Antes que nada quiero disculparme por tardar en actualizar, estaba mudándome y tenía infinidad de cosas que hacer antes de dedicarme a escribir, de antemano les agradezco por pasar a leer la historia, en especial a Minako992, aprecio mucho tu comentario de verdad me emocione al ver que me habías escrito y me decidí por seguir con la historia pues andaba algo indecisa, muchas gracias por apoyarme.

Aprovechemos esta cuarentena para alimentar nuestra imaginación, cuídense mucho por favor. Este capítulo se centrara en el tiempo que se ausento Makoto y parte de lo que sucedió en la gran fiesta. Si más les dejo continuar.


Te amo como se aman ciertas cosas oscuras, secretamente, entre la sombra y el alma.

Pablo Neruda

Tora era el chico más guapo del instituto, cada día despertaba y se preparaba para ir al colegio motivada por la emoción de verlo. Era realmente popular entre las demás chicas y eso la irritaba un poco, por supuesto que él se daba sus aires de grandeza y muy a menudo actuaba como todo un playboy siendo apenas un adolescente, lo cual lo hacía insoportable algunas veces y otras encantador.

Por desgracia no compartían el mismo grado pero si la clase de cocina. Era gracioso, pues a pesar de ser todo un galán le gustaba cocinar y obviamente estar rodeado de chicas y por supuesto de conocer a las nuevas novatas y Makoto era una de esas, había notado que ella se la pasaba mirándolo desde su lugar suspirando por él.

Siendo de nuevo ingreso ella ya sobresalía de entre todas por su talento para hornear y decorar repostería, misma destreza que llamo la atención del rubio dando inicio a un acercamiento entre ambos que con el tiempo se convirtió en noviazgo.

Y ahí estaba en medio de una situación embarazosa. Sentía los nervios a flor de piel, se había olvidado por completo de Tora y se sentía terriblemente mal por eso.

– Gracias Tora- se paró entre ellos dos y lo miro rápidamente a los ojos tratando de sonreír lo más natural posible

– ¿Y tú eres? – Tora miraba de manera arrogante al sujeto que coquetea descaradamente con su chica

–Neflyte , ¿y tú?– alzo una ceja ante la actitud del rubio

–Tora Sou , el novio de Makoto

Ante la explicación no solicitada Neflyte comprendió el porqué de su conducta

–¡Ah! Pues mucho gusto Tora– Con una expresión de falsa inocencia extendió la mano a lo que a Tora no le quedó más remedio que contestar el gesto educadamente.

Aquel apretón de manos no era nada amigable, había una especie de ira contenida por ambas partes.

–Ayúdame a sacar más dulces y bebidas – Makoto se dirigió a Tora, quería deshacer la tensión que se había formado.

–Claro– Ambos se soltaron, pero aún se miraban fijamente, Tora había adoptado un semblante frio y Neflyte lo miraba burlonamente.

–Espero que te diviertas, Zoycite está a unas cuantas mesas cerca de la entrada a los baños– Sin decir más Makoto y Tora se dieron media vuelta y caminaron entre la multitud, pero antes de perderse entre la gente ella volteo en el último momento para ver el perfecto rostro de su primo.

Sus miradas se encontraron y Lita se volteo rápidamente, Neflyte sonrió satisfactoriamente y camino hacia la mesa de salados. Después de ahí iría a la mesa donde estaba su hermano.

Makoto estaba muy confundida pero aun así tomo de la mano a su novio y lo llevo a la cocina.

– ¡¿Quién diablos era ese y por qué te agarraba de esa manera?!, ¿Hubo algo entre ustedes? – Tora miraba furioso a Makoto

Obviamente no tenía el valor para decirle que era un pariente suyo y si se lo decía eso complicaría muchísimo más las cosas y sabía perfectamente que Tora no era un sujeto del cual fiarse, estaba segura que él la votaría por considerarla una pervertida y que iría por la escuela gritándolo a los cuatro vientos.

–Es solo un amigo que no había visto en mucho tiempo y le dio gusto verme

Soltó una risa irónica –¡pues se nota que te tiene mucho cariño ese hijo de perra!

Makoto abrió los ojos mostrando lo sorprendida que estaba ante su actitud – ¡No le digas así! Y quédate tranquilo que entre él y yo no hubo ni hay nada.

Tora no le creía, algo le decía que entre esos dos estaba pasado algo y a él nadie le veía la cara de idiota –Me voy a casa, será mejor que sigas al pendiente de tu estúpida fiesta.

Esas palabras habían herido a Lita – ¡¿Qué cosa?!– le miro muy ofendida

– ¡No me has prestado atención en toda la noche y luego llega ese sujeto coqueteándote y tú lo permites! ¡Y luego tengo esta sensación de que me escondes algo! – exasperado pasaba las manos por su sedoso cabello rubio.

Makoto soltó un suspiro de fastidio, Tora siempre había sido caprichoso y le hacía sentir que ella era la provocadora de todos sus disgustos, solo había una cosa que realmente era importante en todo lo que había dicho, ¡Neflyte la miraba de manera especial!, no había sido directo, pero entre líneas se asomaba aquella afirmación, la emoción se hizo evidente en su cuerpo, ¿se había vuelto loca? No debía sentir mariposas en el estómago pero ahí estaban en el momento menos apropiado.

– ¿Lita está todo bien? – Zoycite había entrado en la cocina

Ella lo miro con alivio –¡Claro!, solo me estaba diciendo que ya se tiene que ir

Tora la fulmino con la mirada, el coraje se le notaba a leguas y salió sin decir palabra alguna.

–Qué bueno que se fue– decía Zoycite mientras se acercaba a ella– no es muy agradable y no entiendo cómo puede ser tu novio

Makoto soltó una sonrisa –Creí que era diferente

–Pues si me lo preguntas sentí que era como una versión de Neflyte, claro un poco mas guapo y detestable

El comentario le había tomado por sorpresa así que solo se limitó a reír – ¿lo estás pasando bien?

–Ami es una chica encantadora y muy inteligente– El rubio tomo entre sus manos el recipiente de frituras.

–Lo sé, siempre es la primera en todo… incluso en deportes

–Posiblemente la invite a nadar un día de estos– camino hacia la salida–mejor me voy, no quiero que alguien más robe a mi chica

Lita se echó a reír –perdiste la cabeza

Zoycite le giño un ojo y salió; el solo se había mostrado cariñoso con ella y el hecho de le prestara atención a Ami le daba indicios de que su amiga había atrapado la atención de él.

Saco más refrescos y había vuelto a la cocina a preparar más ponche. ¿Cuándo fue la primera vez que le habían roto el corazón?, recordaba claramente como había sido y la horrible sensación, pero esta vez con Tora no lo había sentido, removió entre sus memorias aquellos recuerdos que le habían orillado a esconder sus sentimientos.

Flashback

El día era muy caluroso propio del clima primaveral, Makoto había optado por llevar ese día un short y una playera blanca con un estampado muy juvenil, esperaba con ansias la llegada de sus queridos primos, las cosas habían dado un giro repentino, apenas había entrado a la escuela secundaria y en los primeros que encontró refugio fue en ellos, los únicos más próximos a su edad.

Algo en su interior crecía gradualmente en especial por el mayor de ellos, Neflyte era una combinación entre un chico atento, con cierto grado de madurez y uno travieso con aire seductor. Por esa razón Makoto se sentía tan atraída hacia él, por otro lado Zoycite era más reservado pero aun así disfrutaba de la compañía de su querida Lita, ambos solían preparar platillos simples para comerlos mientras disfrutaban de alguna película, juego o charla.

Escucho como ambos dejaban sus bicicletas a un lado de la casa, rápidamente salió a recibirlos

Creí que no vendrían

padre a entretenido de más a Neflyte, ya sabes le enseña a reparar los autobuses– Zoycite le abrazo y dio un dulce beso a Lita en su mejilla, ella se sonrojo ligeramente

Tengo que ganar un poco de dinero, además me gusta y creo que tú también deberías aprender para cuando ninguno de los dos esté en casa – se acercó a su joven prima y le acaricio la cabeza.

Sin perder más tiempo entraron a la casa, el vestíbulo era pequeño de lado derecho había un espejo cuadrado enseguida estaba una cómoda de estilo clásico color chocolate, de lado izquierdo un perchero de madera que hacía juego con el mueble; de frente estaba la escalera helicoidal que llevaba a las habitaciones, caminaron hacia la cocina que estaba al fondo, esta a su vez conectaba con el comedor que tenía una vista perfecta del enorme garaje gracias a los grandes ventanales de aluminio blanco.

Al verlos la señora Kino les saludo de manera afable cosa muy común en ella, quería a esos dos chicos como si fueran sus hijos, era consciente del cariño que ambos le profesaban a Makoto a pesar de que en el pasado no habían congeniado bien ahora era muy distinto.

Dejo a los tres en la cocina, Zoycite se quitó la mochila y saco todas las frituras y jugos, Lita busco un par de recipientes para vaciar todo en ellos y así ir a la sala a jugar un rato con la consola de videojuegos que Neflyte llevaba en la otra mochila.

Pasaron una tarde tranquila y agradable sin que nadie les molestara.

¿Iras a la fiesta esta noche? – Zoycite pregunto a su hermano sin apartar la mirada del televisor de pantalla plana

Lita discretamente había volteado a ver a Neflyte curiosa por su respuesta.

No lo sé, no tengo muchas ganas de salir– sin tomar mayor importancia siguieron divirtiéndose el resto de la tarde.

El tiempo se fue volando para cuando vieron el reloj este marcaba las 9:30, comenzaron a levantar todas las cosas y a guardarlas en las respectivas mochilas, Neflyte recogió los trastes que habían utilizado y los llevo a la cocina para inmediatamente empezar a lavarlos.

Después de unos minutos el regreso hablando por teléfono.

ya te dije que no estoy enojado simplemente no estoy de humor para estar en ese lugar

¿con quién hablara? – Lita se había acercado a Zoycite

supongo que es su novia, aunque él se empeña en negarlo, creo que irían a una fiesta pero al final se arrepintió

No dijo ni una sola palabra, Zoycite estaba entretenido enrollando los cables cuando ella se levantó sin previo aviso con dirección al baño. Al cerrar la puerta se miró al espejo mientras lavaba sus manos, sentía una molestia en el pecho y con ello unas inmensas ganas de llorar.

Cuando volvió a la sala encontró que ya habían recogido todo, Zoycite miraba la pantalla de su celular y Neflyte ni siquiera estaba

¿Qué paso?– Makoto estaba parada detrás de uno de los sillones

parece que alguien ha cambiado de opinión con respecto a la fiesta

¿Por qué?

está allá afuera hablando con Molly, tal parece que arreglaron las cosas– volteo para verla y palmeo el sillón para que Makoto fuera a sentarse junto a el

Sintió como su cuerpo se enfriaba repentinamente, era un tema del cual no quería hablar pero al mismo tiempo le intrigaba. Hizo caso de la invitación y fue a su lado

Así que Neflyte me ha pedido que lo acompañe, me habría encantado seguir jugando, obviamente los habría hecho trizas – inesperadamente le abrazo cariñosamente y le planto un beso en la mejilla –yo no te cambiaría por ninguna otra chica– Makoto se echó a reír junto con Zoycite

Es hora de que nos vayamos – el mayor entro a la casa metiendo su celular al bolsillo de su pantalón.

Me gustaría mucho ir a la fiesta– Ambos chicos la miraron pasmados

Neflyte había tomado su mochila –no es bueno que una niña vaya a ese tipo de fiestas además tus padres nos matarían

Aquella frase la incomodo, ella no era una chiquilla cualquiera, entendía a las chicas y chicos mayores y sabia de que iban esas fiestas, había visto películas y series que eran explicitas con temas de adolescentes, claro que eran cosas que creía que ella no haría pero que aun así debía saberlas.

lo siento mucho Lita pero él tiene razón, no nos gustaría que te pasara algo por algún descuido nuestro

Resignada solo agacho la cabeza y asintió, Zoycite acaricio su cabeza y con una sonrisa se despidió, ambos chicos salieron a tomar sus bicicletas y se subieron en ellas, Neflyte solo le dijo un simple "nos vemos" y le giño un ojo. Parada en el porche los despidió con la mano viendo cómo se alejaban de la casa.

Media hora más tarde estaba en su recamara, era de mediano tamaño, tenía dos ventanas estrechas y un gran cancel que dejaba ver el enorme garaje, las corinas de gasa color lila combinaban con los muros palo de rosa, tenía un pequeño escritorio de madera en el cual habían dibujos y lápices de distintos grosores a un costado colgaba un mueble donde habían pinturas acrílicas de distintos colores, un botecito lleno de pinceles de distintos materiales y tamaños, acuarelas, oleos en tubos pequeños, gises pastel, fijador en aerosol y una caja ,metálica de colores de madera que parecía muy costosa.

Su cama estaba muy cerca del ventanal y guardaba su ropa en una pequeña cómoda que estaba a un lado de la puerta. Al entrar se sentó en su escritorio y empezó a revisar algunos bocetos de vestidos, no era una profesional en el arte del dibujo, pero le gustaba plasmar sus ideas en el papel.

Había veces en las que deseaba ser mayor, ser delgada y alta como las modelos que veía en las revistas y pasarelas, quería ser una mujer hermosa y sexy…

Dejo los dibujos y se levantó para verse en el espejo de cuerpo completo que colgaba de la puerta, ahí estaba, sus mejillas era gorditas y su ropa le apretaba por el exceso de carne y luego estaban sus piernas que eran delgadas; odiaba su aspecto aun que intentaba ser más femenina siempre terminaba fracasando. Tenía solo 14 años y la adolescencia aun no hacia su trabajo.

Los meses pasaron y a su casa solo iba Zoycite los fines de semana pues Neflyte ayudaba a su padre y en las tardes salía con Molly, Makoto se sentía desplazada de algún modo y es que lo pasaba bien con su primo pero añoraba la cercanía del mayor.

Me gustaría mucho que Neflyte viniera

Zoycite miro directamente a la chica –cuando tu tengas nuestra edad podrás tener un novio o una novia si así lo quisieras y cuando eso pase no pensaras en mi o en él, solo querrás estar con esa persona

¡Yo nunca les haría eso!

El empezó a reír ante la seguridad de sus palabras inmaduras, Makoto lo miraba decidida.

A pesar de todo ella quería mucho a Neflyte y no estaba segura de querer compartir a su adorado primo con alguien más, ahora que lo pensaba ella quería estar siempre a su lado sin una Molly de por medio.

Fin Flash back

–No sabía que te gustaban los rubios

Dio un brinco cuando escucho que alguien más estaba con ella, rápidamente volteo. Ahí estaba Neflyte parado a poca distancia de ella, ahora que estaban completamente solos lo podía observar de pies a cabeza. Llevaba puesta una playera blanca, una sudadera con capucha y unos jeans; ambas prendas eran de color negro.

Aparto su vista de él y prosiguió con el ponche que estaba a punto de terminar solía ser un chico muy lindo al principio y si me gustaba mucho Mientras ella hablaba él se reía

–Te vez muy bonita Lita- la mirada de él era muy tranquila.

Un rojo furioso cubrió sus mejillas y las piernas las sentía sin fuerza– seguramente eso se lo dices a cualquier chica

–Claro que no, siempre he sido sincero contigo y si yo digo que eres preciosa es porque así es

– ¿Y por qué no trajiste a Molly? – pregunto en un intento de desviar la plática.

–Hace mucho que no sé de ella y si tienes tus dudas puedes preguntarle a Zoycite, ¿no es lo que siempre haces?

–No te creas tan importante, si te invite fue porque no me quedo de otra, pero si por mi fuera ni siquiera te habrías enterado– tomo el recipiente de vidrio en sus manos y se dispuso a salir de ahí.

–Ahí vas de nuevo

Makoto lo miro retadoramente – ¿de qué hablas?

–Te vas corriendo para evitarme, lo hiciste aquella vez

Ella aparto la mirada y sin contestarle se fue a la mesa de bebidas. Él se quedó recargado en la barra con una sonrisa de satisfacción.