Disclaimer
Los personajes utilizados en esta historia pertenecen a Clamp. Esta historia no tiene fines de lucro, solo es de carácter recreativo.
Capitulo 2
- Y bien, qué les parece todo esto - pregunto Yukito mirándonos fijamente una vez el teniente había abandonado la sala.
- Creo que está puede ser una de las operaciones más arriesgadas que hemos realizado, pero si resulta bien, seguro obtendremos grado de sargento en un dos por tres - mencionó Nakuru ladeando la cabeza un poco, seguramente imaginando lo que un ascenso significaría en su carrera
- A mi me parece que el jefe está subestimando todo esto, yo no compro la historia de que Red Clow haya realizado todos estos robos tan prolijamente y alguien tan cercano como ese Hiraguizawa no se haya percatado de nada, para mi él es su cómplice - apuntó Syaoran vehementemente y el casi nunca se equivocaba, su instinto era la razón por la que sobresalía del resto del equipo.
- Yo estoy de acuerdo con Syaoran, algo huele mal en este caso y no entiendo porque otra vez Tomoyo y yo tenemos que infiltrarnos, puede ser que ese chico sea gay- resoplo Sakura - ¡Odio hacer el papel de damisela en peligro! -
- A mi también me harta - dije con hastío - pero es nuestro trabajo y somos muy buenas, ademas intenta pensarlo así Sakura, este sujeto al menos es bien parecido, no como en el caso de los kamikaze, solo recodar a ese gordo y sudoroso vejete de "Pope" me da nauseas - mi mueca expresaba el recuerdo tácito de todo lo que Sakura y yo tuvimos que hacer durante un mes para ganar la confianza del jefe de los kamikazes y conseguir la ubicación y fecha de entrega de uno de los cargamentos de droga más grande decomisado en los últimos 8 años y que nos consiguió a Sakura y a mi nuestra transferencia del departamento de Narcoticos al de Inteligencia hacia ya dos años
- Bien señoritas, pueden estar tranquilas estarán bien cubiertas - dijo Kero sacando las manos de su chaqueta y presionándolas contra el borde de la mesa. Kero y Spinel eran los más grandes de nuestra unidad pero en sus casi 40 cuarenta años, eran los mejores francotiradores del departamento de Policía, podían dar a un blanco sin importar que estuviera en movimiento o se encontrara a una gran distancia. Kero era más bien jocoso y vivaracho mientras que Spinel por el contrario era taciturno y reservado, más parecido al Teniente Tsukishiro, incluso podría decirse que Spinel era su mano derecha en la oficina de Inteligencia incluso sobre Yukito.
- He barrido el sistema para completar sus identidades, también les envíe por email el perfil de Hiraguizawa para que puedan estudiarlo, a partir de mañana no podrán estar en contacto con nadie del equipo, excepto con Nakuru quien será nuestro enlace, hemos conseguido infiltrarlas en la fundación Clow en dos puestos de pasantía, deberán presentarse mañana a las 9:00 am, nuestra fecha límite es en 6 semanas, ya que tanto Clow como Hiraguizawa han anunciado que volarán a Londres para atender sus empresas y creemos que antes de esa fecha deben mover la espada para no verse comprometidos - Dijo Naoko tranquilamente, era el miembro más joven del equipo pero con el IQ más alto, sus capacidades de Hacker la habían puesto en el radar del estado y había sido reclutada desde los 16 años por la academia, a sus 22 años y con un par de maestrías en su haber académico patrocinadas por la red Nacional de Seguridad de Japón y la Policia Nacional era básicamente a quien buscabas para desaparecer o encontrar a alguien virtualmente cuando nadie más podía hacerlo.
- Bien tortolitos despídanse - dijo tranquilamente Yukito mirando a Syaoran y Sakura quienes poco después de haberse conocido en Inteligencia habían comenzado una relación un tanto fugaz que al pasar del tiempo se había convertido en un romance que los pondría frente al altar en 11 meses, después de que Sakura había dado el sí a la romántica propuesta de matrimonio que Syaoran realizó al pie del monte Fuji - Tomoyo deberías hablar con tu amigo, no quiero tener que sacarlo de la Jefatura nuevamente - dijo moviendo negativamente la cabeza - los demás quédense para discutir nuestro plan de acción para la misión- Yukito se sentó mientras esperaba que los demás hicieran lo mismo y pudieran continuar la reunión.
Mientras salía de la jefatura encendí de nueva cuenta mi celular, lo había apagado antes de entrar a la reunión para evitar interrupciones, inmediatamente un aviso en la pantalla de un mensaje de voz y un par de llamadas perdidas, todas del mismo número, inhale y exhale profundamente, definitivamente no estaba de humor pero Yukito tenía razón, tenía que hablar con mi "amigo", así que encamine hacia mi casa, aproveché mientras estaba en el tren para llegar a Tomoeda, era el tren veloz, bien pude quedarme en casa de mi madre en Tokio pero añoraba al menos esa noche pasarle en mi propia casa, era una trayectoria de una hora. Tomoeda era una localidad pequeña en un valle, con árboles por doquier y un clima privilegiado, la gente es muy amable y las actividades culturales abundaban, me enamoré del lugar inmediatamente. Sakura me había invitado cuando nos conocimos en la Academia y cuando nos graduamos tuve una seria charla con mi madre para que autorizara el uso de parte de mi fideicomiso para comprar una propiedad en la zona, desde entonces vivía ahí, con un pequeño jardín que floreaba multicolor cada primavera y dando clases de arte a niños y adultos de todas las edades los fines de semana en la escuela comunitaria. Mamá me visitaba sin falta cada sábado para compartir tiempo conmigo, ambas dejamos atrás nuestros resentimientos por la gran pelea que tuvimos al decidir ingresar a la fuerza policial en lugar de continuar sus pasos con el legado familiar de la Empresa Juguetera Daidouji, comprendí también que era muy importante para ella y decidí paralelamente obtener mi maestría en Negocios para satisfacerla, también participaba activamente en eventos benéficos de la empresa, incluso yo misma los promovía en mis escasos tiempos libres, descubrimos mamá y yo que podíamos ser una muy buena dupla respetando nuestras particularidades y trabajando juntas en cosas que amábamos.
El tren iba extrañamente vacío, seguramente por la hora, estábamos cerca del medio día, aproveche para ver el archivo que Naoko nos había enviado.
En general no había mucho que aprender, estaríamos interpretando un papel muy similar a nuestras vidas, era indispensable para no caer en contradicciones con fechas o datos históricos, mantendríamos Sakura y yo nuestros nombres para esta misión, misma edad 24 años, mismos gustos, de hecho lo único que Naoko había hecho era eliminar nuestro registro de la academia e historial laboral para omitir nuestra participación en la Policía obviamente.
Sakura había hecho una carrera en pedagogía así que ambas teníamos que estirar esa historia académica, para justificar nuestras pasantías, estaríamos en el area de marketing y comunicaciones, así que tendríamos acceso directo a Eriol Hiraguizawa quien era el encargado de las relaciones públicas de la fundación y también estaríamos en posición de acercarnos a lady Kaho Clow la esposa de Red Clow y presidenta de la fundación.
Después abrí el archivo de Hiraguizawa, había algunas fotos más de él en diferentes ámbitos, dirigí mi vista a su hoja de vida, tenía 25 años, poseía un master en Negocios Internacionales, una licenciatura en Lenguas extranjeras y un postgrado en Relaciones Publicas de las mejores universidades, su IQ era casi tan alto como el de Naoko, había quedado huérfano a las 3 años por un horrible accidente de auto donde había sido el único sobreviviente, siendo adoptado entonces por su padrino de bautismo Lord Red Clow y criado en Inglaterra hasta sus primeros 12 años de vida, después fue enviado a un internado japonés durante los tres años de su secundario y a un internado chino por otros tres años más, a los 18 volvió a Londres donde tomó posesion de la herencia que sus padres habían dejado que era bastante cuantiosa, después viajó a Estados Unidos donde ingresó a la universidad, más sin embargo tomó un inesperado año sabático que interrumpió cuando volvió a Londres para la inesperada boda de su padrino Red Clow con Kaho Mitzuki hacía 5 años, volvió a Estados Unidos una vez realizada la boda, ahí terminó sus estudios y los últimos tres años se la había pasado viajando intermitentemente entre varios destinos internacionales. Hablaba fluidamente su nativo inglés, japonés, mandarín y tenía conocimientos de francés, italiano y español. Aunque no había sido relacionado con alguna mujer en una relación seria, bien era sabido por los tabloides que no hacía discriminaciones de ningún tipo, bien podría ser visto un martes con una modelo de alta costura, como un jueves con una periodista renombrada de la BBC y un sábado con alguna pseudo cantante de moda. Era un notable pianista e inversor de la bolsa, apasionado del arte antiguo como lo demostraba la famosa colección privada de los Clow a los que pocas personas tenían acceso. Los últimos dos años sus actividades como inversionista en la bolsa habían rendido cuantiosos dividendos y sus actividades benéficas dentro de la fundación Clow le habían llevado a convertirse en el rostro de la misma. Jugaba tenis prodigiosamente y disfrutaba asistir a las puestas en escena de la compañía de teatro del país donde se encontrará. Su círculo de amistades era muy limitado, no se conocían muchas personas a quienes frecuentara en Japón, salvo por el joven matrimonio Yamazaki, él un prestigioso arquitecto y ella una famosa diseñadora de interiores que habían amasado una buena fortuna en los últimos años.
Cerré mis ojos un momento debido al molesto brillo de la pantalla, me dediqué un minuto a ver el paisaje, llegábamos a una estación así que el tren había bajado su velocidad, en unos cuantos minutos llegaríamos a Tomoeda, continué regresando a las fotografías que tenía en el sobre que Nakuru nos entregó en la mañana, vi a Eriol desde ambos ángulos, las fotos eran más estéticas de las que Nakuru y Yukito solían tomar cuando hacían reconocimiento de campo, así que supuse que eran más bien tomas de paparazzis. Ciertamente me sorprendió su elegancia y porte, era muy masculino y en cada foto su cabello un poco revuelto le daba un aire sensual que seguro hacia a muchas mujeres sonrojarse, así que dudaba que él se interesara en mujeres que se rindieran a sus pies, ese era un punto a mi favor, ya que yo no están en absoluto interesada.
Las puertas abriéndose del tren y el aire puro me indicaron que ya estábamos en Tomoeda, mi teléfono volvió a vibrar.
- Hola Tomoyo, estuve marcándote toda la mañana, no respondiste mi pregunta anoche - hubo un breve silencio - ¿tienes ya una respuesta? -se escuchaba con claridad lo irritado que estaba.
- Te veo en tu departamento cuando salgas del trabajo esta tarde - le dije cansada y corté el teléfono, sabía que no marcaría de vuelta.
Mientras hacia mi maleta, comí algo. Sakura me llamo a media tarde para ultimar unos detalles, nos veríamos a las 7 am en el departamento que compartiríamos en Tokio para después ir a las oficinas de la fundación. A las 6 de la tarde fui a mi cita, toque la puerta del apartamento, estaba en pleno centro de la ciudad en un segundo piso, unos ojos marrones ni miraron desde la altura y es que el hombre frente a mi me llevaba más de una cabeza de altura.
- Hola Touya - me abrazo posesivamente como solía hacerlo cuando volvía de mis misiones de encubierta, me dio un beso en los labios y vaya que sabía bien pero tenía que concentrarme era importante - ¿Ya cenaste? Traje comida china - me adentre al apartamento, sentándome en una silla alta del desayunador mientras sacaba la comida de las bolsas.
- ¿Tomaste una decisión? - me pregunto mientras se sentaba en la silla al frente mío.
- No - le dije - mi respuesta es no - No pude levantar mi mirada para verle porque sentí su mirada tan intensa que incluso empecé a sentir un poco de calor.
- Pudiste decirme por teléfono, pensé que estábamos pasándola bien Tomoyo -
- Sí la pasamos bien Touya pero de eso a vivir juntos hay un trecho bastante largo - le mire directamente - recuerda que mantendríamos esto casual y sin ataduras, lo aclaramos desde la primera noche que dormimos juntos - le dije sin tapujos.
- No recuerdo que hayamos dicho tantas palabras Tomoyo - quería hacerme sonrojar y lo consiguió - eres tan linda cuando te sonrojas - me dio una leve caricia desde mi mejilla hacia mi barbilla - ¿puedes culparme por querer tenerte tanto como y cuando quiera? - se levantó y detuvo frente a mi mientras levantaba mi rostro hacia el - estás desquisiandome - después sobraron las palabras y la cena quedó pospuesta mientras me reafirmaba físicamente cuánto me necesitaba.
Cerca de las diez de la noche me vestí para volver a casa, Touya buscaba las llaves de su apartamento para acompañarme a casa, al regreso íbamos ambos en silencio hasta que el lo interrumpió
- No pensabas decirme que te irás mañana - inquirio - Al menos Sakura tiene la decencia de ser más comunicativa que tú -
- Sakura es tu hermana, es su responsabilidad avisarte- le respondí automáticamente
- Y crees que no tienes ninguna responsabilidad conmigo ¿eh? - se detuvo en seco, estábamos ya a unos pasos de la puerta de mi casa.
- Eres mi amigo Touya y nos divertimos juntos pero no quiero nada mas, te dije que esas eran mis condiciones y tú las aceptaste, no puedes cambiar las reglas sin que yo esté de acuerdo y no lo estoy - le dije - tenemos trabajo y puede ser que no vuelva a verte hasta dentro de algunas semanas, te pido por favor no me busques, yo te contactaré cuando vuelva- camine los pocos pasos que quedaban y abrí la puerta de casa - Gracias por traerme a casa - le di un beso rápido en los labios, él solo asintió-
Cerré la puerta tras de mi, esa noche me concentré en conciliar el sueño, necesitaba estar fresca la mañana siguiente para comenzar con la misión.
Continuará...
