no lo soy, pero si quieres podría darte unos cuantos consejos" dijo con una gran sonrisa.
Todas estaban riendo como colegialas, mientras Mitsuki no podía creer lo que veía.
"Es un perfecto imbécil...no sabe distinguir cuando le están coqueteando" dijo aun con su cabeza asomada.
'Si...pero tiene un cuerpazo, así que tendrás que usar otras tácticas' dijo su instinto oportunamente.
Conversaron un poco más para que el pequeño grupo se disolviera, el joven llevo sus cosas y fue al pasto a sentarse, al parecer estaba meditando.
'Vas a mirarlo todo el día o vas a moverte? Después de todo viniste a las maquinas, demuéstrale que sabes moverte también~' esta vez no podía responderle, ya comenzaba a enfriarse y las maquinas elípticas estaban al frente del chico.
Silenciosamente se dirigió con sus cosas a la maquina elíptica, el chico no parecía reaccionar.
Le estaba dando la espalda, era mejor así no tenía que conversar con él.
'Pero así te puede ver el trasero…' dijo su instinto, ignorándolo se concentró en la máquina.
Izuku se levantó, tenía que practicar, sacándose los zapatos y los calcetines quedo descalzo en el pasto, y comenzó su rutina de artes marciales, específicamente Taekwondo.
Desde su adolescencia siempre había sido algo indefenso, fue ahí cuando su madre lo había inscrito en clases de artes marciales, al principio parecía una tortura, llegaba cansado y adolorido, pero al pasar los primeros meses comenzó a acostumbrarse y a encantarse por todo lo que revolvía el deporte.
Eso lo llevo a entender que la fortaleza podía crearse y mantenerse, y esta era su forma de continuar fuerte como un roble.
Al lanzar patadas y puños, daba pequeños quejidos, eran hábitos que había tomado con los años.
Pero Mitsuki no lo estaba viendo, pero podía oírlo.
'Que rayos está haciendo? ...será mucho echar un vistazo…' frenando su máquina se giró, el peliverde estaba lanzando patadas y puños con fuerza y torsión, todo bien ejecutado como si fuera un baile, la verdad estaba hipnotizada, su instinto no estaba presente, ya que esto era plenamente ella.
Mitsuki sentía cierta atracción hacia el esfuerzo, eso fue lo que provoco su primer matrimonio, su ex esposo era muy trabajador y muy inteligente, no tomaba decisiones impulsivas, pero era poco activo, y algo reservado, esa rutina y poca espontaneidad contribuyo al quiebre de su relación.
Y al ver al chico en acción, no se veía novato, podría decir que era un experto, pero el había terminado, y ella seguía ahí, hipnotizada por su demostración.
Cuando termino dio un gran respiro y miro al frente 'Es la señorita del tren... ¿debería saludar?'
'Claro que sí, tu madre no crio a un maleducado, vamos anda…' dijo su instinto echándole ganas.
'Viene para acá…que hago?' Mitsuki estaba apoyada en su máquina mientras el sudado chico venia en su dirección.
'Hey eres una señora de edad, trátalo como persona, como te trato ayer, no lo hagas incomodo, se tu misma, te ha funcionado toda la semana' su instinto le dio un tirón de orejas mental, recordándole que eran simplemente dos personas que frecuentaban un mismo espacio.
"Hola...llevas mucho tiempo aquí?" dijo Izuku secándose el sudor con una toalla del rostro.
"Hey...no llegue hace un rato, solo para estar en forma sabes?" dijo con una leve sonrisa.
'No creo que lo necesite si ya se ve muy bien…' pensó el peliverde echándole un ojo de pies a cabeza inconscientemente.
'Me está echando el ojo? ...y eso es malo?' pensó la rubia mientras esperaba su respuesta.
"Ya veo...y estabas haciendo cardio o algo así?" tratando de cambiar un poco el tema.
"Si solo estaba en las maquinas...aunque tú por otro lado lo estabas dando todo" dijo la rubia tratando de molestarlo un poco.
"Eh! Bueno estaba en la zona, no me di cuenta" noto que se estaba riendo, eso lo relajo un poco.
"Bueno al menos yo estoy sudando, tú te ves bastante fresca aun" dijo acortando un poco más la distancia, y decían que la caballerosidad había muerto, la verdad estaba resultando bastante bien.
"Necesito mantener mi imagén chiquillo, mi trabajo me lo pide" dijo sin pensar.
"Oh...eres modelo?" dijo ingenuamente.
Mitsuki quedo paralizada, fue una pregunta inocente, pero tenía mucho más de fondo.
'Poque dijo eso?! Mantén la calma...él te dijo su trabajo...es lo justo que tú digas el tuyo' rápidamente llevo las cosas con humor.
"Jajaja buena broma, trabajo en una peluquería en el centro comercial" dijo con confianza, hace un par de meses lo habría ocultado, pero sentía cierto orgullo al estar contribuyendo con algo.
"Wow en serio? Es un trabajo muy complicado, un error y-"
BZZZ-BZZZ
Una alarma sonaba, era del teléfono de Mitsuki, tenía que volver para ir a trabajar.
'Justo ahora...lo hago o no lo hago, lo hago o no lo hago, a qué diablos…'
"Es mi alarma, debo trabajar en la tarde" dijo la rubia ordenando sus cosas, para retirarse.
Izuku estaba algo molesto, la conversación iba a buen puerto, pero siempre algo los interrumpía, así era la vida.
"Y el otro sabado estarás aquí o fue algo de una sola vez?" dijo la rubia demandante, aunque su carácter la había llevado muy lejos.
Izuku titubeo un poco, pero al mirar el parque y a ella, lo medito un poco más 'El ambiente es más tranquilo aquí...y la verdad no me molestaría un poco de compañía…'
"Supongo que sí, hay una buena vista…" se maldijo a sí mismo, eso había tenido un doble sentido, pero al parecer paso desapercibido.
'No sé si lo dijo por el parque o por mi...da igual' la rubia camino al frente y llevo la mano al frente.
"Adiós, supongo…" dijo desviando la mirada.
Izuku rápidamente estrecho su mano, era suave, pero firme "Ehh… si, nos vemos, Mitsuki-san?" dijo con algo de duda, no era de tomar confianza tan rápido.
"Mitsuki está bien" dijo sonriendo, para retirarse de la escena, el agarre del peliverde era tosco pero gentil.
'Buen avance, fuiste divertida pero decidida, además te halago más de una vez~' dijo su instinto mientras elegantemente movía las caderas saliendo del parque.
Izuku fue a ponerse sus zapatillas mientras meditaba lo que había pasado.
'Bien hecho, no fuiste tan incómodo y ya tienen un lugar en concreto, además te vio en acción, eso le dará ideas...'
Con una leve sonrisa se retiró del parque, tenía que hacer también.
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Luego de un ligero almuerzo, una sopa instantánea con una ensalada, colocándose su uniforme y su bolso salió de su departamento sabiendo que hoy volvería un poco más tarde, era noche de chicas al parecer.
Al llegar al metro estaba algo adolorida, se había forzado un poco en la maquina elíptica, no había mucha gente al ser sabado aún no tan tarde, eran cerca de las tres y la gente estaba afuera disfrutando el día, por lo que pudo encontrar un asiento por todo su viaje.
Aunque era extraño no ver al peliverde como todos los días 'Han pasado solo seis días que pasa contigo...'
'Te llama la atención chica! eres una mujer después de todo, y la última vez que estuve no estabas bateando para el otro lado~' su instinto la acompañaba en esos momentos de reflexión.
'Lo sé...pero a ese nivel? es algo extraño…' su mirada iba en el túnel, el tiempo pasaba distinto cuando estas distraído.
'No es solo eso...has tomado grandes decisiones esta semana, no veo problema en tener intereses, no lo pienses tanto y disfruta~' esta vez tenía que estar de acuerdo con ella, debía lanzarse a la piscina, no era tan joven después de todo.
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Mitsuki ya estaba en la peluquería, las chicas ya tenían a las madres y profesoras que con suerte tenían tiempo en la semana, tenían gente sentada, los sábados eran los días más importantes, llegaba mucha clientela.
La rubia estaba esperando a las dos chicas de ayer, dijeron que vendrían hoy en la tarde, y mientras terminaba de secar el cabello de una profesora, vio a las dos chicas a lo lejos.
Estaban con unos jeans azules y unas poleras polo rojas, parecían hermanas, pero antes de que entraran alguien se interpuso en su camino.
"Hey chicas! ¿No quieren pasar aqui? Veo que tienen mucho estilo, pero podrían tener mucho más" era la dueña de la competencia, 'Curius' una ex modelo que tenía la cadena en todo el país, tenían mas recursos y servicios que Chiyo's, la verdad le habían arrebatado toda la clientela nueva, solo era cuestión de tiempo para que la clientela fiel se cambiara de bando.
"No gracias! ~ ya tenemos una cita al frente" dijo la pelimiel tratando de avanzar, la verdad compraba los productos de su marca, pero no les gustaban los salones, eran todos iguales y solamente les decían a las chicas que tenían que comprar aún más.
"Aunque les hagamos un descuento del cincuenta por ciento? No creo quieran dejar pasar eso" dijo la dueña tratando de convencerlas.
"El dinero no es problema, ahora con permiso" dijo Momo tomando el brazo de Camie para llegar a su destino.
Mitsuki no supo su intercambio, pero estaba feliz de que hayan decidido atenderse con ellas.
Las chicas entraron y saludaron, Mitsuki, fue con la pelinegra mientras Camie al parecer se llevaba muy bien con Ryuko, hablando de maquillaje y moda sin parar, al parecer Camie buscaba más una buena conversación más que un corte.
"Y que tienes en mente? ¿Si mal no recuerdo tienes una cita o no?" dijo Mitsuki colocando el delantal sobre la chica 'Las tiene bastante grandes, ¿qué les dan de comer a estas niñas?'.
"No lo sé...la verdad somos algo...serios, es difícil entrar en confianza" estaba algo afligida.
"Mmm...quizás debes abrirte un poco más, siempre te ha visto con la coleta?" la rubia necesitaba indagar un poco más.
"Si...trabajamos en una oficina después de todo" dijo mientras se reclinaba en la silla.
"Tal vez deba ver otro lado tuyo...quizás usando el pelo suelto, con un leve flequillo logre ver que no eres tan rígida y que puedes divertirte" se le estaba haciendo más fácil dar sugerencias, ya que la mayoría buscaba un cambio para una situación en particular, algún evento, alguien o simplemente cerrar un ciclo, era exteriorizar un cambio.
"Pero podre ponerme la coleta otra vez?"
"Claro que si jajaja, ahora solo relájate" mientras Mitsuki hacía de las suyas Ryuko y las otras conversaban con Camie.
"Es muy raro que no sean conocidas, el servicio es muy bueno, mejor que hay al frente" dijo la pelimiel mientras todo su cuerpo se relajaba.
"Somos algo anticuadas...aunque no sería malo estar un poco más al corriente" dijo Shino mientras masajeaba sus hombros.
"Pero tienen Instagram? ¿o página web? o lo que sea?"
"Tenemos una página en Instagram, pero no ha tenido muy buena respuesta…" dijo Tomoko mientras seguía con la manicura.
"Ya veo...y no tienen a alguien que se encargue de todo eso?"
"Estamos algo ocupadas con el negocio y no podemos costear otro empleado"
"Pero...si lo hacen por comisiones?" las tres la miraron.
"Ya saben solo pagan por los clientes que trae cada persona, no le pagan a tiempo completo, solo por objetivos, es lo ideal para los jóvenes y gente que no quiere trabajar tanto"
Las tres se miraron y siguieron conversando.
"Al parecer manejas mucho el tema...te interesaría participar? Podrías tener esto todos los fines de semana a costo cero" dijo la castaña con intención.
"No lo sé...ya tengo trabajo, aunque el dinero extra no me vendría mal, he querido mudarme a un departamento más grande"
Chiyo miraba desde lejos como las chicas hacían lo suyo, era lo ideal, que ellas tomaran la iniciativa, ella estaba muy vieja para esas cosas de redes sociales, pero si podías darle apoyo y retroalimentación, era como su abuelita.
"Y qué te parece?" dijo la rubia al terminar su obra, se veía muy elegante, pero también relajada.
"Es muy raro...pero me gusta, me gusta mucho" dijo la pelinegra girando su rostro haciendo muecas.
"Si eso no lo hace babear en el acto, deja la cita, si te presto algo de atención debe notar que te arreglaste" le dijo susurrando mientras desabrochaba el delantal.
Momo se rio, mientras Camie intercambiaba sus números con las chicas.
"Yo hare el grupo y se los enviare entre hoy y mañana, hay que agendar un par de cosas más y una sesión de fotos, podemos coordinarlo" Camie era oficinista y era muy eficiente, las chicas estaban encantadas de que estuviera tan comprometida.
En cierto modo Camie quería que el lugar floreciera, eran mujeres emprendedoras y tenían que apoyarse entre sí, además masajes gratis.
"Te ves muy bien!" dijo saliendo junto a la pelinegra, con ellas cerrando el ultimo cliente.
Todas limpiaron el local, la anciana las felicito, pero eso le recordó algo a Mitsuki, tenía que venir con una idea para el nuevo producto.
'Mierda! se me había olvidado ahora tengo que ir a casa y-' un brazo se enrosco a su derecha y otro a su izquierda, mientras Shino abría la puerta.
"Nos vamos?" dijo con una gran sonrisa.
Al parecer no tenía escapatoria.
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"Mi niño! Al fin estas aquí" dijo Inko abrazando con mucho amor a su hijo.
Era la primera vez que la visitaba en su nuevo hogar, su pequeña casa era bastante acogedora, había menos muebles y más fotos, todo se veía un poco más limpio, no era como un museo como la mayoría de las casas de las personas mayores.
"Hola mama, es bueno verte otra vez" dijo respondiendo el abrazo, tenía el cabello largo y verde, con ciertos detalles por la vejez, pero se mantenía bien, había logrado recuperar su peso con los años con algo de esfuerzo, se sentía mejor que nunca.
"Tu padre está comprando unas cosas y vuelve, ven sentémonos" dijo tomándolo de la mano para llevarlo al cómodo sofá, era el mismo que tenía en sus años de escolar.
Esperaba fuera una velada tranquila.
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Al estar en el distrito comercial había mucha actividad en la noche, pero ella no sabía adónde iba.
"Como mañana tenemos trabajo no podemos estar hasta tan tarde...así que hay que disfrutar el máximo lo que nos queda de tiempo!" dijo Tomoko apretando más su brazo, era algo cariñosa.
"Asi que iremos a un karaoke!" dijo la otra rubia igual de animada.
"Solo serán un par de horas, aún tenemos que usar el metro" dijo Shino abriendo la puerta del colorido local.
Al entrar todas saludaron a la dueña, para luego pasar a un salón.
"Espero no sea tan caro, no estamos cagando dinero…" dijo Mitsuki al sentarse en el sillón, era un salón cerrado con una pantalla y una mesa, con sillones rojos cómodos y paredes de tonalidades parecidas.
"Siempre hay promociones los sábados, ¡podemos pedir esto!" dijo Tomoko señalando una gran jarra, la oferta era buena.
'La verdad no me haría mal emborracharme un rato…'
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"Una loba en el armario tiene ganas de salir ~ Auuu" Shino estaba bastante animada, mientras las otras aplaudían, Mitsuki aún estaba algo preocupada, tenía la compañía de esa chica en un hilo, había que mejorar el funcionamiento de la peluquería, y mañana tenía que llevar a su hijo a-.
"Mitsuki-chan...estas bien?" dijo la peliverde con un leve sonrojo por el alcohol.
En la sala solo sonaba la música, todas estaban en silencio, no había querido cantar en todo el rato que llevaban ahí, y estaba algo callada.
"Si...no les quiero arruinar la noche, no se preocupen" dijo mirando su vaso, era un buen mojito.
"Hey está bien, sabemos que eres reservada, pero...no te haría mal ventilar un poco" dijo Shino como si leyera sus pensamientos.
"Sé que somos algo...dispersas, pero te tomaremos enserio, estoy ebria no puedo mentir" dijo Ryuko mirándola con sus penetrantes ojos azules.
Mitsuki las miro, normalmente se guardaba todo, pero no creía poder seguir si no dejaba un poco de carga atrás, además estar ebria la hacía un poco más accesible.
"Agh...está bien, empezare con algo importante, saben que la anciana me dejo con la contabilidad? ¿para ver en que perdíamos dinero?" dijo rascándose la cabeza.
Las tres asintieron.
"Bueno, resulta que el producto antiguo era una perdida que teníamos, así que ayer hable con los dueños, para saber que habían dejado a una chica, la cual estaba muy...abrumada por asumir la compañía"
"No puede ser…" dijo la castaña empatizando con la chica.
"Si, la verdad lloro un poco en la llamada, dijeron que podían quebrar, yo solo quería cortar el servicio, pero...no lo hice, así que hable con ella para un día ir a su fábrica a ver qué podemos hacer" dijo sorbiendo un poco más de su trago.
"Y que haremos?" dijo la rubia de ojos azules.
"Ese es el problema...necesito un producto, un nombre y un envase para lo que sea salga de ahí, además tengo que firmar unas cosas, ósea que si falla...estoy acabada"
"Y porque lo hiciste?" dijo la peliverde mientras revolvía su vaso.
"No lo sé...ósea fui farmacéutica en la universidad, siempre veía como los europeos y americanos creaban cosas que se veían y olían bien, y la gente las compraba como loca, fue como...la única chance de hacer algo, algo valioso en mi vida"
Las tres estaban en silencio, pero vieron que Mitsuki lo estaba arriesgando todo.
"Porque esa urgencia? ¿Qué te empuja?" dijo Shino, se notaba sus estudios de psicología.
"Por favor! Tengo cuarenta, estoy divorciada, fui ama de casa por muchos años...que otra cosa se supone que haga…no quiero vivir en ese departamento pequeño hasta que me muera, quiero una...vida, una real..." dijo mirando al piso, estaba abrumada también.
Eran palabras fuertes, pero eso resumía toda su semana, quería hacer algo, mucha gente vivía su vida, y moría, sin que nadie los recordara, ella no quería eso para ella, no después de estar tanto tiempo cómoda.
"No sabía que estabas divorciada...pensé que solo era un rumor" dijo Ryuko acomodándose un poco junto a ella.
"Fue hace unos meses...antes de llegar a la peluquería" dijo sobándose los ojos, no era de llorar, pero estaba cerca.
"Sé que no es de nuestra incumbencia...pero ¿cómo fue?" dijo la castaña tratando de que se abriera.
"El divorcio? Una basura, estas peleando día y noche, es un dineral, hay jueces idiotas que no dejan de molestarte y Katsuki...Dios Katsuki" dijo sollozando.
"Quien es … Katsuki?" dijo la peliverde con curiosidad, parecía quererlo mucho.
"Es mi hijo...yo creo que él se ha llevado la peor parte, para los niños...no se recuperan de eso, es demasiado para ellos, sobre todo a su edad, pero no podía seguir ahí, ya no estábamos casados...solo vivíamos juntos, de cierta manera mi hijo me mantenía ahí, hasta que bueno la adolescencia lo puso más agresivo y respondón, sin su apoyo ya no tenía como seguir ahí…" estaba diciendo más de la cuenta, pero se sentía cómoda, las chicas podían ser muy locas, pero sabía que no eran malas personas.
"Es increíble...como sigues de pie" dijo Shino mirándola de frente.
"Si...yo no habría aguantado tanto, es admirable Mitsuki-san" dijo la rubia de ojos azules, ahora entendía su carácter, era su armadura para todo lo que le pasaba.
"Eso es!" dijo la peliverde muy emocionada.
"Que cosa?" dijo Mitsuki algo cansada, pero liberada.
"El producto, que sea algo para que las mujeres se levanten en los días pesados, como si no puedes levantarte usa…"
"Momentum…" dijo Ryuko, todas la miraron algo rao.
"Es algo físico, ¿qué? me gusta la física, es que las cosas tienen que seguir en movimiento a pesar de los obstáculos"
"Y tiene que ser atrapa hombres...algo que no se puedan pasar por alto, así lo usan chicas jóvenes y mayores, es simple psicología" dijo la castaña tratando de aportar.
La rubia miraba como se esforzaban, había entendido que al menos en la peluquería, no estaba sola.
"Tengo algo así...lo uso como perfume a veces, pero tendría que pasarlo a un shampoo, voy a trabajar en eso apenas llegue" dijo anotándolo en su celular rápidamente.
Conversaron un poco más, sobre trabajo primero, como mejorar la peluquería, pero de a poco se iba volviendo todo un poco más ameno.
"También podríamos cortar pelo a los hombres, Curius solo atiende mujeres y he visto ciertos hombres con el pelo largo en el centro comercial" dijo Mitsuki seria, pero las otras no estaban tan serias.
"Asi que andas mirando hombres Mitsuki-chan? No has perdido el tiempo…" dijo Tomoko escondiendo su sonrisa en su vaso.
"¡¿Que?! No no no es por trabajo y nada más…" dijo con un leve sonrojo, pero ya había caído.
"Si como no, Mitsuki quiere tener un club de strippers al lado de la peluquería" dijo la rubia recostándose en el asiento.
"De que rayos…" Mitsuki las vio, estaban todas aguantando la risa, y todos saben que la risa es contagiosa.
"Jajajaja...no suena como una mala idea, apuesto que la anciana sería la primera en entrar"
Todas explotaron a carcajadas al imaginar a su jefa en esas actividades.
"Ahora no voy a poder dormir!" dijo Tomoko cerrando los ojos y moviendo la cabeza, era una mala imagen mental.
Shino se acercó un poco y le pregunto "Es verdad que...entre más vieja...mejor el orgasmo? Lo leí en un libro y no quiero preguntarle a Chiyo" dijo con la cara llena de vergüenza.
"Quien lo diría Shino, eres una pervertida~" dijo Mitsuki terminando su trago de un viaje.
"Es solo para saber...no seas mala" dijo golpeándola en el brazo juguetonamente.
"No tengo uno hace años así que no podría decirte…" dijo mirando el techo para relajarse un poco.
Los chistes volaron por un rato hasta que dieron las once de la noche tenían que volver.
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"Hijo...hay algo que no me has dicho?" dijo Inko con su hijo a su lado, estaban viendo una película, pero andaba algo callado, ella reconocía a su hijo, además le había hecho katsudon, le debía la verdad y al menos un par de chismes para contar.
"Mmm? Ah...no es importante, solo algo que me paso en la semana" dijo mientras estaba recostado en su mama, era su única madre así que tenía que aprovecharla.
"Aun así...tengo experiencia, además ya me aburren tus historias de contador, no todo en la vida es trabajo mi cielo" dijo acariciando sus rizos.
"También tengo las artes marciales sabes?" dijo algo molesto.
"Si, pero ya eres cinturón negro hace un año y con todos esos grados para mí son lo mismo... ¿se trata de una mujer?" su mama a veces podía ser muy bruja, o él era muy predecible, quizás un poco de ambas.
"Bueno...pero no le digas a papa" dijo en voz baja.
"Que no me diga qué?" salió de atrás su padre con unas palomitas, el ex marino ya estaba retirado con su esposa, su pelo negro alborotado como el de su hijo y barba con canas le daban cierta elegancia, así que no tenía de donde escaparse.
"Mierda...agh que más da, no es como que tenga para contarle a alguien más...mis amigos están todos en otra ciudad" dijo sentándose.
"No es la gran cosa...solo conocí a una señorita en el metro, trabaja en el centro comercial como peluquera y va a un parque los sábados igual que yo...es todo" sus padres se miraron un poco, su padre se recostó, esto era algo más de Inko.
"Es bueno saberlo...has estado algo solo estos años, tu carrera ha consumido buena parte de tus años, y las artes marciales igual... ¿tienes miedo?" dijo comprensivamente.
"Miedo? ¿de qué?" dijo con los brazos cruzados.
"De que sea como todas las otras chicas, de que solo miren tus logros, consiguen lo que quieren...y luego adiós" sonaba como una buena vida, que te llovieran mujeres atractivas y llegaras a la cama con casi todas, pero para Izuku era el infierno, él quería conectar con alguien ya había pasado esa fase de sexo sin sentido, no era tan inmaduro.
"No está mal desconfiar...te hace sabio y te protege, pero no dejes que tus prejuicios te agobien, además todas esas chicas eran de tu compañía o parecidos, una peluquera es un oficio muy honrado, quizás tenga una percepción diferente" dijo acariciando su pierna, a veces podía ser muy terco.
"No lo sé...ya no estoy para juegos mama" dijo respirando hondo.
"En eso tienes razón...pero no dejes pasar oportunidades, solo tienes una después de todo, ahora vamos a hacer un pastel, hoy te quedaras a dormir~" quiso protestar, pero al ver el mechón blanco en el verde cabello de su madre no pudo oponerse, tenía cincuenta después de todo, su padre le puso la mano en el hombro.
"Vamos campeón, tu Nintendo Wii aun funciona echemos unas carreras, ¿o estas muy grande para esos juegos?" dijo con una gran sonrisa.
"Está bien está bien…" dijo caminando junto a él, aunque tenían razón, en el gimnasio había gente que, hacia taekwondo, solo que eran de rangos más bajos, excepto el instructor, no sería una mala idea hacer amigos ahí, o perdería la cabeza.
'Aunque una buena paja no haría mal...a que no?' dijo su instinto molestándolo con la señorita rubia de los ojos rubí, que al parecer le quitaba el sueño.
Mientras sus dos hombres se dirigían a buscar la consola, Inko vio su mechón, no le molestaba el color, ella recibía los años con gusto, aunque estaba algo largo, así que, aunque a Hisashi protestara lo recortaría un poco, si tenía suerte lograba encontrar a esa peluquera y obtener algo de información.
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"Espero no se me olvide mi estación…" dijo Tomoko algo ebria aún.
"Vivimos juntas tontín" dijo riendo Shino.
"Oh es cierto…" ya en la estación de trenes cada quien iba para su lado, pero Mitsuki espero frente a ellas.
"Oigan...Gracias, no sabía mucho lo que necesitaba esto, son mis héroes…de cierto modo muy extraño" las tres la miraron felices y sin previo aviso la fueron a abrazar.
"Aww si es tan linda" dijo casi llorando Ryuko.
"Una auténtica Tsundere" dijo Shino refregando su cara en su espalda.
"Quiero estar en este abrazo por siempre~" dijo la peliverde apretando muy fuerte.
"No lo presionen…" dijo la rubia apretada, pero sonriendo.
Luego de una emocional despedida, Mitsuki tomo su tren para ir a su casa.
El viaje fue tranquilo, había conversado de todo menos el chiquillo con el que se topaba siempre.
'Dile por su nombre...eso les gusta' dijo su instinto mientras regresaba a su casa.
'Ha sido solo una semana…'
'Si, pero te enciende...y hablando de eso' al llegar a su casa sintió un calor extraño, se puso cómoda, eran pasado la medianoche y no tenía mucho sueño.
"Porque no puedo dormir...ha sido un día muy largo" dijo mirando la hora otra vez.
'Hay algo que te queda por hacer...y te molestare toda la noche si no lo haces' dijo su instinto resonando en su cabeza.
'No puedes negar que esa demostración de fuerza de Izuku no te encendió, además estar ebria te pone de buen humor, si no te masturbas pronto vas a matar a alguien de lo tensa que estas' esa voz retumbaba en su psiquis.
"No tengo material...además estoy cansada" dijo tratando de excusarse, la verdad ese calor en su vientre y la leve respiración cortada, se sentía bien, como si algo se estuviera construyendo.
'Tienes su nombre...podrías buscarlo en tu celular…'
Mitsuki lo medito un poco, pero era mejor que eso "No ...es más que un pedazo de carne, si el hiciera lo mismo conmigo sería una basura" dijo acurrucándose para dormir de una buena vez.
'Tsk...está bien, pero ya estas advertida' dijo su instinto para al fin callarse.
Mañana era domingo, su hijo vendría, tenía trabajo por la tarde y compras que hacer, pero ahora no podía ignorar, que el peliverde estaba en su cabeza y venia para quedarse.
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Uuf quise hacerlo lo menos extenso posible, me gusto escribirlo, como que me puse mucho en el papel de los personajes, en fin, espero les haya gustado y recuerden, cualquiera puede escribir.
