Los personajes de "La Leyenda de Korra" no me pertenecen, pero la historia si.
CAPÍTULO IV: PHOTOSHOOT PARTE 2
Korra se encontraba tomando aire fresco, eso le ayudó a despejar su mente y a calmar los latidos acelerados del corazón, el cual parecía que en cualquier momento se le iba a salir del pecho. Sacó una cajetilla de cigarros que guardaba en la bolsa trasera de su pantalón y encendió uno, no es que ella fuera una fumadora compulsiva, sólo de vez en cuando le gustaba darle una calada a uno para relajar el cuerpo y eso era justo lo que necesitaba en eso momento, desconectar su mente de su ser y dejarse llevar como lo hacía el humo que desprendía del cigarrillo y se elevaba más y más alto hasta desaparecer. Ya había pasado un tiempo considerable cuando decidió volver al set, para suerte de ella Asami no se veía por ningún lado, soltó un suspiro de alivio y se dirigió a su mesa de trabajo.
En el camerino de la CEO se encontraba esta con Opal aunque ninguna se dirigía la palabra, Asami estaba recostada en el sillón viendo a la nada, y la chica muy atenta al celular, sonriendo de vez en cuando, seguramente era a causa de Bolín. Llamaron a la puerta y era Kate, avisándoles que el buffet ya estaba servido y que era hora de comer, le dieron las gracias y dijeron que en un momento se acercaban.
-Puedes ir primero Opal, no es necesario que esperes, además tengo que cambiarme de ropa – dijo Asami.
-Está bien, entonces te veo en el buffet.- respondió la chica.
La ingeniera optó por unos pantalones de tela y un blusa de tirantes, quería estar lo más cómoda posible ya que aún faltaba un buen rato para terminar con la jornada de trabajo. Salió del camerino y se dirigió al baño ya que necesitaba lavarse las manos, cuando llegó se percató de que alguien más se encontraba dentro, la puerta estaba emparejada así que pudo darse cuenta de que la persona que ocupaba el pequeño cuarto era Korra, de pronto se le cruzó una idea por la cabeza y con mucho cuidado abrió la puerta y se metió en él. La fotógrafa estaba cerrando el grifo de agua cuando escuchó un portazo.
-Mierda- gritó, dirigiendo la mirada de dónde provenía el sonido. Estaba por empezar a insultar a quien se hubiera atrevido a entrar cuando se dio cuenta que era la ojiverde. Ningún sonido salió de su boca, veía a la morena con cara de sorpresa.
-¿Qué … - carraspeó – qué haces aquí? – dijo Korra.
- Vine a lavarme las manos – dijo Asami acercándose al lavamanos. Se paró a un lado de la morena, la cual se encontraba en la misma posición desde que la CEO entró al cuarto. – Ha sido un día largo, ¿no crees? – dijo la chica mientras abría el grifo del agua.
-Si … si – respondió la fotógrada. – Creo que es mejor que me retire – se encaminó a la puerta, cuando sintió un agarre húmedo en su brazo izquierdo.
- Necesito hablar contigo – dijo en tono serio mientras cerraba el grifo con la otra mano.
Korra entró en pánico. – ¡Mierda, mierda, mierda! – gritó en silencio. Aún sentía el agarre de Asami, lo que hizo que su miedo incrementara.
-He notado como me miras – soltó de pronto la pelinegra. Korra tragó saliva, se sentía perdida y de pronto el espacio que compartía con la CEO se le hizo demasiado pequeño. Dio un paso hasta quedar frente a la morena cuando soltó el agarre.
-Yo … lo … siento … - la voz de Korra salía en un hilo de voz, pero aún era perceptible al oído de Asami.
La ingeniera tomó de los costados a Korra y la hizo retroceder hasta chocar con el lavamanos, colocó sus manos a cada lado de ella, dejándola sin salía y acercó su boca a su oído. – Está explorando terreno peligroso fotógrafa - le dijo en un todo seductor que hizo a Korra derretir. Asami volvió a la postura de antes y se miraron a los ojos fijamente, la peliverde mordió su labio inferior con coquetería. En un acto inesperado Asami colocó dos dedos en su boca para después presionarlos en los labios de la chica, y así como entró al pequeño cuarto salió sin decir palabra alguna.
Korra se enontraba petrificada, aún podía sentir los dedos de Asami presionando sus labios, su corazón le latía a mil por hora al igual que otras zonas de su cuerpo, sentía su piel en llamas y la ropa de pronto le pareció muy incómoda de vestir. Dio la vuelta y vio su reflejo en el espejo, se sorprendió al ver sus pupilas dilatadas y sus mejillas sonrojadas, abrió el grifo y se mojó la cara, aún sin comprender cómo con tanta facilidad Asami Sato era capaz de elevar la temperatura de su cuerpo en segundos.
Salió del cuarto de baño y se dirigió a donde anteriormente Kate le había dicho que se encontraba el buffet, en realidad no tenía apetito pero era preferible comer algo para después no sufrir de dolor de estómago. Mientras colocaba en su plato una ensalada, vio de reojo cómo Asami platicaba animadamente con Opal, esta se dio cuenta de que la morena dirigía la vista a ella, pero no hizo caso alguno. No le dio mayor importancia y se sentó a ingerir los alimentos. La hora de la comida pasó sin pescarse alguno, se distrajo escuchando las historias de sus compañeros de trabajo, de vez en cuando buscaba con la mirada a la pelinegra, pero ya no se encontraba en la sala.
Asami se encontraba en el camerino perdida en sus pensamientos, tenía un libro en las manos, pero desde hace varios minutos que no cambiaba de hoja, Opal se dio cuenta de ello y se aventuró a decir:
- ¿Cuánto por tus pensamientos? – La CEO salió de su mundo y volteó a donde se encontraba Opal.
- ¿Disculpa? – dijo confundida-
– Que ¿cuánto por tus pensamientos?, desde que regresamos de comer no has dicho palabra alguna, además llevas como 10 minutos en la misma página del libro – bajó la mirada a sus manos y cerró el libro.
– Lo siento, tengo la cabeza en otras cosas. – respondió.
-Y ¿qué otras cosas? Preguntó curiosa-
-Trabajo- dijo tajantemente. Claro estaba que Asami no le iba a decir que no podía dejar de pensar en unos ojos azules y una piel morena que se moría por tocar.
-Bueno- respondió no muy convencida de la respuesta de su jefa. – Será mejor que te cambies de ropa, en 30 minutos regresamos al set. – y salió del camerino.
Mientras tanto, Korra se encontraba en el set, revisando la iluminación cuando dos trabajadores llegaron con la encargada de dar ambientación en la próxima sesión, era un hermosa satomoto Street-fighter en color negro, contaba con 2 cilindros y 4 válvulas en cada uno, con una potencia de 155 caballos de vapor, el encendido era eléctrico, además de un tanque con capacidad para 16L. La estructura tubular era de acero, el freno delantero consistía en 2 discos semiflotantes y el trasero de 1, los diámetros de las llantas era de 17", su longitud constaba de 2.12 m y la altura de 1.11 m., todo esto lo supo gracias a unos cuántos compañeros que junto a ella se acercaron a la moto en cuanto lo vieron.
Todos estaban emocionados intercambiando opiniones cuando de pronto un silencio sepulcral inundó el set, Korra los miró confundida y uno de ellos sólo atinó a levantar su mano y apuntar con su índice en dirección a espaldas de ella. Dio media vuelta para descubrir lo que tenía tan embobados a sus compañeros de trabajo, cuando su mirada chocó con la de Asami Sato. La morena no daba crédito a los que sus ojos veían, la CEO vestía un pantalón negro de cuero, el cual delineaba esas larguísimas piernas y cada curva de sus caderas, calzaba unas botas de tacón negras las cuales escondían la parte baja del pantalón, la parte superior de su cuerpo era cubierto por una sencilla blusa en color rojo y sobre esta una chaqueta de cuero negra con toques en rojo, en los costados una figura en forma de engrane adornaba los hombros y en la mano derecha llevaba un casco en color negro con rojo.
Korra estuvo segura que en esos momentos no se encontraba en esta tierra, la visión que tenía delante de ella no podía ser real, era demasiado perfecta para ser real y lo comprobó cuando con la mano que tenía libre la ojiverde jugó con su cabello, que ahora se encontraba suelto, dejando que este volara con el viento. – Dios – dijo en voz baja. Mientras la ingeniera se acercaba a donde se encontraba ella, descubrió que su maquillaje había cambiado, sus ojos eran fuertemente delineados, los párpados eran cubiertos de un color morado, las mejillas estaban más sonrojadas y los labios, ¡oh esos labios!, estaban pintados de un rojo intenso, tan intenso como llamativo que sólo atinó a imaginar en la textura que tendrían, en los suaves que se veían y en el sabor que poseían. Empezó a sentir calor, demasiado calor, nunca había visto a una mujer tan atractiva fundada en ropa de cuerpo como ahora se encontraba Asami, juró para sí misma, que si se hubiera encontrado a solas con ella y no rodeada de todos los presentes, se hubiera abalanzado sobre la morena, quitado esa estorbosa ropa que vestía y la hubiera hecho gritar su nombre hasta que no saliera voz de su garganta.
Tan ensimismada estaba en sus pensamientos, que no reaccionó hasta que sintió una mano tocar su hombro, sacudió la cabeza para regresar al mundo de los mortales y se dio cuenta que era la mano de Asami que se encontraba descansando sobre ella. La CEO al ver la cara de Korra, se pasó la lengua saboreando sus propios labios para al final terminar mordiendo el inferior. La fotógrafa no podía apartar la vista de ellos, eran tan atractivos y seductores que se imaginó las mil cosas que podría hacer con ellos, y ninguna de ellas era apta para menores de edad.
-¿Ya podemos iniciar? – dijo Asami.
-Cla… claro… - respondió tartamudeando Korra. – Iré por la cámara.
Mientras tanto, Asami se acercó a la moto, estaba muy orgullosa de ella ya que era su diseño, le encantaba la velocidad. Se dio cuenta como muchos pares de ojos estaban depositados en ella, volteó a ellos y dijo - ¿Sucede algo? – Los trabajadores del set se voltearon a ver entre ellos nerviosos y salieron disparados a su lugar de trabajo.
Cuando Korra se volvió a reunir con la ingeniera, esta se encontraba charlando con Opal y Kate. – Si nos disculpan señoritas, pero tenemos una sesión que terminar- dijo amablemente dirigiéndose a las 2 mujeres. Ellas se volvieron a colocar detrás de las luces de iluminación y Korra se dirigió a Asami – Bueno, cuando estés lista- trataba a toda costa de evitar su mirada.
-Yo siempre estoy lista – respondió la CEO. Colocó el casco en el asiento de la moto y sacó de él un par de guantes de cuero, se los colocó y volteó a Korra. – Y, ¿qué quieres que haga? – dijo arqueando una ceja.
- Umm… podemos empezar contigo a un lado de la moto, tomamos unas cuantas fotos y vemos el resultado –
- Ok – la ojiverde se colocó a un costado de la moto.
Korra empezó con unos cuántos disparos, como en las sesiones anteriores las fotos estaban perfectas, Asami las hacía ver perfectas. La fotógrafa pidió que se montara en la foto, la ingeniera quitó el casco del asiento y con mucha agilidad se subió en la moto, mientras eso pasaba la morena no podía despegar la vista de los pantalones de la pelinegra, en especial de la parte trasera que hacían resaltar el trasero de la mujer. Se retiró un poco para tener una mejor visión de ella sobre la moto, y quedo embobada, ella creía que no había mejor visión que Asami fundida en unos pantalones y chaqueta de cuero pero pronto cambió de idea, sin duda la mejor visión ahora era la de Asami fundida en unos pantalones y chaqueta de cuero sobre una motocicleta.
Se acercó a la mujer, dirigió su mano a un costado de la cara y le acomodó un mechón rebelde que desentonaba con el perfecto cabello negro de la CEO. Esta acción tomó por sorpresa a Asami, quien sólo la vio con cara de sorpresa. Korra se alejó de ella y le señaló que empezaría a tomar el resto de las fotos. Disparos, flashes, poses, todo se volvió a repetir, pero había algo en el ambiente que había cambiado, quizá se debiera a las miradas seductoras que la ingeniera le dirigía a Korra, o quizá fuera a las veces que ella desnudó y le hizo el amor a Asami a través del lente de la cámara, sólo de esa forma se sentía segura, porque al momento de hacer contacto directo con esos ojos verdes su seguridad caía en picada, y así fue como entre fantasías reprimidas por parte de Korra la sesión llegó a su fin.
-Eso ha sido todo … Asami – la mujer se bajó de la moto y caminó hasta quedar frente a Korra.
-Bueno Korra – le dijo mirándola a los ojos, extendió la mano esperando que Korra uniera la de ella, cuando lo hizo una sonrisa se dibujó en su rostro, intensificó el agarre que sostenía con la morena y sin apartar su mirada de la de ella comentó – Ha sido un placer trabajar contigo – Acto seguido comenzó a retirar su mano, mientras en el viaje un dedo acariciaba la palma de la chica, lo que hizo que un escalofrío recorriera todo su brazo.
Korra sólo pudo asistir con la mirada, de pronto echó tanto de menos el calor que desprendía la mano de Asami mientras la veía alejarse acompañada de Opal con rumbo al camerino. Sintió una presencia a su costado, era Kate que la veía con una enorme sonrisa.
-Korra, ¡todo ha salido perfecto! La señorita Sato está muy satisfecha con el trabajo realizado.
-Me alegra escuchar eso, si me disculpas Kate, tengo que empacar mis cosas, me gustaría retirarme lo antes posible a mi casa, ha sido un día demasiado largo –
-Claro Korra, te veo el lunes para que me entregues las fotos, ¿te parece bien?
-Ok, yo paso a verte. – Se despidieron y Korra fue a empacar sus artículos de trabajo.
Se dirigía a la salida cuando una voz llamó su nombre, era Opal quien caminaba en su dirección seguida unos pasos atrás por Asami, se acercó a ellas y se despidió, diciéndole a su asistente que la veía el Lunes y un hasta luego dedicado a Korra. Salió del edificio, se subió a su satomobile rojo y lo puso en marcha.
A la salida del edificio se encontraba Bolín esperando a su chica, se sorprendió al ver que salía platicando con Korra, las saludó caballerosamente. Opal y Bolín le preguntaron si quería ir con ellos a cenar, pero esta se negó diciendo que la sesión la había dejado muy cansada y que quería llegar a su casa lo antes posible. Ellos aceptaron la respuesta y se despidieron de ella.
Korra decidió caminar hasta su departamento, el cual no quedaba lejos de la revista, en todo el trayecto no pudo dejar de pensar en Asami, en lo bien que olía, en el verde de sus ojos, en lo sedoso de su cabello, en el rojo de esos labios que ansiaba probar y en cada una de las partes de ese cuerpo perfecto. Llegó a su edificio y subió a su piso, abrió la puerta de su hogar y nagga la recibió alegremente. Colocó su mochila sobre el sillón, se dirigió al cuarto de baño que se encontraba en su recámara, se despojó de su ropa y se metió bajo el chorro de agua dejando que le relajara cada uno de sus tesos músculos. Veinte minutos más tarde salió del baño, se vistió con su ropa de dormir, salió a la sala para recoger su celular, vio que tenía demasiadas notificaciones y llamadas perdidas, las ignoró por completo, seguramente eran invitaciones para salir de fiesta esa noche, cosa que no le apetecía en absoluto, ella sólo quería tirarse a la cama y descansar de ese día tan largo. Colocó comida y agua en los platos de su mascota y se fue a dormir.
En otro lugar de la ciudad, la joven Sato se encontraba relajando en un baño de burbujas, mientras sus pensamientos eran dirigidos a cierta fotógrafa de piel morena y ojos azules, suspiró y una sonrisa escapó de su boca, había adorado la actitud nerviosa de Korra cuando se encontraba frente a ella, sin duda era una mujer muy atractiva y a Asami Sato CEO de Industrias Futuro le gustaban mucho las mujeres atractivas.
Hasta aquí el capítulo, espero hayan disfrutado leyéndolo como yo lo hice escribiendo.
NOTA: La satomoto imagínenla como una Ducati StreetFighter 1100 en color negro.
Agradezco los reviews, me gusta mucho leer sus opiniones.
Rarie-Roo: espero que la Asami seductora que trato de describir en este fic sea de tu agrado.
Guest: gracias por dejar tu comentario, ojalá se siga gustando esta Asami.
Rea-07: me gusta que te guste lo que escribo.
María Rosas: esperemos que Asami saque todo su arsenal de seducción con Korra.
Carolina: espero cumplir con tus expectativas sobre Asami, saludos!
MaryVessalius-Kurosaki: me encanta que te encante J
Mary: ¿a quién no le llamaría la atención esos músculos, verdad? Saludos
Korrasammi: también amo Korrasami!
La esposa de Evy: me debes unos tacos! Seré esposa de Evy y Asami, haré mi propio harem jaja
También un saludos a todo aquel que da click a esta historia, espero se animen a compartir sus comentarios conmigo, saludos!
