Disclaimer

Los personajes utilizados en esta historia pertenecen a Clamp. Esta historia no tiene fines de lucro, solo es de carácter recreativo

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- ¿Estas diciendo que Ruby Moon y mi madre se conocían?- preguntó Sakura sorprendida y observó como Tomoyo asentía con la cabeza, parecía que esa noche no dejaría de sorprenderla, primero descubrir a su amiga en una situación que aunque no indecorosa, seguramente sí no hubiese llegado a interrumpirla se hubiera clasificado de no apta para menores, por suerte Hiraguizawa parecía habilidoso para librarse de esas situaciones sin perder la elegancia, ya que muy cortésmente saludo a Sakura y se despidió de Tomoyo como sí minutos antes no hubiesen estado devorándose uno al otro. Antes de poder pedir una explicación a la peli negra de su actitud poco profesional, Nakuru ingresó al departamento con su llave, saludándoles para pedirles los pormenores de la información que obtenida durante el dia. Sakura se percató muy bien como Tomoyo disfrazó de la forma más natural posible lo acontecido pero la mirada de su amiga no le ayudaba en lo absoluto, Nakuru bien entrenada en lenguaje corporal se percató de todo y cuando enfrentó a Tomoyo, ésta no pudo más que abogar vehementemente por Hiraguizawa enunciando todas sus virtudes como adolescente enamorada, algo que disgustó a Nakuru quien cortó la conversación y salió con paso decidido, dando un fuerte portazo. - ¿Por qué no le diste esa información a Nakuru hace un momento?- preguntó contrariada - Sólo le mencionaste que Ruby Moon era intima amiga de la madre de Eriol- dijo tomando un sorbo de te de jazmín que decidió sería buena idea tomar considerando la situación.

- Por qué lo único que hubiera conseguido es involucrar a tú familia Sakura, notaste que Nakuru no nos ha informado ningún avance de la investigación de Kero en la búsqueda de esa mujer y tampoco se ha atrevido a confirmar que Syaoran esta investigando a Meiling por órdenes del Teniente- dijo pensativa - creo que el Teniente Tsukishiro le ha pedido que nos oculte información a propósito-

- Tomi, creo que estas perdiendo la perspectiva, que hay de lo que escuche de Terada esta noche: "esa pieza de arte le llegara en menos dos semanas"- dijo suspicaz - el tiempo es consistente con la fecha de la recaudación para que blanqueen los fondos con el dinero de la cena de beneficencia, Terada posee otra de las piezas robadas aunque perjure que hizo una compra legítima- miró hacia el techo y suspiro largamente - yo sé que crees que Hiraguizawa es inocente pero me temo que es porque has pasado tus propias reglas y te involucraste con él -

- No he perdido nuestro objetivo de vista Saku, estoy decidida a encontrar al responsable del robo de la Espada del Emperador pero tú bien conoces la reputación de nuestro Teniente, ha decidido de antemano que Eriol es culpable y no descansará hasta comprobarlo, está obviando otros hechos y ahora te pregunto - dijo mirando fijamente a su amiga y con voz más grave -¿Estás conmigo en esto? -

Sakura cerró los ojos y dio el ultimo sorbo a su taza, dejándola en la mesita de noche antes de contestar - Sabes que sí - se levantó y camino a su habitación cerrando la puerta tras de sí suavemente- Buenas noches-

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Yue sirvió el café de la maquina en dos tazas en su pequeño comedor, una la situó frente a Nakuru y la otra la dejo en su puesto, llevaba ya veinte minutos escuchando el monólogo de la castaña, haciendo honor a su ya conocido carácter del que tanto se quejaba su hermano Yukito, él no emitió ni una palabra, ni tampoco dejo asomar ningún gesto de asombro o enojo en su rostro a diferencia de ella que paso de un estado furioso a otro de culpa.

- Le advertí que no se involucrará sentimentalmente - dijo retrospectivamente Nakuru viendo hacía el techo.

- Te refieres al incidente del parque ¿con el ladrón?- dijo secamente Yue, tomando un sorbo de su café, un atisbo de sonrisa se asomó en su rostro cuando ella le encaró - Kero me informó, Daidouji no comete errores de ese tipo cuando trabaja de encubierta, lo que me sorprendé es que no me lo hayas expuesto en tu informe Nakuru-

Nakuru, le miró fijamente - ¿Qué pretendes?- dijo cruzando sus brazos a la altura de su pecho y apoyando su cuerpo en el respaldo de la silla

- Lo mismo que todos Nakuru, resolver este caso- respondió Yue e hizo una breve pausa antes de continuar - mandar a Kinomoto y a Daidouiji de infiltradas fue una corazonada pero cuando los hechos apuntaron a la autoría intelectual de Hiraguizawa y después de saber que la agente china es prima de Li sumado all incidente del parque supe que ambas eran la elección correcta. A está altura y por lo que me cuentas Daidouji cree en la inocencia de Hiraguizawa, eso significa que habrá convencido a Kinomoto de ayudarla, lo cual puede convenir a nuestros intereses- Yue exhaló - que mejor infiltrado que uno que de verdad crea en la inocencia del sospechoso. Ahora lo que necesito es que no pierdas de vista a Daidouji, ponte en contacto con Yanagisawa e intervengan el departamento mañana cuando ambas salgan a la Fundación, se qué les dieron unos celulares, intervénganlos también, quiero escuchar todo lo que se hable tras esas paredes, Li se encargará de vigilar a Kinomoto so pretexto de trabajar juntos a la prima de Li, no menciones la doble identidad de la china a ninguna de las dos. Kero estara esperando tu llamada mañana, arregla que se encuentre con Kinomoto en algún lugar neutral - explicó.

- ¿Estás convirtiendo a Daidouji en carnada?- preguntó Nakuru exhaltada - Somos un equipo - declaró con angustia.

- No pondré en peligro a nadie de mi equipo Nakuru, por eso debes convertirte en su sombra. Ante ellas sigue manteniéndote en desacuerdo pero finge que les darás tiempo para que puedan probar su teoría sin echarlas de cabeza conmigo ¿quedó claro?- dijo Yue levantándose de la mesa, indicando que hasta ahí llegaría esa plática por más que Nakuru tuviese aún preguntas.

- Entendido Teniente - dijo Nakuru levantándose a su vez y dando media vuelta para salir de la casa de su jefe sin siquiera despedirse. No le gustaba para nada como se estaba tornando la investigación hasta el momento.

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Yukito tomó el vuelo nocturno hacía Madrid, en su poder llevaba las grabaciones de varios sitios públicos cercanos al Banco de Islas Caimán, desafortunadamente no hubo forma de enviar la información al departamento de Inteligencia por internet, por lo que llevaba un par de discos rigidos con él para poder entregarle a Naoko con suerte la siguiente semana que pudiese terminar ese tedioso recorrido que llevaba acabo, su hermano se había mostrado muy satisfecho con los avances hasta ahora realizados, de las horas de video que pudo revisar hasta antes de despegar, quedaba claro que Ruby Moon había visitado dos veces el Banco, la primera suponía para abrir la cuenta donde estaba desviando los fondos de la Fundación ya que era muy cercana a la fecha del primer robo en Nueva york y la segunda vez era más reciente, suponía que tal vez para hacer alguna transacción. Se acomodó los tapones de oído, reclinó su asiento e intentó dormir ya que al llegar al aeropuerto se dirigiría a dónde el anillo de oro y diamantes fue sustraído, solo una pregunta rondaba su mente y esa venía de la información desvelada en la segunda reunión con el equipo de Inteligencia ¿Por qué Ruby Moon viajaría a Islas Caiman exponiéndose a ser descubierta abriendo una nueva cuenta para el dinero del pago por las piezas de arte después de su autoexilio donde básicamente había desaparecido de la vida pública, sí según los alegatos en su juicio por fraude en Londres la parte acusatoria presuntuosamente afirmó que ella ya tenía una cuenta previa donde había desviado el dinero de sus clientes? - seguramente para despistar la atención sobre Hiraguizawa - se dijo a sí mismo.

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A la mañana siguiente Nakuru puso en marcha las órdenes de su teniente, previamente se había encontrado con Tomoyo y Sakura en el departamento para retomar la charla de la noche anterior, volvió a reprender a la peli negra exigiéndole una actitud más profesional pero dándole el beneficio de la duda y diciéndole que esperaría un poco más para ver sí la investigación que ella proponía tuviese éxito, una semana solamente le daría, después de ese tiempo iría con el Teniente Tsukishiro y lo haría partícipe de todo.

El día continuó relativamente tranquilo, Tomoyo llegó a la oficina y se dispusó a terminar con su larga lista de tareas, igual que Sakura quien fue llamada por Sasaki para salir de las instalaciones para hacer algunos trámites relacionados a la cena de beneficencia, cuando volvía a la oficina una llamada de Nakuru la interrumpió, aprovechando la hora del almuerzo le pidió ir a un pequeño cafetin ubicado a un par de cuadras de la Fundación. Sakura llegó antes que Nakuru y se sentó dispuesta a pedir algo de comer, una voz a su espalda le interrumpió mientras leía el menu.

- Hola Sakura - dijo la voz masculina muy cerca de ella mientras caminaba a lado suyo para sentarse en la mesa contigua llamando al camarero para que tomará su orden, la mujer castaña solo optó por ordenar y esperar que su interlocutor comenzará la charla. - Pensé que estarías contenta de verme - dijo el hombre.

- Esto es contra del protocolo, no sé sí alegrarme o preocuparme - dijo ella seriamente - ¿a qué debo tu visita?-

- Primero quiero ofrecerte una disculpa, mi comportamiento no tiene excusa - dijo con un gesto de reproche contra sí mismo - pero verás, no pensé encontrarme con ella justo aquí y contigo de por medio- explicó.

- ¿Conmigo de por medio? - dijo Sakura levantando un poco la voz- cualquiera diría que ella sería la que está de por medio y no yo Syaoran ¿cuándo pensabas decirme que habías estado comprometido? y ¿por qué Meiling piensa que van a reconciliarse?- su voz que al principio era de reproche adquirió un dejo de tristeza, al igual que las facciones de su rostro. Syaoran se quedó mudo ante sus reclamos así que ella continuó hablando -Necesito saber cuáles son tus intenciones amor ¿sólo obtener información de Meiling o aprovechar para recordar viejos tiempos?- ironizó moviendo sus manos en forma de comillas para darle énfasis a la pregunta.

El mesero interrumpió dejando su pedido, tiempo que aprovechó Syaoran para pensar una respuesta, el teniente Tsukishiro había sido bastante especifico, era imperativo que él y Sakura trabajaran juntos a Meiling sin que su prometida se enterará que ésta última era agente de la Policia China.

- No voy a mentirte hermosa - Syaoran aclaró su garganta - Meiling es mi prima segunda aunque convivimos mucho de niños y adolescentes, después de que nos enteramos de la idea descabellada de nuestros padres de prometernos, decidimos que no acataríamos sus órdenes pero en algún punto cuando vine a Japón nuestra relación se volvió más estrecha, ella era la única que no quería controlarme, era mi amiga y confidente y creo que eso la confundió, creyó que sentía algo más por ella y comenzaron las insinuaciones, eso ocurrió antes de conocerte, no creí necesario contarte nada porque quién le dice a su prometida que su futura suegra es tan tradicionalista que le había prometido a una de sus primas como en la época feudal, creí que saldrías corriendo, aunque amo a mi familia inmesurablemente, no me enorgullece ser parte de una familia tan cerrada y arcaica y no quería crear prejuicios en tí antes de conocerles y vez que bien tuve razón, mis hermanas y mi madre te adoraron, tanto que ni ellas mismas te platicaron acerca de ese compromiso- mantuvo silencio, viendo como el rostro de su novia se transformaba en diversos gestos que demostraban que peleaba una batalla con sí misma. Tomó un par de bocados para volver el ambiente más calmo y vio que ella lo imitaba, sonrió interiormente - Fue una casualidad encontrarme con ella pero creo que ha sido una afortunada coincidencia, ha estado trabajando para Hiraguizawa casi un año, se qué mi método no es muy tradicional y probablemente no lo apruebas pero te aseguro que nada ha pasado ni pasará entre nosotros, no me interesa de esa manera y aunque no me agrada hacerlo porque es de mi sangre, sólo le doy hilo para que tenga de donde cortar, se mantenga contenta y me dé la información que necesito ¿entiendes verdad? - dijo suavemente viendo con dulzura a la mujer de su vida frente a él.

Sakura, dejo los palillos sobre la mesa, siquiera había comido la mitad del plato para verle fijamente - Te entiendo - sonrió con dulzura - lo siento amor, se qué tu has tenido que soportar situaciones peores en las últimas dos investigaciones y te has contenido bastante bien, es sólo que nunca fue algo como esto, sé que no estás interesado en ella, sólo me dolió que no hayas confiado en mí lo suficiente como para compartir algo tan íntimo de tu pasado pero comprendó que querías protegerme - asintió levemente con la cabeza y estiró su mano por encima de la mesa como queriendo cortar el espacio físico entre ellos - cuando me pediste matrimonio hicimos la promesa de separar lo profesional de lo sentimental y así lo haremos amor - los dedos de Syaoran rozarón los suyos por un breve instante mientrás el asentía con el rostro para separarlos casi instantáneamente - Bien Syaoran, qué tienes hasta ahora y como trabajaremos a tu prima para que nos de la información que necesitamos de Hiraguizawa - dijo ella para después tomar un sorbo de su té.

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Esa tarde Spinel se centró en la transcripción del audio del penthouse de los Clow, en simultáneo desde el techo de la torre Mitsubishi su punto de vigilancia veía como Reed Clow se enfrascaba en una acalorada discusión con su esposa, algo que parecia extraño a sus ojos, ya que el día que le había visitado para mostrarle la colección numismática había percibido casi un nivel de adoración de él hacia ella, por lo que puso cuidado en subir bien el volumen de los auriculares para no perder detalle de la conversación.

- Kaho querida, soy una persona bastante paciente pero estas exasperando mis nervios- dijo Clow pasando su mano derecha entre sus cabellos - He cumplido todos y cada uno de tus caprichos, cuando me dijiste que no eras capaz de manejar la Fundación y que le pidiese a mi ahijado que trabajará contigo, lo hice. Ahora me dices que no está colaborando contigo apropiadamente y que lo retiré de cualquier tema relacionado con la Fundación. Entiendes que esto no tiene sentido, sobretodo cuando la mayoría de los benefactores del programa no tienen más que elogios sobre el desempeño de Eriol y la cena de beneficencia está a pocos días de distancia - dijo Clow dando un par de pasos por la sala enmedio de su discurso.

- Mira querido, lo único que te pido es que me des el lugar que corresponde, además en estos años sabes que he estado preparándome para tomar totalmente el mando. Por otro lado Eriol está tan concentrado en asuntos de faldas que a mi parecer está cometiendo errores- dijo con un dejo de molestia - sí por mí dependiera lo mandaría a atender sus negocios de vuelta a Londres - Kaho se acercó de forma felina a su esposo mirándole suspicazmente - y así al fin podríamos aprovechar este penthouse para nosotros solos- sonrió sabiendo que esa clase de técnicas eran las que más le resultaban.

Spinel sonrió, conocía a esa clase de mujeres y eran las de más cuidado, fieles representantes del maquiavelismo, no les importaban los medios siempre que obtuvieran lo que querían.

- De acuerdo querida, sí así lo quieres está bien, hablaré con Eriol está noche para retirarlo de la Fundación pero entenderás tomará tiempo y seguramente no será hasta después de que se realice la cena- finalizó dando un beso bastante alargado a su esposa. Kaho sonrió interiormente, las cosas estaban tomando el rumbo que ella quería.

Spinel llamó a Yue, esto era algo inesperado a sus planes ciertamente, era un hecho que Eriol Hiraguizawa y Ruby Moon estaban trabajando juntos aunque no terminaban de definir quien era el autor intelectual de esa pareja, incluso sospechaba que Terada tenía participación en los robos de las piezas de arte y su reventa. Por lo que con está inesperada decisión de Clow dos cosas podría pasar, la primera era que ahora que la pantalla que ofrecían las transacciones de la Fundación Clow no estarían disponibles para Hiraguizawa, la venta de la Espada del Emperador se concretara lo más rápido posible para poder transferir el dinero, lo que acortaría el tiempo disponible para obtener pruebas del robo y probablemente no descubrieran el paradero de la Espada, los tres implicados borrarían la evidencia de cualquier transacción y desaparecerían o la segunda opción que era que los tres siguieran conforme al itinerario confiando en las veces que anteriormente tuvieron éxito, cómo sea su equipo tendría que acelerar la investigación a como de lugar.

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Kero pasó todo ese día en el Departamento de Inteligencia tratando de develar toda la vida de Ruby Moon, compartía similitudes con la madre de Hiraguizawa considerando que ella también era huérfana, sin familiares con quien relacionarla, había permanecido al cuidado del Estado hasta su mayoría de edad, después de su registro estudiantil en la Preparatoria de Tomoeda, había una inscripción para dos semestres en la Universidad de Tokio con su nombre, después una transferencia a una Universidad de Londres en la misma fecha que lo había hecho la madre de Hiraguizawa. Kero estaba otra vez como al principio, Fujitaka Kinomoto no traicionaría a Ruby Moon debido a que esta tenía una relación muy cercana con su difunta esposa por lo que tuvo que optar por la única opción que tenía y de la que no deseaba echar mano. Miro su reloj de pulsera, ya eran las seis de la tarde, marcó un numero conocido en su celular y salió de la Estación de Policia para abordar la estación del tren y llegar a las afueras del distrito comercial a un par de estaciones del Edificio Corporativo Clow donde estaba la Fundación. Se acercó a un puesto de comida callejero para probar unos fideos mientras esperaba, recién pasaron unos minutos cuando una joven se acercó al mismo puesto, se paró justo a su derecha y ordenó una orden de fideos con vegetales.

- Me dijo Nakuru que necesitas hablar conmigo- dijo la mujer aún con la vista al frente hacia el cocinero que le preparaba la comida.

- Necesito preguntarte algo, se que parecerá extraño pero necesito que me digas la verdad - dijo Kero mientras seguía degustando su comida - ¿Dónde se hospeda tu padre cuándo tiene que quedarse en la ciudad? - preguntó

Ella guardó silencio mientras tomaba el plato con los fideos que el cocinero le entregaba - ¿Debo preocuparme?- espero un minuto por la respuesta y sólo obtuvo de Kero un movimiento negativo de cabeza - Un amigo profesor le presta la casa desde hace mucho, él se mudó a Corea del Sur, así que viene muy poco a Japón, sólo le pide a mi padre que haga el mantenimiento, está en las afueras de la ciudad cerca de la Terminal Osaki, fui una vez, hay un pequeño parque y al frente una estancia maternal, es una casa tradicional con tejas rojas y un jardín frontal con una pequeña fuente- vio como Kero dejo su plato en la mesada del puesto ambulante - Por favor promete que no le pasará nada a mi padre - dijo ella con un tono de incertidumbre mirándolo por primera vez, Kero le miró guiñándole para después dar un par de billetes al tendero y salir de ahí sin decir más.

Sakura volvió a concentrarse en su plato de comida pero sintió un leve escalofrío recorrerle la nuca, se dio vuelta para ver hacia mitad de la calle, tuvo la sensación de ser observada pero no encontró a nadie sospechoso entre las decenas de personas que transitaban por la zona.

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Tomoyo apagó la laptop, probablemente ya era la única que quedaba en su piso, había aprovechado terminar ya varias de las actividades del itinerario asignado por Sasaki para el día posterior en espera que Eriol terminará sus actividades ya que esa tarde le había invitado a pasar el resto de la tarde juntos, aunque de eso ya había pasado casi una hora, así que se aventuró a subir a la oficina de Eriol sospechando que la cita tendría que posponerse, al acercarse a las puertas de su despacho escucho la voz acalorada de una mujer por lo que caminó lo más sigilosamente posible para no ser escuchada

- ¡no olvides que tenemos un trato!- dijo en tono demandante una voz femenina.

- Estamos muy cerca, no desesperes - dijo Una voz masculina.

Sintiendo que el latido de su corazón se aceleraba al escuchar como una silla se movía Tomoyo pensó en volver al piso inferior pero seguramente el sonido del elevador la pondría al descubierto, así que optó por tocar la puerta, palideció un poco cuando Meiling le abrió desde el interior - Lo siento, no quise interrumpir, estoy buscando al señor Hiraguizawa- dijo sonriendo apenada, lo suficientemente convincente para que ambas personas dentro de la oficina creyeran que no habían sido escuchados.

- No interrumpes para nada, yo voy de salida - dijo Meiling de lo más natural posible, algo que sorprendió a Tomoyo después de oírla hablar tan apasionadamente - Hasta mañana señor Hiraguizawa- y salió por la puerta.

- Hola pequeña, disculpa que te haya hecho esperar- dijo Eriol tomando su laptop y levantándose para salir de la oficina

- Sabes amor, tal vez estoy enloqueciendo pero me pareció escuchar a Li gritando- dijo ella poniendo su mirada más ingenua.

Eriol sonrió y deposito un beso corto en los labios de Tomoyo - no enloqueces pequeña, estas fechas fastidian a Meiling, demasiado trabajo creo- dijo él y tomó la mano de Tomoyo para guiarla fuera de la oficina - Espero que a ti no te pase lo mismo - se rió - vayamos, que te tengo una sorpresa- cerró la puerta tras de ellos.

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Mientras tanto Rika Sasaki revisaba por undécima vez los libros contables que estaban desperdigados por todo el suelo de la sala de su acogedor departamento -¿Es qué no lo entiendo? - suspiró derrotada - He revisado de nueva cuenta y no existen los registros de todos estos periodos - dijo mostrándole a su prometido una hoja de papel.

- Más extraño me parece a mí que aún lleven registros en papel cariño- dijo Terada mirando el documento - sería mucho mas fácil revisarlo digitalmente - explicó - ¿le comentaste a Eriol de los gastos sin contra partida que encontré hace un par de días?- preguntó a Rika mientras la ayudaba a levantarse del suelo donde había estado sentada las ultimas tres horas después de salir del trabajo.

- Me pidió terminar de revisar los libros antes de presentarle mi reporte final- suspiró largamente - pero estoy totalmente de acuerdo contigo, tuvimos que digitalizar esto hace dos años desde que iniciaron las operaciones de la Fundación aquí en Tokio, sí no fuese porque Kaho insistió en llevar todos estos registros en papel mientras aprendía la logística de la Fundación y todo para que al final le pidiese a Eriol que se encargará de todo - dijo cansinamente - a veces no sé ni porque esa mujer tiene una oficina en la Fundación, ni siquiera pasa doce horas a la semana en el trabajo con la excusa de buscar benefactores- su disgusto no pasó desapercibido por Terada - En fin, olvidemos esto antes de que me arruiné la cena - sonrió y caminó adentrándose a la cocina con su prometido siguiéndola.

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Tomoyo ahogó una expresión de asombro ante lo que veía, estaba dudosa del sitio al que se dirigían porque Eriol no le daba ninguna explicación pero al caminar entre los andadores, llegaron a una garita con varias personas de seguridad apostadas en la entrada con armas en sus cintos, aún estaba algo aturdida por el sonido de los aviones que se movían por las pistas y uno que otro helicóptero que estaba aterrizando, después de que Eriol se presentase y autenticara su identidad ante los guardias, al interior del almacén todo estaba más calmo, parecía que era un área insonora, un guardia de más de dos metros de altura recibió a Eriol estrechando su mano y les guió a un área más alejada, tuvieron que pasar por un detector de metales y una cámara infraroja, al otro lado había varías puertas blindadas de acero, el hombre se dispuso a digitar un código en la cerradura electronica, luego de eso Eriol repitió la acción con un par de numeros más y la puerta cedió, el hombre de la compañía se retiró dejándolos a solas, dentró las luces se encendieron y Tomoyo al fin descubrió cuál era la sorpresa que Eriol quería compartir con ella.

- Y ¿estás sorprendida?- preguntó Eriol sonriéndole como un niño pequeño orgulloso de su proeza.

- Siendo sincera - contestó Tomoyo haciendo una pequeña pausa - esperaba que al dirigirnos al aeropuerto y con tus recursos al menos me llevarás a tomar un sobrevuelo por la ciudad- ahogó una sonrisa viendo la reacción de enojo de él - bromeó cariño - dijo entrelazando las manos con las de él, gesto que hizo sonreir a Eriol de nueva cuenta - ¡es magnifico!- dijo con sincera sorpresa - pensé que la famosa colección privada de arte de Clow estaría resguardada en Londres - dijo dubitativamente.

- ¡Oh no pequeña! estas piezas son el comienzo de la colección privada de Eriol Hiraguizawa - expresó orgulloso hinchando el pecho - algunas me causaron muchos dolores de cabeza - se sinceró.

- Fue difícil conseguirlas o sólo fueron muy costosas - preguntó Tomoyo mientras caminaban lentamente por el pasillo viendo diversos objetos, desde pequeñas joyas, cuadros y artefactos musicales, seguramente serían unas veinte piezas en total, cada una más exquisita y rara en forma y significado que la anterior.

- Ambas cosas, incluso algunas de ellas incluyeron fuertes discusiones con Clow por su propiedad - dijo rememorando.

- No puedo imaginar a Lord Reed Clow peleando por algo, pensé que personas como él obtienen siempre lo que desean - dijo Tomoyo deteniéndose a ver una pequeña cruz de oro con incrustaciones.

- Y tienes razón, Clow jamás pelearía por un objeto pero cuando Kaho se encapricha con algo no se detiene hasta conseguirlo y es bastante persuasiva debo decir, para mi mala suerte algunas de éstas piezas fueron de su interés pero yo fui mucho más rápido y persuasivo con los dueños originales - sonrío de medio lado - ¿te gusta esa pieza? - preguntó viendo como Tomoyo seguía observándola a cuidado.

- Es magnifica pero no pensé que estuvieses interesado en el arte sacro y menos de occidente, me recuerda a las que usan los sacerdotes católicos - comentó recordando que una foto de una pieza muy similar a esa, formaba parte del archivo de investigación que Naoko les había enviado a ella y sus compañeros al inicio de la misión.

- No es mi máxima área de interés pero no pude resistirme a la belleza de la pieza, perteneció al Papa Pio XI, estaba en una colección privada de una familia Italiana que conocí hace un par de años, son cruces gemelas, me esforcé mucho por conseguir su par pero la segunda fue robada de una galería en Venecia mientras estaba en exhibición poco después de que había insistido en comprarla a la galería, ahora se ha perdido seguramente para siempre, generalmente estas piezas tan únicas suelen esconderlas en el mercado negro hasta que alguna persona ingenua aparezca para adquirirlas- explicó.

- ¿y tú te atreverías a comprar algo de esos ladrones?- preguntó dudosa Tomoyo.

- No - dijo Eriol tajante - y mira que varios han tocado a mi puerta como a la de Clow pero jamás hemos sucumbido a la tentación por más difícil que sea conseguir una pieza, a veces sí no está destinada a encontrarte hay que dejarla ir- dijo acunando el rostro de ella con ambas manos, con suma delicadeza, Tomoyo sintió sus mejillas enrojecer por la mirada tan intensa que él le brindaba - y tú eres una pieza única que cayo en mis manos por obra del destino pequeña y a ti no pienso dejarte ir - presiono sus labios sobre los de ella en un beso apasionado correspondido.

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Nakuru manejaba guiada por las luces del auto del corporativo Clow una distancia prudente, lo suficiente cerca para no perder el vehiculo de vista pero lo necesariamente lejos para que no pareciera sospechosa, después de salir de la Fundación les siguió hasta la terminal de aviación menor cercano al Aeropuerto, después fueron al distrito Shibuya donde pararon en un restaurante a cenar y ahora iban rumbo al departamento que compartía con Sakura, en su mente aún se repetía la conversación con su Teniente de la noche anterior, tampoco podía olvidar la mirada contrariada de Naoko cuando le pidió todo el equipo electrónico para intervenir el departamento de las chicas y sus teléfonos celulares pero se reservó cualquier pregunta incomoda, limitándose sólo a colocar los aparatos y salir del apartamento como sí con estar dentro ya estuviese cometiendo algún tipo de crimen. Ahora mientras veía a Tomoyo descender del auto un dejo de tranquilidad le apaciguaba, vio como Hiraguizawa se quedaba un momento fuera de la entrada del edificio atendiendo una llamada. Nakuru bajo del auto, tan pronto Eriol se fuera ella subiría al apartamento para pedir el reporte de ambas chicas y avisar al Teniente Tsukishiro de sus avances, de repente observó a lo lejos dentro del lobby del edificio un hombre mucho más alto que Tomoyo tomarla del brazo en un gesto posesivo, al mismo tiempo Eriol terminaba su llamada y se dirigia hacia la pelinegra - ¡Me lleva el diablo!- grito y corrió atravesando la calle a lo que daban sus piernas.

Tomoyo esperaba a Eriol de espaldas al ascensor cuando sintió a alguien apresarle desde atrás el brazo izquierdo, giro para ver de quien se trataba y sus labios se entre abrieron en un gesto de terror - Hola preciosa, te he extrañado - dijo aquel hombre girándole hacía sí con toda la intención de encerrarla en un abrazo y es que finalmente después de haber espiado al agente Kero Sun todo el día fuera de la Jefatura de Policia, le llevó hasta aquel puesto ambulante de comida donde a la distancia distinguió que hablaba con una mujer joven castaña y que conocía muy bien, tenía muchas ganas de presentarse y saludarla pero sabía que sí hacía eso, ella probablemente le reprocharía haber roto las reglas y pondría en sobre aviso a su adorado tormento, así que se decidió por seguirla hasta aquel edificio, por desgracia el guardia de seguridad no había cooperado, lo único que le permitió fue esperar en el lobby y ahora después de un par de horas de espera, obtenía la jugosa recompensa.

Tomoyo no alcanzo a decir una sola palabra, siquiera a moverse porque el aroma y esos fuertes brazos tan conocidos le cubrían, en ese momento sólo pudo pensar en qué Eriol entraría al edificio en cualquier momento.

Rabia, eso fue lo primero que sintió Eriol cuando entró al edificio y vio a Tomoyo siendo abrazada por otro hombre de esa manera tan posesiva, en un par de pasos ya estaba cerca de la pareja y sin pensarlo tomo la cintura de Tomoyo con ambas manos tirando de ella para separarla de aquel hombre, cuando al fin logro su cometido, sintió celos, celos que jamás había experimentado, ni siquiera cuando descubrió que Kaho se casaría con su padrino - ¿Y tu quién eres? - dijo con falsa cordialidad y tratando de recuperar la compostura, tan preocupado estaba en medir a aquel hombre que no reparo en las facciones de terror en el rostro de ella, algo que por el contrario para aquel desconocido no paso desapercibido, tan poco la palidez de su rostro, ya que desde que su tormento había sido arrebatado de sus brazos no había perdido detalle de ella en su máxima expresión. Aquel tipo frente a él se veía molesto, le llevaba apenas unos centímetros de altura pero parecía que varios años de diferencia, su complexión era del tipo atlético, cabello revuelto y tez un poco bronceada, su postura mostraba que era del tipo de personas que les gustaba imponerse al llegar a un lugar, casi tanto como le gustaba hacer a él mismo. El tipo balanceo un poco el cuerpo al frente e instintivamente Eriol hizo lo mismo, podía casi jurar que era el preludio a una pelea y eso hubiese pasado si no fuera porque una mujer pelirroja se abalanzo al medio.

- Touya mi amor - dijo colgándose del cuello del hombre mientras le daba un beso en la mejilla - disculpa el retraso, ¿has encontrado a tu hermana? - volteó entonces a ver a Eriol quien aún sostenía a Tomoyo de la cintura, se acercó al rostro de Tomoyo mirándole fijamente con sus ojos almendrados, tronó los dedos como quien descubre algo - ¿Daidouji? - luego giro hacía el hombre con una mirada bastante significativa que sólo Touya podía ver - ¿Es la pequeña Tomoyo la amiga de Sakura? - por respuesta Touya sólo bufó con hastio - Vaya, vaya, como pasa el tiempo, tu debes ser su novio ¿no es así?- dijo Nakuru ahora dirigiéndose a Eriol mientras le sonreía y apretaba su abrazo pegando más su cuerpo al de Touya - Soy Nakuru Akizuki y este es Touya Kinomoto - sólo en ese momento se atrevió a soltar a Touya para abrazar efusivamente a la otra chica - Vaya Tomoyo estas preciosa, ha pasado mucho tiempo, venimos a visitar a Sakura pero Touya olvido pedirle el numero de apartamento y hemos venido sin celular, ¡pierde la cabeza cuando esta conmigo¡- se rio y de nueva cuenta se colgó del cuello de Touya.

Tomoyo ya recuperaba un poco el color y su capacidad de hablar, volvió a mirar suplicante a Touya - Él es Eriol Hiraguizawa - dijo tratando de sonar normal, Eriol se tranquilizó un poco al menos, al ver que aquel hombre era el hermano de Sakura y que al parecer estaba emparejado con esa tan expresiva mujer, así que no tuvo problema en saludarles con una pequeña reverencia que la pareja correspondió.

- Bien Tomoyo - dijo cariñosamente Nakuru - por qué no nos dices a que número de apartamento dirigirnos y les dejamos a ustedes, no nos gusta ser mal tercio - sonrió y giro hacía su supuesto novio - ¿cierto querido? - Touya afirmó con un simple gesto en completo mutismo.

- Claro es el 2B del cuarto piso- sonrió y se separó de Eriol para tomar su brazo y cambiar de dirección al sentido contrario del elevador dando algunos pasos, escuchó como Nakuru susurraba al oido algunas cosas al hermano de su amiga que por suerte resultaban intelegibles para ella y Eriol, para terminar escuchando como la puerta del elevador se cerraba. Se abrazó con fuerza al cuerpo de Eriol, hundiendo su rostro en el cuello masculino mientras aspiraba su aroma - Te adoro Eriol- susurró, aunque muy en el fondo deseaba decir "lo siento".

Continuará ...