Descargo de responsabilidad: Katekyo Hitman Reborn! No me pertenece, toda su historia y personajes pertenecen a Akira Amano.

Aclaratoria: Lo que está dentro de un guion es diálogo y lo que está dentro de comillas es un pensamiento o similar.

Edad de Tsuna: 14 años.

Edad de Notte: 14 años.


—Ciaossu, soy el tutor asesino a sueldo, Reborn, de ahora en adelante te prepararé para convertirte en el décimo jefe vongola —dijo el pequeño bebe en traje.

—¿Es enserio? —Tsuna se encontraba realmente confundido.

Su madre le había presentado a su nuevo tutor al llegar a casa. Él había esperado muchas cosas; pero, un niño de dos o tres años vestido con traje negro, no era una de esas cosas. Después de que cenaran, Notte, Reborn y Tsuna se reunieron en su habitación.

—No soy una broma —dijo él, antes de que, de alguna forma, transformara su camaleón en… ¿¡Una pistola!?

Tsuna saltó hacia atrás instintivamente y sacó su daga, no tenía la habilidad suficiente como para desviar una bala; pero tampoco se iba a dejar disparar sin intentar hacer algo. Pero, enserio, ¿Cómo demonios transformó a un simple camaleón en una pistola? Él ya sabía que el mundo de la mafia no era exactamente normal, lo supo desde que sus maestros le hablaron de las llamas de la última voluntad; sin embargo, un bebe de dos años que habla como un adulto, viste de traje y transforma animales en armas… esto no tiene sentido.

—Buena reacción… Afortunadamente, no pareces tan inútil como mi último estudiante, si lo pude convertir a él en un líder lo suficientemente bueno para manejar a la familia Cavallone, debería poder convertirte en el décimo vongola.

—Aunque Tsuna enfrenta problemas mayores que el jefe de la familia Cavallone —dijo Notte.

Reborn asintió—. La familia vongola es mucho más grande y poderosa que cualquier otra en Italia. Además, tú tienes rivales al puesto.

—¿Los cuatro hijos del noveno?

Reborn asintió—. Aunque hayas sido escogido por el anillo vongola, ten en cuenta que eso es algo que no ha sucedido nunca en la historia de la familia, en pocas palabras, nadie se creerá de buenas a primeras que un miembro lejano de la familia ha sido elegido para liderar a toda la familia. Si no logran encargarse de ti con asesinos, te retaran por el liderazgo de la familia y, si quieres transformar a la vongola actual en una que se asemeje a la de los tiempos de primo, entonces necesitaras demostrarles que eres el mejor candidato para liderarlos, mejor incluso que esos cuatro. ¿Entiendes?

—¿Cómo es que tú…? —preguntó Tsuna.

—Te he estado observando. Convertir a la vongola de nuevo a lo que algún día fue, es algo realmente complicado. La razón por el que la vongola se convirtió tan fácilmente de una organización que protegía a su territorio, dentro de los márgenes morales, a una familia mafiosa, es porque ambos términos no son muy diferentes.

—¿A qué te refieres?

—La familia vongola también protege su territorio y mantiene el orden dentro de este, Tsuna. La más grande diferencia entre la vongola con primo y la vongola después de este, son los valores.

—¿Los valores? ¿Los valores en la familia vongola se encuentran mal?

Reborn asintió—. Sí. En general, la familia vongola sigue cumpliendo con los objetivos que primo inició; el problema es la forma. Asesinato, chantaje, manipulación, traición, etc. Para conseguir sus objetivos, la familia está dispuesta a hacer lo que sea necesario; además, la familia también se ha corrompido, para mantener el poder, están dispuesto a apuñalarse los unos a los otros.

—El efecto es enorme; pero la causa es pequeña y delicada. ¿Eso es lo que quieres decir? —preguntó Notte.

Reborn sonrió—. Exacto. Aunque el efecto ha sido enorme, la causa fue la pérdida de valores y moralidad que primo tenía. No obstante, Tsuna, hay algo que debes tener claro, incluso si eres capaz de mejorar a la familia, la vongola nunca será una organización completamente legal, de hecho, lo mejor que podremos conseguir, es que sea una organización que mantenga la ley, manteniéndose al margen de esta.

Tsuna asintió—. Lo sé. La única razón por la que la vongola fue creada y pudo crecer tanto, fue porque se creó durante una época sin ley. La vongola no tiene ninguna base legal, es por eso que después de que el país se estabilizó y la ley volvió a establecerse de forma efectiva, vongola comenzó a actuar de forma clandestina. —Tsuna apretó las palmas de sus manos—. Pero, aun así, si puedo lograr que la vongola mejore, entonces haré todo lo que este en mi mano.

Reborn sonrió mientras usaba su sombrero para que no le vieran—. Es posible que tengas una oportunidad, de hecho, tal vez sea lo que la vongola necesita. Tal vez por eso vindice decidió intervenir.

—¿Eh?

Notte sonrió—. Vindice es la organización que hace cumplir las leyes del submundo. Aunque en el submundo todo se permite, este no está exento de reglas Tsuna, y vindice es quien se encarga de hacer que se cumplan. Por ejemplo: si la ley de omerta se rompe y la familia implicada no es capaz de dar el castigo apropiado, vindice se encarga de proporcionarlo.

Reborn asintió—. Generalmente, vindice no interfiere con otros asuntos del submundo que no sea hacer que las leyes se cumplan. Es por eso que enviarte a una guardiana para que te protegiera, hasta que fueras lo suficientemente fuerte, es algo inaudito. Sin embargo, si vindice pudo, de alguna manera, enterarse o prever lo que significaría tu entrada a nuestro mundo, tiene sentido que hayan decidido intervenir.

—¿Por qué?

—Velo de la siguiente forma: la familia vongola controla el submundo, si la familia vongola se acercara más a la ley, sin dejar de ser parte del submundo, ¿no facilitaría esto el trabajo de vindice?

Tsuna asintió—. Supongo que se romperían las reglas con menos regularidad…

—Bueno, esa es solo una de las consecuencias que habría; pero es la que más le importa a vindice.

—Entonces, ¿es por eso que vindice envió a Notte?

—Eso no es algo que debes preguntarme a mí —dijo Reborn antes de mirar a Notte.

—¿Notte? —preguntó Tsuna mirándola también.

Notte hizo una mueca—. Eso es jugar sucio, Reborn. —Ocultando su rostro con su sombrero, el pequeño asesino fingió que no había hecho nada. Notte suspiró y comenzó a explicar—: Tsuna, no te voy a negar que esa podría ser una de las razones por las que vindice me envió; sin embargo, si es o no la razón principal por la que fui enviada, no es algo que te puede asegurar. No fui parte de vindice durante mucho tiempo, así que no estoy segura de todas sus intenciones, solo sé que nuestros objetivos concuerdan: volverte el jefe más poderoso que la vongola haya tenido, te diré mis razones más adelante, ¿entiendes?

—Entiendo. —Tsuna sonrió amablemente—. En ese caso, esperaré hasta que te sientas lista.

Notte sonrió sutilmente—. Gracias.

—Bien, en ese caso, será mejor que se vayan temprano a dormir, los siguientes días serán agotadores —dijo Reborn.

—¿Eh? ¿Por qué?

Reborn sonrió maliciosamente—. No solo te probaré con simples disparos o ataques sorpresa. Tsuna, será mejor que estés preparado. —Después de decir esto, Reborn se cambió rápidamente a un piyama y se lanzó a dormir sobre una hamaca.

—¿Él… realmente duerme con los ojos abiertos? —dijo Tsuna bastante incrédulo. —Tsuna se volteó hacia Notte—. ¿Qué crees que tenga entre manos?

Notte cerró los ojos durante un momento—. No estoy segura, ya probó tus reflejos y tu habilidad de combate. ¿Tal vez un asesino a sueldo? Para ver como respondes ante un ataque real, o…

Tsuna dejó de oír después de asesino a sueldo, él empezó a sudar frio—. ¿T-Tú crees?

Notte sonrió pícaramente—. ¿Quién sabe? Es posible…

En ese momento, miles de ideas, sobre como el asesino intentaría matarle, cruzaron por su cabeza. Tsuna empezó a perder su color, volviéndose cada vez más pálido. Y, seguramente, se hubiera desmayado, si Notte no le hubiera detenido con un ligero golpe en la cabeza.

—Cálmate, te enfrentaras contra asesinos varias veces en un futuro, tendrás que acostumbrarte. Además, el noveno no reveló tu identidad, él debe saber que todavía no estas listo para enfrentarte contra los peces gordos de nuestro mundo. Así que dudo que permita que Reborn utilice a uno de ellos solo para probarte.

Las declaraciones de su amiga, lograron tranquilizarle un poco—. Gracias Notte.

Ella suspiró—. Eres demasiado amable e inocente para nuestro mundo, el entrenamiento te ha ayudado a endurecerte cuando lo necesites, no lo olvides.

Tsuna asintió.

—Supongo que Reborn tiene razón —dijo ella después de mirar su reloj—. Se está haciendo tarde, no vemos mañana Tsuna.

—Buenas, noches Notte.

—Duerme bien pequeño tonto.

El día siguiente resultó ser bastante normal, cosa que solo hizo que la paranoia de Tsuna solo aumentara, al menos hasta que…

—¡Sawada!

—¿Eh? —Tsuna se volteó y vio como un compañero de clase se acercaba a toda velocidad—. ¿Yoshida?

—Sawada, ¿te importaría ayudarnos en el partido de voleibol de esta tarde? —dijo Minoru inclinándose y juntando sus manos en forma de súplica.

—¿Un partido de voleibol?

—Sí. Necesitamos dos jugadores más para completar el equipo y, después de ver como venciste a Mochida-senpai ayer, estamos seguros de que, con tu ayuda, seremos capaces de ganar sin tantos problemas. Entonces, ¿nos ayudas?

—¡Claro! Me encantaría —dijo Tsuna sonriendo.

—¿Enserio?

Tsuna asintió—. De hecho, creo que puedo pedirle a alguien más que nos ayude a llenar el hueco faltante.

—¿Tienes a alguien?

—Creo que sí; pero tendré que preguntarle.

—En ese caso, te lo encargo —dijo Minoru mientras se despedía.

Tsuna levantó su mano despidiéndose con una sonrisa.

Minutos más tarde, en el salón de clase…

—¿Hmn…? Te vez muy alegre, ¿sucedió algo? —dijo Notte mientras se acercaba a su pupitre, después de haber acabado de hablar con Hana y con Kyoko.

La sonrisa de Tsuna se hizo más grande mientras respondía—: Sí. ¡Me pidieron que jugara en el partido de voleibol de hoy! —Hasta ahora, Tsuna se había mantenido aparentando ser un estudiante promedio, así que la idea de lucirse un poco le emocionaba.

—¿Oh? ¿Y nuestro entrenamiento diario?

—¿Eh? —Tsuna comenzó a sentirse nervioso, al ver la mirada que Notte le estaba dando—. T-Tienes razón, ahora no es momento de jugar o de lucirme, menos si el Reborn ha enviado a alguien para probarme —dijo el vongola, algo deprimido.

Notte se acercó un poco más al pupitre de Tsuna y le dio un ligero golpe en la frente.

—Auch. ¿Por qué fue eso? Ya me disculpé, les diré que no puedo jugar hoy.

—Fue para asegurarme que no se te suba a la cabeza —dijo ella mirado hacia otro lado.

—¿Eh? ¿Qué significa eso? —preguntó Tsuna.

—Significa que puedes jugar; pero que no se te suba a la cabeza. Has mantenido la fachada de chico normal por una razón ¿Recuerdas? Así que, que no se te suba a la cabeza, ¿entendiste? —Notte había dicho esto último en voz baja.

Tsuna no pudo contener su alegría y, aprovechando que su amiga se encontraba tan cerca, le abrazó mientras le agradecía—. Sí, no se me olvidará. Gracias Notte.

—En-Entiendo, es suficiente, tranquilo —contestó su amiga algo incomoda.

Este intercambio cariñoso no pasó desapercibido para el resto de la clase; pero, considerando lo cercanos que eran Tsuna y Notte, nadie le dio mayor importancia, o bueno, casi nadie.

—Eh, Hana-chan…

—¿Hmn? ¿Pasa algo Kyoko?

—¿Notte-chan y Sawada siempre han sido tan cercanos?

Sobándose la barbilla, Hana respondió—. Sí. Si mal no recuerdo, han sido así de cercanos desde el primer día. Creo que ambos vienen de la misma escuela elemental; además, si mi memoria no me falla, creo que siempre se van juntos después de la escuela.

—Ya veo… —A Kyoko le parecía extraño, nunca le había prestado atención a Tsuna hasta su combate contra Mochida, tal vez por eso, ahora que lo había notado, se estaba dando cuenta de cosas que antes ignoraba.

Más tarde, en el campo de beisbol.

Tsuna había llegado al mismo lugar donde se había encontrado con Yamamoto el día anterior. Y ahí estaba otra vez, intentando batear con todas sus fuerzas contra una máquina de picheo.

—¡Hey! ¡Yamamoto-san! —Tsuna se acercó al beisbolista

—¿Hmn? ¿Tsuna? —dijo Yamamoto confundido. Tsuna se acercó al beisbolista mientras le saludaba—. ¿Pasa algo?

—Sí. Veras, ¿Oíste del partido de voleibol?

—¿El partido de voleibol? ¿No ha empezado todavía?

Tsuna negó con la cabeza—. Veras, nos falta un último jugador, quería preguntarte: ¿Puedes ayudarnos?

Yamamoto se rascó la cabeza, nervioso—. Perdona Tsuna; pero tengo que seguir entrenando. No he sido capaz de mejorar mis jugadas…

—¿Estás seguro? No pareces que te estés divirtiendo…

Yamamoto se mostró aún más confundido—. ¿Divertirme?

Tsuna asintió—. No pude ver mucho de tus otros partidos; pero de los pocos que pude ver, siempre estabas sonriendo. Creía que te estabas divirtiendo porque te apasiona el beisbol; pero, en las últimas prácticas, ya no sonríes, te mantienes con el ceño fruncido mientras repites tus lanzamientos. —Tsuna sonreía apenado—. Perdón, no debí haber dicho todo eso, solo creí que, si jugabas otro deporte, sin la presión de tener que mejorar, volverías a divertirte una vez más.

Yamamoto se encontraba bastante sorprendido por las declaraciones de su compañero. «Yo… ¿He dejado de divertirme jugando al beisbol?».

—Bueno, no importa Yamamoto-san, buscaré a alguien más que nos ayude a llenar el puesto. Gracias de todas formas —dijo el vongola antes de salir a buscar a alguien más.

—¡Espera!, ¡Tsuna! —dijo Yamamoto deteniéndolo en el acto.

—¿Sí?

Yamamoto se rascó la cabeza mientras sonría algo incomodo—. Tal vez, tal vez tengas razón. Si no te importa, ¿me dejarías unirme?

Tsuna asintió sonriendo.

Llego la hora del partido…

—Sawada, ¿Trajiste a Yamamoto? —preguntó Minoru.

—Sí. No te importa, ¿verdad?

Minoru negó con la cabeza, muy emocionado—. ¡No! ¡Por supuesto que no! Con ustedes dos, seguro que ganamos.

El partido comenzó. Recordando las palabras de Notte, Tsuna intentó jugar lo mejor que pudo sin ser algo demasiado extraordinario.

—Yamamoto-san, ¿estás bien? —preguntó Tsuna, él se encontraba bastante sudado, mientras le ofrecía una toalla.

Yamamoto la acepto sonriendo—. Sí. Los senpais no nos lo están dejando fácil.

Tsuna asintió.

—Pendón, debería poder rematar con más precisión.

Tsuna negó con la cabeza—. No te preocupes, todos estamos jugando juntos, y ninguno está dispuesto a perder.

—¿Eh? —Yamamoto observó como el resto de sus compañeros mantenían su mirada fija en el otro equipo. Él podía sentirlo, ninguno de sus compañeros estaba dispuesto a dar su mano a torcer.

—Solo juega con todo lo que tienes, ganaremos esto todos juntos —dijo Tsuna sonriendo.

Yamamoto no pudo evitar sonreír—. ¡Sí!

—¡Sawada, Yamamoto! Vamos, el tiempo de descanso ha terminado.

¡SÍ!

El partido terminó con la victoria del equipo de la clase de Tsuna, por unos pocos puntos de ventaja.

—¡Victoria! —gritaron todos los miembros del equipo mientras festejaban acompañados por el resto de la clase.

Tsuna sonrió al ver como Yamamoto sonreía mientras festejaba junto con el resto de la clase.

—Auch —gimió Tsuna cuando sintió algo muy frio contra su mejilla.

—Ese fue un buen partido.

Tsuna se giró hacia donde había sentido el frio, para ver una lata de refresco justo enfrente de él. El joven vongola la tomó, al ver que era su guardiana quien se la ofrecía—. Gracias.

—No sabía que conocías bien a Yamamoto-kun.

—No lo hacía, lo conocí ayer, antes de la pelea con Mochida-senpai. Me parecía que necesitaba ayuda, así que lo invité a jugar.

—¿La superintuición?

—Creo…

El resto del día pasó sin ningún problema. Siendo un día relativamente normal.

Pero, al siguiente día…

—Bien muchachos, les presento al nuevo estudiante de intercambio: Gokudera Hayato. Él estaba estudiando en el extranjero, en Italia. Démosle la bienvenida.

«¿Italia? Sera él…». Tsuna observó la mirada de enojo del nuevo estudiante centrada en él. «Sí, sin duda es él, ni siquiera intenta ocultarlo».

El nuevo estudiante se acercó al pupitre de Tsuna, mirándolo con rabia, los compañeros que se sentaban cerca del joven vongola se alejaron un poco, al ver la mirada de Gokudera.

Ambos se quedaron observándose por unos minutos, al menos, hasta que Tsuna decidió romper el tenso silencio que se había formado entre los dos—. Realmente, ¿quieres iniciar una pelea aquí?

Dándole una mirada de despreció, Gokudera se fue a sentar a su pupitre.

—¿Eh Sawada? —preguntó Minoru.

—¿Qué?

—¿Conoces a ese tipo?

Tsuna negó con su cabeza—. Es la primera vez que lo veo.

—¿Crees que sea un gangster?

—Quien sabe…

Cuando la clase había acabado, Tsuna se encontraba caminando por los pasillos. «No lo entiendo, ¿por qué se mostró, así como así?».

¡Pump!

Al estar ensimismado en sus pensamientos, Tsuna no notó como un grupo de estudiantes de tercer año se encontraban delante de él, chocando contra ellos.

—Discúlpenme senpais.

—¿Hmn? Eso pudo ser peligroso, pudiste romperme un hueso —dijo uno de los tres estudiantes mientras se tronaba las muñecas.

Tsuna no entendió el leve intento de intimidación de los estudiantes y, en vez de eso, se preocupó por él—. ¿Enserio? ¿Tienes algún tipo de enfermedad que te produzca debilidad en los huesos? ¿Quieres que te ayude a llegar a la enfermería?

Al ver cómo Tsuna no entiende la situación en la que está y como, en vez de asustarse, trata al estudiante de tercer año como si fuera un debilucho, incluso si es sin quererlo, los compañeros de este empiezan a reírse por lo bajo.

El estudiante de tercer año cruje los dientes enojado y, apretando sus manos, le pregunta a Tsuna—: ¿¡Es que acaso no entiendes lo que te quiero decir!?

Tsuna ladea su cabeza confundido—. ¿Lo que me quieres decir? Creí que me estabas diciendo que tenías algún tipo de condición especial que hace que tus huesos sean más débiles de lo normal. ¿No era eso?

Perdiendo los estribos, el estudiante de tercer año aprieta aún más sus manos y lanza un golpe hacia Tsuna mientras dice—: ¡Tu mocoso!

No obstante, Tsuna le esquiva con facilidad y, por el impulso detrás del golpe, el estudiante mayor acaba cayendo contra el piso.

Tsuna no entiende el arrebato de su senpai; pero, entiende que ha hecho algo para hacerle enojar—. Discúlpame senpai, tengo algo que hacer, así que nos vemos otro día. ¡Ve a la enfermería si lo necesitas!

Tsuna salió corriendo dejando solos a los otros tres. Él no paró hasta llegar al patio de la escuela.

«Me preguntó… ¿Qué hice para hacerlos enojar?». Después de enfrentarse a "verdaderos" gangster, de pasar tanto tiempo con Hibari y cono Notte, además de entrenar con verdaderos asesinos, el joven vongola no veía a los alumnos de tercero como una amenaza, tanto es así, que ni siquiera notó sus intentos de intimidación.

—No está mal decimo vongola…

—¿Eh? —Tsuna volteó su mirada hacia una de los laterales, solo para ver a Gokudera Hayato apoyado contra la pared mientras fumaba un cigarro.

—Creí que huirías con el rabo entre las patas; pero en cambio, te burlaste de él en su cara, de forma tan sutil que lo sacaste de quicio, e incluso dejaste que se dejará llevar para que terminara lastimándose a sí mismo. Yo lo hubiera rematado mientras estaba en el piso; pero supongo que a algunos jefes les gusta mostrar piedad a sus adversarios, aunque… Eso no funcionará siempre en nuestro mundo. —Gokudera se separó de la pared—. Mi nombre es Gokudera Hayato, soy parte de la mafia, y he venido a aquí para probar si eres capaz de liderar a la vongola.

«Creo que está malentiendo la situación». Pensó Tsuna avergonzado—. Entonces tu eres de quien habló Reborn.

—En efecto —dijo una pequeña voz desde una de las ventanas—. Ciaossu, Gokudera Hayato. Llegaste más temprano de lo que esperaba.

—Reborn, así que tú eres el asesino de más confianza del noveno. ¿Es cierto que me convertiré en candidato para ser el nuevo líder de la familia si mato a Sawada?

—Sí así es. Vamos que empiece la matanza —contestó de manera impasible el bebé.

—¿¡Qué!? ¡Eso es mentira Reborn! Para ser jefe de la familia debes tener sangre vongola. Es imposible que él se convierta en el nuevo jefe.

—¡Oh! Eso es cierto… Bueno no importa, a fin de cuentas, el verdadero objetivo de Hayato no es ser jefe de la familia, sino pertenecer a esta. Así que no hay ningún problema, ¿verdad Hayato?

—Así que era una mentira, me parecía raro que se pudiera ser candidato a jefe de una manera tan sencilla. Aunque, no esperaba menos de uno de los mejores asesinos de nuestro mundo, incluso si me atrajiste con mentiras, tienes razón. Prepárate Sawada, te mataré aquí y me volveré parte de la familia.

—¿¡Qué!? ¿¡Es enserio!? ¿¡Cambiaste de opinión así de fácil!? ¡Espera! ¿¡De donde sacaste esos cartuchos de dinamita!?

—Oh si, Tsuna, Gokudera es conocido por el alias de: la bomba huracán, Hayato, se dice que es capaz de esconder dinamita en cualquier parte de su cuerpo —comentó Reborn casualmente.

«Que habilidad tan absurdamente ridícula». Pensó él.

—Ahí voy. —Con un movimiento de mano, Gokudera encendió sus cartuchos con su cigarro y se los lanzó directo a la cara.

Al ver las bombas volando hacia él, Tsuna corrió en zigzag para evitarlas. «Esto es malo, no esperaba que me atacara en la escuela; aparte de mi navaja, no tengo el resto de mis cuchillas». Pensó él, a la vez que sacaba su navaja y comenzaba a cortar los cartuchos que no podía esquivar antes de que estallaran.

—Así que ya comenzó…

Reborn asintió—. ¿No va a ayudarlo, Notte?

Ella negó con la cabeza—. Soy su guardiana, si fuera un ataque de alguien externo o algo así, entonces intervendría; pero, si es una prueba para ver si es capaz de convertirse en el próximo jefe, entonces es algo que debe enfrentar por su cuenta.

—Hmn… Ya veo, me moveré un poco para tener una mejor vista. Ten cuidado, este lugar puede ser peligroso —dijo Reborn antes de moverse a otro lugar del campo de batalla.

Notte asintió.

—¡Nada mal vongola! Toma esto, ¡Double bomb! —Gokudera tomó el doble de sus cartuchos en sus manos y se los arrojó a Tsuna.

«No puede ser… No, espera, ¡Eso es!» Tsuna detuvo tantas bombas como pudo; pero, aun así, solo pudo detener la mitad de ellas, el resto estaba a punto de explotar en su cara y, en vez de saltar hacia atrás para esquivarlas, Tsuna decidió alejarse solo lo suficiente para que la explosión le diera de lejos mientras se cubría con sus manos.

¡Bumm!

Los cartuchos estallaron con fuerza levantando una gran nube de polvo.

«¡Tsuna!». Pensó Notte, aunque por fuera mantenía una expresión impasible.

«¿Qué? ¿No le dio tiempo para escapar?». Pensó Gokudera. «No, debe ser otra cosa». Gokudera preparó otra vez su double bombs—. ¡Ahí estás! ¡Toma esto, double bomb!

Gokudera lanzó otra vez sus cartuchos de dinamitas hacia donde la nube de polvo se había movido. Sin embargo, lo que salió de la nube de polvo no fue Tsuna, sino su chaleco hecho girones.

—¿¡Qué demonios!? —Gokudera volteó su mirada hacia la dirección contraria; pero su rostro fue obligado a girar en la dirección opuesta violentamente. Antes de que se diera cuenta, Tsuna le había golpeado con todas sus fuerzas, enviándolo a volar algunos metros de distancia.

El joven vongola había usado su chaleco y la cortina de humo como distracción, él tenía leves quemaduras en sus brazos, provocadas por las explosiones de los cartuchos. Tsuna pudo haber apuñalado a Gokudera en vez de simplemente golpearlo; pero él realmente no quería matar a su nuevo compañero de clase, no quería matar a nadie, de ser posible. Lo mismo ocurrió con los yakusas, él no los apuñaló en puntos vitales. Pero él no sabía si alguien joven como Gokudera podía manejar un apuñalamiento y la pérdida de sangre que este conlleva, a diferencia de los yakusas que, a pesar de ser jóvenes, prácticamente eran adultos jóvenes, Gokudera era solo un estudiante igual que él. En pocas palabras, a los ojos de Tsuna, los "yakusas" poseían mayor resistencia.

«Por favor, quédate en el piso». Pensó Tsuna; pero, para su mala suerte, Gokudera se levantó con algo de esfuerzo. Él había caído unos metros por delante de Notte.

—Bien, ya que tanto lo quieres, ¡te atacaré con todo lo que tengo! ¡TRIPLE BOMB! —Sin embargo, ya fuera porque Gokudera no era capaz de manejar tantos cartuchos, o porque todavía estaba aturdido, él sacó el triple de cartuchos y, una buena parte de estos, cayeron justo donde se encontraba. En su desesperación, intentó deshacerse del resto de los que cargaba; arrojándolos en varias direcciones.

Varias de estos volaron hacia Notte, ella se deshizo de todas las que pudo; pero, no notó como algunos cartuchos cayeron detrás de ella.

Todo lo siguiente pasaría en un intervalo de unos pocos segundos…

—¡No! —Todo pasó tan rápido, Tsuna corrió tan rápido cono pudo.

Hayato intentaba patear los cartuchos y alejarlos de él; pero eran demasiados. «Estoy acabado, este es mi final».

Notte apagó tantos cartuchos como pudo; pero al final, no pudo apagarlos todos, unos cuantos iban a explotar, ella se cubrió con sus manos y esperó el golpe. Pero, había algo que ella no entendía, ¿Por qué Tsuna corría tan desesperadamente hacía ella? Eran solo unos cuantos cartuchos. ¿Por qué se veía tan desesperado?

Lo que Notte no notó; pero Tsuna sí, fue el lugar donde ella se encontraban, justo a unos metros por delante de uno de los tanques de gas utilizados por la cafetería y para las clases de economía doméstica. El tanque no era muy grande, ya que este se utilizaba principalmente para la clase de economía doméstica y estaba rodeado por una pequeña verja. Sin embargo, si la dinamita de Hayato es capaz de dañar el tanque y producir una gran explosión, Notte será golpeada directamente.

«No voy a llegar, ¡TENGO QUE LLEGAR!». Tsuna corría con todas sus fuerzas, tenía que apartar a Gokudera de ese montón de explosivos y evitar que Notte fuera golpeada por la explosión; pero simplemente no era posible—. ¡Notte el tanque!

—¿Eh? ¿tanque? —Notte se dio cuenta demasiado tarde.

Pero había alguien que sí previó toda la situación, antes de que ocurriera. Con su compañero león ya preparado, Reborn disparó mientras decía—: Protege a tus aliados con tu última voluntad, Tsuna.

La bala roja fue disparada por Reborn y esta impactó en la frente de Tsuna; pero él no murió, de hecho, ni siquiera perdió empuje. En ese momento Tsuna sintió que le corría fuego por las venas, todo se volvió extraordinariamente lento, sus limitadores físicos fueron removidos y unas palabras surgieron en su mente.

—¡Reborn, protegeré a Notte y a Gokudera con mi última voluntad!

Corriendo más rápido de lo humanamente posible, Tsuna apagó todos los cartuchos que rodeaban a Gokudera y, después de esto, corrió hacia Notte. Tsuna llegó a tiempo para apagar los cartuchos que se encontraban alrededor de ella; pero no fue lo suficientemente rápido para apagar los que cayeron cerca del tanque, así que…

!BBUUMMM!

La explosión los golpeó a ambos; pero Tsuna logró cubrir a Notte minutos antes de que esta se diera, la explosión también afectó a Gokudera, el cual fue lanzado varios metros de distancia por el aire.

—Ah… ¿Qué pasó? —Notte pesadamente abrió sus ojos, todo había pasado demasiado rápido y apenas había tenido tiempo para analizar la situación—. ¿Eh? ¿Tsuna? ¿¡Tsuna estás bien!? —Lo primero que ella notó fue a su amigo encima de ella, él tenía una llama de última voluntad en su cabeza.

—¿Notte estás bien? —preguntó Tsuna con la mirada perdida.

—Sí, pero tú…

Tsuna sonrió—. Bien… —La llama de última voluntad se apagó y Tsuna perdió la conciencia.

—¿Tsuna? ¿¡TSUNA!?


Nota de autor:

Bueno ahí va un capítulo más espero que todos se encuentren bien en medio de esta situación mundial. Agradezco vuestros comentarios y espero que hayan disfrutado el capítulo. Dicho esto, Nos vemos en el siguiente.