Hola a todos, gracias por leer otro capítulo de esta historia.
Para empezar, les tengo una pregunta: ¿Les gustaría que los personajes de LOK también salieran? Como Lin, Tenzin y ellos, obviamente no serán parientes tan directos o así, pero estarían, ¿Qué opinan?
Lo otro es contestar reviews que no puedo hacer a través de PM así que, aquí vamos.
CMRC: Hehehehe basta, me haces sonrojar… No es taan bueno. Gracias por dejar review y me alegra que piénsese so ya que, entonces, cumplí un objetivo de los tantos que tengo con esta historia. Gracias por leer, cuídate.
Zafira Wich: Hahahaha gracias, que bueno que te gustó. Espero que te guste la reacción de Mako en este capítulo (Osea, que haya cumplido tus expectativas) Gracias por comentar, significa mucho. Cuidate
Slam: Gracias, yo también espero que te guste este capítulo. Cuidate mucho.
Los personajes no me pertenecen, la historia sí.
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Justo cuando estaba a punto de seguir protestando, Korra notó que las puertas se abrían para dejar ver la figura de la chica con la que convivió estos días.
-Bonjour, Korra.-Le había dicho ella demostrando con eso que su presencia ahí era real. La sonrisa de la morena de cabello corto se ensanchó como no lo hacía desde el día anterior.
-¡'Sami!, ¿Qué haces aquí?-Preguntó acercándose a saludar.
-Bueno... Yo...-Comenzó, se veía en su cara un gesto extraño entre confundida y extrañada al mismo tiempo el cual aumentó cuando la vocalista se golpeó la frente.
-¡Qué tonta soy!-Exclamó lanzando sus manos hacia delante.-Es más que obvio. Ya entendí.-Aseguró.
-¿En serio?
-¡Claro! Trabajas aquí.-Señaló mientras hacía un ademán al atuendo de 'Sami. La peli negra traía una camisa blanca abierta del cuello, un saco rojo y una falda en tubo que abrazaba sus curvas de una forma casi delirante ante lo cual Korra quiso disimular su sonrojo. Con decisión, tomó la blanca y suave mano de la chica oji jade y la guió hacia sus amigos.-Déjame presentarte al resto de la banda.-Comenzó a decir mientras señalaba a los chicos quienes, por cierto, estaban estupefactos.
-Wow, Wow, Wow.-Reaccionó Mako poniendo sus manos frente a él como si tratara de detenerla y parpadeaba ofuscado.-Quieres decir... Que todo este tiempo... ¿Te referías a ELLA?
-Pues sí... -Respondió extrañada asintiendo con la cabeza. Miró a sus amigos. Todos estaban realmente atónitos, parecía que habían visto un fantasma y 'Sami se veía realmente incómoda por la situación.-¿Qué pasa?... ¿Hay algo que me esté perdiendo?-Su azul mirada nuevamente recorrió los rostros de sus amigos quienes tenían ahora diferentes expresiones: Bolin parecía un niño pequeño con una sonrisa bobalicona y los ojos le brillaban. Katara tenía una expresión extraña mientras se mordía el labio inferior. Zuko parpadeaba aturdido. Kuvira tenía los dedos en la frente como si no pudiera creer la situación, tenía los ojos cerrados y una especie de tic en la ceja derecha que subía y bajaba rápidamente. 'Sami lucía una mueca incómoda y, podría apostar, hasta nerviosa y luego, luego estaba Mako. Su cara era una mezcla extraña de sentimientos entre incredulidad, sorpresa, molestia y muchos otros que Korra no se molestó en descifrar.
-Korra...-Habló ella con ese peculiar acento francés.-Yo no trabajo aquí...
-¿Ah, no?
-No del todo.
-¿Eso qué quiere decir?-Justo como caído del cielo, la puerta nuevamente fue abierta pero esta vez entraron dos hombres: uno era su querido Sr. Roku y el otro era un hombre de aspecto peculiar con unos bigotes igual de extraños.
-Veo que ya estamos todos.-Tomó la palabra el hombre de la barba mientras veía a cada uno de los que estaban ahí.-Creo que ya podemos empezar la reunión.-Anunció.
-Disculpen la tardanza.-El hombre de los bigotes extraños comenzó a tomar las manos de cada uno y sacudirlas entusiasmado.-El tráfico estaba hasta el tope.-Se excusó.
-Déjenme presentarles a mis chicos.-El Sr. Roku se colocó atrás de los perdidos jóvenes y comenzó a presentarlos mientras caminaba tras ellos y ponía sus dos manos en sus hombros.-Ella es Katara Attwater, nuestra brillante tecladista.
-Mucho gusto.-Saludó ella con una sonrisa apenada.
-Él es Zuko Outterridge, guitarra principal.
-Es un gran honor conocerla.-Dijo él.
-Este es Mako Lockwood, nuestro bajista.-El oji ámbar le mostró una de las sonrisas más encantadoras de su arsenal.-Kuvira Bloodworth es la guitarrista rítmica.
-Encantada de conocerla.-Le dijo con su típico tono serio.
-Tenemos a Bolin Lockwood, hermano de Mako y nuestro baterista.-En otras ocasiones, el chico los hubiera abrazado afectuoso pero debía comportarse por lo que sólo sonrió calurosamente.
Por otro lado, Korra comenzaba a caer en cuenta de lo que estaba sucediendo. Su cara comenzó a teñirse de un color rojo intenso aún a pesar de su morena piel. No lo podía creer, todo este tiempo había estado nada más y nada menos que con Asami Sato, esa mujer que no creyó conocer, esa que creía una "diva francesa". Sus ojos zafiro no se despegaban de la francesa, quien sólo se limitaba a saludar a los chicos que le iban presentando. Todo era tan surreal... ¡'Sami era Asami!... Hizo el ridículo tan sólo hace rato, ¿Cómo pudo volver a ser tan idiota? La mano de Roku en su hombro fue quien la trajo de su mundo de conmoción al real.
-Y ella es Korra Wryght, nuestra vocalista y líder de la banda.-Los ojos verdes se encontraron con los azules suyos y Korra desvió rápidamente la vista, le daba vergüenza la situación, tal vez y hasta le faltó al respeto con su escenita de hace poco.-Chicos, ella es Asami Sato y su representante Varrick. Madame Sato fue muy amable en aceptar protagonizar nuestro video musical de la canción Leave me 'till I die.
-No fue amabilidad, Monsieur Roku.-Habló ella.-Creo que estos chicos son muy talentosos en lo que hacen y es un honor para mí hacerlo.
-Con todo respeto, Madame, pero el honor es nuestro.-Contradijo Zuko.-Tener a alguien de su calibre en nuestro video es casi un sueño.
-Debo admitir que soy un gran admirador suyo.-Fue el turno de Mako de tomar la palabra.-De verdad que para mí sí es un sueño poder colaborar con usted.-Korra podía jurar que ese comentario, más el tono de Mako, era para darle un golpe a ella.
-Merci, Monsieur Lockwood.-La francesa inclinó ligeramente su cabeza con gratitud.
-Por favor, sólo llámeme Mako.-El ceño de la oji azul se frunció de inmediato en cuanto escuchó el tono coqueto con el que habló su amigo, mientras que Asami lo miraba de una manera que Korra no supo descifrar.
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La junta comenzó desde hace tiempo, todos hablando y dando opiniones mientras se discutía sobre el video musical en cuestión. Señalaban errores, verificaban la historia a contar, se barajeaban posibles directores y se hablaba de contratos, pero podrían preguntarle a Korra si había entendido algo y ella respondería un "¿Qué?", y es que no se podía concentrar en nada de lo que estuvieran diciendo por mucho que lo intentara.
Por más que quisiera prestar atención simplemente no podía, sus ojos siempre terminaban sobre Asami quien, a diferencia de ella, era una participante activa de lo que se estaba discutiendo. Por suerte para ella, el estar viéndola le hizo ser consiente de la petición que la misma peli negra iba a requerir.
-Disculpe, Monsieur Roku...-Llamó nuevamente la atención de los presentes.-¿Cree que podría escuchar la canción para poder darme una idea de lo que se va a hacer?-Pidió con una sonrisa amable.-Después de todo, es una historia que voy a contar y necesito saber lo más que pueda de ella.
Korra se tensó de inmediato. Estaba preparada para cantar una canción "cualquiera" a una mujer que sólo iba a ver en las grabaciones, pero no lo estaba para cantarla frente a Asami, quien fue testigo de primera mano del contexto tras la canción y lo mucho que le afectaba. Gracias a Raava, Katara pareció entenderlo.
-¡Oh!-Exclamó buscando algo en su bolso.-Tengo la canción en mi celular.
-Katara, recuerda que la idea era cantarla en vivo.-Le dijo el Sr. Roku pacientemente señalando los instrumentos que estaban tras ellos.
-Pero, Sr. Roku...-Al ver que el hombre iba a hablar, la peli negra decidió ser ella quien interrumpa a Katara.
-Está bien, Monsieur Roku.-Asami miró a Korra significativamente y fue entonces que la morena descubrió que aquella francesa entendía ahora el problema.-No me importaría escucharlo desde el celular de Mademoiselle Attwater.
-¡Tonterías!-Exclamó Varrick estrellando su mano contra la mesa bastante emocionado.-Muero por escuchar a estos muchachitos en vivo y en directo.-Admitió el hombre francés, al escuchar esto, el Sr. Roku alzó las cejas para señalar calladamente que él tenía razón. No se le podía culpar, de todas formas, él no estaba haciendo nada más que su trabajo. No sabía de la situación entre Korra y Yue y mucho menos sabía que tal situación era conocimiento de Asami. Es por eso que, al ver que Kuvira iba a protestar, Korra se levantó de su asiento cual condenado y con una postura erguida ajena a ella caminó al micrófono ante la mirada de sus amigos y la francesa.
-¿Van a levantar sus sensuales traseros de las sillas o qué?-Quiso bromear la vocalista hablando por el micrófono y guiñando el ojo, quería que vieran que estaba bien hacerlo y el humor siempre ayuda, ¿No? Bueno, al menos en este caso sí funcionó, ya que con sonrisas ligeras cada uno se fue posando tras su instrumento... Menos Mako, él estaba rojo de la vergüenza por lo dicho por Korra y miraba continuamente a Asami, quien sólo le sonreía cortésmente.-¿Listos, Krew?-Al ver a la mayoría asentir con la cabeza, volvió su atención al micrófono.-One, two, three, four-Cuando la cuenta regresiva acabó, la música comenzó a sonar, siendo esta algo más bajada de tono de lo que usualmente acostumbran. La melodía expresaba tristeza, vacío, dolor... Todo lo que Korra sintió al ver a la chica que, ella creía, era el amor de su vida salir con el hermano de Katara. Cerró los ojos y trató de que todos esos sentimientos volvieran a tocar su corazón lo cual no le fue difícil y comenzó a cantar.
La letra era igual de triste que la pista, contando la historia de tan hermosa pareja que una vez fue Yurra (como solían decirle) sin mencionarlas directamente, cómo solían estar juntas sin que nadie o nada les importara y cómo Korra hubiera dado hasta la vida si Yue se lo hubiera pedido, contaba lo que sintió cuando todo se terminó y cómo su corazón de partió en cachitos diminutos al verla besarse con Sokka y ahora sólo le pedía que regresara. Era, literalmente, la historia de una joven que perdió a quien amaba por culpa de alguien más y la quería de vuelta.
I know you won't hear my tears fall down
But please, please let me begging you tonight
Leave me 'till I die...
Y con eso último, la canción dio por finalizada. Al abrir sus azules ojos, se encontró con muchas reacciones. El Sr. Roku la miraba con orgullo y le levantaba sus pulgares bajo la mesa. El Sr. Varrick tenía los ojos vidriosos y su labio inferior temblaba de manera muy cómica y tierna a la vez. Y Asami... Ver a Asami la descolocó por completo. No tenía los ojos vidriosos ni lloraba, pero su expresión mostraba... ¿Dolor?, ¿Compasión?, ¿Lástima?, ¿Empatía?... No lo sabía y tampoco fue como si le hubieran dado el tiempo suficiente para pensarlo ya que la voz del Sr. Roku fue la que rompió el momento de silencio.
-¿Y bien?, ¿Qué les pareció?-Preguntó el hombre dando un pequeño aplauso antes de girarse hacia los dos restantes.
-¡Magnifica!, ¡Hermosa!-Alabó el hombre de los bigotes extraños.-Muy conmovedora... Si Zhu Li estuviera aquí ya estaría haciendo la cosa.-Afirmó.
-¿Zhu Li?-Le susurró Katara a Korra, quien se encontraba frente a ella.
-¿La cosa?-Le contestó ella con el mismo tono usado por la tecladista.
-¿Y a usted, Madame Sato?-En cuanto esa pregunta fue formulada por el representante de los chicos, todas las miradas se posaron en Asami pero en especial un par azul y otro ambarino.
-Creo -Comenzó ella.- que ha sido una pieza que te llega al corazón. Es realmente sentimental y te hace sentir todo por lo que el personaje principal está pasando. El desasosiego por ver a esa persona con alguien más es algo que te deja desmoronado y lánguido, todo eso expresando de una forma tan impecable como lo hizo Mademoiselle Wryght con su voz me ha tocado muy en el fondo. Será para mí todo un privilegio poder representar eso visualmente.-Terminó. En el tiempo en que estuvo hablando sus verdes ojos no se despegaban ni un poco de los de Korra. Asami sabía que había sido ella quien compuso esa canción y se lo trataba de decir con la mirada mientras que la vocalista lo entendió perfecto.
Los chicos comenzaron a volver a sus lugares y a tomar asiento en ellos para seguir discutiendo los puntos que seguían una vez haber tenido esa pequeña victoria.
-De acuerdo.-El Sr. Roku acarició su barba con su mano derecha.-Estábamos pensando en hacer un video extendido sobre esta canción ya que saldría el día del segundo aniversario de Black Tears in the Heart y queremos celebrarlo.-Informó.-Así que hemos concordado en hacer el video en dos países diferentes: Aquí en París, Francia y en Ciudad República.
-Eso es esplendido.-Volvió a hablar Varrick.-Justamente Asami acaba de aceptar un proyecto en esa ciudad y nos preocupaba que fuera a ser un inconveniente.
-Pues ya ve que no lo es.-Aseguró Roku. Korra sonrió con entusiasmo, Ciudad República había sido su hogar desde los 12 años y moría por regresar ahí. Pero todos sus ánimos se fueron abajo demolidos por la sorpresa y la incredulidad antes de pasar a la ira cuando escuchó lo siguiente.-Sin embargo, se nos facilita más las cosas estando ya en París por lo que es más que obvio que las grabaciones comenzarían aquí haciéndonos permanecer treinta días más en esta ciudad.
-¡¿Qué?!-El rugido que salió de la garganta de Korra sólo los chicos se lo esperaban, la morena se levantó de forma poco amable de su silla estando a punto de tirarla.-¡¿Cómo que nos vamos a quedar treinta días más?!
-Korra, siéntate, por favor.-Le ordenó Roku con calma pero aún sorprendido por la reacción.
-¡Sr. Roku, no puede hacernos esto!-Comenzó a decir sin acatar la orden que se le había dado.-¡No puede tomar una decisión así sin consultarn...!-Miró de reojo a sus amigos, todos estaban incómodos y desviaban la mirada.-Ustedes ya sabían...-Dedujo correctamente.
-Korra, sé que esto es difícil para ti, pero...
-¡No sabes nada!-Interrumpió a Katara con el ceño fruncido.-¡¿Qué no entienden?!, ¡No puedo estar aquí!-Llevó ambas manos a su cabeza con desesperación.- ¡Necesito irme!, ¡¿No ven que yo...?!-Pero, por azares del destino, fue en ese momento en que sus ojos zafiro se cruzaron por unos segundos con los verdes de Asami, lo que la hizo guardar silencio. Había estado a punto de hablar de más, a punto de decir lo que no debía.-¡Ugh!-Fue lo último que los presentes escucharon de Korra antes de que saliera hecha una furia azotando la puerta.
Con paso fuerte bajó las escaleras del gran edificio hasta que llegó a la puerta por la cual salió. Estaba realmente molesta, furica, ¿Cómo podían sus amigos hacerle esto? Digo, si esa bola de traidores eran sus amigos. Su cabeza estaba tan llena con insultos para sus compañeros de banda que no supo en qué calle giró ni mucho menos a dónde estaba llegando. Poco a poco se internaba más en las calles de París sin ser consiente de ello.
Después de caminar por quién sabe cuanto tiempo, comenzó a darse cuenta de dos cosas: 1.-Estaba perdida. 2.-La estaban siguiendo.
Comenzó a caminar más deprisa sin saber realmente de qué estaba huyendo, cada vez que volteaba no veía nadie ni nada sospechoso, era casi como si la siguiera un fantasma.
-Genial, maldita paranoia.-Se dijo a sí misma, pero no por eso pudo relajarse, al contrario. Su espina dorsal comenzaba a cosquillear, sus manos a sudarle y su corazón latía a mil por hora golpeado deliberadamente su pecho. Sus pasos rápidos se volvieron trote y casi de inmediato comenzó a correr. El recuerdo de las pesadillas comenzaron a pasar como flash frente a sus ojos casi al grado de impedirle la vista, la cara de Madame aparecía en todas ellas. Por eso no podía estar en París. Por eso necesitaba irse lo más rápido posible de ahí.
Así como si fuera enviado por Raava, un parque comenzó a verse a lo lejos. Con las esperanzas renovadas, Korra corrió lo más rápido que pudo para poder entrar a ese lugar en donde la gente no era demasiada como para no ver quién era la persona que la seguía, pero en cuanto avanzó unos cuantos metros adentro se arrepintió inmediatamente.
Jamás creyó que atender a sus fans fuera a agobiarla tanto. Poco a poco los adolescentes, adultos e incluso niños comenzaron a acercarse a ella pidiendo un autógrafo o una foto y el número de gente crecía y crecía, ¿Qué no veían que estaba a punto de un ataque de pánico? Estaba a pocos segundos de desmayarse cuando una bocina de auto resonó tras de sí. Al girarse a ver quien había sido la persona que hizo ese sonido se encontró con un flamante Porsche 911 (irónicamente) color negro aparcado justo frente a la entrada del parque y una mano blanca saliendo desde la ventana del copiloto mientras la llamaba.
No es como si pensar en ese momento fuera algo fácil y su cuerpo solamente le pedía salir de ahí, así que sin esperar más se encaminó hacia ese auto y entró rápidamente en él mientras este avanzaba. Cual fue su sorpresa al darse cuenta que la conductora de ese auto era la misma Asami Sato.
-Así que sueles meterte en autos de desconocidos, ¿Eh?-Fue su saludo.-Con razón tus amigos quisieron ir tras de ti de inmediato.
-¿'Sami?-Dijo incrédula.-¿Tú eres la que me ha estado siguiendo todo este tiempo?
-Bueno...-Comenzó dudosa, entendiendo ahora las consecuencias que provocó su acto.-Era yo o Monsieur Roku.-Se defendió con una sonrisa débil. No se sorprendería si Korra comenzaba a gritarle que, por su culpa, casi le da ataque cardíaco pero la oji azul no lo hizo. Simplemente se limitó a bufar y mirar por la ventana.
-O ninguno.-Señaló ella.-Quería estar sola.-Aseguró.
-¿Adentrándote en un parque a las 12:46 un sábado?-Preguntó burlona.-No fue un movimiento inteligente.
-Discúlpame, pero estaba al borde de la desesperación porque ALGUIEN estaba siguiéndome.-Le reclamó al fin con un gracioso puchero en los labios y sus brazos cruzados.
-Admito que eso fue mi culpa.-Aceptó Asami.-¿Pero en qué estabas pensando al salirte así en un país que ni siquiera conoces?-Tal vez no haya sido su intención, pero a Korra eso le sonaba a futuro sermón apunto de arribar.
-¿Vas a regañarme?-Preguntó alzando una ceja.-Lo siento, 'Sami, pero no eres quién para hacerlo.-Se sentía molesta, acababa de salir de una crisis momentánea y lo que menos quería era un regaño. Escuchó a la francesa suspirar derrotada.
-Tienes razón.-Le dijo para después guardar silencio, como si estuviera analizando la situación.-Me imagino que no quieres volver.
-No.-Respondió con seguridad.
-Bon.-El auto soltó un ronroneo que en otras circunstancias hubiera emocionado a Korra y la velocidad comenzó a subir.
-¿A dónde vamos?-Preguntó la vocalista mirando a Asami quien parecía decidida a algo.
-A pasear.-Respondió esta. Korra veía pasar los edificios diversos casi como si fueran borrones. Cómo detestaba esos lugares, cada piedra, cada árbol... Todo ello había sido arruinado con el simple hecho de estar ahí en París.
-Odio este país...-Masculló entre dientes.
-No lo haces.-Contradijo Asami sorprendiendo a la oji azul, no creía que la hubiera escuchado.-Odias las memorias que tienes de él.-Concluyó. Si de por sí ya había llamado la atención de la vocalista, esta declaración la hizo abrir aun más los ojos. Asami había acertado en algo que nadie jamás ha logrado entender sin saber lo que hay detrás.-Eso me lleva a la razón del porqué te molestaste al enterarte de que tu estadía se prolonga.-Korra agachó la cabeza, clavando su azul mirar en sus propias manos sobrepuestas en su regazo. No podía decirle la verdad a Asami, no quería tampoco... Era algo realmente muy personal y algo muy profundo, algo que aún no podía decir libremente por más que lo deseara... Cosa que no hacia, de por sí. Pero eso tampoco significa que le iba a mentir, odiaba las mentiras casi a muerte... Sólo debía de buscar una... Media verdad.
-Debo impedirlo.-Dijo cuando por fin la encontró.
-Pardon?-La ceja de Asami se levantó mientras quitaba su atención del camino por unos segundos para dársela a su copiloto.
-La boda.-Le respondió.-Debo impedirla y estar aquí no me deja.-Bufó.
-No lo lograrás y no es la distancia lo que lo impide.-El tono que usó la francesa para decir aquello fue demasiado duro para Korra, quien atinó solamente a hacer una mueca que pasó desapercibida para la oji verde.
-Gracias por el voto de confianza.-Ironizó.
-No hablo de eso.-Se apresuró a decir notando el tono lastimero que usó Korra.
-¿Entonces de qué?
-¿Crees sinceramente que con sólo hablar con ella desistirá?-Le dijo como quien no quiere decir malas noticias, pero que era prudente hacerlo.-Una boda no es un juego de niños. Es algo mucho mayor que eso.
-¡Yo la amo!-Le replicó enseguida con certeza.
-¿Y ella a ti?
-Absolutamente.
-¿Entonces por qué se casa?-Contraatacó Asami.
-Por obligación.-Le respondió, muy segura de lo que decía.
-No lo creo.-Una risa sin diversión salió de sus rojos labios mientras que otro bufido molesto salió de Korra.
-¿No deberías estar apoyándome y diciendo que el "amog" lo puede todo?-Nuevamente la francesa se permitió ver a Korra gracias a un semáforo en rojo, la vocalista tenía el ceño fruncido pero ese puchero no le permitía tomarla en serio.
-Ese es un estereotipo francés que no va conmigo.-Dijo con un rastro de risa en su voz.
-¿Y entonces qué va con usted, Madame Sato?-Asami suspiró.
-¿Estás molesta por eso?-Korra la miró atenta. El tono de voz usado por la francesa fue de preocupación, como si temiera su reacción tal vez...-De verdad que quería decírtelo, pero...
-Oye, no estoy molesta.-La interrumpió.-Lo entiendo completamente...-Dijo añadiendo una sonrisa tranquilizadora a su afirmación.-Sólo me tomó por sorpresa... Eso es todo.
-De verdad lamento no habértelo dicho antes.
-No, yo lamento no haberte reconocido.-Admitió agachando la mirada.-Has de creer que soy una ignorante.
-Para nada.-Replicó Asami.-Fue muy útil, de hecho. De todas formas, si odias París tanto como dices, no has de conocer muchos artistas de aquí.
-¡Gracias!-Exclamó Korra arrojando sus brazos hacia arriba tanto como se le permitió el auto con su energía usual.-¿Podrías ir y decírselo a Mako?
-Se lo haré saber.-Dijo y le guiñó el ojo, la reacción inmediata de Korra ante eso fue un sonrojo muy evidente en sus mejillas y desviar la mirada por lo que Asami no pudo evitar soltar una carcajada antes de avanzar ya que el semáforo había cambiado ya a verde.-Te invito un café, ¿Qué dices?
-¿Un café?-Repitó Korra.
-¿Prefieres un té?
-No, no... Un café está bien, gracias.
-De acuerdo, sólo permíteme hacer una llamada.-Dijo mientras comenzaba a reducir la velocidad para estacionar su auto cerca de la acera.-¿Qué?-Preguntó al ver la mirada extrañada de Korra.
-Es que... Bueno, no había visto a otra persona detenerse para hacer una llamada además de Mako.-Señaló, Asami amplió su sonrisa antes de contestar.
-Es una costumbre que se adquiere cuando eres madre.-Respondió.-Aunque debo admitir que amo correr autos.
-¿En serio?-Korra no podía pensar alguna otra forma en que esa mujer no fuera más maravillosa.
-De verdad.-Afirmó divertida ante la reacción de Korra.-De vez en cuando voy a una pista que está por aquí y me voy unas vueltas. La velocidad me encanta.
-¡Eso es genial! Nunca creí que fueras de las que les gusten las emociones fuertes.-Le admitió con una sonrisa marca Korra.
-¿Bromeas? Debo llevarte a pasar toda una tarde conmigo un día de estos.-Le dijo, nuevamente la risa escapando de esos rojos labios cuando Korra expresó su entusiasmo interno.
Y es que a la morena también le encantaba la velocidad, pero con ciertas modificaciones que tenían preocupados al Sr. Roku y al mismo Aang, quien fue el que le enseñó todo lo que sabia. Korra siempre había sido impulsiva y eso a veces solía ser un problema.
Después de llamar a ambos representantes para comunicarle sus planes y pedirles que continúen sin ellas, Asami llevó a Korra a un pequeño café algo oculto y con un estilo que ayudaba a dar privacidad a aquellas personas solitarias o parejas que lo necesitaran, a pesar de la forma en que se habían entendido antes, el camino transcurrió en silencio. Korra no estaba segura de qué hablar con Asami ya que las únicas veces que se habían encontrado había terminado hablando con sus hijos o desmayada, además, tampoco quería ser una molestia, habían veces en las que la conversación surgía tan fácilmente para ella que terminaba fastidiando a los demás y era algo que definitivamente no quería que sintiera Asami así que, después de asegurarse de que no le molestara, se colocó sus audífonos y comenzó a escuchar música a todo volumen.
Cuando llegaron y entraron por la puerta Korra se puso incómoda, no solía frecuentar lugares de esa clase ya que, como estábamos hablando de una cafetería en París, era realmente elegante y algo intimo. Estar en un ambiente así con Asami la hacía sentirse inusualmente nerviosa.
Más temprano que tarde se dirigieron a una mesa algo apartada cosa que empeoraba un poco su nerviosismo, tomaron asiento y dejó que Asami ordenara por ella ya que, según la francesa, debía probar el pastel de quien-sabe-qué con chocolate que hacían ahí.
-Hey, 'Sami.-La llamó.-¿Crees que podría darte un pequeño presente?-Preguntó Korra. Había encontrado un pedazo considerable de hoja en su bolsillo que había arrancado de su libreta mientras esperaba con impaciencia a que Asami llegara a darle la sorpresa de que era famosa en aquella reunión en la mañana.
-Oh, no... No tienes porqué...-Quiso protestar.
-Oye, relájate. Sólo es un poco de origami.-Le mostró burlona la hoja de papel con uno de los tantos escritos que odiaba.
-Ah, entonces adelante.-Al tener la luz verde, Korra sonrió satisfecha y comenzó a hacer un dobles para poder quitar los bordes rasgados ante la mirada atenta de Asami. Para Korra, hacer origami era algo divertido, nadie se esperaba que alguien como ella tuviera paciencia para hacer cada dobles que criaturas complicadas piden, pero la tenía y era muy buena en ello.
Sin embargo aún así podía sentirlo, podía sentir la curiosidad en los ojos de Asami y no por su habilidad con el papel, podía sentir como se había estado refrenando en preguntarle algo y no lo hacía tal vez por pena, tal vez porque no se conocían ni de una semana.
-Puedes preguntar, si quieres.-Le dijo con la mirada aún puesta en aquella hoja que comenzaba a tomar una forma irreconocible.
-Yo...
-No trates de negarlo.-La detuvo en seco.-Siento tu mirada curiosa por mucho que trates de disimularlo, soy una experta en reconocerlas.-Korra se señaló a sí misma y sonrió abiertamente de lado para tratar de darle seguridad para expresar su duda.
-D'accord, ¿Qué tal si lo hacemos más justo?-Sugirió apoyando su mentón sobre el dorso de su mano mientras el codo lo apoyaba ligeramente sobre la mesa.
-¿Cómo?-Le preguntó Korra desviando su azul mirar de sus dobleces a los hermosos ojos de Asami.
-Si tú respondes, yo respondo.-Contestó. Korra lo pensó por un segundo, debía de admitir que estaba curiosa sobre muchas cosas como, por ejemplo, de quién había sido el pobre idiota que dejó ir a Asami, sentía hasta un poco de lástima por él ya que, podría apostar, allá afuera en este mundo o incluso en otros, cualquiera mataría por una mujer como Asami.
-De acuerdo.-Se acomodó en su silla animada, como si estuviera a punto de jugar algo interesante.
-Muy bien.-Sonrió satisfecha.- ¿Cómo es Yue?-Fue la primera pregunta lanzada por Asami. Korra parpadeó un poco antes de regresar su mirada hacia el papel, si se hubiera estado viendo en el espejo podría notar como ese azul tan suyo se opacaba. Sin mucho ánimo, comenzó a buscar en su bolsillo por el nuevo celular y le mostró el fondo de pantalla. Se había tratado de detener, de no meterse a Facebook y bajarse una maldita foto pero lo hizo, se golpeó contra la mesa en la que estaba cuando no pudo resistirse a ponerla nuevamente como la primera imagen que vería al desbloquear su celular y aun así no la había quitado.-Es muy linda.-Halagó la francesa a lo que Korra asintió con una triste sonrisa antes de volver a guardar el aparato y retomar su origami.
-¿Y él?-Preguntó Korra viendo cómo sus pedidos llegaban, un café en una taza algo pequeña para el gusto de la morena y un pedazo de pastel verde claro con ondas finas de chocolate dibujadas sobre el.-¿Cómo es tu ex-novio?
-Ex-esposo.-Corrigió con una sonrisa amable.
-Oh, sí, cierto...-Se palmeó la frente.-Bueno, cómo es él.-Korra vió a Asami buscar en el bolso a juego con su atuendo que tenía hasta que dio con un celular más sofisticado que el suyo, comenzó a deslizar su dedo por la pantalla hasta que encontró lo que estaba buscando y se lo mostró: Un hombre rubio, de ojos azul hielo, sonrisa perfecta y porte elegante cargaba a una rosita bebé bodoque en una cobija pequeña de un rosa pastel. Sentada a su lado se encontraba Asami, quien se veía radiante, sonriente... Hermosa... Muy hermosa... Le seguía después un pequeño Gu en con una adorable sonrisa tomando de la mano a su madre. Korra no pudo evitar sonreír ante la imagen, aún a pesar de que aquel hombre que figuraba en esa foto le desagradaba... Tal vez si cerraba el ojo izquierdo y movía un poco la cabeza a la derecha podía quitarlo de su vista...
Antes de que pudiera probar su teoría, Asami ya estaba guardando el celular.
-Se llama David.-Le dijo Asami casualmente.
-Oh, ya... David.-Regresó a su origami. Usualmente ya habría terminado, pero esta era una versión un poco más avanzada ya que era 3D y, además de ser tardado, quería hacerlo con sumo cuidado para terminarlo de forma impecable.-Te toca.
-¿Cómo la conociste?-Por primera vez, Korra sonrió ante un recuerdo que involucraba a Yue.-Eso parece ser una buena señal.-Asami evidenció aquello dándole también una linda sonrisa a cambio.
-No, es que la historia es realmente estúpida.-Aclaró.-Acababa de salir de una cancha de básquetbol en un parque cerca de mi casa...-Comenzó a contarle.-Estaba botando el balón mientras caminaba cuando la vi sentada en una banca con su padre, estaba tan atontada viéndola que no noté que seguía caminando y caminado hasta que... ¡Splash!... Caí directo al lago de por ahí de cabeza... ¡Casi me ahogo porque un maldito pasó con un bote de remos y se quedó justo arriba de mí!.-Korra movía sus manos de forma divertida mientras narraba haciendo que Asami la mirara entretenida y riera un poco.-Su padre me sacó del agua y ambos me llevaron a mi casa.-Finalizó.-Ahora tú dime cómo conociste a Dave.
-David.
-Eso dije.
-Yo lo atropelle con mi motoneta.-Soltó encogiendo los hombros como si fuera algo de todos los días. Imaginarse a Asami arrollando a "Don Perfecto" se le hacía tan divertido que su sonrisa ocupó toda su cara, si es que eso era posible.
-¿Que tú qué?-Preguntó inclinándose sobre la mesa muy interesada. La francesa dio un trago a su café sin dejar de mirar a Korra, como si estuviera analizándola detenidamente a lo que la morena sintió que su espina dorsal era recorrida por una corriente eléctrica haciéndola volver a sentarse bien en su silla.
-Iba por la calle muy tranquila, el idiota no se fijó al cruzar y para cuando pude frenar ya estaba a varios metros lejos de mí.-Contó para diversión de Korra quien no pudo evitar reír.
-¿Y salieron después de eso?-Le preguntó aún alegre por la imagen con gráficos y todo que su amado cerebro le regaló.
-Sí, bueno... Me sentí culpable así que lo invité a cenar... El resto es historia.-Korra vió atenta como Asami echaba un poco de su negro cabello hacia atrás con la mano y volvió a confirmar lo que ya sabía: No había gesto que aquella peli azabache no hiciera de forma elegante y sexy.-Me toca preguntar.-Korra afirmó con la cabeza antes de volver a su casi imposible origami.-¿Cuándo te diste cuenta de que estabas enamorada de ella?-Debió ver esa pregunta venir. Detuvo todo tipo de movimiento que pudiera estar haciendo ante la sorpresa y el peso de la pregunta. Dejó de hacer origami pero no levantó la mirada, no movió ni un músculo más, ni siquiera respiraba, estaba como una estatua.-Korra, no tienes que...
-Un día, estábamos afuera de mi casa, encima de ella, para ser precisos...-Comenzó Korra interrumpiendo cualquier cosa que fuera a decir la oji jade.-Había estado decaída y Yue me sugirió salir por la ventana del ático y ver las estrellas desde el tejado.-Por fin alzó la cabeza para clavar ese azul mirar en un punto entre Asami y su taza de café.-Ellas se veían... Hermosas...-Afirmó con una sonrisa y los ojos abiertos y brillando como si las estuviera viendo otra vez.- Tan claras que te daban la sensación de que, si te atrevías, podías tocarlas con las yemas de tus dedos...-Guardó silencio mientras rememoraba todo en su cabeza, tan claro como si de una película se tratase.-Tal vez si no hubiera estado tan ensimismada hubiera visto el balón que acometió contra mi cara... Siempre fui un imán de balones, ¿Sabes?-Dijo con una risa pequeña.-¿De donde salió? No lo sé. Lo único que recuerdo es un dolor fuerte directo en mi cara y de pronto ya estaba tirada sobre el techo, al abrir los ojos lo primero que vi fue su rostro. Se veía preocupada...-Su gesto fue disolviendo su sonrisa, pero aún conservaba esa mirada soñadora.-Preguntó si estaba bien y... De pronto... Ya no había nada más a mi alrededor que no fuera ella y esos ojos de un azul celeste taaan claro...-Su voz fue convirtiéndose en un susurro sin que Korra misma fuera capaz de notarlo.-Los ruidos cesaron... Mis preocupaciones se fueron... Y entonces yo... Simplemente lo hice...
-La besaste.-Afirmó Asami. Si Korra hubiera estado en sus cabales, hubiera notado algo extraño en la voz aterciopelada de la francesa, pero como estaba en las nubes o, mejor dicho, en un tejado, sólo se limitó a asentir.
-Te puedo asegurar que fue la mejor experiencia que jamás tuve... Fue...-Movió inconscientemente las manos buscando la palabra perfecta para describir aquello.-Algo inefable...-Dijo por fin.-Algo que no conseguiré olvidar nunca... Cuando me separé estaba aterrada por la idea de...
-De que le hubiera desagradado y la ahuyentaras.
-Sí... Pero al ver sus ojos... Vi un brillo especial en su mirada, me sonrió y yo le sonreí de vuelta...-Recordó.-Fue ahí donde supe que puede que un día la Luna y las estrellas dejen de existir, que puede llegar el día en que me quede sin nada... Pero, si veía ese brillo en su mirada entonces no necesitaba ninguna otra luz en el firmamento... Si veía ese brillo... Entonces lo tenía todo.
-Vaya...-Fue lo único que consiguió decir Asami ya que Korra, para sorpresa de la francesa, sacudió fuertemente su cabeza sacándose a sí misma de aquel recuerdo.
-Pero eso no importa.-Dijo dejando en el olvido su dulce y soñadora voz para volver a la fría y realista.-Ella se casa y yo estoy atrapada en este horrible país treinta días más.-Concluyó amargamente siguiendo con su labor con el papel.-¿Y tú?, ¿Cómo supiste que te enamoraste de Devon?
-David.
-Eso dije.
-Pues...-Comenzó pensativa.-No creo que lo haya hecho realmente...-Eso último llamó la atención de Korra.-Jamás sentí nada parecido a lo que me contaste y ni siquiera recuerdo el primer beso que nos dimos... No sé realmente cuándo fue si es que en algún momento lo sentí.
-Bien, pero no respondiste mi pregunta.-Señaló mientras le daba un sorbo a su café el cual ya estaba tibio.
-¿De qué hablas?-Preguntó ceñuda.-Te dije que no sabía cuándo me enamoré de él.
-Ahh, pero yo no te pregunté cuándo...-Evidenció con la ceja alzada y un fingido tono de abogado.-Te pregunté CÓMO... Lo cual quiere decir que no respondiste a mi pregunta.-Se rascó la nariz.-Y, como no sabes CUÁNDO, no podrás responder el CÓMO, yo ya te contesté, así que eso me deja a mí una pregunta nueva, ¿No?-Esa risa tan melodiosa se dejó escuchar ante los oídos de Korra, quien la disfrutó como si fuera música.
-Con que vacíos legales, ¿Eh?-Alzó una ceja.-No sabía que fueras tan hábil.
-Yo tampoco.-Replicó genuinamente volviendo a hacer reír a Asami y a ella sonreír como si hubiera cumplido su meta en la vida.
-D'accord.-Suspiró a causa de la risa que había dejado escapar recientemente.-¿Cuál es tu pregunta?
-¿Por qué terminaste con Dany?-Asami exhaló rendida sin tratar de corregir a Korra esta vez.
-Ambos queríamos cosas diferentes.-Le contestó.-Él quería que yo dejara la actuación y yo no quería abandonar mis sueños para convertirme en la esposa perfecta de los años 50's.-Frunció el ceño.-No creo que nadie deba dejar sus sueños y sus logros por otra persona.-Afirmó seriamente. Por primera vez, Korra miró fijamente dentro de los ojos de Asami, esa forma de hablar era algo fría para ella y en su verde mirar no había rastro de duda.
-¿Le querías?-Ambas sabían que esa pregunta era válida porque Korra ya le había contestado algo similar a Asami en el auto.
-Sí.-Afirmó segura y Korra lo entendió, hay una gran diferencia entre amar y querer una persona. Fue entonces cuando se preguntó si en algún momento de la vida el amor sería suficiente... ¿Asami había amado sin darse cuenta?... ¿Asami fue realmente amada?...
-¿Fuiste amada, 'Sami?-Le preguntó seriamente mirándola a los ojos para recalcar ello. La oji jade frunció el ceño sin saber qué contestar.
-¿Cómo se supone que se puede saber algo así?-Devolvió la pregunta visiblemente confundida.
-Oh, se sabe... Siempre se sabe.-En ese momento dio un último dobles.-¡Ya..!-Anunció con una sonrisa.- Para tú... Pepete..-Le dijo sonriendo juguetona al ver la cara de la francesa.
-Korra... ¡Es increíble!-Exclamó fascinada tomando el pequeño dragón en 3D que la morena había creado con cuidado.
-Sí, bueno... No es la gran cosa.-Apenada, Korra se sonrojó levemente, desvío la vista y comenzó a rascarse la nuca mientras un puchero se formaba en sus labios.
-¿No es la gran cosa? ¡Es fantástico! Tienes talento, Korra.
-Oh... Stop it.-Agachó la cabeza.
-Mon Dieu, cheri! -Exclamó riéndose.-Vous êtes très tendre!-Comenzó a acariciar la mejilla aun más roja de la vocalista, quien volvió a sentir ese cosquilleo extraño ante su contacto.
-Sí, sí, bueno...-Lentamente alejó su mejilla de la blanca y suave mano de Asami. No era que le desagradara su tacto, sino que estaba aturdida, estaba extrañada y hasta un poco asustada por ese maldito cosquilleo que había pasado ya varias veces al hilo. Sin embargo, algo dentro de ella se lamentó de haber terminado ese contacto y eso la confundió más.-No entendí nada de lo que dijiste.-Desvío su mirada nuevamente.
Ambas siguieron la conversación hablando de temas random que se les iban ocurriendo en el momento, las risas eran algo que abundaban en aquellas conversaciones y todo era gracias a comentarios algo tontos que Korra soltaba por error o sin darse cuenta. Cuando Korra probó el pastel que Asami le había ordenado pudo comprobar que lo que había dicho era cierto, ¡Estaba delicioso! No pudo contenerse y pidió tres pedazos más.
Una vez habiendo pasado un poco más de tiempo ahí, Asami decidió que era tiempo de irse y Korra lamentó eso, estaba tan acostumbrada ya a esa extraña sensación de pesar y nervios que le provocaba estar en París que cuando podía tener un descanso de ello lo apreciaba muchísimo y, curiosamente, siempre sucedía estando con Asami.
Pelearon un poco sobre quién pagaría la cuenta, Asami decía que ella debía hacerlo ya que fue la francesa quien invitó a Korra, pero la otra quería hacerlo de todos modos y no iba a dar su brazo a torcer de ninguna manera por eso tuvieron que llegar al acuerdo de pagar la mitad cada quién y aun así fue Korra quien dejó la propina.
Saliendo de ahí, Korra decidió que era una buena idea llamar al Sr. Roku para decirle que estaban de vuelta, el hombre con amabilidad le comentó que ya no estaban en el edificio, sino que todos se encontraban en el hotel, al escuchar esto, Asami aceptó irla a dejar hasta allá ya que, de todas formas, fue ella quien le había robado a Korra unas cuantas horas de su tiempo.
En cuanto entraron de vuela al auto, el silencio entró con ellas, era algo realmente raro que Korra no podía explicar. Nuevamente se puso sus audífonos y otra vez comenzó a escuchar música a todo volumen mientras cerraba los ojos y seguía el ritmo con sus dedos golpeteando en su rodilla, tan metida en la melodía y en la letra que sólo pudo ser sacada de ahí cuando la mano de Asami junto con ese cosquilleo se posaban sobre su antebrazo. Abrió los ojos para mirar a la francesa y se quitó ambos audífonos de los odios.
-¿Qué sucede?-Korra preguntó ladeando la cabeza.
-Nada... Es solo que me intrigaba un poco la canción que estabas escuchando.-Le dijo sonriéndole de lado.
-¿Puedes escucharla?-Preguntó sorprendida la vocalista.
-Bueno, es fácil cuando la tienes a todo volumen.-Korra hizo un pequeño puchero sorprendida antes de dirigir la mirada hacia sus audífonos dándose cuenta de que podía escucharse claramente.
-Oh, es cierto hehehehe.-Se rió apenada rascándose la nuca.-¿Qué quieres saber?
-Es una canción de Hurts, ¿Cierto?-Señaló sin quitar los ojos del camino.
-Sí.-Se apresuró a decir alegre la oji azul.-¿Cómo lo supiste?
-Es una de mis bandas favoritas.-Le admitió.
-¿En serio?, ¡La mía igual!-Su sonrisa se amplió todo lo que se podía mientras que sus ojos se abrían emocionados.
-¿De verdad?, ¿Cuál es tu canción favorita?-Le preguntó con la misma emoción que Korra pero de un modo más recatado.
-Definitivamente AMO Something to die for.-Respondió.-Es una canción realmente genial y siento que... Casi la escribieron para mí.-Afirmó.-¿Cuál es la tuya?
-Uh... Only you.-Dijo después de pensarlo un poco.
-Esa también es genial.
-Bastante genial.
Trataron después de eso de hablar de otros tipos de música o bandas que tuvieran en común, cosa que fue casi imposible. Mientras que Asami disfrutaba de música clásica, jazz o canciones con un ritmo más tranquilo y melodioso, Korra adoraba el rock, rock alternativo, metal y otras cosas dignas de una personalidad tan explosiva y peculiar como la suya así que no había mucho con que trabajar, por lo que básicamente discutieron toda la discografía de los pocos grupos que las unían como The Beatles, Queen y, obviamente, Hurts.
Cuando por fin llegaron al hotel, un nuevo silencio llenó el auto anunciando la inminente despedida, Korra inhaló hondo por su nariz antes de dejar escapar el aire de vuelta de donde lo tomó.
-Muchas gracias por lo de hoy, 'Sami.-Le dijo sinceramente mirándola a los ojos.-Realmente me hacía falta hablar un poco de esto con alguien, gracias por escucharme y contarme cosas.
-Al contrario, Korra.-Contradijo.-Gracias a ti por confiar en mí en primer lugar.
-Será mejor que salga del auto.-Señaló con su pulgar el hotel a través de la ventanilla del auto mientras le sonreía de lado.
-Prends soin de toi, Korra.-La morena sonrió divertida, no importa cuantas veces Korra le dijera que no entendía nada del francés más que lo básico aun así Asami iba a decir alguna que otra palabra suelta en ese idioma y, a decir verdad, no se podría decir que le molestara demasiado... Resignada, abrió la puerta negra de aquel lujoso auto sintiendo el frío pero refrescante aire rozarle el rostro; en ese momento, la mano que aún estaba dentro del auto entró en contacto con la suave piel de la de Asami, quien la sujetaba impidiendo que saliera. Korra volteó a ver a la francesa casi de inmediato, volviendo a sentir eso extraño otra vez.-Tienes una muy buena vida por delante, Korra.-Comenzó a decir la peli azabache ante la mirada extrañada de la vocalista.-Y quiero que sepas que estoy aquí para ti... Si deseas hablar o lo que sea...-La morena parpadeó varias veces sorprendida por las recientes palabras de Asami, las cuales jamás se esperó. Agachó la cabeza sin saber exactamente que decir o hacer para responder eso, simplemente se limitó a asentir y regalarle una de las mejores sonrisas que tenía, la cual no había salido por los eventos recientes incluso desde antes de venir a París... Luego echó a correr para entrar al hotel.
Saludó al hombre gracioso de recepción y subió las escaleras una a una con las palabras de Asami aún martillándole la cabeza. Y es que Korra no podía entender cómo un ofrecimiento como ese podía salir tan sinceramente de Asami. No era tampoco que desconfiara de ella ni mucho menos, era en realidad que, parecía ser, la francesa la apreciaba de algún modo y eso era lo que no cabía en su mente. Antes de darse cuenta, ya estaba frente a la puerta de la habitación que compartía con las chicas, sacó su tarjeta de su pantalón y desbloqueó el cerrojo, giró la perilla y al momento de entrar se encontró con todos sus compañeros de banda esperándola preocupados. En cuanto estos la vieron entrar se abalanzaron a pedir disculpas por no haberle dicho que se iban a quedar y mucho menos haberle consultado esa decisión. Se veían muy arrepentidos así que Korra, como buena amiga que era, los hizo implorar un poco más antes de darles a todos su perdón.
-¿Y bien?-Preguntó Bolin con su alegría de siempre de vuelta.-¿Cómo te fue?
-¿Con qué?-Korra se quitó su saco y lo colgó de vuelta en su lado del ropero pequeño que había ahí.
-¡Con Asami, por supuesto!-Señaló entusiasta.-¿Qué estuvieron haciendo?
-Sólo... Sólo hablamos.-Le aseguró sonriente.
-¿Y esa sonrisa?-Fue el turno de Kuvira en señalar algo.
-¿Hicieron algo que no nos quieras contar, Korra?-Preguntó ahora Zuko con la ceja alzada.
-Chico, por favor.-Intervino Katara.-Si Korra dice que hablaron, entonces sólo hablaron.-La aludida le sonrió agradecida a su amiga tecladista.
-Gracias, Katara.-Le dijo mirando a sus demás amigos con molestia. Y fue en ese momento en que notó que el único con mirada inconforme era nada más y nada menos que Mako. El chico le había pedido disculpas y participado del abrazo grupal que habían hecho, pero en cuanto empezaron a hablar de la peli negra fue cuando se alejó con los brazos cruzados y se tiró en la cama de Katara, justo en medio de las otras dos. No era difícil adivinar el porqué estaba molesto, pero no era culpa de Korra que Asami decidiera salir tras ella o algo así, independientemente de ello, Mako le importaba y no quería que una francesa se interpusiera en su amistad. Con paso decidido pero lento, la morena se acercó al oji ámbar.
-¿Mako?-Habló ella sentándose a lado de él.
-Odio Francia y todo lo relacionado a ello, Mako.-La imitó el chico de peculiares cejas.-No conozco a esa tal Sato, Mako. Atenea merecía ser hermosa, Mako.-Conforme el chico hablaba, el ceño de Korra se fruncía cada vez más.
-¿Qué tratas de decir?-Le preguntó visiblemente irritada cruzándose de brazos.
-Trato de decir que mientras yo estaba aquí como idiota emocionado por conocerla tú estabas haciendo avances a mis espaldas.-Le reclamó molesto.
-¡¿Avances?!, ¡¿Crees que todo este tiempo he tratado de ligar?!-Aquello no solamente la molesto, sino que la enfureció. No sólo estaba insinuando que había dejado de lado sus traumas con Francia y su corazón roto para conquistar a una chica, sino que también le estaba dando un motivo malintencionado a la amabilidad de Asami y eso a Korra no le agradó para nada.
-¡Pues es justamente eso lo que parece!-Explotó también el oji ámbar.
-¡No puedo creer que pienses eso!
-¡Es fácil pensarlo cuando Asami parece DEMASIADO interesada en ti!-Señaló dejando a Korra sorprendida por un corto lapsus de tiempo, después del cual comenzó a sentir su enojo elevarse un tanto más.
-¡¿De qué mierda estás hablando?!, ¡Ella sólo está tratando de ser amable!-Objetó.-¡Además no es mi culpa que tú seas tan interesante como ver el canal del gobierno!
La cara de Mako se tornó completamente roja mostrando el nivel de enojo que había en su cuerpo, justo cuando iba a replicar Katara decidió intervenir.
-¡Basta, los dos!-Ordenó con una voz autoritaria que asustó un poco a todos los presentes aunque no lo admitieran.-¡Mako!, ¡¿Qué no ves que Korra no tenía ni la más mínima idea de quien era Asami?!-Lo regañó.-¡Se hizo el ridículo ella sola!... ¡Y tú, Korra!-En cuanto su nombre fue pronunciado, abrió los ojos cuan grandes eran. Todo mundo, incluida Kuvira, le tenían miedo a Katara molesta.-¡Deja de burlarte de Mako!-Un silencio se apoderó del cuarto de hotel en el que estaban, todos bastante incómodos como para decir algo que lo rompieran. Sin mirar a nadie, Korra tomó de debajo de su cama su libreta azul y la pluma de siempre antes de abrir la puerta corrediza que daba al balcón y salir a tomar un poco de aire fresco.
-"¡Estúpido Mako!"-Pensó apoyando sus brazos cruzados en el barandal del balcón.-"¡Estúpido, estúpido Mako!"-Cerró fuertemente los puños y apretó la mandíbula. ¿Cómo en el mundo puede creer algo así? Era tonto, era descabellado... Era improbable.
¡Es fácil pensarlo cuando Asami parece DEMASIADO interesada en ti!
Esas palabras dichas en el calor del momento se reproducían una y otra vez en su mente.
Quiero que sepas que estoy aquí para ti... Si deseas hablar o lo que sea...
Levantó la vista mientras suspiraba, el cielo esa noche era hermoso, lleno de estrellas aún a pesar de que la Luna no era visible. Korra inhaló el fresco aire que soplaba jugando con su corto cabello, ¿Era posible que lo que decía Mako fuera verdad?, ¿Asami está interesada en ella?
Con su vista aún perdida en el estrellado cielo nocturno, comenzó a rememorar todos y cada uno de los encuentros que había tenido con aquella francesa, desde que evitó que se volviera pure a la Sato en la calle hasta cuando se despidieron hoy después de dejarla en el hotel. Sonrió burlándose de sí misma mientras negaba con la cabeza dejándola caer despacio. Era imposible. Asami era la más hermosa, interesante, inteligente y madura mujer que había conocido, ¿En qué cabeza cabe que alguien tan genial como ella se enamoraría o estuviera interesada por una tonta, impulsiva, despistada, inmadura y traumatizada chica de 19 años como lo era Korra? Era sencillamente ridículo...
Tardó poco más de media hora en dejar de vacilar sobre todo y nada bajo el único cobijo del manto nocturno para posteriormente entrar de nuevo a la habitación, los cinco chicos estaban eligiendo una película para ver un rato y habían ocupado por completo las dos camas dejando la suya vacía. Querían darle tiempo a Korra de calmarse un poco y, cuando lo hiciera, sería Korra misma quien iría con ellos. Era algo que la vocalista les había pedido que hicieran para evitar ser objetos de su ira, pero a veces le dolía un poco que nadie tratara de estar con ella.
Sacundiendo su cabeza para borrar esos pensamientos, se limitó a abrir la libreta que traía en sus manos y comenzar a escribir.
If I was an angel
You cut my wings
But if I was a demon
You set me free
Don't you understand?
You have made me a human
-"No está nada mal..."-Pensó mordiéndose el labio.-"Tal vez con unos arreglos y un poco de melodía..."-Decidió continuarlo para ver qué podía lograr.
Now I can be broken
Now I can bleed
Now I feel sorrow
And feel empathy...
Don't you understand?
You have made me a human
Gruño, justo cuando iba tan bien... Comenzó a hacer rayones por sobre las frases que escribió después dejando las primeras. Tal ves podía llevar esto por un camino más interesante... ¿Qué tan buena sería Asami escribiendo?... Sacudió la cabeza más fuerte, ahí va otra vez pensando en la oji verde...
¿Será porque era la única francesa que no le asustaba en cierto grado?, ¿Será por su amabilidad, su cortesía...? O, tal vez, ¿Será por ese cosquilleo extraño cada vez que se tocaban? No lo sabía, pero se estaba volviendo algo extraño el que su cerebro se viera asaltado por pensamientos o imágenes relacionadas a ella en momentos en los que no tenía nada que ver...
-Hey, chicos...-Llamó Zuko ganándose la atención de todos los presentes.-Vamos a comprar unos snacks en lo que encuentran una película, ¿Quieren algo?
-Voy con ustedes.-Fue la respuesta de Kuvira, quien de un salto estaba afuera de su cama y a lado del oji dorado.
-Yo también voy.-Se unió Katara.
-¿Ustedes van o se quedan?-Korra meditó un poco la pregunta del chico de la cicatriz.
-Yo me quedo.-Dijo Bolin rascándose graciosamente el abdomen.-Pero pueden traerme unas papas fritas o algo así...
-Van a comprar frituras para todos, Bo.-Le señaló Mako.-Quieren decir que si no quieres otra cosa más.-El oji verde tomó su barbilla pensativo.
-Un helado estaría bien.-Habló por fin.
-¿Tú, Korra?
-Yo también me quedo.-La oji azul no tenía muchas ganas de salir, para ser sinceros.-Y también me gustaría un helado.-Los tres chicos que iban a ir asintieron, se conocían tanto que ya ni tenían que preguntar el sabor del postre, salieron prometiendo volver rápido y cerrando la puerta tras de sí dejando solos a los hermanos y a Korra.
La vocalista siguió en lo suyo, pensando en una estrofa que pudiera ir de acuerdo a lo ya escrito, sin embargo, sus pensamientos se vieron interrumpidos por una voz melodiosa y familiar en la televisión. Resulta que Mako se había adueñado del control remoto para buscar una cosa buena en la televisión y no tubo reparo alguno por detenerse en un canal en el cual pasaban una película francesa. Korra rodó los ojos al ver en la pantalla a una hermosa Asami con un peinado de época y un lindo vestido rosa antiguo, a pesar de que moría por seguir viendo a la peli azabache en esa interpretación, no le iba a dar el gusto a Mako de ver otra reacción en su cara que no fuera la que había ya realizado. Con esfuerzo, volvió su vista azul a su libreta fingiendo concentrarse pero escuchando atentamente la armoniosa voz de su amiga hablando francés fluido.
-¿Qué?-La voz de Mako la sobresaltó.-¿No le piensas prestar atención a la película de tu chica?-Suspiró fastidiada. Sabía que Mako no era así, él era bastante maduro y no solía comportarse como un adolescente de 17 años teniendo él ya una buena edad de 21, pero el pobre también había salido de una mala racha últimamente y Korra trataba de comprenderlo un poco.
-Mako, ya te lo dije, no es mi chica.-Korra cerró sus ojos tratando de contar hasta diez en su mente.
-No puedo creer que no me dijeras.-A pesar del tono calmado del chico, Korra no era, como ya se había dicho, una persona paciente. Mandando al diablo los números, cerró con fuerza su cuaderno.
-Ok, eres más estúpido que Ron Weasley, ¿No entiendes que no sabía?-Le espetó.
-¿Cómo no lo vas a saber?, ¡Su cara está por todos lados!-Señaló el televisor. Korra no supo qué responder, en ninguno de sus encuentros con Asami se había dado algún indicio de que fuera famosa.
-¡Pues nunca lo noté!-Le respondió sinceramente.
-Sí, claro.-Murmuró con su vista ámbar de vuelta al televisor, cosa que molestó más a Korra. Mako estaba insinuando que mentía aún después de ser 100% honesta con todo... Bueno... Tal vez no al 100%, pero ella definitivamente no mentía.
-¿Sabes qué?, ¡Estoy harta!, ¿Quieres un motivo para quejarte? ¡Bien!-Exclamó sacando su celular.-Te daré un motivo para quejarte.-Eso pareció llamar la atención del chico con la bufanda roja quien inmediatamente miró a Korra.
-¿Qué vas a hacer?-Le preguntó señalando el celular en la mano de la vocalista.
-Voy a invitar a 'Sami a una cita.-Dijo decidida. Los ojos de Mako se abrieron cuan grandes eran así como los de Bolin, quien había estado siguiendo la conversación como si fuera un partido de tenis.
-No te atreves...-Al ver como Korra alzaba la ceja retadora, decidió cambiar lo dicho.-No tienes su número.
-Oh, claro que tengo su número.-Anunció con una pequeña risita malévola. Justo en ese momento, el celular de Korra comenzó a sonar anunciando que entraba una llamada. La morena no pudo evitar sonreír ampliamente antes de mirar a Mako.-O aún mejor-Dijo.- , ella tiene el mío.-Ante la mirada atónita de ambos hermanos, quienes sospechaban ya de quién le había llamado a Korra, la chica de ojos azules contestó.-¿Diga?
-Bonsoir, Korra.-Se escuchó aquella voz femenina a la que Korra ya se estaba acostumbrando a escuchar en francés debido a la película.
-¡Oh! Hola, 'Sami...
