Disclaimer
Los personajes utilizados en esta historia pertenecen a Clamp. Esta historia no tiene fines de lucro, solo es de carácter recreativo
.
.
Nakuru Akizuki llevaba casi 5 años trabajando como detective en el departamento de Inteligencia, todos ellos bajo las órdenes del teniente Tsukishiro, durante ese tiempo aprendió que su jefe era metódico, siempre en búsqueda de justicia, un líder innato y reservado como ninguna otra persona que hubiera conocido, las veces que le había visto sonreír eran muy pocas y casi siempre cuando felicitaba a su equipo, ella incluida, por supuesto al terminar una misión.
Sus pares en la policía de Tokio de otros departamentos admiraban y respetaban al Teniente, incluso el comandante en jefe de la Policía y algunos otros políticos de altas esferas de gobierno que se jactaban de ser ellos los autores de una política judicial que consiguió los más elevados índices de resolución de casos en los últimos años, por supuesto, no le reconocerían al teniente Tsukishiro su gran aporte a esta causa y mucho menos a los miembros de su equipo.
El en persona le expresó hace años su deseo de transferirla a su unidad porque había visto claramente su potencial, Nakuru tenía sus reservas, para ella el puesto que le ofrecían seguramente era para cumplir con un requerimiento administrativo que confirmara que la Policía Nacional Japonesa era inclusiva hasta en las áreas de elite como la dede Departamento de Inteligencia que hasta el momento que ella ingresó era integrado solo por agentes masculinos.
Los primeros meses fueron difíciles, el equipo era conformado por el teniente y sus dos manos derechas, los gemelos Spinel Sun y Kero Sun de la vieja escuela, así que ella tuvo que conformarse con ser la mano izquierda, aunque ciertamente los casos escaseaban ya que debido a la juventud del Teniente Tsukishiro, el comandante en jefe evitaba pasarle casos 'gordos', hasta que se vieron trabajando en uno que involucraba al presidente y su gabinete, ella pensó que sería relegada de tan importante investigación pero por el contrario, sus compañeros le apoyaron e incitaron para tomar un papel protagónico en la resolución del caso, oportunidad que no dejó pasar y no pudo sentir más gratitud por ellos.
Meses después llegó Yukito con su personalidad tan afable, era hermano menor del teniente, se convirtieron en amigos rápidamente, alguna vez él le confesó su deseo de haber tenido una hermana que compartiera algo de su carácter no como Yue, que aunque era obvio que el amor fraternal sobrepasaba sus personalidades opuestas, la inexpresividad del teniente sopesaba el buen humor de Yukito.
Un par de años después llegaron Syaoran y Naoko, dos mentes frescas para el departamento, el teniente Tsukishiro se reunió con Nakuru a puerta cerrada en su despacho para pedirle su opinión de los dos nuevos elementos y para encargar en sus manos el entrenamiento de Naoko para que la transición de una vida de civil a una de servicio público fuera lo más fácil posible. Nakuru sintió que el pecho se le hinchó de orgullo y más aún cuando Yue delegó en ella la responsabilidad para reclutar a dos elementos femeninos más para equilibrar el equipo, ella misma había pasado casi un mes buscando en los otros departamentos de policía de Tokio e incluso en las prefecturas foráneas cuando descubrió a Tomoyo y Sakura en el Deparyameno de Narcoticos después de la aprobación de su jefe, ella misma se encargó de entrenarlas.
Tras esta historia de vida que compartía con su jefe, es que ahora mismo se sentía como una traidora, ¿no debería entregarse ahora a la merced de su Teniente para que le impusiera el castigo que quisiera y así poder lidiar con la culpa? lo que estaba por hacer era por lejos todo lo contrario a lo que él le había enseñado y contra sus principios tendría que traicionarlo y tal vez no solo a él sino casi a todo el resto de sus compañeros en Inteligencia pero es que jamás se imagino tener que estar en esa disyuntiva, entre seguir la lógica de su jefe y buenos instintos contra el hecho de socorrer a una amiga que le pedía ayuda desesperadamente. Ya tendría toda la noche para meditar en ello y decidir algo antes de la reunión la mañana siguiente con el resto del equipo.
.
.
.
Mientras tanto Sakura contemplaba su anillo de compromiso a contra luz, no debería tener ninguna pertenencia personal ya que estaba prohibido al estar de encubierta pero era un pequeño gusto que se permitía ahora que estaba comprometida, tenía ya un rato que habían terminado su reunión con Nakuru y Tomoyo; le había pasado la información que obtuvo ese día de Meiling y lo interesante de la conversación que involucraba a Sasaki y Terada y como ambas mujeres le habían advertido a su manera sobre Hiraguizawa. Tuvo que mencionar que esa misma noche descubrió el pasado y presente oscuro de Syaoran, ahora viendo la pequeña piedra montada pensaba si podría casarse aún con él, después de que le había ocultado gran parte de su vida, estaba segura que mucho del acercamiento de su prometido con la China era justificado porque seguramente el Teniente Tsukishiro le había enviado a conseguir mayor información aunque no entendía porque Nakuru no les había informado de antemano pero lo que no comprendía del todo era esa familiaridad que veía entre los ex prometidos y por qué Syaoran en el pasado jamás había mencionado a Meiling y a decir de ella este reencuentro iban viento en popa para algo más profundo. Tenía que admitir a si misma que los celos le carcomían profundamente.
-¿estás bien Saku?- interrumpió Tomoyo saliendo del cuarto de baño lista para acostarse - tienes esa mirada perdida desde hace rato y empiezo a angustiarme- dijo preocupada.
Sakura se sentó en el sofá haciendo un espacio para que Tomoyo se le uniera - Enterarme que Syaoran es el hombre con el que se está viendo Meiling me descoloco- suspiro largamente - fue una cena de terror Tomi, tuve que aguantarlo toda la noche ¿por qué el no me habrá contado sobre ella antes? - dijo reflexivamente- entiendo que la investigación está de por medio pero cuál es la razón de Syaoran para ocultarme la existencia de su prima-
Tomoyo guardó silencio por un momento - Saku, solo puedo decirte algo con certeza- tomo entre sus manos la mano de Sakura mientras le veía a los ojos- él te ama profundamente, seguro una explicación habrá - dijo sinceramente.
-Quiero pensar que sí la hay. Estoy cansada, ha sido un día muy largo - dijo la castaña- ademas me preocupa un poco lo que nos contaste, estoy meditando cómo conseguir información que nos sirva- le dio una media sonrisa a Tomoyo.
-Esto es solo una confusión, sabes que estoy para escucharte y apoyarte Sakura- dijo cariñosamente mientras abrazaba a su amiga pensando que había algo raro en ese encuentro 'casual' porque cuál era la posibilidad que justo la prima hasta ahora inexistente de Syaoran trabajara para Hiraguizawa cuando había una investigación en curso de varias dependencias internacionales sobre Reed Clow, Nakuru se mantuvo en silencio durante su reunión previa ni afirmando ni negando las suposiciones de Sakura de que Syaoran había sido asignado por el Teniente a conseguir información de su prima, aunque hasta no estar segura no compartiría esta información con su amiga.
.
.
.
-¡Rayos!- gritó Syaoran desesperado mientras golpeaba la llanta de su automóvil haciendo que un par de transeúntes lo mirará extraño. Se subió al auto y pensó en todo lo que había pasado con Meiling esa noche.
-Jugaremos a tu manera Mei- dijo resignado- ¿que es lo que quieres saber?- preguntó sentándose donde ella le había indicado.
-cuéntame lo que tienen de Clow hasta ahora- dijo Meiling imperativamente mientras cruzaba las piernas en forma provocadora frente a su primo.
Syaoran suspiró largamente antes de responder y aflojó su corbata en el proceso, viendo que esto tomaría más tiempo de lo que deseaba se acomodó en la silla que parecía pequeña para el - me temo que no mucho más de lo que ustedes han avanzado- Meiling hizo un gesto en la mano indicándole que siguiera - hemos conectado la presencia de Clow con los robos de al menos cinco objetos importantes en diferentes países, al parecer su modus operandis es llegar al país unos días antes del robo y salir unos días después del mismo, creemos que Hiraguizawa podría estar implicado ya que ocupan la fundación para lavar el dinero de la compra de los objetos, suponemos que tienen clientes habituales que pujan por la pieza - a estas alturas Syaoran sabía que para obtener respuestas debía soltarle de poco la información aunque sin mentirle pero tampoco aclarando que ahora el principal sospechoso de su investigación y el hueso que perseguía su jefe el teniente Tsukishiro, era Eriol Hiraguizawa- pero aún no tenemos pistas del paradero de la Espada Samurai- hizo otra pausa- tú turno prima ¿cómo encontraron tan rápido el collar del Emperador Shang?- preguntó
Meiling sonrió entre apenada y satisfecha - tuvimos algo de ayuda inesperada, como sabes la pieza no era muy conocida pero aún así exquisita y muy valiosa por el ojo experto, al parecer Terada aún después de su supuesta adquisición al Museo tuvo dudas de la autenticidad del collar así que le pidió a una persona en Japón que la examinara- vio el rostro ansioso de Syaoran - no puedo decirte quién es, fue un llamado anónimo pero nos hizo saber que la pieza estaba en manos de Takashi Terada- Meiling se levantó del sillón para sacar una botella de agua del frigobar de la habitación, le ofreció una a su primo pero este negó levemente con la cabeza- fue fácil dar con el paradero de Terada, sus negocios son bastante conocidos en Shangai, lo demás lo sabes, él presento pruebas de una compra legítima, por lo que sabemos el trabajo fue hecho por un profesional, el servidor del museo fue hackeado y así crearon la supuesta venta de la pieza, el equipo de seguridad que entregó la pieza en la mansión de Terada fue investigado pero no llegamos a ningún sitio, pago en efectivo, dinero no rastreable. El dinero que transfirió Terada a la supuesta cuenta del museo también era una cuenta fantasma, la rastreamos a otras pequeñas y luego vimos que el dinero pasaba por distintas asociaciones civiles que donaban a otras cuentas, algunas de ellas contribuían altruistamente en la Fundación Clow pero habían pasado por tantas manos que no pudo armarse un caso sólido contra la familia- Syaron se interesó más en esa parte de la conversación, su prima había señalado a todo el clan Clow como objeto de su investigación en esa simple frase- Terada estaba limpio, historial impecable, ni una multa por exceso de tráfico ni recargos por falta de pago de impuestos, nada en absoluto y sus abogados destrozaron a la fiscalía cuando el caso de la propiedad del collar se llevó a la corte civil - explicó - ¿dijiste que creen que Hiraguizawa está involucrado, que pruebas tienen? - preguntó.
Syaoran dudo por un segundo -el collar del Emperador Shang, descubrimos que Hiraguizawa tenía un affaire con la hija del presidente japonés, la pieza solo salió de resguardo en una única ocasión y fue cuando ella la mostró en su cuello y por eso necesito el video de vigilancia de la noche del robo del collar- finalizó
Meiling sonrió comprensiva - deduzco que si tú me lo solicitas primo es porque tu jefe no quiere pedirlo de forma oficial al mío - hizo una breve pausa - me tomará un par de días conseguirlo para ti- Meiling hizo un gesto difícil de descifrar para Syaoran - te avisaré cuando lo tenga pero en algún momento te pediré hacer algo por mi y y tendrás que hacerlo sin cuestionarme - se levanto caminando hacia la puerta abriéndola para que Syaoran pudiese salir.
.
.
.
Kaho probó su ensalada fingiendo naturalidad aunque en ese momento le supo como la comida más insípida que haya comido en su vida y eso se debía a la mujer que estaba frente a ella quien no dejaba de mirarle de forma profunda - ¿y a qué debo el honor de tu visita después de tantos años? - dijo rompiendo el silencio - Pensé dejar claro que no te convenía aparecerte-
-solo quería darte una advertencia de cortesía- sonrió de medio lado - juegas con fuego otra vez Mitzuki pero esta vez me aseguraré que te quemes - se levanto con un grácil movimiento y se acercó a ella y fingiendo un beso en la mejilla le susurró - hasta pronto querida- dio vuelta y se perdió entre un mar de gente caminaba por el lobby.
Kaho se mantuvo en su asiento por un par de minutos, llamó al camarero para firmar su cuenta aunque casi no había comido ni tomado y se enfiló a su habitación en el penthouse sintiendo un sabor amargo en la boca.
.
.
.
Al día siguiente Naoko caminaba por la zona de lavandería del hotel Yamamina, resultó que el contacto de Spinel, era el ama de llaves del hotel, una mujer entrada a los treinta de mirada jocosa y cuerpo corpulento, Spinel en sus primeros años de patrullero le había arrestado por hurto en una tienda departamental pese a las demandas del propietario para que la llevaran ante las autoridades, por el monto de los artículos robados Spinel había cedido ante las súplicas de la adolescente de dejarla ir, obviamente se mantuvo en contacto un par de meses posteriores al evento para cerciorarse que la chica siguiera por el camino correcto, cosa que hizo. Ahora en retribución por ese favor de hace años atrás, le ayudaba a Naoko a entrar al piso de la familia Clow.
Después de ponerse el uniforme empujó el carrito de blancos por el amplio pasillo hasta el elevador de servicio, llevaba entre sus ropas un par de aparatos minúsculos pero muy potentes que captaría la señal de audio que recibiría Spinel en el edificio del frente, llevaba también una cámara ajustada en el frente del uniforme bien disimulada como un botón de su blusa para poder fotografiar el sitio en búsqueda de algún indicio de donde ocultaban la espada, ahora solo necesitaba que él ama de llaves le indicara la hora de entrar.
.
.
.
Pasaban de las 8 de la mañana, la luz se filtraba por las persianas del cuarto de la pensión que había rentado, Kero no había dormido mucho revisando la información que Naoko le había enviado de Ruby Moon y su seudónimo Yuzuki Luna, había encontrado varios datos interesantes en el historial de la mujer, el que más le llamó la atención aunque aún no sabía a ciencia cierta si era relevante para su caso pero le daba una buena pista de las razones de Ruby Moon para esconderse en Tomoeda pero para eso tendría que solicitar autorización de su teniente, así que tomó su móvil.
-Teniente Tsukishiro- dijo una voz seria del otro lado.
-Soy Kero, encontré un rastro de Ruby Moon - hizo una breve pausa - pero necesitare entrevistar a Fujitaka Kinomoto- dijo esperando la respuesta de su jefe en silencio.
Yue se tomó algunos segundos antes de contestar, sabía quien era el sujeto, el padre de una de sus agentes, cómo se tomaría Kinomoto saber que su padre sería interrogado, se preguntó - hazlo de forma discreta Kero, no quiero que su nombre aparezca en el expediente del caso salvo que sea estrictamente necesario y ni una palabra al resto del equipo- colgó inmediatamente.
El teniente Tsukishiro estaba bastante molesto con su equipo y con él mismo después de la reunión de esa mañana, esperaba con ansias que Yanaguisawa encontrara alguna pista de la Espada en el hotel Yamamina y que los micrófonos se instalarán para que Spinel consiguiera alguna evidencia. Justo después de la reunión de equipo se había encontrado con el comandante en jefe para reportar sus avances y su superior no estaba nada contento, antes de señalar a alguien por simple complicidad de fraude, la prioridad era ubicar la Espada.
La agente china parecía no querer cooperar -¿pensaran que soy idiota? ¡Maldita policía China!- pensó con furia, que le dijera a Li que una fuente 'anónima' les había indicado el paradero del collar era cosa de risa, estaba seguro que ellos conocían la identidad de ese informante. Por otro lado los avances de Daidouji y Kero no iban tan rápidos como deberían, jugaban contra reloj. Camino rápido al departamento de Inteligencia, volvería a revisar cada una de las pistas incluyendo las declaraciones y videos de la Casa Imperial de donde se había sustraído la Espada, esperaba que Yukito se comunicará pronto ya que al volver a revisar las escenas del crimen tal vez podría encontrar algún indicio que le pudiese servir.
bb
.
.
.
Tomoyo llevaba ya una hora en la oficina, omitió su carrera matutina a propósito para llegar temprano a la Fundación, la noche anterior se la había pasado meditando acerca de Eriol y su posible culpabilidad o falta de ella y su estrategia para demostrarlo, esperaba que sus súplicas a Nakuru hubieran surtido efecto, sabía que la agente era bastante leal y que seguramente la había puesto en aprietos.
Por otro lado durante la mañana estuvo meditando en la conversación con Sakura, le dolió ver a su amiga en ese estado de confusión la noche anterior respecto al pobre Syaoran, retomo sus pensamientos ¿qué posibilidad había de que la prima de su amigo de la que no sabían nada hasta la fecha trabajara con uno de los objetivos de la investigación? ¿Por que tendría que advertirle acerca de Eriol? la única que le podía dar alguna respuesta era la misma asistente de Hiraguizawa. Algo tendría que hacer al respecto y como respuesta a sus cavilaciones Meiling apareció frente a ella cargando más libros contables.
Se levantó para ayudarle con su pesada carga encontrándola casi al salir del elevador.
-¡Daidouji buenos días! Muchas gracias - dijo la mujer de ojos cobrizos mientras compartía la fila de libros empastados - tengo que llevarlos con la señorita Sasaki- señaló mientras se encaminaban a la oficina por el pasillo.
-La señorita Sasaki salió con Sakura a encontrarse con algunos proveedores de la cena- indicó Tomoyo abriendo la puerta - sí me indicas qué tipo de trabajo requieres puedo avanzar ahora mismo mientras la señorita Sasaki vuelve-
-No te preocupes, es preferible esperar que ella venga ya que está trabajando personalmente en esto- sonrió dejando todo en el escritorio saliendo ambas de vuelta al pasillo, mientras caminaban Meiling dio una mirada significativa al arreglo floral en el escritorio, apreciación que no pasó desapercibida por su acompañante.
-Li ¿tienes un minuto para hablar conmigo? - Dijo esperanzada, era el momento justo ya que no había más personas alrededor, vio claramente el gesto de confusión en el rostro de su similar - Sakura te aprecia como una amiga y eso me dice que eres una gran persona así que no andaré con rodeos, sé que ayer le advertiste que me alejara de Hiraguizawa y me gustaría saber la razón - preguntó
Meiling se posicionó frente a ella y dudó un poco antes de responder -tengo un buen tiempo trabajando para él y he visto desfilar a muchas mujeres con quienes solo pasa el rato- finalizó con un gesto comprensivo que de alguna manera causó disgusto en Tomoyo.
-Te agradezco pero la verdad es que la vida de Eriol Hiraguizawa está en las revistas de espectáculos, no es nada nuevo saber que sus relaciones amorosas duran poco pero aún así quiero arriesgarme- dijo tranquilamente
-Tomoyo ¿puedo llamarte así?- preguntó Meiling mientras continuaba al ver su gesto afirmativo - Sakura te considera como su hermana así que seré sincera porque también creo que debes ser una gran persona, solo toma mi consejo y aléjate de él, Sakura seguramente sufriría si él termina arrastrándote a cosas en las que nadie merece estar involucrado - sonrió conciliadoramente, dio media vuelta y camino al ascensor dejando a Tomoyo con una terrible sensación de incertidumbre tanto que le impidió reaccionar a tiempo para darle alcanzó antes de que tomara el ascensor.
Espero hasta que el elevador volvió a su piso para tomarlo y subir a donde se encontraban las oficinas camino por el pasillo sin ver a Meiling en su escritorio por lo que supuso que había ido al piso contable por más libros -bien puedo aprovechar y saludar a Eriol- pensó mientras se encaminaba a la gran puerta de madera, cuando estaba por tocar, desde el interior alguien se anticipo saliendo chocando con ella.
-¡Oh, disculpa! No te vi - dijo una voz varonil y profunda mientras le abrazaba para evitar que cayera hacia atrás.
El sentido del olfato de Tomoyo fue el primero en reaccionar, envolviéndole en un aroma intenso como sándalo, levantó la mirada para ver al hombre frente a ella y no tardó en reconocerlo - no hay problema fue un accidente - dijo - Una disculpa por no anunciarme antes señor Clow - sonrió cortésmente.
-¿nos conocemos? - dijo aún sosteniéndola en sus brazos tratando de reconocer el rostro de la pequeña mujer frente a él.
-¡claro que no! Bueno seguramente usted no me conoce - bajo la mirada apenada - mi nombre es Tomoyo Daidouji, trabajo temporalmente en el área de mercadotecnia para el proyecto de la cena de beneficencia, ¡mucho gusto!- en ese momento quiso darle una pequeña reverencia pero se dio cuenta que aún seguía sostenida por los brazos del hombre y no pudo evitar sonrojarse.
Eriol acababa de despedirse de su padrino y dispuesto a seguir con sus actividades cuando se dio cuenta que la puerta de su oficina seguía entre abierta y escuchaba una voz bastante familiar al otro lado por lo que se levantó para ver qué ocurría.
-Tomoyo puede andar por sí misma Clow, no necesita que la sostengas - dijo Eriol malhumorado mientras cruzaba los brazos frente a él y fruncía el ceño.
Clow se río como un niño mientras daba un paso atrás soltando a la mujer frente a él que se enderezó en su postura y comentó altiva - También puedo hablar por mi misma Señor Hiraguizawa, gracias -
-señorita Daidouji - hizo una breve reverencia con mucho carisma como un mago quien da la bienvenida a los espectadores a su show - ha sido un placer conocerla - enderezó su postura y guiño un ojo a la mujer mientras veía de reojo a su ahijado - pero sí quiero seguir vivo mejor me retiro. Eriol, nos vemos por la noche- siguió su paso pero giró inesperadamente diciendo en voz alta- podrías invitar un día a tu amiga a cenar a casa- siguió encaminándose al ascensor.
Eriol bufo mientras llevaba la mirada al cielo y pasaba la mano entre su cabello -ahora tú, entra aquí - dijo mandón mientras tomaba la mano de ella llevándola dentro de la oficina y cerrando la puerta tras de sí. - No veo ningún documento que revisar o firmar ¿vienes a saludarme? - preguntó apresando su segunda mano.
Tomoyo estaba sorprendida por lo recién sucedido pero sabía que era una excelente oportunidad para inmiscuirse en el círculo cercano de Eriol y obtener más información que le ayudara a desenmarañar las sospechas de su jefe - Esa era mi intención original- soltó las manos de su captor y las subió para dejarlas reposando en el pecho de él - pero esta escena señor Hiraguizawa me hace pensar que aún no están las cosas claras entre nosotros- sonrió encarándolo mientras se levantaba en punta de pie y su mano derecha acariciaba el cuello del hombre atrayéndolo, entonces se decidió a besarlo lento y suave sintió las manos de él apresando su cintura, cuando empezaban a ahondar en el beso, el sonido del celular de Eriol les distrajo.
-No te atrevas a moverte Tomoyo- dijo en advertencia mientras tomaba el celular de su escritorio para atenderlo - Hiraguizawa - dijo - debe quedar listo lo más pronto posible, el precio ya estaba acordado- Tomoyo vio claramente que el cuerpo de Eriol se tensó - es imperativo que la tenga, no puedo perderla y no espero menos de tus capacidades de negociación- suspiro largamente -no puedo involucrarme en esta transacción- dio vuelta para encarar a Tomoyo- seguiremos hablando de esto más tarde, ahora estoy atendiendo otros asuntos, te agradezco el aviso pero sigue intentando cerrar la compra, esa es tu prioridad. Gracias y estamos en contacto- sonrió cortando la llamada.
Tomoyo se acercó a Eriol quien estaba recargado en su escritorio de repente con un aspecto cansado que discrepaba con el asalto de pasión que había tenido un par de minutos antes - parecía una llamada importante ¿puedo ayudar en algo?- dijo en voz baja, ante el mutismo agregó - ¿tal vez es mejor que me retire?- sonrió tomando su mando
-Sabes pequeña- sonrió apretando cariñosamente su mano -¿tengo unas ganas terribles de tomarme el día, secuestrarte y que me aclares las cosas que quieras?- la jalo hacia él apretándola de nueva cuenta en un abrazo- ¡pero eso es imposible! Tomoyo, mírame - dijo ganándose una mirada atenta de ella- no somos adolescentes para estos juegos, dejaste claro ayer que te atraigo y yo dejé claro que me encantas- ella sintió su corazón latir más fuerte lo que hizo que sus mejillas se sonrojaran - entonces dime sin rodeos ¿seguimos adelante?- le dijo seriamente.
Tomoyo sonrió ampliamente - ¡seguimos adelante! Pero yo debo volver también al trabajo- sonrió dándole un corto beso en la mejilla y separándose de él - y creo que no es profesional darnos estas muestras de afecto ahora y en este lugar - dijo señalándose a ella y después a él- así que te propongo que esta noche cenemos juntos para devolverte la linda cena de ayer, te parece en mi casa a las 8 de la noche- dijo dubitativamente - ¿podrá el señor Eriol Hiraguizawa estar listo a esa hora? - dijo coqueta.
Eriol sonrió asintiendo con la cabeza como niño pequeño- lo estará cariño, lo estará, ahora vete de aquí antes de que te secuestre de verdad- se sintió lleno de felicidad cuando vio a Tomoyo lanzarle un beso mientras corría y salía por la puerta a toda velocidad.
.
.
.
Kero golpeó la puerta de madera esperando una respuesta - Buenas tardes - dijo a la persona frente a él- tal vez no me recuerde, mi nombre es Kero Sun, soy compañero de Sakura- explicó.
- Lo recuerdo detective- movió que cuerpo para dejarlo adentrarse a la casa- pase por favor - supongo está buscando a mi padre ahora lo llamo- Touya no creía su buena suerte, ahora sería más que factible conocer el paradero de su hermana y por lo tanto el de Tomoyo.
Kero mientras esperaba la llegada del señor Fujitaka aceptó la taza de té que el hermano de Sakura le ofreció, dio un breve vistazo a la sala, solo una vez había ido a esa casa y fue para la cena de compromiso de Sakura y Syaoran, la habían pasado muy bien y sintió una punzada de culpabilidad pensando en el motivo de su visita.
- Señor Sun, bienvenido a mi casa- dijo Fujitaka extendiéndole la mano en un saludo- por favor siéntese, es una suerte que coincidiéramos, hoy cancelaron mis clases en la Universidad por el feriado- se sentó en el sillón de dos plazas frente a Kero - me dijo Touya que necesita hablar conmigo, espero que mi hija esté bien- sonrió tranquilizadoramente mientras su primogénito se sentó a su lado.
- Por supuesto que está bien señor Kinomoto, mi visita tiene otro propósito y si no le molesta creo que sería mejor hablar en privado- dijo Kero incómodo sobre todo por la mirada de disconformidad de Touya.
-¡vaya! Debo decir que no guardo secretos a mis hijos señor Sun, preferiría que Touya se quedara- explicó cortésmente.
-¡claro!- respondió Kero un poco apenado - estoy aquí debido a una investigación abierta por lo que les pediría su total discreción- explicó mientras acercaba una hoja de papel del sobre que llevaba consigo- se trata de la propiedad que tienen en renta, estamos buscando a su inquilina Yuzuki Luna pero no hemos tenido suerte en el domicilio ni tampoco en la inmobiliaria, ellos me sugirieron venir con usted, me explicaron que ellos nunca tuvieron contacto con la señorita Luna sino que usted mismo entregó los documentos firmados por usted, la clienta y el aval en la oficina para su sello de aprobación- dijo tratando de soñar lo más ecuánime posible.
- Papá, no sabía que habías rentado la casa de los abuelos- interrumpió Touya si aprendido, cierto que dos días atrás cuando topó con el detective fue en una zona cercana a la casa en cuestión pero jamás imagino que venía de ese sitio.
Fujitaka Kinomoto se mantuvo impávido, ignoró la pregunta de su hijo y se dirigió al detective - podría indicarme por qué la buscan - preguntó.
- Participó evitando un robo en Tokio y necesito su declaración para cerrar el caso- explicó repitiendo la misma mentira que había dicho a la policía local.
Fujitaka sonrió afable - estoy muy consiente del trabajo en el que está envuelta mi hija y dudo que ocupen a los detectives como ustedes para cerrar esos casos - me permite un segundo- dijo mientras se levantaba, subio las escaleras y volvió presto trayendo un álbum fotográfico consigo- no sé donde se encuentra detective y entiendo que no pueda explicarme por qué la buscan pero déjeme decirle algo, esa mujer sería incapaz de ir en contra de la ley, la conozco muy bien- explicó mientras entregaba el álbum abierto mostrando su contenido al detective.
Kero tomó el libro y vio la foto, sus ojos de abrieron de la sorpresa, Touya no entendía que pasaba, en la foto solo aparecía su padre años atrás abrazando a su madre y otras dos chicas, una de ojos castaños y pelo rojizo y otra de ojos azules con cabello color ébano de la misma edad de su mamá a un lado. Al pie de la foto se leía: Fujitaka, Nadeshiko, Ruby, Umi.
.
.
.
Yukito estaba bastante descompuesto por el Jet lag. El contacto de Naoko había resultado bastante eficiente proporcionándole la evidencia que había conseguido el FBI relacionada al robo del Stradivarius y ahora estaba entrevistándose con la jefa de restauración del MET, la misma que había autorizada la salida de los violines a la exposición de la galería. - ¿Quiere decir que Hiraguizawa le sugirió que diera en prestamos los stradivarius a la galería?- preguntó de nueva cuenta.
- No directamente por eso no lo comenté a la policía pero ahora que usted mencionó acerca de mi relación con Eriol en esa época, debo decir que en ese entonces yo tenía la intención de que lo mío con él funcionara por mucho tiempo, en una conversación antes de relacionarnos amorosamente él menciono que la esposa de su padrastro estaba muy interesada en ese tipo de piezas - tomó un minuto para pensar - la semana que tenía que dar mi fallo ante el Consejo del MET, me enteré que el señor Clow y su esposa vendrían a la inauguración sonrió - obviamente quería ganar puntos con mi futura familia política, jamás pensé que algo así pasaría- suspiro largamente - termine sin novio y con una pieza menos que casi me costó el trabajo, afortunadamente debe saber que todas nuestras piezas están aseguradas por su valor histórico así que no fue una pérdida del todo para el museo - reflexionó.
- Le agradezco mucho su tiempo - dijo Yukito en perfecto ingles mientras se levantaba estrechando la mano de su interlocutora - ha sido una información muy valiosa. Ahora debo retirarme- sonrió - le agradezco también que mantenga esta conversación en privado.
- Puede asegurarse de eso señor Tsukishiro, para mi Eriol Hiraguizawa ha sido de mis mayores desaciertos - dijo con cierta añoranza.
Yukito tendría que hablar con su hermano tan pronto llegará al hotel donde pasaría la noche para salir al día siguiente a Islas Caimán antes de tomar su rumbo a Europa.
.
.
.
Continuará. . .
