Descargo de responsabilidad: Katekyo Hitman Reborn! No me pertenece, toda su historia y personajes pertenecen a Akira Amano.

Aclaratoria: Lo que está dentro de un guion es diálogo y lo que está dentro de comillas es un pensamiento o similar.


Capítulo 6; arco 2: Miura Haru e Irie Shoichi.

—Notte…

—¿Sí?

—Cada vez que pasamos por esta calle, ¿no te parece que algo o alguien nos observa?

Tsuna y Notte caminaban por el camino que tomaban usualmente para ir al instituto, Yamamoto no los acompañaba pues tenía entrenamiento a horas muy tempranas. Por otro, Gokudera estaba siendo cargado en la espalda del joven decimo, esto había ocurrido gracias a que, cuando Gokudera fue a recogerlos en la mañana, Bianchi fue quien lo había recibido, que, por cierto, había decidido quedarse en la casa de Tsuna hasta que lograra convencer a Reborn.

—P-Perdóneme decimo… Por mi trauma usted tiene q-que… —Gokudera se tapó la boca para evitar vomitar.

—Lo entiendo Gokudera-kun, yo también estaría igual que tú si hubiera tenido que vivir comiendo la comida de Bianchi…

—No te voy a negar que, cada vez que pasamos por aquí, siento que algo o alguien nos observa; pero es una presencia tan débil que no le di importancia hasta el día de hoy.

—Ya veo…

—Hablando de ella, parece que al fin ha decidido acercarse… —habló Reborn, él se encontraba caminando arriba de una de las cercas de concreto que delimitaban las casas.

—¿De qué hablas? —preguntó el vongola.

—De eso… —señaló Reborn.

A unos metros de donde se encontraba parado el pequeño asesino a sueldo, sobre la cerca, había una chica parada jugando a ser equilibrista. Al parecer ella no era muy avispada, considerando que se encontraba en una posición de cierta altura mientras llevaba falda y no parecía importarle en lo más mínimo. Ella era una joven adolescente, de complexión delgada y corta, con el cabello negro atado en una cola de caballo. Lleva una camisa formal blanca, un suéter color crema con un corbatín azul, una falda gris, medias negras hasta la rodilla y zapatos marrones.

—Hola… —dijo la chica, por alguna razón ella estaba sonrojada.

—Ciaossu —contestó Reborn.

—Mi nombre es: Miura Haru.

—Lo sé —Reborn señaló la casa que estaba al lado—. Vives en esa casa, ¿no es así?

«Me conoce…!». Pensó Haru—. ¿Querrías ser mi amigo?

—Seguro…

—Hiiiieeeee —exclamó la chica mientras parecía perder el equilibrio; pero de alguna forma logró caer de pie—. Woooh —gritó la chica en señal de victoria.

«Que chica tan rara…». Pensaron los otros tres.

—Se que es un poco repentino; pero… —dijo ella mientras se sonrojaba aún más—. Podría abrazarte así —explico ella mientas se abrazaba así misma.

—N-Notte, ¿no creerás que a esta chica le van los…? —preguntó Tsuna preocupado.

—Creí que estas cosas solo les pasaban a las madres con un instinto de maternidad muy fuerte, que podían confundir ese instinto con amor, u, a otras mujeres con esas cualidades; pero verlo en una chica de secundaria es realmente preocupante… —declaró Notte.

—D-Decimo, senpai, creo que deberíamos irnos mientras tenemos oportunidad —habló Gokudera.

Tsuna y Notte asintieron a su sugerencia.

Mientras tanto…

—No me toques tan fácilmente… —dijo Reborn.

—¿Eh?

—Porque soy un asesino —declaró el bebé mostrando su pistola.

Con los otros tres…

—Sea o no un asesino, ¿es bueno decirle eso a cualquiera que conozcas, así como así? —preguntó Tsuna.

—Supongo que, cuando eres el mejor, poco importa quien lo sepa… —respondió Notte.

Sin embargo, ninguno de los dos pudo seguir con la conversación porque, con una gran velocidad para una chica de secundaria, Haru intentó abofetear a Tsuna. Gracias a su entrenamiento, él pudo evitarla con relativa facilidad; pero, como no estaba acostumbrado a llevar a personas en su espalda, él se ladeó ligeramente, lo cual provocó que la cachetada no fuera recibida por él, sino por Gokudera.

—¡Qué demonios estás haciendo mujer estúpida! —gritó el joven mafioso.

—¿¡A quien estás llamando estúpida!? ¡Los único estúpidos son tú y tu amigo! —respondió Haru.

—¿Qué? —preguntó Tsuna.

—No crean que no los he visto, tú —Haru señaló a Gokudera—. Siempre te veo fumar, dándole un mal ejemplo al bebé. Y tú —Señaló a Tsuna—. ¿Cómo puedes estarle enseñando técnicas de asesinato a un niño?

«¿En qué cabeza cabe que un estudiante le esté enseñando a un niño de dos años técnicas de asesinato?». Se preguntó Notte.

Irónicamente, era el niño de dos años quien les estaba enseñando técnicas de asesinato al resto de los estudiantes.

—¡Los bebés son ángeles con corazones puros y blancos! ¡Estás destruyendo esa pureza con la podredumbre de tu corazón!

—Creo que estas malentendiendo algunas cosas… —dijo Tsuna.

—¿¡Qué estoy malentendiendo!?

—Yo no le he enseñado ninguna técnica de asesinato —dijo Tsuna. «Se supone que sea él quien me las enseñe a mí».

—¡Eres un mentiroso! ¡Eres el hermano mayor de Reborn-san! ¿¡No es así? Siempre los veo juntos…

—No somos parientes…

—¡Entonces eres un bastardo incluso peor! ¡Volviendo malo al bebé de alguien más!

«¿Ahora también soy un secuestrador?».

Ella lo agarró por la camisa—. ¡Escucha, no volverás a ver a Reborn-san, eres una mala influencia!

—Eso no funcionará —dijo Reborn sentado en la cerca.

—¿Eh?

—Mi trabajo es criar a Tsuna hasta que se convierta en el décimo jefe de la mafia.

Sin pensárselo dos veces, Haru volvió a atacar a Tsuna y, de nuevo, el golpe impactó en la misma mejilla.

—M-Maldita, juro que, cuando pueda levantarme, te haré explotar… —gruño Gokudera.

—¿¡Mafia!? Eso es demasiado incluso para las ideas de diversión de unos delincuentes. I-Incluso restringiste la libertad de Reborn…

«¿¡Y de dónde sacaste esa conclusión!?». Pensó el chico.

«Dejaré los abrazos para después… ¡Tengo que proteger a Reborn-chan!

—¡Hey! —Parecía que Haru intentaría golpear a Tsuna por tercera vez, sin embargo, ella se detuvo—. Adiós, nos vemos.

—¿Qué demonios le pasa a esa chica?

—Parece que ustedes se llevan bastante bien —dijeron Reborn y Notte.

—Ustedes tiene una idea muy retorcida de las relaciones… —luego se dirigió solo a su amiga—. ¿Pudiste haberme ayudado sabes?

Ella asintió—. Sí, pero era muy divertido verte lidiar con todo eso.

En la noche…

Haru se encontraba en las afueras de la casa de Tsuna. Ella estaba utilizando una especie de pañuelo en la cabeza como si fuera una ladrona… ¡Pero este no cubría en absoluto su rostro y, en vez, cubría su cabello! Sin duda una ladrona profesional…

—Espérame Reborn-chan, ¡Yo te liberaré!

No obstante, antes de que Haru cometiera secuestro, Bianchi, que pasaba por ahí, la agarró de la chaqueta y se la llevó con ella.

—Pensamos igual —dijo la asesina.

De alguna manera, ambas habían terminado en un pequeño restaurante en mitad de la noche. Bianchi le había comentado que ella también quería rescatar a Reborn de las garras de Tsuna.

—Entonces eres mi camarada por querer rescatar a Reborn-chan, hermana —Luego Haru sonrió—. Reborn-chi es un hermosura, ¿verdad?

Bianchi asintió—. Sí, es maravilloso.

—Pero ese chico Tsuna tuvo que meter a Reborn en ese juego de asesinos…

—Reborn es el mejor asesino del mundo… —susurró Bianchi.

—¿Hmn? ¿De qué estás hablando hermana? —preguntó ella mientras disfrutaba de su comida.

—Ahhh No puedo olvidar esos emocionantes días de asesinato —exclamaba Bianchi soñadoramente.

—¿Qué? —Haru volteó su mirada hacia la escorpión y vio cómo se derramaban lagrimas desde sus ojos. «E-Ella, ¿está hablando en serio?».

Al día siguiente, Tsuna y Notte caminaban devuelta del instituto. Yamamoto tenía entrenamiento y Gokudera se disculpó por no poder acompañarlos, así que eran los dos como en un principio.

—Que calor está haciendo —se quejó Tsuna.

Notte se rio—. Y decían que el calentamiento global era un mito.

De repente, ambos escucharon pasos y sonidos metálicos.

—¿Qué es ese sonido? —preguntó el joven vongola.

—Ni idea —contesto su guardiana.

Ambos voltearon su mirada y, lo que observaron fue…

—Notte, ¿esto es algún tipo de ilusión?

—Sinceramente, estoy pensando que puede ser algún tipo de ataque de un usuario de llama de la niebla; pero no estoy segura…

Ahí estaba Haru, vistiendo una armadura tradicional japonesa con un casco de motorizada y un palo hockey.

—B-Buenos días, s-soy Haru, la que no pudo dormir anoche debido a los muchos pensamientos que tuvo…

—¿Cargas esas cosas tan pesadas sin siquiera haber dormido? —preguntó su guardiana incrédula.

—No se trata de eso, si lo hiciera sería una completa idiota.

Tsuna no quería pensar mal de la chica; pero a sus ojos si lo era.

—Si Reborn-chan es un verdadero asesino de la mafia, entonces tú, quien serás un verdadero jefe de la mafia, debes ser muy fuerte.

—Bueno, estoy entrenando para serlo…

Súbitamente Haru se puso su casco—. Si eres fuerte, le creeré a Reborn-chan y no me quejaré de su vida. ¡Por favor, pelea contra mí! —dijo ella mientras lanzaba un fuerte golpe con el palo de hockey.

Tsuna logró desviar el golpe de la chica utilizando su daga. Las cuales ahora carga siempre desde su pelea con Gokudera.

—Bien, te dejo el resto… —dijo Notte mientras se alejaba del puente

—E-Espera N-Notte —intentó replicar Tsuna.

La chica balanceaba su palo ferozmente; pero no tenía ningún tipo de técnica o habilidad; además, la armadura era tan pesada que hacía que la chica se balanceara sin control.

Ella logró acorralar a Tsuna contra una barandilla—. ¡Toma esto!

Pero Tsuna la esquivó ágilmente hacia un lado.

Para desgracia de Haru, el impulsó que tomó, más el peso de la armadura, más la poca fuerza que tenía la chica por no haber descansado apropiadamente, jugaron en su contra haciendo que se tambaleara sobre la barandilla y terminara cayéndose del puente.

Tsuna y Notte se apresuraron hacia la barandilla y miraron hacia abajo para ver qué había pasado con la chica. De repente el rio se agitó y Haru salió pataleando en la superficie, ella intentó nadar; pero, al parecer, el peso de la armadura era demasiado para que la chica pudiera mantenerse a flote.

—¡Notte! ¡Una cadena!

Su guardiana se la proporcionó y el joven vongola lanzó la cadena hacia donde estaba la chica—. Haru sujétala.

La chica sujetó la cadena y se aferró a ella, Tsuna y Notte jalaron de esta hasta que fueron capaces de sacarla de las profundidades del rio.

—D-Dios esa armadura sí que era pesada —jadeó Notte.

—Y-Yo creí que era s-solo para aparentar —dijo Tsuna.

—Muchas gracias… —susurró Haru.

—De nada, solo no vuelvas a intentar algo tan peligroso. Se que puedes pensar que Reborn es solo un pequeño bebe; pero, de hecho, él es uno de los mejores asesino de la mafia e, incluso si me vences, eso no va a cambiar.

Notte asintió—. De hecho, es irónico; pero es Reborn quien le está enseñando a Tsuna, no al revés.

—E-Entiendo m-muchas gracias decimo.

Esto le pareció extraño al chico, ¿Cómo Haru conocía su título? ¿Y por qué la ruidosa chica de repente estaba actuando tímida? Él no lo entendía; pero, ese día ya había sido lo suficientemente extraño como para que él le buscara las cinco patas al gato.

Al día siguiente…

Irie Shoichi era un estudiante de instituto normal y corriente. Él tiene el pelo rojo y usa gafas, sus ojos parecen mayormente negros. Llevaba una camisa marrón de manga larga con una gruesa franja amarilla en el pecho y pantalones grises con zapatos verdes.

Irie vivía una vida normal y corriente, lo único extraño en su vida eran, a veces, sus vecinos, que eran extremadamente ruidosos. Pero, aparte de eso, su vida era normal y corriente, hasta que…

¡BBBUUUUUUUMMMMMMMMM!

Una enorme explosión se oyó por todo el departamento.

Él corrió hasta la explosión y lo que vio lo dejó totalmente aturdido.

—¿Que fue ese sonido? —dijo su madre.

—¿Por qué te quedas ahí parado Shoichi? —preguntó su hermana.

En frente de él, se encontraba un bebe vaca que había traspasado tres paredes de su apartamento y había caído justo en frente de él.

—¡Wha!

—¿¡Qué es eso!?

Preguntaron las dos mujeres.

—E-Es un niño —dijo la madre de ambos.

—¿E-Está b-bien? —preguntó Shoichi.

—N-No entiendo que está pasando.

Súbitamente, alguien tocó la puerta.

—Shou-chan, por favor atiende —dijo su madre.

Irie asintió y fue hasta la puerta.

—¿Sí?

Un hombre calvo con barba mal afeitada, que usaba una camisa blanca y baqueros le entregó una carta—. Dejaré esto aquí, alguien me lo pidió…

Luego el hombre su fue corriendo como alma que lleva el diablo.

Irie intentó perseguirlo, pero el hombre había desaparecido—. ¿Qué demonios…? —Shoichi regresó a su casa diciendo—: Algo de contrabando llegó.

Entre él, su hermana y su madre abrieron la caja, en esta decía: Provisiones de verano de la familia bovino a modo de disculpas.

Dentro había una carta, en esta decía: Sentimos que nuestro Lambo haya causado tantos problemas durante este tiempo. Esto es algo de parte nuestro, por favor denle la bolsa estampada a Lambo.

—¿Será ese niño Lambo?

La madre de Shoichi revisó la caja y…

—¿¡Esto es un fajo de billetes!?

—¿Qué hacemos con esto?

Shichi tomó la bolsa y de esta cayó una granada, la hermana de Shoichi la agarró y dijo—. Miren un juguete de para el niño.

—Lo siento Shou-chan, ¿podrías devolver esto junto con el niño?

—Pero no conozco la dirección.

La mujer sonrió—. Tranquilo, esto estaba dentro de los bolsillos del niño.

Un papel que decía: Objetivo: Sawada Reborn, ciudad de Namimori, calle 12.

—Si algo te sucede te iremos a buscar —dijo la hermana.

—Te prestaré mi celular para que puedas contactarnos —dijo su madre.

—¿Y qué pasará con las paredes destruidas? —preguntó el pelirrojo.

—Parece que la familia bovino se hará cargo, ahora ve —dijo su madre.

Suspirando por su derrota, Shoichi cargó a Lambo y a la caja. Después de un rato de caminata, él logró encontrar la casa…

Él alzó su mirada sobre la cerca y…

«¿Por qué hay un niño de dos años y una veinteañera tomando el sol como si estuvieran en la playa?». Se preguntó él.

—¿Deseas algo? —Súbitamente, la mujer se había levantado y ahora se encontraba en frente de él—. No es bueno espiar en casa vecinas.

—E-Eh y-yo vengo por Reborn-san.

Eso alertó a Bianchi—. ¿¡Has venido a matarlo!?

—Ciaossu. ¿Qué sucede Bianchi?

—Yo vengo por…

De repente Lambo se despertó—. Ja, ja, ja. Los cuernos de Lambo son armas mortales. ¡AHORA MUERE REBORN!

Para sorpresa del pelirrojo, el bebé vaca en su hombro se despertó, agarró sus cuernos de juguete, y se los lanzó al otro bebé. Sin embargo, el otro bebé sacó un bate de la nada y se los devolvió.

Al ver el aspecto medio muerto de Lambo, Shoichi llamó a su mamá y gritó—. Mamá, Reborn-san es un bebé, ¡Y estaba bebiendo cerveza, además es muy fuerte peleando!

—¿Eh? ¿bebes? —preguntó su madre—. ¿Qué estas bebiendo? ¿Y Lambo-kun?

—¡No! ¡No beber, bebé! Y Lambo-kun está… ¡Está muerto!

—¿El niño que llevabas en tu espalda?

Shoichi iba a responder que sí, pero…

—¡LAMBO ES UN NIÑO RESISITENTE! —gritó el niño vaca subido en un árbol. Después sacó unas granadas—. ¡Te haré explotar!

Pero Reborn se las devolvió.

—¡Mamá, Reborn acaba de explotar a Lambo! —gritó Shoichi.

—Hmn… Las celebridades tienes suerte, ¿Qué compraron?

—¡No comprar, explotar!

—Ohh, como son celebridades están lanzando fuegos artificiales a mitad del día.

—¡No, son granadas!

—Hoy estás muy enérgico Shou-chan…

De repente se oyó a alguien abriendo la puerta.

—¿Quién está haciendo tanto ruido? Llamaremos mucho la atención si siguen así. —Tsuna había salido desde el interior de la casa.

—La vaca estúpida —dijo Bianchi.

—Lambo, ¿Qué te he dicho sobre hacer tanto ruido?

Sin embargo, cuando Tsuna encaró al pequeño, vio algo realmente extraño—. L-Lambo, ¿qué haces con esa bazuca?

Por su lado, Shoichi estaba tentado a darle la caja a Tsuna y salir corriendo.

Sin embargo, ninguno pudo hacer nada cuando Lambo se disparó con la bazuca y una enorme neblina cubrió todo el lugar.

—¿Qué demonios fue eso?

—La bazuca de los diez años —contestó Reborn—. Es una arma de la familia bovino, puede remplazarte a ti por tu versión de diez años en el futuro en un plazo de 5 minutos.

Esto asombró al décimo—. ¿¡Como demonios la familia bovino creó un arma tan tecnológicamente avanzada!?

—Los rumores dicen que no la crearon ellos, sino que se las enviaron sus versiones del futuro para ayudarlos a convertirse en la familia más fuerte —luego sonrió—. Pero son tan tontos que no han conseguido hacer buen uso de esta.

Súbitamente, un chico alto y de 15 años con un cabello esponjado y cuernos en la cabeza se hizo presente.

—¿Él es Lambo?

Reborn asintió—. Así es, es su versión de quince años.

—Vaya así que fui traído aquí por la bazuca de los diez años, ¿Cómo se encuentra vongola neo primo?

—¿Neo primo?

—¿Oh, no ha pasado todavía? Bueno, se lo darán tarde o temprano… —sonrió Lambo.

Sin embargo, la conversación no pudo continuar porque…

Romeo…

Todos se voltearon para ver a una Bianchi casi desquiciada.

—Oh mierda —dijo Lambo antes de salir corriendo siendo perseguido a toda velocidad por la asesina.

—¿Qué demonios está pasando?

—Hmm, ahora que lo pienso, Lambo se parece mucho al exnovio de Bianchi, si mal no recuerdo, ella lo odia.

—¿¡Qué!?

Bianchi empezó a disparar balas desde un subfusil que tenía en una mano y poison cooking desde la otra. Las balas empezaron a ser disparadas hacia todas las direcciones.

—O sí, ella tiene una horrible puntería.

Fue en ese instante cuando Tsuna notó la existencia de Shoichi. Al ver como las balas se dirigían a él, Tsuna no se lo pensó dos veces y corrió a ayudarle.

—M-Mamá, n-no puedo hacerlo, una bala acaba de rozar mi mejilla —gimió Shoichi en el suelo mientras se cubría de la lluvia de balas.

—Supongo que no tendría ningún significado si dejas que alguien inocente muera. —Reborn transformó a Leon en su forma de pistola y le disparó a Tsuna.

Decir que Shoichi estaba sorprendido sería un eufuismo, ahí estaban frente de él: La mujer de pelo violeta que había estado disparando balas como loca durante 5 minutos enteros y el pelicastaño que, al parecer, también iba al instituto igual que él, y las estaba desviando todas y cada una protegiendolo tato a él, como al chico con pequeños cuernos que estaba en frente de él.

Después de que los minutos pasaron, una niebla cubrió al otro chico y este volvió a ser Lambo, lo cual produjo que Bianchi perdiera el interés y dejara de disparar.

—¿Hey, ¿estás bien? —preguntó Tsuna.

No obstante, nadie la respondió, Shoichi se había desmayado.

Tsuna suspiró, explicar esto más tarde sería molesto…


Notas del autor:

Bien listo este capitulo, Haru realmente parece una shotacona en este episodio; pero es que en el manga medio muy fuerte esa impresión y pobre Shoichi, en un solo día le destruyen la casa y casi le pegan un tiro. Con esto estamos un paso más cerca del arco de Mukuro.

Sin más que decir, agradezco vuestros comentarios y espero que hayan disfrutado del capítulo, nos vemos en el siguiente.