Disclaimer: Los personajes de Slam Dunk no me pertenecen, sino a su creador, Takehiko Inoue.
Un Amor Pendiente
Capítulo #2: El reencuentro
El chico no tardó en dirigir si perpleja mirada hacia quien le hablaba, pudiendo confirmar que no tan solo su voz le resultaba ajena, sino que también su rostro.
— ¿Eh?— susurró curioso. La muchacha no tardó en advertir lo que significaba aquel sutil gesto, lo cual le hizo soltar una espontánea carcajada.
— Seguramente no debes recordarme. Ha pasado mucho tiempo, para ser sincera yo tampoco te reconocí hasta que te nombraron por altoparlante— manifestó ahora la chica de ojos color miel mientras sonreía amablemente.
— Bueno, en realidad, yo…— espetó el catorce de Shohoku mientras sostenía apenado su cabeza —" ¿Cómo le digo a esta chica que no sé quién rayos es? Aunque esa sonrisa me parece conocida"— caviló mientras detenía su mirada en aquel detalle que de una manera inexplicable parecía identificar. La chica volvió a reír.
— Estaba en lo cierto, no me recuerdas, bueno yo soy…
— ¡Emi Sendoh!— exclamó el chico de ojos azules al mismo tiempo que ella se presentaba.
— Que bien, pensé que no me recordarías— sonrió la chica intentando disimular su nerviosismo por no saber cuál sería la reacción de Mitsui al saber quién era.
— No puede ser, pero si tu… que cambiada estás- pronunció perplejo el tirador de triples al reconocer evidentes cambios que presentaba la muchacha desde la última vez que la vio.
— Tú estás más alto, cambiaste el corte de cabello, también has cambiado— correspondió el comentario sonriendo amablemente.
— Es cierto— susurró el basquetbolista recordando el motivo de su cambio de aspecto.
— Haz jugado muy bien Hisashi, te felicito. Tu manera de jugar es mejor aún que cuando estabas en primer año.
— Gracias, Emi— agradeció el muchacho con una pequeña sonrisa en el rostro, no tardando en advertir las curiosas miradas de sus compañeros de equipo que observaban el espontáneo diálogo de los jóvenes, logrando distinguir prontamente la picardía con que eran observados por Sakuragi y Miyagi.
— Bueno, ya me retiro para que puedas descansar. Que les vaya muy bien en este partido— la incomodidad de Hisashi no tardó en ser reconocida por la muchacha, por lo cual optó por despedirse.
— Gracias, Emi. Así será, ganaremos este partido por el profesor Anzai. Adiós— correspondió el joven de cabello azulado.
— Adiós—sonriendo reinició su camino. Sin embargo, un tanto vacilante se dirigió nuevamente al chico— Espero volver a verte Hisashi— añadió ocultando su nerviosismo bajo la amplia sonrisa que le caracterizaba.
— Si, tal vez— respondió Mitsui, que sin ser descortés, tampoco demostrando gran interés en futuros reencuentros, pues no olvidaba que aquella muchacha jamás llegó a su último encuentro.
— Bueno, entonces hasta pronto— Emi volvió a despedirse, ahora con mayor optimismo.
— Hasta pronto— espetó el catorce de Shohoku, a la vez que se le acercaba el chico pelirrojo.
— Vaya, Mitsuito. ¿Por qué no nos habías dicho que tenías novia?— recriminó Hahanmichi con picardía.
— ¡Qué estás diciendo! ¡Estúpido, ella no es mi novia! ¡Y Que no me digas Mitsuito!— manifestó Hisashi con desespero a la vez que su rostro se tornaba súbitamente rosa.
— Vaya, superior. De no ser porque lleva la camiseta número catorce, no lograría distinguirlo de Hanamichi. De vergüenza, se le ha puesto hasta el cabello rojo—con una estridente carcajada, Ryota se sumaba a las burlas del pelirrojo.
— ¡Qué dices Miyagi! ¡Eres un tarado, deja de decir idioteces, no tengo vergüenza y no me parezco a este cabeza de chorlito!— se defendió exaltado, el tirador de triples.
— ¡Cómo te atreves a tratar de ese modo al talentoso Hanamichi Sakuragi!— expresó ahora sintiéndose ofendido, el autodenominado Rey del Rebote.
— Si fueras tan talentoso no permitirías que Fukuda se esté burlando de ti en el partido— la escueta intervención de Kaede, pareció llevar al límite los ánimos del pelirrojo.
— ¡Qué dijiste Rukawa! ¡Ya verás zorro apestoso!— prorrumpió, Hanamichi. A la vez que se aproximaba amenazante hasta el chico dormilón de Shohoku. Sin embargo, antes de que intentase alzar su puño, un gran golpe en la cabeza lo detuvo en el acto.
— Deja de armar escándalo, ahora lo único que importa es el partido— dijo Akagi.
— Pero Gori, ¿por qué me pegas?- inquirió, Hanamichi. Mientras acariciaba el incipiente chichón que adornaba ahora su cabeza.
— Es cierto lo que dice Akagi. Ahora debemos concentrarnos en el partido para poder llevarle de regalo el pase al campeonato nacional al profesor Anzai – apoyó Kogure a su amigo y compañero de salón.
— Además ahora volverás a jugar, Sakuragi. Ya te sientes mejor del golpe en la cabeza ¿Verdad?—acotó la manager del equipo.
— Sí, Ayako. Estoy bien. Recuerda que este hombre tan talentoso tiene cuerpo de acero. Además, ese maldito de Fukuda me las va a pagar— expresando esto último con fuego en la mirada, el pelirrojo parecía más entusiasmado que nunca.
— Ahora vamos a los camarines equipo para recuperar energías— ordenó el capitán del equipo.
MUCHAS GRACIAS POR LEER, ESPERO SEA DE SU AGRADO :)
