2.
Si fuera una apuesta, Shinobu hubiera ganado. Cuando despertó a pesar de la situación en la que se encontraba el pilar del agua, no cambio su inmutable expresión facial. A pesar de que no dejo de mirar a la criatura que se encontraba dormida desnuda a su lado, precisamente en sus brazos. Con sumo cuidado, la libero, sentándose en la cama para mirarla detenidamente. A pesar de que intentaba con todas sus fuerzas recordar el porque había terminado con ella así. No es que interiormente no lo quisiera, pero esto definitivamente no era un sueño.
No venia nada a su memoria. Su mente era como una cascada interminable y todo era movido, arrastrado, hundido por la corriente. Nada se mantenía quieto ni calmo. En otras palabras por mas que intentara rememorar. No tenia ni un misero recuerdo.
Paso un poco mas de una hora y Giyuu seguía observando a la pilar de insecto. La misma quien desde hace unos minutos (fingiendo seguir dormida) sentía una mirada penetrante sobre su persona, una que por mas que los minutos pasaran no se difuminaba.
Si, que Tomioka podía ser insufrible.
Pasado otros largos minutos, el pilar de agua se decidió a pinchar la cara de Shinobu con la punta de su dedo para verificar que era real y ella sin aguantar sus piquetes y ya con una vena en su frente, decidió abrir los ojos para encontrarse los de color del cielo de Tomioka.
—¿Podrías dejarme de pincharme? —pidió con una indulgente sonrisa.
—Kachao —él pronunció.
—Tomioka —ella dijo.
Se llamaron respectivamente y al parecer se retaron con la mirada ¿Quien seria el primero en parpadear? A los segundos, la pilar de insecto aleteó sus pestañas como si fuera las alas de mariposa y dio por finalizado el reto tácito. Por lo tanto fue la primera en hablar, pero antes se se sentó en la cama y dejo mas visible su desnudez delantera. Pechos que dejaba al descubierto al pilar del agua que desvió la mirada, en una actitud avergonzada que capto rápidamente la mujer.
Pareciendole curioso ya que dormida había sentido su mirada penetrante, a pesar de que dicha observación iba a su cara. No es que actualmente no se encontrara avergonzada por la situación que estaba, pero saber que Giyuu estaba peor que ella, le era relajante.
—¿Avergonzado? —cuestionó con sorna—. ¿Después de todo lo que paso entre nosotros? —prosiguió con una sonrisa. En fin estaba segura (a pesar de que no recordaba) que había visto mucho mas de ella que su pecho —. A veces eres como un niño, Giyuu —diciendo su nombre juguetonamente.
—¿Por que la familiaridad? —preguntó sintiéndose raro escuchar su nombre de sus labios.
—¿Por que no? —preguntó—. Luego de lo de anoche supongo que ya somos muy familiares —habló—. Prueba a decir mi nombre, vamos se que puedes, Giyuu —realizando una risita ante lo ultimo.
Esperando pacientemente al joven, ya que sabia con quien estaba lidiando. Un hombre muy lento.
—Shi... —hizo una pausa como si le costara decir su nombre—. Shinobu... —finalizo y cuando lo hizo fue completamente inesperado ¿no se sonrojaba por encontrarla desnuda, pero si por pronunciar su nombre?
Giyuu Tomioka tenia la cara completamente roja.
