Los personajes de "La Leyenda de Korra" no me pertenecen, pero la historia si.
CAPÍTULO III: PHOTOSHOOT – Parte 1
Por unos segundos una guerra se suscitó en esa habitación, nadie estuvo consciente como dos pares de ojos luchaban por dominar a su oponente, ninguna quería ser vencida. La mirada de Asami se adentró en el océano de los ojos de Korra, lo que provocó una punzada en la boca del estómago de la morena, ella sabía que estaba siendo derrotada, entrecerró los ojos tratando de añadir más fiereza a su mirada, enderezó su espalda con el objetivo de parecer más alta ya que Asami le sacaba aproximadamente una cabeza. Esta abrió los ojos ante ese gesto, se dio cuenta lo que la fotógrafa pretendía, pero ella no iba a ceder, era una Sato y los Sato nunca perdían. Acto seguido con gran sutileza, como si de una pluma se tratara, acarició la mano de Korra con su pulgar, fue un movimiento casi imperceptible, pero suficiente para que su oponente diera un saltito sorprendiéndose por la acción. –Ahora, la estocada final- pensó la CEO, y con la gracia de toda una dama le sonrió, le regaló esa sonrisa de medio lado que sabía era su arma secreta, y fue ese preciso momento cuando Korra se sintió derrotada, había sido vencida, y como buen perdedor lo único que puedo hacer fue desviar la mirada de esos ojos que la empezaban a desarmar y poco a poco soltó el agarre del cual era presa su mano.
Volvieron a la realidad cuando Kate llamó su atención, diciendo que era hora de iniciar. Korra se disculpó mencionando que tenía que ir al servicio de damas, la realidad era que lo único que necesitaba era estar alejada un momento de la presencia de Asami. Entró en el pequeño cuarto, cerró con seguro la puerta, se paró frente al espejo, abrió el grifo de agua fría y se refrescó la cara.
-Vamos Korra, has hecho esto cientos de veces, y con mujeres mucho más atractivas que ella.- Se dijo a sí misma. – ¡Bien! Aceptémoslo, quizá si sea la mujer más atractiva que has conocido, pero eso no va a impedir que realices tu trabajo, así que relájate, respira profundo y toma las mejores fotos de tu vida.- Dicho esto, salió del cuarto dirigiéndose con paso firme a lo que sería el día más largo de su vida.
Se encendieron las luces, daba órdenes de bajar o subir la intensidad de las mismas, Opal y Kate tomaron lugar detrás para no interrumpir, y gentilmente pidió a Sato colocarse en el sillón que se encontraba frente a ellas. Asami siguió las órdenes de la fotógrafa, llegó a su destino y se dio la vuelta para sentarse, esa acción provocó que quedara cara a cara con Korra, que la siguió en su andar, el espacio que las separaba era escaso, la morena casi podía sentir la respiración de la ingeniera en su rostro, por lo que retrocedió unos pasos.
El reloj marcaba las 9:23 am – Bien señores, es hora de iniciar- dijo en voz alta. Colocó la correa de la cámara sobre su cuello y le indicó a Asami que colocara su brazo derecho sobre el brazo del sillón el otro lo dejara descansando sobre su regazo. La joven hizo lo que se le pidió. – Ok, ahora haremos unos cuantos disparos para saber cómo sales las tomas- Asami asintió, Korra apuntó en su dirección con la cámara y la magia dio inicio. Se escucharon unos cuantos flashes, la fotógrafa se movía de un lado a otro, capturando el mejor ángulo de la empresaria, aunque en realidad todos eran el mejor ángulo.
Asami seguía con su cuerpo los movimientos de Korra, cambiaba de posición de forma natural conforme se le requería, sonreía a la cámara y los flashes continuaban. La morena se dio cuenta que esto para la CEO no era algo nuevo, seguramente lo ha hecho muchas veces antes, ya que su actuar ante la cámara era relajado, nunca sobreactuada y ser fotogénica ayudaba bastante. Pasaron aproximadamente 60 minutos entre poses, fotos, intercambio de luces y retoque de maquillaje, pero la primera parte de la sesión había concluido con éxito.
-Eso es todo por el momento señorita Sato – dijo Korra.
- Asami – soltó la ingeniera. – Puedes llamarme Asami.
Korra la miró sorprendida, pero le respondió con una sonrisa. – OK, Asami, hemos terminado por el momento.
Opal y Kate se dirigieron hacia donde las chicas se encontraban diciendo que Asami se veía muy hermosa y natural al momento de posar y que seguramente las fotografías habían salido perfectas. Korra se disculpó y caminó a la mesa donde se encontraban sus demás artículos de trabajo. Kate dijo en voz alta que la siguiente sesión iniciaría en 40 minutos y que todos estuvieran listos para la segunda ronda. La CEO se dirigió a su camerino para cambiarse de vestuario, mientras que Korra se dispuso a descargar las fotografías que había tomado en su computadora portátil.
Llegó a la mesa, y colocó la cámara fotográfica sobre la misma, prendió la computadora y colocó la tarjeta SD en la ranura indicada, se abrió una ventana y dio click en ella. Automáticamente apareció en la pantalla decenas de fotografías con el rostro más bello que había visto en su vida. Asami reflejaba una actitud serena, relajada y al mismo tiempo formal y confiable, sin duda era toda una ejecutiva. Conforme veía las imágenes, vinieron a su mente esos pasajes que sólo ella y la ojiverde compartieron. Recordó como conscientemente se inclinaba un poco más cerca de la mujer con el único objetivo de percibir el aroma de su perfume y de cómo en respuesta a ese acto su modelo se mordía el labio inferior de forma seductora, lo que provó que las piernas le temblaran.
Mientras tanto en el camerino Asami se volvía a colocar la bata de seda que anteriormente había dejado en el sofá y se recostó en el mismo. Su mente vagó a la sesión que se había llevado a cabo hace unos momentos, cerró los ojos y sus pensamientos fueron dirigidos a la morena y a esos músculos que se dejaban ver cada vez que flexionaba los brazos al momento de tomar cada foto. Un ligero toque en la puerta la hizo soltar un profundo suspiro que la sacó de su ensoñación.
-Asami, ¿puedo pasar? – se escuchó la voz de Opal.
- Adelante – respondió. Su asistente entró al camerino seguida de la maquillista, la CEO se levantó del sillón y se sentó en el banco colocado frente al tocador.
Le retocaron el maquillaje, colocando un color más oscuro sobre los párpados, enfatizando los rasgos de sus ojos, sus labios fueron cubiertos por un labial color carne. El recogido de su cabello se volvió más suelto dejando algunos mechones juguetones caer libre sobre los costados de su rostro y cambió los accesorios de sus orejas por unos aretes más largos en color plata.
-¿Sabías que Korra conoce a Bolín?- dijo Opal emocionada. – Me dijo que él le ha hablado mucho de mí.
-Eso es bueno – respondió Asami dirigiéndose al guardarropa. -¿Y de dónde lo conoce?-
-No lo sé, no pregunté- Opal se encogió de hombros. -¿Es muy guapa verdad?
-¿Quién? – contestó la pelinegra mientras se vestía con el nuevo atuendo que usaría en la sesión.
-Korra, ¿viste todos esos músculos que tiene en los brazos? Apuesto que su abdomen está igual de trabajado –
-No me di cuenta de ello-
-¿Cómo pudiste no darte cuenta Asami? Medio mundo aquí se dio cuenta – Opal dice casi en un grito. – No me gustan las mujeres, pero si fuera el caso, ella sería mi tipo. ¿De verdad no te pareció guapa?-
-No presté atención – terminó de vestirse. – Creo que ya es hora- Y salieron del camerino.
El escenario había cambiado, ahora se encontraba un hermoso escritorio de madera y diferentes accesorios que representaban una oficina ejecutiva. Korra ya estaba lista para continuar, sólo faltaba que llegara su modelo.
-¿Continuamos? – dijeron a sus espaldas. Reconoció la voz al instante, ese susurro le hacía estremecer.
Dio la vuelta y -mierda- dijo para sus adentros. Recorrió de pies a cabeza la figura que se encontraba frente a ella. – deja de ver Korra, deja de ver- se reprendía mentalmente. Se encontró con la mirada de Asami y esta la veía con una ceja levantada. La fotógrafa tragó saliva y con un gesto indicó que se acercara al escritorio mientras ella se quedaba en su sitio observando el contonear de las caderas de la ojiverde.
La CEO ahora vestía un sencillo traje en color negro, los pantalones se ajustaban perfectamente a su delgada y estilizada figura, los combinaba con una blusa en color blanco de manda larga y un saco a juego con los pantalones. El toque distintivo era un corbatín negro suelto alrededor del cuello de la blusa, la cual tenía los dos primeros botones sin abrochar. El atuendo le daba un toque juvenil, pero aun así la hacía ver formal.
A Korra le costó más trabajo llevar a cabo esta sesión de fotos y la blusa sin abotonar por completo de Asami no estaba ayudando en absoluto. Agradecía completamente tener una cámara prácticamente pegada a su cara, ya que su mirada se dirigía a ciertas partes del cuerpo de la ingeniera que sobresalían sobre otras. Entre cambio de luces, flashes, poses y miradas se fueron otros 60 minutos y la segunda parte de la sesión había llegado a su fin. Korra suspiró cuando hubo terminado y se acercó a su mesa de trabajo.
-¿Te encuentras bien? – preguntó Asami quién veía a una Korra muy pensativa.
Alzó la vista y se encontró con los ojos más verdes que había visto nunca. –No, no estoy bien. Tú me haces no estar bien.- Claro- dijo esforzando una sonrisa.
-¿Salieron bien las fotos? –
-Estaba por descubrir eso- colocó la SD en la ranura y descargó las fotografías. – Están perfectas, posas de manera natural y que seas fotogénica ayuda bastante.- expresó mientras pasaba de foto en foto.
-¿Puedo verlas?-
-Claro- Asami recargó las palmas de sus manos en la mesa, echando su cuerpo al frente para quedar a una mejor altura del monitor. Mientras veía las fotografías, la atención de Korra se depositaba en el brasier de encaje blanco que se asomaba sobre la blusa de la chica, el cual enmarcaba perfectamente dos pechos redondos y blancos. No fue intensión suya ver en esa dirección, ella no tenía la culpa de que al voltear el pecho de la pelinegra quedara directamente a la altura de sus ojos.
-¿Te gusta lo que ves? – dijo Asami susurrando. Korra se puso pálida al escuchar su voz, de pronto sintió su rostro arder, la habían capturado con las manos en la masa o más bien los ojos. No podía levantar la vista, estaba paralizada, no sabía qué decir y ella sólo quería salir corriendo de ahí. La ingeniero colocó dos dedos bajo la barbilla de la fotógrafa y sutilmente levantó su rostro hasta encontrarse con el suyo obligándola a reunirse con sus ojos. La miró profundamente, más que la primera vez, mucho más intenso. Su cara era seria y Korra estaba temblando.
- Eres muy linda cuando estás sonrojada- volvió a decir en un susurro y le regaló esa sonrisa de medio lado. Acto seguido quitó los dedos de la barbilla de Korra, dio media vuelta y se alejó de ahí.
La morena estaba en shock, no procesaba lo que había pasado, había sido atrapada cual ladrón en un delito pero no fue reprimida por ello. Cerró fuertemente los ojos y gritó internamente. ¿Acaso su castigo llegaría más tarde? No lo sabía y estaba aterrada por ello.
-Estás jodida Korra - se dijo. Miró la hora en el reloj su laptop, ya pasaba de medio día y aún faltaba una sesión más con la famosa CEO de Industrias Futuro. – Estás completamente jodida – Se levantó de la silla y caminó a la salida, necesitaba aire fresco, despejar su mente y calmarse un poco si es que quería llegar al final del día, cosa que no estaba completamente segura de que pudiera ocurrir.
De antemano pido una disculpa por haber tardado tanto en actualizar.
Agradezco nuevamente a las personas que se toman el tiempo en dejar un review, siempre son un motor que te motivan a escribir.
Mariana Rosas: gracias por tus palabras, me gusta que te guste.
Rarie-Roo: qué bueno que te gustó su primer encuentro, esperemos que en un futuro haya muchos "más encuentros" J
Mary: sobre el apellido de Korra fue muy curioso, me pasé como media hora pensando en uno para ella, pero nada me convencía, así que abrí mi Facebook y lo primero que vi fue una foto de Florence & The Machine, y decidí usar el apellido de Florence, aunque ahora me doy cuenta que lo escribí mal. :P
Carolina: no sé si Asami llegue a ser fría o seria, pero trataré de que si sea muy seductora J Saludos.
MaryVessalius-Kurosaki:gracias J. Saludos.
La esposa de Evy: qué peculiar tu nickname jaja, pero te recuerdo que Mrs Brochu soy yo :D
También un saludos a todo aquel que da click para leer.
