Disclaimer: Los personajes de Frozen no me pertenecen.
Corto #7: Declaración
Debía admitir que esta fiesta la ponía mucho más nerviosa que la coronación de la mañana. Ciertamente estar rodeada de personas y tratar con ellas no era su fuerte; más sabiendo lo que sucedía cuando sus emociones tomaban el control.
Por décima vez volvió a tomar aire por su nariz y luego lo expulso por su boca.
-Vamos Elsa, puedes hacerlo- sobresaltándose pego un pequeño grito. -Perdón, no fue mi intención asustarte hermana-.
-No te preocupes, estoy bien... solo algo nerviosa- dijo la rubia.
-¿Solo un poco?- pregunto la pelirroja, mas al notar el ceño fruncido de ésta cambio sus palabras. -Quiero decir que lo harás bien, lo sé- dicho esto le dio un pequeño abrazo.
-Gracias Anna- terminando el contacto se movió hacia la puerta del estudio y le extendió su mano -Vamos, tenemos invitados a los que recibir-
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Llegando al gran salón ambas fueron anunciadas y se pararon delante del trono, una junto a la otra y con pequeñas sonrisas. Ciertamente el ambiente que se había formado en el lugar no era conocido para ninguna de la dos pero ambas se sentían a gusto con ello. Por primera vez después de la muerte de sus padres abrían las puertas del Palacio y para un baile, el baile de coronación, su coronación.
Pudiendo notar la inquietud de su hermana la tomo de la mano para hacerle notar que no estaba sola.
-Serás un gran reina Elsa, lo sé. No te preocupes, a cada paso del camino estaré a tu lado sin importar que-. Termino de decir dándole un beso en su mejilla.
-Gracias Anna, no podría hacerlo sin ti- dijo con una sincera sonrisa en su rostro.
-La futura reina de Arendelle debe sonar más segura de sí o te puedo asegurar que los buitres caerán sobre ti- dijo una profunda y conocida voz.
-¿Hans, realmente eres tú?- pregunto Elsa.
-Claro que es él, reconocería esa mirada arrogante donde sea- respondio la menor mientras se acercaba a él y lo examinaba de piez a cabeza -Debo decir que los años te favorecieron, no me sorprendería el que ya estes comprometido-.
-Es un placer verte a ti también Anna. Y no, no lo estoy... aun.- mientras decia esto último poso sus ojos en la rubia. Ambos mantuvieron sus miradas fijas en el otro hasta que Anna interrumpio.
-Hans, ¿bailarías conmigo?- pregunto ésta con una enorme sonrisa en su rostro y cierto brillo en sus ojos, esto hizo sonar alarmas de alerta en la cabeza del mayor, ya que recordaba que en el pasado eso era señal de que algo se traía entre manos.- Claro princesa, con su permiso Majestad- apenas tuvo tiempo de hacer una reverencia a la reina antes que la pelirroja tirara de su brazo y se situaran a la mitad de la pista preparados para moverse al ritmo de la próxima pieza.
-Muy Anna, dime que tramas ahora.- frunció el ceño.
-Oh nada, tranquilizate. ¿Acaso no puedo pedirle a un viejo amigo que baile conmigo sin tener segundas intenciones?- ante esto el pelirrojo solo pudo poner sus ojos en blanco haciendo reir a la fémina- Bien, me tienes. ¿Veniste a la coronación de mi hermana con la intención de declararte a ella?
-¿Qué? No sé que quieres decir, solo vine hasta aquí en representación de las Islas del Sur y a presentar mi respeto a la reina.-
-Por supuesto y yo nací ayer- Hans no pudo más que gruñír por lo bajo causando que su acompañante riera de él sin piedad. - Sé como te sientes respecto a ella, de hecho lo sé desde hace años. Solo que tú aún no puedes admitirlo a ti mismo.- Decir que lo dejo anonadado era poco. Un breve silenció los atrapó. -Hans, ella te necesita.-
-Anna... después de todo este tiempo sin vernos no lo creo. A la única que necesita es a ti-. Aunque esto último lo dijo en un susurro ella igual pudo escucharlo. -No pude estar aquí para ustedes hace tres años y en ningún momento después.-
-No seas duro contigo Hans, no podías ir en contra de los deseos de tu padre y ambas entendimos eso. Mas no por eso dejamos de quererte ni mucho menos.- llegando la música a su fin ambos tomaron un poco de distancia y se inclinaron sutilmente al otro. -Ve a buscarla y dile lo que sientes, tal vez te sorprendas. Nos veremos más tarde en el banquete- le didico una gran sonrisa y sin darle tiempo a preguntar a que se refería se fue en dirección contraria a él.
Soltando un gran suspiro dio media vuelta y enfoco la mirada hacia la única mujer que hacia años plagaba sus sueños sin siquiera ella saberlo.
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A esa altura de la fiesta ya todos habían pasado a saludar a la nueva monarca y Elsa estaba agradecida por eso. Avisándole a Kai que saldría un momento a tomar aire se dirigió al balcón sin ser consciente que alguien la seguía.
Dando un suspiro de alivio apoyo sus brazos en la baranda mientras disfrutaba de la suave caricia del viento en su rostro. No fue hasta que escucho las puertas cerrarse que noto que ya no estaba sola.
Dejandose llevar por el miedo giro rápidamente y llevo sus manos a la altura de su pecho lista para soltar su poder, mas al ver de quién se trataba inmediatamente se relajo.
-No deberías asustarme así, podría haberte hecho daño.-
-Lo siento, no fue esa mi intención. Tan solo quería hablar un rato contigo sin todo el protocolo de por medio- sonrió y se situo a su lado sin apartar sus ojos de ella. -Ha pasado mucho desde la última vez que nos vimos.-
-Sí, ha sucedido bastante...- noto como la tristeza parecía envolverla. La veía tan frágil que hacía surgir en él un deseo de protección que creía perdido. -¿Cómo has estado Hans? En la última carta nos dijiste que te dieron el puesto de Almirante.-
-Así es, hace dos años ya. Luego de eso perdí contacto, lo lamento Elsa.- necesitaba hacerle saber cuan arrepentido de ello estaba y cuando le había afectado no saber de ella en meses.
-No te disculpes, lo entiendo. Gracias por estar hoy aquí.- Inconcientemente llevo su mano derecha a su mejilla, al sentir que el ojiverde poso su mano sobre la de ella se sonrojó furiosamente. Al apartar su mano Hans sin vacilación tomo ambas entre las suyas.
-Te extrañé más de lo que imaginas Elsa. Rayos, Anna tenía razón después de todo- rió con ironía.
-¿Qué? ¿En que tenía razón mi hermana?.-
-Sobre lo que siento por ti.- la rubia sintió por un momento que no respiraba, trato de separarse mas éste no se lo permitió, sino que la acerco hacia él. -Por años me dije que lo que sentía por ti solo era algo fraternal como con Anna pero solo me mentía a mí mismo. Cada vez que mi padre tenía asuntos que tratar personalmente aquí le suplicaba que me dejará vernir, con el solo objetivo de verte y pasar más tiempo contigo. Desde el primer momento que te vi quedé innubilado por ti Elsa.- al ver que la joven no respondía lo tomo como una mala señal, así que solto sus manos y tomo distancia de ella.
-Perdóname, no debí decirte esto. No fue mi intención incomodarte. -Al pensar que disgusto a la joven con su confección se movió decidido a la puerta para irse pero antes de hacer medio camino fue detenido por ella.
-No te vayas. Eso que dijiste... ¿es en serio?- sus ojos brillaban y sus labios dibujaban una pequeña sonrisa.
-Cada palabra que dije lo es. Te amo Elsa, con toda mi alma; desde el primer momento que te vi.-
-Hans... yo también lo hago. También te extrañé demasiado. Luego de la muerte de mis padres te necesité a mi lado, para decirme que todo iría bien. Pero también comprendí que tu deber era primero para y con tu reino por eso no dije nada.- Algunas lágrimas traicioneras escaparon de sus bellos ojos, mas antes que ella las limpiara Hans tomo un pañuelo de su bolsillo y lo hizo el mismo.
-Permíteme estar a tu lado Elsa, prometo que de aquí en más no volveré a dejarte por nada del mundo.- Antes que la bonda pudiese responder Hans tomo con ambas manos el rostro de ella para besar sus labios. Al sentir el contacto, una calidez envolvió todo su cuerpo y su corazón comenzó a martillar en su pecho.
Hans la acerco más a su cuerpo y profundizó el beso, sin embargo al oír a alguien aclarar su garganta detrás de ellos, se sobresaltaron y pegaron un salto haciendo que ambos se separarán de inmediato.
-Estoy muy feliz de ver que ambos admitieron lo que sienten por el otro pero no deben olvidar que es indiscreto que la reina este a solas con un hombre, no importa si este es un amigo de la familia.- resaltando con sus dedos la palabra amigo solo hizo que su hermana se pusiera más roja que nunca y que su futuro cuñado comenzara a toser. -Bienvenido a la familia Hansy, no obstante ahora deben entrar para que se de inicio al banquete.- Antes que Hans protestara por el ridículo apodo que le dio la muchacha salió disparada hacia el interior.
-¿Me permite escoltarla hasta adentro majestad?- extendió su brazo para que la rubia lo tomará.
-Será un placer alteza-. Sintiéndose más que contentos ambos iniciaron el camino hacia el gran salón, sabiendo que al otro día tendría que hablar de que haría con los nuevos sentimientos recientemente descubiertos.
Auch, esto quedo más largo de lo planeado... Ni modo e.e
Primero que nada quiero aclarar que no tengo ni idea sobre a qué edad puede obtenerse el cargo de Almirante, así que dejemos pasar ese pequeño detalle
Segundo, hace bastante tenía esta idea en mente pero no me decidía como terminarla sin que sea tan melosa. Fracasé (?
Espero la última escena no se vea muy forzada, a mi gusto me quedo algo rara
Espero les guste, hasta la próxima
Bye bye petit papillon~
