Sus padres estaban más que felices. Su hijo había aceptado casarse sin nisiquiera tener un miai. Claro que la entrevista era necesaria, al ser una formalidad, pero nada tardaron en llover solicitudes para casarse con el masculino y prometedor joven.

ー No puedo creer que Katsuki haya accedido a casarse con quien nosotros seleccionemos ー dijo su madre sirviendo café a Masaru.

ー Mitsuki, Katsuki ya es mayor y comprende la importancia del matrimonio en el mundo de los alfas.

ー Si tan sólo hubiese salido con alguien le permitiría casarse con quien sea por amor ー Mitsuki recordó lo enamorada que estaba del padre de su hijo.

ー Nunca nos ha presentado a ni una sola pareja ー dijo sorbiendo café ー lo más probable es que logre ser felíz con alguien que lo aguante.

La madre del malhumorado chico soltó una carcajada. Era cierto, su hijo era muy mal llevado y tal vez lo mejor sería alguien que lo aceptara así.

ー ¿Encontraste ya a alguien que te interese? ー dijo Masaru observando cómo Mitsuki revolvía carpetas como "currículum" sobre la mesa.

ー Pues sí ー separó unas opciones que gustaron ー creo que deberíamos decidir entre estos candidatos.

ー Hagámoslo.


La mañana estaba particularmente helada. Despertó y su ningyo no se encontraba a su lado. Muy por el contrario a la cálida mirada de Jirou, se encontró observado por una mirada aterradora.

Se sentó de golpe por el susto y tragó saliva.

ー ¿Qué quieres?

ー No puedo permitir que continues así, Shoto ー dijo su padre cruzado de brazos, estoico ー vamos a tener que establecer límites.

ー ... oye ー se percató ー ¿donde está Kyoka?

ー Shoto, me vas a escuchar...

ー ¿DONDE ESTÁ KYOKA⁈ RESPÓNDEME.

ー La llevé a la casa principal. Es una mala influencia para tí. ー suspiró ー Después de todo lo que hemos hecho por ella... así me paga. Deja entrar extraños a la propiedad, te ayuda a planear fiestas secretas, duerme contigo...

ー No metas a Kyoka en esto, ella sólo hace lo que YO le pido.

ー Hablé con los Yoarashi ー desvió la conversación ー y la madre del chico me ha dicho que ustedes quedaron como "amigos". ¿Me estás haciendo perder el tiempo, maldito mocoso?

ー Devuélveme a Kyoka.

ー Ya no la verás.

ー Si no me devuelves a Kyoka, me quitaré la vida.

ー Si intentas algo, sólo lograrás un peor destino para tu ningyo, hijo mio.

ー Si nos dejas en paz, me casaré con quien sea en la siguiente entrevista ー le aseguró con lágrimas de odio ー pero si no me devuelves a Kyoka juro que te ridiculizaré a un punto sin retorno con tus amigos alfas.

Enji entrecerró los ojos y le dio una mirada fulminante al bicolor. Supo que hablaba en serio cuando vio sangre salir del puño de Shoto. El enfado no tenía control...

ー Bien. ー se levantó del suelo ー Mañana ya tienes concertado un miai despues de todo. Más te vale que todo salga bien. Por el bien de tu ningyo.

ー Si Kyoka no regresa ahora mismo a esta casa no ire a ninguna parte.

ー Ordenaré que la suelten ー Enji no volteó para decir esta frase a su hijo; ambos estaban enfurecidos, pero las consecuencias eran potencialmente peores para el cabeza de los Todoroki, por lo cual se vió obligado a finalizar allí la conversación.

Al salir, hizo una seña con la mano a uno de sus hombres y éste entró a la casa principal a buscar a Jirou.

Shoto se levantó corriendo a asearse y se paró en la entrada, con un abrigo en mano, a esperar a su amada ningyo.

La joven tenía la cabeza cubierta con una fina tela oscura, y fue entregada a los brazos de su amo que en la puerta aguardaba. Al tomarla por los antebrazos, el bicolor notó su fragilidad y entraron rápidamente a su propiedad privada de siempre.

En el mismo genkan quedaron mudos unos pocos segundos, hasta que ambos lloraron.

ー Muéstrame.

ー No, Shoto... ー dijo aún con la cabeza agachada.

ー Kyoka.

Sus miradas se encontraron y fue entonces que los moretones y golpes salieron a la luz.

Sus frentes de juntaron y se abrazaron mucho, compartiendo el dolor. Nada de aquello iba a parar si Shoto no conciliaba con su abusivo progenitor.

El joven pegó un hondo suspiro y condujo a Jirou hasta la habitación. Juntos se sentaron en el futón, muy pegados, aún tomados de las manos.

ー Voy a hacer que pare, no te preocupes. Me voy a casar y te haré libre.

ー Quiero ser libre contigo, Shoto.

ー Lo sé… lo sé.


La tarde caía y un joven rubio salía de una fábrica de empaquedados, cansado, pero apresurado.

A unos pocos metros había estacionado su bicicleta; la tomó y comenzó a pedalear camino hacia Kabukicho. Sus compañeros eran realmente compasivos con él, ya que siempre lo cubrían hasta su llegada de su anterior trabajo.

Desde que supo que era un alfa comenzó a sentir una pesada carga en su corazón y su mente se había llenado de preguntas: ¿cómo nunca destacó en nada, como cualquier otro alfa? ¿por qué jamás reaccionó ante el celo de los incontables omegas que lo rodeaban? Si jamás reaccionaba a los olores… ¿significaba eso que estaría solo para siempre? ¿encontraría a alguien que quisiera a un alfa pobre?

Cada vez que llegaba a su humilde apartamento compartido pensaba en qué cara pondría una potencial pareja al ver la humildad con la que vivía. Despues de todo, ¿qué tenía para ofrecer él?

El frío era más intenso a medida que el sol caía y el viento le lastimaba su aún sensible nariz.

Se impacientó por llegar y pedaleó aún más fuerte.

Entró al calefaccionado local y las cálidas sonrisas que lo recibían todas las noches lo
pusieron de mejor humor, pero aquello que le pesaba en el pecho no desaparecía.

Pasó al fondo luego de saludar para asearse y ponerse el delantal. Su preocupada expresión alertó a Tsuyu y lo siguió para interrogarlo.

ー Sabes, esa cara la vi hace unos días en alguien mas.

ー ¿Ah, si? ー dijo atando en su espalda el delantal ー ¿en quién?

ー En Bakugo.

ー ¿Y Bakugo por qué motivo tendría esta expresión?

ー Kaminari… cada subgénero tiene sus propios propios problemas. ー Tsuyu sonaba seria ー Mañana es el último miai de Bakugo. Si realmente eres su amigo, deberías ir junto a Kirishima a apoyarlo, aunque no estés de acuerdo con su desición.

ー Yo… ー apretó los puños y volteó a mirarla ー No pertenezco a ningún lado…

ー Perteneces aquí. Al trabajo duro y a tus amigos. Y a la libertad. Es así como creciste y deberías apreciarlo. ー la chica se quitó el delantal ー Ahora ve a trabajar, que los clientes se juntan.

Kaminari puso la mejor cara que pudo y se dirigió al mostrador para atender.

Deku y Ochako ya se habían cambiado, pero aún estaban dentro del local, sentados en los sillones mientras platicaban y reian. No podía ser todo tan malo, es decir… si ellos, un par de omegas podían vivir honradamente y ser felices con lo que les había tocado, ¿por qué él no podía?

Trató de no pensar más en el asunto, pero mientras atendía a un cliente entró por la puerta del starbucks una persona con ropas oscuras, gorro, bufanda, abrigo, descolocándolo con su olor.

Sintió una punzada en la nariz; fue allí que recordó o más bien, volvió a sentir ese invasivo aroma a melocotones.

Ésta persona se acercó a sus amigos en los sillones, hablaron unos segundos y Ochako y Deku se levantaron para salir los tres juntos.

ー Todoroki ー dijo Deku señalando la pizarra detrás de Kaminari en donde anotaban los especiales ー yo dibujé eso hoy, mira.

ー Eres talentoso ー dijo al ver el dibujo de un batido. Justo antes de voltear, cruzó sus ojos bicolores, que era lo único que se le veía, con los dorados ojos detrás del mostrador y en ese mismo momento una fuerte palpitación lo hizo tomarse del pecho, extrañado.

ー ¿Qué sucede, Todoroki? ー dijo Ochako tomándolo por el brazo una vez fuera del local ー ¿te sientes mal?

ー No, es que… ー en verdad se sentía extraño ー No lo sé, me sentía triste, pero acabo de sentir algo cálido…

ー Tal vez uno de nuestros clientes es tu pareja destinada ー rió Ochako.

ー Oh, por favor, Ocha. ー Deku odiaba esa historia ー No existe tal cosa como las parejas destinadas.

ー He leído sobre eso en algún lado… ー mientras platicaban entraton a la estación ー Supongo que es como la leyenda del hilo rojo, ¿no es así?

ー Eso se supone ー se entusiasmó la chica y recitó ー «Un hilo rojo invisible conecta a aquellos que están destinados a encontrarse, sin importar tiempo, lugar o circunstancias. El hilo se puede estirar o contraer, pero nunca romper», ¿era así, no?

ー Pareja destinada… ー Shoto suspiró y justo llegó el tren. ー ¿Por qué no crees en la leyenda, Midoriya?

ー No es que no creo, sino más bien creo que… creo que no es garantía de nada ー explicó en voz baja sentándose junto a él en el transporte.

ー ¿Qué quieres decir?

ー Deku quiere decir que él ya encontró a su pareja destinada y no están juntos ー confesó Ochako inclinada en la fila de a tres.

ー ¡Oye! ー la regañó aun susurrando.

ー No jodas, ¿en verdad, Midoriya? ¿quién es? ¿es tu amigo de la infancia? ¿él lo sabe? Nunca supe su nombre, ¿cual era?

ー No me gusta hablar de eso, ¿podemos concentrarnos en ir a buscar a Jirou? Ya nos bajamos aquí.

Deku esquivó todas las preguntas con éxito. Jirou los esperaba en un apartado manga café en Ikebukuro. Los tres entraron a la privada sala y se encontraron con ella.

ー Oh, no… ー el chico de cabello verde se sorprendió al ver el rostro de la ningyo lleno de moretones ー Jirou…

ー ¡Iiiii! ー Ochako se sentó junto a ella le acarició la mejilla ー No puede ser… ese hombre es un monstruo.

ー Yo les conté de camino ー explicó el bicolor ー para que entendieran por qué motivo estabamos quedándonos aquí.

ー Pueden venir con nosotros ー no dudó Deku en ofrecer.

ー Cierto, nuestro sitio es pequeño pero nos arreglaremos.

ー Son muy amables, pero el amo Todoroki podría causarles problema a ustedes también ー les explicó calmadamente Jirou ー la verdad es que estaremos más tranquilos aquí.

ー Es temporal, chicos. Mañana ire al último miai y toda esta mierda acabará.

Un silencio incómodo se hizo en el sitio. Deku tomó un menú y trató de forzar una sonrisa para cortar con esa tensión.

ー Deberíamos ordenar algo, ¿qué les parece?

ー Claro ー todos respondieron.


La noche iba avanzando, pero él no se encontraba en su casa. De alguna manera, deambulando, había aparecido en Kabukicho, una vez más, tal como hacía unos dias.

Se paró frente al local, que a esas horas ya estaba casi vacío. Vio salir al último cliente y atinó a entrar, cuando un joven rubio lo frenó.

ー Estamos cerran… ¿Bakugo?

ー ¿Me vas a dejar pasar o qué?

ー Son las 3 de la mañana ー le dijo haciéndose a un lado para que entrara ー y hace el peor de los fríos. ¿Qué demonios haces aquí?

ー No lo sé, supongo que… ー suspiró quitándose el abrigo y desplomándose en el sillón ー No lo sé. No sé a qué vine.

Kaminari sabía perfectamente lo que sucedía. Recordó las duras palabras de Tsuyu y entre aquello y todo lo que le pesaba en el corazón, se rindió ante Bakugo.

ー Haré café. ー el del sillón se sorprendió ante la pasiva reacción del rubio.

Honestamente, había ido a que le gritaran, pero no. Allí estaba. Recibiendo un café en la mano mientras un amigo se sentaba enfrentándolo para escuchar lo que tuviera para decir.

ー Gracias ー recibió el café.

ー Sabes que Deku no está aquí. ¿A qué vienes? Es tarde y mañana nos vamos a ver, despues de todo.

ー ¿Vendrás al miai? ー Bakugo estaba sorprendido.

ー Si… escucha, viejo. He sido un pésimo amigo últimamente y es porque… bueno, yo tengo mi mierda y supongo que tú tienes la tuya. Lo que trato de decir es…

ー Ya, no seas marica ー Bakugo comprendió ー Seamos sinceros de una puta vez y ya.

ー Bien… ¿quién empieza?

ー Tú, marica.

ー Genial ー Kaminari dejó su café y se preparó ー ¿por qué demonios no te casas con Midoriya? ¿eres marica que tienes miedo de decirles a tus padres? ¿no quieres que te vean con un omega, acaso? ¿y por qué demonios sufres tanto con ser alfa? ¿cual es el problema, el dinero o los hermosos hombres y mujeres que te rodean? ¿o acaso es el maldito éxito? ¿EH⁈

ー ¿Terminaste?

ー No. ¿Me puedes decir por qué te paseas por aquí si sabes que Midoriya es tu pareja destinada pero te niegas a casarte con él? ¿te gusta verlo sufrir? ¿eres imbécil o sólo quieres que te golpee?

ー Ahora, ¿terminaste, Kaminari?

ー Terminé.

ー Bien. No me caso con Deku porque soy marica. ー la respuesta dejó la boca del rubio en el suelo ー Soy un maldito marica que no puede enfrentar a sus padres, ¿quieres saber por qué? Porque mis padres vienen de donde TÚ y Deku vienen. Ellos saben lo que es partirse el alma por amor y yo no quiero eso para quien yo amo. Me importa un demonio si es alfa, beta u omega. Lo amo, pero no quiero condenarlo a una vida de ausencias mías por absurdas reuniones, que críe a nuestros hijos solo, que mis colegas lo observen como si fuese un zoológico y además ¿traer hijos omega a este mundo? ¿qué clase de padre haría eso?

ー Wow, viejo, eso no lo sabes.

ー Pero es posible ¿no? ー Bakugo se tomó la cabeza entre las manos.ー Tú lo quieres… deberías entender…

ー Bro… ー Kaminari suspiró ー No estoy de acuerdo con esto, pero… si esto hará que no sufras tanto, yo te voy a apoyar mañana.

ー Está decidido… mañana conoceré a mi futura pareja.

ー De acuerdo, bro… tu turno.

ー ¿Por qué demonios te la pasas lloriqueando? ー interrogó levantando la cabeza y sosteniendo la mirada ー ¿no tienes nada mejor que hacer que preocupar a Kirishima? Mi madre era una alfa que se quedó sin nada y logró rehacerse ¿qué demonios pasa contigo?

ー Bakugo, por la mañana estudio, salgo de allí y voy a mi trabajo en la fábrica, luego aquí termino a las 3 de la mañana. Nunca logro dormir mas de 4 horas, ¿piensas que sólo lloriqueo?

ー Pienso que puedes salir adelante, sólo debes dejar de ser tan marica ー explicó ー si no te creyera capaz no serías mi amigo.

ー Ya… ー Kaminari había terminado su café pero aún así estaba agotado.

ー Oye, aparqué el coche cerca. Te llevaré a ti y a tu estúpida bicicleta a tu casa.

ー Bien. Aún no me respondiste por qué sigues viniendo.

ー … ni yo lo sé ー la expresión de Bakugo era la más triste ー supongo que soy masoquista. Vamos.

Se subieron al coche y llevó a su amigo a su casa. Al bajar, Kaminari se asomó por la ventanilla a hablarle.

ー No tienes que hacer esto, Bakugo…

El del auto le sonrió y le aventó su bufanda.

ー Nos vemos mañana, dile al cabeza de puercoespín que no llegue tarde. Bye.

Observó la ventanilla subir unos segundos, luego corrió a las escaleras por el frío. Se paró frente al apartamento de Ochako y Deku un momento, hizo un bollo la bufanda de Bakugo y la aventó por la ventana.

Al momento en el que entró a su apartamento sintió el ruido del auto de Bakugo retirándose.

ー Haces mucho ruido… ー Kirishima apareció con el cabello bajo, recién salido de la cama.

ー Ya me parecía raro que no pasaras por el local ー dijo el rubio al verlo ー ella está aquí, ¿verdad?

ー No sé de qué hablas ー dijo sonriente y volteó ー regresaré a dormir. Buenas noches.

ー Jaja… buenas noches tendrás tú, bro.

Al otro lado de la pared, la chica de mejillas rojas se levantaba en medio de la madrugada, tras oír ruidos, pero lo que ella escuchó no fue el coche de Bakugo, sino un quejido ya conocido para ella…

ー Deku… ー abrió la puerta de su habitación ー ¿te duele? ¿llamo al médico?

ー N-no… no podemos pagarle… ー el celo del chico había llegado en medio de la noche, cosa que le pasaba seguido y realmente prefería antes de que le ocurríera fuera ー Tomé mis medicinas… p-pero…

ー Esto pasa porque nuestras medicinas son una basura ー se sentó al pie de la cama ー puedo ayudarte… si quieres.

ー N-no… no sabemos hacerlo… ー Deku se retorcía, tapado con todas las sábanas.

ー Cierto… si te lastimo sería peor…

ー Ocha… ¿hay alguien en casa? Huele… raro.

ー Oye, me asustas ー la chica se levantó corriendo hacia la sala. No era raro que un alfa ebrio, mas que nada hombres, irrumpiera en una vivienda de omegas atraído por el olor.

Ochako divisó en el pasillo una tela negra. Se acercó, la levantó y la llevó a la habitación de Deku, pensando que podría haber sido de Todoroki ya que esa noche mas temprano lo habían visto.

Deku se descubrió el rostro cuando su compañera entró a la habitación con la prenda en mano.

ー Eso… huele a Kacchan.

ー ¿A Bakugo…? ー Ochako se lo acercó a la cara y era cierto. No hacía falta estar en celo, era el olor a colonia costosa que Bakugo usaba.

Dejó la prenda y salió para traerle lubricante a Deku.

ー Oye… cuentame una vez más tu primer beso.

ー Era… era verano… ー asomó el rostro y abrazó la bufanda con cariño, agitado ー Kacchan y yo estabamos en la azotea de la escuela… y recuerdo que el ruido de las cigarras parecía más fuerte que de costumbre. Yo estaba mirando el cielo y se me acercó por detrás… al voltear me besó.

Ochako sonrió y suspiró de amor.

ー En ese momento, ya no oí el ruido de las cigarras. Fue como si el tiempo parara… ー el chico parecía más calmo con el relato. La chica se levantó y caminó hacia la puerta.

ー Trata de dormir un poco, ya casi amanece ー dijo con la perilla en la mano ー Descansa. Te quiero.

Ochako cerró la puerta y él sólo se envolvió en las sábanas una vez más. Dentro de todo ese bollo, la colonia de Bakugo se intensificaba y la entrada de Deku volvió a lubricar.

Se retorció, tratando de no emitir sonido. Colocó su cuerpo de costado, con la bufanda pegada a su rostro aun, tomó el lubricante e introdujo sus dedos en sí.

Ese aroma lo hacía imaginar siendo sometido por su amado, su protector siendo arrancado de su cuello para ser marcado mientras sentía profundas penetraciones. Anhelaba sentir el caliente cuerpo de Bakugo sobre el suyo, compartiendo respiraciones, tal como se lo imaginaba mientras se masturbaba para aliviar su dolor… aunque el dolor que sentía también estaba en su pecho, en su pesar…

La imagen de Bakugo separándole los muslos para morderlos lo hacía chorrear de placer… metiendo sus dedos comenzó a venirse.

Estaba cansado. Los ojos comenzaron a pesarle. No se preguntó cómo había llegado allí la prenda de su amado… así como no se preguntaba por qué Bakugo seguía yendo al local, ni se preguntaba por qué aquel día lo había besado y luego pretendió que nunca pasó.

ー Desearía que en verano… ya no sonaran las cigarras…

Sos ojos se cerraron del cansancio. Tal vez, sólo tal vez olvidó que en invierno… las cigarras no suenan.


Ya era la mañana siguiente. Se levantó muy temprano para abrirle la puerta a su novia, que había pasado la noche con él, pero en la mañana trabajaba mas temprano.

ー Llámame para contarme cómo salió todo ー lo besó y cerró la puerta.

Kirishima sonrió embobado en la puerta y al voltear se encontró a un sonriente rubio en burlona expresión cruzado de brazos.

ー Te dije que le gustabas.

ー Jaja bro, nos tenemos que vestir ー esquivó la conversación ー sólo faltan unas horas.

ー Hablé con Bakugo anoche.

ー Wow… ー Kirishima volteó ー ¿Y… todo bien?

ー Si, bro. Supongo que sí. Vamos a vestirnos… ー en cuanto dijo esto, tocaron a la puerta.

Se miraron confundidos porque era muy temprano y al segundo una voz familiar les habló.

ー Chicos, ¿están ahí? ー la chica de rosas mejillas preguntaba pegada a la puerta ー Necesito algo de ayuda…

ー ¿Pasó algo? ー Kirishima le abrió preocupado.

ー Deku tiene su celo… no es muy fuerte, pero tiene náuseas. Debo ir a trabajar… ¿alguno lo puede cuidar?

ー Demonios ー recordó el pelirrojo ー si tan sólo lo hubiese sabido hace 5 minutos. Mi novia es doctora, especialista en subgéneros, ella lo hubiese podido ayudar, pero se acaba de ir.

ー Cielos… ー suspiró ー En verdad no puedo faltar, me lo descontarán de mi paga y estamos en aprietos con el dinero últimamente…

ー Yo me quedaré ー resolvió Kaminari mirando a su amigo ー Kirishima, tu ve donde Bakugo, yo te alcanzo. Ocha, ve tranquila. Le diré a Midoriya que cierre la puerta bajo llave y me quedaré en la sala, así están tranquilos.

ー De acuerdo, yo ya me voy. Debo correr, chicos. Nos vemos. ー Ochako salió corriendo a tomar su bicicleta.

ー ¿Vas a estar bien, bro?

ー Juro que no iba atacar a Midoriya la otra noche, Kiri.

ー ¡Viejo, eso lo sé! ー se ofendió ー Hablo del miai, ¿crees que llegaras a tiempo?

ー No dejaré sólo a Midoriya, así que voy a llamar a Sero. Sé que trabaja desde su casa, no creo que tenga problema en venir.

ー Bien, voy a alistarme, tú llámalo para estar seguros que puede.

Kirishima se duchó y luego se vistió elegantemente para acompañar a su amigo. En cuestión de un par de horas, un lujoso vehículo se estacionó cerca; allí supo que venían por él. Saludó a Kaminari y entró al apartamento de junto. Besó en la frente a Deku y le dijo que todo estaría bien.

Deku le sonrió y finalmente partió.

Kaminari vió como el vehículo se alejaba. Tomó su móvil y unos mangas para luego dirigirse al otro apartamento.

Entró a la habitación del chico de ojos verdes y se sentó en la cama, cerca.

Deku asomó toda la cabeza entre las sábanas y le sonrió.

ー Gracias por cuidarme.

ー ¿Puedes comer?

ー No… tengo náuseas.

ー Te traje unos mangas. Tal vez te distraigas con esto. ー Kaminari era un niñero cariñoso.

ー Jeje ー rió Deku viendo las portadas ー es muy chistoso que te guste el shojo.

ー Oye.


Observaba el reloj en su móvil y se impacientaba. Estaba por convertirse en el rey de las metidas de pata con su padre.

ー ¿Es mal momento para deseae que me trague la tierra, Kyoka?

ー Tranquilo, he avisado a la familia del pretendiente que llegaremos sobre la hora.

ー Odio esto. JAMAS en la vida se retrasan los trenes en Japón, justo HOY sucede lo que nunca. ¡Increíble!

ー Allí viene el tren. ー Jirou se paró en la línea de espera y entraron juntos. Revisó las paradas y calculó ー Deberíamos llegar en 40 minutos. Tan sólo serán 5 minutos tarde.

ー Bien, bien… eso no está tan mal ー Shoto se apretaba las manos de los nervios.

ー Cálmate. Vamos a sentarnos…


ー ¿Por qué vas a ver a Kacchan hoy, Kami? ー lo llamó con cariño.

ー … oye.

ー Vamos, quiero saber.

ー Con un demonio, si de todas formas te vas a enterar… ー Kaminari suspiró ー Hoy es el último miai de Bakugo. Se va a casar con quien sea que vea hoy.

Deku permaneció callado un momento, mirando a las sábanas. En cuestión de segundos, gruesas lágrimas le brotaron de los ojos y gritó desconsoladamente, asustando a su amigo que no sabía cómo calmarlo.

ー Por todos los cielos, no llores así ー agitaba las manos para que bajara la voz ー no vale la pena, en verdad.

ー ¡BUAAAA N-NO ES J-JUSTOOO! ー gritó llevándose las manos a los ojos ー KACCHAN Y YO ESTAMOS DESTINAAAADOS…

ー Por favor, no llores, va a estar todo bien, Izuku ー trató de llamarlo por su nombre para calmarlo.

ー POR FAVOR ー lo tomó del brazo, apretándolo desesperadamente ー TIENES QUE DETENERLO, KAMI.

El olor a menta estaba más fuerte que nunca. El rubio sacó de su bolsillo un barbijo negro y se lo colocó rápidamente, pero el olor era mas intenso con cada lágrima que se le caía a Deku y él no paraba de llorar.

Tocaron la puerta dos veces y la abrieron. Era Sero. Pasó, caminó hasta la habitación y se encontró con ese desconsolado llanto y un rubio entre la espada y la pared.

ー ¿Están bien?

ー POR FAVOR, TIENES QUE IMPEDIRLOOOO ー Deku hizo caso omiso a la presencia de su cuidador y continuó gritando ー SI ÉL SE CASA YO ME VOY A MORIR, KAMINARIIII.

ー Oh, cielos ー Sero estaba asustado ー ¿Bakugo se va a casar? ー la expresión de "esto está mal" que hizo su amigo lo terminó de convencer.

ー No si puedo impedirlo ー el rubio salió disparado por la puerta, dejando a Sero muy confundido a cargo de un omega en llanto ー ¡Te debo una, amigo!

No estaba vestido formal, ni diría nada bueno al llegar, es más… ni sabía lo que iba a decir.

ー Seguramente van a partirme la madre ー dijo pensando en toda la seguridad que supervisaba las entrevistas.

Pedaleó como nunca en su vida y finalmente llegó al edificio en donde hacía unos minutos Bakugo y Kirishima habían entrado. Le envió un texto al pelirrojo antes de entrar para que supiera sus planes y por lo menos estuviera avisado.

Kirishima leyó el texto y se le heló la espalda. Justo en ese momento, los padres del pretendiente estaban entrando a sentarse en la sala del miai, pero sin hijo o hija a la vista, por lo cual imaginó que estaba retrasada esta persona y ésto le dió un momento para salir al pasillo.

Se excusó para ir al baño y salió de la sala, pero no divisó al rubio por ningún lado. Era en el quinto piso, no debería tardarse tanto.

Fue hasta la recepción en la planta baja y se encontró con varios hombres frente a la puerta de un sólo elevador. Se acercó y preguntó, imaginando la respuesta.

ー Lo lamentamos muchísimo, pero hubo un atasco entre el tercer y cuarto piso. Hay tres personas atrapadas, pero estamos trabajando en ello. No debería tardar demasiado.

Sacó su móvil y texteó a su amigo, que claramente estaba atrapado allí.

Tú si que tienes suerte (・へ・)

ー Cielos ー dijo guardando su móvil en su saco ー debo avisar esto arriba.

Kirishima se apresuró en avisar, pero al llegar a la sala había un hombre de traje, inclinado pidiendo disculpas a los padres de ambas familias por el inconveniente.

ー Su hijo no está lastimado, ni nadie dentro del elevador ー relataba el hombre aún inclinado ー debería solucionarse en poco tiempo.

ー Eso le pasa por llegar tarde ー dijo el gigange futuro suegro de Bakugo ー estúpido niño.

Kirishima se acercó a su amigo y aprovechó la situación para hablar con él.

ー Creo que Kaminari se quedó encerrado con tu prometido y su criada, según entendí.

ー Tch ー chistó tirando los ojos hacia arriba ー eso le pasa por llegar tarde.

El pelirrojo se estaba preparando… sería una interesante situación una vez que ese elevador abriera.


Hemos llegado al final del capítulo 3!

Aclaraciones:

Manga café: es un tipo de cafetería en donde se puede leer manga, pero además, tiene compartimientos privados en los cuales mucha gente sin hogar paga por quedarse a dormir.

Ikebukuro: zona de mucho anime y por lo tanto, de muchos manga café.

Seguramente mañana también haya actualización. Tal vez. Ya, en serio, es que ya tengo todo el capítulo pensado, en cambio este me costó.

Gracias por leer.