Descargo de responsabilidad: Katekyo Hitman Reborn! No me pertenece, toda su historia y personajes pertenecen a Akira Amano.

Aclaratoria: Lo que está dentro de un guion es diálogo y lo que está dentro de comillas es un pensamiento o similar.


Capitulo 7, arco 2: Sasagawa Ryohei.

Irie abrió los ojos, él se encontraba sentado en una silla dentro de una habitación casi completamente oscura. Él intentó moverse; sin embargo, no pudo levantarse, después de intentarlo durante un corto rato, se dio cuenta que, para su desgracia, estaba encadenado a esta.

—¿Eh? ¿Qué sucede? ¿Por qué estoy encadenado a esta silla?

De repente, él vio como algo se movía en la oscuridad, una silueta, no, dos siluetas.

—Irie Shoichi, edad: 14 años, cumpleaños: 3 de diciembre, madre: Tomoko Irie, padre: Masatsugu Irie. Altura: 155 cm. Peso: 48 kg. Vas a la escuela secundaria privada Yumei en Namimori, tienes dolores de estómago incontrolables cuando estás ansioso, tu sueño es convertirte en músico. Tu madre es cautelosa, y su pasatiempo es el taishogoto. Tu padre es un trabajador para una pequeña empresa que trabaja en la gerencia media, mientras que tu hermana mayor tiene una personalidad seca y recientemente consiguió un novio.

Shoichi abrió los ojos sorprendido, mientras escuchaba todo lo que le acababa de decir una de las dos siluetas. Esta tenía una voz femenina.

La otra silueta le preguntó—. Este eres tú, ¿no es así? —Esta tenía una voz masculina.

—¿C-cómo saben eso?

—Eso no importa, solo hay algo que debes tener en cuenta: sabemos quien eres y donde vives; pero tranquilo, todo estará bien siempre y cuando olvides todo lo que pasó hoy.

—¿¡Qué!? ¡Pero! ¿¡Qué pasó con el niño con armas, la mujer con pistolas y-¡

Súbitamente sintió como unas manos se le colocaban en los hombros y la voz femenina le habló—. ¿No has oído? Todo saldrá bien, siempre y cuando, olvides todo lo que pasó hoy; pero, si te niegas…

La otra silueta tomó la palabra—. Entonces tendremos que tomar medidas. No quieres que algo malo le pase a tu familia solo porque no pudiste olvidar unos extraños sucesos, ¿verdad Shoichi?

Shoichi comenzó a sudar, en su mente se planteaba muchas cosas: ¿Quiénes eran estos tipos? ¿Podrían realmente hacerle daño a su familia? ¿Qué era lo que querían? No, eso último si lo sabía, se lo acababan de decir. Él tragó saliva—. Si lo olvido todo, no le harán nada a mí o mi familia, ¿verdad? ¿Eso es lo que quieren?

La voz femenina rio—. Exacto… No nos conviene que se arme más ruido del que ya se armó. Puedes hacer, ¿verdad Shoichi?

Shoichi sintió como su estómago comenzaba a dolerle—. ¿O-Olvidar qué?

La voz masculina sonrió—. Bien hecho… Vamos a devolverte hasta tu casa, y cuando despiertes, asegúrate de no volver por esta zona de Namimori.

—Esperen… ¿A qué se refieren con cuando despier-?

De repente, un nefasto y terrible olor invadió las fosas nasales del pelirrojo y, antes de que pudiera terminar de hablar, se desmayó por segunda vez.

Luego, una voz aniñada se escuchó—. Nada mal para una primera vez.

La luz inundó la habitación, era el cuarto de Tsuna, dentro se encontraban Reborn, Notte y él.

—¿Realmente era necesario? —preguntó el décimo.

—Si quieres mantener una vida de estudiante medianamente normal, entonces sí —contestó su compañera.

—Además, en la mafia los interrogatorios son comunes, si bien el jefe no acostumbra a realizarlos, no está demás que sepas como se hacen —añadió el bebé.

Tsuna suspiró, en cierta manera sabía que tenía razón, pero prefería que sus primeros sujetos de prueba no fueran personas inocentes. Él alejó la comida venenosa que habían puesto cerca de Shoichi y que fue la razón de su desmayo.

El joven vongola abrió la puerta de su habitación, detrás de esta, se encontraba Lambo. El bebé vaca tenía la caja de la familia bovino delante de él.

—Lambo, ¿le enviaste un mensaje a tu familia para que no vuelvan a enviar provisiones a personas que no tengan nada que ver con nuestro mundo?

Lambo asintió—. Sí, Tsuna-nii. Ellos dijeron que nunca más enviaran provisiones a Lambo a otra dirección que no fuera a nuestra casa.

Tsuna asintió—. Bien, llevaremos a Shoichi hasta la puerta de su edificio y zanjaremos este asunto.

Dentro de unos minutos, Gokudera llegó a la casa y ayudó a Tsuna y a Notte a llevar a Shoichi hasta el frente de su apartamento, después los tres se retiraron. Una vez que este se despertó, se encontraba apoyado en la puerta de este, por un momento, Shoichi pensó que todo lo que vivió fue un sueño, sin embargo, él se giró hacia la puerta de su apartamento y vio una pequeña nota pegada, esta decía:

"Te estamos vigilando".

Shoichi se volvió pálido y empezó a temblar. Él tragó saliva y se metió una mano en el bolsillo. Él sorprendió cuando notó ciertas cosas dentro de este, eran esferas rosas puntiagudas. Ahora que lo recordaba, en su miedo hacia todo lo que estaba pasando cuando esa demente mujer intentó matarlo a él y al otro chico que apareció de la nada, Shoichi tomó tres de estas cosas creyendo que eran granadas, tal y como la que su hermana había tomado como si fuera un juguete, en un intento por defenderse.

Shoichi rogó que estas personas no volvieran por estas cosas. Él se las guardó en su bolsillo y entró dentro del departamento.

Lo días pasaron y la "normalidad" volvió a la hogar de los vongola.

Tsuna seguía entrenándose con sus ancestros y pronto comenzaría a entrenar más seriamente con sus llamas del cielo y, por ende, a utilizar el anillo vongola.

Una vez más, Tsuna se encontraba yendo hacia su escuela, esta vez estaba solo, Notte se había ido más temprano porque tenía deberes, Yamamoto tenía practicas con su e quipo y Tsuna le había dicho a Gokudera que no estaba obligado a venir a buscarlo, ya que eso generalmente hacía que el pobre chico se encontrara con su hermana mayor, lo que despertaba la fobia del chico.

—¡Espera!

Tsuna oyó un grito, él se giró y se volteó para ver a un chico. Él era un adolescente de piel bronceada, ojos grises y cabello blanco. El chico viste un uniforme de Namimori: un suéter negro, con una camisa formal blanca debajo y pantalones grises. Si Tsuna tuviera que mencionar algún rasgo definitorio de este chico, hubieran sido: su vendaje adhesivo en la nariz y la cinta deportiva alrededor de sus brazos. Este es Sasagawa Ryohei, el hermano mayor de su compañera de clase Sasagawa Kyoko.

—Eres Sawada Tsuna, ¿no es así?

El joven decimo asintió.

El chico sonrió abiertamente y, colocando sus manos sobre su hombros, dijo en un tono de voz muy alto—. ¡Sawada Tsuna, únete a nuestro club!

—¿Qué? No espera, ¿Cómo sabes mi nombre?

—He escuchado de tus ajetreos por mi hermana menor.

«¿Kyoko-san?». Se preguntó el chico.

—¡Oni-chan!

Tsuna se giró para ver a Kyoko llevando una enorme mochila.

—Tiraste tu mochila en la calle —dijo la chica.

—Siento eso —se disculpó Ryohei.

—Buenos días, Tsuna-kun.

—Buenos días, Kyoko-san —respondió el chico.

—¿Por qué están los dos juntos? —preguntó la chica—. Oh, ¡onii-chan! ¡No me digas que le estas causando problema a Tsuna-kun!

—¡No lo hice! —gritó Ryohei.

—Tsuna, puedes ignorar las charlas de mi hermano acerca del boxeo, ¿sí?

—Oh, ahora que lo dices, no me he presentado —Ryohei procedió a gritar a todo pulmón—. ¡SOY EL CAPITAN DEL CLUB DE BOXEO, SASAGAWA RYOHEI! Mi lema es: ¡EXTREMO!

«Que apasionado…». Pensó el chico.

Una vez más, Ryohei colocó su mano sobre el hombro de Tsuna—. Te doy la bienvenida al club, Sawada Tsuna.

—No lo fuerces a entrar onii-chan —le reprendió Kyoko.

—¡No lo estoy obligando! ¿¡Verdad Sawada!?

Tsuna no tuvo tiempo para responder, en cuanto lo intentó, Ryohei ya se estaba retirando.

—Bueno, te espero en el gimnasio después de clase —decía Ryohei en la distancia.

—¡Pero espe-… ra…!

Ryohei ya se había retirado sin escuchar la objeción del décimo.

—Te parece alborotado ¿verdad? Pero, aunque no lo creas, es una buena persona.

—Ya veo…

Ella esbozó una linda sonrisa—. Estoy impresionada Tsuna-kun, hacía tiempo que no veía a mi hermano tan feliz.

—Buenos, puedo ir hoy después de clase; pero realmente no tengo tiempo para unirme a un club.

Por un momento, ella pareció abatida—. Lo sé, tú y Notte-chan se van juntos muy temprano todos los días. Pero por hoy, por favor dale el gusto a mi hermano.

Tsuna asintió con una sonrisa—. Claro.

El día de clase pasó normalmente y sin mayores contratiempos, así, después de clase, Tsuna, Notte, Gokudera y Yamamoto se encontraban delante de la caseta del club de boxeo.

—¿Realmente vas a boxear? —preguntó Notte.

—No es como si realmente quisiera…. —respondió Tsuna.

—¡Estoy seguro de que lo hará increíble decimo! —respondió emocionado Gokudera.

—¡Esfuérzate Tsuna! —le animó Yamamoto.

El grupo abrió la puerta de la caseta y vio a Ryohei dentro de esta, así como un gran cuadrilátero, también estaba… ¿Reborn? Y él estaba… ¿Semidesnudo? con un sombreo de elefante y… ¿Guantes de boxeo?

—¡Oh! Sawada, te estaba esperando —dijo Ryohei—. Después de oír sobre tu reputación, un viejo de Muay Thai vino desde Tailandia. Este es el maestro Pao-Pao.

«¿Qué?». Se preguntó incrédulo el chico.

—¡Pao-n! —dijo Reborn como si fuera una especie de Pokémon.

«¿¡Es en serio Reborn!?». Pensó Tsuna incrédulo.

—Quiero ver una pelea entre el capitán del club de boxeo y el nuevo miembro —dijo el maestro Pao.

Tsuna se acercó y le susurró—. ¿Cuál es la razón de esto?

—Obviamente, hacerte más fuerte —dijo el bebé.

—¿Qué? —preguntó el décimo confundido.

—Si solo peleas con el mismo oponente, como tu maestro, no te desarrollarás bien, enfrentarte a varios te permitirá adaptarte a la situación —le contestó Reborn.

—Una pelea entre nosotros será una buena forma de medir nuestras habilidades, ¿No lo crees Sawada? —declaró Ryohei.

Tsuna todavía se encontraba dudoso; sin embargo, él entendió el propósito de su maestro. Así que subió al ring de boxeo y se colocó los guantes, así como el protector de cabeza.

—¡Vamos Sawada, no escondas tu fuerza! —dijo Ryohei.

En silencio, Tsuna asintió.

Ryohei lanzó el primer golpe, un derechazo. Tsuna logró esquivarlo por poco. Un derechazo, dos izquierdazos, Ryohei era extremadamente rápido y sus golpes eran muy potentes. Al joven decimo no le quedaba de otra que esquivar sus golpes o cubrirse antes de que estos impactaran.

Tsuna fue arrojado hacia atrás, uno de los golpes de Ryohei fue lo suficientemente rápido para traspasar su defensa y enviarlo contra las cuerdas. Él entendió que no ganaría solo esquivando, y que los golpes del boxeador eran tremendamente poderosos.

Él se alejó de las cuerdas y procedió a boxear una vez más, sin embargo, esta vez fue a la ofensiva. Mientras intentaba evitar los golpes de Ryohei, buscaba una abertura que le permitiera dar golpes directos, después de tres golpes, logró que Ryohei retrocediera un poco. Pero, en contraposición, él se encontraba mucho más cansado.

No podía ir a la ofensiva porque se cansaría demasiado rápido; además de que correría un mayor riesgo de recibir un golpe directo, y ya había comprobado lo fuertes que eran los golpes del capitán del club de boxeo. Por otro lado, también era efectivo reducir todo a un estilo defensivo, ya que tarde o temprano el boxeador rompería su defensa tal y como lo había hecho hace segundos.

Habiendo obtenido esta información, Tsuna se dispuso a intentar establecerse en la mitad, bloqueaba cuando no podía esquivar, atacaba cada vez que veía una abertura o un momento oportuno, y cada vez sentía que entendía más la forma de pelear de su oponente.

Ryohei realmente era un boxeador increíble, tenía una gran potencia en sus golpes, era rápido y también poseía un gran resistencia para respaldarlo. Si se tratara de un combate en el que el décimo pudiera elegir como pelear, Tsuna sin duda no lo enfrentaría a corta distancia, la mejor manera de acabar con él, era en un combate donde pudiera mantener su distancia, aunque este no era el caso.

Los golpes eran liberados por ambos contendientes, bloqueaban o intentaban esquivar, a pesar de que Ryohei era un boxeador experimentado, Tsuna lograba mantenerse de alguna forma, lo que parecía ser una simple pelea se había convertido en una verdadera batalla. Era una lástima que tal espectáculo solo pudiera ser visto por el grupo de Tsuna y Kyoko, que sabía sobre el deseo de su hermano por enfrentar a Tsuna y decidió asistir al combate, aunque llegó un poco tarde.

Tanto Tsuna como Ryohei estaban tan concentrados en su combate que no se dieron cuenta que, en algún momento de este, Reborn decidió hacer la pelea mucho más interesante, así que ambos recibieron un disparo de la bala de la ultima voluntad.

Ahora en la frente de Ryohei se podía ver una llama que poseía un núcleo blanquecino con capas de amarillo que lo envolvían. La característica más distintiva de esta llama, son los pequeños destellos en forma de puntos que emite, que son algo similares a estrellas pequeñas. Parecen estar en constante movimiento, aumentando en algunos lugares y fluyendo en otros, todo mientras brillan con fuerza.

Por otro lado, las llamas del cielo de color naranja en su núcleo, con contornos de amarillo brillante, brillaban en la frente de Tsuna. Estas parpadeaban como el fuego.

Tsuna observó brevemente las llamas del sol en la frente del boxeador. El nunca las había visto propiamente; pero se las habían descrito. Tuvo que estudiar sobre ella y las demás llamas, ya que eran el símbolo de la mafia y, en especifico, de su familia.

La característica de las llamas del sol es la activación, tienen el poder de inducir y mejorar la eficiencia de cualquier tipo de actividad. Puede aumentar la velocidad del flujo sanguíneo y la regeneración celular, lo que las hace óptimas para funciones de apoyo como curar y fortalecer a las personas. También pueden estimular los músculos y las articulaciones, aumentando drásticamente las funciones corporales del usuario. La característica de activación también dificulta su uso en combate directo, ya que el usuario debe gastar su energía y llamas al mismo tiempo para curar además de atacar. Por último, el uso excesivo de la característica de activación puede provocar la muerte de las células.

Por otro lado, sus llamas del cielo tenían la característica de la armonía, representa un estado sin contradicciones ni defectos en el que se mantiene el equilibrio del todo.

Ryohei volvió a atacar, gracias a sus llamas del sol su velocidad y poder aumentaron drásticamente. Esta vez a Tsuna no le quedó de otra que mantenerse a la defensiva, un solo golpe de su enemigo sería fatal; sin embargo, esto se había convertido en una carrera de resistencia, debido al desgaste que provocaban las llamas del sol. Estas agotarán paulatinamente la resistencia del capitán del club de boxeo, hasta que este termine agotado. Pero, por otro lado, un solo golpe decidiría el encuentro.

Ryohei estaba realmente sorprendido por las habilidades del chico, aunque no entendía porque tenía una llama en su cabeza. Bueno, realmente no le importaba, los hombres podían entenderse solo utilizando sus puños, así que él siguió lanzando un golpe tras otro. Aunque, para su sorpresa, ninguno de estos parecía conectar por completo, el ritmo de Tsuna era casi perfecto, como si estuviera armonizando con el suyo propio de una forma excepcional.

Sin importar cuantas veces el boxeador atacara a Tsuna, él era capaz de disminuir el daño manteniendo un ritmo increíble contra su contrincante. En medio del combate varios otros miembros del club entraron en la caseta y vieron el increíble intercambio de golpes de los dos luchadores, realmente no parecía algo que ninguno de los demás pudiera lograr.

—¡Eres realmente increíble Sawada! ¡Nunca había enfrentado a alguien que fuera capaz de resistir tanto contra mí! —gritó Ryohei.

—¡Lo mismo Sasagawa-san! —declaró Tsuna.

—¡Acabaré con el siguiente golpe! —dijo el boxeador.

Tsuna asintió, él sabía que bloquear su golpe sería inútil y esquivarlo podría ser imposible, así que él decidió atacar también, al menos así tendría una oportunidad. Usando las llamas del sol, el golpe de Ryohei fue como un cohete directo hacia Tsuna, por otro lado, las llamas de Tsuna armonizaron con las llamas de Ryohei y con su factor de activación. De esta manera, las llamas del joven vongola aumentaron en poder por breves momentos.

Finalmente, ambos se golpearon.

Los dos se mantuvieron durante unos pocos minutos en la misma posición. Ninguno de los dos dio su brazo a torcer y se negaron a caer.

Sin embargo, al final, Ryohei sonrió—. Ahora sí, realmente quiero que te unas a nuestro club, Sawada…

Dicho esto, el boxeador se desmayó con su resistencia completamente agotada por el continuo usa de sus llamas del sol. No obstante, Tsuna no le respondió, él solo duró unos segundos más que Ryohei y, después, se desmayó junto a él.

¡Tsuna! —El grito de sus compañeros fue lo ultimo que escuchó.

Le dolía todo el cuerpo, estaba completamente agotado, pero, aun así, se levantó. Para su sorpresa, estaba en su cuarto, más específicamente, acostado sobre su cama. Probablemente uno de sus compañeros lo cargó hasta su casa, él bajó hasta el comedor donde vio a su madre, Lambo, Bianchi y Reborn. Al parecer ya habían terminado de cenar.

—¡Tsu-kun ya estas despierto! —dijo su madre alegremente—. Me preocupé mucho cuando Gokudera-kun y Yamamoto-kun te trajeron cargando.

—Discúlpame mamá, recibí una invitación para el club de boxeo y creo que me dejé llevar un poco.

Aunque preocupada, Nana asintió—. Tu comida se encuentra en el microondas.

Tsuna aprovechó para cenar y después hizo la tarea, si no la hacía, tendría problemas con Notte, y prefería enfrentarse a Ryohei antes que a ella. Posteriormente subió a su cuarto, entonces se dio cuenta que el dibujo de un mensaje brillaba en su computadora.

Él abrió el correo y lo que leyó lo dejo realmente anonadado—:

"Encantado de conocerte Sawada Tsunayoshi, decimo vongola. Probablemente no me conozcas, pero yo a ti sí. Mi nombre es Massimo Ranieri, soy uno de los hijos del noveno. Y, antes de que llagaras tú, era el segundo en la línea de sucesión...".

Después de leer esas palabras, Tsuna sabía que su vida iba a volverse mucho más complicada.

—Esto puede ser peligroso —dijo Reborn, que se había colocado en hombro—. Al menos fue Massimo quien lo descubrió primero…

Tsuna tragó saliva y se preparó para leer el resto del mensaje, y para los problemas que este podría traer para su vida diaria…


Nota de autor:

Listo un capítulo más. Considerando lo absurdamente largo es el arco de la vida diaria (62 capítulos o_o), es probable que solo adapte los capítulos más importantes.

Diyelg: Me alegró que la historia te parezca interesante. Lo de Tsuna no es que no me haya decidido sobre que personalidad darle, es que quiero que Tsuna se vea más seguro; pero sin abandonar por completo sus miedos, al menos no al principio, a medida que se enfrente a más problemas terminará de madurar como líder.

Sin más que decir, agradezco vuestros comentarios y espero que hayan disfrutado del capítulo, nos vemos en el siguiente.