Capitulo 6

- Hace 5 minutos hubiera dicho que tu me la hiciste... - dijo Kion, Scar lo miro confundido - pero ahora, no estoy seguro.

- No entiendo, ¿como te hice eso supuestamente? - pregunto Scar intrigado.

- Hace algunos años, una cobra llamada Ushari gesto un plan para traerte de vuelta, al menos espiritualmente. Estuviste manifestándote a través de un volcán y comandando a tu ejercito de hienas, chacales y cocodrilos contra el reino por años hasta que finalmente te derrote - dijo Kion con una sonrisa amarga - Esta cicatriz... fue tu regalo de despedida.

- Lamento lo que paso - dijo Scar arrepentido.

- No te preocupes, al final las cosas resultaron bien - dijo Kion mirando brevemente a su esposa, luego miro a Scar - Por cierto, ¿que hiciste después de escapar?

- Los cachorros y yo nos alejamos del reino lo mas que pudimos tratando de encontrar un lugar en donde nadie supiera de mi, cosa que resultaba difícil. Fuimos cada vez mas lejos, incluso rodeamos el Árbol de la vida, hasta que encontramos un pequeño bosque oculto y nos instalamos ahí. Vivimos en secreto por unas tres semanas hasta que los leones de Mazobe nos descubrieron y nos llevaron ante la presencia de su rey, Marek.

- Debiste estar muy asustado - comento Kovu.

- Como no tienes idea - dijo Scar temblando ligeramente - Todos ahí sabían quien era yo y querían ejecutarme pero Bakaru me defendió, alegando que mi pasado no tenia nada que ver con mi presente, entre otras cosas. Al final, después de un par de explicaciones, el rey Marek me dejo vivir a mi y a mis cachorros en su reino. Y con el paso del tiempo, supe que algo malo estaba ocurriendo en ese lugar.

- ¿Que cosa? - pregunto Kiara.

- Los hijos del rey estaban muriendo por una extraña enfermedad y nadie le encontraba explicación así que, para pagar mi deuda con el rey, decidí investigar el asunto. No tarde mucho en exponer a la hermana del rey como la responsable y cómplice de Rakal, un ex-amigo del rey que fue expulsado del reino por traición y se convirtió en el líder de su propia manada a la que llamo "Los kutengwa". Por desgracia, ya era muy tarde, todos sus hijos perecieron por envenenamiento.

- ¿Y que paso entonces? - cuestiono Nala.

- Aun en el exilio, los kutengwa seguían siendo una amenaza y ya que yo había descubierto a la traidora, el rey me puso al frente de su ejercito. Gracias a la experiencia de haber liderado la Guardia del León, logramos derrotar al enemigo con facilidad y trajimos paz al reino. Pase los siguientes años ayudando a otros animales a resolver sus problemas como lo hacia en las Praderas, aun sin el rugido, realmente lo disfrutaba. Pero cuando el rey Marek enfermo, a falta de herederos, tuvo que elegir a alguien de la manada que lo reemplazara.

- Y da la casualidad de que te eligió a ti - dijo Simba sarcástico.

- Básicamente - dijo Scar ignorando el tono que su sobrino uso - Yo sabia que el rey estaba agradecido por lo que hice por su reino pero no esperaba que me recompensara con eso, estaba sorprendido. Al principio me negué, no creí que lo mereciera...

- Si, claro - susurro Simba aunque Scar pudo escucharlo.

- ... pero ante el apoyo de los demás miembros de la manada y la insistencia de su majestad, no tuve de otra mas que aceptar - dijo Scar ignorando lo que dijo Simba - El resto, como dicen, es historia.

- No te creo nada - dijo Simba con rabia.

- Puedes preguntarle a cualquiera, todos te dirán lo mismo - dijo Scar manteniendo la calma.