Disclaimer
Los personajes utilizados en esta historia pertenecen a Clamp. Esta historia no tiene fines de lucro, solo es de carácter recreativo
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Clow levantó la mirada de su escritorio donde había desperdigados bastantes documentos, se retiró los lentes y masajeo sus ojos, aún teniendo a tantas personas trabajando en la administración de sus negocios no podía despegarse de sus obligaciones. Eriol había llegado unos minutos antes muy apresurado como para dar más que un saludo, sonrió, estaba seguro que la chica con la que se había topado esa tarde era el motivo de sus presurosos movimientos. De repente una sombra de nostalgia nubló su mirada hasta que el sonido de su celular le alertó.
-Querida, esperaba verte para cenar. Está bien entiendo nos veremos más tarde- sonrió mirando al techo, llamó al servicio de la habitación, parece que sería otra noche en la que cenaría solo.
Desde la distancia en el techo de la torre Mitsubishi, Spinel anotaba en su bitácora, era la segunda noche que la señora Clow no aparecería hasta más tarde según lo que recién había escuchado en su receptor de audio, llamaría a su contacto en el hotel para obtener mayor información, tal ves pudiese ser relevante para el caso.
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- Yanaguisawa - dijo el Teniente Tsukishiro llamando la atención de Naoko quien estaba tan concentrada en su trabajo que no se había percatado que su jefe había salido de su oficina - necesito que llames a Syaoran y vuelvan a hablar con el equipo de seguridad de la Casa Imperial, es necesario revisar las cámaras de vigilancia de los tres meses anteriores al robo de la Espada Samurai, nuestro objetivo es saber sí cualquiera de nuestros sospechosos de la pizarra realizó alguna visita o tuvo relación con alguno de los miembros del staff del museo; así que probablemente necesites ocupar alguno de tus trucos - aclaró mientras se sentaba en la mesa frente al escritorio de la chica - Spinel me dijo que hiciste un excelente trabajo esta mañana colocando el equipo de audio y revisando el penthouse. Es una lástima que no hayas encontrado pistas - levantó su ceja izquierda dando a su enunciado una sensación de incredulidad.
- Gracias Teniente - susurró indecisa Naoko - solo cumplí con mi trabajo - sonrió satisfecha - Jefe - dijo quedamente - Esta tarde Kero me solicitó información acerca de los Kinomoto ¿debo informar al resto del equipo de los avances? - dijo evitando la mirada del Teniente.
Yue mantuvo silencio por un breve momento que incómodo a la detective antes de responderle con voz fría - Me informarás directamente de lo referente a la investigación de Kero, a nadie más - se levanto de la silla - buenas noches Yanaguisawa- caminó tranquilamente hacia la salida.
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Chiharu Yamazaki ordenaba su segundo Martini mientras esperaba a su esposo en un lujoso restaurante.
- Disculpa cariño, no pensé demorarme tanto en el proyecto pero al menos concretamos la compra - explicó Takeshi Yamazaki pero su esposa no hizo nungún comentario - ¡vaya pensé que te ilusionaría saber que todo va como lo planeamos- dijo con sorpresa mientras la expresión de su mujer se mantenia indiferente.
- Está mañana hablé con Eriol acerca de la visita del Teniente Tsukishiro- dijo dubitativamente.
- Espero que haberle ayudado a comprar esas piezas de arte imperial no traiga problemas a nuestro amigo, mucho menos a nosotros- dijo desdoblando la servilleta frente a él y colocándola sobre su regazo.
- Sabes que todo fue correcto, eran piezas obtenidas legalmente y tenemos los papeles del vendedor para probarlo pero por desgracia pertenecían al mismo periodo de arte Imperial que la Espada Samurai que fue robada, lo que me sorprendió fue que Eriol no parecía para nada alterado con mi llamada, de hecho lo percibí demasiado tranquilo y me pidió contactar al teniente lo más pronto posible- explicó Chiharu tomando un trago de su copa.
- Bueno vida mía, no tendría de que preocuparse ya que no robó nada, sólo compro unas piezas para su colección privada de arte y la policía solo cumple con su trabajo. ¿Cuándo piensas contactar al teniente? - preguntó Yamazaki
- Lo hice esta tarde - respondió Chiharu mientras se enderezaba un poco en el asiento.
- Verás que no pasará nada amor, cenemos ahora que muero de hambre - sonrió Takeshi Yamazaki mientras llamaba al mesero para que tomará su orden.
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Sakura seguía trabajando con algunos detalles de los proveedores para la cena de gala, hacía ya más de una hora que Tomoyo se había ido a casa para preparar su cena con Hiraguizawa, por suerte justo ese día Rika Sasaki le había pedido ayuda en una larga lista de tareas relacionadas a la organización del evento por lo que terminaron yendo a la casa de su jefa cargando bastantes papeles y sus notebooks, estaban tan concentradas con su trabajo que no repararon en la hora hasta que Terada entró al departamento saludándoles gustosamente.
- Amor, pensé que llegarías más tarde - sonrió Rika a su prometido mientras le daba un corto beso en los labios a modo de saludo.
- Bueno como dijiste que tenían tanto trabajo pensé en traerles algo de cenar, así no tendrían que distraerse - respondió levantando las bolsas que cargaba a la altura de la mirada de las dos mujeres - Senorita Kinomoto, espero que cene con nosotros - sonrio afablemente
- Espero que no sea una molestia para ustedes - dijo Sakura algo avergonzada ya que justo en ese momento el aroma de la comida hizo que su estomago rugiera ruidosamente. Tanto Terada con Rika sonrieron cariñosamente a la castaña.
- No se diga más, cenemos entonces y después continuaremos con esto- dijo Rika señalando todo el desorden de documentos que tenían en su sala.
La cena fue de lo mas tranquila y entretenida pero una parte de la conversación que se suscito fue de bastante interés para Sakura
- Logré cerrar la compra - dijo emocionado Terada a su prometida.
- Felicidades amor, supongo que el señor Hiraguizawa estará muy contento también - sonrió cariñosamente.
- Claro que sí, le entregaran esa maravillosa pieza de arte en menos de dos semanas, la verdad que lo envidio un poco - sonrió un poco mientras degustaba un bocado más.
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Eriol llevaba una botella de vino tinto en su mano derecha y un exquisito arreglo de azucenas y lilas en la otra mano, estaba en horario, las dos ocasiones que llego al edificio no había pasado del hall, ahora ya había tocado el timbre del apartamento de Tomoyo bastante expectante de lo que pasaría, había decidido vestir casual con un traje azul marino con saco, una camisa gris pero sin corbata, su cabello iba un poco revuelto lo que le daba un toque salvaje, sus lentes impolutos reflejaban la luz del pasillo hasta que la puerta se abrió frente a él y ahí estaba Tomoyo dándole la bienvenida con un sonrisa encantadora y un aroma delicioso de fondo.
-Bienvenido Eriol- Tomoyo recibió el arreglo floral corriéndose un poco para dejarlo entrar - pasa por favor, me alegra que trajeras vino, he preparado justo comida italiana- sonrió.
- ¡cocinaste! - dijo Eriol sorprendido pasando por el costado para encararla cuando ella cerró la puerta.
- bueno señor Hiraguizawa, tal vez no sea un chef reconocido como el del restaurante que visitamos pero seguro que mi comida puede sorprenderle -sonrió aferrando su brazo para guiarlo a la cocina abierta donde había una pequeña isla de imitación de mármol con unas sillas altas que servía de comedor, Eriol se retiró su saco y lo puso en el respaldo de una de estas sillas, tomó el descorchador que la chica le ofrecía para abrir el vino mientras ella colocaba dos copas de vino en la mesada.
- Estoy sorprendido pequeña, esto es mejor que cualquier restaurante que he visitado - dijo sinceramente sirviendo el vino tinto mientras Tomoyo colocaba el arreglo en un pequeño jarrón a un costado de la mesa perfectamente dispuesta para una cena para dos personas.
Tomoyo sonrió satisfecha tomando la copa y elevándola al aire para chocar con la de Eriol quien se veía realmente atractivo iluminado por las pequeñas lamparillas colgantes sobre él- por una noche inolvidable- dijo ella.
- Salud - respondió él tomando un breve sorbo- es un departamento muy acogedor - expresó sinceramente.
- Gracias, estoy de acuerdo contigo, aunque tiene poco que nos mudamos, Sakura y yo nos esforzamos en convertirlo en nuestro hogar- explicó Tomoyo.
- ¿así que vives con Kinomoto? Me sorprende que con tus recursos económicos no prefieras algo para ti sola- expresó Eriol viendo cómo su cita se acercaba a los fogones probando y moviendo una preparación.
- Bueno, en realidad estamos compartiendo el apartamento por el tiempo que dura la pasantía en la Fundación, creímos que sería conveniente mudarnos a Tokio porque parte de las obligaciones de nuestro trabajo era estar disponibles las 24/7- sonrió - la señorita Sasaki fue muy específica en ese punto cuando nos dio la bienvenida- explicó.
- Sasaki siempre ha sido una adicta al trabajo pero tampoco significa que somos unos explotadores - se apresuró a aclarar Eriol- aunque el hecho de ser tú jefe y tenerte disponible las 24/7 me da muchas ideas cariño- tomó otro sorbo mientras veía a Tomoyo voltear y regañarlo con la mirada.
Tomoyo camino hasta acercarse a Eriol quien estaba ya sentado en una de las sillas altas, terminó posicionándose entre sus piernas recogidas lo que hizo que Eriol tensara la postura un poco, sin decir palabra alguna levantó sus manos hasta el rostro de él, en lo que Eriol pensó sería una caricia, más sin embargo ella solo se dedicó a retirar sus lentes y ponerlos sobre la mesada, alargó su mano tras la espalda de él y regresó a su rostro trayendo consigo una femenina mascada color Borgoña que rozo el cuello de él dándole escalofríos, pasó la prenda sobre sus ojos a modo de venda y lo amarró tras su cabeza, Eriol sintió el aliento caliente de Tomoyo golpeando su lóbulo izquierdo - esperó que no te moleste pero planee un menú sensorial - después depositó un suave y corto beso en sus labios que a Eriol le pareció insuficiente por lo que apresó la cintura de la chica con sus manos impidiéndole su retirada.
- Espero que tú seas el primer tiempo, principal y postre porque me estás matando - dijo Eriol vehementemente con voz profunda que a ella le pareció de lo más sensual - ve ahora por esa deliciosa cena antes de que te devoré a mordidas - dijo soltando a Tomoyo algo renuente.
Eriol sintió entonces algo húmedo y sedoso sobre los labios, el aroma a aceite de oliva inundó su olfato, entreabrió los labios para recibir el bocado que Tomoyo le estaba ofreciendo, en su boca explotó el delicado sabor del salmón contrastando con un robusto parmesano, masticó disfrutando los sabores y sintió cómo las manos de ella quitaban la tela sobre sus ojos encontrándose con su rostro a pocos centímetros del suyo - ¡delicioso! - afirmó deleitado, maravillándose con el rostro satisfecho de la mujer frente a él.
- ¡complaciente! - dijo Tomoyo tomando el carpaccio en su plato, Eriol la imitó con el plato frente a él- seguramente el mismo Bottura habrá cocinado para ti en algunas de tus tantas visitas a Italia- dijo bromeando para incitar una charla que le llevará a conseguir información importante para su caso.
Eriol río estruendosamente - no te miento cariño, está muy rico y desafortunadamente mi última visita a Italia fue hace dos años, tuve muchísimas reuniones de trabajo visitando mi filial en Venecia y asistiendo a compromisos de la Fundación Clow, así que no me quedó mucho tiempo para una visita gastronómica, aunque sí probé todo el menú del hotel donde me hospedé y no se compara con esta maravilla que has preparado- sonrió tomando su rostro - tal vez algún día podamos ir juntos- dijo seriamente.
- Tal vez- suspiró largamente ella - tengo muchas ganas de conocer Sicilia, dicen que es magnífica durante el verano ¿la has visitado? - preguntó recordando que Nakuru había explicado en una de sus reuniones que el último paradero de Ruby Moon era en esa isla.
- Si de hecho estuve en ese mismo viaje visitando a una amiga, tiene una casa preciosa muy cerca del mar, tal vez podría prestárnosla alguna vez - sonrió mientras rellenaba las copas de vino de ambos.
- bueno tuviste tiempo de visitar a una amiga - hizo una breve pausa -no tendré que preocuparme de una ex novia celosa ¿cierto? - bromeó Tomoyo dando pie para continuar por esa línea.
Eriol negó ligeramente - Para nada, de hecho tal vez algún día de estos te la presente es una persona que aprecio bastante y es muy importante en mi vida-
- ¿listo para el plato fuerte? - preguntó Tomoyo levantándose para colocarle la venda nuevamente a Eriol quien se deleitó ahora con el cremoso sabor de un rissoto con hongos, retirando la venda agradeció a Tomoyo besando el dorso de su mano - aunque también me gustaría visitar Venecia, Roma, la arquitectura y su arte deben ser preciosas- retomó la conversación Tomoyo - de hecho en alguna parte leí que tu padrino posee una de las colecciones privadas de arte más envidiables del mundo - finalizo.
- ¿cotilleando sobre mi familia? - bromeó Eriol viendo a Tomoyo - sí, Clow es un coleccionista empedernido, diría que más que un pasatiempo, es una obsesión y después de ayudarle a conseguir algunos de sus tesoros me ha contagiado un poco, de hecho comencé mi propia colección, un amigo me está ayudando con eso-
- seguramente el mismo amigo que te recomendó el restaurante al pie del Fuji, debe tener un gusto exquisito para cumplir con tus requisitos- comentó Tomoyo.
- Sí, así es mi buen amigo Terada, tiene un ojo especialista para las piezas únicas- explicó Eriol saboreando otro bocado de su plato.
- ¿Terada?- reflexionó Tomoyo en voz alta - conozco a un Terada, es el prometido de la señorita Sasaki- explicó.
Eriol sonrió tranquilamente - Cómo te dije tiene un excelente ojo, también para las personas - después se dispuso a aclarar su comentario - no sé que haría sin Rika, se ha vuelto mi mano derecha en temas de la Fundación-
- Sí, debo admitir que es una persona muy agradable, estoy muy contenta de trabajar para ella - complementó Tomoyo- aunque siéndote sincera pensé que tú mano derecha era Meiling Li- acotó Tomoyo aprovechando el tema para ahondar en la razón de cómo justamente la prima de Syaoran había terminado trabajando para él.
- Mei tiene sus cualidades - dijo usando un amistoso apelativo que provoco una leve mueca de disgusto en Tomoyo que no pasó desapercibida para Eriol - originalmente fue reclutada hace poco más de un año, después de la apertura de la filial de la Fundación en China para servir como enlace de nuestras operaciones ya que habla fluidamente japonés y eso hacia más fácil que se comunicara con la central de aquí, algo que no podía hacer Sasaki a la inversa ya que ella no habla Chino y el trabajo aquí en Tokyo aumentó considerablemente, después de un par de semanas me di cuenta que sería buena idea que estuviese trabajando más paralelamente a mí, eso me permitiría tener más tiempo libre para trabajar en mis propios proyectos, ya que a través de ella podría comunicarme y estar al tanto en lo referente a mis obligaciones con la Fundación Clow de cualquier país y no me decepciono - hizo una breve pausa para rellenar las copas de vino - el trabajo de la Fundación aunque satisfactorio, es y seguirá siendo legado de Clow, el trabajo que hago para apoyar emprendedores será el mío y por eso quiero dedicarle tanto tiempo como pueda-
Tomoyo acarició suavemente el brazo de Eriol mientras le dedicaba una mirada de sincera admiración- Eres un hombre extraordinario que quisiera haber conocido en otras circunstancias - dejo escapar el aire de sus pulmones cuando se dio cuenta de las palabras que había pronunciado - quiero decir, supongo que tu tiempo es muy valioso y que haya sido seleccionada para la pasantía no significa que estaré ahí para siempre, en algún momento tendré que regresar a casa a Tomoeda mientras tu sigues recorriendo el mundo cambiando vidas - sonrió sinceramente.
Eriol carcajeo estrepitosamente, acto que confundió a la mujer frente a el - cariño, pienso que era nuestro destino conocernos, Clow tiene un dicho "no existen las coincidencias, solo lo inevitable" y acabas de reafirmarlo- beso de nueva cuenta el dorso de la mano de ella - tengo un amor especial por Tomoeda y estoy esperando con ansías la oportunidad de convertirla en mi hogar- dijo animosamente - recuerdas que te conté que mi madre era japonesa, bueno, ella fue abandonada a las puertas de un templo en Osaka cuando era apenas una bebé, vivió casi toda su niñez en un centro de acogida hasta que finalmente fue adoptada por una pareja mayor que no había tenido hijos, ellos vivían en Tomoeda y sus años más felices antes de conocer a mi padre fueron en esa pequeña ciudad, la muerte de mis padres fue tan improvista que yo no me enteré de su pasado hasta que años más tarde Clow me entrego los diarios de mi madre que detallaban sus aventuras de adolescente, lo feliz que era de tener al fin una familia que la amara, como la muerte de sus padres adoptivos la sorprendieron cuando ella recién llegaba a la mayoría de edad y sus amigas Ruby y Nadeshiko le ayudaron a superar la depresión y como gracias a un intercambio estudiantil motivado por Ruby Moon conoció y se enamoró de mi padre, vendió la casa que sus padres le habían heredado y abandonó todo para encontrarlo en Londres y casarse finalmente. Desde que leí toda esa historia supe que Tomoeda era especial y mira ahora que ha traído a mis manos - aprovecho para robar un tierno y corto beso a Tomoyo que lo miraba sorprendidísima- ahora estoy listo para el delicioso postre que preparaste para mí- sonrió y se coloco a sí mismo la venda.
Tomoyo aprovechó para salir presurosa tras la mesada y tratar de recuperar la compostura, esto se le estaba yendo de las manos, estaba segura ahora que Eriol sería incapaz de cometer un robo, es más alguien no podría ser tan transparente como él y cometer siquiera algún acto malo, sería contra su naturaleza, peor aún, se dio cuenta que irremediablemente estaba enamorandose de él y olvidándose de todo el protocolo del trabajo de encubierta se rindió a sus sentimientos.
Eriol percibió un delicado aroma a frutillas y menta primero, separó sus labios levemente para recibir lo que Tomoyo le ofrecia, sintió un gusto frío en su lengua opuesto a la calidez que sintió en sus labios al presionar lo que suponía eran los dedos de ella, cuando sintió que ella los retiraba lentamente mientras acariciaba su labio inferior, tragó presto y se quito la venda para ver con deseo como la muy cruel saboreaba los restos de panacota que habían quedado en sus delicados dedos y eso le sobrepasó, la tomo demandante de ambos brazos para acercarla mientras se levantaba de la silla para aprisionarla fuertemente de la cintura besandola salvajemente. Tomoyo se presiono contra el cuerpo de él tomándolo del cuello respondiendo ardientemente a su beso y dándole aún más, no supieron cuanto tiempo se mantuvieron en esa postura o sí acaso sus manos o labios cambiaron de posición, simplemente se abandonaron al momento hasta que Tomoyo separó sus labios apenas lo suficiente para poder susurrar - Desde ahora mi corazón es tuyo Eriol, jamás lo dudes- y volvió a besarlo suavemente haciendo pausas para tratar de decir en voz más normal - Sakura no debe tardar en llegar- Eriol negó con la cabeza y la besó de nuevo un par de veces hasta separarse de sus labios y decirle - ven conmigo a casa- dijo casi implorando y retomó su tarea de besarla.
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Yukito aflojó su corbata y desabotono el primer botón de su camisa, se arrepintió de no haber llevado ropa más veraniega, el clima húmedo de Islas Caimán lo estaba poniendo de muy mal humor, eso y el no haber podido conseguir nada en el banco. Ordenó un té helado a la mesera quien se sonrojo al tomar su pedido, mientras se abstraía en sus pensamientos, ahora estaba claro porque Islas Caimán era uno de los sitios predilectos de aquellos que querían guardar sus riquezas bajo el anonimato. Bebió un sorbo de la refrescante bebida que la chica le había traido. Por un momento pensó que su visita por esos lugares sería infructuosa para la investigación hasta que se percato de un detalle, el bar donde se encontraba tenia una cámara justo apuntando al frente que compartía con el Banco, de inmediato llamó a la moza.
- ¿Me dirías sí esa cámara está en funcionamiento?- la chica confundida por la pregunta asintió con la cabeza - ¿Podría hablar con el encargado por favor?- dijo sintiendo un repentino golpe de suerte.
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- Naoko, aquí traigo las grabaciones del Museo de la Casa Imperial de los últimos doce meses - dijo Syaoran entrando veloz al departamento de Inteligencia cargando consigo dos memorias rígidas - Esto nos tomará días - dijo sacándose el suéter para sentarse junto a la agente - también traje algo de comer, seguramente estaremos toda la noche aquí- dijo cansado.
- Espero que no, acabó de hablar con mi contacto en Estados Unidos, me ha enviado un software de reconocimiento de los que utiliza Seguridad Nacional, lo instalé para que haga un mapeo cruzado con las grabaciones de video que traes, estoy terminando de cargar los rostros y características biometricas de los sospechosos para que podamos correrlo, nos tomara dos o tres días saber sí alguno de ellos estuvo en esa área- sonrió satisfecha.
- Vaya Naoko, recuérdame agradecerle a ese contacto tuyo, debe ser el hombre más generoso y altruista del mundo para ayudarte como lo ha hecho - Li sonrió estruendosamente cuando vio a Naoko sonrojarse y bajar la mirada. - No me digas que te ha pedido algo a cambio- dijo insinuante.
- No es de tu incumbencia Li- dijo entre dientes, para su fortuna el mobil de Syaoran timbró lo que le evitó cualquier broma de mal gusto que pudiera escuchar.
- Aquí Li- contestó Syaoran para guardar silencio por un par de minutos - Llego en veinte minutos Mei - explicó colgando - Meiling ya tiene las grabaciones de la cena, iré ahora por ellas así podrás pasarlas por tu famoso programa Naoko- dijo colocándose de nueva cuenta el suéter.
- Buenas noches - dijo una voz masculina a espaldas de Syaoran.
- Hola Kero - contestó Naoko desviando la mirada tras la espalda de Syaoran.
- Kero ¿Qué haces aquí, pensé que estarías en Tomoeda hasta encontrar a Ruby Moon? ¿La has localizado?- dijo atropelladamente Syaoran culpa de la ansiedad.
- Aún no Syaoran pero sigo trabajando en ello, necesito tu ayuda Naoko, ¿tienes un minuto?- dijo Kero recargándose de brazos cruzados frente al escritorio de Yanagisawa.
- Los veo más tarde - alzó la voz Syaoran saliendo del Departamento de Inteligencia con rumbo al hotel de Meiling. Llegó rápido al frente de la estación de policía donde había dejado aparcado su auto, lo encendió y puso las direccionales para salir al tránsito del auto viendo por su espejo retrovisor para ver si venia algún vehículo por la calle, en un leve destello le pareció ver a un hombre que le recordó a su futuro cuñado, volvió a mirar por el espejo retrovisor pero ya no había nadie, se reprimió mentalmente, era una estupidez pensar que Touya Kinomoto estaría a esa hora y justo ahí en la estación de Policía, seguro que su mente le estaba castigando después del mal rato que le había hecho pasar a Sakura con esa cena donde se encontraron, después de todo Touya era el más adecuado para darle la reprimenda física que merecía por haber lastimado a su hermana. Salió al tránsito pensando todo el camino en Sakura y deseando con todas sus fuerzas cerrar ese caso y poder solucionar este malentendido y convertirla en su esposa.
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Spinel nunca se consideró una persona creyente pero ahí estaba con información de bastante interés que le llegaba de la forma más inesperada y es que después de llamar a su contacto en el Hotel Yamamina, no habían pasado ni cuatro horas y ella ya le había citado en el cafetín a un par de establecimientos del Hotel junto con un hombre vestido con el uniforme del restaurante del hotel quien tenía información acerca de la esposa de Clow. Se despidió de ambos agradeciendo, ya a una distancia prudente se dispuso a marcar desde su celular, después de apenas un par de timbrazos atendieron - Kero, tengo información interesante, tienes que volver a Tokyo de inmediato- dijo de corrido, se mantuvo en silencio por unos segundos escuchando la respuesta al otro lado para concluir diciendo - Voy para la estación - colgó y bajo al subterráneo para tomar el tren a la estación de policía, tardo menos de 20 minutos en llegar a su destino, subió rápido hasta el segundo piso donde estaba el Departamento de Inteligencia, ingresó su clave para cruzar la puerta de acceso, saludando al entrar- Buenas noches Yanagisawa, hermano- le respondieron de vuelta y Kero se acerco a estrecharle en un abrazo. - Tengo información para ti, parece ser que el esposo de mi contacto en el Hotel Yamamina trabaja en el restaurante y acaba de reconocer a Ruby Moon, anoche se encontró con Kaho Clow en el Lobby Bar del Hotel- Kero y Naoko le miraron asombrados - él me dijo que no había visto a la esposa de Clow tan furiosa como se veía después de cruzar apenas unas palabras con Ruby Moon, revisé todas las imágenes de reconocimiento de ayer y debió usar el acceso de empleados porque no la tengo registrada entrando por la puerta principal- finalizó.
- Esa mujer sabe lo que hace, me llevó hasta Tomoeda sólo para despistarme, me ha traído dando vueltas pero sé que ha estado desde el principio aquí en Tokio, sólo debo encontrarla - dijo masajeando sus sienes con la mano derecha - Ruby Moon y la madre de Hiraguizawa eran compañeras de Colegio, estoy seguro que él la está ocultando- afirmó.
- Haré vigilancia al acceso de empleados a ver que conseguimos, mis contactos en el Hotel nos mantendrán al tanto sí aparece de nueva cuenta en las instalaciones- dijo Spinel.
- ¿Qué pasa con esta familia?- interrumpió Naoko - Pareciera que Reed Clow que era nuestro principal sospechoso es ahora el único que no esta involucrado- dijo con sorna.
- Spinel - saludo Syaoran a su compañero entrando a la oficina - Aquí tengo los videos de las cámaras Naoko- le dijo entregando una USB - veamos que oculta esta gente- dijo acariciando su mentón mientras sus compañeros asentían en silencio.
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Eriol caminó por el Lobby del Hotel Yamamina cuando ya pasaban de las once de la noche hasta llegar al ascensor, escucho el sonido del bip que le anunciaba que las puertas se abrían, le dio paso a una pareja bastante empalagosa que parecía recién salir a disfrutar de las noches de Tokyo, marcó el botón del penthouse, esa noche le sería difícil dormir con toda la adrenalina que recorría su cuerpo, después de la llamada de su amiga Chiharu y de haber casi perdido la posibilidad de comprar algo que tanto deseaba cuando le llamó Terada, sentía que las cosas se complicaban pero después de la inolvidable cita con la mujer de la que estaba enamorado sentía que todo volvía a su cauce. Lanzó un suspiro profundo con la mirada perdida y al volver a llenar de aire sus pulmones, una fragancia bastante conocida le resulto un poco chocante, escuchó las puertas del elevador cerrarse frente a él.
- ¿Tuviste una noche interesante?- dijo ella con tono de disgusto - no te escuchaba suspirar así desde que estuvimos juntos querido - dijo acercándose a él acariciando su antebrazo.
- Querida Kaho- dijo Eriol susurrante viéndola profundo a los ojos - ni siquiera se acerca - y tomando delicadamente la mano de ella que aún estaba posada en su antebrazo la retiro de su brazo para soltarla y dar una paso atrás para separar su cuerpo de ella.
Rápidamente las facciones de Kaho delataron la rabia que sentía - A qué juegas Eriol, se qué te estas viendo con la maldita mustia de Ruby Moon, tuvo el descaro de aparecerse ante mí ayer- se giró a la puerta del ascensor que estaba por llegar a destino - Más te vale decirle que sí ya pude separarla de la vida de Clow, también puedo encargarme de que no se acerque a ti nunca mas querido - sonrió y caminó dando por terminada la conversación - Buenas noches - saludo al guardaespaldas apostado en la entrada del Penthouse.
Eriol, también saludo al hombre caminando a su habitación mientras una risa burlona se asomaba en su rostro confundiéndolo ya que sólo pudo pensar que su jefe había pasado una muy buena noche a diferencia de su jefa.
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Yue Tsukishiro tomó su arma del buró junto a su cama, se calzó y caminó hasta su puerta de entrada después de haber escuchado el timbre un par de veces, casi era la una de la madrugada, revisó su celular, ningún mensaje o llamada perdida, temió que alguno de los tantos criminales que habían terminado sentenciados de repente quisiera tomar venganza, luego descarto sus pensamientos, no tocarían el timbre, dejo el arma en la mesa de luz cerca de la puerta, vio por la mirilla, al otro lado estaba Nakuru, abrio la puerta para recibirla.
- ¿Qué haces a esta hora en mi casa Nakuru? Existe algo llamado celular - dijo enfadado.
Nakuru no esperó invitación y atravesó la puerta, caminó rauda por el pasillo hasta el comedor - Necesitamos hablar Yue - hizo una pausa captando la atención de su jefe - tienes que sacar a Tomoyo del caso - dijo sentándose en una de las sillas esperando que su Teniente se sentará para explicarle todo.
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Continuará...
