Descargo de responsabilidad: ¡Katekyo Hitman Reborn! No me pertenece, toda su historia y personajes pertenecen a Akira Amano.

Aclaratoria: Lo que está dentro de un guion es diálogo y lo que está dentro de comillas es un pensamiento o similar.

Edad de Tsuna: 9 años.

Edad de Notte: 9 años.


Capítulo 3, Arco 1: preparando al próximo jefe de la mafia; comienza el entrenamiento.

—Ha… —Tsuna suspiró mientras se encuentra en el patio de su escuela. Notte se halla justo a su lado.

—Debes obtener más resistencia, Tsuna bueno para nada. Solo por pasar toda una noche en vela no deberías de quedarte dormido —dijo Notte burlándose.

—No hubiera pasado la noche en vela si no fuera por tu culpa —murmuró Tsuna por lo bajo—. Además, ¿Cómo aprendiste mi apodo?

Notte sonrió—. Escuché a unos mocosos en los pasillos preguntarse: ¿Cómo es que la linda y nueva chica está en ese tipo de relación con el bueno para nada?

Esas simples palabras hicieron que Tsuna suspirara aún más fuerte—. ¿Era realmente necesario que en tu presentación de esta mañana dijeras que eras comprometidos, debido a un contrato entre nuestras familias? ¿Sabes lo molesto que ha sido?

Notte frunció el ceño—. No creas que eres el único que ha sido molestado hasta el cansancio. En cuanto a si era o no necesario, pues, en sí, no lo era.

—¿¡Entonces por qué lo hiciste!?

—Usa la cabeza Tsuna. Que no sea necesario no significa que no sea oportuno, al igual que tu apodo.

Tsuna le miró confundido—. Sigo sin entender…

Ahora fue el turno de Notte para suspirar—. Si las demás personas piensan que estamos comprometidos no harán muchas preguntas cuando, de ahora en adelante, nos vean juntos en todas partes. En cuanto a tu apodo, solo piénsalo, ¿Quién creería que el próximo jefe de la mafia más poderosa del mundo sería el estudiante más inútil de su escuela?

—Oh… Tienes razón, supongo.

Notte asintió—. Debemos usar todas y cada una de las herramientas que tengamos a nuestro favor si queremos que heredes el título de vongola decimo, y además cumplas con mi objetivo de ser el más poderoso vongola que haya existido.

—Todavía no entiendo por qué quieres que sea el vongola más poderoso…

—No es necesario que lo entiendas. Será bueno tanto para ti como para mí si lo logras, eso es todo lo que necesitas saber. Ahora que lo veo, no estás ofreciendo tanta resistencia como pensé que lo harías, ¿Por qué?

Tsuna bajó la mirada—. Bueno… Ayer, cuando pude dormir, me reuní otra vez con Giotto-san en el mismo lugar en el que te conté.

—¿Vongola primo?

Tsuna asintió—. A través del poder del anillo vongola, él me mostró la creación de la vongola original. Vi como él y su amigo, Cozzato-san, reunieron a los primeros miembros de vongola para proteger a su pueblo natal.

Notte le miró expectante—. ¿Y?

—Me pareció admirable, la vongola original. Giotto-san y yo hemos hablado de cómo era la vongola y en lo se ha convertido. Y, he decidido…

Notte se colocó justo en frente de él y le encaró—. ¿Qué? Si es algo que has decidido dilo fuerte y claro Tsuna.

Tsuna tragó saliva—. S-Si, si voy a hacer esto. Si voy a convertirme en el próximo jefe de vongola, entonces, quiero… —Tsuna tomó aire, nervioso al saber cómo su guardián tomará su decisión—. ¡Quiero volver a convertir a vongola en lo que fue originalmente! —Tsuna cerró los ojos esperando el arrebato por parte de Notte. Sin embargo, este nunca llegó.

Cuando él volvió a abrir los ojos, observó como Notte había retomado su lugar a su lado—. ¿N-No estás enojada?

Notte lo miró sin ningún tipo de emoción—. ¿Debería?

—Pues sí. ¿No eres parte del mundo de la mafia después de todo?

—Por supuesto que lo soy, pequeño tonto. No obstante, no podría importarme menos lo que le ocurra a vongola.

—¿Eh? Pero tu dijiste…

Notte suspiró por tercera vez—. No me hagas repetirme por tercera vez, Tsuna. Mi objetivo es convertirte a ti en el vongola más poderoso que haya existido. Lo que le pase a la organización en sí, no podría importante menos.

Confundido, Tsuna asintió

—Por cierto. ¿Recuerdas lo que haremos después de la escuela?

—Sí. Te esperaré en la salida.

—Más te vale. Y recuerda, mantén la fachada de ser "Tsuna bueno para nada" te ayudará en un futuro. —Antes de dejar a Tsuna, ella se burló una última vez—. Aunque en este momento sea más una realidad que una fachada.

Tsuna y Notte tenían la mayoría de las clases juntos, salvo por algunas pequeñas excepciones. Cuando estas acabaron, ambos se reunieron en el portón de la escuela. Afortunadamente, Notte había logrado convencer a Nana de que Tsuna necesitaba aprenderse a moverse solo por el pueblo. Al principio Nana no lo aceptó, argumentando que Tsuna todavía era muy joven para moverse solo; sin embargo, ella le dijo que deberían estar bien siempre que estuvieran los dos juntos y que Nana tuviera una forma de rastrearlos. De dónde sacó Notte ese localizador, Tsuna no tenía ni idea.

—Notte, si nos alejamos más, el localizador le avisará a mamá.

Ambos habían salido de la escuela y habían partido hacia las afueras de Namimori.

—No te preocupes, sin importar adonde vayamos, el localizador dirá que estamos cerca de la escuela o de tu casa.

—¿Qué? ¡Pero entonces no sirve!

Notte volvió a sonreír—. Por supuesto que no sirve pequeño tonto. Es solo una tapadera para que tu mamá no nos moleste cuando vengamos a aquí a entrenar.

—¿Aquí? ¿¡Vamos a entrenar aquí!? —dijo Tsuna un poco emocionado, al ver el portón de kokuyo land.

Notte le miró confundida—. Sí. ¿Por qué? ¿Conoces este lugar?

Tsuna asintió—. Sí. Mis padres me trajeron el año pasado. Fue muy divertido.

—Ya veo. Este lugar cerró hace algunos meses. Vindice y vongola lo compraron para que lo usemos para entrenar sin ser descubiertos ni molestados.

—¿Enserio?

—En efecto. Al ser un trabajo en conjunto, se dividieron los costos, aunque, probablemente no debió costar mucho. No había mucha demanda.

—¿Y tú también vas a entrenar?

—Sí. Aunque soy bastante fuerte para mi edad. No puedo lidiar ni de cerca con los mafiosos más poderosos del mundo, pequeño tonto.

—Entiendo y, ¿Podrías dejarme de llamarme pequeño?

Notte soltó una carcajada—. ¿Esa es la parte que te molesta?

—¡Es que se supone que tenemos la misma edad!

—También se supone que eres el próximo jefe de la mafia vongola, y no lo pareces. También parece que eres idiota, si miramos tus calificaciones; pero no es así Tsuna, simplemente tienes un gran problema de confianza, eso te bloquea en los exámenes y en varias de las actividades que realizas. Así como es mi objetivo convertirte en el jefe más poderoso de vongola, también te ayudaré a ser un jefe capaz. —Notte le sonríe una vez más; no obstante, esta sonrisa es diferente a las anteriores, no le pone los pelos de punta, en cambio, le da cierta sensación de paz—. Sobre lo de pequeño tonto, fue la impresión que me disté cuando te conocí. Si quieres que deje de llamarte así, gánatelo…

Arios meses más tarde…

Los siguientes meses pasaron rápido para Tsuna. Él no recibió ningún tipo de entrenamiento especializado en el uso de armas o en el uso de uno, o varios, estilos de combate. Y no los recibirá hasta que su cuerpo este lo suficientemente preparado para aprenderlos.

Su rutina era bastante básica, al menos en teoría. Por las mañanas iba a la escuela junto con Notte y, cuando habían acabado la escuela, se dirigían directamente a Kokuyo land. Ahí, las primeras horas, Notte le ensañaba para que fuera capaz de mejorar sus calificaciones, ella era, sorpresivamente, una buena maestra. Al principio, Notte probó diferentes métodos de enseñanza para ver a cuál Tsuna se adaptaba mejor; no obstante, el joven vongola era terrible usando los métodos normales. Si veía algo, no podía recordarlo después de una hora. Si repetía algo varias veces, se terminaba trabando y equivocando en que palabras debía usar. Tampoco tenía una memoria quinésica fuera de lo normal. Sin embargo, después de prueba y error, descubrieron que Tsuna aprendía bastante rápido si se utilizaban actividades que requirieran varios de sus sentidos mientras era sometido a una gran presión.

Este descubrimiento no alegró mucho a Tsuna, debido a que este tipo de aprendizaje incluyó cosas como: a él repitiendo cosas al mismo tiempo que era rodeado por otras cosas que le recordaban a lo que sea que estuviera aprendiendo mientras corría por su vida al ser perseguido por una jauría de perros hambrientos, o algo así. Fuera como fuere, el método funcionó y las calificaciones de Tsuna empezaron a mejorar gradualmente.

La segunda parte de su estancia en Kokuyo land, la usó para realizar la rutina diaria que Tumeric le había enseñado y que, de vez en cuando, Tumeric la actualizaba a través de mensajes o llamadas. Después de su rutina diaria, empezaba el absurdo entrenamiento de Notte, absurdo en un sentido puramente espartano. Este variaba de acuerdo a lo que Notte se le antojara, por ejemplo: un día Notte lo arrojó al bosque de Kokuyo, el cual había llenado con trampas, y lo obligó a salir por el otro extremo. Otro día lo obligó a aprenderse todo tipo de plantas que podrían ser útiles para curar heridas o crear venenos. E incluso, hubo un día en que lo obligó a aprender como resistir el dolor, Tsuna realmente no quería recordar nada de lo que pasó aquel día.

Así pasaron los meses hasta que el gran día finalmente llegó.

Tsuna recordó su charla con su ancestro:

—¿¡Eso significa qué…!? —preguntó Tsuna entusiasmado.

Giotto asintió esbozando una sonrisa—. Así es. A partir de hoy te enseñaremos como usar las armas que aprendimos a usar en vida. Así como las formas en las que las utilizábamos.

—¿Y cuál aprenderé a usar primero?

Giotto se mostró algo avergonzado, mientras desviaba la mirada—. Bueno… Fue un poco difícil convencer al tercero de enseñarte; pero al final logré que lo aceptara. Así que seremos él y yo, tus primeros maestros.

—¿¡Ambos me enseñaran!? Espera, ¿Por qué el tercero no quería enseñarme?

Giotto se rascó la cabeza—. Solo digamos que devolver a vongola a su estado original, no lo atrae especialmente. Ambos te enseñaremos, ya que nuestras armas son las más fáciles de aprender a utilizar en general.

Tsuna asintió.

—Bien, entonces yo empezaré a entrenarte primero. Luego entrenaras con el tercero.

Todo eso ocurrió justo antes de que Tsuna se acostara la noche anterior y, gracias al poder del anillo vongola, el tiempo que pasó entrenando no se reflejó en el mundo real. Las lesiones con Giotto fueron un poco duras; pero su predecesor es un buen maestro, en cuanto al tercer jefe, la mejor forma en la que Tsuna podría describir sus lecciones seria usando la siguiente palabra: suicida. Al parecer, antes de aprender a usar un cuchillo, el tercero decidió que era más prioritario enseñarle como defenderse de un cuchillo o, específicamente, como evadirlo. Esto produjo que el pequeño Tsuna terminara con cortadas alrededor de todo su cuerpo, cosa que él tendría que ocultarle a su mama de alguna forma.

Al final, Tsuna se vio obligado a mentirle a su mamá diciéndole que eran cortadas que se hizo el día anterior jugando en la escuela y que se las había ocultado para no preocuparle. Después de varios regaños por parte de su preocupada madre, Tsuna prometió tener más cuidado. Probablemente, él salió de dicha situación con tanta facilidad, gracias a que su mala suerte le metía en situaciones donde acababa siempre lastimado de alguna forma.

En la escuela, durante la hora del receso…

—¡Pfff…!

Tsuna hizo una mueca—. Podrías dejar de reírte, por favor, Notte-san.

—Ya te dije que con Notte era suficiente. Y-Y es que, no puedo creer q-que tu primera lección de cómo usar un c-cuchillo sea sintiéndolo en tu propia carne…. ¡Ja!, ¡ja! ¡ja!

—Hahh… —Tsuna suspiró con cansancio, si algo había aprendido de su guardiana de la noche en los meses en que la había conocido. Es que no le dejaba olvidar con facilidad ni sus errores, ni sus momentos más bochornosos.

Al ver el desánimo de Tsuna, Notte decidió compadecerse de él—. Oye anímate. Recuerda que hoy tenemos nuevos juguetes.

Tsuna alzó su cabeza y le miró con una expresión bastante preocupada—. ¡No creo que armas enviadas por la mafia puedan considerarse como juguetes…!

—¡Shhh! No tan alto tonto. Aunque estemos en una parte alejada del patio, si alzas tanto la voz alguien podría oírnos.

Al notar su error, Tsuna observó rápidamente si alguien le había oído. Al ver que no había nadie cerca, ambos se calmaron.

—No vuelvas a hacer eso, tonto —dijo Notte con una mirada que heló la voluntad del vongola—. Además, no exageres. No nos están enviando ningún arma de fuego o similar. Solo nos mandan lo básico para que empecemos nuestro entrenamiento.

—Aun así… —Tsuna intentó replicar; sin embargo, fue interrumpido por la campana que indicaba el fin del recreo.

—Como sea, hablaremos más tarde. Por cierto, te sugiero que ahora realices los entrenamientos con tus ancestros antes de volver a casa. De esa manera la mentira será más creíble.

De esta manera, Tsuna y Notte se separaron hasta el final del día escolar.

«Todavía no me creo que ella me haya creído con tanta facilidad cuando le dije que podía hablar con mis predecesores. Y, más aún, también me creyó cuando le dije que ellos serían los que me entrenarían». Tsuna monologó mientras esperaba a Notte, que todavía no había salido de la escuela. Se encerró tanto en sí mismo que no notó cuando ella había llegado.

¡Pump…!

—¡Auch!

Tsuna se sobó la frente en el lugar donde Notte le había dado un ligero golpe.

—Si te embobas por cualquier cosa, cualquier enemigo te podrá agarrar desprevenido.

Tsuna sonrió al ver que ella solo estaba jugando—. Perdón. Estaba rememorando algunas cosas. ¿Nos vamos?

—Claro.

Ambos caminaron a un ritmo rápido hacia Kokuyo land. Cuando llegaron a dicho lugar, fueron a la habitación principal que habían estado utilizando como una especie de guarida desde que empezaron a usar el sitio.

En el centro de la habitación había un gran mueble y, encima de este, había dos maletines. En uno estaba grabado el símbolo de los vongola y, en el otro, un sobrero rodeado por cadenas.

Tsuna se apresuró a abrir el maletín con el símbolo de su familia y vio cómo, dentro de este, se hayan dos pequeñas manoplas y un juego de dagas.

—¿Uhm? Esto es extraño, estaba segura de que me enviarían un látigo; pero esto…. Tampoco está mal… —dijo Notte mientras un sonido metálico se escuchaba golpear contra el suelo— ¿Eh? ¿Tsuna?

Una alarma, llamada super intuición vongola, sonó en la cabeza de Tsuna. Él lo sabía, en los meses que había conocido a Notte, ella solo utilizaba ese tono de voz dulzón cuando quería algo con desesperación y, generalmente, eso significaba grandes problemas para él.

Tsuna volteó su cabeza con rigidez—. ¿Sí?

Ahí el pobre vongola pudo divisar como su guardiana de la noche sostenía una extensa cadena de metal.

—Ya que somo compañeros, significa que puedo practicar contigo como utilizar estas bellezas, ¿No es así?

En ese momento Tsuna hizo lo más inteligente que se le ocurrió: corrió por su vida.

Numerosos gritos y pasos apresurados se escucharon en Kokuyo land aquel día.

—¡Aléjate de mí!

—¡Vuelve aquí pequeño tonto!

—¡No!


Nota del autor:

Bueno, este fue más un capítulo de transición y preparación para lo que va a ocurrir en los arcos posteriores. En el próximo capítulo no llegaremos todavía al canon; pero las cosas empezaran a volverse más interesantes. Gracias por su lectura, dejen un comentario si les apetece y nos vemos en el siguiente.