-La historia y los personajes no me pertenecen en lo absoluto sino que son de la completa autoria de Masashi Kishimoto más la narración y/o utilización de los hechos son de mi absoluta responsabilidad para la dramatización, sentido y cronologización de la historia :3 los eventos de este fic tienen lugar en medio de los acontecimientos del Capitulo 66 de Boruto: Next Generation y dentro de los futuros capítulos de mi otro fic "El Sentir De Un Uchiha". Les sugiero oír "Anywhere" de Evanescence para Sasuke & Sakura, "Perfect" de Ed Sheeran para Naruto & Hinata, "Saturn" de Sleeping At Last para Kakashi y "Dance of Dragons" de Ramin Djawadi para Itachi.


Ahora que el Equipo 7 tenía que regresar a Konoha de su misión en la Tierra de las Olas, el viaje había resultado mucho más lento pese a que hubieran abandonado la pobre nación al medio día, y ahora que había caído la noche, se encontraban recobrando fuerzas después de días de intensas labores, o al menos eso intentaban. Naruto roncaba sonoramente pero de manera uniforme y pasiva mientras a un par de pasos de distancia y con la espalda apoyada en un tronco, Kakashi se removió ligeramente inquieto antes de abrir sus ojos y dirigir su mirada a la crepitante fogata en el centro del claro del bosque en que se encontraban. Por inercia y a causa del uniforme sonido, la mirada del Hatake se dirigió a Naruto que parecía estar en su elemento, durmiendo profundamente y como si se encontrara en su propia cama…pero cuando desvió la mirada hacia la diestra del Uzumaki, los ojos del peligris no pudieron evitar abrirse de par en par; Sasuke y Sakura no estaban por ninguna parte. ¿Cómo podía ser posible? Era insultante, ¿cómo un Jonin de élite como él podía haber sido burlado por dos niños que apenas y se estaban embarcando en el camino Shinobi? Tan pronto como este pensamiento cruzo su mente, Kakashi se dio cuenta de que un pequeño pergamino yacía al costado de su cuerpo, más precisamente al alcance de su mano y que no había notado hasta ese momento. Intercalando su mirada entre su restante y dormido alumno, y el pergamino en sus manos, Kakashi desdoblo con presteza el documento, teniendo suma cautela al leerlo.

"Tome una pequeña desviación, Sakura me acompaña. Continúen sin nosotros, nos encontraremos en breve antes de llegar a Konoha".

Releyendo con un deje de sorpresa el contenido del pergamino en sus manos, Kakashi no supo si reír o indignarse, por un lado porque Sasuke era tan estoico y directo como siempre y en segundo lugar porque de alguna forma había conseguido que Sakura lo acompañara en lo que sea que pretendiera hacer, entendía que el Uchiha tuviera sus propias ideas en consonancia con su propia arrogancia, pero la Haruno era inteligente y sensata, ¿cómo había accedido a seguirlo en lo que sea que pretendiera aventurarse? Prefiriendo no saber y no consiguiendo llegar a una resolución clara únicamente a través de sus propios pensamientos, Kakashi bufo ligeramente para sí, llevándose una mano a la nuca, revolviéndose el cabello en un gesto nervioso y lleno de impaciencia mientras regresaba su mirada al durmiente Uzumaki que permanecía ajeno a la tensa situación por la que él estaba atravesando. No iba a negar que hasta ahora solo había tenido razones para respirar tranquilo y sentirse orgulloso de los inteligentes y capacitados Genin que se encontraban bajo su responsabilidad, eran su primer equipo y ya sentía que había valido la pena aceptarlos como sus alumnos, tenían un futuro prometedor…pero ahora comenzaba a tener serias dudas de que fueran tan perfectos y excelsos como parecían, especialmente ante semejante desobediencia, eran demasiado jóvenes y no tenían ni los conocimientos ni la sabiduría suficiente para actuar por su cuenta.

El camino había la madurez aparentemente iba a estar pavimentado de dificultad, y dolores de cabeza para él.


Desde hace muchísimo tiempo que tanto Sasuke como Sakura habían estado acostumbrados a viajar en todo tipo de terrenos y condiciones, no importa que tan adversas pudieran ser, por lo que continuar con el viaje hacia su destino aun en plena noche no resulto un obstáculo siquiera, únicamente precisando de la cautela de mantenerse atentos a todo lo que sucedía a su alrededor y permanecer lo más cerca posible el uno del otro. Eran shinobis experimentados y que afortunadamente se habían mantenido activos en sus respectivos roles con el pasar del tiempo, por lo que realmente existían pocas o casi ninguna circunstancia a la que no pudieran enfrentarse. Sin importar lo tarde que fuera, la Abuela Gato se mantuvo despierta al interior de su negocio y rodeada por la adorable comitiva de los gatos que yacían a su alrededor, algunos durmiendo como hacia su nieta Tamaki, y otros jugando entre si mientras ella revisaba su inventario, y tan solo levanto la mirada en cuanto escucho que la puerta de su negocio se abría, más nada podría haberla preparado para observar a los dos jóvenes que cruzaron el umbral de la puerta. Puede que hubieran pasado años desde la última vez en que había visto al hijo menor de Fugaku y Mikoto Uchiha, pero sería ciega si no pudiera reconocerlo y todavía más identificar el evidente parecido que tenía con su hermano mayor, Itachi. Una ligera sonrisa se esbozó en el rostro de la Abuela Gato al contemplar al muchacho que se mostraba tan arrogante y celebre como cualquier Uchiha a quien hubiera conocido.

-Pero si es el pequeño Sasuke…— celebro la Abuela Gato en voz alta al darle la bienvenida, —y viene acompañado por una bella señorita— observo al centrar su mirada en la inocente muchacha que lo acompañaba. —Ha pasado mucho tiempo, muchacho— obvio al analizar bien al niño que había despedido y que ahora era muchacho de mirada fría.

-Abuela Gato— saludo el Uchiha, inclinando ligeramente la cabeza por respeto. —Sabes a que he venido— menciono ya que un Uchiha solo tenía una razón para visitarla.

-Por supuesto, escoge de donde gustes— concedió ella antes de seguir con la mirada al muchacho que se internó en las dependencias de la tienda para obtener todo lo que necesitaban. —Adelante, muchacha, puedes echar un vistazo— índico a la joven pelirosa y que parecía estar conteniendo su propia curiosidad.

-Gracias— sonrió Sakura, ligeramente avergonzada por estar ahí sin ser una Uchiha…aun.

Apretando sutilmente la correa de su bolso contra su hombro, Sakura siguió distraídamente los pasos de Sasuke, observando todo lo que se encontraban a su alrededor, desde los kunai y papel bomba hasta el emblema de los Uchiha trazado en diferentes elementos…en el fondo de su corazón sentía nostalgia mientras contemplaba todo aquello, nostalgia como cada día en que se vestía por las mañanas en este pasado que no era el que ella había vivido y que la apartaba del presente que anhelaba tanto, extrañaba llevar el emblema de los Uchiha bordado en su ropa tanto como en un comienzo le había resultado extraño llevarlo, pero se había acostumbrado a él, se había acostumbrado a desprenderse de su antiguo apellido y sentir el orgullo de los Uchiha sobre su persona sin importar que al principio creyera no estar a la altura del legado que Sasuke llevaba sobre sus hombros, pero ahora ambos compartían esa misma carga, y Sarada también aunque ella no estuviera junto a ellos en ese momento. Tan pronto como tuvieron en su poder todo lo que necesitaban, Sasuke y Sakura guardaron todas las armas dentro de sus respectivas mochilas; se avecinaban tiempos difíciles, a partir de su pronto regreso a Konoha, y a diferencia de la pasividad e inocencia de Naruto, tanto Sakura como Sasuke preferían estar preparados para lo que sea que tuviera lugar, porque ahora que estaban cambiando su propio pasado, ninguno de los dos sabía muy bien a qué atenerse. Bajar la guardia ya no era seguro para nadie, no sabían que podría pasar si lo hacían.

-Te haré un precio especial, Sasuke, no te veía hace mucho tiempo— menciono la Abuela Gato al intercalar su mirada entre ambos jóvenes, dichosa por su visita sin importar lo efímera que fuera.

-En realidad, necesito que hagas algo más por mí— advirtió el Uchiha con aparente indiferencia, —se trata de mi hermano— aludió sin apartar la mirada de la Abuela Gato, presto a percibir su reacción, —¿sigues en contacto con él?— pregunto directamente.

-¿Por qué lo haría?— desafío ella, aparentemente indignada por su pregunta. —Es un criminal, y sabes que como mujer de negocios que soy lo último en que desearía involucrarme son problemas— se justificó en caso de que él tuviera alguna duda.

-Eso no es un no— noto Sasuke con una ligera sonrisa ladina, porque la conocía bien.

No existía otro momento más que ahora, antes de regresar a Konoha, no podía ponerse en contacto con su hermano más tarde o algo se lo impediría, lo sentía, tan siquiera compartir el mismo espacio con el desgraciado de Danzo, vivir en la misma aldea…era algo intolerable para él, día sí y día también; necesitaba tener la certeza de que su mensaje para encontrarse con su hermano llegaría directamente a Itachi y no a nadie más, y no existía nadie más confiable para tal labor que la Abuela Gato. Desde que tenía memoria, los Uchiha habían tenido muchos enemigos, al menos esa parte de la historia de su clan siempre la había tenido clara, pero uno de sus mayores contactos y apoyo en caso de emergencias era ella, y esta situación calificaba como emergencia. Contemplando por largos segundos el estoico e indiferente rostro del muchacho ante ella, la Abuela Gato inicialmente no supo que decir, especialmente porque según tenía entendido por el propio Itachi, Sasuke debería desear matarlo, sin embargo su tono de voz al pronunciar la palabra hermano no había estado cargado de odio, rencor o resentimiento sino que afecto, como había oído al niño que ella recordaba cuando visitaba su negocio en compañía de Itachi, cuando ambos habían sido solo unos niños, ¿sería posible que el joven Uchiha hubiera abierto sus ojos a la verdad? Una verdad que por cierto ella misma desconocía. Un quedo suspiro abandono sus labios, derrotada ante la intensa mirada del joven Uchiha e incapaz de negarle una respuesta que merecía tener de su parte.

-Los míos siempre han estado del lado del Clan Uchiha; traidores, criminales o lo que sean, nosotros sabemos de lealtad— contesto la Abuela Gato por fin, sin culpa alguna. —Conozco a tu hermano desde que era un niño, no podría volverle la espalda, jamás— declaro sin apartar sus ojos del muchacho antes ella, —ni a ti tampoco—comparo muy segura de cuál era su lealtad.

-Bien— acepto Sasuke con un vago asentimiento, interiormente satisfecho por su respuesta, —porque necesito que le transmitas un mensaje— obvio seriamente.

Al escuchar esa respuesta, Sakura le tendió a la Abuela Gato el pergamino que a lo largo de todo el viaje había mantenido oculto dentro su mochila en caso de que sucediera lo peor, porque Sasuke no estaba solo en esto; ya había cometido ese error una vez, no se había involucrado lo necesario en la vida de Sasuke, por mucho tiempo se había mantenido al margen, había sido una mera espectadora, pero ya no más, no volvería a cometer ese error otra vez. Si la Abuela Gato estaba sorprendida o no, eso era algo difícil de saber, no expreso emoción alguna mientras recibía aquel pergamino de manos de la joven e inocente pelirosa, confiando en que Sasuke requería de su total discreción y confidencialidad para transmitirle su mensaje a Itachi, y lo haría, pero era cuando menos curioso para ella ver a Sasuke acompañado por alguien más en su camino, era realmente curioso…


Regresar a Konoha cuanto antes era una prioridad, por lo que a la mañana siguiente y confiando en que Naruto en nada tenía que ver con el plan de Sasuke y Sakura—así parecía, ya que se mostraba sumamente desconcertado por su repentina ausencia-, alumno y Sensei continuaron con su camino de regreso a la aldea, el Uzumaki interior y exteriormente tranquilo, decidido a confiar en sus dos amigos, y el Hatake a punto de perder la paciencia, ¿y si Sasuke no cumplía con lo que había dejado escrito en el pergamino?, ¿y si Sakura y él no aparecían antes de que regresaran a Konoha? Se vería envuelto en un serio problema, Genin o no esos niños estaban bajo su responsabilidad y no podía hacerlos peligrar bajo ningún concepto, además sería un insulto para sus capacidades como Jonin dada la forma en que había realizado la misión y donde no se había derramado sangre, ¿Qué explicación podría dar? Como si intuyera cuales eran los pensamientos que su Sensei estaba teniendo en ese momento, Naruto suspiro profundamente y en voz alta mientras desviaba la mirada al entorno que los rodeaba y su verdor, aún estaba a relativa distancia de Konoha pero con seguridad llegarían a la aldea poco después del mediodía, aun había tiempo para que Sasuke y Sakura los encontraran y él en lo personal confiaba en ambos, aunque ciertamente lo desconcertaba la decisión de parte de Sasuke de ausentarse antes de regresar a la aldea, ¿Qué tenía en mente? Esperaba que nada malo, por el bien de todos, pero también confiaba en que Sakura hiciera lo necesario y domara a la bestia.

-Esto es el colmo— murmuro Kakashi, rompiendo con el silencio y sin esperar respuesta.

-No se preocupe, Sensei, regresaran a tiempo— garantizo Naruto quien no había pronunciado ni media palabra hasta ahora, —conozco bien a Sasuke y a Sakura, son puntuales— Sakura esencialmente, en cuanto a Sasuke…él tomaba sus propias decisiones.

-¿Hablaban de nosotros?— pregunto una queda y femenina voz a sus espaldas, haciéndolos voltear.

Como si nunca hubiera sucedido absolutamente, como si jamás se hubiesen ausentado en plena noche para seguir su propio camino, ahí se encontraban Sasuke y Sakura, perfectamente a salvo e intactos, integro tal y como habían estado el día anterior, pero sin importar que por dentro Kakashi hubiera recobrado la calma al saberlos a salvo, en su interior el disgusto aún era latente y perfectamente palpable, ¿Por qué se habían marchado así? Ninguna razón a su entender podía justiciar semejante desobediencia sin importar que pudiera estar justificada, o no. Con una sonrisa ligeramente amable adornando su rostro, Sakura intercalo su mirada esmeralda entre su Kakashi y Naruto, su Sensei tenía razones de sobra ara estar molesto y eso ella lo sabía bien, Sasuke también aunque a él ciertamente le daba igual o eso daba a entender, pero habían tenido razones poderosas para necesitar actuar por su cuenta, puede que en este plano, atrapados en el pasado solo fueran Genin, pero en verdad estaban en u plano por encima del resto de los Shinobis y no solo del presente al que pertenecían sino a todos los estratos que existían. Aunque nadie sabía eso, desde luego. Observando atentamente a sus dos alumnos en un afán por saberlo realmente a salvo, Kakashi cruzo ambos brazos por sobre su pecho, teniendo una expresión claramente enfadada en su rostro y una mirada de silente reprimenda que sin embargo en nada consiguió intimidar a Sasuke y a Sakura, sin embargo esperaba cuando menos una explicación de donde habían estado y haciendo que.

-¿Dónde estaban?— interrogo el Hatake tan pronto como tuvo delante a sus dos alumnos.

-Matando el tiempo— contesto Sasuke encogiéndose de hombros distraídamente, más solo obteniendo silencio de parte de su Sensei y que no le quito los ojos de encima. —Teníamos que reabastecernos— aclaro al alzar un kunai en su mano derecha como prueba. —Naruto— arrojo al Kunai a Naruto que lo recibió gustoso antes de que Sakura se acercara para entregarle las armas que habían comprado para él.

-No deberían haberse marchado solos, no sin tener mi consentimiento— puntualizo Kakashi, aun completamente en desacuerdo con la decisión de sus dos alumnos, especialmente de parte de Sasuke. —Somos un equipo— recordó ya que todas las decisiones que tomaran debían ser entre los cuatro, no individualmente.

-Aunque te lo hubiésemos dicho, te habrías negado, Kakashi— contesto el Uchiha estoicamente, cansado de la discusión, —¿qué sentido tenía hacerlo?— cuestiono al aire y sin esperar respuesta.

Puede que sonara como si en el fondo fuera el mismo Sasuke Uchiha que había cometido mil y un errores en el pasado, pero había cambiado, más no importa que tanto lo hubiera hecho, no necesita rendirle cuentas a nadie de nada de lo que hacía, no tenía porque, esa era una virtud y un defecto que le había enseñado sus años de soledad desde que había sido un niño y donde había aprendido a sobrevivir solo, la única persona a quien siempre mantenía al tanto de sus decisiones y aun así no de todas ellas era Sakura, porque ambos confiaban ciegamente el uno en el otro como para entregar su vida en sus manos, pero Kakashi…siempre lo había visto como una segunda figura paterna en su vida, en el presente sabía que podía confiar en él, pero en este plano, atrapado en el pasado como su esposa y su tonto mejor amigo, existían pocas personas en quien Sasuke sintiera que podía confiar, y Kakashi no era una de ellas. Kakashi no supo cómo reaccionar a esa respuesta, por un lado se sentía indignado y por el otro tranquilo, Sasuke tenía razón, probablemente ni aun estando al tanto de su actuar les habría permitido alejarse de su vigilancia, porque no dejaban de ser niños, y como niños a su entender Sasuke estaba cruzando los limites, no podía actuar a su antojo, no era correcto. Sintiendo el tenso aire que se había formado ante aquella respuesta, Sakura intercalo distraídamente su mirada entre su Sensei y su esposo, sabiendo lo irritante y necio que podía ser Sasuke, pero conociendo sus razones para actuar de ese modo, no era u necio, solo estaba defiendo quien era y lo que era.

-¿Continuamos con el viaje?— sugirió Sakura para romper el silencio, sonriendo al volver su rostro hacia Naruto.

-Buena idea— asintió el Uzumaki completamente de acuerdo, ansioso por regresar a la aldea.

No era momento para peleas y discusiones, mucho menos entre ellos y como equipo, además lo importante era regresar a la aldea y Kakashi supo reconocerlo, asintiendo en silencio al encontrar su mirada con la de Naruto y Sakura, antes de regresarla muy brevemente al Uchiha. No tenía nada en contra de Sasuke, simplemente le recordaba demasiado a sí mismo y no quería que cometiera sus mismos errores, no podría perdonarse el permitirlo. Tranquilo, serio e indiferente, Sasuke siguió los pasos de Sakura, ignorando o desentendiéndose a propósito de cualquier posible conflicto al pasar junto a Kakashi, y solo concentrándose en regresar a la aldea y en ver pronto a su hermano. Nunca había tenido que rendirle cuentas a nadie en su vida, y esta vez no sería la excepción.


Ya completamente vestido y silbando cantarinamente, Naruto salió del baño mientras se acomodaba distraídamente la camiseta; no existía nada mejor en el mundo para olvidar una misión y volver a la vida cotidiana en la aldea que un buen baño…aunque regresar a la soledad de su apartamento no era precisamente idílico para él, pero algo era algo y no dejaba de ser la realidad en la que había vivido por mucho tiempo. Revolviendo ligeramente su aun húmedo cabello rubio, el Uzumaki abrió su mochila sobre la cama y aparto sus armas; kunai, shuriken, papel bomba y demás del resto de sus cosas, arrodillándose y dejándolas en la caja bajo la cama. Nada de misiones por hoy, o eso había dicho Kakashi Sensei al despedirlos, pero ya sabía que de ahora en adelante solo habría misiones rango D, no podía esperar otra cosa. El Uzumaki se encontraba tan sumergido en su propio mundo que ignoro por completo como la puerta de su apartamento se abría y cerraba muy lentamente, tanto como para no percibir tan siquiera el ruido que hacía o el sigilo con que cierta persona ingresaba en su apartamento, teniendo cuidado con el más diminuto de sus pasos al acercarse a él, viendo su espalda y casi conteniendo la respiración al momento de alargar sus manos y cubrir con ellas los ojos de Naruto que estaba cerrándose la chaqueta y no pudo evitarse sobresaltarse, reconocía el tacto que cubría sus ojos y sentía que la persona detrás de él era de confianza, sentía que no debía tenerle miedo, pero no sabía quién era.

-¿Quién es?— pregunto Naruto por fin, sabiendo que no tenía porque temer.

-Alguien que te ama— contesto una dulce e inconfundible voz, rosando su respiración contra su mejilla.

Al decir esto último y esbozando una sonrisa, Hinata deposito un casto beso en la mejilla de su esposo antes de por fin descubrirle los ojos, sonriendo de par en par una vez Naruto volteo a verla, viendo la misma alegría que ella sentía en sus ojos azules, recibiendo con gusto el afectuoso e impulsivo abrazo que la elevo del suelo, envolviendo sus brazos alrededor de su cuello para tener algo a lo que aferrarse, aunque sin hacerlo confiaría ciegamente en que él nunca la dejaría caer. Dejando sana y salva a su esposa sobre el suelo, escuchando una cantarina risa abandonar sus labios, Naruto acuno delicadamente su rostro entre sus manos, prendado de sus ojos perla y del inigualable brillo que reflejaban cada vez que la veía sonreír…un deje de culpa azoraba su corazón cada vez que la veía sonreír, porque tiempo atrás no había estado ahí para ver si era feliz, la amaba más de lo que era capaz de expresar, y por su sueño la había descuidado, esa era una culpa que jamás se desvanecía. Como si intuyera cuales eran los pensamientos de su esposo, Hinata minimizo lentamente su sonrisa mientras movía sus manos de los hombros al rostro de su esposo, acunándolo con devoción y sin apartar sus ojos de los zafiros que la cautivaban aún más cada vez que los veía, acercando lentamente su rostro hacia el suyo disfrutando de sentir su respiración hasta finalmente rozar sus labios; sin hambre, sin pasión, sin ningún otro propósito salvo hacerle saber que estaba ahí, que ambos estaban juntos y que era felices, nada más importaba.

-Naruto…— regaño ella en un susurro, queriendo ver alegría en esos ojos, no culpa.

-Te extrañe muchísimo— hablo él con una tenue sonrisa, incapaz de hacerla enfadar, no quería correr esa desgracia.

-Y yo a ti— correspondió Hinata, sin dar por terminado el asunto, aun, —pero ya estás aquí, solo eso importa— obvio en voz alta para que él lo tuviera perfectamente claro.

El pasado; pasado era y ahí era donde debería quedarse, ¿qué importaba lo malo que hubiera pasado ayer, o el día antes de ese o el anterior? Todos tenían malos momentos, todos tenían malas épocas, ellos lo habían vivido en carne propia hace poco tiempo, pero no podían arruinar su felicidad y su matrimonio solo por un error, un error que ya no importaba. No importaba si estaban anclados en el pasado hasta nuevo aviso, habían sido y seguían siendo una familia, ella no volvería a ser negligente como ya lo había sido una vez, porque Naruto no era el único que había cometido errores en el pasado, ella también, pero todo eso ahora era parte del pasado, y el pasado; pasado era. Ella también lo había extrañado muchísimo, no había sido de su agrado tener que realizar misiones mientras él estaba lejos, pero quedarse sin hacer nada habría sido mucho peor, la ociosidad era igual de inimaginable e inaguantable para ella que la soledad. Por ahora volverían a estar juntos, claramente tendrían que realizar misiones que los separarían como había sido en su juventud—y que ahora estaban volviendo a vivir—, pero esa sería su rutina, o lo sería hasta que encontraran la forma de volver a su propio tiempo, y había que aceptarla. Mientras contemplaba largamente el angelical rostro de su esposa y que para él resultaba lo más maravilloso del mundo, una sonrisa se apropió por completo de Naruto quien en ese momento recordó la promesa que se había hecho tras nada más abandonar la Tierra de las Olas, una promesa que estaba más que dispuesto a cumplir.

-Ven— indico Naruto, entrelazando sus manos con las de ella, indicándole que lo siguiera hacia la puerta.

-¿A dónde?— curioseo Hinata sin poder evitarlo, divertida por su contagiosa alegría.

-A comer— contesto el Uzumaki como si fuera lo más normal del mundo. —Me prometí llevarte a Ichiraku Ramen apenas regresara y eso pienso hacer— aclaro verbalizando su propia promesa.

-Okey— contesto la Hyuga con una leve risa, dejándose guiar, —pero yo pago— puntualizo ya que no quería que gastara todo su dinero.

-No, yo— negó él mientras abría la puerta, sin soltar la mano de su esposa en ningún momento.

-No, yo— volvió a protestar Hinata al cruzar el umbral, volviendo su rostro hacia el de él.

-No, no, yo…— insistió Naruto, igual de inamovible que ella, cerrando la puerta tras de sí.

He ahí el eterno problema, ¿Podrían llegar a un acuerdo alguna vez? Si, puede que no…


Informar al Hokage del resultado de una misión era una acción más bien rutinaria, era algo que todos los Jonin o Chunin calificados debían hacer para mantener a la aldea al tanto del desempeño de los jóvenes ninja bajo su cargo así como para llevar un registro de sus progresos, pero en esta oportunidad Kakashi no solo estaba cumpliendo con un deber como Jonin sino que también estaba intentando comprender mejor a sus alumnos mientras acompañaba al Tercer Hokage a su oficina, ambos hablando con inusual familiaridad entre sí, aunque no tan inusual; el deber de un Hokage era ver a todos los miembros de la aldea como su familia y Hiruzen Sarutobi siempre cumplía al pie de la letra con este dogma, además conocía a Kakashi desde que había sido el más destacado de los Genin de su generación, había seguido sus pasos y no podía hacer menos que estar igualmente pendiente de su equipo y que contaba con elementos muy especiales. Tampoco es como si fuera intención de Kakashi quejarse los Genin que estaban bajo su responsabilidad, en lo absoluto, de hecho estaba casi sin habla a causa de los prometedores prospectos que habían resultado ser, no eran esencialmente perfectos ni pretendía exigirles que lo fueran, pero ese halito de desobediencia y rebeldía que tenían si debía ser controlado, se suponía que un equipo debía trabajar en harmonía para pelear equitativamente en batallas o para lidiar con situaciones inimaginables, y si no era capaces de encontrar el equilibrio entre sí, no podrían realizar ninguna misión que les fuera encomendada.

-Estoy realmente sorprendido, Kakashi— admitió por fin Hiruzen en voz alta al terminar de escuchar su relato.

-También yo, lord Hokage— afirmo el Hatake con total sinceridad, —esperaba que Naruto, Sasuke y Sakura aprendieran algo de esta misión, o de mí…pero ellos fueron quienes me enseñaron algo a mí— una tenue sonrisa se formó bajo su máscara al decirlo.

-Sea como fuere, cumplieron con su cometido y sin derramar una sola gota de sangre— celebro el Sarutobi, más que satisfecho con el desempeño del Equipo 7. —No hay muchos ninjas que puedan jactarse de ello— recordó en voz alta y con una sonrisa antes de abrir la puerta de su oficina, invitándolo a pasar.

Todos los ninjas tarde o temprano cambiaban debido a su estilo de vida, la inocencia se perdía en el campo de batalla o en medio de las adversidades y la forma más fácil de perderla era quitándole la vida a alguien más, claro que la misión que el Equipo 7 había estado destinada a cumplir había acabado por superar las expectativas que se habían tenido, pero lejos de fracasar en ello habían salido siendo aún más fuertes, ¿no era ese acaso motivo suficiente de celebración? Para ser tan jóvenes e inexpertos, habían demostrado estar perfectamente capacitados para enfrentarse a lo que sea que encontraran en su camino. La pasividad era un sueño, un ideal de todos los Shinobis, o al menos todos intentaban vivir por él, las carreras que habían elegido en la vida inevitablemente los llevaban a tomar vidas y derramar sangre, algunos incluso se veían forzados a hacerlo pese a ser tan jóvenes como Naruto, Sasuke y Sakura, pero ellos increíblemente no habían tenido que seguir ese canon sino que habían creado el propio. A lo largo de toda su vida, Kakashi había tenido que cumplir con decenas de misiones, esa era su vida, ser un ninja, ni siquiera había contado a todos los enemigos o Shinobis que habían muerto bajo su mano, solo recordaba el reguero de sangre, había deseado poder evitarles esa misma carga a sus jóvenes alumnos…y se sentía tranquilo al ver que ellos habían encontrado su propia forma de lidiar con la carga que representaba ser Shinobis sin perderse a sí mismos en el proceso, y eso lo enorgullecía muchísimo, pero eso no quitaba ciertas críticas que si tenía que hacerles.

-Pero aún existe cierto problema, lord Hokage; su desobediencia a seguir ordenes— menciono Kakashi al cerrar la puerta tras de sí, —tienen mente propia y quieren seguir sus propias ideas sobre lo que deberían hacer y cómo, y parecen anteponerla a la experiencia de su Jonin a cargo— hasta ahora habían probado tener razón, ¿pero y si se equivocaban? Un ninja debía saber cuándo pelear y cuando no.

-Si, ese es un defecto y virtud cada vez más común entre los shinobis jóvenes, se sienten demasiado seguros de su propia fortaleza— coincidió Hiruzen con una imperceptible sonrisa. —Creo que una temporada de misiones rango D remitiría su desobediencia y permitirá que ellos aprendan de ti, y tú de ellos— destino creyendo que un tiempo en la aldea tal vez los haría ganar humildad.

-Pienso igual, lord Hokage— asintió él, completamente de acuerdo con sus palabras.

Tener mente propia y usarla no era necesariamente un defecto, al fin y al cabo en ocasiones se necesitaba pensar fuera de lo establecido o más allá para encontrar una solución a un problema, cosa que Sasuke, Sakura y Naruto habían demostrado poder hacer y muy bien, ¿pero qué pasaría si no controlaban su rebeldía e ideas? Habían triunfado en la misión, pero tenían que aprender que no siempre tendrían la razón y que en ocasiones deberían bajar la cabeza y escucharlo a él, aun eran demasiado jóvenes como para creer que tenían todas las respuestas y eso era algo que Kakashi sabía por experiencia, había perdido a un amigo que había luchado por sus ideas, llevaba su Sharingan día a día como un recuerdo de su legado…no quería que sus alumnos murieran defendiendo sus pensamientos e ideales, quería que vivieran por ellos y los transmitieran a sus compañeros o a la siguiente generación, quería que fueran mejores que él o quien los hubiera precedido, solo eso. Como si los pensamientos de Kakashi estuvieran escritos en papel y él pudiera leerlos fácilmente, Hiruzen se acercó lentamente al Hatake hasta situar una de sus manos sobre su hombro a modo de aliento; un maestro era lo que sus alumnos llegaban a ser, esa era la carga más grande que podía existir y Hiruzen la conocía muy bien, pero Kakashi no necesitaba abrumarse por ella aun, sus alumnos aun eran niños inocentes y merecía disfrutar que lo fueran en tanto le quedaran años que pasar velando por forjarlos como Shinobis capaces de sobrevivir por sí mismos, como Minato había hecho por él en su día.

-De Sensei a Sensei, te daré un consejo, Kakashi— advirtió el Sarutobi, intercambiando una mirada con el peligris que asintió al oírlo. —Disfruta de tus alumnos mientras aún son niños— sugirió con sencillez pero con un peso que Kakashi comprendió muy bien. —Los exámenes Chunin de este año se avecinan, y tú deberás juzgar si estarán preparados para enfrentarse a ellos— aún quedaba bastante tiempo, pero ya era tiempo de comenzar a prepararse.

-Lo estarán, lord Hokage, lo sé— afirmo el Hatake al instante, completamente seguro de su respuesta.

No tenía quejas que aportar a sus alumnos, solo observaciones, pero si de algo estaba más que seguro tras estas observaciones es que Naruto, Sasuke y Sakura estaban más que capacitados para participar en los Exámenes Chunin de ese año, podían ser jóvenes pero estaba sobradamente capacitados para enfrentarse a algo así, los había visto y les ayudaría a madurar, pero por ahora continuaría entrenándolos y disfrutando de su compañía, en tanto los tuviera cerca.


¿Dónde encontrarse con Itachi Uchiha? No era una pregunta fácil de contestar, no existían muchos lugares dentro de Konoha donde tal encuentro pudiera tener lugar pasando inadvertido…salvo uno. Se trataba de una especie de palco o pabellón privado que databa de la época de gloria del Clan Uchiha durante la creación de la aldea, pero no era solo un lugar al alzar, también era un lugar muy significativo para Sasuke tanto como para Sakura, al fin y al cabo muchas de sus citas habían sucedido en ese lugar y era donde ambos preferían estar cada vez que necesitaba estar a solas, porque era un lugar relativamente apartado de la aldea y que nadie más conocía salvo ellos, y de conocerlo ciertamente no se atrevían a aventurarse ante la estrecha vigilancia existencia y que ellos habían podido desmantelar. Extrañamente tranquilo, Sasuke mantuvo ambos brazos apoyados contra el borde del barandal, disfrutando del silencio mientras observaba la vista y que para él era por lejos el mejor lugar—incluso superando a la Torre Hokage—para ver la aldea por completo, continuaba pensando lo mismo desde la primera vez en que su hermano le había mostrado el lugar cuando no había tenido más de cinco años. Inquieta a diferencia de su esposo y con las manos cruzadas tras la espalda, Sakura se paseó en círculos en las inmediaciones del palco, alzando el rostro de vez en vez, deseando formular mil y un preguntas que morían en su mente al contemplar la espalda de Sasuke; sentía que no debería estar ahí, puede que en el presente fuera la esposa de Sasuke pero en este plano no era más que una extraña, una intrusa cuando menos.

-¿Estás seguro de que recibió tu mensaje?— pregunto Sakura, apretándose nerviosamente las manos, ya sin saber qué hacer.

-Si— contesto Sasuke escuetamente antes de voltear a verla, sabiendo que esa respuesta era poco para ella, —la respuesta que recibí no puede venir de nadie más— añadió ya que solo conocía a alguien capaz de comunicarse por un cuervo.

-¿Estás seguro de que debería estar aquí?— volvió a preguntar ella antes de ver a Sasuke entornar disimuladamente los ojos. —Tal vez…— intento sugerir para marcharse antes de terminar volviéndose un problema.

-Eres mi esposa, donde yo esté, tú también— declaro él sin tan siquiera dejarla terminar. —No pasara nada, tranquila— aseguro antes de aproximarse a ella, entrelazando distraídamente una de sus manos con la de ella, sacándole una tenue sonrisa.

Ella no debería estar ahí, lo sentía así, claro que de todas formas Sasuke había insistido en que quería que ella estuviera a su lado en ese momento tan importante y porque ella era su presente y su familia, era todo lo que tenía en el mundo porque no importaba si volvía a ver a Itachi como tanto deseaba, no dejaría de ser el pasado, algo que nunca podría ser, mientras que ella era la realidad, su realidad, y en verdad valoraba que Sasuke la valorara tanto como ella a él, pero de todas formas sentía que no tenía por qué estar ahí y nada conseguiría espantarle esa sensación. En ese momento de quedo silencio, una figura se hizo presente en el umbral del palco haciendo que ambos voltearan a verlo, tenía una fría y tranquila mirada ónix prácticamente idéntica a la de Sasuke solo que con marcadas ojeras, y su cabello no era azabache sino ébano y liso, con un ligero flequillo que enmarcaba su rostro y el resto estaba sujeto en una coleta a su espalda, la banda de Konoha sobre su frente lucía un rasgado declarándolo un enemigo de la aldea y portaba la reconocible capa de Akatsuki, se trataba de Itachi Uchiha. Si bien en el exterior lucia completamente pétreo e indiferente de cualquier emoción humana, en el interior Itachi no pudo evitar sentirse conmovido, ¿cómo no hacerlo? Habían pasado seis años desde la última vez en que había podido ver a la cara a su hermano menor y en ese momento pese a tenerlo delante, casi no podía reconocerlo, no era un niño ni tampoco un adulto, pronto lo sería pero a sus ojos continuaba siendo su hermano menor a quien sentía que tenía que proteger.

-Ha pasado mucho tiempo, Sasuke— hablo Itachi finalmente para romper el silencio, sin apartar su mirada de su hermano menor.

-Así es, hermano— asintió Sasuke con una idéntica mirada y esbozando una casi imperceptible sonrisa ladina.

-Por tu carta creí que hablaríamos a solas— menciono el Akatsuki sin poder evitarlo, desviando sutilmente la mirada hacia la pelirosa al lado de su hermano.

-Sakura es de confianza— tranquilizo el Uchiha seria y calmadamente, —además si ella no está aquí entonces tampoco yo— añadió, sorprendiendo a Sakura con sus declaraciones.

-Bien— consintió Itachi, eligiendo creer en la palabra de su hermano menor. —¿A qué te referías con "todo" en tu carta?, ¿Qué es lo que sabes?— pregunto directamente, detestando irse con rodeos.

-La verdad sobre la Masacre Uchiha, porque hiciste lo que hiciste, porque me dejaste vivir— ya sea que lo deseara o no, la voz de Sasuke sonó perfectamente estoica ante su propia ira, casi sin sentimientos, —y como te utilizaron— obvio en casi un susurro pero que su hermano escucho muy bien.

-¿Utilizarme?— inquirió el Akatsuki arqueando una ceja, indicándole que fuera más específico, casi sin aliento al comprender que su hermano conocía la verdad, pero él no sabía cómo.

-¿En verdad crees que Danzo cumplirá con su palabra?— cuestiono el Uchiha a modo de silente respuesta, acortando la distancia entre ambos al dar un paso al frente. —Yo responderé por ti; no— evidencio sin apartar su mirada de la suya en ningún momento, —tan pronto como pueda se deshará de ti y luego de mí, porque para los miembros del consejo los Uchiha no entran en ninguna realidad posible, y eso bien lo sabes, para ellos lo mejor es que tú y yo estemos muertos y enterrados tres metros bajo tierra— por eso no quería permanecer en el pasado, cada día recordaba más y más lo que tanto había deseado olvidar; la injusticia.

Naruto podía ser todo lo idealista que quisiera, nadie podría jamás apagar su voluntad por creer que todos podían ser mejores, pero eso no quería decir que todos pensaran o tuvieran que pensar necesariamente así, Sasuke en lo personal nunca había creído en esa filosofía; si, sus crímenes pasados habían sido perdonados pero él no podía perdonarse y sí que lo había intentado a lo largo de los años, pero tampoco era como si alguna vez hubiera estado dispuesto a pedirle a alguien más que lo perdonara, nunca, ni siquiera había podido pedirle a Sakura que lo perdonara, ella lo había hecho por su cuenta, y si él pensaba así ¿cómo podría olvidar todo el daño que le habían hecho? Danzo seguiría siendo una espina en su vida para siempre y nadie jamás lo haría cambiar de opinión hasta que lo apartara de su existencia para siempre, y para lograrlo solo existía un camino. Aunque pareciera imperturbable, Itachi deseaba saber cómo es que su hermano menor había acabado por descubrir la verdad sobre lo que había hecho y porque, pero un voz en su interior le decía que no importaba el cómo sino que por primera vez en mucho tiempo su hermano y él estaba frente a frente y eran capaces de hablar como lo habían hecho una vez, con ciertas distancias y reservas pero que parecían ceder con el transcurrir del tiempo. No iba a negar que guardaba un secreto resentimiento por Danzo Shimura y sus engaños, su vida y la de su hermano sería teóricamente mejor cuando dejara de respirar, por lo que estaba presto a escuchar todo lo que su hermano menor tuviera que decir.

-¿Y qué quieres hacer?— pregunto Itachi, genuinamente interesado por lo que su hermano tuviera en mente.

-Para construir algo nuevo es necesario poner cimientos, eso es lo que quiero— confeso Sasuke sin temor alguno, porque sabía que podía ser sincero ante su hermano y su esposa.

-Parte de la existencia del consejo y sus atribuciones no tienen fundamento, por ejemplo de existencia de AMBU Raíz— aclaro Sakura quien hasta entonces se había mantenido en silencio. —Perdón— se disculpó al atrapar la atención del mayor de los Uchiha.

-Eres muy observadora— celebro el Akatsuki con una casi imperceptible sonrisa ante su entusiasmo.

-Es uno de sus muchos talentos— confirmo el Uchiha viendo sonreír a Sakura al oírlo. —El Consejo debe ser sustituido, hay mejores personas para optar a sus cargos, entre ellos Kakashi Hatake, Shikaku Nara y Tsunade Senju— profundizo ya que no lo habría llamado si no tuviera una idea bastante clara sobre qué es lo que deseaba cambiar.

-Tienes razón— afirmo Itachi, ocultando bien su sorpresa ante las ideas de su hermano y que coincidían con las propias, —pero bien sabes que sacarlos del camino no es tan fácil, hay demasiada seguridad a su alrededor —no lo decía para proteger a Danzo, Kami sabía que lo odiaba descomunalmente.

-Ahora, pero ya llegara el momento— tranquilizo Sasuke, aceptando que su hermano tenía razón en ese punto, por ahora. —Más esa no es la única razón por la que te llame, me entere de que estas enfermo— menciono viendo a su hermano fruncir ligeramente el ceño con evidente desconcierto. —No preguntes como, tengo mis medios— desestimo porque no tenía una respuesta para eso, —Sakura quería ofrecerse a tratarte, si lo permites— revelo antes de concentrar su mirada en su esposa.

-¿Eres Ninja Medico?— pregunto el mayor de los Uchiha, sorprendido por tal revelación.

-Y muy buena— asintió Sakura, armándose de valor, —si desconfías de mí podemos partir con un simple diagnóstico, o mejor me voy— aclaro ya que lo último que deseaba hacer era ofenderlo.

-Está bien— permitió Itachi con una sincera sonrisa…esa muchacha era sincera e inusualmente trasparente, sin fingimientos, lo veía en sus ojos.

Si su hermano confiaba en esta muchacha de aspecto adorable aunque extrañamente inocente, él también aprendería a confiar, quien fuera preciado para su hermano también sería preciado para él. Halagada por semejante confianza, Sakura no pudo contener una radiante sonrisa, desviando la mirada hacia Sasuke que asintió en silencio más con una sonrisa ladina dirigida hacia ella. Desde que se habían visto atrapados en el pasado había comenzado a entrenar día sí y día también para recobrar sus habilidades como ninja medico lo más rápido posible, claro que no dejaba de manejar solo lo básico por ahora y ante su propia fortaleza actual solo podría ejecutar un diagnóstico, pero con el tiempo sería capaz de curar a Itachi por completo y aprendería a apreciarlo como hacia Sasuke; quería conocer a Itachi Uchiha y deseaba salvarlo con todo su corazón, era una promesa, lo haría por Sasuke y por ella misma.


PD: Ya lo se, no me lo digan, se que quieren matarme pero tuve que ausentarme por largo tiempo, aunque les aviso que no debido al coronavirus, gracias a Dios en mi hogar todos estamos bien, antes de que comenzara la cuarentena en mi país me decidí a tomar una semana libre para descansar, hasta ahora he tenido que hacer todo en casa ya que como mi madre sufre hipertensión no puede salir debido a la cuarentena y con lo de semana santa quise dedicar un poco de tiempo para mi, perdón por ofenderlos mis amores pero necesitaba un descanso urgente :3 inicialmente no sabía que historia actualizar pero finalmente me decidí por esta, la próxima semana actualizare "El Emperador Sasuke" o bien "El Sentir de un Uchiha", no lo tengo claro aun, pero el 4 de Mayo iniciare una adaptación especial por lo que manténganse atentos si quieren saber de que se trata :3 esta historia esta dedicada a mi querida amiga y lectora DULCECITO311 (dedicándole cada una de mis historias como siempre, disculpándome por mi prolongada ausencia), a Guest (a quien dedico este fic de todo corazón por ser quien aprobó la historia en primer lugar) a abrilfrijo03gma (agradeciendo su aprobación y dedicándole esta historia), IxSpaceCadetxl (disculpandome por estar ausente por tanto tiempo, y dedicándole esta historia como siempre), mei24 (agradeciendo que la historia sea de su agrado y dedicándole esta historia) y a todos que siguen, leen o comentan todas mis historias :3 Como siempre, besitos, abrazos y hasta la próxima.

Dracula de Bram Stoker: recientemente y gracias a mi madre me hice con este clásico del terror que llevaba casi una década deseando leer, e inspirándome en gran parte de las películas de vampiros que he visto, principalmente en Van Helsing de 2004-maravillada por la actuación de Elena Anaya, Silvia Colloca y Josie Maran como Aleera, Verona y Marishka-, estoy pensando en hacer una historia de vampiros, obviamente protagonizada por Sasuke y Sakura, así como por Tenten e Ino, y titulada hasta ahora como "Reina de los Vampiros", como siempre veo necesario comentar la posible creación de toda nueva historia, esperando contar con su aprobación y sugerencias si las tienen.

También les recuerdo que además de los fics ya iniciados tengo otros más en mente para iniciar más adelante en el futuro: "Avatar: Guerra de Bandos" (una adaptación de la película "Avatar" de James Cameron y que pretendo iniciar pronto), "La Bella & La Bestia: Indra & Sanavber" (precuela de "La Bella & La Bestia"), "Sasuke: El Indomable" (una adaptación de la película "Spirit" como había prometido hacer), "El Siglo Magnifico; Indra & El Imperio Uchiha" (narrando la formación del Imperio a manos de Indra Otsutsuki en una adaptación de la serie "Diriliş Ertuğrul") :3 Para los fans del universo de "El Conjuro" ya tengo el reparto de personajes para iniciar la historia "Sasori: La Marioneta", por lo que solo es cuestión de tiempo antes de que publique el prologo de esta historia. También iniciare una nueva saga llamada "El Imperio de Cristal"-por muy infantil que suene-basada en los personajes de la Princesa Cadence y Shining Armor, como adaptación :3 cariños, besos, abrazos y hasta la próxima :3