Los personajes de "La Leyenda de Korra" no me pertenecen, pero la historia si.
CAPÍTULO VII: LA FIESTA
Había pasado poco más de una semana desde que Asami y Korra tuvieron su último encuentro. A la heredera le hubiera encantado poder volver a coincidir con ella, pero los últimos preparativos de la fiesta que su empresa daría en pocos días la habían consumido por completo, ya que no dejó su oficina para nada en ese tiempo, su trayecto consistía en recorrer el camino de su casa a la empresa y viceversa, se sentía agotada pero era algo que tenía que hacer personalmente para que todo fuera perfecto. Le había dicho a su asistente y amiga Opal, que podía invitar a unos amigos al evento, refiriéndose a Bolín y si quería también su hermano, que por ella no había problema.
La ojiverde se encontraba confirmando las últimas invitaciones cuando vio un nombre que hizo convertir sus labios en una sonrisa: Korra Welsh. La revista Avatar enviaba la lista de las personas que asistirían al evento y por supuesto la fotógrafa estrella tendría que formar parte de ella. Asami estaba tan ensimismada en sus pensamientos que no notó que alguien había entrado a su oficina.
-Tierra llamando a Asami- repetía Opal. La pelinegra se percató de la presencia de su asistente y borró la sonrisa de sus labios.
-¿Qué se te ofrece Opal? – preguntó.
-Sólo quería decirte que Bolín y su hermano Mako me confirmaron la asistencia a la fiesta. – Asami asistió. –También me enteré que Korra también irá.
Asami se mordió ligeramente el labio antes de responder –Si, me acabo de enterar de ello. – Opal se vio media vuelta para salir de la oficina cuando escuchó la voz de su jefa - ¿Ya tienes vestido? Iré a comprar uno hoy, ¿quieres acompañarme? – preguntó.
-En realidad no tengo y claro que me encantaría, de hecho pensaba pedirte lo mismo, tú tienes un gusto exquisito en estos temas y quiero sorprender a Bolín con algo bonito.- dijo sonrojándose.
-Pues no se diga más- Asami se puso de pie. - ¡Vamos de compras! Las dos chicas salieron de la oficina decididas a recorrer todas las tiendas en busca del vestido perfecto.
Mientras tanto, en el departamento de Korra, ésta se encontraba con sus amigos Bolín y Mako tomando unas cervezas. El ojiverde se notaba muy animado por la fiesta a la cual habían sido invitados, agregando que finalmente iba a poder lucir ese traje que había comprado para alguna ocasión especial y que se moría por estrenar.
-Ya quiero que llegue el día de la fiesta, no puedo esperar tanto para usar mi traje – decía Bolín entusiasmando. Korra sólo atinaba a sonreír ligeramente, su amigo se veía muy feliz y eso la alegraba.
-Pues yo me muero por ver otra vez a Asami – dijo Mako dando un sorbo a su botella. – La invitaré a bailar y seré la envidia de todos los presentes. – Al escuchar lo que su amigo dijo, Korra cambió su sonrisa por un rostro serio.
-¿Y cómo sabes que ella aceptará tu invitación? – preguntó seriamente la fotógrafa.
-Sólo veme Korra – dijo Mako en todo altanero – Soy irresistible.- Ese comentario hizo enfadar aún más a la morena, pero lo disimuló muy bien.
-No creo que Asami sea como todas tus conquistas – comentó.
-Estoy seguro que no, nadie es tan hermosa como lo es ella– le respondió. – Además haríamos una pareja perfecta, ¿no crees? – preguntó.
-Lo que digas – se podría notar el tono irritado en la voz de la morena.
Asami y Opal se encontraba de tienda en tienda buscando el vestido que usarían, ya llevaban varias tiendas recorridas y aún no decidían, entraron a otra y Opal vio un vestido que le llamó la atención, era de color verde jade estraple, la parte de corsé estaba decorado con piedras brillantes, decidió probárselo y Asami le dio el visto bueno. Cuando iba a pagar, su amiga la detuvo diciendo que ella pagaba, que lo tomara como un regalo de su parte, Opal le agradeció el gesto.
Siguieron recorriendo más tiendas por alrededor de una hora más, Asami estaba a punto de darse por vencida cuando lo vio, sus ojos brillaron y pidió uno de su talla para probárselo. La heredera quedó fascinada y sin dudarlo se dirigió a la caja a pagar sin importarle el precio que marcaba la etiqueta.
-Te verás espectacular en ese vestido Asami – Opal se dirigió a ella.
-Exageras- respondió mientras caminaban de regreso al satomobile.
-Claro que no, el vestido te queda como guante, te aseguro que tendrás a la mitad de los presentes con los ojos sobre ti, y eso es porque la otra serán mujeres – dijo soltando una risita. – Aunque para ser verdad, tú luces espectacular con cualquier cosa que vistas, seguro te pones un saco de papas y lo harías lucir a la última moda. – Asami soltó una carcajada por el último comentario de Opal y siguieron caminando.
Y por fin el famoso día de la fiesta había llegado, se celebraría en unos de los salones de la mansión Sato la cual era simplemente espectacular. Asami se encontraba en su antigua habitación mientras comenzaba a arreglarse, quería lucir perfecta ya que su objetivo era impresionar a una persona en particular.
Los invitados comenzaron a arribar, eran recibidos y escoltados a la zona donde el evento se llevaría a cabo. El salón se encontraba iluminado a la perfección, las mesas estaban decoradas con un mantel blanco y manteles individuales color rojo, las sillas contaban con asiento igualmente blanco y los tubos del respaldo eran de color dorado, sobre la mesas se encontraban los platos, copas y cubiertos que se utilizarían durante la cena y el centro de mesa era representado por un florero con tulipanes rojos, las mesas estaban acomodadas alrededor de la pista de baile y frente a esta un pequeño escenario donde una banda amenizaría la velada.
Korra, Mako, Bolín y Opal llegaron a la mansión y quedaron pasmados ante la visión que tenían frente a ellos. La mansión Sato era simplemente espectacular, la cara estaba adornada con grandes ventanales y el jardín delantero contaba con fuertes y arbustos. Cuando llegaron a la entrada fueron escoltados como todos los invitados al salón y dirigidos a su mesa asignada.
Asami terminada su maquillaje cuando tocaron a su puerta – Adelante – respondió.
-¿Ya estás lista cariño? – preguntó su mamá.
-En 5 minutos – respondió.
-Entonces tu papá y yo te esperamos abajo – y salió de la habitación.
Mientras veía su rostro en el espejo, la heredera terminaba de colocarse los aretes. Se puso de pie y caminó al espejo de cuerpo completo que tenía en su habitación. Dio una última mirada y le gustó lo que vio, sabía que todas las miradas estarían sobre ella, no era ingenua conocía muy bien el afecto que puede llegar a tener sobre las personas, sabía que era hermosa y sinceramente ese vestido la hacía ver casi irreal. Se mordió el labio de tan sólo pensar que vería a cierta persona dueña de unos impresionantes ojos azules, se retiró del espejo y emprendió su camino al salón.
Los señores Sato se encontraban dando la bienvenida a todos sus invitados, agradeciéndoles por su presencia, se toparon con Korra y compañía y se saludaron, diciendo que les era grato volver a verlos se disculparon diciendo que tenían que seguir su recorridos, pero que se verían más tardes. Todos asistieron y los vieron alejarse.
Korra tomó una copa de la bandeja de un mesero que se encontraba caminando, sus amigos hicieron lo mismo, se encontraban charlado sobre lo elegante que lucía todo, aunque en realidad la fotógrafa no prestaba atención, estaba más atenta en buscar a la responsable que hacía acelerar su corazón y de pronto como por obra del destino la persona responsable de dicha acción hacía su aparición en el gran salón, la morena la vio caminar hacia ellos, pero por alguna extraña razón todo alrededor le pareció desaparecer, su vista sólo podía enfocarse a la visión que tenía frente a ella, la cual caminada como en cámara lenta, o al menos esa fue la impresión que tuvo. Tuvo que apretar fuertemente su mandíbula sino quería que esta hiciera contacto con el suelo. Asami Sato lucía espectacular, ese vestido color negro se aferraba perfectamente a su muy bien proporcionada figura, llevaba su pelo recogido de lado, el maquillaje era impecable y sus labios resaltaban por el tono rojo que tenían.
Cuando entró al salón, la ojiverde empezó a buscar con la mirada a Korra, no tardó demasiado en localizarla, se encontraba con Opal y los hermanos, caminó hacia ellos con paso firme mientras sentía como las miradas de muchos y muchas se clavaban en su figura. Asami llegó a su destino, Mako dio un paso a ella, tomándola de la mano como aquella ocasión cuando se conocieron en el restaurant y volvió a besarla. Korra los miraba fijamente, de pronto sintió como un calor se instaló en la boca de su estómago y apretó fuertemente su copa. Asami retiró su mano de los labios del chico y la colocó a su costado.
-Un placer volver a verla Asami – dijo Mako galantemente.
-También me alegra volver a verlos a todos ustedes – enfatizó la ingeniera. – Hola Korra, me alegra que vinieras – se dirigió a la morena. La chica sólo asintió con la cabeza cuando de pronto sintió unos suaves labios depositados en su mejilla – No tienes idea de cuánto deseaba volver a verte – le susurró Asami al oído. Korra cerró los ojos ante ese gesto y los volvió a abrir cuando sintió como la pelinegra se alejaba de ella. La ingeniera al igual que sus padres se disculpó con ellos, tenía que agradecer a los invitados por su asistencia y la presentación del nuevo modelo de motos estaba por iniciar.
Asami caminó al escenario donde sus padres ya se encontraban esperándola, Korra clavo su mirada en la silueta de la heredera, el corte del vestido terminaba justo antes donde la espalda pierde su nombre y mostraba totalmente al descubierto una muy bien trabajada espalda. Se imaginó tocando esa delicada piel, trazando su lengua sobre ella y marcando con besos toda esa zona. La peliverde podía sentir la mirada de Korra sobre ella, no tenía necesidad de voltear para comprobarlo, así que lo único que hizo fue caminar lo más lentamente que puedo para que Korra no perdiera detalle de su blanca piel.
Subió al escenario junto a sus padres para agradecerles a todos sus asistencia, presentó con gran éxito el nuevo modelo de la satomoto, brindaron por el éxito y prosperidad de Industrias Futuro y les deseó una gran velada a todos, flashes se venía por todos lados, la sonrisa no abandonaba su rostro, ella sólo quería bajar y encontrarse nuevamente con Korra.
La fotógrafa se encontraba sola en su mesa, ya que Opal y Bolín se encontraban en la pista de baile, Mako se había disculpado ya que quería aprovechar el momento para invitar a bailar a Asami, cuando escuchó la charla de dos hombres que se encontraban en la siguiente mesa.
-Ya viste qué bien está Asami – dijo uno de ellos.
-Está como quiere – respondió el otro.
-Maldito el afortunado que sea dueño de todo eso – volvió a escuchar. – Seguramente es una diosa en la cama-
- Y esos labios, imagínate lo que puede hacer con ellos. – contestó el otro.
Korra estaba a punto de darse la vuelta para poner en su lugar a esos tipos cuando volvieron a hablar. – Tengo un amigo que la conoce desde la preparatoria, me dijo que ningún chico se atrevía a acercarse a ella, ya sabes hija de uno de los hombres más poderosos y ricos, inteligente, hermosa, y cuando un valiente se atrevía a cruzar esa barrera siempre era rechazado. Decían que nadie era digno de ella, por eso la llamaban inalcanzable. –
-Pues al parecer sigue siendo así y más ahora que es la CEO de la empresa de su padre. Cómo me gustaría llevármela a la cama. –
La fotógrafa ya no soportó más la forma que esos tipos se expresaban de Asami, se levantó de su silla y se alejó de ese lugar, prefirió poner distancia que enfrentarse a ellos, porque lo más seguro era que las cosas terminaran muy mal. Decidió caminar por el salón para ver si encontraba alguna cara conocida. Dirigió su mirada en la pista cuando vio a Asami bailando con Mako. Su sangre comenzó a hervir, apretó los puños con fuerza cuando su amigo se acercaba al oído de la heredera, la tenía prácticamente pegada a su cuerpo y en ese momento deseó con todas sus fuerzas golpearlo hasta dejarlo inconsciente ya que él estaba tocando la piel que ella tanto deseaba.
La CEO iba al encuentro de Korra cuando fue interceptada por Mako, comenzó a hablar con ella pero no le ponía atención, buscaba con la mirada a la morena mientras le respondía con monosílabos al muchacho. Este le preguntó que si quería bailar con él, apenas iba a responder cuando se sintió arrastrar a la pista de baile. Mako la apretaba contra su cuerpo, pero ella intentaba alejarse en todo momento, ya no soportaba la situación, ella quería estar en brazos de otra persona.
Korra necesitaba un trago urgente, tomó otra copa y la bebió de un sorbo, necesitaba aire fresco, así que se dirigió a uno de los enormes ventanales con balcón que daban al jardín. La noche lucía hermosa, el cielo estaba completamente iluminado por la luna y las estrellas, trató de tranquilizarse y respiró hondo.
Asami se dio cuenta que Korra la había visto bailar con Mako se disculpó con él y fue tras la chica que cruzaba uno de los ventanales del salón. La encontró recargada sobre el balcón mientras miraba a las estrellas.
-La noche luce preciosa ¿no crees? – Korra escuchó una voz que la hizo saltar, podría reconocer esa aterciopelada voz donde sea.
-Perdón si te asusté – dijo Asami mientras se colocaba a su costado.
Ninguna de las dos dijo nada por unos minutos, Korra no sabía qué decir, de pronto se sintió estúpida por sentirse como lo hacía, no tenía derecho a hacerlo ¿celos?, claro que eran celos. Asami se encontraba en la misma encrucijada, por alguna razón sentía que había herido a Korra y se maldijo por ello.
-¿Quieres bailar? – las palabras salieron de la boca de la morena sin que ella se diera cuenta.
Asami la miró sorprendida, pero inmediatamente cambió el gesto por una sonrisa. – Por supuesto- respondió.
Korra se paró frente a la ojiverde y colocó sus manos sobre su cintura. Por acto reflejo Asami colocó las suyas sobre los hombros de la chica. Una balada lenta inundaba el ambiente, y las chicas comenzaron a moverse al compás de las notas. Se miraban directamente a los ojos, profundizando en ellos, como queriendo descubrir todos los secretos que guardaban.
-Te ves hermosa – susurró Korra.
-Gracias, me arreglé sólo para ti – respondió Asami. – Tú también luces hermosa con ese vestido azul.
Korra envolvió con más fuerza la cintura de la ojiverde y la atrajo hacia ella, pegando sus cuerpos completamente, en respuesta Asami trasladó sus manos al cuello de la chica. Seguían moviéndose al ritmo de la música, la fotógrafa acariciaba con su pulgar la espalda de la CEO, acción que la hacía estremecer por completo. No podía apartar su vista de esos labios rojos, se moría por probarlos, estaba tan cerca de ellos que casi podía saborearlos. De pronto el baile cesó cuando dos pares de labios iniciaron contacto, ninguna de las dos podría precisar quién fue la de la iniciativa y en ese momento sinceramente no les importaba.
La boca de Asami sabía a gloria, Korra la atrajo más a ella si es que eso fuera humanamente posible y profundizó el beso, escuchó como la pelinegra dejó escapar un ligero gemino debido a tal acción, sus lenguas luchaban una guerra campal por el dominio. Los labios de Korra tenían una mezcla entre alcohol y menta algo que a Asami le pareció exquisito, los recorrió con su lengua provocando un ligero cosquilleo en la morena, capturó uno de ellos y lo mordió ligeramente, ahora fue el turno de Korra de dejar escapar un gemino. Se separaron por la única necesidad de falta de aire, las dos respiraban entrecortadamente, Asami colocó su frente en la de Korra y así esperaron a que sus respiraciones se normalizaran. La CEO acariciaba la nuca de la chica, mientras esta recorría la tersa piel de la espalda de la ojiverde.
-Desde que te conocí, moría por probar tus labios – se confesó Korra. Asami le respondió con otro beso, pero esta vez fue diferente, tierno, sin prisas.
-Tengo que volver a la fiesta – dijo muy a su pesar Asami.
-Lo sé – respondió Korra. Se soltaron de su abrazo y se miraron fijamente. Asami comenzó a caminar, pero fue detenida por un agarre en su brazo, la chica la jaló hacia ella y volvió a juntar sus labios, el contacto sólo duró unos segundos pero fue suficiente para hacerlas suspirar.
Por fin la CEO logró entrar nuevamente al salón, minutos después lo hacía Korra. La fiesta siguió por unas horas más, tiempo después Korra y los chicos decidieron retirarse, ella y Asami se despidieron a la distancia aunque hubieran deseado poder hacerlo de otra manera.
Decidieron tomar un taxi que los llevara a sus casas, todos iban en silencio seguramente estaban exhaustos de tanto bailar. Mientras hacían el recorrido a su hogar, Korra no dejaba de pensar en Asami, aún podía saborear el sabor de sus besos, aún podía sentir la sensación de sus labios sobre los de ella.
¡Hola a todos! Tardé un poquito más de lo esperado en actualizar, pero aquí les traigo el siguiente capítulo. Muchas gracias a todos los que se pasan a leer y como siempre agradecimiento especial a los que dejan sus comentarios.
DjPuMa13g: me gusta que te guste :D
sasori01: siento que los encuentro se hayan extendido, espero este recompense.
Guest: actualizado!
Mariana Rosas: poco a poco Korra irá expresándose más, lo prometo.
licborrego : primero que nada déjame decirte que ¡amo tu avatar! Me encanta Sachiko. Espero tus ojitos hayan vuelto a brillar *cara de penita*
Luz del Amanecer : ya verán que la cosa se pondrá que arde en los próximos capítulos.
DjPuMa13g: se vienen muchas cosas, celos, seducción, pasión … en fin. Sólo hay que esperar por ello.
Carolina: yes! Yes! Yes! Jaja
Rarie-Roo 07 : me alegra que te guste :D
Chat'de'Lune: sorpresas, sorpresas es todo lo que puedo decir.
Mary: de que Korra sacará su lado salvaje, no dudes de ello. Y yo te adoro porque te gusta la historia.
La esposa de Evy : cachondeooo! Ya casi, ya casi! Unos 10 capis más jajaja
PD: Evy bebé es míaa!
Akira Gong: apartir de ahora Korra será un poco menos penosa.
KorrAsami Love: gracias por tus palabras, y tus deseos se volvieron realidad. ACTUALIZADO!
RoseLangley02 : te confieso que algunas de las cosas que escribo son situaciones que también yo viví. Saludos!
¡Nos leemos el próximo capítulo!
