Aqui esta la escena que casi me hizo escribir la historia, espero les guste.

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Estaba...confundida, había logrado malabarear todo, pero sentía que había quedado en último lugar, la expresión de decepción en el rostro del chico la dejó pensando, solo pudo ver uno de sus ojos, pero eso no podía fingirse, además era muy mala ocultando sus emociones.

"Ehmm...Mitsuki? Se murio una mascota o algo?" dijo Ryuko mientras estaban viendo las ultimas ordenes para el fin de semana y posterior, tienen que programarse bien.

"Que? ¿Por qué dices eso?" dijo levantando un poco la cabeza para mover su cabello de sus ojos.

"Tu aura...es algo deprimente" dijo Shino apuntando con los dedos.

"Y es raro porque es viernes...quien está deprimido un viernes?" dijo Tomoko inclinando la cabeza a un lado como un gato.

"La depresión no es algo que se cure en un día Tomoko…" dijo su amiga con un tono maternal.

"Hey no pierdan el foco… que te pasa? Estás más distraída de lo normal…"

Estaban sentadas en una de las mesas del centro comercial, pero algo era diferente, y ya no podía lidiar con todo ella sola, y algo que tenían ellas que la dejaba abrirse..

"La verdad...la verdad si me pasa algo, bueno ya saben todo el rollo con mi hijo...mi ex y todas las cosas nuevas que estamos haciendo con los clientes y el producto...pero hay algo que no le he contado...a nadie" las chicas inconscientemente se acercaron para hacer la revelación un poco mas intima.

"Recuerdan...que les dije que conocía a un contador? Para lo del shampoo y todo eso?" dijo suavemente, era un gran secreto.

Todas asintieron al unísono, eran muy cómicas.

"Y se acuerdan...de esa señora de pelo verde que vino la otra vez...que tenía un hijo...y que había conocido a una peluquera? Y todas dijeron que no..." todas abrieron los ojos como plato al mismo tiempo, solo tenían que unir los puntos.

"No me digas que…!" Tomoko estaba apunto de explotar.

"Son la misma persona…" suspiro dejando caer un gran peso de encima.

"Que?!" gritaron todas en la mesa, el resto de los transeúntes las miraba como bichos raros.

"Callense! Por eso no quería decirles…" dijo agitando los brazos de lado a lado.

"Pero espera, espera, cómo… ¿lo conociste? Estas así por el? " dijo la otra rubia queriendo una rápida y honesta respuesta.

"Lo conocí en el metro...hace un par de semanas"

"Y cómo es? ...ya te acostaste con él?" dijo la peliverde sin pelos en la lengua.

"Ahh?! ¡Claro que no! ¿por quién me tomas?" todas vieron el gran sonrojo que tenía, pensaron que era tierna, pero nunca se lo dirían, apreciaban vivir.

"Pero cuéntanos el problema...porque parece que tienes uno" dijo la psicóloga del grupo tratando de usar bien el poco tiempo que tenían de almuerzo.

En cinco minutos Mitsuki resumió bastante bien todos sus encuentros hasta el último, omitiendo los detalles obscenos de su mente.

Todas tenían un leve sonrojo al escucharla, no tenían mucha acción por su lado y que al menos una del grupo tuviera algo las hacía querer ayudarla, pero dejarían que Shino se encargara.

"Vaya...es algo simple en retrospectiva, cuando le dijiste "me debes un favor" no creo que se refiriera a trabajo...sino algo más como una cita, ya que fue mientras estabas coqueteando, por eso se decepcionó…" no le gustaba hacer diagnósticos apresurados, pero fue lo primero que llegó a su cabeza.

Mitsuki la vio abriendo mucho los ojos, proceso unos segundos y echó la cabeza abajo en la mesa de un golpe.

"Soy una idiota! Como mierda no me di cuenta?! Ahora si la cague...Voy a morir sola…" mientras se desahogaba las chicas se miraron para ver quien iba a consolarla.

"Ryuko anda tu...tu eres rubia como ella, no debería hacerte daño" dijo Tomoko mientras lanzaba a su amiga a las garras de su triste compañera.

Mientras ella ponía el brazo temerosamente sobre sobre su espalda, Shino tuvo una simple sugerencia, pero que haría toda su diferencia.

"No es como que no tengas chance...tienes su numero de telefono?"

Levantándose de sus brazos con sus ojos algo brillantes por las lágrimas que se iban a formar "No...me daba algo de vergüenza...no será como muy obvio?"

"Pero si de verdad te interesa...no deberías demostrarlo?" dijo la rubia a su lado, a veces se complicaba tanto que olvidaba los básicos.

"Si dejas pasar el tiempo, dará vuelta la página y no creo que tengas otro tiro, además no sabes mucho de él, hablar por teléfono te dará una chance de conocerlo más y saber si vale la pena...pero tiene que ser hoy" dijo la castaña con una gran sonrisa.

"Hoy? Porque tan pronto?!" dijeron las otras tres, pero solo tuvieron que seguir la mirada de su amiga.

El gran poster de la noche de películas vintage era la respuesta, era el domingo en la noche.

"Puedes decir que es para conocer gente nueva...dile que vamos a ir contigo, luego llamamos y decimos que no podemos ir, así quedan los dos solos ~" era un plan simple pero efectivo, solo tenía un problema.

"Podría funcionar… pero los fines de semana los paso con mi hijo...saben que dejenlo asi, no importa…" ya estaba rendida, pero no conocía a sus compañeras.

"¿De qué estás hablando?! Eres la única de las cuatro que tiene alguna chance, además nos tienes a nosotras, nos dejas a tu hijo y vas a hacer de las tuyas ~ " dijo Ryuko dándole ánimos.

"Dejalo con tu ex cuando terminemos, algo se nos ocurrirá, vamos vamos!" dijo la peliverde dándole ánimos.

Pero no podían conversar más tenían que volver al trabajo.

Mientras cierta rubia oxigenada las miraba desde su podio con desdén, planeando en silencio en cómo sacarlas de la competencia.

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Izuku por su lado estaba tratando de pasar desapercibido en la oficina, su madre había hecho un trabajo muy pulcro cubriendo su moreton, pero apenas sudando un poco comenzaba a salir la cubierta, así que tenía que estar muy tranquilo, al menos tenía aire acondicionado.

En su oficina era todo relativamente tranquilo, trabajaba en su cubículo llevando las cuentas sin molestar a nadie, era muy bueno en lo que hacía, excepto socializando, pero eso no duraría mucho.

De repente pasaban colegas saludando y el apenas los reconocia, pero había uno que no se daría por vencido, Inasa Yoarashi, el animado chico de las ventas, había querido incluirlo en los grupos pero era consciente de la gran carga que tenía al ser el nuevo contador, pero ya habían pasado un par de semanas y ya no tenía excusas.

Imponente, llegó a la puerta de su cubículo tocando el marco con sus nudillos.

"Hey Midoriya! ¿Tienes algo que hacer mañana en la tarde? La mayoría aquí quiere saber un poco de ti además de escucharte teclear todo el dia" su personalidad era su gran fortaleza, inspiraba confianza en todos los que lo rodeaban.

Izuku lo vio, no tenía muchos lugares a donde escapar, no quería romper una ventana, por un lado quería conocer más gente, pero aún tenía secuelas de las colegas de su trabajo anterior.

"Eem No de momento...la verdad tenía pensado limpiar mi casa" dijo despacio, era una muy mala excusa.

"Puedes hacer eso el domingo! además...iré contigo no hay nada de qué preocuparse, que dices?"

Algo deprimido por la situación de ayer, no le serviría de mucho sumirse en la miseria, y si quería conocer a alguien más, tendría que exponerse más, aparte Inasa lucía como alguien simpático, y si su mamá se enteraba lo molestara hasta el infinito si se negaba.

"Qué más da, me apunto" dijo bajando su pantalla y mirándolo a los ojos, con una gran sonrisa el grandulón se despidió para seguir con su trabajo en su traje gris.

Al pasar las manos por su cabello pasó a tocar su ceja, dando un leve quejido.

"Auch...es molesto tener esta cosa...debería llamar al gimnasio? El sensei se veía algo destrozado" quería seguir asistiendo a las clases, pero era mejor dar unos días para que las tensiones bajaran, su primer día y ya tenía que tomar un receso.

Pero tenía otras cosas en mente, de que Mitsuki hubiera coqueteado con él por que era de utilidad, eso le dolía, al menos con las otras terminaba en algo placentero, aunque fuera en el corto plazo, pero aquí…

'Será mejor que de vuelta la pagina...ademas mañana quien sabe...podria salir algo'

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Papa: Hijo ya te dije que no hay problema, solo invitalos, no me digas que la casa está sucia porque tu la has limpiado, de verdad no tienes excusa.

Ese fue el último mensaje que leyó antes de que empezaran las clases, habían asignado grupos para un informe importante, y sabía que estaba bajo vigilancia del profesor Aizawa, aunque este estuviera menos gruñón que de costumbre.

'¿Será porque la profesora de artes se cortó el pelo? Nah Aizawa es muy estirado para eso…'

Emi: ¿Así o más alocado?

Era una foto de ella con un moño de tomate bien ajustado, su nuevo corte de cabello había llamado su atención, incluso para un par de citas después de clases, era una chica divertida, aun cuando sus chistes eran pésimos.

"Ejem...vamos a pasar la materia correspondiente y al final daré unos minutos para que puedan organizarse con sus grupos" dijo el profesor levantándose para tomar la tiza y comenzar a escribir.

Katsuki miro al costado para ver a su grupo, un trio de idiotas.

Kirishima era un cabeza de músculo que siempre pasaba apenas, pero al menos servía en los deportes, además el pelo rojo lo hacía resaltar más.

Kaminari era un payaso, era el peor de la clase, su personalidad relajada era frustrante, nunca podía tomarlo en serio.

Sero era el mas listo del grupillo, aunque no dejaba de ser un idiota.

'A quién rayos se le ocurre hacer grupos al azar? Agh no puedo posponerlo más' el rubio miro al frente otra vez para anotar, sabiendo que al final de la clase, tendría que socializar con su disfuncional grupo.

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"Porque rayos les siguen llegando clientes? Que acaso tienen sillas infinitas?" dijo Ryuko mientras limpiaba los cabellos de las sillas, mientras miraba como seguían llegando señoras a Curious.

"Tienen más capacidad...y son las más grandes que esperabas?" dijo Mitsuki mientras barría el piso, todas estaban con sus uniformes morados bien puestos en el atareado viernes.

"No se comparen con ellas...han mejorado mucho en dos semanas…" dijo la anciana en la caja tratando de disfrutar su té, tenían un leve receso de clientes que estaban usando para mantener impecable el lugar.

Pensando que podrían sentarse un poco...

"Chicas chicas miren!" dijo Tomoko haciéndolas pararse de su asiento, todas quejándose se dirigieron al centro.

"Es la página que nos hicieron las oficinistas, ¡se ve tan linda!" la única foto era del local con una breve descripción de los horarios y servicios, y el dinero que metieron ayudó a promocionarla, pero no les convencía.

"No se ve algo...vacía?" dijo Ryuko viendo el local de al lado, buscando en su celular la página de la competencia.

"Se creó ayer así que toma tiempo tener contenido...Camie nos dio unas ideas pero aun asi...no se mucho de esto, además que las chiquillas de Mitsuki necesitan algo que hacer el fin de semana, ya me comunique con ellas" dijo Shino algo angustiada de que tendrían que pensar en algo en un dia.

"A ver pásame eso...cuántos seguidores tienen?! Es como si el país entero las siguiera…" dijo Ryuko espiando la página de la competencia, era aplastante.

Mitsuki vio cómo se iban ciertos clientes, incluso unas algo tristes o insatisfechas, nadie era perfecto.

"Pásame eso...estas cosas tienen comentarios no?" dijo revisando rápidamente.

"Si..., pero eso qué tiene que ver?" dijo Tomoko algo confusa.

"Puedes ser el durazno más delicioso del mundo, pero va haber algún bastardo que no quiere comer duraznos...Aqui esta!" dijo apuntando la pantalla, eran de los últimos comentarios, pero tenían algunos 'me gustas'.

#No puedo ir con mi hija, no saben manejar niños y tampoco dan una opcion#

#Quería cortarme el cabello con mi esposo y me dijeron que no cortaban cabello de hombre#

#Los productos son demasiado caros y tengo que atender siempre o me veo horrible, no se que hacer#

#Solo voy con mis amigas pero no me gusta el aura que proyectan, te hacen sentir fea antes de entrar#

#Hay poca cercanía, es peor que ir al banco#

Las chicas creían saber la respuesta, pero Mitsuki la artículo.

"No hay que ser mejores que ellas, solo hacer lo que ellas no hacen...es mercado que están perdiendo" todo venía a su mente.

Chiyo veía desde lejos como conversaban, sentia que no deberian tener problemas, pero no podían relajarse, la competencia no era menos que antes.

"Con el producto solucionamos una, pero no tenemos modelos para practicar...eso será un problema" dijo Shino con algo de duda.

"Y niños? No somos niñeras...ni siquiera soy madre" dijo Ryuko con algo de pena en su voz.

"De qué están hablando?! Con esa actitud quieren llegar lejos?! Problemas y más problemas, hay que pensar en grande, hay que dar...una experiencia, si!, la gente llega, las madres dejan a sus niñas...con las chiquillas, las llevan a los juegos del centro comercial y luego las retiran, las madres estarán felices y les preguntamos si traen a sus esposos, corte gratis ya que estaremos probando, y eso nos dejará bien para la gran feria!" dijo la rubia llena de energía, con los ánimos que le habían dado tenía que ser ella misma, tenía que dejar de ser una cobarde y de verdad pensar en grande.

"De verdad crees que podemos hacerlo?" dijo Tomoko, sus ojos grandes centrados en Mitsuki.

"Hay que intentarlo...además no decían que tenían un grupo de animadoras? Porque no usan eso para las niñas, esos cantantes coreanos son unos ídolos, tenemos que tener algo parecido" sería una buena forma de atraer más gente y poder expandirse.

"No somos las Pussycats desde hace años...y fue solo para la universidad" dijo Shino recordando todos esos bailes que hacían con sus amigas.

"Dejen eso para después, vienen los clientes" dijo la anciana cambiando su postura.

Mitsuki abrió la puerta y con una sonrisa recibió a las clientas, esa positividad se les contagió a las chicas, tenían algo porque trabajar, algo más grande que ellas mismas, confiaban plenamente en su irritada rubia, aunque estuviera deprimida, de verdad era una persona difícil de manejar.

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"Es difícil de manejar...a veces no se que pasa por su cabeza"

"Hijo quizás es una mujer que ha pasado por muchas cosas...aunque no te culpo, que te pidiera ese favor fue extraño"

Inko estaba conversando en el descanso de su hijo, sabía que esa peluquera estaba en su cabeza, pero ya estaba dejando de ser divertido y no le gustaba que utilizaran a su hijo.

"Puede ser que tenga alguna complicación...no le guardo rencor pero...no creo que siga en contacto con ella...un colega me invitó a un bar mañana así que al menos conocerá gente nueva" dijo con un tono monótono, no estaba muy emocionado pero no iba a pudrirse en su departamento.

Inko dio un gran respiro, no sabía la situación de la chica, pero si sabía que su hijo tenía la última palabra, no podía darle más que consejo.

"Supongo...que es lo mejor, pero mantén tus expectativas bajas, uno nunca sabe...bueno, nos vemos hijo voy al cine con tu padre~" dijo con una leve risilla.

"Mama...esa excusa ya no sirve, no me molesta que lo hagan todos los días pero al menos no me mientas..." dijo rascándose la cabeza, una cosa es que fuera denso, pero otra era ser ciego.

"Que?! ¿Cómo lo sabes?! Izu-" corto la llamada antes de que lo regañara, mientras comía el poco arroz que le quedaba.

Se quedaría hasta más tarde para tomarse la mañana del lunes y ayudar a Mitsuki, después de eso...ya era cosa del destino.

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"Bien, tienen sus minutos para conversar con sus grupos...yo tengo que ir al salón de maestros" dijo Aizawa tratando de mantener la compostura.

Rápidamente todos se juntaron para afinar los detalles de cada informe y presentación, Katsuki había hecho la mayor parte, en realidad casi todo el informe, pero la presentación tenían que pasar todos, y de eso dependía su nota.

Con una mala actitud se acercó a las mesas de la ventana donde estaban sentados.

"Que se cree ese idiota Eijiro? No puede tratar a Mina asi, no es tu novia o algo?" dijo Kaminari balanceándose en la silla.

"No tengo idea! pero cuando lo encuentre lo voy a-"

"Mmhm" tosio el rubio llamando la atención del grupo.

"Hey Bakugo-san, ¿que cuentas?" dijo Sero sentado en una de las mesas.

"Mmm no mucho, oigan como van con el trabajo? tenemos que entregar la otra semana y no hemos ensayado nada" no le gustaba perder el tiempo, además apenas los conocía, solo los típicos comentarios en educación física, pero nada más allá de eso.

"Eh jajaja...no llevamos nada, los trabajos de Aizawa son algo difíciles" dijo Kaminari rascándose la cabeza con algo de vergüenza.

"Si...normalmente hacemos todo en los últimos días y logramos pasar, no somos muy buenos estudiantes" dijo el pelirrojo tratando de darle sentido a su actuar.

Katsuki se puso los dedos en el puente de la nariz '¡Tiene que ser una puta broma! ¡Me tocaron los más lerdos del salon! es demasiada mala suerte...'

Pero les quedaba un fin de semana y más les valía usarlo bien.

"Agh ya veo...qué tal si...vienen a mi casa y terminamos esta maldita tarea el fin de semana?" dijo bajando un poco el tono para que solo ellos escucharan.

Todos lo miraron confundidos,' ¿Está siendo amable?'

Eran conscientes de su volatilidad, pero se estaba portando bastante bien, además era el mejor alumno de los cuatro, no tenían opción, Aizawa ya había llamado a sus padres un par de veces por estar demasiado relajados en sus calificaciones.

"Suena genial! Te agregaremos al grupo del celular y ahí coordinamos el resto" dijo Sero con una gran sonrisa, ellos también tenían que estar dispuestos.

"Bien…" se quedaron ahí en silencio.

'Esto es incómodo…' pensó en retirarse a su asiento hasta que terminara la clase.

"Oye Bakugo tienes pensado asistir al campeonato escolar? Tienes buen chute, aunque todos los partidos te vas con tarjeta amarilla jajaja" dijo el otro rubio tratando de sacar tema, era aburrido hablar solo de tarea.

"Es cierto si queremos ganar no te pueden expulsar en el primer partido" le dijo Kirishima estirándose un poco en su silla.

Pensó en lanzar un insulto, pero se estaban riendo, era extraño, decidió seguir con la jerga.

"NO tendría que hacer faltas si ustedes supieran defender! Hasta los conos se mueven más que Sero"

"Ohhh!" los otros dos empezaron a gritar a su amigo que había sido humillado el cual también estaba riendo.

'Quizás no sean tan idiotas'

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Las chicas estaban cerrando, Curius seguía abierto con gente, pero ellas tenían otras metas, Ryuko y Tomoko aprovecharon de hacer las compras antes de ir al metro, dejando a Shino a solas con Mitsuki.

"Oye Mitsuki...¿cómo se te ocurrió eso? de ver los comentarios y...toda esa rafaga de ideas, si estabas tan deprimida en la mañana" quería respuestas.

"Una cosa es mi vida personal...y otra es mi vida laboral, ademas es experiencia supongo, y aunque me quite el sueño lo otro, mi cuello y el de ustedes sigue en juego, no me puedo descuidar…" dijo la rubia tratando de cerrar la puerta, era una vieja puerta.

"No lo había pensado así…" dijo cerrando su chaqueta para mirar al frente.

"Qué te pasa Shino? Estas mas confundida que de costumbre "

"Me siento...estancada, las chicas igual, cuando estudiamos en la universidad...no esperábamos que esto fuera lo que haríamos, no se si puedo seguir...viviendo mes a mes y que mi vida siga igual...se que solo tengo 27...pero no lo se, estoy divagando" fue una confesión desde el corazón.

La rubia no conocía muy bien su situación actual, quizás podían pedirle ayuda a sus padres, pero el orgullo las carcomía, y a ella también, no querían ser una carga por más tiempo, querían subsistir por ellas mismas.

"Se como te sientes...yo tenía mi título en química y farmacia...y ejerció apenas un par de años, me casé, dejé de trabajar por catorce años...y aquí estoy"

"Eso no suena muy alentador…"

"No lo es...pero tienes que aprovechar lo que tienes, vives con tus amigas, que parecen casi hermanas, las tres tienen ganas de surgir, no se echan abajo, confían en ustedes, y una cosa es tener tu titulo, pero como lo ocupas va por cuenta tuya...yo nunca pense que haria un shampoo y mírame jajaja" era satisfactorio poder ventilarse, Shino era una buena escucha.

Shino sonrió recordando cuando habían conseguido el departamento, como cocinaban o limpiaban, o como se turnaban para ver a quien le tocaba dormir en el sofá, o como hacían más cómodo el sofá para que todas tuvieran buen sueño, había llegado lejos con tan poco, pero Mitsuki les daba esa ventana a algo más.

Decidió darle un consejo para su amiga en su búsqueda.

"Eso sí es más alentador, gracias Mitsuki" dijo sonriendo, con una mano en su hombro, se sentía cercana.

"No es nada, soy como la mamá del grupo, tengo que darles consejo para que no la caguen" dijo colocando una mano en su hombro igual, estaba más cómoda con el contacto.

"Dejando eso de lado...qué consejo tienes para...nosotras, ya sabes...para los hombres" su tono cambió al igual que su semblante.

"Oh...supongo que salir solas, si un hombre las ve a las tres juntas se asustara, pero si están solas...quizás les hable, ustedes no son feas así que debería ser cuestión de tiempo" dijo lo primero que se le venía a la cabeza, además tenía que ir al metro, el peliverde deberia estar tambien.

"Como no lo había pensado? Por eso creían que eramos lesbianas…" Mitsuki explotó de risa al escuchar eso.

"JAJAJA Esa fue muy buena!"

Shino también se comenzó a reír, en unos momentos llegaron las otras.

"De que se están riendo? De tu plan para conquistar al contador?" dijo Tomoko levantando las cejas repetidamente.

"Oh cierto!...pero hay mucha gente a esta hora, no se como llamar su atención" dijo Mitsuki algo ansiosa, se sentía una adolescente otra vez.

"Ah eso es fácil, llámalo por su nombre, fuerte" dijo Shino con confianza, era un truco psicológico que había aprendido en sus estudios.

"Porque rayos haría eso? Sonaria algo desesperada…" no quería parecer la solterona loca, aunque con sus amigas lo de solterona ya lo tenía.

"La gente se enfoca cuando dicen nuestro nombre, así puedes encontrar a alguien en una multitud, ¿No crees Ryuko?"

La rubia giró su cabeza hacia ella, en un movimiento, comprobando su hipótesis "Oye no hagas eso! Es trampa"

"No tiene falla" dijo la castaña tomando una de las bolsas de su amiga.

Era su mejor tiro, se despidió con un abrazo de las tres para ir rápido, le echaban barra desde atrás.

"Ojala el contador tenga amigos…" dijo Tomoko mientras movía el brazo despidiéndose.

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Izuku estaba saliendo de su oficina, Inasa le había dado el último gesto recordando su salida de mañana.

Su ojo tenía comezón, inconscientemente se lo rasco, dando un leve quejido.

"Mierda! No me digas que…" la manga de su traje estaba manchada, dio un pisotón en la acera al saber cómo era su rostro ahora.

'De verdad es un día de mierda' molesto se dirigió rápidamente al metro, no quería que nadie lo viera, pero era viernes en la noche, no podía estar más lleno.

La gente al verlo desviaba la mirada de un gesto, al parecer daba más miedo de lo normal, pero él no era así, solo era su apariencia.

Apretujandose tomó una de las barras del metro para poder llegar lo más pronto posible, no esperaba nada más.

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"Hey muevanse! Tengo que pasar!" Mitsuki estaba en la otra punta del vagon, sabia que el se bajaba antes, tenía unos minutos antes de llegar a su estacion, pero habia gente tan idiota que no quería moverse.

La miraban extraño, le decían improperios al mover a las personas, tenía cuidado con los niños, pero era un mar de gente.

"Que rayos te pasa?!"

"No me empujes!"

"Que fastidio…"

Solo quería pedirle el número, arreglar las cosas, ya no le interesaba si no pasaba nada entre ellos, no quería que se sintiera pasado a llevar, no le deseaba ningún mal, aunque habían partido con el pie izquierdo.

El aire estaba pesado y apenas podía caminar, estaba atrapada.

Estirando el cuello trato de ver su característico mechón verde, pero no tuvo suerte, no había señal de él.

'Y si se fue antes...o si se fue con otra persona…' estaba perdiendo la esperanza, pero una niñita la distrajo.

"Mami! Mami! Donde estas?" La gente cerca de la niñita giró en varias direcciones, pero casi por instinto en unos momentos llegó la madre de la pequeña.

"Ahi estas! Gracias a Dios estas bien! No tienes que soltarme la mano aquí...que gusto" estaba abrazando a su hija afectuosamente al encontrarla.

La rubia sonrió al ver que no había problema, pero eso le dio una idea.

Corría el riesgo de parecer una loca, incluso podría no estar ahí, pero tenía que intentarlo, al menos una vez.

El estereo anunció la llegada a la estación, era ahora o nunca.

"Izuku!" dijo con todas sus fuerzas cerrando los ojos, nunca había sentido tanta vergüenza en su vida, la gente la miraba raro, al bajar gente se despejó un poco el vagón, pero no podía ver a nadie viniendo hacia ella, había hecho el ridículo.

Al cerrar las puertas se sentó derrotada, poniendo sus manos en su cara '¿Qué acabo de hacer?...'

Todas esas películas que había montado en su cabeza se hacían pedazos, sentía una gran presión en su pecho, ansiedad, soledad, rechazo, pero nadie tenía tanta mala suerte.

TOCK TOCK TOCK

Tres rápidos golpes sonaron en la ventana, al voltearse lo vio, era él.

Tenía los ojos abiertos, la boca con una leve sonrisa, se veía sorprendido.

Mitsuki se puso de pie, no sabia que hacer asi que solo usó su cuerpo, tomo el celular y lo señalo con su dedo índice, encogiéndose de brazos, no pudo disimular su tristeza.

La sonrisa de Izuku se hizo más grande, vio hacia arriba, se dio media vuelta y se fue corriendo.

'¿Está...huyendo? Claro que está huyendo si gritaste como una loca!...' La rubia se volvió a sentar pensando en cómo se iba a recuperar de esta, el metro se movería en menos de un minuto.

Tiempo suficiente para que Izuku diera la vuelta a la estación para subirse otra vez.

'Me estaba buscando...me estaba buscando a mi!' prácticamente corriendo entre la multitud subió las escaleras para llegar al otro lado de la estación.

Al parecer el ojo morado hacía que la gente se quitara de enfrente, se escuchaba que el tren iba a salir de la estación, en vez de bajar los últimos escalones dio un gran salto para llegar al final.

Casi perdiendo su maletín en el intento, logró entrar al vagón.

La rubia escucho un jadeo cerca de ella, levanto la mirada y para su sorpresa, el idiota habia dado toda la vuelta en menos de un minuto, el vagon comenzo a moverse, estaban frente a frente.

Su corazón estaba bombeando a mil por hora, no solo por la carrera, sino por la chica que lo había convocado "Querías...verme?" dijo entre cortado sosteniéndose de la barra para no caerse y respirar un poco.

Con una sonrisa se levantó para tomar la barra a su lado "Algo así...no tenía tu numero, y lo necesito para...ciertas cosas" podía sentir su cercanía y como su aliento casi rozaba su rostro.

"Que clase de cosas?" no quería tener una mala idea.

"Cosas...que no son trabajo, cosas más divertidas...cosas que no sean este maldito metro" inconscientemente balanceo su cuerpo contra el suyo, si ya había gritado como loca al menos esperaba algo de vuelta.

"Como...como una cita?" dijo sin pelos en la lengua, la rubia giró para verlo, tuvo que levantar un poco la mirada debido a su altura, sus ojos verdes estaban llenos de determinación y esperanza, hasta había olvidado que tenía el ojo morado, solo se centraba en él.

"Si...como una cita" su mirada era más coqueta, sus labios ya no estaban tristes, sabía lo que quería, su amplia cadera junto a la de él.

Izuku se quedó un poco mirándola, más de lo que ella podía soportar.

"Ya...dame tu numero, a eso viniste" dijo riendo y mirando para otro lado.

'A es una Tsundere...que tierna!' Izuku sacó su teléfono para darle su número, y lo guardó rápidamente, solo puso 'Izuku el contador'.

"Que literal" dijo riendo ante el apodo.

"Bueno no quería molestarte por el ojo...a todo esto tu parada no era la de atrás?" estaba preocupada de que no llegara a su casa.

"Me bajaré en la siguiente estación...no tienes que preocuparte"

"Preocupada? Yo? ya quisieras…" dijo dándole un leve empujón con su cadera.

"Que le paso a la chica que andaba gritando mi nombre?" dijo respondiendo con su propio empujón.

"Eso quedó en el pasado chiquillo...no soy tan simple como crees" sus ojos rubí fijos en su rostro, nunca lo había mirado de verdad no podía con ella.

Al llegar a la estación se bajó en silencio despidiéndose, estaban ya cerrando algunas líneas.

Ambos se fueron con una sonrisa, el resto los miraba extraño, pero para ellos eso no importaba, ese momento había sido lo que necesitaban para comenzar otro ciclo.

Ahora comenzaba su segunda oportunidad y no la iban a desperdiciar.

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Pido perdon por demorarme siglos en llegar a este punto donde ya hacen otras cosas y todo eso, quería darle lugar a todos los personajes porque se me hace pesado solo hablar de la parejita y los hace mas transversales, en fin, se viene una nueva historia porque la de Camie esta a un cap, va a ser corta, aunque siempre me termino extendiendo, en fin, gracias a los nuevos seguidores y estamos en contacto, y recuerden cualquiera puede escribir.