Nuevamente me disculpo por demorar tanto, he estado un poco ocupada en casa. Espero puedan escuchar las canciones de las cuales deje fragmentos, ojala logren adivinar cuales son. Este capítulo se centrara en el día siguiente de la fiesta, un vago recuerdo de Makoto y lo que aconteció después, sin más me despido.


Yo no quiero

Dejar huella en tu vida,

Quiero ser tu camino,

Quiero que te pierdas,

Que te salgas,

Que te rebeles,

Que vayas a contracorriente,

Que no me elijas,

Pero que siempre regreses a mí para encontrarte.

Fragmento Yo no quiero ser recuerdo

Elvira Sastre


Se acomodó en la cama en otra posición, a pesar de no haber abierto los ojos sentía como todo le daba vueltas y el cuerpo le dolía horrores, además tenía muchas náuseas y al mismo tiempo hambre.

Eran las 2 de la tarde y ninguno de los dos había despertado, su madre le envió de vuelta al primer nivel con dos botellas de suero para cada uno. Sin ni siquiera tocar la puerta entró, esa primera habitación era la suya.

–Supongo que madre ya nos quiere afuera de la cama– La voz de Neflyte sonaba más despabilada que de costumbre

–No han comido nada, dijo que podrían seguir durmiendo, pero antes deben tener algo en el estómago

–Dudó que ella quiera despertar, es la que más bebió

–Fue por tu culpa

–Claro que no, cuando ella llegó a nuestra mesa ya estaba mal

Cerró la puerta y se acercó a su hermano peligrosamente

– ¡Eres un bastardo!, te aprovechaste de Lita– el volumen de su voz era tan bajo para que nadie más pudiese escuchar

–Si no sabes no hables, nunca me aprovecharía de ella – Peinaba su largo cabello en una coleta alta –si le dices a mis padres juro que te hare la vida imposible.

–No haría algo que afecte a Makoto– arrojo la botella a la cama –deberías de poner tu atención fuera de la familia.

Sin decir palabra alguna Neflyte se quitó su pantalón de dormir y tomo sus jeans desgastados, Zoycite salió de su habitación, sabía que su hermano había ignorado cada palabra que había salido de su boca, pero estaría atento en caso de ver algo anormal.

Antes de entrar en la alcoba de Neflyte toco la puerta.

– ¿Quién es? – la dulce voz de Makoto sonaba aun soñolienta

–Zoycite, ¿puedo pasar?

–Claro, solo que estoy hecha un desastre

El entro con una sonrisa, ahí estaba acostada, su cabello castaño mantenía su habitual peinado solo que esta vez estaba enmarañado

–No luces mal, solo te vez salvaje – Ambos rieron

Le entrego la botella y dejo el mensaje de su madre, sin más salió y cerró la puerta.

Con pesadez se sentó sobre la cama y bebió el suero, reposo unos cuantos minutos y en seguida se levantó; salió descalza de la habitación y corrió al baño que estaba entre ambas recamaras. Neflyte escuchaba como Lita vomitaba sobre el escusado así que no se resistió y fue a verla.

– ¿Estás bien? – pregunto desde la puerta que había dejado abierta.

–No…– volvió a sacar el líquido que recién había ingerido –me siento fatal– hincada bajo la tapa de la taza y apretó el botón de agua para dejarla limpia.

–Me imagino– entro al baño y le ayudo a ponerse de pie –no sé cuánto habrás tomado– le tomo por la cintura y con la otra mano sostuvo la de ella, caminaron al lavamanos.

Aquel toque le producía un cosquilleo en todo el cuerpo, su primo abrió el grifo y le indico que se inclinara para enjuagar su boca, ella obedeció sin objetar. En el proceso el tomo su larga cabellera y lo aparto de manera para que este no se mojara o ensuciara, la cercanía era peligrosa entre ellos.

–Muchas gracias, creo que será mejor que bajemos a desayunar– sentía como la mano masculina se deslizaba lentamente sobre su espalda baja para después ser retirada.

–Descuida también nosotros pasamos por lo mismo en nuestra primera borrachera, aunque creo que fue peor– los dos soltaron una risa

–En un momento bajare, deja arreglo mi melena– un repentino sonrojo cubrió sus mejillas

– ¿No quieres que te espere?

–Gracias, pero tardare un poco– decía mientras lavaba sus manos con jabón

–Está bien – Neflyte salió y fue escaleras abajo, Makoto se asomó al pasillo para asegurarse de que estaba sola, fue a la alcoba y tomo su bolso, hizo la misma acción para volver y camino con urgencia al baño cerrando la puerta con seguro. Después de un rato su cabello lucia mejor, lavo su cara y cepillo sus dientes.

Después de 15 minutos bajo al desayunador.

–Parece que se divirtieron mucho

– ¡Sí!, nunca me había excedido– eso ultimo lo dijo en un tono bajo y muy apenada

–Bueno, menos mal estabas con tus primos, no quiero imaginar que hubiera pasado si no; eres una chica muy guapa, debes andarte con más cuidado– su tía la miraba con infinito amor.

Lita asintió con la cabeza aún más avergonzada

–No te preocupes madre, Neflyte no le quitaba el ojo de encima– Zoycite miraba retadoramente a su hermano.

Lita comía su caldo de camarón, que a decir verdad estaba picante, fingía no saber de qué hablaban esos dos, pero en el fondo recordaba todo con claridad.

Por otro lado, el mayor de los tres sabía que ese comentario era malintencionado y no estaba dispuesto a quedarse callado –Tú estabas muy ocupado con su amiga, así alguien debía estar al pendiente.

Lita empezó a ahogarse con el caldo, eso la había pillado desprevenida.

–Cuidado– Zoycite empezó a palmearle la espalda mientras Neflyte le acercaba una servilleta y un vaso de agua

Cuando por fin paso ella no dudo en preguntarle sobre los hechos.


Aquella debía ser una fiesta inolvidable, con recuerdos locos y divertidos pero las cosas se habían vuelto irritantes. Ella y Tora se habían enfadado por culpa de sus celos estúpidos, luego estaban sus primos uno odioso y el otro ligando con su amiga. Tenía una maraña de emociones en ese momento que ya ni siquiera quería estar ahí.

Su cerebro le hizo recordar por que odiaba tanto a Neflyte, ese día en el que por segunda y definitiva vez había estrujado su corazón, lo había odiado con toda su alma y esa vez rotundamente no estaba dispuesta a perdonarlo. Aún que si lo pensaba bien él ni siquiera se lo había pedido.

Neflyte no estaba dispuesto a darse por vencido, sabía perfectamente que Makoto detestaba a Molly y lo supo desde hacía tres años…

Flash Back

Era un día especial aquel sábado, sus padres cumplirían un año más de casados y ambos acostumbraban a organizar una pequeña fiesta familiar y por supuesto que la familia Kino estaba entre los invitados, Lita había optado por llevar un vestido verde manzana con unas pequeñas flores blancas y unas sandalias con pedrería incrustada, lucía muy juvenil y tierna.

Llegaron al salón familiar que estaba adornado de manera sencilla pero bonita, las mesas estaban cubiertas por manteles de color blanco y plateado, los globos eran del mismo color que los respectivos manteles y la mesa de los novios tenían en el centro un gran arreglo floral con rosas blancas.

Todos felicitaban a los esposos y les entregaban presentes, en todo el tiempo que llevaba ahí Makoto solo había visto a Zoycite que vestía un pantalón color caqui y una camisa con cuello sport blanca, sus zapatos combinaban perfectamente con su atuendo.

Estaba solo y no dudo en correr hasta el ¡Hola!

¡Lita!, mírate está muy bonitale tomo de la mano y le hizo darse una vuelta

Y tu muy guapo

Él se sonrojó por el cumplido – ¡Gracias!como todo un caballero le ofreció su brazo y salió con ella al jardín.

– ¿Y Neflyte?

Fue por Molly, creo que lo de ellos va enserio, ¿puedes creer que todos los días están juntos?, es demasiada miel la que destilanLa sonrisa radiante de Lita fue apagándose lentamente conforme escuchaba a madre no le agrada, piensa que es una chica muy sofocante y que solo le quita tiempo.

¿Nos sentamos juntos? no quería seguir escuchando e interrumpirlo fue la mejor idea que se le había ocurrido.

Se habían sentado en una mesa cercana a la de sus padres, Makoto ponía toda su atención en Zoycite, este había llevado un mazo de baraja española y mientras la celebración se llevaba a cabo ellos dos jugaban.

Al salón entro Neflyte con una chica a la llevaba tomada de la mano, ella vestía una blusa naranja y minifalda color verde agua que hacia juego con su enorme moño en la cabeza. Su cabello era corto y ondulado, Lita había dejado de ver su juego.

Por fin llegaron esos dosel rubio levanto la mano para que su hermano le viera mis padres le advirtieron que si no llegaba temprano no le pagarían su mesada y trabajaría gratis por tres meses,

Creo que si funciono– Makoto no apartaba la mirada de ambos

Disculpen la tardanzarápidamente presento a su chica con la familia Kino, Makoto contesto por pura cortesía, pero en realidad no le agradaba nada esa muchacha.

La señora Kino alagaba lo bien que se veía Molly y por supuesto que también a su sobrino, el llevaba un pantalón casual color azul marino, una camisa con cuadros pequeños blanco con azul y sus zapatos cafés.

Ahí estaban todos en la misma mesa, Lita trataba de ignorar a la pareja, pero cada que ella los miraba se estaban besando o hablando al odio y si no era eso el acariciaba su rostro de una manera muy cariñosa.

Zoycite noto lo sería que se había puesto su prima y trataba de animarla, pero las cosas empeoraban cada que la señora Kino le prestaba atención a Molly; le decía cosas amables y lindas y eso le molestaba mucho más. Al final Lita hizo un gran berrinche para que así se fueran a casa cosa que sirvió perfectamente.

Ese día no le importo que toda la familia viera la peor parte de ella y lo que más dolió fue que Neflyte le dedico una mirada de fastidio cosa que nunca había pasado, deseaba estar lejos de ahí y nunca más volver a verlo.

Fin Flashback

Había sido cosa de niños, tal vez había exagerado, pero aun así no tenía ganas de cruzarse con el otra vez, y ahí estaba en medio de su fiesta sentada en una silla solitaria y con una persona que no quería cerca…

Un par de chicas se acercaron a ella, la estuvieron observando todo ese tiempo en que ella reflexionaba sobre su vida y la arrastraron a la pista entre risas.

En todo el salón la música electrónica estaba a todo lo que daba, su cuerpo se movía al ritmo y coreaba junto con sus amigos y conocidos esa canción que la ponía de buenas. No se había dado cuenta en que momento el alcohol empezó a hacer estragos en ella pero se sentía más viva que nunca.

We run yes the we run the night, ni-night, night, ni-ni-night

We run yes the we run the night, we-we-we run, we-we-we run, run

Run 'em like run 'em run 'em woop

Run 'em like run 'em run 'em woop

Su cuerpo sudaba al igual que el de los demás en la pista, su flequillo empezaba a pegarse en su frente y la chaqueta de piel empezó a resultarle estorbosa, fue directo a la mesa donde estaban sus primos y dejó la prenda, tomó el resto de ponche para después regresar al centro de la pista más animada que antes.

Neflyte la observaba y no le agradaba del todo su vestimenta; llevaba un vestido sin mangas y con cuello de tortuga, entallado y a su parecer demasiado corto y ahí estaba, saltando entre todos sin preocupaciones.

– ¡Vayamos a bailar! - Ami sin tapujos tomó de la mano al rubio y lo llevó con ella sin esfuerzo a la pista.

Zoycite estaba nervioso, no esperaba esa acción pero era demasiado tarde, ahí estaba entre la multitud tratando de seguir el ritmo siempre cerca de su pareja que a decir verdad no era mala bailarina.

Neflyte empezó a reírse de la situación en la que estaba su hermano pero su atención cambio de dirección, miro como uno de los tantos chicos se acercaba a su bellísima prima de manera perversa, sin poder ocultar su molestia se levantó y fue hasta ella, con poca sutileza lo aparto de ella inmediatamente, el chico ebrio pero no tonto entendió la advertencia y fue en busca de otra presa. Ahora que estaba con ella escuchaba como coreaba la nueva canción que se escuchaba.

Tell me what you want

What you like

It's okay

I'mma little curious too

Tell me if it's wrong

If it's right

I don't care

I can keep a secret could, you?

Sus caderas hacían un movimiento incitante que no pasó desapercibido para su primo que sin pensárselo empezó a bailar con ella. Suavemente tomó su mano y ella rápidamente lo miró directamente a los ojos, sin reparo alguno ella aceptó la invitación y sin pudor acercó su delgado pero bien formado cuerpo al masculino, sus manos rodearon el cuello de Neflyte y empezaron un baile con movimientos sumamente provocativos. Pronto aquello rebasó sus expectativas, sin que terminara la canción ambos desaparecieron de la vista de todos.

Se metieron a una de las bodegas del salón, ahí empezaron a besarse de manera desenfrenada, Makoto era quien habían impuesto aquel ritmo, no conforme con los besos empezó a buscar la piel masculina que se escondía debajo de la molesta playera.

–Deberíamos parar Lita – intentaba retirar las finas manos que luchaban por tocarlo en cada oportunidad.

–No, yo quiero esto- lo empujo con fuerza hacia el viejo sillón que ahí almacenaban, se montó sobre de él y otra vez unió sus labios a los de él.

–No es correcto- decía él entre besos

De pronto ella alejo su cara – ¿No te gusto?- la voz de su prima expresaba tristeza

–Por supuesto que sí, pero alguien podría vernos– aquella respuesta avivo los sentimientos de Makoto y nuevamente pegó sus dulces labios a los de él rodeando con sus brazos desnudos el cuello de Neflyte.

Acababa de decir esas palabras cuando Zoycite abrió la puerta, este quedo frío ante la escena que presenciaba, Lita estaba sentada sobre su hermano con las piernas abiertas devorándose a besos.

–Neflyte es hora de que la fiesta termine– su cara se mantuvo inexpresiva.

–En un momento voy– estaba avergonzado y al mismo tiempo tan excitado que apenas pudo hablar.

–Espero no tener que regresar– sin decir más cerró la puerta y comenzó a despedir a todos.

Apenado apartó a Lita lo más amablemente posible.

– ¿Qué pasa?

–Debemos irnos, recoge tus cosas

Makoto se acercó a él y lo tomó de la mano –Me encantas

Sin soltarse caminaron hacia la salida. Afuera ya no había gente solo su hermano y Ami, él lo miraba muy enojado.

–Cierra el salón, yo las llevare a la camioneta

Tal como dijo las ayudo a subir en la cabina de atrás, Zoycite lleva dos bolsas en su mano y subió al asiento del copiloto. El camino a casa de Ami fue rápido gracias a que el conductor iba sobrio y gustaba de la velocidad, los tres bajaron para dejar a la chica en la puerta de su casa, por suerte ella llevaba llaves y no tuvieron que esperar para escuchar el regaño que le esperaba. Volvieron a subir a la camioneta y en silencio fueron a casa.


Minako992 En verdad amo tus Reviews, espero que haya sido de tu agrado este nuevo capítulo. Ten un gran fin de semana. :D

yorukakusaku Me alegra que te gustara la historia, espero poder leerte en futuros capítulos. Saludos