Descargo de responsabilidad: Katekyo Hitman Reborn! No me pertenece, toda su historia y personajes pertenecen a Akira Amano.

Aclaratoria: Lo que está dentro de un guion es diálogo y lo que está dentro de comillas es un pensamiento o similar.

Edad de Tsuna: 14 años.

Edad de Notte: 14 años.


Había pasado poco más de un año y medio desde que Tsuna y Notte se habían encontrado con los aspirantes a yakusas. Y al final de aquel día, también habían conocido a Hibari Kyoya.

Su encuentro con el autoproclamado defensor de la disciplina fue realmente extraño. Él exigió conocer sus nombres y, después de que él y Notte se presentaran, les obligó a quedarse hasta que la policía llegó y se llevó a los delincuentes.

Ese día conocieron por qué Namimori no era un objetivo para los yakusas, o al menos se formaron una teoría del porqué. Según su teoría, la familia de Hibari tal vez tendría relaciones con la policía y, de alguna manera, se encargaban de mantener a Namimori fuera de los ojos de los yakusas y, en el caso de que estos entraran en la ciudad, ellos se encargaban de mantener el orden y despacharlos. Parecía una locura; pero, quien sabe… Por algo el chico parecía estar obsesionado con Namimori, o, más específicamente, con la escuela media de Nanimori, a la cual Tsuna y Notte asistirían en su siguiente año. De hecho, Hibari, estaba persiguiendo a los yakusas porque algunos eran tan jóvenes que podrían pasar por estudiantes, y en algunos de los rumores, decían que podían ser parte de la escuela media de Namimori.

Llegados a este punto, Tsuna no sabía si la familia de Hibari era parte del bajo mundo o si se mantenía al borde de este. Fuera como fuese, Hibari exigió saber por qué dos simples niños se estaban enfrentado a ese grupo de miserables armados. A lo que Tsuna le contó el cómo ellos habían atacado a su madre y ellos dos los habían distraído haciendo que les persiguieran.

Por último, Hibari exigió saber cuáles son sus intenciones. A lo que Notte respondió que, simplemente, querían mantener la paz en Namimori. Sorprendentemente, él mostró una leve sonrisa ante esa respuesta.

Sin más que decir, Hibari se dio media vuelta y se largó de escena; no obstante, Tsuna pudo haber jurado oírlo murmurar algo antes de irse—: Dejaré que maduren un poco antes de probarlos…

Después de aquel día, Tsuna y Notte volvieron a su rutina normal, aunque explicarle a su madre como habían solucionado el problema con los delincuentes fue bastante complicado. Sorpresivamente, esa no fue la última vez que se toparon con Hibari, de vez en cuando él aparecía en frente de su casa y les exigía a los dos que lo acompañaran en sus "misiones" con el resto del comité, estás misiones involucraban, en su mayoría, lidiar con delincuentes que amenazaban la paz de la escuela media de Namimori, a pesar de que ellos todavía no pertenecían a esta.

A lo que Hibari les dijo—: Ya que entrarán el próximo año, es como si ya fueran estudiantes.

Eso y el hecho de que no pudieran hallar nada sobre la familia de Hibari solo hizo que su teoría creciera, tal vez era una prueba de su familia como: protege tu escuela para que muestres que eres lo suficientemente capaz de proteger la ciudad después de que te gradúes, ¿o algo así? Tsuna no lo sabía y mientras más lo pensaba más ridículo le sonaba, aunque Notte le dijo que ser un poco paranoico es una buena habilidad para alguien que entrará en el submundo, claro, siempre que la paranoia no te devore.

Y así pasaron los meses, entre sus estudios, su entrenamiento y las esporádicas visitas de Hibari. Sin embargo, Tsuna sabía que la relativa normalidad de la que gozaba su vida tenía el tiempo contado. Hace poco habían informado que hubo una especie de pelea entre los hijos del noveno en una de las fiesta que la familia auspiciaba, el conflicto escaló a tal grado que uno de los hijos amenazó con matar a los otros; no obstante, el noveno intervino y los cayó con las siguientes palabras: "La prueba de selección está cerca; sin embargo, creo que, antes de preocuparse por matarse entre ustedes, deberían preocuparse de quien de ustedes está lo suficientemente cualificado para ser el siguiente decimo vongola, mi favorito se está preparando mientras hablamos…".

El noveno no dijo nada más y, al parecer, su insinuación fue una bomba que desató el infierno en el que se había convertido la familia vongola. El mensaje del noveno para sus hijos era claro: "Hay uno más" y para Tsuna también: "Prepárate, tarde o temprano vendrán a por ti".

—Ouch —dijo Tsuna después de sobar su antebrazo donde Notte le había golpeado.

—No te espacies tanto. No pienso hacer todo el trabajo yo sola —dijo ella mientras continuó barriendo.

—Perdón…

Tsuna se sumergió tanto en sus pensamientos que olvidó seguir barriendo. Era poco más pasada de las tres de la tarde, también era su primera semana en la escuela media Namimori y a él a Notte les había tocado hacer la limpieza. Tsuna había mantenido su fachada de "inútil", al menos hasta cierto punto, seguía mostrándose como alguien un poco torpe y de poca confianza y, hasta cierto punto, todavía sentía que no había cambiado tanto, aunque, cuando se lo comentó a Notte, ella le dijo: "Pequeño tonto, no eres tú quien debe juzgarse a si mismo, ese es mi trabajo. Si yo creo que has cambiado para mejor, es porque me has dado una razón para creerlo, auto juzgarse no es más que un acto de egocentrismo. ¿Entiendes?". Él sonrió con cierta alegría, con los años él había entendido a leer entre líneas cuando se trataba de su amiga. De todas maneras, algo que si había cambiado eran sus notas, no eran increíbles; pero se mantenían sobre el promedio.

—¿Sigues pensando en la carta de Tumeric?

Tsuna asiente—. Tarde o temprano alguien pensará en revisar el árbol genealógico de la familia y darán conmigo.

—Tu padre está manteniendo un perfil bajo, ¿no es así?

—Sí; pero en el momento en que me descubran no podrá hacer nada para defenderme, el asesor externo tiene poco poder en tiempos de paz, ¿recuerdas?

Notte asintió—. No lo has visto desde hace años, ¿verdad?

Tsuna niega con la cabeza—. La última vez que lo vi, fue antes de que tú llegaras. Entiendo el porqué; sin embargo, incluso antes de que fuera escogido, él siempre se mantenía alejado de la familia y solo lo veíamos de vez en cuando.

—Es el precio de pertenecer a la mafia y mantener a tu familia lejos del submundo.

—Eso lo entiendo. Pero lo que no puedo aceptar es que no le haya enviado ni siquiera una carta a mamá. Todas las que ha enviado son sobre la situación de la familia y lo ha hecho de modo que mamá ni se entere, para ella, él no ha enviado ni siquiera una carta en los últimos años.

—Cierto, eso es inexcusable. —Notte comenzó a limpiar los borradores—. Por cierto, en las últimas cartas, él te informó que enviaría a alguien para complementar tu entrenamiento y para ayudar a protegerte, ¿ya sabes cómo se llama?

—Sí. En la última carta decía que se llamaba Reborn y que llegaría esta semana.

Cuando el nombre Reborn salió de la boca de Tsuna, Notte se paralizó y los borradores se deslizaron desde sus manos.

—Oye Notte, ¡ten cuidado! El piso se llenará de tiza.

—¿Di-Dijiste R-Reborn?

Tsuna asintió.

—Como en el: ¿Tutor asesino a sueldo, Reborn?

—Sí. Así se presentaba en la carta, ¿Por qué? ¿Es alguien famoso?

Notte se encuentra temblorosa—. Tsuna…

—¿Sí?

—No hay nadie en el mundo de la mafia que no conozca a Reborn. Se le considera como uno de los más grandes asesinos a sueldos que han existido. Incluso la familia vongola se mueve con mucho cuidado cuando se trata de Reborn.

—¿El mayor asesino a sueldo que ha existido? —En ese momento, Tsuna imaginó a un hombre alto con grandes patillas y vestido con un traje negro y portando una pistola. La simple idea de tener a un hombre así apuntándole con su arma mientras le amenazaba con dispararle si respondía mal las preguntas de un examen le erizaba los pelos; pero, eso era ridículo ¿Verdad?

—No obstante, tengo entendido que Reborn estaba entrenando al siguiente jefe de la familia Cavallone. ¿Fue información falsa?

—No. Según la carta de papá, él contrató a Reborn para entrenarme después de que acabara de entrenar al próximo jefe de la familia Cavallone.

—¿Eh? Pero eso es ridículo, según tengo entendido el próximo jefe de la familia Cavallone era un inepto sin casi actitudes para liderar a la familia. ¿Realmente lo convirtió en un líder digno en tan solo un par de años?

—Eso parece…

—¿Y?

—¿Qué?

—¿¡Cuándo viene!?

—En la carta dice: "En algún momento alrededor de esta semana".

—En ese caso es mejor que est-

—¡ABAJO!

Tsuna saltó sobre Notte tirándola al suelo justo antes de que una bala pasara por donde estaban sus cabezas.

Notte reaccionó más rápido que Tsuna después del disparo y logró quitárselo de encima, ella lo sujetó y lo arrastró hacia una esquina alejado de las ventanas.

—¿¡Qué mierda fue eso!?

—Quien sabe, tal vez alguno de los hijos del noveno encontró información sobre ti y envió a un asesino para matarte. Pero eso es irrelevante en este momento, necesitamos identificar la posición del tirador y encontrar alguna ubicación que nivele el terreno y nos permita defendernos.

—¡Notte cuidado!

Una segunda bala pasó por la ventana más cercana a donde se encontraban; sin embargo, esta explotó antes de impactar contra una pared pintándola de color amarillo y dejando un mensaje: buen tiempo de reacción Tsuna, me alegro de que ya hayas despertado tu super intuición, espero verte mañana. Atte: Reborn.

Ambos se encontraban incrédulos mientras intentaban procesar el mensaje. Tsuna simplemente pudo decir algo—: Realmente me disparó…

Al no escuchar ninguna respuesta de su amiga, Tsuna voltea a su dirección.

—¿Notte…?

Por primera vez en los años que el décimo vongola la ha conocido, él ve como su amiga pierde por completo su calma habitual. Ella se encuentra sonrojada hasta la punta de sus orejas, no por vergüenza obviamente, apretó los dientes con gran enojo antes de gritar por los aires—: ¡REBORN DESGRACIADO! ¡Te haré limpiar este desastre con tu jodida lengua!

—¿Eh? Oh no… —gimió Tsuna al ver el desastre que su nuevo tutor terminó causando. La mitad del salón había sido bañada por pintura.

A lo lejos, una pequeña figura sonrió levemente.

Tardaron dos horas en terminar de limpiar el desastre que Reborn había causado y le agradecieron a dios que él hubiera usado pintura removible, así como también que las balas hubieran pasado por las ventanas abiertas y no hubieran dañado los vidrios, ninguno de los dos hubiera sabido como explicar una pared amarilla o unos vidrios con agujeros de bala.

—¿Iremos hoy a Kokuyo land?

—Diría que sí, en condiciones normales; pero parece que tu nuevo tutor quiere probarnos, sería estúpido revelarle nuestras habilidades. Dicho esto, será mejor no involucrar a mamá, así que hoy te quedas en mi casa.

Tsuna esbozó una pequeña mueca.

—¿Qué? ¿Tienes alguna queja?

—Ninguna en específico; pero, realmente va a ser una molestia explicar todo lo de nuestro falso compromiso, tanto a Reborn como a nuestros nuevos compañeros de clase, aún más cuando se enteren de que paso casi tanto tiempo en tu casa como en la mía.

—¿Ohhh? Casi me sentiría ofendida si no fuera porque en el fondo se que te encanta estar a mi lado —dijo ella mientras sonreía pícaramente y se acercaba a él poniendo sus brazos sobre sus hombros, mientras se acercaba cada vez más...

—¿Espe- No-Notte? —Por un momento, la hormonal mente de Tsuna creyó que Notte realmente iba a besarlo, fue tanto su nerviosismo que el pequeño vongola terminó cerrando sus ojos.

No obstante, justo antes de tocar sus labios, ella se mueve hacia la derecha y se acerca a su oído—: Y la prueba más grande de que realmente lo haces es que no me apartas, sino que lo esperas.

Ella rápidamente se aparta y le sonríe mientras él abre los ojos estando estupefacto.

—Vámonos pequeño tonto, se hace tarde.

Tsuna podía enfrentar matones, tratar con la policía, entrenar casi hasta la muerte con sus ancestros y; no obstante, todavía no podía manejar una cosa: a Notte, más específicamente, cuando ella quiere avergonzarlo.

—Dios… ¿Qué haré con esta chica?

—Aguantarme, ¡ahora vamos!

—Si señora…

Tsuna siguió a su amiga mientras ambos abandonaban la secundaria. Nada más sucedió aquel día; pero eso no impidió que Tsuna y Notte no se mantuvieran atentos ante cualquier posible ataque que tuviera planeado su nuevo tutor.

Al día siguiente…

Tsuna abrió sus ojos…

—¿¡Qué!? —Tsuna rodó con rapidez fuera de su cama justo antes de que gran objeto contundente este cayera sobre su cabeza.

¡Plash!

El yunke rebotó a su lado después de impactar contra el colchón.

«¿¡Qué demonios hacia eso colgando ahí!?».

—¡WHHOAAA!

«¿Eh? ¿¡Notte!?». Pensó Tsuna antes de salir corriendo de su habitación—. ¡Notte! ¿¡Qué sucede!?

Antes de que él pudiera llegar a su habitación, la puerta de esta se abrió bruscamente liberando una gran cantidad de harina.

¡Coff!; ¡Cof!

De esta salió Notte tosiendo mientras se tapaba la boca y la nariz.

—Ese desgraciado… J-juro que lo haré pagar…

—¿Estas bien Notte?

—Sí… Aunque casi muero asfixiada.

—¿Qué demonios estará intentando hacer Reborn?

—Está probándonos, de eso no hay duda. Sin embargo, su forma de hacerlo es realmente molesta.

—¿Cuándo crees que se presente a sí mismo?

—Cuando obtenga la información que quiere, probablemente. Es uno de los mejor asesinos que existen, no lo encontraremos, aunque pusiéramos todo lo que tenemos en buscarlo, así que lo único que podemos hacer es esperar a que él se muestre.

«Esto será realmente molesto». Pensó el vongola.

Tsuna y Notte desayunaron tranquilamente después de ese desastre. Tsuna salió más temprano de la casa de su amiga hacia su casa para poder cambiarse de ropa y cambiar sus útiles.

Él entró en su casa lo más silencioso que pudo y solo se detuvo cuando oyó la voz de su madre decir—: Tsu-kun, ¿eres tú?

—¡Sí!

Pronto su madre salió de la sala de estar—. ¿Volviste a quedarte en la casa de Notte-chan?

—Sí mamá. Perdón por no avisarte; pero ayer salimos muy tarde y terminé quedándome dormido en su casa.

—Oh… Tranquilo Tsu-kun, tu nuevo tutor me avisó de que te había visto entrar a la casa de Notte ayer por la noche.

—¿Mi nuevo tutor? —dijo Tsuna fingiendo ignorancia.

—Oh si, no te lo había contado. Ayer llegó un panfleto que decía algo así como: "Convertiré a tu hijo en el líder de la próxima generación". Desde que Notte llegó tus calificaciones han subido magníficamente; pero con la ayuda de este tutor estoy segura de que llegaras al tope de tu clase.

«Líder de la próxima generación ¿Eh?, la próxima generación de mafiosos querrá decir…». Tsuna pensó resignado—. Entiendo, y, ¿dónde está?

—Se fue muy temprano, dijo que iba a pedir el plan de estudio de tu escuela.

—Entiendo. Subiré a buscar mis cosas para irme a clase —dijo Tsuna antes de subir a su habitación.

—¿Comiste en casa de Notte?

—Sí.

Nana sonríe interiormente. «Está creciendo…».

Tsuna salió con sus útiles y se reunió con Notte en frente de su casa.

—¿Descubriste algo? —preguntó ella.

—Solo una cosa, nos espera un largo día en la escuela…

—Esa es una mala señal.

Tsuna y Notte se dirigieron hacia la escuela como lo hacían todos los días, cuando, súbitamente, una persona pasó rápidamente corriendo al lado de los dos.

—¿Ese era…?

—Sasagawa Ryohei, es el mejor boxeador del club de boxeo, así como su capitán.

—¿Lo investigaste?

—Como un posible guardián.

Tsuna frunció el ceño.

Notte bajó un poco su mirada—. Se que no te gusta la idea; pero tu familia maneja un sistema donde el jefe es protegido por sus guardianes.

—Eso lo sé; sin embargo, no estoy de acuerdo en que mis guardianes sean miembros de mi escuela. Ellos no pertenecen a ese mundo.

Notte le dio un pequeño golpe en su brazo—. Solo es una posibilidad, no le prestes demasiada atención. No obstante, ahora que tu existencia a sido revelada, aunque sea parcialmente, es mejor que empecemos a pensar quienes pueden ocupar los puestos.

—Lo entiendo, no me gusta, pero lo entiendo. ¿Alguien más a quien estés observando?

—Pues, a Yamamoto-kun y a Mochida-senpai. Y obviamente a Hibari-senpai.

—¡Hibari! ¿En serio…?

Notte asintió—. Es complicado; pero cumple con los requisitos…

Tsuna suspiró interiormente—. Y… ¿Yamamoto-kun? Él es el nuevo beisbolista estrella de nuestra escuela, ¿no es así? En cuanto a Mochida-senpai, él es el capitán del club de kendo, ¿verdad?

Notte asintió—. Aunque si pudiera elegir, preferiría que fuera Yamamoto-kun, creo que solo podría trabajar con Mochida-senpai si antes le diera una paliza…

—¿No te agrada?

—Parece ser el tipo de persona que se cree la gran cosa solo por ser bueno en kendo, y se ha acostumbrado a la popularidad, en pocas palabras, es un imbécil. Kyoko-san no le dará ni una oportunidad porque actúa de esa forma, y ella es muy inocente para entender sus "intentos" de conquista…

—¿Sasagawa-san?

—Sí, Mochida-senpai, al igual que más de la mitad de la escuela, está enamorado de ella.

—Hmn…

—Oh, ¿no lo sabías? Yo creí que tú también lo estabas —dijo ella dándole una picara sonrisa.

Tsuna sonrió—. Bueno, no voy a negar que cuando la vi por primera vez pensé que era bastante linda; pero, después de ver cómo actúa en la escuela y de ver su sonrisa, me di cuenta de que ella es una persona muy pura, no quiero que personas como ella se involucren en nuestro submundo, de hecho, quiero que la vongola del futuro se encargue de proteger a personas como ella de la oscuridad de nuestro mundo.

Notte sonrió—. Eso es algo bueno… ¡Oh! Hablando de la reina de Roma.

Tsuna y Notte habían llegado a la entrada de la escuela y, al mismo tiempo, Sasagawa Kyoko también llegaba acompañada de su amiga Kurokawa Hana.

—¡Notte-chan! ¡Buenos días! —Kyoko se acercó trotando hacia ella seguida por su amiga.

—Buenos días Kyoko-san, Kurokawa-san.

—Buenos días Tsukino-san, Sawada —respondió Hana.

—¡Buenos días Sawada-san! —dijo también Kyoko al percatarse de su presencia.

—Buenos días a ambas —contestó Tsuna apresurado, al sentir las miradas de muerte que muchos de los chicos le estaban dando—. Bueno Notte, me apresuraré al salón para verificar que todo haya quedado limpio.

—Bien, te veré allí.

Cuando Tsuna estuvo a punto de irse, sintió algo en el fondo de su cabeza—. ¡Cuidado Sasagawa-san!

Súbitamente, Tsuna se abalanzó sobre Kyoko, apartándola del camino justo antes de que un gran balón de baloncesto pasara a gran velocidad. El balón se chocó contra un árbol y se quedó atacado dentro de este. Tsuna logró apartar a Kyoko del camino; pero su peso fue demasiado para que la chica pudiera soportarlo, y él se había movido tan rápido que no pudo evitar la caída.

De ese modo, Kyoko cayó contra el suelo y Tsuna cayó sobre ella. Él no tuvo tiempo de levantarse cuando…

—¡Oye tú! ¿¡Qué demonios crees que le estás haciendo a Kyoko!?

Tsuna sintió un gran jalón de su camisa y, de un momento a otro, estaba siendo sujetado por su camisa—. ¿Eh? ¿Mochida-senpai?

—¡Contéstame! ¿¡Que planeabas hacerle a Kyoko!?

—¡Yo no planeaba hacerle nada! Simplemente la alejé de la trayectoria de ese balón; pero perdí el equilibrio y terminé cayendo encima de ella —dijo él mientras empujaba a Mochida con un poco de fuerza y se libraba de su agarre.

Mochida parecía tener algo más que decir; sin embargo, se detuvo cuando Kyoko intervino.

—¡Mochida-senpai! Por favor cálmate, estoy bien, ves…

Al ver la radiante sonrisa de la chica, el capitán de Kendo decidió no discutir y siguió con su camino, no sin antes intentar ligar con Kyoko una vez más.

—Diría que tienes una suerte terrible Tsuna, bueno, más que la usual; pero nunca he visto un balón verde que desaparezca solo.

—¿Eh? —Tsuna miró el lugar donde debería de haber estado el balón para descubrir que el balón había desaparecido.

—Tsuna, podemos investigar esto más tarde, si continuamos aquí llegaremos tarde.

Tsuna asintió y ambos caminaron dentro de la escuela.

El día pasó y las clases estuvieron relativamente tranquilas, salvo por una que otra mirada que le dirigían sus compañeros al saber que, de alguna manera, había terminado sobre la ídolo de la escuela.

—Tsukino-san, el director quiere verte —dijo una profesora que se asomó al salón antes de que los estudiantes pudieran retirase a los clubs o a sus casas.

Notte se volvió hacia Tsuna y le dijo—: Espérame un momento.

Él asintió y dijo—: Te veré en la entrada.

Tsuna se colocó en la entrada y esperó durante un rato, al ver que la charla iba a tomar un tiempo, decido caminar por la escuela e intentó alejarse de las zonas más pobladas de esta, para evitar terminar teniendo problemas con el resto de la población masculina.

Después de mucho caminar, Tsuna terminó en la zona de deportes de la escuela. Cansado, él se sentó en las gradas mientras hacía tiempo antes de que Notte terminara su charla con el director.

—¡Oi! ¡Cuidado!

Tsuna se encerró tanto en sus pensamientos que no se dio cuenta del aviso de su super intuición o de la pelota que venía a golpearle en la cabeza. Fue por poco, pero gracias a su entrenamiento, logró que la pelota solo le rozara.

—Disculpa, ¿Estas bien? —dijo un chico alto corto de pelo negro, él se inclinó levemente en señal de disculpa.

En ese momento, Tsuna realmente se encontraba considerando si su tutor le puso algún tipo de imán de balones o algo así—. S-Sí, simplemente me rosó.

—Buenos mal, soy Yamamoto Takeshi, ¿seguro que estás bien?

—Sí, tranquilo. Espera, ¿Yamamoto? ¿entonces tu eres el as del club se beisbol?

—Sí, ese soy yo, ¿y tú eres?

—Sawada Tsunayoshi, puedes llamarme Tsuna.

—Tsuna, entendido.

—¿Estabas practicando Yamamoto-san?

Yamamoto asiente—. No he logrado mejorar mis jugadas en un tiempo, así que estoy practicando un poco más de lo usual.

—En ese caso, ¿quieres que te ayude? No soy muy bueno; pero puedo intentarlo —dijo Tsuna intentando ser amable.

Yamamoto sonrió—. ¡Claro!

Yamamoto se colocó como bateador y Tsuna se colocó como pitcher, él hizo su mejor esfuerzo para lanzar la pelota lo mejor posible. Así estuvieron durante media hora, y hubieran estado durante más tiempo si no los hubieran venido a interrumpir…

—¡Sawada!

—¿Sí? —respondió Tsuna confundido, al ver a su compañero de clase, Minoru Yoshida, venir hacia él.

—Mochida-senpai te está esperando en el dojo.

—¿Eh? ¿Me está esperando en el dojo?

Minoru asintió—. Dice que te está esperando para vengar el honor de Kyoko, y dice que si no vienes enviará al resto de club de Kendo a traerte.

«¿Vengar el honor de Sasagawa-san? Estoy comenzando a entender a que se refiere Notte…». Tsuna suspira—. Bien, voy para allá.

—¿Estás bien Tsuna? ¿Quieres que vaya contigo a hablar con Mochida-senpai? —preguntó Yamamoto preocupado, al creer que Tsuna no tendría oportunidad contra el capitán del club de Kendo.

—Sí, tranquilo Yamamoto-san, puedo lidiar con esto.

—¿Estás seguro?

Tsuna asiente—. Aunque, si quieres, puedes venir a ver el enfrentamiento. Se que utilizar un shinai no tiene nada que ver con usar un bate; pero, tal vez puedas obtener algo de inspiración.

Yamamoto asiente bastante inseguro—. Si tú lo dices…

Los tres se dirigieron al dojo de kendo donde gran parte de la escuela parecía haberse reunido. En medio de toda esa gente, se encontraba Mochida.

—Mochida-senpai, ¿para qué me has llamado aquí? —Tsuna esperaba que, por favor, Mochida no repitiera las palabras de Minoru.

—¿Qué acaso no es obvio? ¡Vamos a combatir por un premio!

—¿Un premio? ¿Cuál?

—¡Sasagawa Kyoko! ¿¡Qué otro premio!? —gritó Mochida.

«Okey, esto es peor de lo que pensaba».

—¿Estás hablando enserio senpai?

Mochida asintió.

Tsuna suspira con cansancio—. Iba intentar hablar contigo; pero creo que es mejor que resolvamos esto a tu manera. No creo haya hecho nada para ofender el honor de Sasagawa-san, ni tampoco creo que seamos nosotros quienes para pelear por eso; pero, ya que la has declarado públicamente como un premio, probablemente ofendiéndola, y me has implicado sin que tenga mucho que ver, aprovecharé para enseñarte porque no debes actuar como un imbécil.

—¿¡EH!? ¿¡Por qué hablas como si yo fuera el malo aquí!?

—Sí no te has dado cuenta, estas peor de lo que pensé —dijo Tsuna antes de tomar el shinai que le estaban ofreciendo y ponerse en posición.

—¿No vas a ponerte una armadura?

—No es necesario.

Toda esta conversación ocurría mientras la multitud les rodeaba, lo que en un principio había sido un apoyo unilateral hacia Mochida ahora se había convertido en un silencio tenso. Por su parte, Kyoko veía la pelea algo preocupada y sorprendida por las palabras de Tsuna. Y, por otro lado, Yamamoto se encontraba inusualmente serio, preguntándose porque Tsuna parecía tan seguro de poder ir contra Mochida.

«Este shinai, es realmente pesado…». Pensó el vongola.

Cuando el árbitro dio la señal, Mochida avanzó hacia adelante con gran velocidad, tomando una postura alta, el balanceó su shinai hacia abajo.

—¡No me voy a contener! ¡Men!

Tsuna se agachó y se movió ligeramente hacia la derecha, esquivando por poco el shinai de Mochida, realizando un golpe ascendente, mientras decía—: Dō. —La espada de Tsuna golpeó el costado derecho del abdomen de Mochida con una gran fuerza, produciendo que el capitán de kendo escupiera algo de saliva.

Después del rápido intercambio, Mochida se encontraba inclinado y Tsuna se encontraba en alerta, esperando su próximo movimiento.

—T-tú, bastardo…

«Realmente no puedo hacerlo del todo bien si es con una espada tan pesada». Pensó Tsuna.

Mochida volvió a moverse con gran ferocidad, él intentó golpear el antebrazo derecho de Tsuna; pero el vongola lo desvió con su propio shinai. Derecha, izquierda, izquierda, derecha, Mochida lanzaba un golpe tras otro, y Tsuna los desviaba o esquivaba como podía.

Tsuna sabía que el capitán de kendo tenía una gran fuerza; así que en vez de agotar la suya defendiéndose, prefirió esquivar y desviar, buscando ahorrar tanta energía como pudiera. Hasta que Mochida se cansara, o hasta que cometiera un error…

—¡Basta de tonterías! ¡Pierde de una vez! —Mochida se abalanzó furiosamente hacia Tsuna, tomando con su shinai una postura elevada—. ¡MEN!

En ese instante, Tsuna lo sintió, su super intuición vongola se lo estaba diciendo: ahí. En vez de esquivar o bloquear, Tsuna se abalanzó contra Mochida desde abajo. Antes de que el golpe del capitán de kendo impactara contra la cabeza del vongola, con una precisión sorprendente, el shinai de Tsuna golpeó las manos de Mochida con tanta fuerza que el shinai de este salió volando fuera de sus manos y acabo golpeando el piso unos metros detrás de él. Pero, aun así, el golpe no se detuvo, después de golpear las manos de Mochida el shinai se alzó hasta alcanzar su garganta…

—¡TSUKI! —gritó Tsuna, justo antes de que su shinai impactara contra la garganta de Mochida, la cual estaba protegida por su armadura.

Mochida cayó despaldas, no tanto por el golpe como por la impresión que este le había dado. ¿Cómo demonios un novato había ejecutado un golpe tan complicado que solo es permitido en torneos nacionales donde es ejecutado por expertos? Él no lo sabía y, en este momento, no quería saber nada, la adrenalina de la pelea y la fría sensación que le había dado ese último golpe habían chocado la una contra la otra dejándolo totalmente aturdido.

No había pasado más de un minuto cuando el dojo estalló en vítores.

—¡Que increíble batalla!

—¡Eso fue genial Sawada!

—¿¡Mochida-senpai estás bien!?

Todos se lanzaron sobre ambos, varios estudiantes felicitaron a Tsuna con gran vigor. A él le pareció raro, ¿por qué lo estaban felicitando si querían verlo recibir una paliza? Lo mejor que él podía suponer era que, como Mochida había monopolizado la atención de Kyoko, alejando a cualquier otro chico que se le acercara, les pareció igual de satisfactorio ver al capitán de kendo ser quien la recibiera.

—¡Tsuna-kun!

—¿Eh? —Tsuna se volteó para mirar a Kyoko sonriendo.

Sonriendo, ella le dijo—: ¡Eso fue increíble! No eres un chico cualquiera, ¿verdad?

Tsuna, sin estar acostumbrado a la atención, se puso un poco nervioso—. N-No, simplemente tengo un poco de entrenamiento, nada más… ¿Eh? ¿Entrenamiento…? ¡Notte!

El joven vongola salió corriendo del dojo hacia la puerta principal, si se hubiera detenido por un instante, hubiera notado la mirada asombrada que el as de beisbol le estaba dando—. ¿¡Notte donde estás!? —gritó Tsuna, al no ver a nadie en la salida—. Mierda, me va a matar…

—Debería hacerlo; pero me diste un buen espectáculo, así que te lo perdonaré esta vez —dijo Notte acercándose por detrás de él.

—Discúlpame Notte, espera… ¿¡Lo viste!?

Notte asintió con una sonrisa—. De ahora en adelante tendrás que olvidarte de la fachada de chico promedio.

—Perdón…

Notte negó con la cabeza—. Tarde o temprano iba a pasar. Vamos, Reborn nos está esperando en tu casa.

—¿Lo conociste?

Notte asiente—. Tuve una pequeña charla con él —dijo Notte mientras rememoraba su conversación con el "director":

Notte entró en la oficina del hombre mayor—. Director, ¿me mandó a llamar? —preguntó ella al no ver a nadie en la sala.

—Ciaossu —respondió una pequeña voz detrás de ella, justo después de que la puerta detrás de ella se cerrara.

Notte se volteó y vio a un pequeño niño de dos años vestido con un traje, parado justo en frente de ella.

—¿Tú debes de ser Reborn?

El pequeño sonríe—. ¿Mi fama me procede?

Notte asintió—. Los siete bebes más poderosos de la mafia, y el más fuerte de estos es el asesino legendario, Reborn. Siempre pensé que era un mito, una leyenda o una broma muy mala, al menos, hasta el día de hoy.

—Deberías acostumbrarte, en nuestro mundo hay muchas cosas…

Notte asintió—. Entonces, ¿por qué me mandaste a llamar?

El bebe se sentó en el escritorio del director—. Para hablar contigo sin la presencia de Tsuna. A pesar del trabajo que he hecho, vindice cubre bien sus pisadas.

—Entonces quieres información.

Reborn asintió—. Por lo que pude inferir, eres, o eras, miembro de alguna familia prominente del mundo de la mafia.

—¿Oh? ¿Y qué te hace decir eso?

—Conocías de nuestro mundo antes de conocer a Tsuna, existe la posibilidad de que vindice te haya instruido; pero dudo que le dieran una misión tan importante a alguien de afuera y mucho menos a una niña cualquiera, también está ese otro punto, eres una niña, a menos que estés dentro de una familia, no hubieras sobrevivido.

—No voy a negar, ni a afirmar nada de lo que acabas de decir. Después de todo, al igual que tú no has conseguido averiguar nada sobre mí, yo tampoco he conseguido averiguar nada sobre ti, además de los rumores que hay en el bajo mundo.

—Entonces supongo que será un juego de gato y ratón —dijo Reborn.

Notte asintió—. Quien descubra al otro primero gana. Aunque no quiero que estemos enfrentados, después de todo, nuestro objetivo es el mismo: hacer de Tsuna el más grande jefe de la mafia.

—¿Oh? ¿Eso significa que me perdonas el asunto de la pared y la bomba de harina? Me alegro que seas tan compresiva.

Esa frase hizo que Notte apretara sus puños—. Como sea, ¿por qué hiciste todas estas cosas?

—Necesitaba comprobar varias cosas, como si la super intuición de Tsuna ya había despertado, o que tan rápido es capaz de pasar de un estado de inconciencia a la acción o, más recientemente, sus habilidades de combate.

—Sus habilidades de combate, ¿cómo piensas…? —Viendo por la ventana, Notte notó como un gran grupo de estudiantes se reunían en un edificio.

—Creo que deberías ir al dojo, los esperaré en casa cuando vuelvan.

Notte salió de la oficina con el ceño fruncido y con paso apresurado.

Reborn volvió a sonreir—. El hecho de que no lo niegue es casi una afirmación. Ahora… ¿Qué familia ha estado recientemente en contacto con vindice?

—¿Notte estás bien? —pregunto Tsuna sacándola de sus pensamientos.

—Sí, simplemente me estoy preparando mentalmente.

—¿Para qué?

—Lo que venga, algo me dice que las cosas se van a volver algo locas por aquí.

Tsuna esperaba que su guardiana se equivocara, ya tenía suficiente con lo que lidiar. Dicho esto, ambos se retiraron d la escuela rumbo a su encuentro con Reborn.


Nota del autor:

Bueno esto tardó más de lo que esperaba, aunque también se volvió más largo de lo que esperaba. Agradezco vuestros comentarios y espero que hayan disfrutado el capítulo. Después de que investigar un poco, resultó que Jorge Alberto Barrita Juarez tiene razón, no hay contenedores de basura en Japón, o al menos, no en los callejones, eso me sorprendió un poco. Dicho esto, les pido que tengan paciencia con mi ortografía y que disfruten la historia. Y que, si quieren, dejen un comentario. Nos vemos en el siguiente capítulo.