Los personajes de "La Leyenda de Korra" no me pertenecen, pero la historia si.

CAPÍTULO X: OLOR A CAFÉ

El sol de la mañana se levantaba en el horizonte, los primeros rayos de luz se asomaban para dar la bienvenida a un nuevo día, poco a poco los sonidos de la ciudad hacían acto de presencia llenando de vida cada una de las calles que la construían. En alguna cama, de algún cuarto, de cierto departamento yacían dos cuerpos cuya piel contrastaba considerablemente. Uno de piel morena tenía prisionera entre sus brazos a otro de color blanco casi del mismo tono que la nieve.

Korra y Asami aún permanecían durmiendo plácidamente, su respirar relajado era testigo de ello. Uno de los dos cuerpos se movió en su lugar cuando el molesto sonido de un celular comenzaba a inundar la quietud de la habitación. La ojiverde abrió lentamente los ojos adaptándose a la claridad que se filtraba por las cortinas que cubrían la ventana, cuando quiso levantarse de la cama, sintió unos fuertes brazos acercándola más a su cuerpo, imposibilitándole su objetivo.

- Mmmm… no te levantes- dijo una adormilada Korra.

Asami sonrió ante esas palabras, el tono de voz de la chica le pareció sumamente tierno, podía sentir el cálido aliento sobre su cuello a la vez que su nariz lo recorría lentamente.

-Me gusta el olor de sexo en tu piel- volvió a decir la morena.

La mano que se encontraba descansado en el abdomen de Asami subió lentamente hasta encontrar uno de sus pechos el cual Korra cubrió por completo con su mano. Lo comenzó a amasar lentamente, lo cual provocó que un ligero gemino escapara de los labios de la pelinegra.

-Son muy suaves. – la chica habló nuevamente ahora capturando el pezón erecto de la ingeniera entre sus dedos. – Me gustan -

La CEO dejó escapar un gemino más fuerte que el anterior, Korra comenzó a esparcir besos por todo el cuello de la chica, la respiración de la pelinegra comenzó a agitarse debido al placer que estaba recibiendo. Sabía que debía detener eso, que tenía que levantarse de esa cama pero la ojiazul lo estaba complicando demasiado.

-Ko … Korra… - pronunció por fin Asami.

-Mmmm- le respondió la morena.

-Tengo que … - otro gemido hizo acto de presencia – Tengo que levantarme.

-Mmhum…- obtuvo por respuesta. Dejó de masajear el pecho de Asami y comenzó a descender hasta encontrar su sexo. Se abrió paso entre las piernas de la chica, sentía el calor y excitación que emanaba el cuerpo de la ingeniera.

-Por favor… Korra – hablaba entrecortadamente – detente-

-¿Segura que quieres que haga eso? – preguntó la morena – Porque tu cuerpo me pide otra cosa.- Dijo en tono sensual, mientras con su dedo anular recorría toda la longitud del sexo de la ojiverde.

-Mierda- respondió la CEO, cerrando fuertemente los ojos. Korra la recorría delicadamente, aplicando presión extra cuando hacía contando con su hinchado clítoris.

-Eso pensé – dijo la fotógrafa en tono arrogante. Introdujo dos dedos de golpe en el interior de Asami, provocando que esta arqueara su espalda en respuesta. Comenzó a bombear lento, aumentando el ritmo hasta que adaptó unos movimientos acompasados.

-Ahhh – gemidos constantes escapaban de los labios de la pelinegra, movía sus caderas adaptándose al compás de los dedos de Korra.

La pelinegra estaba llegando a la cima del éxtasis, pero la fotógrafa tuvo una mejor idea, se coló bajo las sábanas posicionando su cuerpo sobre el de la CEO, se acomodó entre sus piernas y cómo lo hizo durante la noche juntó sus sexos para que las dos recibieran el mismo placer. Las embestidas comenzaron lento, apenas rozándose, los músculos iban despertando, el movimiento aumentó cuando la morena sintió unas uñas clavándose en sus nalgas. El sonido de dos cuerpos haciendo contacto se vio interrumpido por el de un molesto celular.

-Ko …Korra … necesito … ahhh … debo responder …. – Asami no podía articular las palabras.

-Si … - aumentó el ritmo – sólo dame un segundo, ya casi – le dijo Korra.

-Mmhum , apúrate – La ojiverde recorrió toda la espalda de la morena, dejando marcas en toda la piel debido a sus uñas.

No hubo que esperar demasiado para que las dos chicas alcanzaran el climax. Korra se tumbó sobre el cuerpo de Asami, esta acariciaba su espalda mientras sus respiraciones se normalizaban.

-Por cierto, buenos días – dijo Korra mientras depositaba un beso en el cuello de Asami.

-Buenos días a ti también- respondió la CEO soltando una risita. Nuevamente el sonido molesto del celular hizo acto de presencia, Korra soltó un gruñido y se bajó del cuerpo de Asami colocándose a su costado. La ingeniera se levantó de la cama arrastrando la sábana para cubrir su cuerpo mientras se acercaba a su bolsa y sacaba su celular. Tenía varias llamadas perdidas y otros cuantos mensajes de texto, mientras contemplaba el aparato éste volvió a sonar y al fin respondió la llamada.

-Sato – fue todo lo que dijo.

-Asami, es Opal – se escuchó del otro lado de la línea.

-Dime Opal, ¿qué pasa? – preguntó.

-Pues pasa que ya es tardísimo, aún no salimos de este edificio y tienes una junta sumamente importante a las 9:00 en punto.- respondió la chica.

-Diablos, lo olvidé por completo. Por favor arregla todo para atrasar la reunión una hora, necesito pasar antes a bañarme y cambiarme.-

-Ok jefa-

-Sabes que no me gusta que me digas así, te espero en el ascensor en 15 minutos para llevarte a tu casa – y colgaron.

-¿Problemas? – preguntó la morena mientras veía al techo de la habitación.

-No, sólo que has hecho que atrase una hora una reunión muy importante – respondió mientras se sentaba en la cama.

-Lo siento – dijo la chica en tono bajo.

-No sientas nada – colocó un dedo sobre su mentó para levantar el rostro de Korra – disfruté el retraso. –

La ojiazul le regaló una enorme sonrisa, colocó un tierno beso en la mejilla de Asami, saltó de la cama y se dirigió al cuarto de baño. Después de 5 minutos salió vestida con un pantalón de pijama largo y una camisa resacada.

-Todo tuyo, no quiero que se te haga más tarde – le dijo a la ojiverde.

-Gracias – Asami se levantó de la cama, tomó su bolsa y se metió al baño.

Cuando estuvo frente al espejo, notó como pequeñas marcas color morado adornaban su cuello, si la causante de esas muestras de pasión hubiera sido otra persona seguramente estaría molesta, pero fue Korra así que creyó estaba bien. Se lavó la cara y sacó un cepillo de dientes que cargaba consigo. Pintó sus labios de rojo y se cambió rápidamente, buscó entre sus ropas la parte inferior de la ropa interior, no la encontró y decidió dejarlo pasar, no tenía tiempo para buscarla. Trató de peinar un poco su cabello y salió bolso en mano de cuarto. Llegó a la sala y un olor a café inundó todos sus sentidos, dejó su bolsa en el sillón y se dirigió a la cocina donde una alegre Korra se encontraba preparando café.

La morena sirvió el líquido negro en dos tazas, sacó un poco de leche del refrigerador, se sorprendió al ver el rostro sonriendo de Asami cuando dio la vuelta para colocar las tazas sobre la barra de la cocina.

-Hey – dijo Korra.

-Hey – respondió Asami.

-Recordé tu café matutino así que, aquí tienes- le acercó una taza a la pelinegra.

-Gracias, es muy tierno de tu parte- comentó la CEO.

-¿Azúcar? – preguntó la morena. Asami asintió y Korra le pasó el frasco junto con una cuchara.

-Mmmm – suspiró la pelinegra mientras bebía su café – está delicioso. Korra sonrió aún más por el comentario que le brindó Asami. Bebió todo el líquido y dejó la taza frente a ella. – Tengo que irme, Opal me ha de estar esperando – le dijo a la chica.

-Ya … está bien – comentó la morena.

-Y de nuevo gracias por tu hospitalidad – la pelinegra le guiñó un ojo.

-Cuando gustes – respondió sonrojándose.

La ingeniera tomó el bolso del sillón y caminó en dirección a la puerta seguida de Korra, a poco pasos de llegar a ella la ojiverde dio media vuelta para quedar frente a la morena, tomó su rostro entre sus manos y la besó. Sin duda se había hecho adictas a los besos de la otra, sus bocas se movían en una sincronía perfecta, Korra la tomó de la cintura para acercarla más a su cuerpo. Asami movió sus manos al cuello de la morena y profundizó el beso. Sus lenguas se encontraron, luchaban por el dominio, el sabor a café era palpable en las dos. Rompieron el beso por la mera necesidad de falta de aire, sus pechos subían y bajaban de forma acelerada. La pelinegra colocó su frente en la de Korra y así se estuvieron unos segundos.

-Muero por volver a verte – le dijo Asami suavemente.

-Estaré esperando ese momento – respondió Korra.

-Ahora si me voy – separó sus frentes, acarició el rostro de la chica y tomó la perilla de la puerta para abrirla.

-¡Espera! – soltó de repente la ojiazul. Asami se volteó alzado una ceja – Ni siquiera tengo tu número de celular – dijo mientras sus mejillas cambiaban de color. La ingeniera soltó una carcajada, sacó un pedazo de papel y pluma de su bolso y escribió en él. Se lo acercó a sus labios y dibujó unos perfectos labios, se lo entregó a Korra quien veía detenidamente el trozo blanco.

-Puedes llamarme o escribirme cuando quieras – terminó de hablar y abrió la puerta para dirigirse a las escaleras.

Cuando la puerta estaba de par en par, se encontró con la mano de una Opal que estaba a punto de tocar la tabla de madera.

-Venía a buscarte- comentó su asistente.

-Tomaba café. Disculpa la espera – contestó Asami.

-¿Nos vamos ya? Aunque no me importaría faltar al trabajo hoy – dijo la chica. Vio sobre el hombro se su jefa para encontrarse a Korra parada detrás de ella. – Hola Korra, buenos días- le sonreía.

- Buenos días Opal- le devolvió el saludo mientras colocaba el trocito de papel en uno de los bolsos del pijama.

-Vamos ya – interrumpió Asami. Salió del departamento de la morena y se dirigía al ascensor escuchó que alguien la llamaba.

-¡Asami! – Mako se acercaba a ella. – Me alegra verte antes de que te vayas- La abrazó mientras le daba los buenos días. - ¿Pasaste bien la noche? – preguntó el chico.- Qué bien hueles – le dijo mientras inhalaba el aroma de su cabello.

La ojiverde se separó de él y se dio cuenta de que Korra estaba en el marco de la puerta mientras veía lo que pasaba. – A decir verdad, dormí de maravilla- le respondió mientras veía esos penetrantes ojos azules.

-¡Asami, hola!- la saludó ahora Bolín que salía de su apartamento.

-Hola Bolín – le respondió la ingeniera.

-Korra, ¿irás al gimnasio hoy? – le preguntó a la morena. Ella sólo asistió moviendo la cabeza. El chico se le quedó viendo fijamente ya que pudo notar una mancha roja en los labios de la chica, volteó rápidamente a donde se encontraba Asami y notó cómo el labial de la CEO se encontraba ligeramente corrido. Para ser un chico totalmente despistado, Bolín se percató de tal hecho que ninguno de los otros dos presentes en el pasillo había notado. Volvió a dirigir su vista en la morena y con su mano tocó sus labios haciendo un movimiento como si tuviera algo en ellos, Korra no entendía lo que el chico hacía hasta que abrió por completo los ojos señalando los labios de la chica. La morena imitó los movimientos del chico y cuando vio la yema de sus dedos se percató de un rastro rojo que había quedado en ellos.

- Vamos tarde Opal – dijo Asami.

-¡Hasta luego chicos! – se despidió Opal de ellos y las dos chicas bajaros por el ascensor. Mako soltó un suspiro cuando las puertas se cerraron y se dirigió de nuevo a su departamento.

Bolín veía detenidamente a Korra – Tú y yo tenemos que hablar, tienes 5 minutos para estar lista e irnos al gimnasio - La fotógrafa iba a protestar pero el chico la interrumpió – Y no quiero pretextos- terminó de decir y caminó a su departamento.

Korra soltó un fuerte bufido y cerró la puerta tras de ella, sabía perfectamente lo que su amigo quería hablar, se encogió de hombros ya que tendría que inventar algo verdaderamente convincente para justificar el rastro de cierto color rojo en sus labios.

¡Hola a todos! ¿Qué tal la vida? Por fin he vuelto! Ya sé que han pasado muchos días pero mejor tarde que nunca, ¿no? Respecto a este capítulo, sinceramente no pensaba escribirlo, pero una amiga me insistió en que debía de haber un "mañanero" jaja así que al final esto fue lo que salió. Podría decirse que es una continuación del anterior, quería que fuera más largo pero la verdad mi imaginación no dio para más *carita triste* de igual manera espero lo disfruten. Como siempre agradezco a los que se pasan a leer y especialmente a los que dejan su review.

Mariana Rosas: normalmente actualizo de madrugada ya que escribo a esa hora, pero hoy comencé desde que desperté así que será más temprano. Espero te haya ido bien en tu clase de danza! Saludos.

La esposa de Evy: MARDITAA! Por ti escribí el "mañanero" jaja te quiero mil *besitos* PD: Extraño a Evy bebé *carita triste*

Marydekuga: "par de golozas" jaja me hiciste reír con eso. Saludos!

Carolina: ahora va regalo de buenas tardes, Saludos!

Rarie-Roo 007: te diste el baño de agua fría? Jaja Saludos!

Death Innocent: me alegra que te haya gustado. Saludos!

DjPuMa13g: gracias por tus palabras *carita de pena* Saludos!

sasori01: después de mil días estoy de regreso! Jaaj Saludos!

Ruha: 20/20 a ti por dejar review. Saludos!

Taiga Suou: imaginé como de tu nariz salían gotitas de sangre jaja Saludos!

AikaAragami: gracias *se sonroja* Saludos!

Love is a wild animal Danirock: "sabrozura suculenta! Jajajaja espera no puedo con ello jajaja . Qué bueno te gustó la música que escucho. Saludos!

Chat'de'Lune: ¿Conoces a Evy? Sorry por la comedera de letras pero es que escribo en modo zombie en la madrugada y ya me cargaba el sueño jaja ¿Escuchaste las canciones? ¿Te gustaron? Saludos!

triblyn: qué bueno que te gustó! Espero este no lo leas en el trabajo :P Saludos!

Zakuro Hatsune: Ya puse la estrellita en mi frente jaja Me alegra que te haya gustado. Saludos!

AlexandraArcher: Sorry por la tardanza pero ya está aquí. Saludos!

Akira Gong: genial que te haya gustado el "cachondeo" Ese Mako es un loquillo jaja Saludos!

Blanche Vest: las escenas fueron fáciles de escribir ya que tengo información de primera *penita mil* Saludos!

RoseLangley02: "hornear pastelitos y cantaban cancioncitas de amor y ternura" jajaja me hizo reír eso. I'm so glad you liked it. PD: Cheeky girl.

Slam: genial que regresaste, saludos!

Andy1289: aquí está otra dosis y gracias por tus palabras. Saludos!

¡Nos leemos hasta el próximo capítulo!