Hola. Empezaré diciendo que muchas gracias por leer, espero que este capítulo les guste y no los decepcione ya que es mi principal preocupación, decepcionarlos. Como es el primero que publico que ha gustado así no sé qué hacer XD si tienen alguna sugerencia o crítica constructiva, por favor, háganla.

Seguiré respondiendo reviews de gente que no está registrada y aun así comentan.

lotus-one: Qué bueno que te gustó, espero y este te guste también.

Giginee: Claro que lo seguiré mientras ustedes estén a mi lado, espero que te guste este también y, si no, házmelo saber.

Zafira Wich: Gracias, me alegra que te de risa ya que quería poner algo divertido pero no sabía si lo fue xD aquí el capítulo y espero que te guste

Los personajes aquí puestos no me pertenecen, sólo la historia

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Después de la regañiza que le dieron a Korra, no le quedaron más ganas de salir sola a algún bar, antro o lo que sea. La pobre castaña no pudo hacer mucho contra la ira de más de la mitad de la banda, para sorpresa de la oji azul, los chicos habían cubierto a Korra con el Sr. Roku, dejando la tarea de ponerla en su lugar únicamente a sus amigos... Cosa que no sabía hasta qué punto era buena.

Un par de sonoros golpes en la puerta salvaron a la sentenciada chica de cualquier cosa que le esperaba después. No pudo evitar el suspiro aliviado al ver que su juicio era aplazado.

-Esto no se va a quedar así.-Advirtió Kuvira.

-¡Adelante!-Gritó Zuko, como estaban todos en la habitación de los chicos, correspondía a uno de ellos admitir o no la entrada a alguien.

Todas las miradas se posaron en el Sr. Roku, quien entraba en su formal traje de negocios con una sonrisa bastante visible pintada en sus labios.

-Chicos, no van a creer las noticias que les traigo.-Dijo el hombre emocionado moviendo su teléfono celular de un lado a otro con un leve movimiento de muñeca.

-¿Qué sucede, Sr. Roku?-Preguntó Mako con interés.

-De acuerdo,-Comenzó a decir.- su genial y apuesto representante habló con personas, movió contactos y logré comunicarme con Iknik Blackstone Varrick, quien es...

-No...-Murmuró Mako con los ojos abiertos cual platos y una sonrisa marca Joker.

-... el representante de una de las mayores estrellas que Francia pudo darnos nunca. Así que, chicos, ¿Adivinen quién va a estar en el próximo video de la primera balada de rock que Black Tears in the Heart va a lanzar?-Preguntó sonriendo tanto o más que Mako y subiendo y bajando sus cejas para darle emoción al asunto.

-No puedo creerlo.-Habló el oji ámbar.- ¡¿Asami Sato estará en nuestro video musical?!-La emoción chorreaba de cada palabra que Mako pronunciaba y cuando el hombre le dio la razón, todo mundo parecía realmente emocionado por tal noticia. Todo mundo menos Korra.

-"¿Qué tiene de especial esa francesa?"-Se preguntaba Korra mirando atentamente a sus amigos bastante extrañada con sus reacciones. Y es que realmente no lo entendía, si fuera en verdad famosa Korra sabría tan siquiera quien era ella pero no. Ni siquiera le llamaba tanto su curiosidad como para meterse a internet y averiguarlo por sí misma, ¿Qué tenía de bueno esa Asami?... Asami... ¡'Sami!

Había olvidado por completo pedirle su número y tampoco podía darle el suyo ya que su celular estaba hecho trizas, ni siquiera pidió su e-mail, Facebook, Twitter, no sabía su dirección a pesar de haber estado ahí, ¿Cómo pudo ser tan idiota? Su estupidez fue tanta ante su vista que no pudo evitar darse un sonoro y marcador golpe en la frente con su palma que llamó la atención de todo el mundo.

-¿Qué te sucede?-Preguntó de inmediato Bolin mirando bastante curioso la marca roja brillante de mano que tenía su amiga en la frente.- ¿Está todo bien?

-Sí, Bo. Es sólo que me quedé sin celular en la fiesta.-Medio mintió, sí había sido un cacho, pero no el panorama completo.

-Oh, no te preocupes por eso, Ko.-Sonrió como si hubiera esperado a que dijera eso.-Te tengo un regalo.-De debajo de su cama, sacó una pequeña y blanca cajita con la imagen de un celular moderno impresa y un pequeño y coqueto moño verde.-Para ti.-Dijo dándoselo con ambos brazos estirados.

-Bolin, que detalle...-Korra abrazó a su siempre confiable y leal amigo baterista.-No debiste.

-Nah, te lo iba a dar en tu cumpleaños...-Movió la mano para restarle importancia al asunto.-Tiene tu número anterior, logré rescatar el nano-chip.-Añadió.

-De verdad que eres de los mejores.-Aseguró Korra mientras comenzaba a abrir el pequeño paquete emocionada sin notar el puchero que el oji verde ponía.

-Yo quería ser el mejor.-Susurró decaído.

-Bueno, esos son todos los anuncios.-Retomó la palabra el hombre mayor.-Pero será mejor que se alisten ya que vamos a ir a ensayar un poco.-Las exclamaciones llenas de alborozo no se hicieron esperar. Los chicos creían que había pasado siglos desde la última vez que ensayaron y morían por volver a hacer música.-Recuerden que tenemos la próxima gira en seis meses y no vamos a dejar que un tiempo en Francia nos prive de trabajar duro, ¿O sí?

-¡Nooo!-Dijeron todos animados.

-¡¿Están listos para rockear?!-Animó el Sr. Roku.

-¡Seeh!-Volvieron a decir ellos.

-¡Pues vayan a cambiarse!, ¡Rápido!-No tuvo que decir nada más ya que de inmediato las chicas abandonaron la habitación mientras que los chicos comenzaron a quitarse la playera mostrando sus músculos y sus abdómenes trabajados.

Por otro lado, las chicas también se comenzaron a cambiar de ropa a una más cómoda. Se pusieron jeans, playeras, botas y se arreglaron el cabello. Estaban tan ansiosas que ni siquiera pensaron en maquillarse o hacerse la gran cosa con el peinado como Korra, quien por tener el cabello corto sólo se lo cepilló. Cuando estuvieron listas salieron de su habitación con sus instrumentos en la espalda al igual que los chicos menos Bolin. El Sr. Roku dijo que afuera los esperaba una furgoneta para ir al lugar donde ensayaran ya que no podían hacerlo en el hotel. Cuando ya se iban, Korra les dijo que se adelantaran ya que había olvidado algo. Corrió hacia su habitación y de su maleta tomó una pequeña libreta forrada de cuero azul y una pluma antes de bajar corriendo las escaleras y subir a la negra furgoneta.

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Estaban ahí desde hace dos horas, atorados en la misma canción, ¿La razón? Las canciones de este álbum iban a ser más difíciles de lo que nunca pensaron o, al menos, eso se aplicaba para todos los que tocaban instrumentos de cuerda ya que tenían solos casi rayando en lo imposible. Era por ese mismo motivo que Kuvira, Zuko y Mako eran los únicos que estaban practicando, dejando en descanso a Korra, Katara y Bolin. Cada uno de ellos metidos en sus cosas: Bolin estaba realmente entretenido matando zombies en la consola que instalaron para estos casos, Katara estaba hablando melosamente por Skype con su querido novio Aang, a quien Korra saludó afectuosa para luego dejar a la pareja hablar, de todos modos, a Korra le hablaría por celular luego. Mientras, la oji zafiro escribía un poco en aquella libreta azul.

"Wandering for the desert of my soul

I'm better of alone

Where nobody notice me

Nobody touches me

Nobody loves me..."

Cambió de hoja insatisfecha, tal vez podría arreglarlo más tarde. Por lo mientras, comenzó de nuevo.

"I'll never turn my back on you

'Cause I know you'll drink my blood

And I'm happy as long as it keep you strong

Even though it hurts so much..."

Resopló, ¡¿Qué le pasaba?! Todo lo que estaba escribiendo desde hace tiempo que era una mierda para ella. No estaba nunca conforme y, como si fuera poco, comenzaba a hartarse de estar ahí y todo por la culpa de las maldiciones, reclamos y bufidos molestos que alguno de los chicos que seguían ensayando soltaban muy a menudo comenzando a estresarla. Justo a tiempo, el Sr. Roku se apareció en la bodega que se había alquilado sobándose las sienes.

-Muchachos -Les habló a los tres jóvenes quienes ya habían cambiado el uso de sus dedos por plumillas.-, tomen cinco minutos, los demás tienen el día libre.

-Gracias a Raava.-Suspiró Korra levantándose del sillón.-Chicos, ¿Salimos a comer?-Les preguntó a los restantes mientras se estiraba deliciosamente.

-No, gracias.-Respondieron Katara y Bolin en el mismo momento y con el mismo tono casi embobado pero por diferentes cosas. Korra resopló con fastidio.

-Entonces iré yo sola.-Les advirtió con la pequeña esperanza de que eso los hiciera recapacitar y acompañarla, pero ni la escucharon y, si lo hicieron, no lo parecía.

-Hay un restaurante muy bueno y algo oculto a tres cuadras de aquí -Le indicó el Sr. Roku.-Sólo sigue derecho justo saliendo de la puerta principal y gira a la izquierda.

-¿No viene conmigo, Sr. Roku?-Le preguntó esperanzada.

-Lo siento, pero debo vigilar a estos chicos.-Le respondió el hombre apenado.-Estarás bien.

-Si usted lo dice...-Salió del lugar ni levemente convencida de lo que iba a hacer.

Caminó en la dirección que le había dicho el Sr. Roku y dobló en la esquina. A unos metros se encontró con el dichoso lugar que le habían comentado, tenía un aire hogareño, de esos a los que vienen las familias todos los domingos a pasar un rato juntos, no sabía cómo se llamaba y ni siquiera le importó, ella olía comida y por comida iba a entrar.

Al cruzar la puerta, fue recibida por agradables olores que no podía identificar de qué eran. No pudo evitar sonreír melancólicamente, el aspecto interno clásico francés del lugar le hubiera encantado a Yue...

Suspiró tratando de quitarse esa presión dolorosa en el pecho y tomó asiento en una de las mesas vacías quedando espalda con espalda con una mujer de cabello negro ondulado recogido en una coleta. Comenzó a mirar la carta que le entregó un camarero y casi se la arroja en la cara, tenía buena presentación y un diseño entretenido, el único defecto que le encontró fue el idioma que, cómo no, era francés. Completa y totalmente en francés, ni siquiera una palabra en inglés o lo que sea para identificar siquiera los ingredientes. Sólo reconoció el ratatouille y eso por la película aunque no estaba segura de qué estaba hecho dicho platillo. Estaba a punto de mandar todo a la mierda y pedir una hamburguesa con papas cuando una inconfundible voz francesa se escuchó justo a sus espaldas. No podía creer la buena suerte que estaba teniendo justo ahora, justo cuando necesitaba una acompañante para no sentirse rara y pérdida y levemente asustada los patos le enviaban esto. Giró para apoyar su brazo izquierdo por completo en el respaldo de su silla, se aclaró la garganta y, fingiendo que no la conocía, se acercó a su oído y susurró:

-Disculpe, madame -Korra casi comienza a reír al ver el pequeño brinquito asustado que pegó 'Sami.- . Estoy teniendo dificultades con entender una palabra de lo que dicta la carta, ¿Cree usted poder ayudarme a traducir esto al inglés?

-¿Y cómo supo usted que yo hablaba inglés, Mademoiselle?- 'Sami seguía con la vista enfrente, pero por su tono de voz, Korra sabía que estaba sonriendo.

-Digamos que fue...-Movió las manos buscando la palabra adecuada.- Intuición.-Soltó cuando la encontró.

-D'accord, ¿Quisiera acompañarme a la mesa para poder explicarle mejor?-Invitó la morocha siguiendo el juego.

-Oh, muy amable. Sería un placer.-La vocalista se levantó de su lugar, acomodó la silla como la había encontrado y tomó asiento en la silla que estaba frente a la francesa.

-Bon après-midi, Korra.-Saludó igual de elegante que siempre 'Sami.

-Hola.-Lo devolvió con una sonrisa.

-¿Qué te trae por aquí?-Le preguntó la de cabello azabache observando como Korra se acomodaba en su asiento.

-Te dije que te iba a compensar. No tenía forma de contactarte así que te he estado siguiendo para asegurarme de que lo cumpla.-Contó totalmente seria encogiéndose de hombros como si fuera lo más normal del mundo. Ante la cara que puso la oji verde, Korra comenzó a reír.-Es broma.-Aclaró.-La verdad es que la banda está ensayando por aquí y yo tenía hambre.

-Pues este lugar es increíble, te lo aseguro.-Comentó.

-¿Y tú?, ¿Vienes por la comida?

-En parte.

-¿En parte?-Al ver como 'Sami se movía ligeramente en su asiento se apresuró a hablar.-Lo siento, no pretendía entrometerme.

-Está bien.-La tranquilizó.-Yo sé muchas cosas tuyas así que es justo. Vine a ver a mi ex-esposo.-La declaración tomó por sorpresa a la rockera.

-¿Tú con ex-esposo?-Preguntó con los ojos abiertos.-No hay manera.

-Es la verdad.-Respondió.-Se supone que venía a hablar con él sobre dónde pasarán los niños este verano pero canceló de último minuto.-Korra bufó.

-¡Vaya padre!-Exclamó.

-Es un hombre ocupado.-Lo excusó.

-Esa es absolutamente una mala excusa.-Le dijo con seguridad.-Querer es poder.

-Eres muy joven como para saber cómo es la vida.-Replicó 'Sami.

-Mi padre era un abogado muy importante -Comenzó a decir recargandose en el respaldo y cruzando los brazos.- y aun así tenía tiempo para mí y mis necesidades.-Concluyó con una pequeña sonrisa.

-¿Y ya no lo hace?-Quiso saber curiosa.

-Ya no puede.-Contestó fría desviando su mirada a la ventana. Antes siquiera de que 'Sami pudiera preguntar decidió cambiar de tema.-¿Y a ti quién te dijo que soy joven?

-Gu en.-Dijeron las dos al mismo tiempo, una con sospecha y otra confirmando.-Me dijo que tienes 19 años.-Continuó la peli negra.

-19 años soy muy suficientes.-Aseguró con un leve puchero.- A-además, tú tampoco eres tan grande.

-¿Cuantos años crees que tengo?-Preguntó 'Sami juguetona alzando la ceja.

-No lo sé... -Korra comenzó a escanear atentamente la cara de 'Sami.-¿Veintitrés?-Concluyó al fin. La risa que escapó de los labios de la francesa, que la misma cubría con la mano, fue encantadora ante los oídos de Korra, quien ya hasta se había olvidado de por qué se estaba riendo 'Sami en primer lugar, ¿Cómo era posible que una risa fuera tan...? Tan... ¿Perfecta?

-Entonces pasas a creer que tuve a Gu en a los diez años...-Comentó 'Sami aún con rastros de risa en su voz.-No es muy inteligente.

-En mi defensa -Se apresuró a decir Korra recobrando el hilo de la conversación.- no sabía la edad de Gu en... ¿A los cuantos años lo tuviste?

-A los veinte.-Respondió la francesa naturalmente.

-¡No me jodas!-Korra se dio cuenta de que su expresión causó que las miradas de las pocas personas ahí se dirigieran a ella, carraspeó y volvió a hablar con un sonrojo en la cara.-¿Tienes 33 años?-'Sami asintió.

-Oui.

-¿Eres vampiresa o algo?-Preguntó realmente sorprendida.-Te ves... AÑOS más joven.-Señaló, la oji verde nuevamente río por la reacción de la vocalista quien no pudo evitar unirse a su risa también.

-¿Y cómo te fue ayer?-Le preguntó casual la francesa una vez dejaron de reír.

-¿De qué?-Korra ladeó la cabeza.

-¿No te dijeron nada por llegar al día siguiente?

-Nuestro manager ni se enteró, los chicos hicieron un buen trabajo cubriéndome.-Aclaró para que no piense que el Sr. Roku fuera incompetente.-Y gracias a ti no se me notó la resaca.-Añadió.

-Te veías realmente mal en el antro.-Comentó casi como un susurro, desafortunadamente para la oji verde, Korra alcanzó a escucharlo perfectamente.

-No quisiera hablar del tema.-De un segundo a otro, el tono amigable que Korra había estado empleando se desvaneció totalmente para pasar al frío y cortante que uso en el momento en que se conocieron.

-Claro, je suis désolé.-Se disculpó inmediatamente la francesa.

-No importa.-Respondió.

Pero era obvio que sí importaba. Acababa de lograr olvidar un poco todo ello con ayuda de aquella peli azabache y es la misma 'Sami quien traía el tema a colación aunque no de forma intencional. Le costó un poco volver a retomar el ánimo anterior después de ello.

'Sami comenzó a explicarle cada comida del menú lacónicamente pero, por más clara que fuera la explicación, el cerebro de Korra se revolvía solo, causando así que la maravillosa risa de 'Sami se dejara escuchar más a menudo y que la rockera se sonrojara. Al final, para diversión de la oji verde, Korra terminó pidiendo la hamburguesa con papas.

Charlaron un poco más, hasta que el cielo comenzó a tornarse naranja mostrando el inevitable atardecer y, con él, un hermoso y lamentable anuncio de que debían irse. Esta vez, Korra no olvidó pedirle el teléfono de su celular de la misma forma en que le dio ella el suyo.

Caminó todo el camino de vuelta a la bodega con una pequeña sonrisa satisfecha por haber cumplido su palabra y, ¿Por qué no decirlo?, porque le había agradado bastante conversar con aquella francesa.

-Ya llegué.-Anunció más alegre que de costumbre, cosa que no pasó desapercibida para nadie.

-¿Entretenida la comida?-Preguntó burlón Bolin.

-¿Qué?-Korra alzó una ceja ante lo que sea que se refiera su amigo. El baterista se encogió de brazos antes de decir.

-No lo sé, tardaste más de lo que creíamos.

-MUCHO más de lo que creíamos.- Lo apoyó Zuko haciendo énfasis en el "mucho".

-¿Qué?, ¿Acaso ya me cuentan las horas?-Caminó hacia la pequeña mesita en la cual había escondido su libreta con una mueca que era combinación entre incredulidad y burla.

-Korra, ¿Estás de acuerdo con nosotros en que usualmente pedirías tu comida para llevar porque no soportas estar mucho tiempo afuera en París?-Fue el turno de Katara de intervenir ya que realmente era extraño para todos y, ahora que lo pensaba, para ella también.

-Tal vez sea por 'Sami...-Susurró para ella misma pensativa mientras se sostenía la barbilla, arrugaba las cejas y miraba a un punto fijo a lado de ella.

-¿Quién es 'Sami?-¡Maldito oído de radar que tenía Kuvira! En cuanto aquella oji verde dijo eso, la atención de todos fue a dar con la vocalista.

-Me-me encontré a una amiga... Llamada 'Sami.-Respondió ligeramente nerviosa por las miradas y el tétrico silencio que guardaban los cinco restantes.

-¿Una amiga?-Mako rascó su ceja derecha realmente sorprendido.-¿En París?... ¿Es de aquí?-Replanteó su pregunta, cambiándola a una más interesante.

-Sí... Fue la que me llevó a su casa aquella vez.-Señaló a un punto en medio de los chicos con la palma abierta como para hacerlos recordar.

No les había contado mucho, sólo su nombre (que al parecer olvidaron), cómo se habían conocido, cómo la había ayudado y alojado en su casa, pero nada más.

-Ohhh... Esa 'Sami.-Canturreó Bolin con un tono pícaro en su voz que hizo a Korra fruncir el ceño.

-¿Por qué lo dices de esa manera?-Lo cuestionó.

-Es muy obvio, Korra.-Intervino Zuko.- O me quieres tratar de decir que amanecer semi desnuda en una cama matrimonial después de un Black-out es sinónimo de que nada pasó.

-Ugh, ¿En serio, chicos?-Korra comenzó a masajear sus sienes una vez comprendido lo que sus amigos querían decir. Y, bueno, debía admitir que tal vez pensó en intentar algo con 'Sami, no era indiferente a aquella belleza francesa, pero su corazón estaba lo suficientemente destrozado como para asegurar que no haría nada.-No fue de esa forma, amanecí en la habitación de huéspedes... "O eso creo"-Pensó.

-Korra... ¡Korra! No seas tan modesta.-Le dijo Bolin mientras pasaba un brazo por sus hombros con una sonrisa complacida en sus labios mientras le hablaba como si fuera a darle un gran consejo.-No dudes de tus habilidades, Zuko y yo creemos en ti.-Añadió señalando al oji dorado quien sonrió mostrando todos sus dientes y con sus dos pulgares en alto.

-¿Hmmmkey?-Korra se quitó del abrazo de aquel muchacho con sus ojos abiertos y un puchero confundido.-Aprecio mucho que confíen en... Mis "habilidades"... Pero no creo que haya pasado nada. Después de todo yo...

-Lo entendemos.-La interrumpió rápidamente Katara.-No tienes que decir nada.-Korra le sonrió agradecida.-Ahora será mejor que busque al Sr. Roku y le diga que ya estamos listos para irnos.-Anunció levantándose de su asiento en un pequeño sillón "puff" color verde.

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Nuevamente ahí estaba Korra, acostada boca abajo pero apoyando su peso en sus antebrazos mientras sostenía frente a ella su celular nuevo. Ya les había pedido a sus amigos canciones y se había descargado otras por la laptop, ya tenía registradas sus cuentas de siempre y conservaba su plan telefónico ya que seguía conservando su mismo número gracias Bolin, pero lo que miraba atentamente en la pantalla mientras se mordía el labio era el cursor de escribir parpadeante en el mensaje de texto.

Y es que había estado meditando la idea de mandarle a la peli negra un mensaje confirmando que el número que le dio era de ella, el problema radicaba en que no sabía qué escribir.

Sus dedos pulgares bailaban sobre la pantalla listos para teclear cualquier cosa que el cerebro les indicara, pero tal indicación no llegaba.

Sacudió su cabeza, ¿Por qué se complicaba tanto? Sólo era un maldito mensaje de confirmación, ¿Dónde estaba lo difícil?

-"Manténlo simple, Korra"-Se recordó a sí misma mientras cerraba los ojos para posteriormente abrirlos y comenzar a escribir.

"Espero que tengas una buena noche. -Korra W."

Se felicitó a si misma por escribirlo, definitivamente era un avance y no estaba tan mal. Ahora venía el otro problema: Pulsar la opción de "Enviar"...

En ese momento, alguien llamó a la puerta haciendo que la atención de las tres chicas se dirigiera hacia la entrada. Kuvira fue la que se levantó de su cama para abrir, del otro lado se encontraba el Sr. Roku con su traje todavía puesto pero sin el saco y con sus mangas de la camisa dobladas.

-¿Qué sucede, Sr. Roku?-Preguntó la oji verde.

-Oh, no. Nada.-Sonrió.-Sólo venía a recordarles que la reunión con Asami es mañana a las 8:00, para que estén listas.

-Lo estaremos.-Afirmó ella.

-Perfecto. Buenas noches, chicas.

-Buenas noches, Sr. Roku.-Dijeron las tres en unísono. Una última mirada del hombre y la puerta fue cerrada. Mientras las chicas hablaban de la reunión que les esperaba mañana, Korra volvía a su dilema por apretar aquel botón virtual o no.

-"¿En serio, Korra?, ¿Es en serio?"-Se regañó mentalmente.-"No puedes escribir algo y, cuando ya lo tienes, ¡¿Te niegas a enviarlo?!, ¡Por favor!, ¿Qué es lo peor que podría pasar?"-Y entonces, con el ceño fruncido y un pequeño rayo de determinación, Korra envió el mensaje para después poner el aparato en su mesita de noche y enterrar su cara en la almohada.

Al poco rato de que eso pasara, el tono que ella misma había elegido para mensajes sonó por un par de segundos anunciando que había recibido algo. La vocalista tomó de nueva cuenta el celular y, al desbloquearlo, descubrió la notificación de que un mensaje de 'Sami había llegado. Con más prisa de la que pretendía, abrió el mensaje y comenzó a leer.

"Que lindo gesto de tu parte desearme buenas noches, Korra. Merci. Ten una agradable noche tú también. -'Sami"

Con una sonrisa en sus labios, Korra bloqueó el celular y abrazó a la almohada para por fin dormirse.

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Otra vez sus ojos se abrieron de golpe. Otra vez su cara estaba cubierta de sudor. Otra vez su cuerpo temblaba. Otra vez ese dolor fantasma en su espalda. Otra vez la misma pesadilla.

Su respiración, otra vez agitada, era lo único que se escuchaba en la oscura habitación... Además de los ronquidos de Kuvira, quien jamás va a admitir que lo hace. En ese preciso momento, el despertador comenzó a sonar logrando con ello que Korra lo mirara y viera que eran las 5:30 lo que significaba que le tocaba bañarse. Rápido apagó el sonido antes de que fuera lo suficientemente persistente como para despertar a las otras.

Ellas tenían un método de organizarse bastante eficiente: La primera en levantarse siempre era Korra, tomaba una ducha y, cuando terminaba, despertaba a Kuvira para que fuera ella quien se bañara después mientras Korra se arreglaba, Kuvira, a su vez, hacía lo mismo con Katara. Así se evitaban peleas que usualmente los chicos tienen sobre quién se metía primero a la ducha.

Tomó su celular y lo metió con ella al baño para poder ducharse con música, apretó el "Aleatorio" y la canción "Acceptance", soundtrack del videojuego de Silent Hill, comenzó a sonar mostrando una ironía que a Korra no le resultó divertida, aun así, no cambió la canción.

Diez minutos después, Korra salía del baño con la toalla azul de siempre para comenzar a mover a Kuvira.

-Oye... ¡Oye!...-La oji verde abrió los ojos adormilada.-Estabas roncando.

-Tonterías.-Dijo antes de soltar un bostezo y sentarse en la cama.-Yo no ronco.

-Tú no te escuchas.-Replicó la morena rodando los ojos. Mientras le daba la espalda para cambiarse, pudo escuchar los gemidos satisfactorios que su amiga soltaba mientras se estiraba antes de que se levantara de la cama con un sonido rechinante de la madera que componía la base del mueble para después reconocer sus pasos yendo al baño.

Se supone que iban a una reunión importante, por lo que Korra se puso un pantalón negro (Después de la ropa interior, claro), una camisa blanca con manga tres cuartos que Katara le hizo el favor de planchar la noche anterior dejando el cuello abierto mostrando parte de sus clavículas y luego una corbata negra con el nudo suelto. Se miró en el espejo y sonrió, se veía Classy y juvenil al mismo tiempo. Después de hacer las otras cosas de higiene, como ponerse desodorante y eso, arregló su cama para esperar a las demás.

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Era la quinta vez que revisaba el reloj, Korra nunca fue una de las personas más pacientes del universo y menos cuando sus amigos no paraban de hablar justamente de la persona que estaban esperando. Así es, la graaaan Asami Sato estaba con veinte minutos de retraso.

-¿Se va a tardar mucho?-Le preguntó impaciente Korra a su manager.

-Realmente no lo sé, se dice que es muy puntual.-Le respondió preocupado mientras miraba su reloj de muñeca.-Voy a ver si todo está bien.-Anunció antes de levantarse de su asiento en una de las tantas sillas de oficina alrededor de la mesa negra de caoba en donde estaban sentados y salir de la sala de juntas.

-¡Esto es el colmo!-Exclamó Korra.-Hacer esperar a las personas es una descortesía que... *Coff...* *Coff...* ¡Mako!, ¡Deja de echarte fijador estando a lado de mí.-Le reclamó al oji ámbar mientras con sus manos trataba de disipar la nube de spray que la rodeaba. El chico estaba a punto de protestar pero, justo en ese instante, la puerta comienza a abrirse dejando ver a una figura que hizo fruncir el ceño a la oji azul.

-¿'Sami?-Preguntó incrédula.

-Bonjour, Korra.