Los personajes de "La Leyenda de Korra" no me pertenecen, pero la historia si.

CAPÍTULO IX: TORMENTA

-¿Siempre hablas demasiado antes de hacer el amor? –

Al escuchar esas palabras, la temperatura corporal de Korra subió al instante y una creciente palpitación se apoderó de su centro. Buscó en la mirada de Asami cualquier indicio que le dijera que estaba mintiendo, pero lo que vio no hizo otra cosa más que desearla más. La pelinegra tenía las pupilas completamente dilatadas, esas esmeraldas que portaba como ojos se habían tornado de un verde mucho más oscuro, la miraba fijamente y se mordía con impaciencia el labio inferior. Korra podía sentir su propio corazón latiendo a mil por hora, pensó que en cualquier segundo se saldría de su pecho, casi pudo jurar que escuchaba el "bum, bum" de cada uno de ellos. Un fuerte estruendo provocado por la lluvia hizo que la luz de un rayo que se colaba por la ventana e iluminara el sitio donde se encontraban por una fracción de segundos, pudo contemplar el rostro de Asami, que aún sin una gota de maquillaje se le antojaba más exquisito si eso era posible. Levantó una mano y con ella rodeó el cuello de la pelinegra, para acto seguido atraerla con el único objetivo de unir de una maldita vez sus labios con los de ella.

El beso empezó lento, Korra deslizó la mano del cuello y la depositó en la cintura de Asami, lo mismo hizo con la otra mano que ahora se encontraba libre. La CEO colocó cada una de las suyas a los costados de rostro de la morena, profundizó el beso lo que hizo gemir a la chica. Recorrió sus labios con su lengua como lo había hecho la primera vez, capturó uno de ellos y empezó a darle tierno mordiscos, los cuales provocaban descargas eléctricas en todo el cuerpo de la ojiazul. Korra mudó sus labios al cuello de Asami besando toda la piel expuesta que se encontraba a su paso. Aún podía oler la embriagadora fragancia de la chica quien echó la cabeza de costado para darle un mejor acceso y facilitarle el trabajo a Korra.

La morena comenzó a deslizar su mano derecha por la cadera de Asami, hasta llegar a su pierna, la cual acarició delicadamente, tomó el muslo con su mano y lo elevó. Korra se recargó en la encimera con el peso de la pelinegra sobre ella, la chica colocó su muslo a un costado de la cadera de Korra, mientras ella emprendía el viaje con su mano hacia el glúteo de la ingeniera, nunca dejando de besar su cuello, lo recorrió lentamente, una sonrisa cursó su cara cuando descubrió la pequeña prenda interior que Asami vestía -"rojo"- pensó, ya lo descubriría más tarde.

Asami dejó escapar un gemino de sorpresa cuando Korra le dio un fuerte apretón a su nalga, lo que provocó otra oleada de calor en la chica. Retomó su posición inicial, se separó un poco de la encimera e hizo que Asami elevara el otro muslo, la pelinegra rodeó con sus piernas la cintura de Korra mientras esta la sostenía por el trasero. Se besaron nuevamente, esta vez con un poco más de lujuria, la morena trasladaba sus labios desde la piel del cuello de Asami hasta su boca.

-Cama- fue todo lo que la fotógrafa necesitó escuchar para emprender el camino con dirección a su habitación. A pesar de que Asami era una cuantas pulgadas más alta que ella, eso no significó ningún problema. Mientras llegaban a su destino chocaron con todo lo que se encontraba a su paso, el vaivén del movimiento provocado por los pasos de Korra, provocaban espasmos en la parte más sensible del cuerpo de Asami quién a cada paso apretaba más sus piernas para que el contacto fuera más directo.

Korra no aguantó más y recargó a Asami contra una de las paredes, la furia de sus besos iba en aumento, sus lenguas no dejaban de moverse. La ojiverde desenredó sus piernas de la cintura de la morena y las colocó nuevamente en el piso. La tomó del cuello y se volvieron a besar, cada beso era más intenso que el anterior, Korra se pegaba más al cuerpo de Asami como si con esa acción lograra fundir su cuerpo con el de ella. La morena comenzó a deslizar una mano bajo la camisa que ahora vestía la CEO, acarició la piel expuesta la cual era muy tersa y suave –"justo como imaginé"- se dijo, siguió subiendo hasta topar con el relieve de uno de sus senos, lo atrapó con su mano y comenzó a masajearlo lentamente. Asami rompió el beso que sostenían, Korra volvió a besar su cuello mientras con dos de sus dedos daba atención especial al ahora erecto pezón, lo comenzó a torturar, la respiración de la ojiverde comenzaba a entrecortarse y con las uñas de sus dedos rasgó los bien definidos brazos de la morena, las sensaciones que estaba experimentando la estaban llevando a la locura y eso que apenas iban iniciando. En un movimiento inesperado, Asami empujó a Korra para que se alejara de ella, luego la tomó de su brazo y la arrastró hasta la habitación donde le devolvería cada caricia que hasta ahora le había brindado.

Cuando entraron a la recámara la pelinegra empujó a Korra sobre la cama, logrando que ésta cayera de espaldas sobre las desordenadas sábanas. La chica se apoyó en sus codos para poder tener una mejor visión de la pelinegra, Asami le sonrió, introdujo sus manos bajo la camisa que traía puesta y muy lentamente comenzó a bajar por sus piernas su diminuta prenda interior. Cuando la quitó por completo la arrojó en dirección de la morena, Korra la recogió de su pecho y confirmó –"rojo"- la colocó a un costado de su cuerpo sin podía apartar su vista de la mujer, no quería perder ningún detalle de lo que estaba ocurriendo entre ellas.

La CEO se acercó a la cama y se arrastró cual felino a la caza de su presa hasta llegar a la altura de Korra. Capturó sus labios, el beso era húmedo y cargado de deseo, mordió su labio inferior hasta hacerlo sangrar. El dolor le pareció a la morena totalmente estimulante. Asami fue descendiendo lentamente hasta llegar al borde de la camisa, la levantó hasta la altura de sus senos y beso con vehemencia el abdomen de la chica la cual no dejaba de suspirar ante el contacto de su piel y los canosos labios de la pelinegra.

Las caricias cesaron y Asami se colocó a horcajadas sobre el abdomen de Korra la cual notó de inmediato la excitación de la ingeniera. Comenzó a mecerse lentamente, la morena colocó sus manos en sus caderas para acompañar el compás de cada uno de los movimientos de la chica.

-No es mi primera vez con una mujer – dijo Asami mientras aumentaba el ritmo de su embestidas.

-Eso lo tengo por seguro- le respondió Korra mientras la veía a los ojos. La morena sentía su piel bañada por la excitación de la ingeniera.

-Hace demasiado calor, ¿no te parece?- de pronto se quitó la camisa que cubría su torso para quedar completamente desnuda.

El cuerpo de Asami era perfecto, todo estaba en su lugar y cuidadosamente proporcionado, su piel blanca ya mostraba indicios de pequeñas gotas de sudor recorriéndola, las cuales Korra acompañaba con la mirada hasta perderse entre la tela de las sábanas o fundirse en su piel. La chica estaba embelesada por la belleza de la ojiverde, ni en sus mejores sueños se hubiera imaginado tener a Asami Sato cómo en esos momentos, no sabía qué iba a ocurrir después, tampoco es que le estuviera importando demasiado, de lo único que estaba segura era de que iba a disfrutar de eso al máximo ya que ¿no todos los días puedes tener sexo con una diosa? , ¿o sí?

Korra sintió como el cuerpo de Asami comenzó a tensarse debido al placer que notaba estaba invadiendo su cuerpo, las uñas de las pelinegra se clavaban en la piel de la morena sin piedad alguna, sus pechos bailaban al compás del movimiento de su cuerpo. Dejó que una de sus manos viajara hasta encontrarse con uno de ellos, lo tomó en su mano y lo apretó suavemente, lo que probó que un gemino saliera de los labios rojos de la chica. La pelinegra se mordía los labios para impedir que los sonidos salieran de su boca en forma descontrolada, aumentó el ritmo, su respiración se volvió más entrecortada, echó la cabeza para atrás cerrando fuertemente sus ojos y se dejó llevar por las olas de placer que la recorrían de pies a cabeza.

Pasaron varios segundos hasta que Asami volvió a erguir su cuerpo, aún mantenía los ojos cerrados mientras que su respiración regresaba a la normalidad, soltó el agarre en los brazos de Korra y lentamente abrió sus ojos. La morena la veía atentamente, tratando de capturar en su memoria cada uno de los gestos que la ingeniera pudiera expresar. Se miraban fijamente, sin llegar a pronunciar palabra alguna.

La fotógrafa acariciaba delicadamente las caderas y piernas de la morena cuando Asami pronunció –Estoy molesta –

Korra la miraba confundida a lo que respondió –No entiendo-

-Estoy muy molesta porque tú aún llevas puesta esa estorbosa ropa mientras yo estoy completamente desnuda – contestó la CEO.

Korra soltó una carcajada la cual provocó una mueca de disgusto en el rostro de la ojiverde.

-¿Acaso dije algo gracioso? – soltó la pelinegra.

La fotógrafa negó con la cabeza, con la ayuda de sus manos se impulsó para poder sentarse sobre la cama aún con Asami en su regazo, alzó la vista para encontrar unas esmeraldas observarla.

-Eres muy hermosa- le dijo la morena a la CEO, cosa que la hizo sonrojar levemente. Korra levantó los brazos, Asami entendió al instante lo que esa acción significaba, bajó sus manos hasta encontrar la costura de la camisa de la chica y tiró de ella. Cuando vio que Korra se vio liberada de tan molesta tela, la pelinegra la arrojó a cualquier parte de la habitación.

En un movimiento inesperado para la ojiverde, Korra la tomó de las caderas y la tumbó sobre la cama quedando ésta ahora arriba de ella.

-Vaya – dijo Asami – No eres tan tímida después de todo.

-Es que antes no te tenía desnuda en mi cama – respondió Korra. Bajó su cabeza hasta capturar los labios de la pelinegra. Los besaba desesperadamente, como si con ello pudiera absorber el sabor que desprendían. Trasladó su boca hasta el cuello de Asami, lo besaba con lujuria dando de vez en cuando pequeños mordiscos que dejaban paso a manchitas color rojo que más tardes seguramente se transformarían en morado. La ingeniera se dejaba hacer y es que para ser honestos, llevaba deseando eso hace ya bastantes días.

Korra siguió bajando hasta encontrarse a la altura de los pechos de Asami, respiraba entrecortadamente, la chica podía sentir el aliento caliente de la morena en su piel, cosa que la hizo estremecer. La fotógrafa lamió sus labios antes de que con su boca se dirigiera al pecho derecho y capturar el pezón erecto de Asami. Pasó su lengua sobre él una y otra vez lo que provocó que se éste se endureciera aún más, capturó el montículo entre sus dientes y le dio un pequeño mordisco lo que le provocó cierto grado de dolor y demasiado placer a la pelinegra. La fotógrafa cambió de pecho y le propició el mismo tratamiento que al otro. Korra dejó de jugar con los pechos de Asami y siguió bajando por su vientre plano, besaba cada parte de piel que se encontraba a su paso y es que deseaba memorizar cada milímetro de la blanca piel de la ojiverde en su memoria. Siguió descendiendo hasta llegar al monte de venus de la chica el cual se encontraba completamente limpio. –Tal como me gusta – pensó Korra.

Asami abrió las piernas inconscientemente, Korra sabía muy bien lo que la pelinegra quería pero decidió que antes de eso la torturaría un poco más, así que en lugar de enterrar su cabeza en su centro, decidió recorrer las largas piernas de la ojiverde lo que provocó en ella un sonido de frustración. – Ya me las pagarás – dijo Asami para sí misma.

La morena abrió un poco más las piernas de la pelinegra para darle mejor acceso y espacio, pudo notar lo húmeda que Asami estaba, posicionó su cabeza justo frente a la zona más sensible de la chica, podía oler su excitación, cosa que la excitó a ella aún más. No pudo aguantar otro segundo y enterró su cabeza entre sus piernas. Con su lengua comenzó a recorrer toda la zona, evitando a toda costa tocar ese montículo de nervios al cuál quería propiciarle un trato especial. La CEO sentía la lengua de Korra recorrer toda su intimidad, un quejido se escapaba de sus labios cada vez que la morena evitaba su clítoris, pero ese quejido se transformaba en gemido cuando notaba como la lengua de la chica entraba y salía de ella. Asami colocó una de sus manos en la nuca de Korra, ejerciendo presión sobre ella para que el roce fuera más directo y profundo, mientras que la otra se encontraba enredada entras las ya muy desordenadas sábanas de la cama.

La ingeniera soltó un fuerte gemido de placer cuando la lengua de Korra tocó por primera vez esa parte de su cuerpo que tanto lo necesitada. Su cuerpo se retorcía en la cama cada vez que repetía esa acción. Cada quejido, gemido o sonido que salía de la boca de Asami era un estímulo para que la chica aumentaba o disminuyera el ritmo.

Sin pedir permiso a la ojiverde, la morena introdujo dos dedos en el interior de Asami, cosa que tomó completamente por sorpresa a la chica.

-Mierda Korra – soltó la CEO.

-¿Te lastimé? – asaltó la vista preocupada.

-No- respondió.

La morena comenzó a penetrar nuevamente en Asami, lentamente dejando que la pelinegra se acostumbrara a sus dedos dentro de ella. Los empezó a sacar e introducir aumentando de a poco el ritmo, podía sentir como las paredes internas de la ojiverde la abrazaban por completo.

-Mierda … mierda – repetía Asami entrecortadamente.

Korra podía sentir su propia excitación creciendo, notaba la humedad entre sus piernas, su clítoris palpitaba intensamente pidiendo ser acariciado. Introdujo una de sus manos entre sus piernas y empezó a darle el tratamiento deseado. Comenzó a gemir al unísono que Asami, aumentó el ritmo de sus dedos, propinando placer a ambas. La pelinegra movía sus caderas, lo que provocaba que la penetración fuera más profunda y placentera. Korra sintió como los músculos de Asami volvían a tensarse, estaba a punto de llegar al orgasmo, aumentó más la velocidad de sus dedos los cuales salían y entraban en la chica a una velocidad asombrosa. La morena notó como su propio orgasmo estaba cerca, molió con más fuerza sus dedos. Asami dejaba escapar de su boca palabras que en el momento Korra no lograba descifrar. Se escuchó un fuerte estruendo que provenía de un trueno, el cuál fue seguido por los gritos de placer de las dos chicas que alcanzaban el clímax una seguida de la otra.

Korra sacó lentamente sus dedos del interior de Asami y se dejó caer sobre ella lo cual provocó una risita en la pelinegra. Se quedaron así varios minutos, escuchando el fuerte sonido de la lluvia y el palpitar de sus acelerados corazones.

-¿A qué sabrás?- soltó Asami. Bajó de su cuerpo a Korra y la colocó de espaldas al colchón, se acercó a su oído y le susurró – Me pregunto si sabrás a chocolate. – y le mordió el lóbulo de la oreja.

Besó los labios de Korra y sin algún juego previo, la despojó de sus pantaloncillos y ropa interior, abrió de un jalón las piernas de la morena y enterró su rostro en ellas. La pelinegra no quiso andarse con rodeos y atacó directamente el clítoris de la fotógrafa, lo que provocó que esta arqueara su espalda debido al placer que Asami la estaba proporcionando. Pasaba su lengua por toda la intimidad de Korra, capturó con sus labios el centro de nervios mientras su lengua jugaba con él. La ingeniera colocó una de sus manos en el vientre de la morena para evitar que se moviera demasiado. Korra aprisionó el cabello azabache de Asami entre una de sus manos para evitar que este molestara a la chica en la tarea que se encontraba realizando. La lengua de la ingeniera se movía con maestría en el interior de Korra, la cual sólo soltaba gemidos que eran camuflajedos por los fuertes estruendos provocados por la lluvia. Sus músculos se tensaron y un segundo orgasmo recorrió todo su cuerpo. La ojiverde levantó la vista para observar la cara de placer que la morena tenía en esos momentos, estaba completamente extasiada. Con la sábana limpió su boca y subió hasta quedar frente a frente con la dueña de unos ahora profundos ojos azules.

-En definitiva, sabes mucho mejor que el chocolate- le dijo Asami y capturó sus labios en un apasionado beso. La morena podía saborear su propio sabor en los labios de Asami, jamás se cansaría de besar esos labios ya se había convertido adicta a ellos. Se separaron por la única necesidad de tomar aire y la pelinegra se dejó caer a un costado de Korra.

-¿Ya estás cansada? – preguntó Korra.

-No.- respondió Asami.

-Bien- volvió a decir la morena. Se colocó entre las piernas de Asami, sus cuerpos desnudos rozándose creaba una fricción muy placentera. Comenzó a mecerse lentamente, aumentando la fricción en sus centros. La pelinegra acariciada los brazos de Korra que ahora estaba a cada costado de su cuerpo. La morena bajó hasta besar sus labios y sin dejar de moverse le Asami rodeó la cintura con sus piernas.

La fotógrafa se detuvo de golpe y se reposicionó, entrelazando sus piernas con las de Asami, lo que provocó que sus centros estuvieran en contacto directo, Korra respiró profundamente y volvió a retomar el ritmo. Primero comenzó lento, conforme pasaba el tiempo las embestidas aumentaban de ritmo, los movimientos de las caderas de ambas estaban completamente sincronizados, sus cuerpos encajaban perfectamente, como si hubieran estado diseñados el uno para el otro. Con cada embestida el placer en ambas chicas aumentaba, respiraban entrecortadamente, gemidos salían de las bocas ambas, perdieron completamente el pudor, y sólo se dejaban llevar por las sensaciones que se regalaban mutuamente.

Korra aumentó más el ritmo, levantó una pierda de Asami y la colocó sobre su hombro, eso le dio un mejor acceso y libertad de movimiento. La pelinegra colocó sus manos en las caderas de la morena para guiarla.

-Más- dejó escapar Asami.

Korra obedeció y se movió lo más rápido que su ya cansado cuerpo le permitía.

-¿Así? – preguntó la morena.

-Mmjum- respondió – No … no dejes de moverte-

El cuarto de Korra se convirtió en una habitación de demandas y gemidos. El olor a sexo ya comenzaba a percibirse en el aire, de pronto la tormenta que se suscitaba en el exterior quedó opacaba por la que dos cuerpos desnudos y cargados de deseo desataban entre esas cuatro paredes.

Perdieron la cuenta de cuántas veces se entregaron esa noche y de cuántas veces lograron que el nombre de una fue arrancado de los labios de la otra.

¡Hola! ¡Volví! Já .. pues antes que otra cosa, mil disculpas por tardar tanto en actualizar y es que el trabajo y la falta de mi compu me habían impedido avanzar. Aquí les dejo el siguiente capítulo, espero que lo disfruten. Gracias a los que se pasan a leer y como siempre agradecimiento especial a quien deja un review (me encanta leerlos chicos)

NOTA: Para escribir este capítulo estuve escuchando 2 canciones en particular. Les dejo los títulos por si los quieren buscar en youtube.

Grimes - Go ft. Blood Diamonds (Official Audio)

Yuna - Lullabies (Adventure Club Remix)

KorrAsami Love: hola! Tu página es de face? Me podrías mandar inbox con la dirección. Saludos!

Miranda: sorry por tardar tanto en actualizar, pero por fin aquí está.

lori0108 : me encanta que te encante.

Giginee: espero hayas llegado a tiempo a la Uni *carita de pena*

Rarie-Roo 07: no te desmayes! Ya está la actualización!

Akira Gong: cachondeooo! Jaja no se dieron duro contra el muro, pero si duro en la cama *carita perver*

DjPuMa13g : tensión desahogada!

licborrego: espero todo vaya bien con tu corazoncito :D

AikaAragami: qué lindo que compartas con tu novia. Dale saludos de mi parte!

Chat'de'Lune: CACHONDEOO INTENSOO! JAJA abrazo de chango de vuelta :P

RoseLangley02: *cara de penita mil* jaja me encantan tus comentarios!

Taiga Suou: era para que esperaras con ansias el prox capi!

Luz del Amanecer: también si buscar tortuga aparece mi foto! Jaja saludos!

Mariana Rosas: y para mí es un gusto leer tus comentarios :D

sasori01: sabes, siempre me emociona leer tu opinión, de verdad! Saludos! (si por fallas te refieres a errores de escritura, disculpa ya que casi siempre escribo en modo zombie jaja )

deathinnocent : yo amo que lo ames :D

Tsuki: hola! Gracias por tus palabras, saludos!

Zakuro Hatsune: final de telenovela en viernes jaja saludos!

jScarlet: espero que este capi te sorprendiera! Estaré esperanto tu comentario.

Marydekuga: te juro que duré como 10 minutos riéndome con eso de SABROSAMI & RIKORRA ajajaja eres genial!

Mary: cachondeo Korrasami a tus órdenes :D

La esposa de Evy: MARRDIITTAAA! Por fin terminé de escribir! Capítulo totalmente dedicado a ti y a nuestro duelo :'( Te quiero mil *besito* PD: Evy bebéee! :O_

lay05: actualizado! Saludos :D

¡Hasta la próxima!