Disclaimer
Los personajes utilizados en esta historia pertenecen a Clamp. Esta historia no tiene fines de lucro, solo es de carácter recreativo
Mientras tanto en Tokio, Chiharu Yamazaki se disponía a salir de su estudio, se consideraba una mujer feliz, su marido era la expresión de un hombre perfecto y su vida profesional mejoraba a través del tiempo; ya había despachado a su secretaria cuando el timbre llamó su atención, presionó el botón del interfón - Hemos cerrado ya, puede llamar al teléfono en la puerta para concertar una cita- descolgó su saco del perchero cuando escuchó la voz de respuesta del otro lado.
- Señora Yamazaki, puede verme a través de la cámara por favor, mi nombre es Yue Tsukishiro, teniente de la Policía de Tokio - mostró su placa, un sonido de bip y empujó la puerta adentrándose en el despacho.
-Teniente buenas noches ¿en qué puedo ayudarle? - dijo Chiharu afectada por la presencia del hombre.
-buenas noches señora, le pido una disculpa por la hora pero necesito hablar con usted, ¿supongo estará enterada del hurto de la Espada Samurai del Emperador? - preguntó Yue
-¿quién no teniente?- dijo ella subiendo levemente ambos hombros - es una gran pérdida para todos nosotros como japoneses- negó con la cabeza
-sí lo es señora, lo más curioso es que no hay señales de su paradero- explicó sin perder de vista los gestos faciales de la mujer frente a él.
-Ciertamente es una pena teniente pero no entiendo cómo podría ser de ayuda- Chiharu tenía una mirada incrédula.
-bueno, usted como otra docena de personas aquí en Tokio están en el mercado de arte, lógicamente quienes robaron la pieza no vendrá a ofrecerle su motín para que la ponga en el mercado pero tengo interés en sus clientes o personas interesados en el arte Samurai o en el periodo Imperial Japonés - dijo el teniente
-¡ah! Entiendo- Chiharu trato de ocultar sus gestos fingiendo buscar una agenda en el escritorio contiguo, la única persona que le había solicitado algo similar en el pasado había sido su amigo Eriol Hiraguizawa pero después de tantos años estaba segura que él no podía ser responsable, levantó la vista volviendo a mirar al hombre frente a ella- aunque mucho me temo no serle de tanta ayuda, quiero decir, hace mucho que no ejerzo como vendedora, al menos no en Japón - explicó- ¿no sería necesaria una orden para darle esos datos Teniente? -hizo una breve pausa esperando alguna reacción del hombre que tenía frente a ella - algunos coleccionistas de artes prefieren que sus colecciones permanezcan privadas y por lo tanto sus intereses también- dijo amablemente.
- como usted dijo señora Yamazaki, la pérdida de la espada afecta al país entero, supongo que usted no pondría los intereses de un particular por sobre los de toda una nación- indicó Yue- aun así, sí lo prefiere puedo conseguir esa orden pero debo advertir que el resto de sus colegas que he visitado hasta ahora han sido bastante colaborativos, podría creer que esconde algo señora- le miró directo en forma desafiante.
- por supuesto que no, no será necesario Teniente, pero le tomará algo de tiempo a mi secretaria revisar los archivos, podría darme un número para comunicarme con usted en cuanto tenga la información - sonrío abriendo la agenda lista para anotar.
Yue extendió su tarjeta de presentación - Llámeme en cuanto tenga la información. Muchas gracias señora Yamazaki y buenas noches- dio la vuelta y cerró tras de sí.
.
.
.
Meiling y Sakura charlaban animadas en la mesa, habían pedido un par de copas de vino rosado como aperitivo al llegar al restaurante, Sakura aprovechó el retraso del acompañante de Meiling para tratar de obtener algo de información pero la China había pasado los últimos 20 minutos solo hablando maravillas de aquel hombre y del inesperado reencuentro que casi los llevaba a la cama.
-disculpa Sakura, debo estar aburriéndote con esto - dijo Meiling algo apenada, Sakura solo se limitó a sonreír negando con la cabeza - dime ¿tú sales con alguien?- preguntó
Sakura se tomó un momento antes de contestar pensó que para aquel trabajo de encubierta, su personaje a representar era de una mujer soltera por si Eriol se interesaba en ella pero dado que eso no pasó, respondió - si, salgo con alguien - sonrió.
-Dios, no debí monopolizarte tanto estos días Sakura, tu novio debe odiarme a estas alturas y sin siquiera conocerme- hizo una risilla juguetona Meiling acompañando su comentario.
-tranquila, él está fuera del país ahora, además sí no hubiese venido estaría cenando sola en casa- sonrió - Tomoyo tenía una cita- explicó
-lo sé, yo hice la reservación - sonrió - ¿desde cuando Daidouji y tú son amigas? - preguntó Meiling.
-hace ya muchos años, la consideró como mi hermana- contestó Sakura
-bien, te diré esto y es lo único que puedo decir, debe alejarse de mi jefe - el tono serio que imprimió en su voz hizo que la frase sonará como advertencia.
Sakura se revolvió incómoda en su asiento, sonrió y se disculpó con Meiling para ir al servicio de damas, aprovecharía la oportunidad para llamar a su amiga, dos personas diferentes le habían advertido sobre Hiraguizawa en un solo día.
.
.
.
Clow asentó el libro que leía en la mesa de centro cuando vio a Eriol pasar enfundado en un elegante traje gris oscuro por el pasillo a punto de salir del penthouse -¡Vaya que grato tenerte tan temprano en casa Eriol! - sonrió.
Eriol no pudo más que sonreír de vuelta, iba apurado y ansioso, en poco más de media hora tenía que recoger a Tomoyo en su departamento, no le molestaba esperar por ella si llegaba antes, solo quería volver a revivir su presencia como horas antes en su oficina, ya que después de ese fortuito encuentro sólo intercambiaron un mensaje por el chat de la empresa diciéndole que la vería a las 8 en su apartamento y ella había contestado con un simple ok.
-¿Eriol?- dijo Clow al distraído muchacho frente a él quien se había quedado en silencio - ¿es una mujer no? - preguntó socarronamente.
La pregunta de Clow resonó en su cabeza - ¿por qué lo dices?- se acercó para sentarse en el sillón frente a él.
-Recuerdas cuando estabas en el internado Chino- hizo una pausa explicando- las veces que te visité tenías esa mirada, sabia que tus notas perfectas no eran suficiente razón de tanta felicidad, así que supuse se trataba de algo diferente, algún enamoramiento, eras un adolescente, siempre rodeado de amigos pero al ver tu mirada sabia que te sentías solo y de repente algo cambio- sonrió cariñosamente - decidí respetar tus deseos de no hablar al respecto pero siempre supe que era una mujer la causante- se acercó a él- dime ¿estoy en lo correcto?-
Eriol no se atrevió a contestar, amaba a su padrino y padre aunque no fuese de sangre, ese hombre lo había acogido y amado incondicionalmente por eso no podía revelarle algunas cosas aún - Esto es diferente - sonrió -y sí todo sale bien, esta vez tu serás el primero en saberlo - extendió su mano para darle un apretón de manos a Clow como cuando cerraba un trato- tengo que irme o llegaré tarde - se levanto del sillón
-buena suerte - dijo Clow mientras Eriol caminaba al elevador, cuando se abrieron las puertas, un mesero salió con un carrito lleno de comida - bien muchachos- gritó Clow a los guaruras que resguardaba el elevador - llegó la cena para tres -
Al mismo tiempo Spinel Sun desde lo alto del edificio Mitsubishi escuchaba su estómago gruñir mientras veía el festín que esos glotones dentro del piso 14 cenarían, sonrió pensando que no era tan diferente a su hermano Kero.
.
.
.
Syaoran debió posponer la reunión con Meiling porque Takeshi Yamazaki decidió reunirse con Terada esa tarde, la reunión se había extendido, por suerte se vieron en un restaurant con privados a una hora poco concurrida, lo que le ayudó a sentarse fácilmente en el privado contiguo para oír toda la platica.
Ahora iba tarde para su cena, aún no entendía porque Meiling le había citado en ese lugar, lo que tenían que hablar era algo que nadie más debía escuchar pero fue la condición que ella le puso para verse nuevamente, estacionó el auto a una cuadra y entró al restaurante, preguntó a la hostess por la mesa siguiéndola entre la multitud, era la hora pico y un mar de gente se encontraba cenando.
-Lo siento Mei, no te levantes por favor- saludo Syaoran- un retraso en el trabajo- explicó, suspicaz observó las dos copas de vino ya sin contenido en la mesa - ¿has tenido una fiesta?- dijo burlón recordando que la chica podía beber bastante pero el alcohol en definitiva no era su mejor amigo.
-¡claro que no Syaoran! - refunfuñó molesta - vine con alguien - sonrió - aquí viene mi amiga- se levanto saludando
A Syaoran no le dio tiempo ni de pensar cuando escucho una voz inconfundible para él.
-buenas noches- dijo Sakura acercándose a la mesa, en un tono extrañamente apenado que no coincidía con el carácter extrovertido de ella.
Se levanto por inercia y giro para enfrentar lo inevitable.
-Primo, te presento a una amiga, Sakura Kinomoto- dijo Meiling sonriendo - Sakura te presento a mi primo Syaoran Li- dijo ahora mirando a su amiga.
Y de repente la tensión se sintió tan fuerte que el ruido que hacían los otros comensales alrededor de ambos desapareció, los ojos de Sakura centellaron en un tono verde metálico e hicieron que la mirada de Syaoran se desviara de ellos por una fracción de segundo, sí no fuera por el oportuno mesero que se acercó a preguntar si estaban listos para ordenar, Meiling hubiese notado como cambiaron las expresiones corporales y faciales entre los futuros esposos mandando todo al carajo.
Sakura dijo un casi inaudible - mucho gusto - y rápidamente se escondió tras el menú mientras fingía elegir algo para cenar- La cena sería muy larga- pensó la castaña.
.
.
.
Nakuru terminaba su llamada con Spinel, había confirmado que el objetivo ya salía del Hotel Yamamina, así que avisó a Tomoyo, quien sentada en el sillón del pequeño departamento que alquilaba la policía para ella y Sakura se veía un poco afligida.
-Hiraguizawa ya viene- observó el semblante preocupado de la joven - Naoko ya hizo las modificaciones pertinentes por sí el quiere investigarte, no tienes de qué preocuparte- concluyó Nakuru aunque no estaba segura de que el motivo de la preocupación de Tomoyo fuese eso.
-¿segura que mi madre aceptó?- preguntó Tomoyo vacilante, su par asintió con tranquilidad-No entiendo por qué debemos involucrarla - preguntó a Nakuru
-El teniente Tsukishiro es bastante persuasivo- sonrió- y según me dijo, tu madre estaba más que encantada de apoyar a la investigación y por otro lado estaba previsto que llegáramos a este punto, al fin y al cabo tu apellido pesa "darling"- afirmó Nakuru
-¡oh, basta! No hagas eso- dijo Tomoyo con una mueca bien marcada en el rostro.
-¿eres modesta ahora?- sonrió burlona Nakuru.
Tomoyo negó con la cabeza - No, ese maldito mote de "darling", no lo tolero- dijo mientras recordaba cada vez que Eriol se dirigía a Kaho como "querida". El sonido del interfón les interrumpió. Tomoyo se levantó, tomó su bolso e hizo un gesto de despedida con la mano a Nakuru quien le hizo un guiño aprobatorio de vuelta.
.
.
.
Yukito volaba sobre el Océano Pacífico, ese día más temprano justo después de que habían terminado la junta con el equipo, se había reunido a puerta cerrada con su hermano Yue Tsukishiro en su oficina. Ahora revisando una pila enorme de papeles tomo un breve respiro quitándose los finos lentes, masajeando su tabique nasal y dando un sorbo al café que la amable azafata le ofreció, recordando dicha conversación.
-¿crees en la afirmación que hizo Kero hermano? - dijo el joven mirando al teniente quien permanecía sentado meditando tras su escritorio - que la policía China aún piensa que Clow es el autor de los robos-
-Para nada Yukito- lo miró- sí la prima de Li es al menos lo mitad de buena que él, la Policía China ya debe estar siguiendo el mismo rastro que nosotros- dijo Yue- lo que me preguntó es que más están ocultando porque llevan un año investigando y Terada ha sido el único detenido- suspiro largamente hundido en sus cavilaciones - Li dijo que los Yamazaki no aparecían en el expediente que le dio su prima pero en el reporte de Kinomoto que nos presentó Akizuki dice lo contrario- agregó
-sí, también me di cuenta. La cooperación entre las agencias de investigación policiacas transcontinentales no siempre funciona- dijo seriamente Yukito.
-Quiero que te encargues Yukito- hizo una pausa para levantarse y ponerse a la par de su hermano- ante el resto del equipo viajaras a Islas Caimán pero quiero que coordines con Yanaguisawa tu viaje y que te ponga en contacto con su fuente en Estados Unidos, esto será estrictamente confidencial- acotó- necesito que vayas a todas los lugares donde se suscitaron los robos y hagas tu propia investigación para mí sin llamar la atención de las autoridades locales- Yue vio su hermano asentir con la cabeza - cerraremos este caso y recuperaremos la Espada Samurai a cualquier precio- una media sonrisa se asomó en su rostro.
-Así lo haré hermano. Estaremos en contacto- dijo Yukito mientras se retiraba de la oficina del Teniente Tsukishiro.
.
.
.
Kaho Clow bajaba del auto mientras su chofer le abría la puerta, estaba frente a las oficinas del edificio corporativo donde estaba la Fundación Clow, pasaban ya de las 7 de la noche, el guardia de seguridad le abrió las puertas de acceso, ella siguió sin detenerse hasta el elevador, pulsó el botón y no se detuvo hasta llegar al piso más alto. Ingreso a su oficina descolgó una pintura que estaba en el muro, una marca imperceptible de un doble fondo apareció, presionó para sacar la tapa y el acceso a una caja de combinación se hizo presente, marcó una clave con su mano derecha, sacó un bolso negro como de gimnasio que parecía traer algo dentro. Volvió a colocar todo en su lugar y salió de ahí, al llegar al piso inferior se topó de nueva cuenta con el guardia de seguridad a quien le entregó un sobre blanco que parecía tener algo dentro. El hombre le miró sonriente, ella ingreso a su auto ayudada por su chofer, una vez dentro marcó un teléfono conocido desde su celular, sonriendo saludó a la persona que le contestaba al otro lado de la línea.
.
.
.
Decir que el resto de los comensales en el pequeño cafetín estaban sorprendidos es decir poco, sobre la mesa estaban tendidos una cantidad de platos suficientes para alimentar a una familia con niños y el único sentado era un hombre rubio de piel clara, que parecía ser un foráneo porque nadie le reconocía. Estaba tan concentrado en comer sus alimentos, que no se percató cuando Touya Kinomoto atravesó la puerta de la cafetería y se sentó en una esquina observándole constantemente.
Aprovecho la conexión de wifi del lugar para hacer una videollamada con Naoko quien estaba en la central aún trabajando, la chica era un encanto, la más pequeña del equipo, para Kero la pequeña Yanaguisawa era como su hermana menor y le preocupaba de sobremanera su obsesión con el trabajo, pero era parte de su personalidad y sin duda era muy buena en su trabajo.
-Hola Kero ¿cómo va todo?- preguntó Naoko agitando su mano en el aire a través del manos libres donde le escuchaba el detective Sun.
- Sin mucha suerte aún, tienes la información del alias que te pedí- preguntó a la chica mientras devoraba un trozo de comida.
-¡claro que lo tengo!- exclamo Naoko- lo he enviado también a tu email- Yuzuki Luna, nacida en Japón, 45 años, huérfana según esta información vivió y estudió en Hokkaido, aunque debe ser falso obviamente, su registro laboral indica que trabaja desde hace cinco años como freelance asesorando a empresas online en comercialización, ventas y marketing, según el pasaporte que ha utilizado viaja constantemente fuera del país antes de eso nada- Naoko bajo su mirada a su monitor por un momento y reflexiva agregó- este es un buen trabajo Kero, armar una identidad de la nada y llenar los huecos virtuales para que parezca una persona real no es tan fácil, debió ser hecho por un profesional, ¿qué opinas?- preguntó Naoko mirando la imagen de Kero en su celular.
- Ella fue acusada de un fraude multimillonario y el dinero jamás apareció, con unos cientos de miles de dólares podrías pagar a un hacker para hacer el trabajo- respondió Kero- hazme un favor Naoko puedes cruzar la información de los viajes fuera del país de Yuzuki Luna con los lugares y fechas de los robos por favor - pidió Kero mientras vio cómo Naoko asentía - tambien envíame el archivo de Ruby Moon para revisarlo-
Naoko hizo un mohín del otro lado de la pantalla- pero está mañana dijiste que no había registros de ella después de que salió de Londres a Sicilia- acotó- ¿de que serviría su expediente?- preguntó.
-¡Vamos Naoko! Tu IQ es más alto que el del resto de nosotros- sonrió juguetón viendo la pantalla de su celular- quiero revisar si Tomoeda tiene algún significado especial tanto para Ruby Moon como para su alter y ver si han visitado las mismas ciudades para saber donde seguir su rastro- cambió su tono de voz a uno más serio - Estoy en punto muerto, está mujer sabe esconderse-
- Ok, recoléctare la información y te la hago llegar- sonrió
- Y Naoko, ve a tu casa a dormir hoy por favor, desde que comenzó el caso has estado durmiendo en la estación de Policía- dijo cómo un padre a una hija.
- ¡oh vaya! Llego tu hermano- dijo sorprendida girando su rostro a un costado, del otro lado Kero escuchó la voz de Spinel saludando- estamos en contacto Kero- Naoko corto al comunicación en en aparato.
Kero pidió la cuenta, su ceño era bastante confuso, Yue le había pedido a su hermano apostarse en el puesto de vigilancia del edificio Mitsubishi esa noche para no perder de vista ni los movimientos de Hiraguizawa ni los de Clow y él había dejado su puesto para ir a la estación de Policía- ¿qué habrá cambiado?- dijo al viento sin obtener respuesta, tan absorto estaba en sus pensamientos que no se dio cuenta que Touya Kinomoto le seguía a una distancia segura.
.
.
.
Rika Sasaki tomaba una taza de té en la sala de su apartamento, en su mesa de centro un montón de libros contables se extendían abiertos de par en par, adoraba su trabajo en la Fundación, llevaba ya casi una década trabajando ahí pero lo cierto es que ella era la encargada del área de mercadotecnia y relaciones públicas porque no sabía nada de números, aún no entendía porque su jefe le ponía a trabajar en esas labores sobre todo cuando el departamento contable tenía su propia oficina con muchos empleados en el piso inferior. Suspiro pesadamente, se escuchó el timbre de su puerta y ella sonrió, se levantó para atender, Terada le dio un beso a su prometida mientras ingresaba al departamento cargando el bolso negro.
-¿llegue a tiempo hermosa?- preguntó Terada
-muy a tiempo amor- dijo Rika Sasaki señalando todos los libros sobre la mesa de centro. Agradecía interiormente que su jefe autorizara que los libros salieran de las oficinas de la Fundación para que pudiera trabajar más cómoda. Ahora aprovecharía la experiencia de su futuro esposo en los negocios para que le ayudara un poco a terminar ese tedioso trabajo.
.
.
.
Eriol escuchó la puerta de acceso del edificio cerrarse tras de él, así que se despidió de la persona al otro lado del celular y colgó. Sintió el aroma a lavanda en el ambiente, sabía que Tomoyo debía estar parada tras de él. Al girar la encontró cubierta por una gabardina oscura de color negro que le cubría del cuello a la altura de las rodillas, su cabello tan largo que rozaba su cintura iba suelto, de un color tan negro ébano que brillaba reflejando las luces de la avenida, su maquillaje combinaba perfecto, llevaba unos botines cortos con taco alto color vino y un pequeño bolso. Ella le miró con intención y una sonrisa coqueta, Eriol sonrió de vuelta, estuvo esperando este momento toda la tarde.
-Luces hermosa - atinó a decir Eriol mientras se acercaba a ella cerrando distancias.
Tomoyo dubitativamente pensó qué pasaría ahora después de ese casi beso en su oficina, sabía que tenía que mantener la cita bajo sus condiciones para no perderse en los encantos de Eriol que eran conocidos ya en varias partes del mundo.
-Gracias Eriol, tú has sido muy puntual- camino a lado de él hacia el auto. Tomoyo sabía que lo correcto habría sido mencionar que se veía como un Dios, tal vez no en esas palabras, pero sí hacia eso perdería el interés del chico porque parecería accesible. Lo escuchó reír tras ella y caminar a pasos largos para abrirle la puerta del copiloto - ¿esta vez no hay chofer? - le preguntó
-Lo está viendo- sonrió - usted señorita quería saber quién era Eriol Hiraguizawa, pues hoy voy a presentárselo- cerro la puerta yendo a tomar su lugar de conductor.
Condujeron a las afueras de Tokio, llevaban unos 30 minutos en un apacible y cómodo silencio que ninguno de los dos quiso interrumpir hasta que llegaron a una entrada lujosa donde un Valet parking le abrió la puerta. Aunque Tomoyo había vivido casi toda su vida en Tokio exceptuando por los recientes años en que se había mudado a Tomoeda, jamás había visitado ese lugar como tal, solo había ido a visitas escolares de tours guiados para vistas panorámicas del Fuji.
-¡wow!- exclamó atónita
Eriol estaba maravillado por la expresión de ella, se acercó a su lado y le ofreció su brazo como un caballero - Bienvenue à l'hôtel Fuji mademoiselle- le dijo con perfecto acento francés.
-Mercie Monsieur!- respondió Tomoyo y tomó su brazo.
-¿Así que hablas francés Tomoyo?-indagó Eriol mientras atravesaban el Lobby.
Ella omitió la respuesta contestando con otra pregunta -¿Así que espero que el verdadero Eriol no traiga a una mujer en su primera cita a un hotel? - apretó su agarre a Eriol y se detuvo encarándolo sonriendo.
-No me subestimes Tomoyo- se permitió dar un pequeño toque con el dedo índice de su mano libre en la respingona nariz de la mujer que iba de su brazo- un buen amigo se hospeda aquí y me ha recomendado el restaurante, tiene una gran vista y excelente comida- siguió caminando- ahora acelera que ya estamos llegando tarde.
-Admito que es un lugar extraordinario- dijo Tomoyo mientras se desabrochaba la gabardina y la entregaba a la anfitriona del restaurante. Eriol no respondió consiente de la mirada intensa que le daba a Tomoyo
En ese momento Eriol solo podía pensar en lo corto de su vestido color vino con ese ruedo holgado que colgaba sobre sus muslos dandole un grácil vuelo a sus movimientos al caminar y esas mallas negras ajustadas a sus largas piernas que contrastaban con su pálida piel.
-señor Hiraguizawa por aquí está su mesa- dijo la anfitriona mientras dejaba los abrigos de ambos con su compañera de piso y los guiaba entre las mesas de otros comensales. La chica se despidió deseándoles una excelente velada.
El sommelier se acercó a presentarse y dejó dos copas de vino blanco en la mesa como aperitivo.
-¡Vaya así que en menú de degustación!- por un momento Tomoyo se olvidó de su misión y disfrutó las vistas del restaurante hacia el monte Fuji por el gran ventanal, el ambiente tranquilo y romántico de la decoración del lugar, así como el aroma fresco y un poco dulzón de su vino y del hombre frente a ella que en ese momento le miraba genuinamente interesado.
-Sí, espero que no te moleste, presiento que no tienes la mejor imagen de mi y no quiero parecer controlador pero quería que esta noche nos sorprendiera a los dos - sonrió y se quitó los lentes para guardarlos en su camisa- por lo que no necesitaré éstos- sonrió para ella.
Tomoyo se sorprendió de lo impactante que era su mirada sin nada de por medio - realmente tus ojos son hermosos- dijo sin pensar. Eriol se sintió estúpidamente halagado pero no dijo nada - ¿por qué crees que no tengo la mejor imagen de ti?- preguntó ella.
- Lo supe desde que pusiste un pie en mi oficina, tu mirada te delató, inquisitiva y reservada- sonrió - como la que estás haciendo justo ahora- acercó su silla un poco más a la mesa para estar cómodo.
Atónita Tomoyo cambió su gesto por uno más suave- ¿tan transparente soy eh?- se puso a la defensiva para no exponerse ante él- sí se trata de poner las cartas sobre la mesa, recuerda esta cena es pago por una explicación que aún me debe señor Hiraguizawa-
- Soy un hombre de negocios Tomoyo- afirmó - hice un trato contigo y no voy a romperlo pero no es de mi interés arruinar esta deliciosa cena ahora con eso, prometo darte esa explicación al finalizar la noche- extendió su mano sobre la mesa - al menos merezco esta concesión después de que me embaucaras esta tarde con ese misero beso-
Tomoyo soltó una carcajada sin poder evitarlo y apretó la mano que Eriol le ofrecía volviendo a cerrar un trato entre ellos.
- Y cuéntame ¿que hace la heredera de Daidouji Co trabajando para la Fundación Clow?- dijo de sopetón mientras degustaba el primer tiempo.
Ella casi se atraganta con la comida - ¿como sabes eso? - dijo sorprendida - ¿me investigaste? Porque estoy segura que esa información no la puse en mi curriculum- afirmó
- Daidouji no es un apellido tan común y tal ves no lo sepas pero tú madre es muy participativa en las causas de la Fundación, aunque nunca mencionó que tuviera una hija- hizo una breve pausa - ¿por qué querría mantenerte en secreto?- dijo en voz seria viendo cómo la confusión invadía el rostro de Tomoyo.
- Por seguridad- su voz se tornó un poco melancólica, no estaba preparada para hablar de cosas tan intimas con él pero considerando que parecía leerla como un libro abierto, mentirle no era una opción- mi padre murió antes de mi nacimiento y mi madre tuvo que encargarse no solo de una bebé sino también de toda una corporación. Decidió sacrificarse y enviarme con el abuelo, ocultar su maternidad aseguraba que no fuera blanco de sus competidores y que sus colaboradores la tomaran en serio, ¿crees que un mercado tan competitivo dejaría que una mujer amamantando dirigiera la compañía de juguetes más exitosa de Japón?- sonrió desilusionada- cuando tuve edad para comprenderlo decidí que debería emprender mi camino sin el estigma de una apellido, aunque no me mal entiendas, estoy muy orgullosa de ser una Daidouiji pero también quiero que mi vida y mis decisiones me pertenezcan solo a mi- degusto un bocado de su plato - ¡esto es exquisito! - ¿y que se siente ser un Hiraguizawa y un Clow al mismo tiempo? Eso si debe ser extraordinario. He leído que tú si haces honor al apellido-
Eriol se sorprendió de cómo la mujer frente a él podría develar una parte tan intima de sí y seguir con la conversación como si nada hubiese pasado - ¿leído?- preguntó
- bueno, tu vida es muy pública, eres tema de artículos, periódicos y noticieros, no dudo que pronto algún escritor pida escribir tu biografía- se burlo descaradamente.
- ¿siempre eres tan descarada Tomoyo?- dijo viendo cómo ella le sonría de vuelta, gesto que interpretó como una afirmación a su pregunta - es cansado, no voy a negarlo pero mi posición me permite hacer muchas cosas que ayudan a otros- el sommelier apareció cambiando sus copas por otra bebida y el mesero se retiró con los platos yendo a la cocina por el segundo tiempo -Tuve la dicha de conocer a mis padres pero murieron en un accidente cuando yo era muy pequeño, mis recuerdos de ellos casi desaparecen, Clow es mi padrino de bautizo y le pareció su responsabilidad acogerme, me adoptó como su hijo, le tengo un profundo respeto y cariño, sin él no se que hubiese sido, aunque él era muy joven y creo que la idea de un hijo no pasaba por su cabeza así que dejo mi educación en manos de otras personas, no lo juzgo, aprendí muchísimo, viaje por igual y conocí muchas personas pero en mi caso no pude optar por la libertad, tuve que hacerme cargo de la herencia que conlleva mi apellido cuando cumplí 18 y aquí estoy ahora llevándolo al siguiente nivel- sonrió.
- Me parece una vida bastante solitaria- suspiró Tomoyo - ¿has viajado mucho entonces?- preguntó
- bastante, casi toda mi vida la pasé fuera de mi natal Londres, ahora solo estoy ahí un par de meses al año- explicó - me gustaría mudarme a Japón algún día cuando decida formar una familia, quisiera correr con la suerte de mis padres-
- ¿a que te refieres? - inquirio ella
- bueno, mi padre era británico pero mi madre japonesa, se conocieron cuando mamá fue de intercambio a la universidad de Cambridge, no volvió a Japón más que para visitar a sus familiares- sus ojos se iluminaron- Londres me recuerda mucho a ellos, así que creo que Japón es la mejor opción-
Tomoyo quedó en silencio después de la explicación de Eriol, su corazón dio un pequeño salto, él no parecía una mala persona por el contrario, parecía un ser humano extraordinario, acaso sería capaz de cometer esos robos solo por qué podía hacerlo, algo no le cuadraba y ya lo averiguaría. El segundo tiempo llegó a la mesa.
.
.
.
- ¡gracias al cielo!- pensó Sakura mientras el mesero traía el postre, la cena había transcurrido tan lentamente, la platica se había centrado en Meiling y Syaoran y en todas esas aventuras que habían vivido de pequeños en China. Ella había participado solo un par de veces en la platica sonriendo o haciendo alusión a alguna anécdota vivida con su hermano cuando eran pequeños.
- Y cuándo vuelve tu novio Sakura- preguntó Meiling- podríamos salir a cenar los cuatro- sonrió
Sakura no pudo evitar bajar la mirada para después responder - no lo sé Meiling, él debe resolver algunos asuntos antes de volver a vernos- dijo significativamente viendo a Syaoran- disculpe un momento - se levanto caminando hacia el servicio de damas porque sí no lo hacía seguramente diría algo indebido que comprometería la operación.
Syaoran aprovechó que ella se había retirado - Mei ¿por qué me citaste en este lugar? Hablaríamos del caso recuerdas- reclamó una poco desesperado.
- Quería pasar un tiempo con mi primo como de antaño y sabía que si nos veíamos a solas no lo consentirías, ademas mi amiga Sakura es muy agradable y está enterada de nosotros, no le molesta acompañarnos- afirmó - llevaremos a Sakura a casa y luego iremos a mi hotel a hablar de lo que quieras- dijo solemne.
Syaoran trago duro mientras pasaba su mano desesperadamente entre su cabello.
.
.
.
Naoko estaba en su apartamento, como le sugirió Kero decidió ir a casa a descansar y más aún después de lo que su hermano Spinel le había pedido cuando llegó a la sala de juntas del departamento de inteligencia hacía menos de una hora. Recordó la conversación como si recién hubiese ocurrido.
- Naoko, necesito tu ayuda- dijo Spinel sentándose frente a ella mientras cerraba la laptop de la detective Yanagisawa para obtener toda la atención de la chica- mi contacto en el hotel Yamamina tiene todo arreglado y Yue esta presionándome- explicó
- Y qué necesitas qué haga Spinel- preguntó dudosa
- Primero necesito tu mejor equipo electrónico, no podremos instalar cámaras porque la señal de las que el equipo de seguridad de Clow tiene instaladas captarían la señal de las nuestras pero si podemos instalar uno o dos micrófonos análogos que tengan un radio de distancia suficiente para captar los sonidos en mi puesto de vigilancia y lo otro que necesito es que entres a instalarlo al penthouse- dijo de forma tajante - no puedo entrar yo porque los guardias ya me conocen pero tú serías alguien anónimo y ademas como tendrás acceso a todo el penthouse debes peinar el departamento en busca de la espada Samurai-
Naoko no estaba segura del plan, tenia entrenamiento de campo como cualquier otro detective pero siempre su aportación había sido más de sistemas de información que de trabajo de encubierto - puedo hacerlo- dijo resuelta
- no esperaba menos Naoko- sonrió mientras explicaba detalladamente el plan para el día posterior.
.
.
.
Syaoran estaba al borde de la desesperación, tuvo que dejar a Sakura al frente de su edificio fingiendo un mucho gusto en tono indiferente que le supo a bilis, por lo que ahora que traspasaba la puerta del cuarto de Meiling tomó su brazo no muy delicadamente girando a la chica hacia el para llamar su atención.
- No juegues conmigo Mei, quiero toda la información que tienes de Clow y Hiraguizawa, no estoy para estos juegos - advirtió.
- que malhumorado primo, ya te di el expediente de mi trabajo durante este año con Hiraguizawa, ¿qué más necesitas? toda la información está ahí- se zafo de su agarre caminando al pequeño sillón en medio de la habitación- toma asiento Syaoran, 'do ut des'- dijo en latín- 'doy para que des' sí deseas más información de mi investigación necesito que empieces a darme algo primo- su mirada se transformó en más profunda y felina
.
.
.
Tomoyo se sentía un poco nublada por el efecto del maridaje de su cena de cinco tiempos, ahora culminaban con el postre por lo que se compuso lo mejor que pudo para seguir hablando con Eriol, ya había obtenido bastante información interesante pero aún tenía esa imperiosa necesidad de saber cual era la relación que Eriol tenía con Kaho Clow, contaba con que el par de tragos extra que Eriol había tomado durante la cena le ayudaran a aflojar su lengua.
- Eriol- dijo ella - necesitó que me respondas ¿estás con Kaho?- acercó su mano a la de él que sostenía un vaso con wisky, este gesto imprimió bastante seriedad e importancia a la pregunta a ojos de Eriol.
- Yo... antes de responder ¿que fue lo qué viste ese día Tomoyo?- observó comprensivo a la mujer frente a él sin amedrentarse ni un ápice.
- Bueno, no soy de las personas que fisgonean ¿sabes? - bajo la mirada apenada para que él no pudiera leer su mentira - pero me sorprendí mucho y no reaccioné, los vi besarse y solo pude pensar que besabas a la esposa de tu padrastro, cuando reaccioné entre inmediatamente, tal vez para interrumpirlos a propósito porque por donde lo viera me pareció incorrecta esa escena- levantó su vista para enfrentarle.
- Pequeña- dijo en un tono cariñoso- no estoy para nada orgulloso de eso pero sí no hubieras irrumpido ese día habrías visto como la despachaba de la forma más cortes que pudiera- sonrió - ante todo soy un caballero.
- Aún así Eriol no es correcto que aceptaras que te besará por más caballeroso que seas, no me parece justificado que solo por no tratarla mal aceptaste el beso de ella- conforme hablaba su voz se exaltaba- yo jamás se lo permitiría al hombre con el que saliera y ademas si ella se atrevió a hacerlo es porque seguramente tú diste pie a ello- concluyó ya algo enfadada.
- Dime Tomoyo - hablo paciente - ¿sales con alguien actualmente? - No espero su respuesta porque dentro del enfado de la chica su rostro la traicionó dando implícitamente una respuesta afirmativa a su pregunta - suponía que una mujer tan hermosa como tú no estaría sola- hizo una pausa para dar un trago a su bebida- y aún así estás aquí conmigo, aceptando cenar con prácticamente un desconocido a quien no pudiste decirle que no porque fuiste muy cortes para rechazarlo- sonrió autosatisfecho.
Tomoyo enderezó su postura en el asiento porque de repente se sintió pequeña - No acepté por cordialidad Eriol- su rostro se elevó para equilibrar con el de él que se mostraba autosatisfecho - lo hice por la atracción qué hay entre nosotros - su voz sonó más sensual de lo que hubiese querido- aún así creo en los límites y si mi relación actual fuese algo serio, jamás hubiera aceptado venir contigo esta noche - sonrió satisfecha.
Eriol llamó al mesero pidiendo otro trago, con un gesto le indico a ella si quería algo a lo que Tomoyo negó, pasaron un par de minutos en silencio, el tiempo que tardó el mesero en volver y depositar el vaso con wisky en la mesa.
Eriol dio un trago bastante grande - Con esto que voy a decirte, me pongo en tus manos Tomoyo, casi nadie lo sabe a parte de Kaho y de mí - advirtió, luego dio un largo suspiro- ella y yo fuimos amantes - el rostro de Tomoyo se transformó en una mirada de suspicacia pero también de asombro - nuestra relación fue tan cruda que no puedo nombrarla de otra manera- explicó- la conocí cuando era un adolescente, era profesora en el internado Chino donde estuve, me enamoré perdidamente de ella y ella se obsesionó conmigo, fue la primera mujer con la que estuve, obviamente por la diferencia de edad y que yo aún fuera un niño era imposible que sucediera algo pero ella se encargó de mantenerlo en secreto, comenzó el día que me atreví a besarla dentro del aula cuando me asesoraba con un trabajo de investigación, ella se retiró apenada pero no dijo nada, solo que saliera del lugar, tenía 17 años y ella un poco más de 30, después volvimos a la relación profesor alumno hasta que un mes después de ese primer beso, me pidió quedarme al terminar las clases, yo debo admitir que era bastante popular en el colegio ya había estado con algunas otras chicas en plan de noviazgo pero Kaho pese a su edad, se conservaba muy joven y animosa, siempre hablando de viajar por el mundo, algo que también me apasionaba a mi, tras cerrar la puerta ella me besó con mucha más intensidad que cualquier otra chica, estuvimos varios minutos en eso pasando de solo besos a caricias y casi a algo más, durante los siguientes meses hasta la graduación repetíamos nuestros encuentros casi a diario con el pretexto de que ella me prepararía para mi examen a la Universidad, me hizo prometerle llevarla a Estados Unidos cosa que cumplí un poco antes de graduarme, aprovechando que tome posesión de la herencia de mis padres al cumplir la mayoría de edad y con pretexto de visitar universidades, pasamos un mes en Nueva York, en el que solo salimos de la habitación del hotel un par de horas al día, ella disfrutó cada segundo y yo también, para cuando volvimos a la graduación del internado en China, Clow llego a la celebración y obviamente los presenté, después me mudé a Estados Unidos para la Universidad, le rogué a Kaho que viniera conmigo para que al fin pudiéramos estar juntos sin escondernos pero ella se mostró evasiva y puso mil pretextos, después las llamadas disminuyeron, los emails escasearon y me volví loco, dejé la universidad en pausa para volver por ella, cuando llegue a China me enteré que había renunciado, vendió su casa y nadie sabía de su nuevo paradero, recordé que tenía familia en Japón pero fue un callejón sin salida, fui a Francia porque ella siempre deseo vivir ahí pero tampoco la encontré, cuando me di por vencido casi estuve a punto de dejar todo, la escuela, la herencia de mis padres y fue cuando recibí una llamada de Clow- hizo otra seña al mesero para que llenara su vaso con más wisky y lo bebió de un solo trago pidiendo otra bebida - me dijo que se casaba con Kaho- sonrió - te imaginas lo qué pasó por mi cabeza - dijo mas de forma introspectiva que esperando una respuesta de parte de Tomoyo- me volví loco, quise odiar a Clow pero no pude, era imposible después de lo que había hecho por mi, así que me enoje conmigo mismo y con ella, no entendía nada, con la cercanía de la boda Kaho acepto verme en privado, me dijo que me amaba pero que era imposible que una mujer como ella estuviera con un niño como yo, que la diferencia de edad a la larga sería un problema y después soltó en llanto jurándome que estaba enamorada también de Clow y que él la amaba por lo que lo más sensato era casarse con él y olvidar lo nuestro, la odie tanto que me fui sin responder, estuve meditando todo por un par de días y acepté, me presenté a la boda sin saber qué sentir pero fingiendo alegría por ellos, después me di cuenta que lo más sano era poner distancia así que retomé la escuela y pensaba quedarme en Estados Unidos, recién empezaba con mis inversiones y con el legado de mis padres, tarde un par de años en olvidarla pero lo hice, hasta que una tarde Clow me llamo y me pidió que ayudara a Kaho con la Fundación, ya que ella no se sentía segura en la presidencia- sonrió viendo la cara impávida de Tomoyo- pude decir que no, pero cómo fallarle al hombre que me dio una segunda oportunidad de una infancia feliz y un futuro, nos reunimos y ella no desaprovechó la oportunidad para hacerme saber que aún estaba interesada en mi y desafortunadamente eso se ha repetido cada vez que nos encontramos- suspiro cansado.
- ¡Vaya!- dijo atónita Tomoyo- ahora si necesito un trago- sonrió y Eriol hizo una seña al mesero pidiendo las bebidas- ¿Clow sabe algo de esto?- preguntó viendo cómo Eriol negaba - Cordialidad ¿eh?- supuso ella levantado la ceja izquierda- No quieres lastimarlo ¿no es así? Pero no es peor ocultárselo - preguntó
- Clow es alguien muy metódico pero sensible al mismo tiempo, casarse con Kaho fue algo muy inesperado para mí porque dejo a una mujer maravillosa por ella y decirle ahora que fue por alguien que no vale la pena, lo atormentaría- explicó - ademas se que lo que Kaho siente por mi no es amor, creo que lo hace para fastidiarme y para autocomplacerse, no puede superar que ya me olvide de ella, siempre ha sido una mujer vanidosa y muy competitiva, creo que nuestros encuentros son parte de una vendetta personal en mi contra- finalizó
Tomoyo dio un trago y rio escandalosamente mientras Eriol la veía confundida- Tal vez no tenga el dinero suficiente Eriol para pagarte pero yo quiero los derechos de tu biografía, esto es de película- rio de nuevo contagiando de paso a Eriol - creo que deberíamos irnos o pensarán que ya estamos muy borrachos- dijo ya más tranquila.
Eriol tuvo que admitir que si tenía los alcoholes sobre lo normal así que pidió un taxi, ya mandaría a su chofer a buscar el auto mañana, el regreso fue en silencio hasta que llegaron al frente del edificio de Tomoyo. Ella dio un casto beso en la mejilla de Eriol agradeciendo la cena y la amena platica y se dispuso a entrar por la puerta principal cuando sintió la mano de Eriol reteniendo su brazo haciendo que se girara hacia ella - Necesito que me prometas algo Tomoyo- dijo seriamente. Tomoyo solo guardo silencio - Con quien sea que estés saliendo, termínalo- dijo de forma seria mientras tomaba el mentón de la chica y le veía a los ojos desde su altura - no me gusta compartir - dijo en un modo terriblemente sensual mientras le robaba a ella un beso bastante apasionado, Tomoyo se dejó llevar presa del alcohol pero más de la necesidad que tuvo desde que fue a recogerla por besarlo desmedidamente hasta consumirse - este si es un beso señorita Daidouji- dijo por lo bajo dando vuelta mientras tomaba de nuevo el taxi que lo estaba esperando.
Tomoyo abrió la puerta y aprovechó los segundos que tardó en abrirse el elevador para recomponerse, una vez dentro una idea cruzo por su mente '¿y si Kaho estuviera orquestando todo esto para inculpar a Eriol? ¿Sus celos y vanidad podrían consumirla tanto para planear esto? También estaba el móvil del dinero, estaba seguro que el interés de Kaho por Eriol cuando era un joven era más económico que amoroso, aunque no quiso manifestarlo en la cena y casi apostaba que había cambiado a Eriol por un pez más gordo como Clow que por mucho superaba la riqueza de su ahijado-hijastro. Clow seguía siendo sospechoso tal vez un poco menos que Eriol según la investigación de su equipo pero sí el plan de Kaho era poner a Clow tras las rejas y quedarse con su dinero, al mismo tiempo podría vengarse de su antiguo enamorado metiéndolo preso por rechazarla' platicaría con Sakura y Nakuru acerca de su teoría al llegar al apartamento.
.
.
.
Clow dormía pacíficamente mientras el puesto a su lado en la cama permanecía vacío ya que Kaho en ese momento cruzaba el lobby del hotel Yamamina, se detuvo un momento en recepción para solicitar una caja de seguridad aunque ella contaba con la propia en el penthouse, depósito el bolso negro en la caja ubicada en una habitación especial donde había otras decenas de cajas fuertes de otros huéspedes, salió e hizo una pequeña parada en el bar, aún no había cenado después de las diligencias en las que se había visto inmersa las últimas 4 horas, se sentó en una pequeña mesa cerca de la barra donde esperó por su ensalada, tomó una revista que estaba por ahí y empezó a ojearla distraídamente.
- Mitzuki, un gusto verte después de tanto tiempo- dijo la voz femenina mientras se sentaba en la silla frente a Kaho, quien bajó su revista reconociendo la voz.
- Hola Ruby Moon - dijo con ojos centellantes.
.
.
.
Continuará
